Montevideo/TodoElCampo-En rueda de prensa, Mattos, informó que el lunes 16 de enero se reunirá con el Comité Asesor de Emergencia para analizar la extensión de la medida presente desde octubre del 2022.
Explicó que, seguramente, se reiterará la aplicación de la emergencia agropecuaria en base a los actuales informes de déficit hídrico.
Incendios
El secretario de Estado expresó que la respuesta estatal es favorable frente a la situación crítica generada por las condiciones climáticas que imperan en el país y que predisponen el aumento del nivel de riesgo de incendios.
En ese sentido, aseguró que existe un despliegue importante tanto del Sinae como de la Dirección Nacional de Bomberos, gobiernos departamentales, fuerzas armadas y empresas forestales, entre otras organizaciones, con la incorporación de tecnología y elementos necesarios para prevenir y combatir los incendios; entre ellas, el uso de cámaras inteligentes y drones para detectar focos ígneos, pero también para evitar su generación.
Además, realizó un llamado a la responsabilidad ciudadana para prevenir estas situaciones que están asociadas en un importante porcentaje al factor humano. “La actitud y el compromiso de las personas es fundamental para evitar la ocurrencia de episodios que todos podemos llegar a lamentar”, dijo.
Agregó que pequeños actos que en otros momentos no generarían consecuencias, en estas condiciones de sequía y falta de humedad en los suelos podrían ocasionar accidentes penosos.
Supone un 26% más que en 2021 y las previsiones para este año apuntan a una bajada de precios
Brasilia/TodoElCampo-De acuerdo con Abrafrigo, la Asociación Brasileña de Frigoríficos, a lo largo de 2022 Brasil ha exportado 2.344.736 t de carne de vacuno y productos de este tipo, por un valor que ha superado los 13.091 millones de dólares. Esto supone un incremento del 26% en la cantidad comercializada y del 42% en el valor de las ventas.
Los datos recopilados, procedentes de la Secretaría de Comercio Exterior del Ministerio de Economía apuntan a que China compró el 53,3% del total de la carne brasileña y pagó el 60,9% del total.
De cara a 2023, la organización cárnica brasileña no es tan positiva ya que este escenario no debería repetirse ya que se prevén precios más bajos debido a una intensa renegociación de valores con el mercado chino, mostrando el producto brasileño caídas de más superior al 10% en valores medios, que se mantuvo elevado gracias a los niveles de cotización de principios del año pasado.
Después de China, Estados Unidos fue el mayor comprador de carne vacuna brasileña, con ingresos por 904,1 millones de dólares y unas ventas de 173.141 t, un 12,8% y 47% más que en 2021.
Chile es el tercer importador de la carne de vacuno brasileña por valor con 360,1 millones de dólares, pero la cantidad exportada, 71.858 t, bajó un 27,5% sobre 2021.
En total, en 2022, 110 países aumentaron sus compras de carne vacuna brasileña mientras que otros 57 las redujeron.
Montevideo/TodoElCampo-Los numeros de la ultima semana del año 2022 al 31 de diciembre, se faenaron en el país 30.007 cabezas de vacunos un 34% menos que la semana precedente, resultado de plantas que han detenido sus actividades por licencia al personal y otras que han cerrado por refacciones.
El 44% de la faena correspondió a novillos, el 39% a vacas y el 14% a vaquillonas, completándose con terneros y toros. En el acumulado del año 2022, la faena vacuna ascendió a 2.410.501 cabezas, lo que representa una caída del 8,6% respecto a 2021, pero al mismo tiempo un 20,1% sobre el año 2020.
Esta caída mayormente está impulsada por una menor faena de vacas.
El año pasado se faenaron 1.197.579 novillos, una caída del 6,1% respecto al 2021. Dentro de esta categoría, los novillos de 2 a 4 dientes suben un 2,7%. En vientres se faenaron 846.063 vacas, cayendo un 13,7% esta categoría, en tanto que las vaquillonas fueron 323.737 cabezas, lo que representa un descenso del 2,3%.
Si se distribuye la faena en trimestres, los dos primeros del año pasado fueron de un fuerte incremento de la actividad en la industria, reflejo de los valores que se visualizaron en el mercado y la demanda desde el exterior, ya en los dos segundos trimestres del año pasado, con un menor nivel de negocios con China, la faena disminuyó fuertemente respecto a 2021. La principal planta de faena en el país fue Las Piedras con 239.826 cabezas, representando el 9,9% del total procesado a nivel nacional. Le siguieron en importancia Frigorífico Tacuarembó del grupo Marfrig con el 8,6% y Frigorífico Pando (Ontilcor) con el 7.9%. Los dos principales grupos frigoríficos del país, Marfrig y Minerva (ambos de capitales brasileños) suman el 44,9% de la faena a nivel nacional durante el 2022. El grupo Marfrig con sus cuatro plantas (Tacuarembó, Colonia, Cledinor e Inaler) suma el 26,3% del total faenado en el país, en tanto que Minerva con sus tres plantas (Canelones, Pul y Carrasco) suman el 16,6% restante.
EEUU/TodoElCampo.El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) publicó un informe en el cual muestra que en 2022 las exportaciones agroindustriales estadounidenses destinadas a China alcanzaron un récord histórico de 36.400 millones de dólares.
Si bien el documento informa tal evento como un logro, lo cierto es que evidencia el enorme nivel de dependencia de China que tiene el agro de EE.UU., algo que, en la actual coyuntura geopolítica, puede representar un factor de riesgo mayúsculo para los “farmers”.
En 2022 la soja representó casi la mitad de las exportaciones agroindustriales de EE.UU. a China con un récord de 16.400 millones de dólares. Si la cuestión relativa a Taiwán –un territorio que el gobierno de Xi Jinping considera propio, pero que es apoyado por EE.UU.– estalla en algún momento del año, el primer objetivo chino con EE.UU., a modo de represalia, será seguramente la soja.
Y eso no es una hipótesis descabellada, porque ya sucedió en el pasado reciente. A comienzos de julio de 2018 –recordemos– China comenzó a aplicar un arancel adicional del 25% al poroto de soja estadounidense (entre otros muchos productos) como represalia por la imposición de aranceles equivalentes por parte de EE.UU. a un conjunto de productos industriales chinos. Debido a las características del mercado global de soja, eso implicó una suerte de “retención” o descuento del valor FOB de la soja estadounidense (Golfo de México), que llegó a registrar un récord histórico de 90 u$s/tonelada en septiembre de ese año respecto de la soja brasileña (Paranaguá).La soja es, por el volumen de negocios, la cuestión más crítica, pero el cultivo más comprometido es –por lejos– el sorgo, que en 2022 con ventas a China por 2200 millones de dólares representó casi el 90% de las compras totales del cereal realizadas por la nación asiática.
El heno de alfalfa también alcanzó un récord de $ 660 millones, un 28 por ciento más en comparación con el año anterior, mientras que los volúmenes fueron un 14 por ciento más altos.
Otro producto comprometido son los fardos de alfalfa, que en 2022, con ventas a China por 660 millones dólares, representaron más de la mitad de las exportaciones totales de EE.UU. (buena parte se emplean en megatambos chinos).
El año pasado las exportaciones de maíz de EE.UU. a China superaron los 4800 millones de dólares. En este caso, la nación asiática representa el 25% del negocio global, un cliente importante, pero no crítico.
En cualquier caso, un conflicto abierto entre China y EE.UU. derivado de la cuestión taiwanesa seguramente provocaría –tal como sucedió durante la gestión de Donald Trump– represalias comerciales chinas hacia los productos agroindustriales estadounidenses, lo que obligaría a la nación asiática a redirecionar la mayor parte de sus necesidades de commodities del agro hacia Sudamérica.
Montevideo/TodoElCampo-En un mercado que sigue sintiendo la tranquilidad en la concreción de negocios debido a la época del año retomo la senda al alza y las entradas para aquellos que si están dispuestos a validad estos precios se acortan.
En el caso del novillo sube dos centavos, paso de U$S 3,31 a 3,33,en el caso de la U$S 3.04 a 3,13 y en el caso de la vaquillona de U$S 3,21 a 3 25.
Montevideo/TodoElCampo-En octubre de 2022 Uruguay realizó la primera emisión de bonos soberanos asociados a indicadores ambientales, que alinean la estrategia de financiamiento público con los compromisos nacionales de sostenibilidad y desarrollo económico bajo en carbono. Pese al contexto de incertidumbre a nivel global, Uruguay logró conseguir financiamiento a gran escala, a plazo intermedio, con un instrumento innovador y que fortalece los compromisos y el posicionamiento del país en cuanto a los objetivos y acciones de política para la sostenibilidad ambiental.
Con el objetivo de alinear la estrategia de financiamiento público con los compromisos ambientales del país, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), propuso la emisión soberana de un Bono Indexado a Indicadores de Cambio Climático (Biicc). De este modo, el país busca reforzar su compromiso con las acciones de política para enfrentar el cambio climático, procurando integrar los factores ambientales en el diseño y ejecución de la política económica a nivel macro.
El diseño del BIICC fue posible gracias a un trabajo coordinado entre la Unidad de Deuda, la Asesoría Macroeconómica y la Dirección de Política Económica del MEF, la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente (MA), el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y Opypa y la Dirección General Forestal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en el marco del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático (Snrcc). También se contó con el asesoramiento técnico del Grupo BID y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Para el diseño del bono, el Grupo Biicc seleccionó dos indicadores, basados en la CDN presentada en 2017 en el marco del Acuerdo de París. La CDN incluye metas para el desarrollo de la economía con bajas emisiones a nivel nacional y también objetivos sectoriales para la mitigación y adaptación al cambio climático. Uruguay estableció metas de reducción en la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y medidas para sostener el secuestro de carbono en plantaciones forestales y bosques nativos. Estas medidas son la base de los Indicadores clave de desempeño (KPI) que forman parte del diseño de los Biicc. Los indicadores seleccionados fueron: reducción de la intensidad de las emisiones de gases de efecto invernadero expresado en CO2 equivalente por unidad de PBI, y conservación del área de bosque nativo respecto al año 2012. Con respecto al primer indicador, contempla esfuerzos de todos los sectores emisores de gases de efecto invernadero, que incluyen energía, transporte, procesos industriales, residuos y agropecuario, incluido el forestal. Con respecto al segundo indicador, la gestión de los bosques nativos por parte de la Dirección General Forestal del MGAP se ha desarrollado con éxito desde hace más de 50 años, al amparo de las leyes forestales. Uruguay se ha posicionado como un país que preserva las áreas de bosque nativo, valora los servicios ecosistémicos que aportan, incluyendo la conservación de su biodiversidad y la gestión sostenible de estos recursos.
Las metas de los indicadores propuestos se refieren al año objetivo 2025, que corresponde al plazo de vigencia de la primera CDN de Uruguay al Acuerdo de París. Estos representan compromisos ambiciosos, alineados con los objetivos de sostenibilidad del país. Para reforzar la ambición, el Biicc incluye, además, para cada uno de los KPI una meta de desempeño más ambiciosa que la establecida de forma incondicional en la CDN.
Desarrollo sostenible y cambio climático
La emisión de este bono soberano refuerza la trayectoria de desarrollo sostenible y bajo en carbono, impulsado por políticas de Estado del país en los últimos treinta años.
El Acuerdo de París prevé que el desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero no debe comprometer la producción de alimentos. Para Uruguay, como país agroexportador, es clave lograr una producción de alimentos que reduzca su impacto ambiental y a la vez contribuya a las metas globales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Por ese motivo, la emisión de Bonos Soberanos que incluyan la dimensión ambiental es muy positiva. En 2020, Uruguay elaboró su Estrategia Climática a largo plazo, donde propone escenarios para lograr la neutralidad en CO2 al año 2050. Este compromiso está alineado con los esfuerzos internacionales de promover un desarrollo bajo en carbono con trayectorias de descarbonización de las economías.
Para el sector agropecuario, que es la principal fuente de emisiones de GEI del inventario nacional de gases de efecto invernadero (Ingei), la estrategia a largo plazo propone continuar implementando prácticas de reducción de intensidad de emisiones y reconoce la importancia de conservar y aumentar los sumideros de carbono, como son los bosques nativos. Asimismo, la emisión de este bono refuerza la importancia de garantizar la integridad del ecosistema de bosque nativo, que además de ser un sumidero de carbono, es un repositorio de biodiversidad.
Estructura financiera y emisión del bono
La emisión de Biicc se concretó el 20 de octubre de 2022 y logró una excelente respuesta por parte de los mercados financieros internacionales. La emisión total fue por U$S 1.500 millones, de los cuales U$S 1.000 millones fueron a cambio de efectivo y los restantes U$S 500 millones se destinaron a recomprar otros títulos con vencimientos próximos en el tiempo (años 2024, 2027 y 2031).
La demanda total por el instrumento fue casi tres veces mayor. El bono tiene vencimiento en octubre de 2034 y es amortizable en tres pagos anuales, en los años 2032, 2033 y 2034. Pese a la actual inestabilidad de los mercados financieros internacionales, se logró un spread de 170 puntos básicos respecto al bono de referencia de Estados Unidos.
Desde el punto de vista de la estrategia de financiamiento soberano, con esta novedosa herramienta se logró diversificar y ampliar el pool de inversores en títulos de deuda del país. En efecto, participaron 188 inversores de Estados Unidos, Europa, Asia, Uruguay y otros países de América Latina y el Caribe.
Aproximadamente 40 cuentas participaron por primera vez en una operación de Uruguay, con especial interés en bonos sostenibles.