El resultado “refleja la profesionalización del sector arrocero, que ha logrado conjugar calidad productiva con un enfoque sostenible”, sostuvo el ministro.
Montevideo | Todo El Campo | El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Alfredo Fratti, se sumó a la celebración del presidente de la República, Yamandú Orsi por la colocación de arroz en la Unión Europea.
“Hoy podemos gritar un gol”, escribió el mandatario en su cuenta de X por la confirmación de que el 63% de la cuota de arroz otorgada por la UE al Mercosur (6.667 toneladas) fue de Uruguay.
Porque hay funcionarios que trabajan en silencio y tienen la camiseta puesta, hoy podemos gritar un gol.Y porque los uruguayos que trabajan y producen en el agro no aflojan, hoy podemos decir SE PUEDE. El acuerdo con Europa muestra sus frutos: hoy es el arroz. Seguimos!! Gracias https://t.co/7dicJbfQV4
En un comunicado breve, Fratti destacó el “logro comercial del sector arrocero” y saludó a la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) por alcanzar el 63% de la cuota libre de aranceles otorgada en el marco del acuerdo Mercosur-Unión Europea.
En el comunicado de cuatro párrafos, el ministro subrayó que ese resultado “refleja la profesionalización del sector arrocero, que ha logrado conjugar calidad productiva con un enfoque sostenible y del trabajo constante de su gremial, con un modelo de coordinación y gobernanza sectorial sólido”.
El comercio exterior de Uruguay está pasando por “un momento auspicioso”, consideró, porque “a comienzos de este mes se concretó también la primera exportación de merluza”.
“Ambos hitos confirman que el acuerdo Mercosur-UE está generando resultados concretos y posicionan favorablemente a Uruguay de cara a los mercados europeos”, finalizó.
La soja alcanzaría un nuevo récord en la serie temporal en 2026.
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | La estimación en abril de la cosecha nacional de cereales, legumbres y oleaginosas para 2026 alcanzó los 348,7 millones de toneladas, con una previsión de un nuevo récord en la serie temporal para la producción de soja en el año. El resultado es un 0,7% superior al de 2025 (346,1 millones de toneladas), un aumento de 2,6 millones de toneladas. En comparación con marzo de 2025, se registró un aumento de 334.277 toneladas (0,1%). Los datos proceden de la Encuesta Sistemática de la Producción Agrícola (LSPA), publicada hoy (14) por el Instituto de Estadísticas IBGE.
El arroz, el maíz y la soja, que son los tres principales productos de este grupo, representaron el 92,7% de la estimación de producción y el 87,6% de la superficie a cosechar. En relación con el año anterior, la soja tuvo un aumento del 4,8% en la estimación de producción (174,1 millones de toneladas), seguida del sorgo, con un 1,0%. Las disminuciones en algodón de montaña (semilla) fueron del -8,9%; en arroz con -10,6%; en maíz con -2,5%; en alubias -4,6%; y en trigo -6,8%. En la zona a cosechar, hubo aumentos del 1,2% en la soja; 3,4% en maíz (incrementos del 11,9% en el maíz de primera cosecha y 1,3% en maíz de segunda cosecha) y del 8,5% en sorgo, con descensos del 4,3% en algodón de montaña (semilla); 10,4% en arroz de arroz; y un 3,8% en alubias.
Carlos Alfredo Guedes, responsable de Agricultura de la encuesta, habló sobre los principales cultivos: «El maíz tiene una producción estimada de 138,2 millones de toneladas, con una caída del 2,5% respecto al récord del año pasado, aunque las condiciones de la segunda cosecha son buenas y el resultado final depende de la cosecha, lo que puede sorprender. Algunos cultivos mostraron un retroceso, como las judías (2,9 millones de toneladas), el arroz y el algodón, este último con una estimación de 9 millones de toneladas, un aumento mensual del 3,4%, pero una caída del 8,9% en el año, reflejando precios más bajos y la reducción de la superficie sembrada. Por otro lado, el café destaca con una producción estimada de 4 millones de toneladas y un crecimiento del 14,9% respecto al año anterior, impulsado por la bienal positiva, las buenas condiciones meteorológicas y precios más favorables, que estimularon el aumento de la superficie cultivada y la productividad».
CENTRO OESTE MANTIENE EL LIDERAZGO EN LA PRODUCCIÓN DE CEREALES.
La región principal que lideró el volumen de producción de cereales, legumbres y oleaginosas fue el Centro-Oeste, con 174,5 millones de toneladas (50,0%). Le siguió el Sur, con 92,1 millones de toneladas (26,4%); sureste, con 30,6 millones de toneladas (8,8%); noreste, con 29,9 millones de toneladas (8,6%); y Norte, con 21,5 millones de toneladas (6,2%). La estimación de la producción de cereales, legumbres y oleaginosas registró un cambio anual positivo para las regiones del Sur (6,8%) y del Noreste (7,8%); y negativo para el Centro-Oeste (-2,3%), el Sureste (-1,5%) y el Norte (-3,6%). En cuanto al cambio mensual, las regiones del Noreste (2,1%) y Sureste (0,4%) registraron aumentos en la producción. El centro-oeste se mantuvo estable (0,0%), mientras que el norte (-0,4%) y el sur (-0,4%) registraron descensos.
Mato Grosso lidera como el mayor productor nacional de cereales entre las Unidades de la Federación, con una cuota del 30,9%, seguido de Paraná (13,5%), Rio Grande do Sul (10,8%), Goiás (10,7%), Mato Grosso do Sul (8,2%) y Minas Gerais (5,4%), que juntos representaron el 79,5% del total.
SE ESPERA QUE LA SOJA ALCANCE UN NUEVO RÉCORD EN LA SERIE TEMPORAL EN 2026.
La estimación de la producción nacional de la oleaginosa alcanzó un nuevo récord en la serie temporal en 2026, sumando un total de 174,1 millones de toneladas, un aumento del 0,2% en relación con marzo y del 4,8% respecto al volumen obtenido en 2025 (166,1 millones de toneladas).
Mato Grosso, el mayor productor nacional, mantuvo una estimación de 50,5 millones de toneladas, estable en relación con marzo y un 0,7% superior a la cosechada en 2025. Se espera que Goiás recoja 19,8 millones de toneladas, manteniendo la previsión de marzo y permaneciendo un 2,6% por debajo del volumen producido en 2025. En Mato Grosso do Sul, la producción se estimó en 15,6 millones de toneladas, manteniendo la información anterior, pero con un crecimiento del 19,1% en relación con el volumen producido en 2025. Paraná, con 21,9 millones de toneladas, mantiene la segunda mayor producción del país, mostrando una ligera disminución del 0,7% en relación con marzo, pero un crecimiento del 2,6% respecto a 2025. En Rio Grande do Sul, la estimación de abril indicaba una producción de 18,4 millones de toneladas, manteniendo el fuerte aumento del 34,6% en relación con 2025.
Carlos Alfredo Guedes destacó el rendimiento de la soja y la recuperación de los cultivos en Rio Grande do Sul: «Esta es una cosecha muy similar a la del año pasado, con un crecimiento impulsado principalmente por la soja. La producción de soja se estimó en 174,1 millones de toneladas, con un aumento del 0,2% respecto al mes anterior y del 4,8% respecto a 2025, favorecida por condiciones meteorológicas muy favorables, que resultaron en un aumento de productividad de alrededor del 3,7% y una cosecha récord. Hubo una recuperación de la producción en la Región Sur, especialmente en Rio Grande do Sul, con una estimación de 18,6 millones de toneladas de soja y un crecimiento del 34,6%, aunque las proyecciones iniciales fueron más altas y se han revisado a la baja debido a problemas meteorológicos».
En el este del país, las opciones pueden ser la carinata, canola o trigo, con márgenes que van de US$ 300/ha a US$ 100/ha según la elección que se haga, cada uno con sus ventajas y desafíos.
Montevideo | Todo El Campo | “Estamos promoviendo muchas alternativas nuevas”, dijo la Ing. Agr. María Inés Rovella desde el establecimiento El Sauzal, en Lascano, Rocha, en su participación en el programa Diario Rural (CX4 Rural), al referirse a la pradera preparada -en este caso festuca, trébol y lótus- y a punto de recibir un lote de terneras.
“Hace unos años, en esta zona del país, la incorporación de la alfalfa era impensable, pero hoy está demostrado” en cuanto a su utilidad. “También está la incorporación de achicoria que es otra alternativa forrajera que está dando muy buen resultado y bajo costo por kilo de carne producido. De las alternativas de pasturas, la achicoria y trébol rojo son las más baratas en costo por kilo de carne”, precisó.
En cuanto a la “convencional pradera de cuatro años, con festuca, trébol y lotus, luego de recorrerla llama la atención como no pierden la calidad a pesar del subpastoreo, porque como productores siempre tenemos en el radar la importancia de su buen manejo para no perderla en calidad y persistencia, y el manejo no apropiado puede generar consecuencias”.
OPCIONES PARA EL INVIERNO:
Rovella agregó que la ganadería está “pujante y fuerte”, y “desde El Sauzal estamos trabajando mucho las opciones de invierno; siempre hemos promovido la incorporación de los sistemas de rotación, de alternativas rentables y sostenibles, porque nos permite mejorar el suelo, la dinámica de fertilidad interna del campo, los ingresos”.
En eso “a veces entra la pastura y a veces no”, señaló. “Estamos acostumbrados a hacer verdeos” pero estos no siempre dan resultado. “Los puentes verdes no siembre responden, están fallando muchos y están siendo erráticos, más en años con otoño de exceso hídrico”.
“Hay que evaluar las alternativas de los cultivos de invierno y tomarlas como opciones”, apuntó, y continuó: “Nosotros hace años que probamos diferentes cosas” como “la carinata que hoy parece ser el cultivo que da mejor margen”.
En ese sentido dijo que la semana pasada se lanzó el catálogo de cultivos de invierno con tres alternativas: carinata, colza y trigo. La cebada no está considerada en el este por el tipo de suelo.
“La carinata tiene un precio de US$ 575, dejando un margen de US$ 300/ha con un rendimiento de 1.800 kilos”, precisó.
La canola también “la recomendamos”, pero “hay que estudiar mucho el suelo donde se planta porque es bastante más sensible que la carinata en cuanto al exceso hídrico”, advirtió. El margen de la canola es de US$ 180/ha, o sea “es un poco más bajo porque su rendimiento también lo es, con costos un poco más altos”.
El trigo es la mejor opción para el suelo porque “es la que más cuida, aporta más rastrojo, más carbono; no permite que entre luz y eso ayuda muchísimo al control de malezas”. La contraindicación es “el alto peso del flete, y eso hace que el margen sea más acotado aún, de US$ 100”.
En conclusión, los márgenes para la zona este, son: el margen de la carinata es de US$ 300/ha; la canola US$ 180/has; y el trigo de US$ 100/ha.
Rovella también se refirió a las ventajas y desventajas de cada uno de los cultivos; la importancia de diversificar, de elegir según nuestro campo y suelo; y la importancia de asesorarse con empresas que se animan a probar y comprobar técnicamente cada una de las opciones.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística de Horacio Jaume (Diario Rural, CX4 Rural).
Contar con un centro tecnológico especializado se convirtió en una pieza fundamental para acercar herramientas innovadoras al productor.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | En las últimas décadas, Paraguay atravesó un importante proceso de modernización agrícola, impulsado no solo por la incorporación de maquinaria de última generación, sino también por el desarrollo de variedades de semillas adaptadas a las nuevas exigencias del mercado nacional e internacional.
Uno de los avances más significativos fue la capacidad local para desarrollar variedades mejoradas mediante biotecnología e innovación científica, permitiendo su validación y acondicionamiento a las distintas condiciones productivas del país. Este proceso contribuyó a incrementar la productividad y la calidad, principalmente en la producción de granos, sin necesidad de expandir la superficie cultivada.
En este escenario, el Instituto Nacional de Biotecnología (Inbio) desempeñó un rol estratégico en la generación y validación de nuevas tecnologías para el sector agrícola en estos 20 años de vida institucional.
La Ing. Agr. Delia León, coordinadora del Programa de Producción de Semillas de INBIO, destacó el avance de la institución que, en sus inicios, trabajaba con una sola variedad, mientras que actualmente se desarrollan siete, además de nuevas tecnologías aplicadas a cultivos como trigo y maíz, que buscan convertirse en herramientas clave para los productores.
La evolución del sector respondió a un proceso sostenido, orientado a atender necesidades específicas de la producción nacional. La incorporación de biotecnología, el acompañamiento técnico y las validaciones en campo permitieron consolidar soluciones adaptadas a las condiciones locales.
Actualmente, contar con un centro tecnológico especializado se convirtió en una pieza fundamental para acercar herramientas innovadoras al productor, posicionándose como un espacio de referencia para la investigación, el desarrollo y la innovación, además de la formación de nuevos talentos vinculados al sector agropecuario.
20 AÑOS DE INBIO.
El Instituto de Biotecnología Agrícola cumple 20 años. Es una asociación civil sin fines de lucro, que tiene el propósito de promover un adecuado acceso al país de los productos derivados de la biotecnología agropecuaria y la incorporación ordenada de los mismos a la producción nacional, así como promoción y desarrollo de la investigación de biotecnología nacional.
Siete gremios forman parte de la institución: Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales (Capeco); Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS), Asociación de Productores de Semilla del Paraguay (Aprosemp); Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod); Asociación Paraguaya de Obtentores Vegetales (Parpov); y Central Nacional de Cooperativas (Unicoop).
En estas dos décadas el Instituto se ha consolidado como referente en investigación agrícola en Paraguay, con avances en soja, maíz y trigo.
Desarrolla diversos programas, estudios científicos, becas de posgrado en biotecnología y capacitaciones para estudiantes secundarios en temas como conservación de suelos, drones agrícolas y nutrición animal.
Este año inauguró el Parque Tecnológico, con laboratorios, invernaderos y servicios para productores y empresas, incluyendo ensayos regulados y análisis de semillas.
En 2027 lanzará Inbiotec Semillas, una nueva marca comercial de semillas que ofrecerá variedades de soja y maíz adaptadas a las necesidades productivas.
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Con datos de Unión de Gremios de la Producción (UGP) de Paraguay y el Instituto de Biotecnología Agrícola.
Entre otras se profundizará el conocimiento sobre la interacción planta-microbioma y su posible aplicación en alternativas más sustentables a los fertilizantes químicos.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE) del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) desarrollará una investigación que se centrará en el microbioma de la festuca, una gramínea clave en la producción forrajera del país, y en particular en una bacteria del género Streptomyces con potencial para promover el crecimiento vegetal.
El proyecto es financiado por el Fondo Clemente Estable de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), con el liderazgo de Federico Battistoni, junto a Cecilia Taulé, Raúl Platero, Andrés Costa y Enzo Calzada, en colaboración con la Universidad de la República a través de la Facultad de Ciencias y la Facultad de Química.
La investigación titulada Descifrando las bases moleculares de la interacción entre la cepa Streptomyces albidoflavus UYFA156 y plantas de Festuca arundinacea tendrá una duración de 36 meses y busca profundizar en el conocimiento de cómo los microorganismos asociados a las plantas influyen en su crecimiento y salud, y aportará conocimiento sobre la interacción planta-microbioma y su posible aplicación en alternativas más sustentables a los fertilizantes químicos.
El estudio se centrará en el microbioma endofítico de la festuca, una gramínea forrajera ampliamente utilizada en Uruguay por su tolerancia a sequías y heladas. En particular, se investigará el rol de una bacteria del género Streptomyces capaz de promover el crecimiento vegetal, con el objetivo de identificar las señales moleculares involucradas en estas interacciones.
Los resultados aportarán conocimiento fundamental sobre el funcionamiento del holobionte planta —la interacción entre la planta y su microbioma— y podrían contribuir al desarrollo de alternativas más sustentables a los fertilizantes químicos en la producción agropecuaria.
El proyecto será llevado adelante por el Laboratorio de Interacción Planta-Microorganismos del Departamento de Bioquímica y Genómica Microbianas del IIBCE, en articulación con la Universidad de la República, a través de la Facultad de Ciencias (Laboratorio de Microbiología de Suelos) y la Facultad de Química (Laboratorio de Microbiología Molecular).
Tras una zafra de verano marcada por una fuerte variabilidad climática y productiva, la compañía observa condiciones más favorables para la campaña de invierno.
Soriano | Todo El Campo | La producción agrícola de verano entra en su tramo final y el sector comienza a enfocarse en la planificación de la campaña de invierno, con expectativas más favorables tanto desde el punto de vista agronómico como productivo.
Según explicó Diego Guigou, gerente de Producción Agrícola de ADP-Agronegocios del Plata, una de las principales características de la zafra fue la enorme disparidad de rendimientos observada entre distintas zonas y sistemas productivos.
En ese contexto, los planteos de maíz de primera de la compañía lograron sostener buenos resultados gracias a decisiones agronómicas tomadas desde la planificación, incluyendo fecha de siembra, elección de materiales y manejo nutricional.
CULTIVOS DE INVIERNO.
De cara a la siembra de invierno, Guigou indicó que los menores niveles de extracción generados por algunos cultivos estivales dejan una mejor disponibilidad de nutrientes en el suelo, lo que podría contribuir a mejorar la ecuación productiva y optimizar los costos de fertilización.
Dentro de los cultivos de invierno, la colza aparece nuevamente como una alternativa de gran interés para los productores, impulsada por su estabilidad y por una implantación que, hasta el momento, viene mostrando buenas condiciones de humedad y sanidad.
El trigo también presenta perspectivas interesantes para la campaña, especialmente en sistemas que priorizan estabilidad, calidad y eficiencia productiva.
GENÉTICA Y MANEJO AGRONÓMICO.
Por su parte, Sergio Pieroni, responsable de Investigación, Desarrollo e Innovación de ADP-Agronegocios del Plata, remarcó que en campañas de alta variabilidad “la elección de la genética y el manejo agronómico pasan a ser determinantes para capturar rendimiento y estabilidad”.
En ese sentido, destacó el comportamiento que vienen mostrando distintos materiales del programa de trigo de ADP. Entre ellos, además de destacarse por su potencial productivo y su sanidad, se destaca Guayabo por su estabilidad y adaptación; Molle por su perfil de calidad panadera; y Arazá, una variedad más reciente que en los últimos años ha mostrado un diferencial productivo consistente en distintas evaluaciones y ambientes.
Pieroni sostuvo además que el contexto actual reafirma la importancia de trabajar con información, evaluación de ambientes y desarrollo genético adaptado a las condiciones productivas del país, como herramientas clave para mejorar la eficiencia de los sistemas agrícolas.