El verdadero desafío no es cuánta agua tenemos, sino cuán desigual es su uso para producir alimentos en el mundo.
Guangzhe Chen | Banco Mundial | Todo El Campo | En 2050, 10.000 millones de personas necesitarán alimentarse, y cientos de millones requerirán empleos de mejor calidad y medios de subsistencia más sólidos. El agua es clave para enfrentar ambos desafíos. Una gestión más inteligente del agua puede impulsar una producción más sostenible de los sistemas alimentarios y, al mismo tiempo, generar empleos, aumentar los ingresos y apoyar un crecimiento económico más amplio.
A primera vista, todo apunta a un problema de escasez de agua. Sin embargo, la evidencia revela un desafío más general -y también una oportunidad- de cómo gestionar este recurso para respaldar la producción de alimentos, el empleo y el crecimiento.
La agricultura mundial sigue siendo uno de los grandes logros de la humanidad, ya que cada día produce alimentos para miles de millones de personas. Pero a medida que la población crece —en unos 200.000 habitantes diarios— y el estrés hídrico provocado por el clima se agudiza, la pregunta es si lograremos sostener la producción de alimentos, al tiempo que respaldamos los medios de subsistencia y el crecimiento económico.
El verdadero desafío no es cuánta agua tenemos, sino cuán desigual es su uso para producir alimentos en el mundo. Algunas regiones desaprovechan los abundantes recursos hídricos, frenando con ello el crecimiento, el empleo y los ingresos. Otras siguen produciendo alimentos mediante la sobreexplotación de recursos ya escasos, y exportan ocasionalmente cultivos que no son sostenibles.
Este desequilibrio no es inevitable: refleja decisiones en materia de políticas e inversiones, y se puede abordar.
La respuesta inicial es la manera en que gestionamos el agua. En el informe Nutrir y prosperar (en inglés) del Grupo Banco Mundial se plantea que una gestión más inteligente del agua en la agricultura es fundamental para abordar este desafío.
Los países enfrentan puntos de partida muy diferentes en lo que respecta al agua y la producción de alimentos. Algunos tienen abundantes recursos y un potencial agrícola sin explotar, mientras que otros ya sufren un grave estrés hídrico y deben utilizar cada gota más eficazmente.
Algunos eligen la importación de alimentos como una estrategia económica deliberada, en tanto que otros dependen de las importaciones por necesidad, limitados por una infraestructura deficiente y un potencial agrícola desaprovechado. Y otros son grandes exportadores que incluyen en los mercados mundiales.
Estas diferencias importan. El camino a seguir no pasa por una solución única, sino por una mejor alineación entre el agua, la producción de alimentos y las prioridades económicas, adaptada a la realidad de cada país.
En las regiones donde las precipitaciones son impredecibles, el riego sostenible puede incrementar considerablemente los rendimientos, llegando a veces incluso a duplicarlos con creces. Asimismo, tiene el potencial de generar al menos 245 millones de empleos en todo el mundo, en particular en los lugares donde la agricultura sigue siendo fundamental para los medios de subsistencia.
Una mejor gestión del agua va mucho más allá de los alimentos: es un importante motor del empleo y el crecimiento económico.
TRES CAMBIOS.
Traducir esto en resultados requiere tres cambios. 1) En primer lugar, promover una coordinación y un liderazgo más sólidos. Los países que han transformado exitosamente sus sistemas de riego agrícola consideran al agua un asunto estratégico, y reúnen a los sectores de la agricultura, el medio ambiente, las finanzas, las instituciones encargadas de la gestión hídrica, y la sociedad en general en torno a una visión común.
2) En segundo lugar, orientar los incentivos y servicios hacia el desempeño. Con demasiada frecuencia, el gasto público premia el uso excesivo o se limita a la infraestructura. La oportunidad radica en enfocarse en la prestación de servicios confiables, con una clara rendición de cuentas en cuanto a los resultados. Con las políticas y regulaciones adecuadas, los Gobiernos pueden atraer la participación del sector privado, ampliar la inversión y lograr mejores resultados para los agricultores.
3) En tercer lugar, utilizar los datos y la tecnología para fundamentar las decisiones. Demasiadas decisiones se toman aún con información incompleta. Una mayor cantidad de datos satelitales, las herramientas digitales y los sistemas abiertos pueden mejorar la planificación, fortalecer la rendición de cuentas y facilitar un uso más eficiente del agua.
Estos tres cambios ya están en marcha en países de todo el mundo.
A) En Jordania, asociaciones público-privadas, como la planta de tratamiento de aguas residuales de As-Samra* (en inglés), demuestran cómo las concesiones a largo plazo pueden movilizar inversiones privadas y, al mismo tiempo, ampliar la disponibilidad de agua tratada para el riego y otros usos productivos.
B) En Nigeria, el Proyecto de Transformación de la Gestión del Riego** (en inglés) ha promovido prácticas más eficientes, aumentando simultáneamente la tierra de regadío y produciendo suficientes cultivos para alimentar a casi 1 millón de personas, sobre todo de hogares agrícolas y comunidades rurales.
C) En Turquía, el Proyecto de Modernización del Riego[MIS1]*** está reemplazando los canales de riego abiertos por redes de tuberías bajo tierra que reducen las pérdidas de agua y conservan las aguas subterráneas.
En el informe Nutrir y prosperar se documentan muchas de estas soluciones para mostrar cómo los países están ampliando el riego de manera sostenible donde hay disponibilidad de agua, mejorando su productividad donde los recursos hídricos son escasos y movilizando capital privado mediante políticas más sólidas, alianzas y mecanismos de distribución del riesgo.
Los beneficios van mucho más allá del ámbito agrícola.
Por esta razón, el Grupo Banco Mundial promueve la iniciativa Water Forward[MIS2]****, un esfuerzo estratégico para que el agua deje de ser una fuente de riesgo y se convierta en un motor de empleo, crecimiento y resiliencia.
Disponer de alimentos en el futuro no consiste únicamente en producir más, sino también en tomar mejores decisiones en el presente.
Al alinear el agua, los alimentos y la inversión, los países pueden garantizar la seguridad alimentaria, crear empleos y apoyar el crecimiento en un planeta habitable.
EL AUTOR. Guangzhe Chen es vicepresidente del Departamento Planeta, Grupo Banco Mundial. | Artículo difundido por el blog Voces del Banco Mundial.
Se proyecta una reducción del 1,6% en la producción mundial de arroz, marcada por la incertidumbre climática y la menor rentabilidad del sector. El consumo se mantendrá firme. Se espera repunte de India, Brasil y Uruguay.
Montevideo | Todo El Campo | La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) Anticipa una leve caída en la producción mundial de arroz, estimada en un 1,6% respecto al máximo alcanzado en 2025/26. El volumen proyectado se ubicaría en 552,4 millones de toneladas, afectado por las incertidumbres climáticas vinculadas al fenómeno de El Niño y por las limitaciones de rentabilidad en el sector. La única excepción sería África, donde se espera un crecimiento, mientras que en Asia las políticas de apoyo y el buen suministro de agua podrían amortiguar la baja.
El consumo global se mantendría robusto, cercano a 558,1 millones de toneladas, lo que presionaría las reservas. Aun así, las existencias mundiales al cierre de la temporada 2026/27 se mantendrían en niveles históricamente altos, con 213,8 millones de toneladas, apenas un 2,7% menos que el año anterior. Esto funcionaría como un colchón de seguridad frente a la reducción de la cosecha.
COMERCIO INTERNACIONAL.
En cuanto al comercio internacional, se prevé una disminución del 2,1% en 2026, hasta 59,8 millones de toneladas. La menor demanda de los importadores tradicionales y la competencia entre proveedores impactarían en las exportaciones de países como Camboya, China continental, Pakistán y Estados Unidos. En contraste, Brasil, Myanmar, Uruguay, Vietnam y especialmente India aumentarían sus envíos, aprovechando la coyuntura.
Los precios internacionales del arroz muestran una recuperación parcial tras haber tocado un mínimo de ocho años y medio en noviembre de 2025. La demanda firme de variedades aromáticas y Japónica, junto con mayores costos de producción en países exportadores, impulsaron el repunte. Sin embargo, la abundancia de suministros exportables y las tensiones comerciales en el Golfo Pérsico limitaron la recuperación. El Índice de Precios del Arroz de la FAO promedió 104,8 puntos en mayo de 2026, todavía un 1,4% por debajo del nivel del año anterior.
El fenómeno tiende a favorecer los cultivos en el sur de Brasil y en Argentina, mientras importantes regiones productoras de soja y maíz pueden enfrentar una menor disponibilidad de lluvias, señala un análisis de Hedgepoint Global Markets.
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | La confirmación de un nuevo ciclo de El Niño para el segundo semestre de 2026 vuelve a poner el clima en el centro de atención de los mercados agrícolas. Según un análisis de Hedgepoint Global Markets, los principales impactos para la soja, el maíz y el trigo deberían concentrarse en América del Sur, con efectos distintos entre las regiones productoras.
Históricamente, los episodios de El Niño moderados a fuertes iniciados en el segundo semestre del año suelen generar impactos agrícolas relevantes entre el final de ese mismo año y el primer semestre siguiente, especialmente en el hemisferio sur. Dichos períodos coinciden con la siembra, el desarrollo y la cosecha de soja y maíz en los principales países productores de América del Sur.
En la mitad sur de América del Sur, el fenómeno se caracteriza por el aumento de las lluvias durante la primavera y el verano, lo que suele ser beneficioso para el desarrollo de los cultivos de soja y maíz en el sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina. Por otro lado, la mitad norte de América del Sur puede enfrentar lluvias por debajo del promedio, con énfasis en las regiones Norte, Nordeste y parte del Centro-Oeste de Brasil.
EL SUR DE AMÉRICA DEL SUR PUEDE BENEFICIARSE DEL FENÓMENO.
De acuerdo con Hedgepoint, el aumento de las lluvias durante la primavera y el verano suele favorecer el desarrollo de los cultivos de soja y maíz en el sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina. En algunos episodios anteriores, la incidencia de El Niño culminó en altos rendimientos y producciones en esas regiones, especialmente en el sur de Brasil y en Argentina, como los registrados en la temporada 18/19.
En ese sentido, cabe destacar la importancia de la producción de soja en los estados brasileños de Paraná y Rio Grande do Sul, que, en años con clima favorable, suelen ocupar la segunda y tercera posición entre los mayores estados productores de Brasil, respectivamente. Además, Rio Grande do Sul es el mayor productor de maíz de verano de Brasil.
EL CENTRO-NORTE BRASILEÑO CONCENTRA LOS PRINCIPALES RIESGOS.
Si parte de América del Sur tiende a beneficiarse de una mayor regularidad de lluvias, no ocurre lo mismo en la mitad norte del continente. El fenómeno suele traer lluvias por debajo del promedio durante la primavera y el verano, con énfasis en las regiones Norte, Nordeste y parte del Centro-Oeste de Brasil.
Ante este escenario, El Niño plantea riesgos productivos para grandes estados productores de soja de Brasil, como Mato Grosso, Goiás y Bahía, con algunos episodios anteriores que señalan pérdidas relevantes de producción. Uno de los ejemplos más recientes fue la temporada 23/24, cuando la baja humedad provocó importantes pérdidas para la cosecha brasileña, especialmente por los problemas registrados en Mato Grosso, el mayor estado productor del país.
Debido a los efectos opuestos en las mitades sur y norte de América del Sur, con posibles aumentos de productividad en el sur y reducciones en el norte, el fenómeno El Niño no debe asociarse necesariamente con pérdidas generalizadas en el continente en su conjunto. Aun así, la relevancia de las producciones de los estados del Centro-Norte brasileño puede tener un peso mayor en la consolidación de las cosechas brasileñas de soja y maíz.
LOS IMPACTOS PUEDEN EXTENDERSE AL MAÍZ DE SEGUNDA COSECHA.
En el caso del maíz, además de los posibles impactos en la cosecha de verano, los efectos iniciales para la cosecha de invierno, segunda cosecha en Brasil, derivan de eventuales retrasos en la siembra de soja provocados por la baja humedad. Estos retrasos pueden llevar a un desplazamiento de la siembra de la segunda cosecha en el primer trimestre del año siguiente.
Este movimiento eleva los riesgos para el maíz de segunda cosecha, ya que amplía la posibilidad de que el período de desarrollo del cereal coincida con momentos de menor humedad a lo largo del segundo trimestre, durante el otoño y el invierno.
EL TRIGO ARGENTINO TAMBIÉN PUEDE VERSE FAVORECIDO.
Además de la soja y el maíz, el trigo argentino aparece entre los cultivos que históricamente suelen responder de forma positiva a los eventos de El Niño.
Argentina figura entre los países que tradicionalmente se benefician del fenómeno, ya que el aumento de la frecuencia y la regularidad de las lluvias durante el ciclo del cultivo tiende a mejorar las condiciones de establecimiento, desarrollo y llenado de granos, elevando el potencial de productividad.
Tras períodos de sequía asociados a la neutralidad climática o a La Niña, el fenómeno El Niño suele permitir una recuperación significativa de la producción argentina y del excedente exportable. De esta forma, en años de El Niño, es común que Argentina amplíe su participación en el comercio internacional, especialmente en los mercados de América del Sur y del norte de África.
EL MERCADO VUELVE SU ATENCIÓN A BRASIL Y ARGENTINA.
Cuando hablamos del hemisferio norte, el fenómeno El Niño no suele generar impactos relevantes en las producciones de soja y maíz, ya que no existe un historial de alteraciones importantes en los regímenes de lluvias o temperaturas en grandes países productores. De esta forma, los años de El Niño dirigen la atención de los mercados de soja y maíz hacia las cosechas del hemisferio sur, con énfasis en Brasil y Argentina.
Para el trigo, el efecto sobre el mercado global depende del equilibrio entre las pérdidas potenciales en Australia y las ganancias observadas en las Américas. En el recorte latinoamericano, Argentina se destaca entre los orígenes que pueden verse favorecidos por lluvias más regulares durante el ciclo del cultivo.
“Los impactos esperados de El Niño en las cosechas de soja y maíz se concentran principalmente en el hemisferio sur. La tendencia de lluvias por encima del promedio en primavera/verano en la mitad sur de América del Sur tiende a ser favorable para las cosechas en el sur de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. Por otro lado, la tendencia de lluvias por debajo del promedio en la mitad norte de América del Sur puede generar problemas para la siembra y el desarrollo de los cultivos en el Centro-Norte de Brasil, incluida la segunda cosecha de maíz en Brasil”, destaca Luiz Fernando Gutierrez Roque, coordinador de Inteligencia de Mercado en Hedgepoint.
Acerca de Hedgepoint Global Markets es una empresa especializada en gestión de riesgos, inteligencia de mercado y ejecución de coberturas para la cadena de valor global de commodities, con amplia experiencia en los mercados agrícolas y de energía. Está presente en cinco continentes y ofrece a sus clientes productos de cobertura basados en tecnología e innovación, manteniendo al cliente como punto central de todos los procesos. La compañía trabaja con más de 60 commodities y más de 450 productos de cobertura en su plataforma. Sitio web: Inicio.
Es un problema que es de todos, no es de alguien en particular, y se debería establecer una estrategia a largo plazo. Más que hacer mucho, hay que tener constancia en hacerlas.
Montevideo | Todo El Campo | Uruguay ha hecho mucho para frenar el avance del capin annoni, dijo el Ing. Agr. Marcelo Pereira al ser entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Radio Rural), pero advirtió que no ha sido suficiente: “Vamos perdiendo por lejos” la batalla en un problema que es tan grave como el de la garrapata.
El profesional se ocupó del tema en varias actividades del Plan Agropecuario como en artículos periodísticos de esa institución.
“La presencia de Eragrostis plana Nees (capin annoni), en Brasil data de 1950. Posiblemente haya llegado proveniente del suroeste de África, integrando la fracción “malezas” en una partida de semilla de Chloris gayana Kunth (capin rhodes) y de Eragrostis curvula (schrader) Nees (pasto llorón), apareciendo por primera vez en la estación experimental zootécnica de Tupanciretá, Río Grande del Sur (Reis 1993)”, comienza un artículo publicado en la revista del Instituto Plan Agropecuario en 2008, cuyo autor es el Ing. Pereira Machín.
Renglones más abajo, el autor agregó: “Los primeros datos en cuanto a su presencia en la República Oriental del Uruguay fueron reportados por los ingenieros Pablo López y Gustavo Guarino sobre finales de la década de 80 (Guarino 2004). En el año 1994, el ingeniero Juan J. Longinottiadvertía -en un artículo publicado en la revista del Plan Agropecuario- sobre la presencia muy cercana a la frontera en el departamento de Rivera (Longinotti 1994). Hasta el año 2003 se creyó que la presencia del capin annoni se daba sólo en el área fronteriza (departamentos de Artigas,Rivera y Cerro Largo); pero diversas recorridas del equipo de forrajeras de la Facultad de Agronomía junto con técnicos regionales del Plan Agropecuario (2004), realizadas sobre las banquinas de las rutas, han permitido constatar su presencia ya no sólo en la frontera, sino en el interior del país (departamento de Paysandú). Por otra parte, el Plan Agropecuario la ha detectado en los departamentos de Salto, Artigas y al sur de la ciudad de Tacuarembó. Recientemente se la ha identificado también en los departamentos de Río Negro, Durazno, Florida, Rocha, Flores, San José, Treinta y Tres, Rivera, y Soriano”.
Cabe agregar que en 2008 el capin annoni fue declarado “plaga nacional”, y ese mismo artículo Pereria reclamaba acciones para su combate. Varios años después la situación se mantiene incambiada.
ENTREVISTA EN EL PROGRAMA DIARIO RURAL DE CX4 RADIO RURAL.
Pregunta: ¿Cuánto hemos hecho y cuánto nos están ganando el capin annoni?
Marcelo Pereira: Se ha hecho bastante, pero no lo suficiente. Las primeras plantas se identificaron en los años 1984/85. El problema fue en la frontera y hoy el problema grave está al norte de la ruta 26. Se ha hecho mucha cosa, se han dado mil charlas tratando de concientizar, pero si hay que decir cómo va la batalla contra el capin annoni, vamos perdiendo de lejos.
Cada vez que hay un evento de sequía se notan los avances del capín anononi en caminos donde no estaba presente y hoy sí lo está. El problema es de extrema gravedad. Hay mucho por hacer, yo creo que se debería juntar toda la gente que sabe y que está involucrada: productores, investigación, extensión, el Ministerio (de Ganadería, Agricultura y Pesca). Es un problema que es de todos, no es de alguien en particular, y se debería establecer una estrategia a largo plazo. Más que hacer mucho, hay que tener constancia en hacerlas.
Se ha hecho mucha cosa interesante, hay ejemplos espectaculares, en Salto con dos personas se tenían controlado todos los caminos, pero eso después se abandonó. Hay buenos ejemplos que se deberían repetir y continuar en el tiempo.
En el caso de esas dos personas, ¿se debería repetir esa técnica? ¿O falta el conocimiento del productor, del encargado rural, del trabajador?
Marcelo Pereira: Las dos cosas. Falta el trabajo de control de plantas en las banquinas de las rutas. Uruguay tiene el mismo tamaño que Colonización en rutas, hay alrededor de 600.000 hectáreas. La estancia más grande está en manos del Estado, son 600.000 hectáreas en caminos y rutas, y hay un profundo desconocimiento. No hay que olvidarse que es un pasto, una maleza que tiene primos hermanos en el Uruguay, o sea que hay muchos pastos del género eragrostis, y la dificultad que presenta es que se confunde; capaz que lo tienen en el campo y no se dan cuenta.
Es imposible controlar el capin annononi si la primera medida ante una seca es dejar pastorear en la calle.
Marcelo Pereira: Por lo menos, después de pastorear en la ruta, se debería poner el ganado en un potrero y que éste actúe de cuarentena y así se controle. Hay alguna salvedad para eso, pero si no se hace es la manera perfecta de introducir el campin anonni en los campos.
Por eso digo que se deberían juntar todos los involucrados en el tema, los productores fundamentalmente, y armar una estrategia de largo plazo.
Se han hecho cosas buenas y hay gente que sigue haciéndolas, pero son ejemplos puntuales en determinados puntos del país que no tienen una influencia generalizada.
Si miramos lo que le pasó a Brasil, es un desastre ecológico. Ya les queda poco campo, un 33% del campo natural de Río Grande, y no está claro cuánto de ese 33% es capin annoni.
Si vas a Esteio, la pista donde se juzga el ganado, es cien por ciento capin annoni. Es un problema que no se percibe en total gravedad, pero con la garrapata son dos temas graves.
La diferencia del capin annoni con la garapata es que el primero no tranca (el comercio) en nada y la garrapata sí, pero son dos problemas del mismo tenor.
Pregunta: ¿Cómo se controla?
Marcelo Pereira: Se aplica herbicida en forma este selectiva, glifosato y creo que hay otros herbicidas, planta por planta o con una escoba química tratando de no matar la vegetación nativa.
Paro si tenés una plantita en Florida y un gran foco fuente en Artigas, esa plantita de Florida se avanza 10 veces más rápido que el foco fuente de Artigas. Entonces, esas plantitas a la que no se presta atención son las que después terminan complicando.
Debería haber un compromiso de todos. Si yo tengo un campo y tengo frente contra una ruta, el frente mío tendría que estar limpio de capin annoni. No podemos permitir tenerlo delante de nuestro campo.
Es una maleza que entra fundamentalmente por los vehículos.
Es fácil de detectar y si se contrala se evita que entre al campo. No es un procedimiento muy complicado, pero si dejamos que entren 5 o 10 plantas y no actuamos sí se torna muy complicado.
Los experimentos brasileños dicen que cuando hay un 36% de frecuencia de capin annoni los campos disminuyen su productividad a la mitad. Y eso es lo que nos tiene que poner en alerta.
Hace poco Augap (Asociación Uruguaya de Ganaderos del Pastizal) hizo una semana del capin annoni y puso el tema arriba de la mesa, fue una gran cosa, se involucró a muchísima gente, algunos no sabían que lo tenía en sus campos. Esa actividad estuvo muy buena, sensibilizó y ahora hay que seguir adelante con todos los que están involucrados de manera directa o indirecta.
Por ejemplo, los locales de remates que juegan un rol importante, y todo por donde pase ganado es importante. No puede haber capin annononi en los locales de remate.
Pregunta: Si no se atiende el tema, ¿cuál es la proyección para el país?
Marcelo Pereira: El capin annoni gana lejos, lejos. Hoy va ganando Se ve en los accesos de Montevideo, ya está en absolutamente todos lados, no hay que dejarlo avanzar.
Cuando yo empecé a jorobar con esto en el año 2000 me tildaban de loco, de que estaba asustando a los productores, que era mucho más complicado el caraguatá, que me dejara de jorobar con ese tema. Bueno, en aquella época el problema estaba en la frontera, hoy está al norte de la ruta 26. O sea el tema es complicado y necesita acción urgente.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística Horacio Jaume y Estela Apollonio, programa Diario Rural, en CX4 Radio Rural.
ARTÍCULO DE MARCELO PEREIRA.
El siguiente es uno de los artículos escritos por el Ing. Pereira en la revista del Plan Agropecuario.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística Horacio Jaume y Estela Apollonio, programa Diario Rural, en CX4 Radio Rural.
ARTÍCULO DE MARCELO PEREIRA.
El siguiente es uno de los artículos escritos por el Ing. Pereira en la revista del Plan Agropecuario.
Es un sector que se caracteriza por su diversidad y capacidad de adaptación a distintas actividades agropecuarias.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Uruguay XXI publicó el “Informe Maquinaria Agrícola en Uruguay” correspondiente a junio de 2026, actualizando la información sobre ese sector.
Destaca que el sector agropecuario en Uruguay aportó el 9% del PIB en 2024, y al incluir las industrias asociadas, la agroindustria alcanzó el 16%.
En 2025, los bienes agroindustriales representaron el 86% de las exportaciones de bienes, con ventas superiores a US$ 11.600 millones y un crecimiento interanual del 8%.
La maquinaria agrícola nacional es clave para la competitividad del agro. Ofrece garantía, repuestos y servicios postventa, y fabrica diversos implementos adaptados a las condiciones locales. Su calidad y conocimiento del suelo uruguayo la posicionan como líder en segmentos de mercado, complementando las importaciones.
El sector ha incorporado tecnologías de agricultura de precisión, automatización y sostenibilidad, fortaleciendo la productividad y la adaptación a nuevas demandas. Contribuye al empleo calificado y al desarrollo económico del interior del país, con impacto en múltiples rubros como agricultura, ganadería, lechería, horticultura, forestación y cannabis.
En el siguiente gráfico se observa que en 2025 la producción de maquinaria agrícola tuvo un aumento de 12% medido en volumen físico en términos interanuales. Por otro lado, la fabricación de maquinaria de uso especial mostró una recuperación en 2025 y el registro del año móvil a diciembre de 2025 se situó 9% por encima del registro de principios del 2025, revirtiendo la tendencia negativa del año anterior.
Es un sector que se caracteriza por su diversidad y capacidad de adaptación a distintas actividades agropecuarias.
La industria nacional de maquinaria y equipamiento agrícola en Uruguay produce más de 400 implementos, que incluyen sistemas de riego, mixers, silos, sembradoras, cosechadoras especializadas y equipos forestales, entre otros.
A su vez, en los últimos años ha incorporado innovación y modernización mediante tecnologías digitales, mejoras en procesos productivos y el desarrollo de equipos alineados con las demandas de sostenibilidad y competitividad del agro.
Come generador de trabajo, el sector cerró 2025 con 51 empresas que en total registraron 289 trabajadores.
EXPORTACIONES.
El sector también es exportador. En 2025 los ingresos al país por colocación de maquinaria agrícola, sumaron US$ 666.480. Los principales destinos son Paraguay, Argentina y Brasil.
Los productos exportados han variado en los últimos años, pero se destacan mixers, cortadoras de ramas, despojadoras de granos, subsoladoras, cisternas y, particularmente en el último año, la maquinaria forestal. Estos últimos se componen de plantadoras de árboles y maquinaria de laboreo, entre otros.
El uso de fotos georreferenciadas para demostrar las pérdidas de cultivos se ha fomentado desde las inundaciones en Rio Grande do Sul en 2024.
Brasilia, Brasil | Todo El Campo | Los seguros agrícolas son utilizados en todo el mundo. En Brasil, la normativa que los reglamenta modificó las exigencias: los productores rurales que sufren pérdidas en las cosechas deben utilizar fotos georreferenciadas (con la ubicación GPS incorporada en el archivo) en las inspecciones para solicitar el seguro rural, informó Agencia Brasil.
La modificación se aprobó por el Consejo Nacional de la Moneda (CMN) el jueves 25, lo que se considera refuerzos en el control del Programa de Garantía de Actividad Agrícola (Proagro), que es el principal programa público de seguros rurales del país.
Proagro fue creado en 1973, se financia a través del gobierno federal, por la contribución del productor rural y por los ingresos obtenidos de la aplicación de la cantidad adicional recaudada.
En una nota, el Banco Central de Brasil (BCB) explicó que la medida pretende demostrar que las imágenes fueron captadas en la zona afectada.
El uso de fotos georreferenciadas para demostrar las pérdidas de cultivos se ha fomentado desde las inundaciones en Rio Grande do Sul en 2024.
Otro cambio será el descuento de la producción obtenida en la cantidad de indemnizaciones, en caso de pérdidas graves. Según el Banco Central, el refuerzo de los controles pretende mejorar la salud financiera de Proagro.
REDUCCIÓN DE TARIFAS.
Según el Banco Central, el seguimiento continuo de Proagro ha contribuido a reducir el perfil de riesgo del seguro rural. Esta mejora, señaló, permitió al CMN ajustar las tasas de saldo y las tarifas adicionales del programa, lo que resultó en el abaratamiento del costo medio de Proagro para la mayoría de los productores.
La tasa de equilibrio representa un porcentaje pagado por el productor que mide el riesgo de frustración de cultivos en una región específica. El adicional representa una tarifa que el productor paga para tener acceso a un seguro rural.
Según el Banco Central, las cantidades de indemnización se ajustaron para reflejar mejor el riesgo de rotura de cada producto y región.
Las nuevas normas se aplicarán a los proyectos incluidos en Proagro a partir del 1 de julio de 2026.
Son medidas que contribuyen a la sostenibilidad del programa y a la protección adecuada de los productores rurales brasileños.