ACAU emitió comunicado oponiéndose a nuevo Imesi y manifestó su descontento por la falta de diálogo, a la vez que pide al Poder Ejecutivo reconsiderar la decisión.
Montevideo | Todo El Campo | El proyecto de Rendición de Cuentas que ingresó al Parlamento para su análisis, debate y eventual votación, posee cambios que afectan la política que el gobierno estaba desarrollando hasta ahora respecto a los vehículos eléctricos.
Se plantean tres niveles para los vehículos eléctricos en base al valor en Aduana. Hasta US$ 19.000 continuarán sin pagar Imesi; los vehículos entre 19.001 y US$ 27.000, pagarán 5% de Imesi; y lo de mayor valor a US$ 27.001 tendrán una tasa de 9%.
La Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU) emitió comunicado oponiéndose a nuevo Imesi y manifestó su descontento por la falta de diálogo, a la vez que pide al Poder Ejecutivo reconsiderar la decisión.
En el comunicado manifestó “gran preocupación por las medidas” incorporadas en la Rendición de Cuentas.
“En primer lugar, ACAU manifiesta su profundo descontento con la forma en que fue conducido este proceso. Se trata de una decisión de enorme trascendencia para el sector automotor, para miles de consumidores y para la política energética y ambiental del país”, sostiene.
A pesar de esa importancia, la institución y sus asociados “tomaron conocimiento de la medida a través de los medios de comunicación” cuando había un “compromiso previamente asumido por las autoridades de informar al sector sobre las conclusiones alcanzadas antes de su adopción”, lo que hubiera permitido “expresar por última vez nuestras consideraciones”.
La situación “constituye una nueva señal de incertidumbre para el sector, que se suma a dos decisiones recientes” que son “el incremento del costo de la energía en los cargadores de acceso público y el aumento del valor de la patente de rodados para este tipo de vehículos”.
Es llamativo “la rapidez con la que se ha impulsado esta medida, sin un proceso adecuado de diálogo ni una evaluación integral de sus consecuencias económicas, sociales, energéticas y ambientales”, expresa ACAU.
“Si el objetivo fuera revisar el esquema tributario vigente, existen alternativas técnicamente más adecuadas” para no perder “el estímulo a la eficiencia energética, las menores emisiones y la renovación del parque automotor”, pero esas alternativas no se consideraron.
Asimismo, “resulta igualmente preocupante que esta iniciativa haya avanzado con tanta celeridad, mientras otras regulaciones de gran relevancia para la seguridad vial y la modernización del sector permanecen pendientes desde hace años o aguardan desde hace meses la firma de las autoridades competentes”.
Son señales equivocadas, subraya, y es el ciudadano quien “termina soportando el impacto de estas decisiones”.
ACAU considera que estamos ante un “conjunto de medidas que implican un cambio sustancial respecto de la política de Estado que Uruguay ha sostenido durante las últimas décadas en materia de transformación de la matriz energética y promoción de la movilidad sostenible”.
Finalmente, exhorta al Poder Ejecutivo a “reconsiderar esta decisión, promoviendo un ámbito de diálogo con todos los actores involucrado”.
El Brent saltó 75%, los fletes se duplicaron y los fertilizantes se dispararon. Uruguay sufrió alzas de hasta 30% en combustibles y un repunte inflacionario, mientras el agro revela su dependencia crítica del gasoil.
Montevideo | Todo El Campo | El último día de febrero de este año el estrecho de Ormuz, al que muchos tuvieron que buscar en Google para entender de qué se trata y dónde está ubicado, pasó a ser el centro de atención de todo el mundo. Aquel día comenzó una guerra que denominamos como “guerra de Irán”, pero cuyo impacto económico fue a escala global. No hubo un solo país que se viera favorecido, sin importar su tamaño ni posición geográfica, tampoco de qué lado de la guerra estaba, o si era neutral. Todos pagamos por una guerra lejana y ajena.
Lo que quedó claro es que un área geográfica tan pequeña como el estrecho de Ormuz -su denominación “estrecho” ya dice mucho- puede convertirse en un instrumento estratégico invalorable, y en cualquier momento alguien puede hacerlo valer en beneficio propio cerrando el pasaje de buques por el lugar.
Además, quedó demostrado de forma flagrante que a pesar de los vehículos eléctricos y las energías alternativas de las que tanto se hablan en el mundo, el petróleo sigue siendo el principal insumo energético del mundo.
La Unión de Exportadores del Uruguay divulgó el informe Foco Exportador: “Mercado petrolero, tarifas y exportación” en el que expresa que “el petróleo sigue siendo uno de los principales insumos energéticos del mundo, fundamental para la producción de combustibles, electricidad, transporte e industria”.
DIEZ PUNTOS RELEVANTES.
El texto tiene una extensión de casi 20 páginas, de las cuales se pueden tomar los siguientes diez puntos principales (se agrega la página en que cada punto se desarrolla en el documento, para un mejor seguimiento por parte del lector):
1) Choque petrolero global: El conflicto en Medio Oriente redujo la oferta en 10,1 millones de barriles diarios en marzo, uno de los mayores shocks de suministro en décadas (página 7).
2) Escalada de precios: El Brent subió de US$ 72 a US$ 118 en un mes (+75%), con fuerte volatilidad posterior (página 7 y 8).
3) Impacto logístico: El cierre parcial del estrecho de Ormuz duplicó los fletes de contenedores y elevó primas de riesgo de guerra hasta US$ 4.000 por contenedor refrigerado (página 7).
4) Efecto en insumos agrícolas: Fertilizantes como la urea aumentaron hasta 70%, generando alertas sobre seguridad alimentaria (página 8).
5) Uruguay importador neto: En 2025 las compras de crudo fueron por US$ 1.327 millones, equivalentes al 10,25% de las importaciones totales (página 10).
6) Ajustes de combustibles: Entre abril y junio, la nafta súper 95 subió 21,4% y el gasoil 30,5%, con aumentos escalonados definidos por el Poder Ejecutivo (página 11).
7) Inflación reactivada: Tras tocar un mínimo histórico de 2,44% en marzo, la inflación volvió a 3,77% en mayo, con más del 40% de la suba atribuida a combustibles (página 13).
8) Presión cambiaria: El dólar interbancario en Uruguay aumentó 5% desde marzo, aunque sigue 2% por debajo de un año atrás (página 14).
9) Exportaciones en mayo: Las solicitudes de bienes cayeron 2,6% interanual, por menores ventas de carne vacuna y celulosa; la soja creció 45% (página 16 y 17).
10) Balance anual parcial: En enero–mayo las exportaciones acumularon US$ 5.271 millones (+2,9%), con China como principal destino, aunque con caídas en carne y celulosa (página 18).
66% DEL CONSUMO ENERGÉTICO DIRECTO DEL SECTOR AGROPECUARIO ESTÁ BASADO EN GASOIL.
La Unión de Exportadores del Uruguay destaca (página 13) que “los combustibles constituyen parte relevante de la estructura de costos de las empresas exportadoras, con distintos niveles de incidencia según el sector o el negocio”.
Respecto a la agropecuaria, menciona “un estudio del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca” que “mostró que el 66% del consumo energético directo del sector agropecuario está basado en gasoil y que los sectores que tienen mayor consumo son el arroz, fundamentalmente para riego, y la soja, por su extensión sobre el territorio”.
Se debe agregar “el consumo indirecto a través del transporte”.
El documento subraya que el sector agropecuario sufre el efecto de los combustibles al alza “luego de meses de sequía” y el incremento simultáneo de “los precios de un insumo básico para el sector como es el de los fertilizantes, también afectados por el conflicto en Medio Oriente”.
La reconstrucción de la infraestructura petrolera llevará varios meses, pero los anuncios de un acuerdo ya están teniendo efecto en el mercado petrolero.
Montevideo | Todo El Campo | Al finalizar el domingo 14 el petróleo Brent cotizó en US$ 83,7 por barril, con una caída diaria de 4,17% y un retroceso semanal de casi 11%.
DATOS.
El barril Brent cerró en la jornada de ayer a US$ 87,3. El rango intradía osciló entre un mínimo de US$ US$ 83,3 y un máximo US$ 84,5.
La variación en un mes fue de -23%, lo que evidencia de un ajuste profundo tras semanas de tensión geopolítica. La variación en un año de +13%, lo que indica que pese a la caída reciente el Brent sigue por encima de niveles de 2025.
CONTEXTO.
La baja del petróleo se dio como respuesta a los anuncios de un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán y la posible reapertura del Estrecho de Ormuz, lo que implicaría mayor oferta de crudo en el mercado.
Los analistas internacionales destacan que la expectativa de normalización de exportaciones desde el Golfo Pérsico hacia agosto presiona los precios a la baja, no obstante, la reconstrucción de infraestructura demorará meses.
De todo lo anterior se puede ver que el Brent está en retroceso por factores geopolíticos (acuerdo EE.UU./Irán, reapertura de Ormuz) y técnicos (señales de venta), pero en un mundo donde la complejidad es tal que en cualquier momento puede reactivarse un conflicto que nadie quiere, pero que es real.
El BCU reducirá gradualmente los encajes en moneda nacional hasta 12% en setiembre y ajustará la remuneración de encajes en dólares, medidas complementarias que buscan fortalecer la confianza en el peso.
Montevideo | Todo El Campo | El Banco Central del Uruguay resolvió adoptar dos medidas orientadas a incentivar el ahorro en moneda nacional y ampliar las oportunidades de crédito para familias y empresas.
La casa bancaria informó que dispuso una reducción gradual de las alícuotas de encaje aplicables a las obligaciones a corto plazo en pesos y en unidades indexadas, que convergerán a un nivel de 12% a partir del 1° de setiembre de 2026.
Adicionalmente, se resolvió profundizar la adecuación de la remuneración de los encajes en moneda extranjera, dando continuidad a las modificaciones iniciadas el 1° de marzo de este año.
Ambas medidas actúan de forma complementaria, asegura la autoridad monetaria.
Mientras la reducción de encajes en moneda nacional disminuye los costos de las entidades financieras en la intermediación de recursos en pesos y favorece la expansión del crédito en moneda local, la adecuación de la remuneración de los encajes en moneda extranjera ajusta el tratamiento relativo entre ambas monedas, en favor de la intermediación en pesos. De esta manera se alinean los incentivos para que el sistema financiero promueva el desarrollo del ahorro y el crédito en moneda nacional, favoreciendo un mayor aprovechamiento del ahorro de los uruguayos en beneficio del país.
UN CONTEXTO FAVORABLE PARA EL AHORRO Y EL CRÉDITO EN MONEDA NACIONAL.
El BCU entiende que nuestro país cuenta hoy con una economía más estable, una inflación en niveles históricamente bajos, un sistema financiero sólido y expectativas alineadas con los objetivos del Banco Central.
Esas condiciones fortalecen la confianza en la moneda nacional y crean un entorno cada vez más favorable para el ahorro y el crédito en pesos.
Sin embargo, una parte significativa del ahorro continúa concentrándose en moneda extranjera. Esos ahorros se ven expuestos a que vaivenes cambiarios afecten su consumo doméstico. Y la mayoría de esos recursos se invierten en otras economías, mientras que la fracción de ellos que se presta a agentes locales no exportadores suele generar fragilidades financieras por vulnerabilidad al tipo de cambio.
En contraste, los depósitos en moneda nacional involucran protección del poder adquisitivo local ante las variaciones del tipo de cambio. Además, se canalizan mayoritariamente hacia el crédito interno, promoviendo el acceso a la vivienda, la expansión de empresas o la generación de nuevos puestos de trabajo.
Las medidas anunciadas se suman a las dispuestas en diciembre de 2025 y constituyen un nuevo paso dentro de una agenda gradual de incentivos previamente anunciada, que el Banco Central viene impulsando en coordinación con el sistema bancario, concluye el comunicado.
El Grupo Banco Mundial está preparado para proporcionar hasta US$100.000 millones a los países afectados a lo largo de 15 meses.
Washington, Estados Unidos | Todo El Campo | El conflicto en Oriente Medio podría desacelerar el crecimiento mundial a la tasa más baja desde el inicio de la pandemia de Covid-19 en medio de un alza de los precios de la energía, una inflación más pronunciada y un aumento de los costos de los préstamos, según la última edición del informe Perspectivas económicas mundiales del Grupo Banco Mundial.
Se prevé que el crecimiento mundial disminuirá al 2,5% en 2026, frente al 2,9% registrado en 2025. Las previsiones para dos tercios de las economías se han revisado a la baja en comparación con enero de este año. De acuerdo con las proyecciones, el crecimiento mundial llegaría al 2,8% en 2027, pero se mantendría 0,4 puntos porcentuales por debajo del promedio de la década de 2010. El débil crecimiento en las economías en desarrollo ha estancado el progreso hacia los niveles de ingreso de las economías avanzadas. Según el informe, para 2028, las economías en desarrollo, distintas de China y la India, habrán experimentado colectivamente casi una década sin avances en la reducción de su brecha de ingreso per cápita con las economías avanzadas.
“Los países en desarrollo han enfrentado una serie de desafíos durante la última década”, dijo Ajay Banga, presidente del Grupo Banco Mundial. “El impacto varía según el país, pero la prueba básica es la misma: proteger a las personas y preservar la estabilidad en el presente, sin renunciar al crecimiento y al empleo en el futuro. Para responder a la crisis actual, estamos proporcionando liquidez donde se necesita, y estamos listos para proporcionar financiamiento adicional, garantías y soluciones del sector privado si las presiones se profundizan. Nuestra tarea consiste en ayudar a los países a estabilizar la situación, mantener el avance de las reformas y salir fortalecidos de estas circunstancias”.
De acuerdo con el informe, el cierre del estrecho de Ormuz ha causado graves disrupciones en los mercados energéticos, por lo que se prevé que el petróleo crudo Brent alcance un precio promedio de US$ 94 por barril en 2026, un 36% por encima de los niveles de 2025, bajo el supuesto de que las peores perturbaciones se atenúen en julio. Se proyecta que los precios de los fertilizantes aumentarán considerablemente este año, lo que tendrá efectos indirectos en los precios de los alimentos. En conjunto, estas presiones están impulsando la inflación mundial, la que podría aumentar al 4,0% este año, un incremento sustancial frente al 3,3% de 2025.
Sin embargo, los riesgos de deterioro de la situación son elevados. Si las interrupciones del suministro de energía resultan más graves de lo que se supone actualmente y van acompañadas de una tensión financiera significativa, el crecimiento mundial podría caer y llegar a solo el 1,3% en 2026 y la inflación aumentaría al 4,4%.
Según las proyecciones, en 2026, el crecimiento en las economías en desarrollo caerá a su nivel más bajo desde la pandemia hasta alcanzar un 3,6%, por debajo del 4,4% registrado en 2025, antes de recuperarse y llegar al 4,2% en 2027. Las economías del Golfo directamente afectadas por el conflicto serán las más perjudicadas, ya que su crecimiento bajará del 3,9% en 2025 a cerca de cero en 2026. En el informe se pronostica que el crecimiento repuntará en estas economías —para llegar a aproximadamente el 5% en 2027-28— a medida que el comercio se recupere y empiece la reconstrucción.
El Grupo Banco Mundial se ha comprometido a apoyar a todos los países en desarrollo que hacen frente a crisis. (Extracto texto del Banco Mundial).
La autorización del Banco Central del Uruguay concluye la fase regulatoria de la transacción y marca el inicio de la fase de transición previa al cierre de la operación.
Montevideo | Todo El Campo | El brasileño BTG Pactual, el mayor banco de inversión de América Latina, anuncia que recibió la aprobación del Banco Central del Uruguay (BCU) para la adquisición de HSBC Uruguay, con lo que se completa la etapa de autorización por parte del regulador uruguayo. Tras la aprobación regulatoria y hasta el cierre de la transacción, HSBC Uruguay seguirá formando parte del Grupo HSBC y continuará enfocado en acompañar a sus clientes mediante una transición ordenada.
Anunciada en julio de 2025, la transacción contempla la adquisición del 100% de HSBC Uruguay, así como instrumentos de capital adicionales, por un valor aproximado de US$175 millones, sujeto a ajustes para reflejar los resultados de HSBC Uruguay entre el 31 de diciembre de 2024 y el cierre.
“Uruguay es un mercado importante en la región, y esta aprobación representa un paso significativo para reforzar nuestro compromiso de atender a la comunidad de clientes de América Latina, al tiempo que avanzamos en nuestra estrategia de crecimiento internacional. Tras el cierre de la transacción, iniciaremos una nueva etapa de integración de la operación local a la plataforma global de BTG Pactual, con una visión de largo plazo y el compromiso de contribuir al desarrollo del mercado financiero uruguayo, a la vez que ampliamos el acceso de clientes e inversores locales a las oportunidades globales disponibles a través de nuestra plataforma”, afirmó Roberto Sallouti, CEO de BTG Pactual.
“Recibimos y celebramos la aprobación del Banco Central del Uruguay, que abre un nuevo capítulo para fortalecer y hacer crecer el sistema financiero uruguayo. Confiamos plenamente en el compromiso de BTG Pactual con el país y con nuestro equipo. Agradezco a nuestros clientes por su confianza continua y a cada colega de HSBC por su entusiasmo y profesionalismo a lo largo de este periodo. Nuestra prioridad sigue siendo atender a los clientes sin interrupciones y apoyar a nuestros colegas durante la transición”, señaló Constantino Gotsis, CEO de HSBC Uruguay.
BTG Pactual y HSBC trabajarán conjuntamente en los pasos restantes necesarios para completar la transacción, con un fuerte enfoque en preservar la continuidad del servicio para los clientes y la estabilidad operativa de la franquicia local.
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BTG Pactual es el mayor banco de inversión de América Latina y opera en Banca de Inversión, Crédito Corporativo, Sales & Trading, Asset Management, Administración Patrimonial (Wealth Management) y Banca. BTG Pactual se ha consolidado como una de las plataformas de inversión más innovadoras del país, con un banco transaccional de servicio completo para apoyar a los clientes en cada etapa de la vida y a lo largo de sus trayectorias financieras. También es pionero en la agenda ESG, ofreciendo productos financieros que apoyan la transición hacia una economía más verde y sostenible. La institución cuenta con más de 12.000 empleados en Brasil, Chile, Argentina, Colombia, Perú, México, Estados Unidos, Portugal, España, Luxemburgo y el Reino Unido.