Ene 13, 2026 | Agricultura, Economía, Granos, Mercados, Noticias
Montevideo | Todo El Campo | Apartir de una fuerte crisis financiera y operativa que viene arrastrando desde ya un par de años, la emblemática empresa rosarina de biotecnología Bioceres SA acaba de pedir la protección de la justicia para poder salir del default.
Lo hizo mediante una solicitud para abrir un proceso de convocatoria de acreedores que le permita encarar un plan de reestructuración de una deuda de u$s36 millones, teniendo en cuenta que actualmente no dispone de recursos suficientes para hacer frente a ese compromiso como tampoco para implementar un plan de negocios.
Gigante de la biotecnología, en crisis
La decisión fue tomada en 16 de diciembre pasado por el Consejo de Administración de Bioceres SA, que ese día aprobó formalmente el inicio del procedimiento de concurso de acreedores voluntario e instruyó a la gerencia a buscar y designar un síndico para supervisar el proceso.
Mediante un documento que la empresa controlante del grupo (Moolec) envío como informe anual de su estado a la Security Exchange Commission (SEC), de los Estados Unidos, se conocieron los detalles de este plan para poder reperfilar el pasivo de la empresa.
Pero el inicio de este procedimiento implica que Moolec perderá el control sobre Bioceres SA y de otra de sus subsidiarias que opera bajo un nombre similar, Bioceres LLC, cuyo pasivo se acerca a los u$s60 millones.
La empresa llegó a este escenario luego de que, a mediados del año pasado, no pudo afrontar vencimientos de pagarés bursátiles tomados en el mercado argentino por u$s5 millones, lo cual terminó por exponer la fragilidad operativa de una empresa que siempre fue considerada como un ejemplo del sector de biotecnología local, pero que en realidad estaba compuesta por un grupo de empresas altamente endeudadas.
Bioceres S.A.: reputación en picada
De hecho, y tal como explica el medio Rosario3, se realizaron movimientos accionarios (algunos intra grupo) que habían convertido a Bioceres SA de ser base del Bioceres Group, a luego filial argentina del holding hasta quedar finalmente en la práctica como una suerte de empresa residual, habiendo dejado en cabeza de Moolec —una firma biotecnológica con sede en Luxemburgo que originalmente era una suerte subsidiaria del grupo— el control de Bioceres Crop Soluciones (BIOX), la firma del grupo que cotiza en Wall Street».
Todo este proceso de cambios societarios y deudas impagas nunca fue bien digerido entre los accionistas originales, básicamente empresas agropecuarias, y también cayó fuerte la reputación del grupo.
Como parte de este dudoso proceso, el 11 de noviembre de 2025, un grupo de fondos de inversión entre los que se encuentran Jasper Lake Ventures One LLC; Redwood Enhanced Income Corp.; Liminality Partners LP y Solel-Bioceres SPV, L.P. presentaron demandas contra la compañía y varias de sus controladas.
Lo hicieron en un tribunal de la ciudad norteamericana de Nueva York argumentando haber sido víctimas de incumplimientos del pago de pagarés emitidos por Bioceres y en circulación en virtud de un contrato de compraventa de este tipo de documentos convertibles que había sido firmado el 5 de agosto del 2022.
Como primera acción, la compañía impugnó los supuestos incumplimientos y los demandantes presentaron una moción que busca prohibir a Bioceres «disipar la garantía pignorada en relación con los pagarés».
Juicio en Estados Unidos
La empresa se opuso a la solicitud y presentó una contrademanda para ordenar la suspensión de la subasta de ejecución hipotecaria de la garantía prendaria.
El 18 de diciembre de 2025, el Tribunal denegó la contrademanda y concedió parcialmente la moción de los demandantes, ordenando que las empresas acusadas «no transferirán, enajenarán, pignorarán, gravarán ni disiparán de otro modo ninguna garantía o derecho de garantía», según se define en los contratos de prenda y garantía vigentes.
Tras la decisión, los demandantes propusieron aplazar la venta hipotecaria hasta el 19 de enero próximo para permitir un proceso de venta más ordenado y comercialmente razonable.
La compañía aceptó el aplazamiento solicitado y cooperó con el proceso de venta para maximizar el valor en el marco de un acuerdo que incluye proporcionar a los posibles compradores acceso a due diligence; poner a la gerencia a disposición para las conversaciones y facilitar el acceso a las instalaciones.
De todos modos, desde la empresa aclaran que este acuerdo de cooperación «no constituye una admisión de responsabilidad, una renuncia a cualquier defensa ante los presuntos incumplimientos ni una concesión respecto a las reclamaciones del demandado».
Conflicto antiguo
De hecho, Bioceres continúa impugnando los presuntos incumplimientos y se reserva el derecho a rechazar los procedimientos y cualquier proceso de venta que no cumpla con los requisitos legales aplicables.
De esta forma, el conflicto legal entre los fondos de inversión y Bioceres Crop Solutions Corp. escaló significativamente, situando a la compañía argentina en una posición financiera y judicial sumamente delicada.
El origen se remonta a agosto de 2022, cuando Bioceres emitió pagarés convertibles y no convertibles por un total de u$s79 millones para financiar la adquisición de Marrone Bio Innovations (hoy ProFarm).
Las condiciones originales establecieron una tasa de interés del 9% anual y vencimiento a cuatro años, y los pagarés estaban garantizados por activos clave de la compañía y sus subsidiarias.
Tras una renegociación de términos en junio de 2025 (que elevó las tasas de interés hasta el 15-19% debido a riesgos percibidos), la situación colapsó en noviembre pasado.
Más precisamente, el 10 de noviembre, cuando los fondos enviaron una «Notificación de Aceleración», alegando que Bioceres había incurrido en incumplimientos (defaults) que no fueron subsanados.
Esto implicó que la deuda total pasó a ser exigible de inmediato, por lo cual, el 11 de noviembre de 2025, los acreedores iniciaron formalmente una acción legal en la Corte Suprema del Estado de Nueva York.
Fecha clave
El 18 de diciembre del mismo año, el tribunal emitió un fallo preliminar que favoreció parcialmente a los demandantes, ya que le prohibió a Bioceres y sus subsidiarias (como ProFarm) disipar o mover los activos que sirven como garantía de los pagarés.
Los acreedores intentaron ejecutar una subasta de los activos prendados para el 22 de diciembre de 2025, pero la fecha fue luego pospuesta para el 19 de enero próximo.
La demanda ha puesto a Bioceres en una situación de «incertidumbre sustancial» y, de hecho, en sus presentaciones ante la SEC, la propia empresa admite dudas sobre su capacidad para continuar operando si no logra resolver este litigio o refinanciar la deuda de u$s222 millones que vence en el corto plazo.
Además, estos problemas legales en Estados Unidos coinciden con incumplimientos de pagarés bursátiles en el mercado local argentino por parte de su controlante, Bioceres S.A.
La compañía también enfrenta cuestionamientos por decisiones estratégicas previas. En 2022 emitió 25% de su capital para adquirir Marrone Bio Innovations, una firma estadounidense que acumulaba pérdidas anuales por u$s11 millones. Trucco defendió entonces la operación asegurando que aportaba competitividad futura, aunque la acción nunca reflejó esa expectativa.
Otro viraje fue el abandono del modelo «identity preserve» para las semillas HB4, que exigía controlar toda la cadena de valor. La empresa admitió que el esquema fue demasiado ambicioso y ahora apuesta a alianzas con jugadores del sector como Don Mario (GDM) y Colorado Wheat Growers para reducir costos y mejorar márgenes.
Rizobacter también
De hecho, a principios de este mes de enero se conoció que otra de sus controladas, como es Rizobacter, atraviesa un periodo de reestructuración y alta tensión crediticia que promete continuar durante este 2026.
Los problemas para esta compañía reflejan en parte el estrés financiero que atraviesa el sector de insumos en Argentina, condicionado por precios internacionales de granos bajos y un acceso restringido al crédito barato.
En este marco, durante la segunda mitad de año pasado, la agencia de calificación FIX (afiliada de Fitch Ratings) aplicó sucesivas rebajas a la nota de Rizobacter al punto que la calificación de emisor de largo plazo descendió desde A+(arg) hasta BBB(arg) con perspectiva negativa.
Los fundamentos de este deterioro incluyen un apalancamiento elevado ya que, según la calificadora, a mediados de 2025, la compañía mostró un ratio de deuda neta sobre EBITDA de 7,5x, un nivel considerado crítico para los estándares de la industria.
Además, su margen EBITDA, que históricamente superaba el 20%, se comprimió hasta niveles cercanos al 10% debido al impacto residual de sequías previas y una estrategia comercial más agresiva para sostener cuota de mercado.
Del mismo modo, Fix tuvo en cuenta la caja disponible y las inversiones corrientes, que en ese momento cubrían apenas el 0,5x de los vencimientos de deuda de corto plazo.
También se analizó que su salud financiera está estrechamente ligada a su controlante, Bioceres que, en julio del año pasado sufrió un «default técnico» al enfrentar dificultades para cancelar pagarés bursátiles, lo que encendió alarmas en el mercado de capitales local y afectó la percepción de riesgo de Rizobacter.
Fuente: IProfesional
Ene 12, 2026 | Agricultura, Apicultura, Avicultura, Economía, Granos, Hacienda, Lacteos, Mercados, Noticias
Montevideo | Todo El Campo | Tras más de 25 años de negociaciones, el Consejo de la Unión Europea aprobó este viernes nueve de Enero un acuerdo con el Mercado Común del Sur, Mercosur, que incluye varias cláusulas diseñadas para calmar el malestar de los agricultores europeos.
Los 27 Estados que conforman el bloque comercial europeo alcanzaron la mayoría, pese a la oposición anunciada por países como Francia, Polonia e Irlanda.
Con este resultado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tiene planificado volar a Paraguay y firmar el acuerdo con el Mercosur el próximo lunes.
Cuando el acuerdo quede sellado por ambas partes, se allanará el camino para la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo.
Sin embargo, para que el acuerdo entre en vigencia, aún falta otro paso.
Tras la firma del documento en Paraguay, que se estaría dando el próximo 17,se requiere también el visto bueno de la Eurocámara, que deberá pronunciarse en las próximas semanas.
El resultado de la votación en la Eurocámara no está claro, ya que unos 150 eurodiputados (de un total de 720) amenazan con recurrir a la justicia para impedir la aplicación del acuerdo.
Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, son los estados fundadores del bloque comercial sudamericano.
Ene 8, 2026 | Agricultura, Granos, Hacienda, Información, Mercados, Noticias, Opinión
Montevideo | Todo El Campo | Italia, uno de los países cuyas reticencias impidieron la firma en diciembre del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque Mercosur, parece dispuesta a dar luz verde a la firma en la votación prevista este viernes, según adelantan fuentes europeas. Este martes, la Comisión Europea ha adelantado una propuesta de mejora de la Política Agraria Común que incluye un adelanto de 45.000 millones de euros para el sector agrario, una medida que ha celebrado la primera ministra Giorgia Meloni.
Con esta mejora sobre la mesa, Italia habría acceptado dar su sí al acuerdo, según una fuente europea que recoge la agencia Reuters. Con el apoyo de Italia, el acuerdo saldría adelante, aunque Francia mantuviera su oposición. La votación está prevista para este viernes.
Al mismo tiempo que ha hecho pública su propuesta destinada a responder a las preocupaciones de los agricultores, contrarios al acuerdo, la Comisión Europea ha convocado por sorpresa a los ministros de Agricultura a una reunión informal este miércoles con el fin de “abordar las preocupaciones” del sector. El debate principal se centrará en la competitividad de los agricultores europeos y las relaciones comerciales.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha hecho su propuesta de mejora de la PAC en una carta remitida este martes al presidente de Chipre, Nikos Christdodoulides, quien ostenta la presidencia de turno de la UE, y a la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola.
En la carta asegura que la PAC seguirá siendo en el periodo presupuestario 2028-2034 la “principal herramienta política de la UE” para facilitar a los agricultores unos ingresos justos, garantizar la seguridad alimentaria y mejorar el atractivo y el nivel de vida en las zonas rurales y propone una serie de herramienta de mejora.
Como mejora, plantea que los Estados miembros puedan disponer desde el inicio del periodo presupuestario de hasta dos tercios de los fondos previstos normalmente para la revisión intermedia, lo que permitiría movilizar alrededor de 45.000 millones a partir de 2028. La carta confirma también la dotación reservada para la PAC de 293.700 millones de euros, que se sumará a otros mecanismos de apoyo como el fondo de 6.300 millones destinado a estabilizar los mercados agrícolas.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha celebrado en un comunicado la decisión de la Comisión Europea de “modificar, a petición de Italia, el nuevo marco financiero plurianual propuesto para poner a disposición de la Política Agrícola Común 45.000 millones de euros adicionales tan pronto como en 2028”.
La propuesta se traslada ahora al Parlamento Europeo y al Consejo, en el marco de las negociaciones sobre el próximo presupuesto plurianual de la UE.
El ejecutivo europeo busca así responder a las inquietudes del sector agrícola, que el pasado 18 de diciembre se manifestó de forma masiva en Bruselas en contra de la reforma de la PAC y en contra del acuerdo comercial con el bloque del Mercosur. Ese mismo día, ante la negativa de Francia al acuerdo y las reticencias de Italia, la comisión anunció que aplazaba hasta enero la firma del acuerdo, que se lleva negociando más de 25 años y cuya firma se esperaba a finales de diciembre. La nueva fecha prevista es el 12 de enero. Para autorizar la firma del acuerdo, apoyado por España y Alemania, necesita la mayoría de 15 Estados miembros que representen al 65% de la población de la UE.
Ene 6, 2026 | Agricultura, Forestal, Información, Mercados
Montevideo | Todo El Campo | UPM, en colaboración con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y organizaciones apícolas nacionales, anunció su convocatoria oficial para los apicultores interesados en instalar colmenas en los campos forestales de la empresa para la zafra 2026.
El programa, basado en una alianza de largo plazo, promueve la silvoapicultura sostenible y ofrece a los apicultores acceso a más de 54.000 unidades productivas distribuidas en 12 departamentos: Cerro Largo, Colonia, Durazno, Florida, Lavalleja, Maldonado, Paysandú, Río Negro, Rivera, Soriano, Tacuarembó y Treinta y Tres.
El período de inscripción se extiende hasta el viernes 10 de enero de 2026.
“Estamos orgullosos de continuar esta exitosa alianza que crea valor compartido tanto para el sector apícola como para la industria forestal y refuerza el concepto de la diversificación productiva y la complementariedad”, dijo Francisco García, Supervisor, Complementary Products de UPM.
“Este programa fortalece nuestro compromiso con las prácticas sostenibles y apoya el sustento de cientos de productores locales, proporcionando un entorno único para la producción de miel, incluyendo oportunidades para la certificación internacional PEFC (Miel de origen forestal sostenible)”, agregó.
Los apicultores interesados deben cumplir los requisitos necesarios, entre ellos: estar al día con el Registro Nacional de Propietarios de Colmenas, haber realizado los cursos de prevención de incendios y de Buenas Prácticas Apícolas, y comprometerse a cumplir con los estándares operativos del programa.
Para postularse, los productores deben contactar a las instituciones locales designadas para gestionar los sitios en su región.
Toda la información disponible para la convocatoria se encuentra en Forestal UPM Uruguay.
Fuente:UPM y el Telegrafo
Ene 5, 2026 | Agricultura, Ganadería, Granos, Mercados, Noticias
Montevideo | Todo El Campo |Según datos del diario La Nación todo el 2025 ingresaron al país US$31.338.763.371 por la liquidación de divisas de la agroexportación, un 25% más en relación al 2024.
Así lo informaron en la Cámara de la Industria Aceitera de la República (Ciara) y el Centro Exportadores de Cereales (CEC). Según comentaron en la entidad, “el sector agroexportador género en 2025 6250 millones de dólares adicionales que en 2024″. El salto en las divisas fue por más producción y el factor mejores precios en algunos granos.
En detalle, destacaron que en diciembre, que se caracterizó por el inicio de los embarques de trigo y cebada así como por la continuidad de las exportaciones de soja y productos industrializados de la oleaginosa derivados del régimen especial del Decreto 682/2025 (suspensión temporal de derechos de exportación), se liquidaron US$1015 millones, un 33% mayor en relación al periodo anterior. “El ingreso de divisas de diciembre es el resultado del anticipo de las mismas en septiembre”, informaron.
Vale recordar que fue a principios de diciembre que el Gobierno bajó de manera permanente las retenciones a la soja que pasó del 26 al 24%, la menor alícuota en 19 años, y que también se redujeron los subproductos de soja, de 24,5% a 22,5%; trigo y cebada, de 9,5% a 7,5%; maíz y sorgo: de 9,5% a 8,5% y; girasol: de 5,5% a 4,5%. “En el camino de alivio fiscal para el sector agropecuario”, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo.
Tras conocerse el dato de las divisas, donde la agroexportación volvió a ser uno de los principales motores de ingreso de dólares para la economía argentina, especialistas del mercado granario analizaron el balance del año y trazaron las perspectivas para la campaña 2025/26.
Para Lorena D’Angelo, analista de la consultora AZ Group, el cierre de 2025 dejó un saldo claramente positivo para el sector agrícola, en especial por el aporte de divisas. “El 2025 para el sector agrícola termina con un balance positivo, principalmente en materia de ingresos de divisas”, señaló a LA NACION, aunque advirtió que el desempeño mensual estuvo condicionado por decisiones fiscales que alteraron el ritmo habitual de liquidación.
Según explicó, la suspensión temporaria y las reducciones de los Derechos de Exportación (DEX) influyeron en el comportamiento de diciembre. “Eso llevó a que en diciembre, con plena cosecha de trigo y exportando el cereal, no haya un buen ingreso de divisas (por un nivel mayor al logrado)”, indicó, al precisar que de los cerca de 5 millones de toneladas de trigo exportados, unos 2 millones se declararon durante el período de suspensión de las retenciones.
Más allá de ese dato puntual, D’Angelo subrayó que la producción de la campaña fina deja señales alentadoras para el próximo ciclo. “Si ya tomamos en cuenta los datos de la cosecha fina, cebada y trigo, prácticamente con niveles récord de cosecha, y proyectamos la cosecha gruesa, hasta podríamos tener una campaña 25-26 que supere todos los récords de producción”, afirmó.
En ese sentido, estimó que la producción total podría ubicarse por encima de los 150 millones de toneladas entre todos los granos. “En verdad, el número que está dando es cercano a los 156 millones de toneladas”, señaló, aunque aclaró que en el corto plazo el clima puede introducir ajustes, en especial por la posibilidad de faltantes de precipitaciones en la región núcleo.
Aun así, remarcó que el escenario productivo sigue siendo favorable. “La humedad que se viene acumulando augura una producción casi récord de maíz y
recortando un poquito la soja, pero con datos favorables”, sostuvo. A eso se suma el efecto de los precios internacionales, que también mejoraron respecto del año anterior.
“Si consideramos los precios de cierre del año para los productos argentinos, a excepción del trigo, el maíz subió casi un 7% y la soja un 18%”, detalló. En el caso de la oleaginosa destacó que “hoy el valor de soja es de 350 dólares la tonelada, cuando el año pasado estábamos en niveles de 290 dólares”, una diferencia que impacta de lleno en el ingreso del productor.
Desde el análisis fiscal y comercial, Gustavo López, consultor de Agritrend, planteó que es clave diferenciar la entrada de divisas del ingreso fiscal. “Hay que diferenciar entre los ingresos comerciales, o sea el ingreso de divisas, y el ingreso fiscal, las retenciones”, explicó, aunque aclaró que ambos están estrechamente vinculados.
Según precisó, en 2025 el Estado recaudó por derechos de exportación unos US$4650 millones, con una alícuota promedio del 13,8%. “Eso contrasta con la campaña 23/24, donde la alícuota promedio era del 23,1%”, indicó, al remarcar el impacto de los cambios en el esquema de retenciones.
López recordó que uno de los hitos clave del año fue el levantamiento del cepo cambiario, el 14 de abril, que incentivó la presentación de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE). A eso se sumaron las modificaciones en retenciones que se sucedieron durante el año, con momentos de subas, bajas y suspensiones temporarias.
“El hecho más importante fue el 19 de septiembre”, afirmó, cuando en apenas tres días se declararon cerca de 14 millones de toneladas de la cosecha vieja. “Fue un cambio muy significativo”, señaló, al recordar que ese movimiento implicó un fuerte adelantamiento de ventas y liquidaciones.
De cara al cierre del ciclo 2024/25, López explicó que todavía queda un remanente por comercializar. “Al 24 de diciembre pasado quedaban casi 6 millones de toneladas de soja y unas 3,5 millones de maíz”, detalló, lo que permitiría un ingreso adicional de unos US$3000 millones entre enero y marzo de 2026.
Con la mirada puesta en la próxima campaña, el especialista coincidió con D’Angelo en el número y estimó que la producción 2025/26 rondaría los 154 millones de toneladas, con exportaciones cercanas a los 116 millones de toneladas. En ese escenario, “el ingreso de divisas se estima en US$38.100 millones”, una mejora de más de US$6000 millones respecto del ciclo previo.
Así, el balance agroexportador de 2025, dijeron, deja un cierre sólido y sienta las bases para un 2026 que, si se confirma el escenario productivo y de precios, podría consolidar al agro como el principal sostén de dólares y recaudación para la economía argentina.
Fuente: La Nacion
Dic 29, 2025 | Agricultura, Noticias
Tras un 2025 marcado por la inestabilidad, los agricultores de arroz apuestan por un 2026 con reducción del inventario para reequilibrar el mercado.
Brasil | Todo El Campo | El presidente de la Federación de Asociaciones de Agricultores de Arroz de Rio Grande do Sul (Federarroz), Denis Nunes, presentó una evaluación del desempeño del sector arrocero en 2025 y las expectativas para el próximo ciclo productivo. El funcionario señaló que el año estuvo marcado por una fuerte presión sobre los precios, dificultades para acceder al crédito y intervenciones gubernamentales consideradas fundamentales para evitar un colapso más profundo del mercado.
Nunes destacó la caída del precio del arroz que comenzó a un valor y con el transcurso del año, a medida que avanzaba la cosecha, fue cayendo a pecios mínimos.
“El mercado se vio presionado por la buena cosecha en todo el Mercosur y por la entrada de India en las exportaciones, que bajó los precios internacionales y también afectó a Estados Unidos. Esta cadena acabó teniendo repercusiones aquí”, expresó el presidente de Federarroz
Ante la tendencia a la baja, Federarroz buscó alternativas con el gobierno federal. En junio, la entidad articuló la liberación de fondos para contratos de opción, de unos 300 millones de la moneda local. Eso permitió un alivio que fue parcial. “En julio, con los cambios en el Plan de Cultivos, los bancos empezaron a restringir el crédito, los tipos de interés siguieron siendo altos y muchos productores tuvieron dificultades para financiar el siguiente ciclo”, recordó.
Otro factor de advertencia es la reducción de la superficie plantada. Una encuesta presentada por el Instituto del Arroz del Río Grandense (IRGA) en Expointer indicó inicialmente 920.000 hectáreas en la cosecha 2025/26, aproximadamente un 5,7% menos que en la temporada anterior. Sin embargo, dado que la plantación aún no está completa, Nunes estima que la caída podría acercarse al 10%, llevando la superficie a aproximadamente 880.000 hectáreas. La menor disponibilidad de crédito y la reducción de la fertilización también deberían afectar a la productividad.
Por otra parte, incluso con precios deprimidos, Nunes afirma que Brasil ha demostrado ser muy competitivo en el mercado extranjero debido a la calidad del producto.
“Y esto debería resultar en uno de los volúmenes de exportación más altos de la historia. Con la expectativa de liberar las primas de salida, creemos que podrá acelerar aún más los envíos, reduciendo las existencias para la cosecha de 2026, un punto clave para reequilibrar el mercado”, continuó Denis Nunes.
Señaló que el año próximo será un reto, estimando que “será una cosecha difícil; pero si conseguimos entrar en 2026 con inventarios más pequeños y con los mecanismos de soporte funcionando, podríamos tener un escenario algo más favorable”.
En base a artículo de Artur Chagas/AgroEffective en Agronews. | Foto UPRA.