El estado de São Paulo invierte R$ 290 millones (más de US$ 50 millones) en seguros rurales contra fenómenos meteorológicos.
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | El gobierno del estado de São Paulo ha invertido R$ 290 millones en seguros rurales en los últimos tres años, consolidando la mayor contribución del país a la política de protección de los productores rurales. La información fue publicada por la Secretaría de Agricultura y Abastecimiento del Estado de São Paulo, destacando que la cantidad representa un aumento del 56,8% respecto al periodo anterior, cuando, entre 2020 y 2023, las inversiones totalizaron R$ 184,95 millones.
Según la Secretaría, la contribución ha asegurado una respuesta rápida a las pérdidas causadas por fenómenos meteorológicos y ha ampliado la cobertura de los cultivos en el estado, informó el sitio web AgroLink,
“La inversión en seguros garantiza una respuesta rápida a las pérdidas causadas por fenómenos meteorológicos, amplía la cobertura de cultivos y refuerza la capacidad de recuperación de las propiedades”, señaló la Secretaría de Agricultura.
El programa de seguros ofrece certezas a los productores, de que continuarán en la actividad incluso en escenarios adversos.
En el periodo analizado, se contrataron más de 53.000 pólizas de seguro rural por unos 40.000 productores en São Paulo. El Departamento de Agricultura y Abastecimiento subvenciona hasta el 30% del valor de la prima del seguro, una medida que, según la agencia, amplía el acceso al instrumento y refuerza la protección de la producción agrícola en el estado.
Desde 2023, aproximadamente R$ 18.000 millones en producción agrícola, ganadera y forestal han sido protegidos con el apoyo del Seguro Rural. La Secretaría informó que, por cada R$ 1 invertido por el Estado, se protege un valor medio de producción de R$ 60, reforzando la continuidad de las actividades en el terreno.
El programa se lleva a cabo en colaboración con varias compañías de seguros, lo que permite al productor elegir la opción más adecuada para su propiedad y el cultivo explorado, según lo destaca la Secretaría de Agricultura y Abastecimiento del Estado de São Paulo.
La comunicación oficial sobre ese hecho destaca el “liderazgo histórico” en que se posiciona el país “en este tipo de desarrollos, tanto a nivel regional como global”.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informó que, en los últimos dos años, el Gobierno Nacional aprobó 38 productos genéticamente modificados, alcanzando así la mayor cantidad de autorizaciones de la historia.
A lo largo del año en curso, la cartera agropecuaria nacional autorizó 13 productos genéticamente modificados: 11 vegetales (el nivel más alto de los últimos 6 años) y 2 correspondientes a microorganismos, destinados a la producción de bioetanol y vacunas.
Por otro lado, a fines de 2023 y durante 2024, se autorizaron 6 productos vegetales y 19 microorganismos genéticamente modificados en vacunas para sanidad animal y levaduras para bioetanol.
En este sentido, cabe destacar que desde 1996 a la actualidad se llevaron adelante 134 aprobaciones de productos genéticamente modificados por parte del Estado Nacional. De ese total, 38 autorizaciones se realizaron desde el inicio de la gestión del actual Gobierno, lo que implica un récord de casi el 28% de todos los desarrollos de este tipo autorizados comercialmente por el país en los últimos 29 años.
Dentro de los productos vegetales encontramos soja, maíz, algodón, cártamo y otros que han sido modificados para mejorar los rendimientos, la tolerancia a herbicidas y la resistencia frente a insectos y enfermedades.
En tanto, los microorganismos genéticamente modificados contribuyeron a maximizar la producción de bioetanol y vacunas contra distintas enfermedades en animales.
Para el Ejecutivo, ese récord constituye uno de los hitos más importantes en materia de aprobación de productos genéticamente modificados y refleja una línea de trabajo del Gobierno Nacional orientada a agilizar los plazos de evaluación, de autorización y de registro de estos desarrollos, fortaleciendo así la previsibilidad y la eficiencia.
El proceso de evaluación se realiza a través de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) y por el Senasa (Servicio de Seguridad y Calidad Agroalimentaria).
Ambas instituciones garantizan que los productos autorizados sean seguros para el agroecosistema (Conabia) y cumplan con los más altos estándares de inocuidad alimentaria para consumo humano y animal (Senasa).
Puede convertirse en una herramienta clave para determinadas producciones.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Con el objetivo de mejorar la producción, un equipo de investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Quines evaluó el comportamiento del Buffel Grass como recurso forrajero en San Luis. Los resultados aportaron datos sobre producción, receptividad y manejo.
El Buffel Grass (Cenchrus ciliaris L.) es una gramínea perenne de origen africano, ampliamente utilizada en regiones áridas y semiáridas por su capacidad de adaptación a suelos y climas con marcada escasez de lluvias. Se caracteriza por su resistencia a la sequía, su rápido rebrote y su buen aporte forrajero, lo que lo convierte en una alternativa estratégica para la recuperación de áreas degradadas y el sostenimiento de la ganadería en este tipo de ambientes.
“El Buffel Grass puede convertirse en una herramienta clave para los productores de la región, siempre y cuando se implante y maneje de manera responsable”, señaló Héctor Andrada, investigador de la Agencia de Extensión Rural del INTA Quines, San Luis.
De acuerdo con esto se determinaron densidades de siembra a recomendar (7 – 8 kg), importancia de las precipitaciones en el éxito de la siembra, manejos sustentables tales como dejar arraigar un periodo de crecimiento, evaluación de acuerdo con el número de plantas por metro y definir su aprovechamiento forrajero y/o dejar semillar para su correcta implantación y su posterior aprovechamiento. Esta metodología permitió contrastar el rendimiento bajo manejo con la producción acumulada del ciclo, con el objetivo de mostrar las diferencias en la eficiencia del aprovechamiento.
En relación con la receptividad, el trabajo aplicó un modelo de parcelamiento que ajusta la carga animal de acuerdo con la disponibilidad forrajera. “Este sistema permite optimizar el uso del recurso, evitando el sobrepastoreo y asegurando el equilibrio entre oferta y demanda”, explicó Andrada.
La implantación del Buffel Grass se recomienda al inicio de la temporada de lluvias, con desmonte selectivo, rolo y cajón sembrador. La semilla debe quedar cubierta con una capa fina de suelo, sin excesos de profundidad que limiten la emergencia. Además, se enfatizó que la pastura debe implantarse únicamente en áreas degradadas, sin desplazar pastizales naturales en buen estado, indicó.
Según la evaluación, una implantación exitosa se alcanza con entre 8 y 10 plantas por metro cuadrado, verificadas al año siguiente de la siembra. En esas condiciones, la pastura puede llegar a producir hasta 3.000 kilos de materia seca por hectárea, siempre que se maneje con descansos adecuados, carga moderada y pastoreo rotativo.
“El Buffel Grass no es una solución aislada, sino parte de una estrategia de planificación forrajera a corto, mediano y largo plazo”, indicó Andrada y agregó: “Integrado con el pastizal natural, este recurso contribuye tanto a la recuperación de áreas degradadas como al fortalecimiento de la resiliencia productiva en sistemas ganaderos del semiárido puntano”.
Davy Dufour analizó la situación de los cultivos y anunció la pronta apertura de una sucursal en Paysandú.
Montevideo | Todo El Campo | Casi que en las puertas de 2026, la agricultura ha tenido un trigo con desafíos en su calidad, la cebada con precios a la baja, el girasol que sigue buscando espacios y ganándole a las aves, el maíz es impulsado por la ganadería con fuerte incidencia en el mercado local, y la soja con precios que no repuntan. Sobre esos temas se refirió Davy Duforu de Dufour Commodities al ser entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural), cuyo primer comentario fue que “se precisan las lluvias anunciadas para el fin de semana”.
TRIGO CON RINDES QUE AFECTARON LA CALIDAD.
Sobre la calidad del trigo dijo que es “todo un tema” con “la proteína como protagonista del año” con zonas diferenciadas: “El litoral arriba estuvo un poco más baja, en la zona de Soriano, parte de Colonia y Río Negro hubo mejor calidad, de 10,5% para arriba, con casos llegando a 12%”.
El 60% del trigo recibido, que fue bastante, supera el 10,5% de proteína; entre el 45% y 50% supera el 11% de proteína. El 45% del trigo está por debajo del 10,5%”, asimismo, se pudo vender a pesar de que tendrá el descuento correspondiente.
Explicó que la situación de pérdida de calidad se dio en la región, con rendimientos mayores a los esperados a pesar de que la expectativa previa a la primavera no era muy buena: “Tuvimos una buena primavera, los cultivos se armaron y terminaron con un potencial mayor, haciéndose sentir la falta de nitrógeno”.
“Lo mismo pasó en Argentina”, añadió, con “una cosecha extraordinaria pero baja proteína, con zonas mucho más bajas que en Uruguay. Nuestros trigos más bajos estuvieron en 9,6%, y en Argentina hubo con 7%”.
Así y todo “este año lo vamos a salvar”, aseguró.
En cuanto al pago, Dufour señaló que el trigo se comenzó a pagar en los US$ 190 acopio, tanto en Nueva Palmira como en Montevideo, y hoy el precio cayó a US$ 180. “Si 190 parecía poco y no colmaba las expectativas, hoy tenemos diez dólares menos”.
Con esos precios “el productor está vendiendo porque tiene que hacer caja”.
El rendimiento del trigo fue entre 5.000 y 6.000 kilos por hectárea, y el volumen equilibrio para pagar las cuentas dependerá de la calidad, pero podría lograrse con 4.800 a 5.000 kilos, estimó.
CEBADA Y MALTERÍAS.
Sobre la cebada dijo que tuvo un rendimiento de entre 4.500 y 5.000 kilos por hectárea, con precios que un momento fueron mejores a los precios actuales.
La cebada “llegó a US$ 200 varias veces con productores que lo tomaron y otros que no, y hoy bajó a US$ 180”, con la especificación de que Maltería Uruguay paga US$ 180 y Maltería Oriental US$ 192 porque puso un piso de precio, lo que explica la diferencia.
EL GIRASOL NO SE RINDE.
“Este año hubo mayor siembra de girasol con un precio interesante, es una apuesta que puede salir bien”, expresó.
“El problema más grande del girasol sigue siendo la paloma”, los riesgos de un problema sanitario ya no son la principal traba para el cultivo.
La colocación se da fundamentalmente en Cousa y la posibilidad de alguna exportación, añadió.
LA GANADERÍA TRACCIONANDO AL MAÍZ.
Respecto al maíz de segunda se está sembrando y el tema recurrente es el precio y cuánto se va a pagar por él. “Hoy no sabemos” cuánto se pagará, pero “el maíz disponible a levantar en planta está en el eje de los US$ 230”.
“Pensamos que en la cosecha y con los primeros lotes los precios estarán como el año pasado, pero van a ir bajando, estimando que puede estar entre US$ 185 y US$ 190 a levantar en chacra”. Esas son solo estimaciones, aclaró, porque aún no hay datos que permitan aportar información certera.
Hoy en Chicago el maíz marzo está en US$ 174/175, y para nosotros acá a US$ 230, o sea que el mercado interno tracciona y en eso tiene mucho que ver la ganadería.
Para pagar los costos, el productor necesitará “entre 5.500 y 6.000 kilos por hectárea, pero todo depende de cada productor, y con los rindes que se han tenido es un cultivo que da rentabilidad”. La implantación de maíz es de unos US$ 1.100 por hectárea.
SOJA CON PRECIOS EN CAÍDA.
La soja tuvo momentos que llegó a US$ 425 en Chicago, y aún un poco más, iniciando un proceso de baja con negocios en US$ 380 y US$ 390, hoy está US$ 400 en Chicago con una prima -45 quedando en US$ 355.
NUEVAS SUCURSALES.
Por último, Dufour dijo que la empresa se instaló en San José y que la próxima semana abrirá en Paysandú.
ENTREVISTA COMPLETA.
Expresiones de Davy Dufour, entrevistado por Horacio Jaume y Estela Apollonio en el programa Diario Rural.
Con beneficios son claros, pero también riesgos o desafíos asociados. En Uruguay y el mundo, los drones agrícolas son una herramienta que tienen mucho para evolucionar. Solo es cuestión de tiempo.
Montevideo | Todo El Campo | En la última década, los drones han dejado de ser simples artefactos de entretenimiento para convertirse en protagonistas de una transformación agrícola sin precedentes. Un estudio publicado en Science y difundido por la Universidad Estatal de Michigan (MSU) revela cómo estas máquinas, capaces de transportar cargas de hasta 100 kilos, están revolucionando las tareas en el campo: desde la fumigación y fertilización hasta la siembra, el transporte de productos y el monitoreo del ganado como cultivos.
La investigación, liderada por Ben Belton y Leo Baldiga, documenta la rápida expansión de los drones agrícolas, primero en Asia y luego en América Latina, Norteamérica y Europa.
China encabeza la adopción con más de 250.000 unidades en uso, mientras que países como Tailandia han pasado de casi cero a cubrir el 30% de sus tierras agrícolas con drones en apenas cuatro años. En Estados Unidos, los registros oficiales muestran un salto de 1.000 drones en 2024 a más de 5.500 en 2025, aunque se estima que la cifra real es mucho mayor.
Los beneficios son claros: mayor eficiencia, reducción de riesgos para los agricultores y un uso más racional de insumos como pesticidas y fertilizantes. Sin embargo, también existen riesgos asociados, como la dispersión de químicos hacia áreas no deseadas si los drones no se utilizan correctamente. Además, la automatización de tareas podría desplazar a trabajadores que dependen de la fumigación manual, obligando a los gobiernos a pensar en estrategias de reconversión laboral.
El impacto de esta tecnología apunta a lo que los expertos llaman “intensificación sostenible”: producir más alimentos con menos recursos. Aunque gran parte de la evidencia aún es preliminar, los primeros resultados sugieren que los drones podrían marcar un antes y un después en la agricultura global.
A continuación, el artículo completo difundido por MSUToday (*), portal de la Universidad Estatal de Michigan, que destaca cómo millones de agricultores ya han adoptado esta innovación y cómo su potencial sigue creciendo.
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LOS DRONES SON COMO TRACTORES VOLADORES.
En la última década, los drones se han convertido en parte integral de muchos sectores de la economía. Ahora, también están transformando rápidamente la agricultura, ayudando a los agricultores a cultivar sus cosechas y cambiando la forma en que se realiza la agricultura.
En un estudio publicado en Science (**), investigadores de la Universidad Estatal de Michigan documentaron cómo los drones agrícolas se han expandido a una velocidad extraordinaria, introducidos primero en Asia y luego expandiéndose a América Latina, Norteamérica y Europa.
Ben Belton es profesor en el Departamento de Economía Agrícola, Alimentaria y de Recursos en la Facultad de Agricultura y Recursos Naturales, y Leo Baldiga es estudiante de doctorado en el Departamento de Geografía, Medio Ambiente y Ciencias Espaciales de la Facultad de Ciencias Sociales.
¿CÓMO HAN PASADO LOS DRONES DE SER GADGETS DE AFICIÓN A HERRAMIENTAS PRINCIPALES EN LA AGRICULTURA GLOBAL?
Los drones se han integrado en la vida cotidiana en la última década – en sectores tan diversos como el entretenimiento, la sanidad y la construcción. También han comenzado a transformar la forma en que la gente cultiva alimentos.
Hace solo unos años, los drones agrícolas eran caros, pequeños y difíciles de usar, lo que limitaba su atractivo para los agricultores. En cambio, los modelos actuales pueden volar inmediatamente después de la compra y transportar cargas que pueden pesar hasta 220 libras (100 kilos), el peso de dos bolsas de fertilizante.
Los drones agrícolas son ahora similares a tractores voladores: máquinas multifuncionales que pueden realizar numerosas tareas utilizando diferentes accesorios de hardware.Los usos comunes de los drones en granjas incluyen la pulverización de cultivos, la distribución de fertilizantes, la siembra de semillas, el transporte de productos, la distribución de alimentos para peces, la pintura de invernaderos, el seguimiento de la ubicación y el bienestar del ganado, el mapeo de la topografía y drenaje de los campos, y la medición de la salud de los cultivos. Esta versatilidad hace que los drones sean valiosos para cultivar numerosos cultivos y en granjas de todos los tamaños.
¿DÓNDE SE UTILIZAN LOS DRONES AGRÍCOLAS Y POR QUÉ HA AUMENTADO TAN RÁPIDO?
En el estudio publicado en la revista Science, mostramos que el uso de drones agrícolas se ha extendido extremadamente rápidamente por todo el mundo. En nuestra investigación como científicos sociales que estudian la agricultura y el desarrollo rural, nos propusimos documentar dónde han despegado los drones agrícolas en todo el mundo, qué están haciendo y por qué han viajado tan lejos y tan rápido. También exploramos qué significan estos cambios para los agricultores, el medio ambiente, el público y los gobiernos.
Históricamente, la mayoría de la tecnología agrícola -los tractores, por ejemplo- se ha extendido de países de ingresos altos a países de ingresos medios y luego de ingresos bajos a lo largo de muchas décadas. Los drones revirtieron parcialmente y aceleraron drásticamente este patrón, difundiendo primero desde Asia Oriental hacia el Sudeste Asiático, luego hacia América Latina y finalmente hacia Norteamérica y Europa. Su uso en regiones de ingresos más altos es más limitado, pero se está acelerando rápidamente en EE.UU.
China lidera el mundo en fabricación y adopción de drones agrícolas. En 2016, una empresa china introdujo el primer modelo de cuadricóptero específico para la agricultura. Actualmente se informa que más de 250.000 drones agrícolas están en uso allí. Otros países de ingresos medios también han sido adoptantes entusiastas. Por ejemplo, los drones se usaron en el 30% de las tierras agrícolas de Tailandia en 2023, frente a casi ninguna en 2019, principalmente para fumigar pesticidas y difundir fertilizantes.
En Estados Unidos, el número de drones agrícolas registrados en la Administración Federal de Aviación (FAA) saltó de unos 1.000 en enero de 2024 a unos 5.500 a mediados de 2025. Informes del sector sugieren que esos números subestiman sustancialmente el uso de drones en EE.UU. porque algunos propietarios evitan el complejo proceso de registro. Los drones agrícolas en EE.UU. se utilizan principalmente para fumigar cultivos como maíz y soja, especialmente en zonas difíciles de alcanzar con tractores o aviones de pulverización.
¿QUÉ RIESGOS Y BENEFICIOS APORTAN LOS DRONES PARA LOS AGRICULTORES Y EL MEDIO AMBIENTE?
Pasar de aplicar productos químicos con rociadores de mochila a drones reduce sustancialmente el riesgo de exposición directa a toxinas para agricultores y trabajadores agrícolas. Sin embargo, dado que los drones suelen rociar desde al menos 6 pies de altura, si se usan de forma incorrecta, pueden propagar gotas que contienen pesticidas o herbicidas a granjas, vías fluviales o transeúntes vecinos. Eso puede dañar los cultivos y poner en peligro a las personas y a la naturaleza.
Los drones pulverizan y extienden fertilizantes y semillas de forma uniforme y eficiente para que se desperdicie menos. También pueden reducir los daños a los cultivos en el campo y consumir menos energía que las grandes máquinas agrícolas como los tractores.
¿ESTÁN LOS DRONES AHORRANDO MANO DE OBRA O DESPLAZÁNDOLA?
Los drones ahorran tiempo y dinero a los agricultores. Reducen la necesidad de que los pequeños agricultores -personas que cultivan menos de 5 acres, que representan el 85% de las explotaciones a nivel mundial- realicen trabajos de fumigación manual peligrosos y agotadores en sus propias explotaciones. También eliminan la necesidad de contratar trabajadores para hacer lo mismo. Al eliminar parte del último trabajo físicamente exigente en la agricultura, los drones también pueden ayudar a que la agricultura sea más atractiva para los jóvenes rurales, que a menudo se desilusionan con la monotonía de la agricultura tradicional. Además, los drones crean nuevas oportunidades de empleo cualificado en zonas rurales para pilotos, muchos de los cuales son jóvenes.
Por otro lado, el uso de drones podría desplazar a trabajadores que actualmente se ganan la vida con la fumigación de cultivos. Por ejemplo, según una estimación de China, los drones pueden cubrir entre 10 y 25 acres (10 hectáreas) de tierras agrícolas por hora al rociar pesticidas. Eso equivale al esfuerzo de entre 30 y 100 trabajadores que pulverizan manualmente. Los gobiernos podrían necesitar encontrar formas de ayudar a los trabajadores desplazados a encontrar nuevos empleos.
¿QUÉ PODRÍAN SIGNIFICAR LOS DRONES AGRÍCOLAS PARA LA PRODUCCIÓN FUTURA DE ALIMENTOS?
Los drones pueden aumentar la cantidad de alimento que se puede producir en cada hectárea de tierra, mientras reducen la cantidad de recursos necesarios para ello. Este resultado es un santo grial para los científicos agrícolas, que lo denominan “intensificación sostenible”.
Sin embargo, gran parte de la evidencia hasta ahora sobre las ganancias de rendimiento de la agricultura asistida por drones es anecdótica o basada en pequeños estudios o informes del sector.
La revolución de los drones está transformando la agricultura más rápido que casi cualquier tecnología anterior. En solo cinco años, millones de agricultores en todo el mundo han adoptado los drones. Los primeros indicios apuntan a grandes beneficios: mayor eficiencia, condiciones laborales más seguras y mejoras en las condiciones de vida rurales. Pero el panorama completo aún no está claro.
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Foto de portada de Herney (Pixabay). Herney es experto en marketing y publicidad, fotógrafo profesional, especialista en mercadeo agropecuario y redes de mercadeo. También conferencista internacional.
El envío del cereal a este destino permite proyectar nuevos desafíos en las relaciones comerciales.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informó que el sábado pasado, salió desde Argentina, el primer embarque de trigo con destino a China marcando un nuevo hito en las relaciones comerciales entre ambos países.
Desde Timbúes en la provincia de Santa Fe, la empresa Cofco concretó este primer embarque marcando el inicio de un nuevo flujo de comercio hacia uno de los principales actores globales del mercado triguero.
El mercado de China ya se encontraba abierto y operativo para el trigo argentino desde enero de 2024, como resultado de un trabajo coordinado entre la Secretaría de Agricultura, Senasa y la Cancillería junto con el sector privado, no obstante la materialización de esa apertura llega con el reciente envío del cereal.
China, a pesar de su elevada producción -estable en torno a 130 o 140 millones de toneladas anuales durante la última década- mantiene niveles de consumo interno aún mayores. Esta brecha dinámica explica su rol creciente como importador: en los últimos años sus compras externas escalaron desde niveles moderados (3–5 Millones de toneladas entre 2014 y 2019) hasta picos superiores a 13 Millones de toneladas en 2022/23 y 2023/24. Es uno de los principales compradores de trigo del mundo, siendo Australia, Canadá y Francia sus proveedores mayoritarios.
Para Argentina, el mercado chino representa una oportunidad no sólo por su tamaño absoluto, sino porque abrir y consolidar el acceso permitiría a Argentina aumentar su potencial exportador y, al mismo tiempo, fortalecer una estrategia clave: la diversificación de mercados para reducir riesgos y estabilizar los ingresos del complejo triguero.
De enero a octubre de 20256 Argentina exportó 10,64 millones de toneladas de trigo y sus subproductos, representando un 54% de incremento respecto del mismo período de 2024 lo que pone de manifiesto el enorme potencial de la cadena y el esfuerzo de productores, industrias y exportadores para posicionar el producto nacional en el mundo.