Creep-feeding sobre paradera de alfalfa: acelerando el crecimiento del cordero y aumentando la producción de carne por hectárea.
Gianni Bianchi Olascoaga | Montevideo | Todo El Campo | Días pasados mostré resultados de 5 años de investigación sobre creep-feeding de corderos en campo natural, realizados por el Grupo de Ovinos y Lanas de la EEMAC, cuando esta disciplina era obligatoria para estudiantes de Agronomía.
Una de las preguntas fue hasta dónde podía mejorarse el crecimiento de los corderos, aún con una alta proporción de mellizos, con suplementación y sin modificar la base forrajera dominante: el campo natural.
La conclusión fue clara: focalizando el alimento, podemos producir kilos temprano, aprovechando la alta capacidad de crecimiento del cordero y utilizando una cantidad pequeña de insumo externo. Con solo 18 kg de suplemento/cordero, terminamos los únicos y adelantamos la salida de los mellizos, que alcanzaron el 80% del peso piso requerido para cordero pesado, con una edad de 5 meses.
Una vuelta más al sistema fue evaluar, durante 3 años la combinación de cruzamientos carniceros y creep-feeding sobre alfalfa. La pregunta fue: ¿cuál podría ser el techo biológico de producción de carne? Para ello combinamos cruzamientos, alta carga y manejo intensivo de pastura, respetando los períodos de recuperación de la alfalfa.
Los experimentos duraron 80 días, desde mediados de octubre hasta mediados de enero.
En verano, este manejo puede dificultar el acceso suficiente a agua y sombra y comprometer el bienestar animal. Por eso evaluamos el pastoreo restringido a la tarde-noche, combinando el creep con encierre diurno. La menor duración del pastoreo podía compensarse con una mayor tasa de consumo y, además, aprovechar el mayor contenido de carbohidratos solubles acumulados durante el día.
¿Qué resultados obtuvimos? En únicos suplementados, el peso final fue 41,3 kg. Con 6% de desbaste y 48% de rendimiento, equivale a 18,6 kg canal. En mellizos, el promedio fue 31,2 kg. Aunque, en el mejor año alcanzaron 42,4 kg, equivalentes a 19,1 kg de canal bajo los mismos supuestos. Ese año llegaron a producir 445 kg de PV de cordero/ha.
Sin ánimo de comparar experimentalmente estos trabajos con los realizados sobre pastizal nativo —lo que no sería procedente—, la experiencia muestra que la misma tecnología puede expresar un potencial diferente modificando la base forrajera.
En campo natural, el creep permite dirigir una pequeña cantidad de alimento hacia el cordero, adelantando su salida. En alfalfa, la mayor disponibilidad y calidad de pasto permite que se traduzca, además, en mejor terminación y más carne/hectárea, sin resignar desempeño individual. La experiencia plantea una hipótesis. Durante 80 días, la alfalfa sostuvo 12 ovejas de aproximadamente 70 kg de PV y 24 corderos, que pasaron de unos 16 a 31,2 kg de PV. En el mejor año alcanzaron cerca de 445 kg de PV de cordero/ha. Si el destete se hiciera a la edad de inicio del creep, ¿sería posible sustituir las 12 ovejas por otros 24 corderos y trabajar con 48 corderos/ha? Los 890,4 kg de PV/ha que surgen no son una proyección de producción, sino una hipótesis que merece ser evaluada.
EL AUTOR. El Ing. Agr. Gianni Bianchi Olascoaga es doctor técnico en producción ovina. Sus comentarios y artículos son publicados en diversas revistas y medios de comunicación, entre ellos Todo El Campo. Se le puede seguir en Gianni Bianchi Olascoaga | LinkedIn
Dos vecinos con hábitos parecidos, pero con un sentido común logístico en las antípodas.
Federico Morixe Mailhos | Montevideo | Todo El Campo | Quienes andamos entre silos, barcazas y puertos de la región vemos a diario una contradicción tan grande que parece chiste de mal gusto.
A ver si sacan la ficha de quién es quién:
1) La República del Tereré y el Chaco indomable:
En los papeles, condenado por no tener una sola gota de costa oceánica. Cualquier burócrata se hubiera quedado a quejarse de la geografía bajo la sombra de un tajy.
¿Qué hicieron? Construyeron la flota de barcazas más imponente de toda la hidrovía para pasear su soja y su carne por ríos ajenos como si fueran dueños de casa.
Como no les alcanzaba, se pusieron a trazar una cinta de asfalto en medio del polvo para unir el Atlántico con el Pacífico y llegar a Asia antes de que el resto termine de cebar la pava.
No inventan la pólvora: impuestos razonables, bienvenida al que arriesga capital y una sola obsesión: abrir mercados y que la tonelada viaje barata y sin trabas.
2) El Imperio del Termo bajo el brazo y las cuatro comidas de asado:
La naturaleza le regaló una bahía de aguas profundas que es la envidia de todo el Atlántico Sur. Una puerta de salida al mundo servida en bandeja de plata.
¿Su gran aporte a la logística internacional? Bajar la palanca del puerto principal cada vez que hay una asamblea.
Barcos fondeados en la rada mirando las grúas inmóviles, capitanes que se cansan de esperar y se van a cargar a los muelles vecinos, y contenedores de enfriado perdiendo conexiones. Todo ese sobrecosto absurdo, adivinen a qué bolsillo va: directo al productor que se rompió el lomo todo el año en la chacra.
Y para rematar la lucidez estratégica: cautivos de un club de vecinos que no los deja firmar acuerdos con nadie, mientras se dan el lujo de posar de benefactores enviando víveres para afuera como si fuéramos potencia del primer mundo… olvidándose de que a diez minutos de la torre ejecutiva hay gurises en los cantegriles esperando que alguien se acuerde de su plato de comida.
El comercio internacional no espera a nadie: o sos confiable, previsible y competitivo, o te pasa por arriba.
Uno entendió que con ingenio y trabajo la falta de mar se compensa; el otro, con la mejor ventana al océano, parece empeñado en cerrar los postigos por capricho.
¿Se reconocen en el espejo o hace falta que sirva otro mate para avivar el debate?
El presidente paraguayo nos hizo recordar la forma en que Venezuela ingresó y salió del Mercosur, dos capítulos vergonzosos de una historia que no hay que repetir.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | En la historia del Mercosur, ningún hecho ha sido tan bochornoso como la incorporación de Venezuela.
El ingreso del país caribeño había sido aprobado en 2006 por los socios del Mercosur y refrendado en los años posteriores por los parlamentos de Argentina, Brasil y Uruguay, pero con la oposición del parlamento paraguayo que argumentaba que en Venezuela existían restricciones a las libertades individuales, persecución a opositores y violaciones a los derechos humanos.
Tuvieron que pasar 6 años y recién en junio de 2012 Venezuela pudo ingresar al Mercosur, no sin antes darse uno de los capítulos más tristes del bloque comercial; la suspensión de Paraguay.
Ese año -2012- el parlamento paraguayo, en una decisión soberana y avalada por su Constitución destituye al presidente de su país, Fernando Lugo, por “mal desempeño en sus funciones”. Estratégicamente a sus intereses, Argentina, Brasil y Uruguay entienden que el parlamento paraguayo actuó de mala manera y responden suspendiendo a Paraguay como miembro del bloque hasta las elecciones de abril de 2013, dejando fuera al único país que supo mantenerse firme respecto a Venezuela.
Apartado Paraguay de las decisiones del Mercosur, Argentina (gobernaba entonces Cristina Frnández), Brasil (Dilma Rousseff) y Uruguay (José Mujica) incorporan a Venezuela como miembro pleno. Así estos tres países optaban por dejar fuera del Mercosur a un país democrático que había actuado según su Constitución para ingresar por la ventana a aquellos que sí -ya se sabía desde entonces- habían abandonado los principios democráticos y cada vez con menos disimulo.
La jugarreta Fernández-Russeff-Mujica no duró mucho. El 1° de diciembre de 2016 Venezuela dejó de ser miembro pleno del Mercosur por incumplir las normas comerciales, y el 5 de agosto de 2017 fue suspendido por tiempo indefinido debido a la ruptura del orden democrático. Gobernaban entonces Mauricio Macri (Argentina), Michel Temer (Brasil), Horacio Cartes (Paraguay) y Tabaré Vázquez (Uruguay).
LAS RAZONES DE URUGUAY.
El apoyo de Uruguay (Tabaré Vázquez) a la salida de Venezuela del Mercosur generó discrepancias internas en el partido del presidente, Frente Amplio, que deben ser analizadas en otra oportunidad, pero muestra un cambio de línea que el propio Vázquez explicó que fue “por temor”.
En una entrevista concedida al semanario Búsqueda (agosto de 2017) el presidente Vázquez dijo que optó por el pragmatismo más que por la ideología: “¿Qué pasa con el Uruguay además si se mantenía en una situación intransigente dentro del Mercosur (apoyando a Venezuela)? ¿Y si (Argentina, Brasil y Paraguay) lo aíslan a Uruguay del Mercosur?”, se preguntó el entonces presidente.
Agregó que “no hay una normativa que puedan esgrimir los otros países para dejar a Uruguay aislado, pero desde el punto de vista comercial pueden tomar varias medidas que perjudiquen a Uruguay. ¿Y cuántos puestos de trabajo se pueden perder?”.
La noticia del “temor” de Vázquez recorrió el mundo y el reportaje concedido a Búsqueda fue citado por varios medios o sitios web de presencia internacional, algunos de la región fueron: Infobae, Aristegui Noticias, Telesur, Perú Informa, VTActual.
INCUMPLIMIENTO AL PROTOCOLO DE USHUAIA.
Pero oficialmente se argumentó incumplimiento de los principios democráticos por parte de Venezuela y para eso se apoyaron en el Protocolo de Ushuaia.
El 24 de julio de 1998 el Mercosur suscribió el Protocolo de Ushuaia sobre el Compromiso Democrático de los países miembros que refiere a la necesaria plena vigencia de las instituciones democráticas como condición esencial para el desarrollo del proceso de integración.
Venezuela no cumplía con el Protocolo de Ushuaia en 2006, tampoco en los años siguientes, y no lo hace ahora. (En caso de no poder acceder al documento del Mercosur, está disponible en Suspensión de Venezuela en el Mercosur).
PARAGUAY APOYA A VENEZUELA PARA QUE REGRESE AL MERCOSUR.
A pesar de que aún Venezuela no celebra elecciones democráticas y libres, a pesar de la persecución a los que piensan y opinan diferente, de los presos políticos que siguen encarcelados y del impedimento a que los principales líderes opositores se expresen e incluso ingresen al país, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, solicitó ante la ONU reincorporar a Venezuela al Mercosur.
Seguramente eligió la Asamblea General de las Naciones Unidas para dar más visibilidad a su planteo y colocar a Venezuela en la mira de todo el mundo.
Pedimos a los “hermanos latinoamericanos y a las Naciones Unidas: unámonos para ayudar a que Venezuela, ese país tan bello, se vuelva a insertarse el mundo”, dijo.
Un dato relevante es que días antes (el 19 de setiembre) Peña había estado en Caracas donde se reunió con la presidenta Delcy Rodríguez. Ambos acordaron la vía del diálogo para concretar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, según informaron medios internacionales.
Venezuela y Paraguay rompieron vínculos diplomáticos en enero de 2025 después de que Peña, expresara su apoyo y reconociera al opositor Edmundo González Urrutia como ganador de las elecciones presidenciales de 2024.
Trabajando en conjunto por un Paraguay más integrado. Avanzamos en una visita de trabajo con la presidenta interina de Venezuela, @delcyrodriguezv. Durante este encuentro de mutuo respeto, abordamos temas fundamentales como el proceso institucional de Venezuela, el… pic.twitter.com/koN4U17XiD
Es verdad que en este 2026 mucho ha cambiado en Venezuela, pero lo más oportuno es esperar a que sus gobernantes den señales claras y definitivas de iniciar un proceso democrático efectivo, lo que no sucederá mientras haya opositores silenciados.
La clave no está en que Venezuela ahora es amiga de Estados Unidos, y que la chavista Delcy Rodríguez es generosa en elogios para con Donald Trump. Eso más que un proceso de apertura es un travestismo ideológico y político vergonzante.
La clave sí está en lo afirmado por Ignacio Bartesaghi, doctor en Derecho Internacional, que escribió en X: Venezuela “sigue incumpliendo la cláusula democrática del Protocolo de Ushuaia; por lo tanto, no debería volver al Mercosur”.
Explicar el ceder cuotas de carne a Brasil por el dumping que se nos atribuye, es una excusa que no hace justicia al sector lácteo.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La respuesta a la pregunta del título es un categórico y rotundo no, y así lo queremos establecer desde el primer renglón de este artículo para que no haya confusión ni duda de ninguna especie.
La segunda pregunta es, entonces, ¿por qué Uruguay debe ceder una fracción de su cuota de carne -el concepto “ceder” es el que se ha usado a nivel de altas jerarquías- a Brasil como parte de una negociación para que ese país no siga adelante con una investigación antidumping?
El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, dijo en rueda de prensa que Uruguay cede parte de su cuota a Brasil y Australia porque la industria nacional no tiene capacidad para cubrir el total que corresponde a nuestro país y que se trata de un gesto en favor de Brasil (no de Australia) porque el presidente Luiz I. Lula da Silva frenó en abril la aplicación de aranceles sobre las exportaciones uruguayas de lácteos.
Dijo que “hasta el momento las exportaciones de Uruguay a China han cubierto el 30% o 35% de la cuota, por lo tanto es materialmente imposible que la industria pueda cubrir este año 324.000 toneladas, simplemente porque estamos por pisar octubre y no vamos a llegar”.
“Quiere decir que nuestra industria sigue exportando a China y va a cubrir un porcentaje importante de esa cuota, pero es natural que según las previsiones que está haciendo INAC (Instituto Nacional de Carnes) no logremos cubrir” ese volumen.
Esa situación llevó a los gobiernos de Australia y “de Brasil particularmente”, a consultar “si Uruguay estaba de acuerdo o no, y si es que China lo acepta, que una parte de esa cuota que no vamos a poder servir nosotros sí lo puede hacer Brasil y Australia”.
Agregó que “el gesto” de Uruguay “podría equipararse a un gesto mucho más relevante” para nuestro país y que “recientemente tomó el gobierno de Brasil, frente a un desafío que teníamos por una denuncia de dumping sobre leche en polvo”. Brasil es “un mercado muy importante y relevante para la industria láctea uruguaya, y que debido a las denuncias generadas en Brasil, particularmente con productores argentinos, Uruguay podría caer en una sanción que para Brasil representa muy poco porque es el 5% del mercado, pero representa casi el 80% del mercado de Conaprole”.
En reunión que los presidentes Yamandú Orsi y Lula da Silva mantuvieron en Barcelona, Uruguay solicitó a Brasil “que no hubiera un perjuicio para Uruguay, cosa que el gobierno de Brasil acepto, Lula se comprometió a llevar adelante y lo hizo”, dijo Sánchez.
La reunión Orsi-Lula en Barcelona ocurrió en abril de 2026 en el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia y la medida fue muy recibida en el sector lácteo de nuestro país.
Sin embargo, como fue dicho al comienzo, Uruguay no cae en prácticas como el dumping.
Agreguemos que no es la primera vez que desde Brasil se impulsan acciones investigativas por supuestos dumping en Uruguay alegando que nuestros productos ingresan a aquel país con precios artificialmente bajos gracias a supuestos subsidios estatales.
Todos sabemos que eso no es así. Tanto el gobierno, las gremiales lecheras y Conaprole -la principal exportadora- rechazan de forma categórica la acusación. Que los productos lácteos de Uruguay lleguen a Brasil de manera competitiva obedece a la calidad y eficiencia productiva. No hay otra explicación.
Esto último parece no haber sido tenido en cuenta, y no se entiende por qué el gobierno no lo dice con claridad a Brasil y a la opinión pública uruguaya, para que todos tengan claro que en realidad no hay dumping de ningún tipo, sino eficiencia en producir. Quizás Brasil debería tomar nota de nuestra manera de producir, pero parece que hacer las cosas bien se puede convertir en un castigo.
Para el que no sabe a dónde va, no importa de donde venga el viento. Esa es la verdad y es lo que uno siente cuando aquellos que tienen que marcar la cancha, los que tienen que ponernos en marcha y en rumbo, no lo hacen.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | Uno muchas veces se pregunta si lo que siente o percibe es particular o si se trata de la temperatura general sobre lo que está sucediendo.
Tomemos, por ejemplo, los dos discursos del Prado, el del presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, y del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti.
El presidente de la ARU no hizo otra cosa que ordenar los temas pendientes: habló de eficiencia, de sanidad, del puerto, de todas las cosas que de alguna manera están allí para ser encaradas y que necesitan que les demos la atención necesaria.
Si alguien toma ese discurso prolijo, detallista y por momentos hasta demasiado minucioso, y lo compara con el discurso del ministro, lo que se desprende de este último es la inacción que tiene su máxima expresión en el puerto de Montevideo, sobre el cual nadie duda de la importancia que tiene para el país.
Ante eso, ¿qué es lo que nos tiene a todos realmente muy preocupados y hasta quizás, y no exagero, desesperados?, es que no se le da la importancia que realmente tiene ni se ataca con la premura que debe tener.
Los barcos pasan y se van, no paran para cargar ni descargar, a pesar de que es la boca de salida del país, y si en algún momento vamos a empezar a caminar, va a ser cuando el puerto funcione a pleno.
Este tema nos tiene atrapados, y no lo digo yo, lo dice el expresidente Julio María Sanguinetti que acuñó la expresión “sindicatos suicidas”, y supongo que el Dr. Sanguinetti alguna experiencia ha de tener, que habrá visto cosas y que sabe perfectamente cuál será el final de esa situación.
Mientras tanto es la agonía permanente por no tener una respuesta en el momento indicado. No arreglamos el puerto, no arreglamos la sanidad, no arreglamos los perros, no terminamos de ver la orilla, no sabemos hacia dónde apuntamos. Es la inacción desesperante del mucho barullo y pocas concreciones.
No se cuál es la palabra, pero esto nos tiene preocupados, molestos, incómodos. Si bien es cierto que la ganadería pasa por un buen momento, también es cierto que somos es un país carísimo y que hacer las cosas cuesta muchísimo.
Otro ejemplo es que subió la lana, sí, pero ¿cuándo vamos a decir, bueno, hagamos un plan para para aprovechar la situación en que estamos? No lo hacemos, no se percibe que lo hagan. Seguimos tirando varitas voladoras como para estar entretenidos pero sin marcan el rumbo.
Para el que no sabe a dónde va, no importa de donde venga el viento. Esa es la verdad y es lo que uno siente cuando aquellos que tienen que marcar la cancha, los que tienen que ponernos en marcha y en rumbo, no lo hacen.
Y lo peor es lo que dijo el ministro Fratti al iniciar su discurso. Dijo que aplica un programa que la gente votó, pero también vemos que quienes votaron a este gobierno también están molestos, quiere decir que tampoco a ellos los conforman, porque el no hacer nada no conforma a nadie. Es simplemente la inacción desesperante de no concretar nada y jugar en la media cancha.
En el puerto pasa eso y en las otras cosas también. Y si no, saque la cuenta.
El malestar de la gente fue por la extensión del discurso y la falta de consideración por las familias que esperaban ver el desfile de grandes campeones y el encuentro de tropillas.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El sábado 19 se realizó el acto oficial de la Expo Prado 2026.
Comenzó puntualmente a las 11.00 horas con la llegada de las bandas militares, inmediatamente se izaron los pabellones patrios, se entonó el Himno Nacional y se retiraron las bandas con aplausos del público presente.
A continuación, hablaron -como es tradicional- el presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, y el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fretti.
Ferber realizó un discurso de 34 minutos, y Fratti de 50 minutos, ambos publicados en la edición de hoy en Todo El Campo.
Durante el discurso de Fratti ocurrieron dos hechos que no son comunes en el acto principal de ARU. En primer lugar, en determinado momento comenzaron a escucharse abucheos y silbatinas, y segundo, parte de los productores formados en el ruedo con los animales ganadores, se pusieron de espalda al ministro mientras éste hablaba.
La interpretación de periodistas, políticos y el público en general a través de las redes sociales han sido básicamente dos.
Respecto a los abucheos del público que estaba rodeando el ruedo, unos dicen que fueron por la extensión del discurso mientras el público debía estar bajo el sol y con calor a una hora inapropiada, y otros entienden que el abucheo se debió a discrepancias con los que el ministro Fratti estaba diciendo o por no coincidir con la política agropecuaria del gobierno. Respecto a la espalda dada por quienes formaban en el ruedo, lo mismo, una explicación dice que se debió a la molestia del sol de frente y dando en la cara, y otros por discrepancias con el jerarca y sus políticas.
La realidad es una sola y no admite dos interpretaciones. Quienes silbaron y abuchearon a Fratti lo hicieron por la extensión de su discurso y no por otro motivo. Eso pasó de esa manera por más que algunos equivocadamente intenten convencernos de otra cosa. Las razones para asegurarlo son muy simples:
Primero, el sector agropecuario es lo suficientemente respetuoso como para convertir un evento de tanta trascendencia como el acto oficial de la Expo Prado en una tribuna de protesta política de ese nivel.
Segundo, si se intentaba manifestar de alguna forma el rechazo a las políticas que lleva adelante el Ministerio y el gobierno, las silbatinas hubieran empezado cuando el ministro Fratti comenzó a hablar y no cuando llevaba unos cuantos minutos.
Tercero, si se presta atención a algunos momentos de la silbatina y abucheo con lo que Fratti expresaba, no tiene sentido creer que era en forma de crítica. Hay casos en que ese supuesto rechazo se daba cuando el ministro Fratti explicó, por ejemplo, el apoyo dado a la granja (minuto 38), o realizó comentarios positivos para la vitivinicultura (minuto 46).
Cuarto, lo mismo puede decirse de aquellos que dieron la espalda al palco desde donde el ministro hablaba. Si la idea era manifestar rechazo, no hubieran ingresado a pista hasta que Fratti terminara, o, ya que lo hicieron, se hubieran puesto de espaldas desde el minuto uno. No sucedió lo uno ni lo otro.
Quinto, el comentario del público fue que esa actitud respondió a la extensión del discurso y no su contenido. Se debe considerar que parte de la silbatina provenía de personas ubicadas alrededor del ruedo donde por acción del eco y el sonido nunca es fácil seguir con atención lo que se está diciendo, más en un discurso tan largo. Como dijo a Todo El Campo alguno de los asistentes en esa zona del ruedo: “Estábamos al sol y no se entendía lo que hablaban”.
Que nadie se confunda. Esta nota no trata de tomar posición política ni partidaria en ningún sentido, sino que responde a la ética periodística más elemental: el periodismo no se trata de adecuar los sucesos a criterios y parámetros de ningún tipo, sino de transmitir la realidad.