Jul 4, 2026 | Apicultura, Noticias
Las abejas cumplen un rol esencial en la polinización de cultivos y plantas silvestres. En América Latina existen más de seis mil especies de abejas
Montevideo | Todo El Campo | Un estudio científico internacional reunió por primera vez información sobre la presencia, distribución y prevalencia de plagas y patógenos que afectan a las abejas melíferas en América Latina, una región clave para la biodiversidad y la producción mundial de alimentos.
El trabajo, titulado Pests and Pathogens of Honey Bees in Latin America: Brief historical revision, current status, and remaining challenges (Plagas y patógenos de las abejas melíferas en América Latina: breve revisión histórica, estado actual y desafíos pendientes) fue realizado por integrantes de la Sociedad Latinoamericana de Investigación en Abejas (Solatina), con participación de instituciones de distintos países de la región.
Por Uruguay participaron investigadoras e investigadores del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (Iibce), la Facultad de Ciencias (Udelar) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA). Entre las autoras se encuentra la investigadora del Iibce Karina Antúnez, responsable del Laboratorio de Microbiología y Salud de las Abejas del Departamento de Microbiología.
El estudio revisa décadas de información científica sobre enfermedades y parásitos que afectan a las abejas melíferas en América Latina, incluyendo virus, bacterias, hongos y ácaros como Varroa destructor, considerado uno de los principales problemas sanitarios para la apicultura a nivel mundial.
Además de sistematizar información epidemiológica de distintos países, el trabajo analiza las desigualdades regionales en el acceso a investigación, infraestructura científica y monitoreo sanitario. Los resultados muestran que los países con mayor inversión en ciencia y tecnología y con sectores apícolas más desarrollados generan más información sobre salud de las abejas, mientras que en otros territorios los datos siguen siendo escasos o fragmentarios.
Quienes participaron de la investigación destacan que fortalecer la cooperación científica regional es fundamental para enfrentar amenazas sanitarias que no reconocen fronteras y que impactan tanto en la producción apícola como en la seguridad alimentaria y la biodiversidad.
Las abejas cumplen un rol esencial en la polinización de cultivos y plantas silvestres. En América Latina existen más de seis mil especies de abejas y millones de colmenas manejadas que contribuyen a la producción de alimentos y al sustento de comunidades rurales. Comprender los factores que afectan su salud resulta clave para la conservación de los ecosistemas y para el desarrollo sostenible de la región.
El trabajo también subraya la necesidad de impulsar políticas públicas sostenidas para la ciencia y la tecnología, promover redes de colaboración entre países y fortalecer los sistemas de vigilancia sanitaria y formación de recursos humanos especializados.
Fuente Iibce.
Jul 1, 2026 | Apicultura, Noticias
La sanidad apícola aparece como un elemento central, no solo para la supervivencia de las colonias, sino también para sostener la productividad y la calidad de los sistemas agroalimentarios.
Montevideo | Todo El Campo | Una revisión científica liderada por la investigadora de Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), PhD. Belén Branchiccela, pone sobre la mesa un tema estratégico para la producción agropecuaria, la seguridad alimentaria y la biodiversidad: la salud de las abejas. El trabajo, recientemente aceptado para su publicación en la revista científica Apidologie*, analiza la situación sanitaria de las abejas melíferas en América Latina y los retos pendientes para fortalecer la sostenibilidad de la apicultura regional.
La publicación, titulada “Plagas y patógenos de las abejas melíferas en América Latina: breve revisión histórica, situación actual y retos pendientes”, fue desarrollada en el marco de la Sociedad Latinoamericana de Investigación en Abejas y reúne información sobre las principales enfermedades, plagas y amenazas que afectan a las colonias en la región.
América Latina alberga cerca de ocho millones de colonias de abejas melíferas y produce cerca de 70.000 toneladas de miel por año. Sin embargo, el estudio advierte que las pérdidas anuales de colonias oscilan entre el 20% y el 50% según el país, siendo las infecciones causadas por plagas y patógenos una de las principales razones detrás de esta problemática.
La relevancia de las abejas, sin embargo, trasciende ampliamente a la producción de miel. “Tres cuartas partes de la alimentación mundial depende de la polinización animal”, explicó Branchiccela. El estudio destaca que la polinización realizada por insectos tiene un valor económico estimado de US$ 22.900 millones en América Latina, siendo las abejas el principal grupo polinizador. En este contexto, la sanidad apícola aparece como un elemento central, no solo para la supervivencia de las colonias, sino también para sostener la productividad y la calidad de los sistemas agroalimentarios.
En ese sentido, la investigadora señala que hay sectores productivos, como la fruticultura, que tienen mayor conciencia sobre los beneficios de la polinización. Sin embargo, en otros sistemas más agrícolas aún faltan datos y herramientas que permitan valorar adecuadamente el aporte de la polinización. “Probablemente, muchas de las brechas productivas que existen actualmente en ciertos sistemas agrícolas estén asociadas, en parte, a la falta de polinizadores”, afirmó Branchiccela.
Para abordar este último punto, desde INIA se plantearon líneas de trabajo específicas en su Plan Estratégico. El objetivo es generar información que permita poner estos datos sobre la mesa y avanzar hacia manejos más ajustados y compatibles con sistemas productivos, que contribuyan tanto a la sostenibilidad de los polinizadores, como a mejorar la productividad y la sustentabilidad de los sistemas agrícolas.
Por otra parte, la publicación ubica a Uruguay entre los países con mayor disponibilidad de información científica vinculada a la sanidad apícola en la región, junto a Argentina, Brasil, Chile y México. Según explica, estos países combinan una fuerte relevancia económica de la apicultura, perfil exportador y mayores niveles de inversión en ciencia y tecnología. Sin embargo, la información disponible sigue siendo parcial, heterogénea y limitada para la toma de decisiones.
En particular para Uruguay, aún quedan desafíos por abordar. Las pérdidas de colonias a nivel nacional se estiman entre un 20% y un 30% anuales. Los problemas sanitarios son uno de los factores asociados. “La infestación con el ácaro Varroa destructor es sin dudas la principal amenaza sanitaria y la mayoría de los productores deben aplicar acaricidas para evitar las pérdidas coloniales y mitigar las mermas en la producción”, explicó Branchiccela.
Frente a este escenario, INIA está desarrollando desde hace años líneas de investigación orientadas al control sanitario de las colmenas, incluyendo estudios sobre eficacia de tratamientos, residuos en mieles, momentos óptimos de aplicación y estrategias complementarias para reducir el crecimiento poblacional del ácaro.
Además, la revisión plantea la necesidad de fortalecer los programas nacionales de monitoreo sanitario y epidemiológico, asegurar continuidad en la inversión en ciencia y tecnología, mejorar la transferencia de conocimiento hacia los apicultores y avanzar en estrategias coordinadas entre investigación, sector productivo y organismos públicos.
“En mercados internacionales cada vez más exigentes, la competitividad no depende únicamente del volumen exportado, sino también de la capacidad de demostrar trazabilidad, inocuidad, sostenibilidad y respaldo científico en los sistemas de producción”, apuntó Branchiccela, quien destacó además que la sanidad de las colmenas “es un factor clave para sostener la competitividad y la reputación de la miel uruguaya”. Explicó que el uso predominante de acaricidas orgánicos y el bajo uso de antibióticos a nivel local representan fortalezas sanitarias y diferenciales comerciales.
Finalmente, la investigadora llamó a generar mayor conciencia sobre el valor de la polinización y su impacto en la producción de alimentos. “La salud de las abejas debería importarnos a todos, porque cumplen un rol fundamental mucho más allá de la producción de miel. Son esenciales para el funcionamiento de los ecosistemas y para la producción de muchos alimentos que consumimos a diario”, concluyó.
Fuente y foto: INIA.
(*) Publicación en la revista científica Apidologie: Plagas y patógenos de las abejas melíferas en América Latina: breve revisión histórica, estado actual y desafíos pendientes | Apidologie | Enlace de la naturaleza de Springer
Jun 29, 2026 | Apicultura, Noticias
Para los apicultores de todo el país, en julio quedará habilitado el período para la presentación de la declaración jurada.
Montevideo | Todo El Campo | La Dirección General de la Granja (Digegra) informa a los apicultores de todo el país que durante el mes de julio quedará habilitado el período para la presentación de la declaración jurada apícola correspondiente a 2026.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pescar recodó y remarcó que la presentación de ese documento es un requisito obligatorio para quienes desarrollan actividades apícolas y poseen colmenas en el país: “Se recuerda que esta declaración tiene carácter obligatorio para todas las personas físicas o jurídicas que posean al menos una colmena, constituyendo una herramienta fundamental para la actualización de la información del sector apícola nacional”.
La declaración se realiza a través del Sistema Nacional de Trazabilidad de Productos Apícolas (Sinatpa), utilizando Usuario GUB.UY nivel 2 o superior para acceder a la plataforma y completar la información requerida.
Sistema Nacional de Trazabilidad de Productos Apícolas: Sinatpa | Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca
Asimismo, Digegra pone a disposición de los productores sus canales de consulta y asesoramiento, así como el apoyo de las agencias zonales para quienes requieran asistencia durante el proceso.
Por consultas:
Correo electrónico: apiculturadigegra@mgap.gub.uy WhatsApp: 092.681.052.
Jun 25, 2026 | Agricultura, Apicultura, Información, Noticias
Es vital diversificar las estrategias para garantizar el futuro de la agricultura, siempre conservando polinizadores silvestres y usando especies alternativas.
Montevideo | Todo El Campo | La reducción del número de polinizadores -que no son únicamente las abejas- no ha tenido en la producción agrícola el impacto negativo que se esperaba.
El 15 de junio la revista científica PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences, en español: Actas de la Academia Nacional de Ciencias) de Estados Unidos publicó un artículo sobre el tema, titulado: “Declive global en la limitación de la polinización en cultivos dependientes de polinizadores”*.
El texto destaca que las tres cuartas partes de los cultivos clave dependen de la polinización, y aunque los insectos silvestres están en declive, el rendimiento agrícola global no ha caído. Al contrario, la pérdida de productividad por polinización insuficiente se ha reducido a la mitad desde los años 80. Esto se explica por la optimización y el uso eficiente de polinizadores gestionados (controlados), mientras que en los cultivos sin este manejo los niveles se mantuvieron estables. Los datos prueban que la escasez de polinizadores aún no genera pérdidas en la producción alimentaria mundial.
DIEZ PUNTOS DE LA INVESTIGACIÓN.
Algunos de los puntos destacados del artículo publicado en PNAS son:
1. Gran dependencia alimentaria: La polinización biótica (polinización natural) beneficia al 75% de los cultivos principales, lo que equivale aproximadamente al 35% de la producción de alimentos en todo el mundo.
2. Paradoja del declive: A pesar de las constantes denuncias sobre la disminución de polinizadores en las últimas décadas, la esperada caída global en el rendimiento de los cultivos aún no se ha reflejado en los datos.
3. Vacío de información cubierto: El estudio llena un vacío importante, ya que hasta ahora faltaban evaluaciones a escala global que midieran el impacto real de este declive en la productividad agrícola.
4. Metodología robusta: La investigación analizó datos históricos desde 1950 hasta la actualidad, realizando un metaanálisis que abarcó 86 cultivos diferentes y 790 tamaños de efecto (tamaño de efecto, en inglés effect size, es una medida estadística que indica cuán fuerte es la relación o diferencia observada entre dos variables, más allá de si esa diferencia es significativa o no).
5. La limitación por polinización (PL) es común: El fenómeno de la PL (perder rendimiento debido a una polinización insuficiente o ineficiente) sigue estando muy extendido, afectando en promedio al 36% de los cultivos que dependen de ella.
6. Reducción histórica drástica: Contra lo esperado, la limitación de la polinización (PL) disminuyó un 50% entre el año 1950 y la década de 2010.
7. El éxito de los polinizadores controlados: Los cultivos que utilizan polinizadores gestionados por el ser humano registraron niveles de PL significativamente más bajos y una reducción constante de este problema a lo largo del tiempo.
8. Estabilidad en cultivos no gestionados: En los campos agrícolas donde no se introducen polinizadores controlados, los niveles de PL no empeoraron, sino que se mantuvieron estables.
9. La autogamia como defensa: Los cultivos con capacidad de autopolinizarse (autogamia) mostraron menores pérdidas de rendimiento, lo que resalta la importancia de la mejora genética orientada a este rasgo.
10. Sostenibilidad a largo plazo: Aunque la eficiencia de la gestión agrícola actual ha logrado mitigar el impacto de la pérdida de insectos silvestres, el estudio advierte que es vital diversificar las estrategias (conservando polinizadores silvestres y usando especies alternativas) para garantizar el futuro de la agricultura.
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(*) Artículo completo: Declive global en la polinización limitación de cultivos dependientes de polinizadores | PNAS
Jun 16, 2026 | Apicultura, Noticias
Rige solo para España. Ahora hay que educar al consumidor como se hizo con el vino y el aceite, para que sepa qué está consumiendo y pueda elegir mejor.
España | EFEAgro | Todo El Campo | El nuevo etiquetado de la miel entró en vigor este 14 de junio, para aportar transparencia sobre su origen y calidad y los apicultores piden una campaña de “educación e información” al consumidor para que sepa qué consume.
Es una demanda histórica de los apicultores, que esperan afecte positivamente en la valoración del producto nacional. Así lo señala a EFE el presidente de la Asociación de Apicultores de Guadalajara, Ángel Marco, en relación a la norma de calidad de la miel que establece que las mieles que se comercialicen en España deben recoger en su etiqueta el país de origen donde ha sido recolectada y en caso de ser una mezcla de mieles de varios países, los países de origen en el campo visual principal, en orden decreciente de proporción en peso, junto con el porcentaje que representa cada país.
“Hasta ahora se ponía el origen, pero no el porcentaje. Por ejemplo, había mieles que tenían un 1% de miel española y ya ponía España y eso es, un poco, engañar al consumidor. Finalmente se ha conseguido algo que es razonable, no solo para los apicultores sino para el consumidor”, explicó.
Marco, que lleva treinta años dedicado a la apicultura profesionalmente, con 1.400 colmenas repartidas en cuatro explotaciones familiares con casi medio millón de abejas, dice que los apicultores y las asociaciones tienen ahora una labor determinante: “Tenemos que enseñar al consumidor y decirle que, por favor, se fije en la etiqueta y sepa lo que compra y consume”.
Resalta que la miel nacional no puede competir en precio con otras internacionales, pero destaca por su calidad.
Este apicultor subraya el logro del nuevo etiquetado tras casi 20 años de lucha y explica que Europa es deficitaria en miel y España es donde más se produce, “pero siempre ha habido intereses de ‘lobbies’, industriales, envasadores, que no lo querían”.
“El consumo en España es de 800 gramos por persona, o sea, nos comemos los 30 millones de toneladas de miel que producimos. Tendríamos para nuestro abastecimiento pero como es de mucha calidad, se exporta para lograr mejor rentabilidad y por eso somos deficitarios”, explica.
El sector apícola español cuenta con un censo de más de 2,8 millones de colmenas y una producción final de algo más de 30 toneladas, y aglutina más de 36.000 explotaciones de las que alrededor del 17 % son profesionales (las que reúnen más de 150 colmenas).
LA CONCIENCIA DEL CONSUMIDOR.
El presidente de la Asociación de Apicultores de Guadalajara está convencido de que, como ocurrió con el aceite o el vino, la labor de concienciación en el consumidor es determinante para apreciar el producto y fomentar su venta.
“Mucha gente compra la miel sin mirar y cuando prueba una miel de verdad, con calidad, ve que no tiene nada que ver con otra. Eso lo tenemos que ir trabajando, haciendo catas, poco a poco, es una labor paso a paso, pero hay que empezar y no parar”, asegura. Y está convencido de que el consumidor, en su mayoría, pagaría la diferencia de precio, que “no es tanta”, si conoce el producto.
En la misma línea, el presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara (APAG), Juan José Laso, dice a EFE que “la educación al consumidor es clave” y hay “un campo muy amplio donde crecer”, en primer lugar que la etiqueta sea “totalmente elegible” y luego que el consumidor “tenga interés en leerla, en saber qué va a comer”.
Remarca que es necesario implicarse en campañas para mostrar cómo es la miel de España y en concreto la de Guadalajara, con la denominación de origen protegida de miel más antigua de España, la DO Miel de la Alcarria.
En cuento a la campaña de este año, ha empezado “muy bien, sobre todo el romero. Ha sido una cosecha bastante importante y se han recuperado muy bien las colmenas, que hubo bastantes bajas”, sostiene el presidente de los apicultores, que confía en que será “un año bastante bueno si siguen acompañando algunas lluvias y no tenemos temperaturas de 50° o 40° como otros años en verano”. Artículo de EFEAgro
Abr 21, 2026 | Apicultura, Noticias
Estrategias como la suplementación nutricional pueden ayudar a mitigar estos efectos, aunque los resultados dependen de múltiples factores ambientales y de manejo.
Montevideo | Todo El Campo | Un nuevo estudio con participación de la investigadora del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (Iibce), Karina Antúnez, junto a Belén Branchiccela del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y Ciro Invernizzi de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, profundiza sobre la nutrición de las abejas melíferas y cómo influye en la salud y productividad de esos insectos.
El trabajo muestra que los cambios en el uso del suelo y la menor diversidad de polen pueden generar estrés nutricional, debilitando las colonias y haciéndolas más vulnerables a enfermedades.
Además, aborda desafíos locales, como el caso de las plantaciones de eucalipto en Uruguay, donde la abundancia de néctar no siempre se traduce en una nutrición equilibrada.
Comprender la relación entre ambiente, nutrición y salud es clave para proteger a las abejas y avanzar hacia una apicultura más sostenible.
UN EQUILIBRIO DELICADO ENTRE AMBIENTE, NUTRICIÓN Y SALUD.
El trabajo científico analiza el estado actual del conocimiento sobre la nutrición de las abejas melíferas, los principales desafíos que enfrentan y las líneas de investigación necesarias para mejorar su salud y productividad.
El estudio fue publicado en la revista Agrociencia Uruguay.
Las abejas (Apis mellifera) cumplen un rol fundamental como polinizadoras a nivel global, pero en los últimos años su nutrición se ha vuelto un tema central de investigación. Esto se debe, en gran medida, a los cambios en el uso del suelo, que reducen la diversidad y calidad del polen disponible y afectan directamente la salud de las colonias.
El trabajo revisa cómo las abejas obtienen y procesan sus nutrientes, principalmente a partir del néctar y el polen, y cómo estos recursos impactan tanto a nivel individual como en la dinámica de toda la colonia.
Uno de los aspectos clave es que la nutrición de las abejas depende fuertemente del ambiente en el que viven. La intensificación agrícola y la expansión de monocultivos limitan la variedad de recursos florales, lo que puede generar estrés nutricional y aumentar la vulnerabilidad frente a enfermedades.
Además, el estudio destaca que la nutrición incide en la supervivencia de las abejas, pero también en su comportamiento, su sistema inmune y la capacidad productiva de las colmenas.
¿QUÉ SUCEDE EN URUGUAY?
La investigación también aborda escenarios relevantes para Uruguay, como las plantaciones de Eucalyptus grandis, que si bien pueden ofrecer abundante néctar, el polen disponible no siempre cubre los requerimientos nutricionales de las abejas, lo que puede derivar en colonias debilitadas y mayores niveles de infección por patógenos.
En este contexto, estrategias como la suplementación nutricional pueden ayudar a mitigar estos efectos, aunque los resultados dependen de múltiples factores ambientales y de manejo.
El trabajo identifica la necesidad de profundizar en el conocimiento sobre la calidad nutricional del polen, su interacción con las abejas y el desarrollo de herramientas que permitan evaluar el estado nutricional de las colonias.
Comprender estas complejas interacciones entre abejas, ambiente y prácticas apícolas será clave para avanzar hacia una producción más sostenible y para proteger a estos insectos esenciales para los ecosistemas.
Fuentes: Iibce y MEC.