Ene 12, 2023 | Forestal, Ganadería, Granja, Hacienda, Información, Lechería, Ovinos, Vacunos
Montevideo/TodoElCampo-En rueda de prensa, Mattos, informó que el lunes 16 de enero se reunirá con el Comité Asesor de Emergencia para analizar la extensión de la medida presente desde octubre del 2022.
Explicó que, seguramente, se reiterará la aplicación de la emergencia agropecuaria en base a los actuales informes de déficit hídrico.
Incendios
El secretario de Estado expresó que la respuesta estatal es favorable frente a la situación crítica generada por las condiciones climáticas que imperan en el país y que predisponen el aumento del nivel de riesgo de incendios.
En ese sentido, aseguró que existe un despliegue importante tanto del Sinae como de la Dirección Nacional de Bomberos, gobiernos departamentales, fuerzas armadas y empresas forestales, entre otras organizaciones, con la incorporación de tecnología y elementos necesarios para prevenir y combatir los incendios; entre ellas, el uso de cámaras inteligentes y drones para detectar focos ígneos, pero también para evitar su generación.
Además, realizó un llamado a la responsabilidad ciudadana para prevenir estas situaciones que están asociadas en un importante porcentaje al factor humano. “La actitud y el compromiso de las personas es fundamental para evitar la ocurrencia de episodios que todos podemos llegar a lamentar”, dijo.
Agregó que pequeños actos que en otros momentos no generarían consecuencias, en estas condiciones de sequía y falta de humedad en los suelos podrían ocasionar accidentes penosos.
Ene 11, 2023 | Economía, Ganadería, Hacienda, Información, Mercados, Noticias, Vacunos
Montevideo/TodoElCampo-Los numeros de la ultima semana del año 2022 al 31 de diciembre, se faenaron en el país 30.007 cabezas de vacunos un 34% menos que la semana precedente, resultado de plantas que han detenido sus actividades por licencia al personal y otras que han cerrado por refacciones.
El 44% de la faena correspondió a novillos, el 39% a vacas y el 14% a vaquillonas, completándose con terneros y toros.
En el acumulado del año 2022, la faena vacuna ascendió a 2.410.501 cabezas, lo que representa una caída del 8,6% respecto a 2021, pero al mismo tiempo un 20,1% sobre el año 2020.
Esta caída mayormente está impulsada por una menor faena de vacas.
El año pasado se faenaron 1.197.579 novillos, una caída del 6,1% respecto al 2021. Dentro de esta categoría, los novillos de 2 a 4 dientes suben un 2,7%. En vientres se faenaron 846.063 vacas, cayendo un 13,7% esta categoría, en tanto que las vaquillonas fueron 323.737 cabezas, lo que representa un descenso del 2,3%.
Si se distribuye la faena en trimestres, los dos primeros del año pasado fueron de un fuerte incremento de la actividad en la industria, reflejo de los valores que se visualizaron en el mercado y la demanda desde el exterior, ya en los dos segundos trimestres del año pasado, con un menor nivel de negocios con China, la faena disminuyó fuertemente respecto a 2021.
La principal planta de faena en el país fue Las Piedras con 239.826 cabezas, representando el 9,9% del total procesado a nivel nacional. Le siguieron en importancia Frigorífico Tacuarembó del grupo Marfrig con el 8,6% y Frigorífico Pando (Ontilcor) con el 7.9%.
Los dos principales grupos frigoríficos del país, Marfrig y Minerva (ambos de capitales brasileños) suman el 44,9% de la faena a nivel nacional durante el 2022.
El grupo Marfrig con sus cuatro plantas (Tacuarembó, Colonia, Cledinor e Inaler) suma el 26,3% del total faenado en el país, en tanto que Minerva con sus tres plantas (Canelones, Pul y Carrasco) suman el 16,6% restante.
Ene 11, 2023 | Información, Mercados, Noticias
En el continente: un 75 por ciento por encima de Argentina y el doble que en Brasil.
Montevideo/TodoElCampo-La baja de precio de la nafta Súper 95, del pasado 1ro. de enero, no alcanzó para que Uruguay no siga siendo el país que vende la gasolina más cara del continente y se ubique entre los primeros 20 del mundo.
Actualmente el litro de este combustible ronda U$S 1.80, mientras que en todo el planeta promedia a los U$S 1.25 el litro.
Para tener una idea de lo que sucede en otros países latinoamericanos, en Perú -según el sitio www.globalprices.com- el litro cuesta U$S 1.32, Chile U$S 1.39 y Nicaragua U$S 1.34.
En efecto, la nafta en el país gobernado por Luis Lacalle Pou continúa siendo “la más alta de Latinoamérica”, según consignó por su parte el sitio especializado SEG Ingeniería. Así, quedó por encima de Costa Rica (1,39 dólares por litro) y República Dominicana (1,38 dólares por litro), entre otros.
Con respecto a nuestros vecinos, la situación es más distante. Para el caso de Argentina, este país ofrece la Nafta Súper 95 casi un 75 por ciento menos que en Uruguay, mientras que Brasil, la comercializa a un dólar, además de ofrecer descuentos de un 5 por ciento en los “Postos Ipiranga” los días miércoles.
EL IMESI; LA DIFERENCIA
Los impuestos que gravan a las gasolinas (IMESI, Impuesto al CO2, Tasas, etc.) en Uruguay, son la explicación de esta situación, en la medida de que el petróleo (la base) cuesta lo mismo para cualquier país o aún (para los que importan combustible) el galón de referencia es casi igual.
Ene 10, 2023 | Agricultura, Información, Mercados, Noticias
Salto/TodoElCampo-Investigadores del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en conjunto con técnicos de la Universidad de la República y de institutos neozelandeses, elaboraron un estudio sobre las preferencias y motivaciones de los consumidores uruguayos sobre la carne, trabajo que fue publicado en la reconocida revista Meat Science.
El Ing. Fabio Montossi, uno de los investigadores que participó de dicho estudio, dijo que «el estudio brinda información que reafirma tendencias mundiales y en otros casos genera sorpresas», pero destacó que el país de la carne «lo importante es que estamos conociendo mejor a los consumidores de carne del Uruguay».
El trabajo marca que nuestro país se encuentra entre los 20 mayores consumidores de carnes en el mundo, pero reafirma que es el principal consumidor mundial de carne vacuna per cápita.
El consumo aparente anual de carne para el 2021 es de 91,2 kilogramos por persona, la cual se distribuyen en el siguiente padrón: Bovina (46 kilos), Aviar (19,3 Kg), Porcina (19,3 Kg) y Ovina (2,2 Kg).
El lugar de residencia, la edad, el sexo, el nivel educativo y socioeconómico, no son factores que incidan en la frecuencia de consumo de carne bovina. Por su parte el menor nivel de ingresos económicos incide en un aumento del consumo de carne porcina y aviar, en tanto que el lugar de residencia es determinante para el consumo de carne ovina, que es más frecuentemente consumida en el interior del país.
Dietas
Los participantes de la encuesta realizada por los técnicos debieron responder sobre el tipo habitual de alimentación o dieta, en este sentido el 84% dijo no seguir una dieta especial, pero el 6,2% señaló ser vegano o vegetariano, el 2% seguir una dieta pescetariana y el 4,3% una dieta flexitariana. En este sentido, las mujeres, los jóvenes entre 18 y 20 años y personas con nivel de educación terciaria son más proclives a adoptar dietas veganas y vegetarianas. En tanto quienes han disminuido el consumo de carne en su dieta, han tomado la decisión en base a tres motivos, el cuidado del medioambiente, el bienestar animal y la salud humana.
Si bien en Uruguay aún no existe la presencia de análogos sintéticos a la carne, producidos en laboratorio, si existen sustitutos con proteínas de origen vegetal. En este caso el 33% de los encuestados se mostró proclive a sustituir la dieta, siendo mayoritariamente mujeres y personas con mayor nivel educativo. En el caso de la consumición de análogos sintéticos, únicamente l 17% se mostró predispuesto a probar estos productos, principalmente jóvenes y aquellos con alto nivel educativo.
Dispuestos a pagar más
En el mundo los consumidores, principalmente en la Unión Europea y Estados Unidos, están muy preocupados con el medioambiente y la producción de carne, por lo que existe una importante diversidad de certificaciones de los procesos productivos y de calidad de carne en particular. Estos sistemas de certificación tienen costos adicionales, por lo que en el mundo se paga más por este tipo de carnes, por lo que se consultó a los encuestados en Uruguay, si estaban dispuestos a pagar más por ello.
En este sentido hubo una predisposición del consumidor uruguayo en pagar más por estas certificaciones, en particular aquellas que están asociados al proceso de producción, en el que se puede garantizar el bienestar animal, la producción a pasto, orgánica, sostenible, con marcas y trazable (que en nuestro país la trazabilidad individual es obligatoria).
Estrategias diferenciales
Los investigadores indican al final del estudio, que la información recabada en la encuesta realizada, «permite identificar públicos objetivos, para diseñar estrategias diferenciales de promoción del consumo de carne, destinadas especialmente a mujeres, jóvenes y personas con mayor nivel de educación e ingreso», así como también el aumento del consumo de carnes «en aquellas personas de menor ingreso».
Recomiendan «informar a la población sobre los beneficios de la carne en la salud humana como parte de una dieta balanceada, los aspectos positivos de los sistemas de producción en Uruguay con relación al bienestar animal y el medio ambiente, así como su contribución a la sostenibilidad socioeconómica del sector productivo y del país».
Ene 10, 2023 | Agricultura, Hacienda, Información, Mercados, Noticias
Montevideo/TodoElCampo-En octubre de 2022 Uruguay realizó la primera emisión de bonos soberanos asociados a indicadores ambientales, que alinean la estrategia de financiamiento público con los compromisos nacionales de sostenibilidad y desarrollo económico bajo en carbono. Pese al contexto de incertidumbre a nivel global, Uruguay logró conseguir financiamiento a gran escala, a plazo intermedio, con un instrumento innovador y que fortalece los compromisos y el posicionamiento del país en cuanto a los objetivos y acciones de política para la sostenibilidad ambiental.
Con el objetivo de alinear la estrategia de financiamiento público con los compromisos ambientales del país, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), propuso la emisión soberana de un Bono Indexado a Indicadores de Cambio Climático (Biicc). De este modo, el país busca reforzar su compromiso con las acciones de política para enfrentar el cambio climático, procurando integrar los factores ambientales en el diseño y ejecución de la política económica a nivel macro.
El diseño del BIICC fue posible gracias a un trabajo coordinado entre la Unidad de Deuda, la Asesoría Macroeconómica y la Dirección de Política Económica del MEF, la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente (MA), el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y Opypa y la Dirección General Forestal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en el marco del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático (Snrcc). También se contó con el asesoramiento técnico del Grupo BID y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Para el diseño del bono, el Grupo Biicc seleccionó dos indicadores, basados en la CDN presentada en 2017 en el marco del Acuerdo de París. La CDN incluye metas para el desarrollo de la economía con bajas emisiones a nivel nacional y también objetivos sectoriales para la mitigación y adaptación al cambio climático. Uruguay estableció metas de reducción en la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y medidas para sostener el secuestro de carbono en plantaciones forestales y bosques nativos. Estas medidas son la base de los Indicadores clave de desempeño (KPI) que forman parte del diseño de los Biicc.
Los indicadores seleccionados fueron: reducción de la intensidad de las emisiones de gases de efecto invernadero expresado en CO2 equivalente por unidad de PBI, y conservación del área de bosque nativo respecto al año 2012. Con respecto al primer indicador, contempla esfuerzos de todos los sectores emisores de gases de efecto invernadero, que incluyen energía, transporte, procesos industriales, residuos y agropecuario, incluido el forestal. Con respecto al segundo indicador, la gestión de los bosques nativos por parte de la Dirección General Forestal del MGAP se ha desarrollado con éxito desde hace más de 50 años, al amparo de las leyes forestales. Uruguay se ha posicionado como un país que preserva las áreas de bosque nativo, valora los servicios ecosistémicos que aportan, incluyendo la conservación de su biodiversidad y la gestión sostenible de estos recursos.
Las metas de los indicadores propuestos se refieren al año objetivo 2025, que corresponde al plazo de vigencia de la primera CDN de Uruguay al Acuerdo de París. Estos representan compromisos ambiciosos, alineados con los objetivos de sostenibilidad del país. Para reforzar la ambición, el Biicc incluye, además, para cada uno de los KPI una meta de desempeño más ambiciosa que la establecida de forma incondicional en la CDN.
Desarrollo sostenible y cambio climático
La emisión de este bono soberano refuerza la trayectoria de desarrollo sostenible y bajo en carbono, impulsado por políticas de Estado del país en los últimos treinta años.
El Acuerdo de París prevé que el desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero no debe comprometer la producción de alimentos. Para Uruguay, como país agroexportador, es clave lograr una producción de alimentos que reduzca su impacto ambiental y a la vez contribuya a las metas globales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Por ese motivo, la emisión de Bonos Soberanos que incluyan la dimensión ambiental es muy positiva.
En 2020, Uruguay elaboró su Estrategia Climática a largo plazo, donde propone escenarios para lograr la neutralidad en CO2 al año 2050. Este compromiso está alineado con los esfuerzos internacionales de promover un desarrollo bajo en carbono con trayectorias de descarbonización de las economías.
Para el sector agropecuario, que es la principal fuente de emisiones de GEI del inventario nacional de gases de efecto invernadero (Ingei), la estrategia a largo plazo propone continuar implementando prácticas de reducción de intensidad de emisiones y reconoce la importancia de conservar y aumentar los sumideros de carbono, como son los bosques nativos. Asimismo, la emisión de este bono refuerza la importancia de garantizar la integridad del ecosistema de bosque nativo, que además de ser un sumidero de carbono, es un repositorio de biodiversidad.
Estructura financiera y emisión del bono
La emisión de Biicc se concretó el 20 de octubre de 2022 y logró una excelente respuesta por parte de los mercados financieros internacionales. La emisión total fue por U$S 1.500 millones, de los cuales U$S 1.000 millones fueron a cambio de efectivo y los restantes U$S 500 millones se destinaron a recomprar otros títulos con vencimientos próximos en el tiempo (años 2024, 2027 y 2031).
La demanda total por el instrumento fue casi tres veces mayor. El bono tiene vencimiento en octubre de 2034 y es amortizable en tres pagos anuales, en los años 2032, 2033 y 2034. Pese a la actual inestabilidad de los mercados financieros internacionales, se logró un spread de 170 puntos básicos respecto al bono de referencia de Estados Unidos.
Desde el punto de vista de la estrategia de financiamiento soberano, con esta novedosa herramienta se logró diversificar y ampliar el pool de inversores en títulos de deuda del país. En efecto, participaron 188 inversores de Estados Unidos, Europa, Asia, Uruguay y otros países de América Latina y el Caribe.
Aproximadamente 40 cuentas participaron por primera vez en una operación de Uruguay, con especial interés en bonos sostenibles.
Fuente: El Telegrafo
Ene 9, 2023 | Ganadería, Granos, Hacienda, Información, Mercados, Noticias
La carne proviene exclusivamente de animales alimentados con pasto, libre de fertilizantes sintéticos, hormonas anabólicas y estimulantes del crecimiento.
Para expandir sus operaciones con alimentos de fuentes reconocidas, sostenibles y certificadas, Marfrig, una de las mayores empresas de carne vacuna del mundo, pasó a procesar carne orgánica en su unidad ubicada en Hulha Negra, en Rio Grande do Sul.
La materia prima llega a Brasil a través de la operación de la empresa en Uruguay, país donde Marfrig es el mayor procesador de carne bovina.
La carne orgánica proviene de animales alimentados exclusivamente con pastos, libres de fertilizantes sintéticos, hormonas anabólicas y estimulantes del crecimiento. El producto también tiene un nivel más bajo de grasa intramuscular y colesterol.
El primer envío de carne orgánica se recibió en Hulha Negra en agosto de 2022. La materia prima, el coxão duro, se almacena en cámaras frigoríficas exclusivas. Poco después, la carne se cocina y se desmenuza, y luego se coloca en envases flexibles llamados bolsas.
Luego se sellan herméticamente y se someten a un proceso de esterilización, lo que garantiza la seguridad e inocuidad del producto.
“Comenzamos el desarrollo de este proyecto a mediados de 2021. Después de identificar la demanda de carne orgánica, entendimos cuáles eran los requisitos sensoriales y de calidad necesarios para comenzar a probar. Este es un hito en la historia de la unidad y de Marfrig en su conjunto, ya que tenemos un producto diferenciado”, dice Durval Cavalcanti, director general de Productos Industriales de Marfrig en Brasil.
Certificación
A principios de 2022, la unidad recibió la certificación USDA Organic de la empresa IBD, la mayor certificadora de productos orgánicos y sostenibles de América Latina. Actualmente, la planta de Carbón Negro es la única planta de Marfrig en Brasil con certificación orgánica para productos procesados. La capacidad de producción es de 10.000 paquetes de carne orgánica por día, en una operación dividida en dos turnos.
Origen en Uruguay
Las cuatro unidades faenadoras de Marfrig en Uruguay -ubicadas en Tacuarembó, Salto, San José y Colonia- cuentan con certificación orgánica, la producción se realiza a escala industrial y los productos se exportan a Estados Unidos y países europeos. Todas las materias primas orgánicas se rastrean desde su recepción y se controlan los procesos, asegurando la separación de otras materias primas para que el producto sea 100% orgánico.