Los costos no han cambiado mucho respecto al año pasado, se mantienen, aunque ahora los fertilizantes están teniendo un aumento, señaló el Ing. Julio Perrachón.
Montevideo | Todo El Campo | El Ing. Agr. Julio Perrachón del Instituto Plan Agropecuario se refirió a la siembra de otoño pensando en producir pasto de forma rápida y eficiente.
Entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural), dijo que “la avena sigue siendo el verdeo de otoño que nos salva y se puede sembrar si no hay humedad, y si la chacra está bien la semilla enterrada es una buena alternativa”.
Hay establecimientos en los que “la soja no va a dar nada y están intersembrando con avena. Otra alternativa es avena y trébol alejandrino, con la cual se puede producir mucho pasto de calidad”.
A los productores que consultan sobre raigrás, Perrachón comentó que “todavía es temprano, las lluvias no se han generalizado y planteamos plantar desde mediados de marzo para adelante”.
Las lluvias son zonales, con áreas complicadas por la escasez en tanto que en otras regiones sí hubo precipitaciones en mayor volumen.
Los costos no han cambiado mucho respecto al año pasado, se mantienen, aunque ahora los fertilizantes están teniendo un leve aumento, apuntó.
“Es interesante que el costo de una alfalfa o pradera de larga duración es casi el mismo que un verdeo. Estos últimos son un mal necesario, es bueno tenerlos porque aportan forrajes rápidos para la rotación, pero también hacer buenas praderas amortiza mucho más”, dijo el técnico.
SEMILLA PREINOCULADA.
Otro tema de cada otoño es la semilla preinoculada y “la importancia de la inoculación con la siembra en 24 horas, porque si pasa más tiempo el inóculo ya no sirve. Hay que tenerlo presente, más con estos precios de fertilizantes: una semilla mal inoculada no tiene solución, y si está bien inoculada evita que gastemos US$ 500 o US$ 600 en urea”.
CÓMO OBTENER PASTO RÁPIDO.
Perrachón explicó las estrategias que se pueden desarrollar par obtener “pasto rápido” y acaró que el trébol alejandrino “no tiene semilla dura, por lo tanto va a germinar si hay humedad, y por eso es bueno que la haya en el suelo. Si ya hay humedad se puede sembrar ahora, pero hay que asegurar un buen nacimiento”.
Subrayó que como parte de la planificación la compra de semilla se debe hacer con tiempo y buscar los cultivares, sugirió, y comentó la disponibilidad de semillas.
COSTOS.
En cuanto a costos, la hectárea de avena ronda los US$ 290 o US$ 300, pero son costos de referencia que aporta el Plan Agropecuario, y cada uno debe tomar la decisión de los herbicidas, cuánto fertilizante, los kilos de semilla y el precio que varía según el cultivar o la especie forrajera que vamos cultivar.
Al cierre, advirtió e insistió en el costo de los fertilizantes: “Están subiendo día a día”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística Estela Apollonio, programa Diario Rural (CX4 Rural).
El girasol es un cultivo de resistencia y confianza, dijo el director de Servicios Agrícolas, Agustín Giudice.
Paysandú | Todo El Campo | Con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi, se realizó la inauguración de la cosecha de verano, lanzamiento oficial de la edición girasol 2026, la que tuvo lugar en el establecimiento de Klaus Hartwich en ruta 3 km 318, Young, Río Negro.
La actividad, de la Cooperativa Agraria Nacional (Copagran, integrante de CAF) contó con importante marco de público y fue distinguida como de interés ministerial por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
Participaron el director de Servicios Agrícolas del MGAP, Agustín Giudice y el intendente de Rio Negro, Guillermo Levratto, junto a otras autoridades y referentes de la actividad agrícola nacional.
Giudice subrayó el valor del cooperativismo y recordó las instituciones cooperativas pioneras que conformaron la esencia de la Copagran que hoy conocemos todos.
Sobre el girasol dijo que “es un cultivo de resistencia y confianza”, sabiendo ser uno de los motores de las colonias agrícolas. “Este girasol tiene memoria y futuro. Estamos cosechando el resultado de una estrategia que busca darle al productor opciones competitivas y sostenibles, y que aporta a la industria materia prima que agrega valor. Es una cadena que mueve al país”, aseguró el titular de Servicios Agrícolas.
Guillermo Levratto en tanto sostuvo que “cada hectárea sembrada tiene a muchas familias detrás”, además ser “una forma de habitar y de defender el territorio”.
También se refirió a la logística que el país necesita: “Defendemos un Estado que invierte en infraestructura, mejora los caminos rurales, fortalece la logística, apuesta a la capacitación y crea las condiciones para que la riqueza generada en este territorio permanezca en él”.
AUDIO DE GIUDICE Y LEVRATTO.
25.000 HECTÁREAS DE GIRASOL.
El girasol representa actualmente un total nacional de 25.000 hectáreas, de las que Copagran posee más del 50%.
La producción se destina a la industria nacional, pero si se ensancha el volumen se podrá pensar en la exportación, aseguró el Ing. Agr. García, presidente de Copagran.
El fitomejoramiento moderno tiene sus inicios con el siglo XX con los avances científicos logrados en el campo de la genética.
Montevideo | Todo El Campo | El Comité Nacional de Recursos Fitogenéticos realizó una declaración en el marco de la conmemoración del primer Día Nacional del Fitomejoramiento, establecido por la ley N° 20.450 el 16 de diciembre de 2025.
DECLARACIÓN.
En la primera conmemoración del “Día Nacional del Fitomejoramiento” – establecido por la Ley Nacional N° 20.450 el 16 de diciembre de 2025 – el Comité Nacional sobre Recursos Fitogenéticos se suma a la celebración y saluda a las instituciones, empresas, organizaciones, profesionales, técnicos y agricultores vinculados al mejoramiento genético de las plantas.
Los inicios de la agricultura datan del período Neolítico, entre 10.000 y 15.000 años atrás, mientras que durante los dos millones de años previos los humanos vivieron como cazadores, recolectores y pescadores. En las actividades de recolección estos “profesionales primitivos de la domesticación” acumularon importantes conocimientos sobre las plantas, lo que les permitió identificar, usar y seleccionar una diversidad importante de recursos vegetales, actividad que aún continúa en vastas regiones del planeta. El conocimiento sobre la diversidad de las plantas y sus usos, o sea de los recursos fitogenéticos, constituyen hasta el día de hoy la base para la utilización de las plantas, desde su uso in situ, su introducción en cultivo, y como materia prima fundamental para los programas de mejoramiento modernos.
El fitomejoramiento moderno tiene sus inicios con el siglo XX con los avances científicos logrados en el campo de la genética. Muy tempranamente, en 1911, Uruguay contrata al Dr. Alberto Boerger, fitotecnista de origen alemán, para conducir los programas de mejoramiento genético en el país. Es el 5 de marzo de 1912 cuando llega al Uruguay, tomándose esa fecha por su trascendencia para conmemorar el día del fitomejoramiento. El trabajo del Dr. Boerger, especialmente en el mejoramiento genético de trigo – programa que continúa hasta nuestros días, es ampliamente reconocido por la comunidad científica del país y la región.
Los recursos fitogenéticos son la base sobre la que se establecen los programas de mejoramiento, sin diversidad genética no es posible seleccionar y obtener materiales mejorados. Ante la preocupación por la pérdida de estos recursos fitogenéticos es que en el Segundo Plan de Acción Mundial de la FAO para los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura se concede mayor importancia al fitomejoramiento, quedando reflejado en la actividad prioritaria 9: Apoyo al fitomejoramiento, la potenciación genética y las actividades de ampliación de la base. En este marco, Uruguay reafirma su compromiso con la conservación y uso sostenible de los recursos fitogenéticos, en consonancia con los acuerdos internacionales suscritos por el país, que reconocen el papel estratégico del fitomejoramiento para garantizar la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático. El fitomejoramiento es una herramienta poderosa para la mejora de la adaptación, calidad de los productos, resistencia a plagas y productividad, entre otros objetivos posibles. La creación de variedades nacionales, así como la conservación y valorización de nuestra agrobiodiversidad, hacen a nuestra soberanía.
Aspiramos a que esta conmemoración y el merecido reconocimiento a nuestros fitomejoradores, vaya de la mano con el apoyo a los programas nacionales de mejoramiento genético, la formación de científicos en esta área y el mutuo apoyo entre los programas y los agricultores que conservan nuestra agrobiodiversidad. Asimismo, resulta fundamental fortalecer los procesos de fitomejoramiento participativo, reconociendo el rol histórico y actual de los agricultores familiares en la conservación, selección y generación de diversidad genética, y promoviendo la articulación entre el conocimiento local y científico.
Instituciones y organizaciones firmantes de esta declaración:
CNFR – Comisión Nacional de Fomento Rural.
CUS – Cámara Uruguaya de Semillas.
Inase – Instituto Nacional de Semillas.
INIA – Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria.
MA – Ministerio de Ambiente.
MGAP – Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
RAU – Red de Agroecología del Uruguay.
Rnscyn – Red Nacional de Semillas Criollas y Nativas.
Udelar – Universidad de la República – Facultad de Agronomía – CURE.
El foco de la herramienta está puesto en mejorar la eficiencia en el uso del nitrógeno, ajustando la dosis al potencial real del cultivo.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) presentó una versión preliminar de OptiFert-N colza, el primer modelo público en Uruguay para la fertilización nitrogenada en el periodo de elongación del cultivo, que estará disponible para la zafra de invierno 2026. La herramienta, desarrollada por INIA, fue dada a conocer por Sebastián Mazzilli, director del Sistema Agrícola Ganadero del instituto, durante el primer Simposio Nacional de Brassicas.
OptiFert-N colza fue diseñado para orientar objetivamente la fertilización nitrogenada al inicio de la elongación del cultivo y se basa en la misma lógica que los modelos ya desarrollados por INIA para trigo (OptiFert-N trigo) y maíz (OptiFert-N maíz), sumando un nuevo modelo a la familia OptiFert-N. Para su aplicación, el productor debe contar con una muestra por unidad de manejo que permita determinar la biomasa acumulada y la concentración de nitrógeno. “En función de esos datos y de las fertilizaciones previas realizadas, el modelo le da al productor una estimación objetiva de la dosis óptima de nitrógeno a aplicar en el periodo antes de floración”, explicó Mazzilli.
El foco de la herramienta está puesto en mejorar la eficiencia en el uso del nitrógeno, ajustando la dosis al potencial real del cultivo. Según indicó Mazzilli, en la producción de colza es frecuente que los técnicos y productores aún no sepan leer de forma natural el potencial del cultivo en estadios tempranos y genere expectativas de rendimiento superiores a las reales, lo que puede derivar en sobrefertilizaciones con baja respuesta agronómica. “No solo se trata de fertilizar mejor, sino de evitar agregar nitrógeno cuando el cultivo ya tiene potencial comprometido y no va a tener respuesta, con ventajas económicas y ambientales”, afirmó.
El modelo fue construido a partir de información generada por INIA y datos publicados por la Facultad de Agronomía desde 2014 en adelante, integrando resultados experimentales acumulados durante más de una década.
La primera versión comenzó a verificarse a nivel comercial y, al igual que en las herramientas desarrolladas para trigo y maíz, se prevé que incorpore estimaciones de biomasa mediante índices espectrales a partir del segundo año de utilización. “Actualmente los productores tienen que cortar muestras de colza y llevarlas al laboratorio para calcular la biomasa. En trigo y maíz, hoy con la aplicación de INIA solo deben identificar el polígono correspondiente a la unidad de manejo y la aplicación hace una estimación de biomasa a través de índices. La idea es que con la colza sea igual, pero no está disponible para esta zafra”, detalló Mazzilli.
El desarrollo de OptiFert-N colza se dio en un contexto de consolidación de las brássicas en la agricultura uruguaya. En la zafra 2025, el área sembrada de colza, carinata y camelina alcanzó las 297.000 hectáreas en el país. La colza concentró el 85% del área, según datos del proyecto impulsado por Urupov.
“Hoy las brássicas ocupan casi la misma proporción de área de cultivo que el trigo y la cebada. Ya no son un cultivo promisorio, sino uno de los tres cultivos de invierno más importantes de Uruguay”, destacó Mazzilli. Además de la línea de fertilización, INIA continúa investigando cómo las brássicas pueden potenciar el sistema de producción agrícola ganadero, evaluando el impacto de la colza en el cultivo siguiente y en la secuencia agrícola. Paralelamente, este año culminará un proyecto en articulación con la Mesa Tecnológica de Oleaginosos, que lleva adelante en conjunto con la Facultad de Agronomía y el Laboratorio Tecnológico del Uruguay que permitirá publicar una versión ampliada de la guía de buenas prácticas de manejo para colza, un documento clave para, entre otras cosas, asegurar la inocuidad del grano con miras a cumplir los estándares de los mercados a los que Uruguay exporta.
Fuerte presión de los precios debido a los conflictos.
Montevideo | Todo El Campo | El mercado de la urea se ha visto directamente afectado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, con Irán como actor central.
El mercado internacional sufre una fuerte presión sobre precios: el recrudecimiento de la guerra generó un aumento inmediato en las cotizaciones internacionales. En Egipto, por ejemplo, la urea pasó de un rango de 485–490 US$/ton a 550 US$/ton, lo que implica un salto cercano al 13%.
En Uruguay, la preocupación no está tanto en la disponibilidad actual, sino en el costo de reposición para abril y mayo, que se espera más elevado.
El conflicto también encarece fletes y seguros marítimos, ya que por el estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del crudo mundial, lo que tensiona el mercado de gas y fertilizantes y suma volatilidad financiera.
Una eventual interrupción en esta vía marítima afectaría directamente el flujo de azufre, urea y amoníaco hacia los mercados internacionales.
Según estimaciones internacionales sobre el sector, si el tránsito por Ormuz se viera bloqueado, el suministro anual de azufre podría disminuir en un 44% y el de urea en un 33%. Cada mes, entre 3 y 3,9 millones de toneladas de fertilizantes atraviesan esta ruta, lo que la convierte en un punto crítico para la seguridad alimentaria mundial.
Por otra parte, la industria de fertilizantes depende en gran medida del gas natural, materia prima esencial para la producción de urea y amoníaco. El aumento en los precios del petróleo suele trasladarse al gas, elevando los costos de producción.
Además, se reportaron interrupciones en plantas productoras de la región. En Irán, varias instalaciones suspendieron operaciones, mientras que en Egipto algunas plantas paralizaron actividades debido a restricciones en el suministro de gas. Estos factores refuerzan la presión sobre la oferta global.
Sudamérica es altamente dependiente de fertilizantes importados, una crisis llevaría a los países de la región a enfrentar mayores costos y menor margen en cultivos estratégicos, por lo que el impacto se hará sentir, dicen analistas.
La unión hace la fuerza. Nace Raizar Agro, la alianza para ofrecer la propuesta más completa de insumos y servicios al agro uruguayo.
Montevideo | Todo El Campo | En Montevideo, el 3 de marzo de 2026, los accionistas de tres compañías de reconocida trayectoria anunciaron la creación de Raizar Agro, una nueva empresa que surge de la alianza estratégica entre Agroenfoque, Lanafíl y Procampo.
La nueva firma inicia sus actividades con una oferta integral que abarca genética vegetal, nutrición, protección de cultivos, inoculantes, negocios de granos y subproductos, además de un equipo técnico especializado y una estructura comercial y logística de alcance nacional.
La compañía combina décadas de experiencia y presencia territorial, consolidando la confianza construida por cada una de las fundadoras.
Representará marcas líderes nacionales e internacionales, incorporando tecnologías de vanguardia y soluciones adaptadas a las necesidades de los productores.
Con raíces firmes y vocación de acompañar al campo durante todo el año, Raizar Agro se posiciona como un nuevo actor de escala relevante en el mercado agropecuario uruguayo.