La invernada en sistemas pastoriles. Análisis del Plan Agropecuario.

La invernada en sistemas pastoriles. Análisis del Plan Agropecuario.

Se observa una alta variabilidad productiva entre los sistemas, con una producción mínima de 83 kg/ha y la máxima de 801 kg/ha.

El Plan Agropecuario publicó en su página web el libro La invernada en sistemas pastoriles. Una mirada conceptual desde los productores. Se trata de una obra de 135 páginas editada por el Ing. Esteban Montes, que resume los resultados y conclusiones del Proyecto de relevamiento y difusión de mejoras en la terminación de vacunos sobre sistemas pastoriles.

En el prólogo se señala que en Uruguay “hay invernada en todo el país”, aunque “normalmente se la identifica con las regiones más productivas del litoral sur. Hay invernada a campo natural y sobre praderas y verdeos, con suplementación y sin ella, de novillos jóvenes y boca llena, a muy bajo costo y con costos elevados”.

“Tradicionalmente había una clase invernadora y otra de ciclo completo con invernada”, pero “en los últimos años aparecieron el feedlot, la cuota HQB 481 y los ciclos incompletos que han cambiado el escenario. Muy buenos invernadores son hoy recriadores de cuota, muchos criadores son hoy también recriadores y lo cierto es que cuando hay estímulos la ganadería va cambiando y para mejor”.

En el capítulo 4, titulado La visión de los productores sobre la invernada de vacunos. Más allá de los números, escrito por Ing. Agr. Juan Andrés Moreira (del Plan Agropecuario), se señala en la Introducción, que el proceso productivo de carne de vacuno “se divide en tres fases: la cría (desde la fecundación del óvulo hasta el destete), la recría (desde el destete hasta el comienzo del engorde) y la terminación o invernada (desde la recría hasta la terminación)”.

La fase de terminación o de invernada es la etapa del proceso que provoca más atracción en los productores ganaderos, por lo sencilla y rápida que resulta. Un vacuno puede transformar el pasto en carne con tanta eficiencia que en tan solo pocos meses puede resultar en un negocio económicamente muy rentable. Sin embargo, como en toda actividad económica, no siempre se logran los resultados esperados”, por lo que es necesario identificar los factores que limitan y condicionan.

RESULTADOS DE LA PRODUCCIÓN DE CARNE EN LOS SISTEMAS MONITOREADOS.

Para caracterizar los sistemas monitoreados, el estudio presenta el cuadro 1 con la información descriptiva. Cada sistema es nombrado por el departamento en el que se ubica, de manera de que el lector logre visualizar la diversidad geográfica en la que se trabajó.

En el cuadro 1 se puede ver la gran diversidad de condiciones en las que se desarrolla la misma actividad: la invernada.

PRODUCCIÓN DE CARNE VACUNA EN KILOS POR UNIDAD DE SUPERFICIE – En el siguiente gráfico, se observan los resultados de producción de carne vacuna en kilos por unidad de superficie (hectáreas de SPG), obtenidos en los trece sistemas de terminación monitoreados durante los ejercicios 2017-18 y 2018-19. En los predios en los cuales se desarrollaban otros rubros productivos se delimitaron las áreas de pastoreo vacuno, específicamente donde se desarrolla la fase de invernada, para poder determinar la superficie de pastoreo ganadero de esta actividad.

“Se constata una alta variabilidad productiva entre los sistemas, con una producción mínima de 83 kg/ha y la máxima de 801 kg/ha. Las principales explicaciones a esta variabilidad se relacionan con el grado de intensificación de los sistemas (área mejorada, suplementación, etc.) y al potencial productivo de los campos”.

Como se observa, en Colonia se produjeron 801 kg/ha durante el ejercicio 17-18. Allí el sistema fue “intensivo con toda el área pastoril basada en pasturas implantadas de alta productividad (alfalfa, avena, raigrás, etc.), con manejo del pastoreo de forma rotativa racional, con cambios de parcela cuatro veces al día, lo que genera altos porcentajes de utilización de la pastura. A su vez, se suplementa con concentrados energéticos, fardos y silo pack durante prácticamente todo el año. El pastoreo es principalmente con animales jóvenes, desde terneros/as a novillos y vaquillonas vendidos gordos, con 18 meses”.

La carga animal “fue de 1.340 kg/ha: 3,7 veces la carga promedio de los demás sistemas analizados”.

Durazno, Canelones y Florida tuvieron sistemas con “similares características: base pastoril con aproximadamente 50% del área mejorada en base a praderas y verdeos sin suplementación, con compra de terneros y venta de novillos gordos”, y lograron 240 kg/ha y una ganancia de 563 gramos por cabeza por día”, en promedio para ambos ejercicios.

En tanto que Flores y Lavalleja, “con 100% del área mejorada en base a praderas y verdeos con suplementación en los lotes de terminación entre 40-60 días previo a la faena, se generaron PC de 214 kg/ha en promedio”. En estos casos, la producción “fue menor a los sistemas pastoriles antes descriptos, debido a una menor productividad de las praderas perennes, envejecidas con alto grado de enmalezamiento”.

RESUMEN FINAL: LA EXPERIENCIA ADQUIRIDA COMO BASE

En el Resumen final se expresa que “para planificar los resultados primero hay que fijar objetivos” y que hay muchos productores que “si bien no los tenían escritos, tenían un rumbo con aspiraciones a conseguir ciertos resultados productivos o económicos-financieros, que miden en cabezas vendidas o dinero ingresado”.

A su vez, “los mejores resultados se obtienen aplicando correctas decisiones, muchas veces basadas en indicadores de resultados de la gestión realizada y otras en la experiencia de años en el rubro”.

“En la realidad de la ganadería del Uruguay, la inmensa mayoría de los productores no gestiona sus empresas basándose en indicadores de resultados técnicos, sino que apelan a la experiencia adquirida luego de años de trabajo. Eso no significa que los desconozcan. Por el contrario, muchos son profesionales de distintas ramas, pero se manejan considerando dos o tres relaciones que tienen en cuenta el stock ganadero y el dinero en caja, la mejor forma de gestionar sus economías”.

En lo productivo, “la principal preocupación tiene que ver con la mejora de la producción forrajera. Asociadas a este recurso, se demandan tecnologías que mejoren la cantidad de forraje sin descuidar el medio ambiente, pero también la calidad de las especies a utilizar”.

Otro tema que preocupa, también asociado a la productividad, refiere “al manejo animal en relación a tecnologías utilizadas, pero atentos al bienestar animal. Este aspecto adquiere alta relevancia, paralelamente a la productividad. También la infraestructura productiva es puesta como tema de alta preocupación, asociada a la sustentabilidad ambiental y la mejora productiva”.

Desde el punto de vista de la mejora económica, “la variable costos es una de las que más preocupa por su alta incidencia en los resultados”; y “también desde el perfil comercial se realiza un fuerte análisis de varios indicadores que son tenidos en cuenta como puntos para la mejora de los resultados económicos”.

“Finalmente, existe una alta preocupación por los recursos productivos, la sostenibilidad ambiental, el bienestar animal y personal, asociados a la mejora de la infraestructura para el manejo de la hacienda y la eficiencia de los recursos humanos”.

DOCUMENTO COMPLETO.

Para acceder al documento completo del Plan Agropecuario, con todos los datos y gráficos, ingresar a La invernada en sistemas pastoriles. Una mirada conceptual desde los productores.pdf (planagropecuario.org.uy)

Paraguay logra un volumen de exportación e ingreso de divisas récord.

Paraguay logra un volumen de exportación e ingreso de divisas récord.

Entre enero y noviembre Paraguay logra un volumen e ingreso de divisas por exportaciones de carne vacuna récord histórico, superando el anterior récord logrado el pasado año.

Asunción, Paraguay | Hasta el 30 de noviembre los envíos de carne al exterior sumaron 305.092 toneladas peso embarque, por un monto de US$ 1.578.423.290 (o sea más de US$ 1.578 millones).

Las cifras récords mencionadas, si bien registra un mayor ingreso de divisas para el país, también reflejó la necesidad de vender los ganados por parte de los productores para poder cumplir con sus compromisos económicos y deudas contraídas con anterioridad. Dicha situación es la causa de los bajos precios del ganado y la relevante suba de los costos que se viene registrando en los últimos años.

Se debe tener en cuenta, que desde el 2020 la ganadería paraguaya debió superar prolongados períodos de sequías, generalmente con los precios del ganado más bajo de la región.

Para este año, no se espera la apertura de ningún mercado de alto valor que permita valorizar la carne y el ganado, más allá de los anuncios que año tras año realizan las autoridades actuales y anteriores. Existe malestar sobre este y otros temas desde los productores hacia las autoridades, los que se han hecho público.

Cabe destacar, que estas cifras de exportación son causadas por una faena mayor a 2.000.000 de vacunos durante el presente año, lo que refleja por un lado, el menor consumo de carne vacuna y por otro lado una posible nueva caída del rodeo ganadero, el que podría quedar muy cerca de los 13.000.000 de vacunos y cada vez más lejos de los 14.700.000 que se tenía en el 2014.

VALORES PROMEDIOS DE LA CARNE VACUNA ENERO – NOVIEMBRE.

Los valores promedios de la carne vacuna paraguaya registrados en noviembre y los primeros 11 meses del año son los siguientes:

Valor promedio enero – noviembre: US$ 5.170/tonelada peso embarque.

Valor promedio de noviembre: US$ 4.834/tonelada peso embarque.

Volumen exportado en noviembre: 21.160 toneladas p/e.

Volumen exportado enero – noviembre: 305.092 toneladas p/e.

Ingreso divisas noviembre 2022: US$ 102.282.940.

Ingreso divisas enero – noviembre 2022 – US$ 1.578.423.290.

Ingreso divisas enero – noviembre 2021 – US$ 1.475.006.253.

Fuente: Agroinforme Mercosur.

Estudio confirma que el extrusado de soja logra mayor ganancia diaria de peso.

Estudio confirma que el extrusado de soja logra mayor ganancia diaria de peso.

Estudio sobre la respuesta productiva de novillos engordados a corral comparando dos fuentes proteicas, resulta que el grupo que recibió extrusado de soja logró una ganancia diaria de 140 g/día.

En la estación experimental Agropecuaria Marcos Juárez del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se estudió la respuesta de novillos a corral respecto a expeller de soja y harina de soja de extracción por solventes.

La investigación se realizó a través del proyecto Procesos productivos agroindustriales para agregar valor en origen en forma sustentable.

El resultado fue que el grupo que recibió el extrusado de soja logró una mayor ganancia diaria de peso por 140 g/día que otros dos tratamientos, los cuales no se diferenciaron estadísticamente entre sí.

RESUMEN

Se realizó un estudio sobre la respuesta productiva de novillos engordados a corral, comparando dos fuentes proteicas: expeller de soja y harina de soja de extracción por solventes.

Los tratamientos fueron: Dieta 1: ración convencional de engorde a corral, cuya principal fuente proteica fue la harina de soja obtenida por extracción del aceite por prensado y solventes. Dieta 2: ración similar a D1, donde el mayor aporte de proteína provino del expeller de soja obtenido luego de la extracción de aceites por extrusado y prensado. Dieta 3: similar a D1, con el agregado de aceite crudo de soja equivalente a la diferencia de D2 por encima del nivel aportado por D1.

Se utilizaron 10 novillitos por tratamiento y por repetición, los cuales ingresaron con una media de 212,7 kg y se faenaron con 306,1 kg promedio.

El AMD en D1 fue de 1.420 g/d (±268); 1.560 g/d (±209) en D2 y 1.400 g/d (±268) en D3. En las condiciones del presente trabajo los animales que recibieron el extrusado de soja (D2) lograron un mayor AMD que los restantes tratamientos, superando a ambos en 140 g/día. Por su parte, D1 y D3 no se diferenciaron significativamente entre sí (p<0,05). Si bien los indicadores de consumo y eficiencia de conversión son presentados a título descriptivo, se verificó consistentemente un mayor consumo de alimento por parte del grupo D2, el cual fue acompañado por un mayor AMD, generándose también en este tratamiento la mejor eficiencia de conversión de alimento en ganancia de peso (5,4:1).

INTRODUCCIÓN

En los emprendimientos de engorde a corral, la alimentación, luego de la reposición de animales, representa el principal costo directo del sistema. Por ello, la optimización del costo y balance de los componentes dietarios, resulta clave para definir el resultado económico de la actividad (Pordomingo, 2003). En estos planteos, los subproductos de la industria aceitera tales como las harinas de soja o de girasol, son utilizados como ingredientes para elevar el aporte proteico del resto de los componentes de la dieta.

En términos muy generales, estos oferentes proteicos conforman entre un 5 y 15% de la dieta seca total, dependiendo esta participación de su contenido de proteína bruta (PB) y de los requerimientos de los animales para los cuales se formula la ración. Dado su importante costo, el componente proteico se utiliza en las cantidades mínimas necesarias para que la ración provea la cantidad y calidad de proteína requerida por los animales.

En la región pampeana, la fuente de proteína más utilizada en las dietas de la mayoría de las especies de interés comercial, proviene de los subproductos de la industria aceitera (Gallardo, 2008). Habitualmente, se recurre a la harina de soja bajo la forma de pellets, la cual, como resulta conocido, se genera como subproducto de la obtención del aceite durante el proceso de extracción por solventes.

En los últimos años se han establecido en el área central de la región pampeana, una importante cantidad de pequeñas plantas industriales que posibilitan obtener aceite a partir del grano de soja extrusado y prensado (Méndez et al, 2010). Como subproducto de este proceso, el expeller de soja, con algunas diferencias en su composición respecto a la harina de extracción por solventes, encuentra un excelente espacio para abastecer de proteína a las raciones de engorde a corral.

No obstante, este uso despierta algunas incógnitas relacionadas a sus componentes, principalmente por su mayor contenido de aceites y las condiciones de temperatura a la que fue sometido el grano durante el proceso de extrusión. En la actualidad, a diferencia de las harinas, el extrusado de soja es un producto con un importante rango de variabilidad en sus componentes finales y otras características, debido a la diversidad de orígenes y la falta de estandarización del proceso industrial mediante el cual se genera (INTA, 2011). La normatización y protocolización de los procedimientos utilizados, así como la fijación de estándares de calidad, podrían mejorar las posibilidades de comercialización de este producto a mayores escalas.

El proceso de extrusado-prensado (E-P), como único método para la obtención de aceite del grano de soja, resulta algo menos eficiente que el uso de prensado y solventes (P-S). El expeller puede tener entre un 5-8 % de aceites, mientras que las harinas obtenidas por P-S tienen, en general, menos del 2%.

Este mayor contenido de aceites significa un aporte energético y de ácidos grasos esenciales normalmente bien utilizado por los rumiantes. No obstante, ello genera por un efecto de dilución, una disminución del contenido porcentual de PB, componente que, como se mencionó, define su participación en la ración. Por lo tanto, si se formulan raciones isoproteicas utilizando harina de soja (P-S) en un caso y expeller (E-P) en otro, podría requerirse un mayor volumen de este último, para nivelar el contenido de PB de la ración. En contrapartida, el aporte de aceites del concentrado E-P, podría sustituir parte del aporte energético del resto de la ración.

Con respecto a la calidad del componente proteico aportado por estos concentrados, se especula que el proceso de extrusado podría generar un calentamiento suficiente como para modificar la estructura de las proteínas verdaderas, incrementando la fracción que escapa a la degradación ruminal. El incremento en el contenido de esta fracción proteica (proteína pasante) podría reflejarse en un mayor aumento de peso de animales de alto potencial productivo. No obstante, algunos análisis de laboratorio preliminares, en coincidencia con lo encontrado en investigaciones in vivo, parecen mostrar que la exposición del material a temperaturas finales de 135oC durante algunos segundos en el proceso de extrusado, no parece ser suficiente para modificar significativamente las propiedades de degradación ruminal del componente proteico (Orias et al., 2012).

El objetivo del presente trabajo fue comparar desde un punto de vista productivo las propiedades del expeller de soja obtenido en extrusadoras de prensa simple representativas de las existentes en la región pampeana, con las harinas de extracción por solventes, en dietas de engorde a corral.

MATERIALES Y MÉTODOS.

La experiencia se realizó durante dos ciclos, entre julio y septiembre de 2012 y de 2013, en instalaciones de la Estación Experimental de Marcos Juárez. La prueba estuvo enmarcada en las siguientes pautas experimentales.

DIETAS Y MANEJO DE LA ALIMENTACIÓN – Se compararon tres dietas con las siguientes características:

Dieta 1: ración convencional para engordes a corral, cuya principal fuente proteica fue la harina de soja obtenida luego de la extracción de aceite por prensado y solventes (P-S).

Dieta 2: ración similar a D1, donde el principal aporte de proteínas lo hace el expeller de soja obtenido luego de la extracción de aceites por extrusado y prensado (E-P).

Dieta 3: similar a D1, con el agregado de aceite crudo de soja equivalente al aporte de D2 por encima del nivel de D1.

Las tres dietas fueron isoproteicas con un valor del 13,7% en cada una de ellas. Una vez finalizado el período de acostumbramiento, la ración se suministró dos veces al día en cada corral, tratando de generar un 5 % de remanente para optimizar el consumo y evitar deterioros del alimento por acumulación de excedentes.

ANIMALES – Las diferentes dietas se suministraron a tres grupos de 10 novillitos de biotipo británico, provenientes de un mismo origen genético y de crianza y alojados en tres corrales independientes. Los animales ingresaron con un peso promedio de 212,7 (± 22,9) kg. La evaluación duró 90 días en cada ciclo que comprendió un período de acostumbramiento de 26 días y un período experimental propiamente dicho de 64 días. El ensayo se repitió durante dos años consecutivos (2012 y 2013) a fin de generar una repetición temporal de la experiencia.

DETERMINACIONES – *Evolución del peso vivo: se registró en forma individual al comienzo y al final de la evaluación con una pesada intermedia para un mejor control del proceso. Se registró el peso vivo sin desbaste, deduciéndose del peso bruto un 5 % por dicho concepto.

*Consumo de alimento: fue determinado por diferencia entre alimento ofrecido y el remanente a las 24 horas. Esta estimación se efectuó en semanas alternas durante todo el período de evaluación. Los valores de consumo de alimento de cada grupo resultaron de un promedio de 5 semanas de mediciones, siendo a su vez el valor semanal, un promedio de cuatro a cinco observaciones durante dicho período.

*Composición de ingredientes: se determinó el contenido de materia seca (MS), proteína bruta (PB), materia grasa (MG), fibra detergente neutro (FDN) y fibra detergente ácido (FDA) según el componente de la dieta.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN.

En los cuadros 1 y 2 se muestran las características nutritivas de los ingredientes y la composición promedio de las tres dietas utilizadas.

El cuadro 1 muestra las características composicionales y nutritivas de los ingredientes utilizados (% de MS); el cuadro 2 la composición de las dietas sobre base seca (%); y el cuadro 3 los resultados productivos, el consumo y la eficiencia de conversión (EC) de los tres tratamientos.

De acuerdo a lo presentado en el Cuadro 1, tanto el expeller como la harina de soja utilizados tuvieron concentraciones promedio de materia grasa y de PB acordes a los valores habituales de los respectivos subproductos que se buscó representar. No obstante, y en coincidencia con hallazgos previos (INTA, 2011), debe puntualizarse que las diferentes partidas de expeller utilizadas tuvieron mayor variación en composición que las harinas. También resulta oportuno resaltar que de acuerdo a lo prefijado, se lograron tres dietas claramente isoproteicas, lo cual constituyó un requisito central del diseño de esta experiencia (Cuadro 2).

Con respecto a los resultados globales del ensayo propiamente dicho, merece destacarse el excelente desempeño alcanzado por los tres tratamientos, que superaron los 1.400 g/día de AMD con una eficiencia de conversión promedio de alimento en ganancia de peso de 5,7:1. Aun así, en las condiciones del presente trabajo, el grupo que recibió el extrusado de soja logró un mayor AMD que los otros dos tratamientos, superando a ambos en 140 g/día.

Si bien los datos de consumo y eficiencia de conversión tienen un valor descriptivo, se verificó consistentemente un mayor consumo de alimento por parte del grupo D2. Por otra parte, las observaciones de la conducta de consumo durante el suministro del alimento, sugieren una mayor palatabilidad del material extrusado aunque ello no pudo ser verificado mediante mediciones apropiadas. El mayor consumo de D2 también estuvo acompañado por un mayor AMD, generándose en este tratamiento la mejor eficiencia de conversión de alimento en ganancia de peso (5,4:1).

CONCLUSIONES.

Bajo las condiciones del presente trabajo, el grupo que recibió el extrusado de soja logró un mayor AMD que los otros dos tratamientos, superando a ambos por 140 g/día, mientras que éstos (D1 y D3) no se diferenciaron estadísticamente entre sí.

El consumo de alimento del grupo que recibió extrusado fue superior al resto de los grupos, pero dado que Esto estuvo acompañado por un AMD también mayor, se generó en este tratamiento la mejor eficiencia de conversión de alimento en ganancia de peso.

Los resultados obtenidos en este trabajo, marcan la necesidad de continuar con este tipo de estudios a fin de permitir su validación en un mayor rango de condiciones productivas.

BIBLIOGRAFÍA.

Gallardo, M. 2008. Concentrados y subproductos para la alimentación de rumiantes. XXI Curso internacional de lechería para profesionales de América Latina, pp 153-162.

INTA, 2011. Seguimiento de la calidad del expeller de sojas elaborado por diferentes plantas productoras. Informe Interno del Proyecto Nacional Procesos Productivos Agroindustriales para Agregar Valor en Origen en forma Sustentable, 4pp.

Méndez, J.M.; Covacevich, M. y Capurro, J. 2010. Procesamiento del grano de soja en la provincia de Santa Fe mediante extrusado y prensado. Para Mejorar la Producción No 45. EEA INTA Oliveros, pp 137-139.

Orias, F.; Aldrich, C.G.; Elizalde, J.C.; Bauer, L.L. and Merchen, N.R. 2002. The effects of dry extrusion temperature of whole soybeans on digestion of protein and aminoacids by steers. J. Anim. Sci. 80:2493-2501.

Pordomingo, A. J. 2003. Feedlot. Alimentación, diseño y manejo. Publicación Técnica No 62. INTA Ediciones, 228p.

Panarmix – Panarmix S.A. | Extrusado y Aceite de Soja

UTU. Centros de Aiguá y Santa Clara de Olimar comenzaron a trabajar con la raza Limangus.

UTU. Centros de Aiguá y Santa Clara de Olimar comenzaron a trabajar con la raza Limangus.

Se trata de una raza con un mayor potencial de crecimiento, por lo que se busca obtener terneros más pesados para aumentar la producción de carne y agregarle eficiencia al sistema.

En el Centro Regional de Capacitaciones (CRC) de UTU, en Aiguá, Maldonado, se llevó a cabo una jornada de trabajo con terneros de la raza Limangus: se realizó una selección de estos para su recría.

Participaron productores de la zona, socios de la Sociedad de Criadores de Limangus, alumnos y docentes del centro y de la Escuela Agraria Santa Clara de Olimar (Treinta y Tres). El año pasado, la institución adquirió un toro de dicha raza, se inseminó con la colaboración de la Sociedad y nacieron 40 terneros.

Se trata de una raza con un mayor potencial de crecimiento, por lo que se busca obtener terneros más pesados para aumentar la producción de carne y agregarle eficiencia al sistema.

Los estudiantes de Santa Clara de Olimar van a recriar los machos para obtener terneros y algunos futuros reproductores, y las hembras se quedarán en el CNR para ser recriadas para ser madres.

Además de la parte práctica se hizo una presentación del sistema productivo del CRC y de la raza Limangus. (UTU)

El 59% de los productores ganaderos tiene planificado realizar inversiones vinculadas a la gestión del agua.

El 59% de los productores ganaderos tiene planificado realizar inversiones vinculadas a la gestión del agua.

El dato surge de los resultados de la encuesta RING del Plan Agropecuario, correspondiente a octubre.

 El Instituto Plan Agropecuario publicó los resultados de la encuesta RING, la Red de Información Nacional Ganadera, de octubre. La misma tiene como objetivo “recabar datos de diferentes variables de importancia en los procesos y el desempeño de las empresas ganaderas vinculadas al Plan Agropecuario”, explica la institución.

Mensualmente se analiza la información recibida para primero compartirla con la red de productores asociados y luego darle una difusión amplia.

Los datos que siguen a continuación corresponden a la 23ª edición de la encuesta RING y representa los primeros diez días de noviembre, con la participación de 362 productores ganaderos de todo el país.

Se aporta información sobre la disponibilidad de forraje, verdeos estivales, rodeos de cría, suplementación, agua, bichera y garrapata

El siguiente es el informe completo.

DISPONIBILIDAD DE FORRAJE.

Durante el mes de octubre mejoró la disponibilidad de forraje, luego de varios meses de deterioro. Se reduce al 50% los establecimientos en situación crítica, ubicándose en el 12 %. A pesar de las erráticas, y en gran parte del país, escasas lluvias ocurridas, la productividad de las pasturas y campos naturales en primavera es una vez más evidente. Si bien mejoró la disponibilidad en términos generales, el diagnóstico y la cuantificación de disponibilidad en cada establecimiento son actividades individuales relevantes. 

Se reduce de manera importante el porcentaje de productores que están con disponibilidades promedio por debajo de 3 cm. Esta condición de nuestro campo natural amerita un manejo inteligente con el objetivo de aprovechar este aumento de disponibilidad general con el objetivo de ganar kilos, lograr objetivos productivos y diferir forraje para momentos de menor crecimiento.

Consultados los productores respecto a su percepción de cómo es su situación respecto las necesidades de pasto para la época, aún el 37% responde que la situación es de mala a muy mala. En el mes de octubre en esta situación se situaba el 51% de los productores.

Se sugiere trabajar con el IsPC (Índice sobre plato de comida) elaborado por Plan Agropecuario como manera sencilla y robusta de planificación alimentaria; los técnicos del Plan Agropecuario están a disposición para la capacitación y entrenamiento en esto.

VERDEOS ESTIVALES.

Mientras que el 15% de los productores reportan que ya sembraron; el 25% no sembró aún y lo hará en noviembre. Por otra parte, el 60% de los productores declaran que no sembrarán verdeos de verano.

RODEO DE CRÍA.

La situación de los rodeos de cría, en cuanto a su condición corporal (C.C.) verifica una mejora respecto al mes pasado.

El número de productores con el rodeo de cría en C.C. por debajo de 3,5 de la escala, se reduce desde 11 a 7% y también crece el número de productores con el rodeo por encima de 4 en la escala del 12% al 18%.

La consulta respecto a si tomarán decisiones de ajuste carga, en una primavera que se la identifica como compleja, el 49% respondió afirmativamente. El 72% de los productores considera la venta como única opción de ajuste.

 SUPLEMENTACIÓN: HASTA CASI EL 50% DE LOS PRODUCTORES.

Se verifica un nuevo incremento de los productores que reportan estar suplementando del 38 al 48%, cifra elevada para la época del año. El suplemento más usado continúa siendo la ración (44%), seguido por los fardos (21%), mientras la combinación de suplementos es utilizada por el 21% de los productores.

La categoría preferida para suplementar continúa siendo los terneros y las terneras, el 38% de los productores están suplementando a la misma.

Consultados los productores si dada la situación en la que está su establecimiento están pensando en realizar destete precoz, el 44% respondió afirmativamente.

AGUA: 23% DE LOS PRODUCTORES SIN AGUA EN POTREROS.

Dado la época del año en la que nos encontramos, sumado a los pronósticos coincidentes sobre la ocurrencia de una primavera Niña, consultamos a los productores sobre la disponibilidad de agua en los potreros. El 23% de los productores reporta ya tener potreros sin agua.

Consultados también sobre si tienen planificado la realización de inversiones vinculadas a la gestión del agua, el 59% respondió afirmativamente.

 BICHERA Y GARRAPATA.

En este mes la pregunta realizada nuevamente apuntó a conocer la incidencia de la bichera en los establecimientos. Se incrementa desde 14% a 36% los productores que reportan condiciones de prevalencia con incidencia moderada o importante en sus establecimientos. Las condiciones ambientales sumado a la ocurrencia de partos hacen más favorable la aparición de la mosca y sus consecuencias.

Respecto del tema garrapata la pregunta realizada fue referida a conocer si aquellos productores que manifiestan tenerla en sus establecimientos habían iniciado tratamientos para el control del ectoparásito. El 59% de los productores reportó tener garrapata; mientras que el 86% ya está realizando algún tipo de tratamientos en esta “nueva” temporada; el 14% respondió que aún no ha comenzado.

Incidencia de la bichera: 64% dijo que baja; 30% moderada; y el 6% importante.

El stock vacuno cayó en casi 400.000 cabezas.

El stock vacuno cayó en casi 400.000 cabezas.

El Ing. Esteban Montes comentó los datos difundidos por el MGAP: “No se esperaba” una caída del stock vacuno de casi 400.000 cabezas.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), a través del Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG) actualizó los datos del stock ganadero en el país en base a la declaración anual de existencias.

Se señala un total de 11.537.455 cabezas de ganado vacuno (41.342 tenedores) y 6.132.563 ovinos (21.662 tenedores). Los vacunos de leche son 677.930, yeguarizos 409.999, suinos 116.351 y caprinos 8.880.

Las existencias de vacunos en el ejercicio 2022 muestra una caída de 300.840 cabezas totalizando 11.537.455 frente a 11.834.295 en 2021.

El Ing. Agr. Esteban Montes comentó en Twitter sobre los datos difundidos, que “no se esperaba” que la caída del stock vacuno de casi 400.000 cabezas.

Agregó: “El MGAP pronostica menos vacas de cría y más vacas de invernada, o sea un mayor refugo de vacas. También se tendría que dar un mayor ingreso de vaquillonas a entore, alcanzando 58%. Los terneros serían similares al 2021, o sea casi 2,9 millones”.

En ovinos, el total en 2021 fue de 6.187.309 frente a 6.132.563 en 2022, la caída fue de 54.746 animales.

GANADO DE LECHE, YEGUARIZOS, SUINOS Y CAPRINOS.

El ganado lechero en 2022 totaliza 677.930 cabezas, frente a 707.535 en 2021 (29.605 menos).

Los yeguarizos 409.999 en 2022, frente a 41.788 en 2021 8 (caída de 789).

Los suinos en 2022 suman 116.351, en 2021 eran 125.495 (9.144 menos).

En caprinos, el stock es de 8.880, frente a 8.76 el año pasado (115 más).

Informe completo en el siguiente enlace

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