Montevideo/TodoElCampo-El año pasado el intercambio comercial entre China y Uruguay fue del orden de 7400 millones de dólares con un superávit de 1000 millones para el país oriental. Pero para el gobierno uruguayo de Luis Lacalle Pou eso no es suficiente y por eso el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, realizó una gira oficial de 19 días por China con el propósito de mejorar la integración entre ambas naciones.
Este lunes, en una conferencia de prensa realizada por Mattos en Montevideo, el funcionario explicó que se acordaron tres protocolos para el ingreso de nuevos productos uruguayos a China: animales acuáticos vivos, limones y caballos deportivos.
“Estos protocolos están listos en el contexto de una visita del presidente de la república (Lacalle Pou) al país asiático, que podría concretarse en el segundo semestre de este año”, explicó Mattos.
El ministro señaló que el acuerdo sobre los equinos abre oportunidades para el país, ya que China cuenta con regiones –como Macao– en las cuales el deporte ecuestre está muy desarrollado y es muy demandante de animales deportivos.
Si bien el gobierno uruguayo inició negociaciones con su par chino para intentar establecer un Tratado de Libre Comercio (TLC), el acuerdo fue frenado por los asiáticos para evitar un problema diplomático con Brasil y la Argentina.
“Ellos (por los chinos) nos han planteado que el TLC debe resolverse en el ámbito del Mercosur”, explicó Mattos en referencia a que las normas del bloque establecen que ningún país miembro puede firmar un TLC por su cuenta. “No quieren tener problemas con Brasil ni con la Argentina, que son proveedores muy importantes de China, al igual que Uruguay”, manifestó.
“Mas allá del TLC, tenemos muchas oportunidades por fuera de esa alternativa. Si nos inmovilizamos por eso, vamos a perder bastante tiempo, como lo hemos perdido con la negociación del TLC con la Unión Europea; tenemos grandes oportunidad sin el TLC y, si sale, mucho mejor”, concluyó.
Cuando todo indicada que las principales variables presentes en el mercado global de productos agrícolas eran fundamentalmente bajistas, apareció un factor inesperado que puede llegar a torcer ese pronóstico.
Algunos analistas de mercados agrícolas comenzaron a advertir que no puede descartarse que este año ocurra en el Medio Oeste de EE.UU. un evento similar al registrado en 2012, cuando una sequía destruyó buena parte de las cosechas estadounidenses y catapultó los precios del maíz y a soja hacia la estratósfera.
Tal es el caso del veterano analista Jerry F. Welch, quien este domingo advirtió que las restricciones hídricas presentes en varios sectores del Medio Oeste son peores que las presentes en la misma fecha de 2012.
La mala noticia para los “farmers” es que siguen sin aparecer perspectivas de precipitaciones para los próximos siete días, lo que implica que el déficit hídrico seguirá agravándose día tras día en las zonas afectadas.
Por supuesto, si llegasen a aparecer lluvias abundantes en la segunda quincena del próximo mes de junio la situación podría restablecerse para retornar hacia condiciones cercanas a las normales. Pero hasta el momento no es factible saber si tal evento ocurrirá.
Vale recordar que en 2012 muy pocos advirtieron en EE.UU. la feroz sequía que venía en camino hasta que la tuvieron directamente en “frente de sus narices”, pues la mayor parte de los analistas, técnicos y productores se quedaron esperando la aparición de lluvias que finalmente jamás llegaron.
El dato clave es que las existencias de maíz y especialmente de soja correspondientes al presente ciclo comercial 2022/23 son muy limitadas y EE.UU. necesita, por lo tanto, lograr cosechas abultadas de ambos productos para recomponer stocks internos.
Por otra parte, el hecho de que los administradores de fondos de inversión agrícolas que operan en el CME Group (“Chicago”) hayan desarmado ya posiciones “compradas” en futuros de soja y maíz contribuirá a consolidar un eventual escenario alcista propiciado por el riesgo climático presente en EE.UU.
Montevideo/TodoElCampo-Autoridades del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y de la Dirección General de Educación Técnico-Profesional (DGETP-UTU) entregaron, este lunes 29, 64 diplomas en multioficios y operador cárnico a integrantes de programas de la cartera. Lema destacó la diversificación de las propuestas y el incremento de las posibilidades que les permite a las personas en situación de vulnerabilidad ingresar al mercado laboral formal.
Acompañaron en el evento al ministro de Desarrollo Social, Martín Lema, la subsecretaria y la directora nacional de Protección Social de la cartera, Andrea Brugman y Fernanda Auersperg, respectivamente; el director general de UTU, Juan Pereyra, y el presidente de la Unión de Vendedores de Carne (UVC), Alfonso Fontenla.
Lema destacó en su oratoria la labor conjunta entre el ministerio, la UTU y la UVC que generan una diversificación de propuestas e incrementan las posibilidades de concretar una propuesta laboral.
El secretario de Estado sostuvo que durante la jornada, 60 personas recibieron su certificación en multioficios, y cuatro en operador cárnico. Respecto a este último, destacó que tres de ellos ya lograron empleos formales en el área.
En tanto, Pereyra coincidió con Lema en que las capacitaciones ofrecen las herramientas necesarias para insertarse.
Los certificados entregados a integrantes de planes sociales del Mides se propiciaron tras la realización, en el año 2022, de las capacitaciones correspondientes en mantenimiento edilicio, multioficios, y operarios cárnicos.
El curso de mantenimiento edilicio, de 150 horas de duración, incluyó contenidos de albañilería, sanitaria y electricidad. Asimismo, el de operario cárnico, se desarrolló en 320 horas.
Las capacitaciones son consecuencia del convenio firmado en el año 2021 entre las instituciones con el objetivo de generar oportunidades de continuidad socioeducativa de personas en situación de vulnerabilidad que son atendidas por los programas del ministerio.
Los cursos fueron dictados por la División de Capacitación y Acreditación de Saberes (Dicas DGETP) y acompañados por técnicos de la división Socioeducativa del Mides, a través de su programa de Convenios Educativos del área de Promoción Sociocultural.
Rio Grande/TodoElCampo- El lanzamiento de un proyecto binacional tuvo lugar durante la celebración de los 60 años de la cooperación entre Brasil y Uruguay en la Cuenca de la Laguna Merín.
El proyecto «Gestión binacional e integrada de los recursos hídricos en la cuenca de la laguna de Merín y lagunas costeras», más conocido como proyecto Laguna Merín, fue lanzado en un evento realizado en Pelotas (Río Grande del Sur, Brasil), en el marco del 60 aniversario de la Comisión Mixta Uruguayo-Brasileña para el Desarrollo de la Cuenca Laguna Merín.
En su intervención, el Subdirector General de la FAO y Representante Regional para América Latina y el Caribe, Mario Lubetkin, destacó que “trabajar por los recursos hídricos es una cuestión de derechos” y que la FAO prioriza el nexo entre el agua, los alimentos y el medio ambiente en su programa de cooperación técnica.
Además, destacó que el proyecto Laguna Merín es altamente estratégico para la gestión sostenible del agua. “La Laguna Merín, junto con la Laguna de los Patos y Mangueira, representa el mayor complejo de lagunas costeras del mundo, lo que hace que este proyecto sea aún más importante, no solo por las oportunidades que brindará para el desarrollo binacional de Brasil y Uruguay, sino porque es un proyecto que tiene todo para ser un referente en otras cuencas y recursos compartidos en toda la región”.
El Subsecretario de Ambiente de Uruguay, Gerardo Amarilla, recordó el fuerte compromiso “de los dos gobiernos” e incluso de las “dos sociedades” con el desarrollo sostenible de la Laguna Merín y su entorno, esenciales “para nuestra sociedad y para toda la vida”. Consideró que esta iniciativa “es un paso fundamental para entender, comprender, amar, cuidar y aprovechar este recurso preservándolo para las futuras generaciones” y felicitó a la FAO y al GEF por su apoyo al proyecto.
El Ministro de Integración y Desarrollo Regional de Brasil, Waldez Góes, destacó que su gobierno tiene un fuerte compromiso con la cooperación internacional, y que este proyecto es un gran ejemplo de asociación exitosa. “La protección y defensa de la seguridad hídrica, y el desarrollo regional y fronterizo están directamente relacionados en el proyecto Laguna Merín y es necesario invertir en una mejor gestión de nuestros recursos hídricos, ya que esto es fundamental para la humanidad”.
La cuenca hidrográfica de la Laguna Merín es compartida entre Brasil y Uruguay, siendo el segundo lago más grande de América del Sur, con 3.750 km de superficie. La abundancia de agua es el origen de la riqueza ambiental y económica de la cuenca, base de la agricultura, silvicultura, ganadería, pesca, acuicultura, turismo, abastecimiento de agua y diversos otros servicios en ambos países.
Financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) con 4,85 millones de dólares, el proyecto Laguna Merín tiene como objetivo fortalecer las capacidades de los sectores público y privado en Brasil y Uruguay para la gestión conjunta e integrada de los recursos hídricos, con énfasis en el uso sostenible y eficiente del agua, la preservación de los ecosistemas y la adaptación al cambio climático.
También estuvieron presentes en el lanzamiento, el embajador de Uruguay en Brasil, Guillermo Valles Galmes, la Directora Nacional de Aguas (Dinagua) del Ministerio de Ambiente de Uruguay, Viviana Pesce, el embajador del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, Luis Alberto Figueiredo Machado y el Presidente de la Delegación Uruguaya en la Comisión de la Laguna Merín, Gerardo Óscar Acosta, entre otras autoridades, así como miembros de la academia y la sociedad civil de ambos países.
Larga data
Hace 60 años, la Comisión Mixta para el Desarrollo de Laguna Merín surgió de un proyecto de cooperación entre Brasil y Uruguay, también apoyado por la FAO. Esto constituyó un paso importante en la consolidación de la integración fronteriza y las relaciones bilaterales entre Uruguay y Brasil, con base en el Tratado de la Laguna Merín de 1977.
Desde entonces, el trabajo entre ambos países muestra avances importantes en el desarrollo de acciones conjuntas, con resultados esenciales para el buen manejo de la laguna. Dicha Comisión impulsó un primer proyecto binacional con la asistencia de la FAO, entre 1963 y 1970, en el marco del cual se realizó una serie de estudios y se establecieron recomendaciones para la gestión de la Laguna, como la creación de un instituto de investigación. Esto dio origen a la Estación Experimental de INIA “Treinta y Tres”, hace más de 50 años.
La gestión transfronteriza de los recursos naturales de esta cuenca contribuye a un modelo de desarrollo e integración regional para un uso más participativo, inclusivo y sostenible del agua.
Suecia/TodoElCampo-La parrilla uruguaya tiene un libro y ya recibió los primeros reconocimientos.
Segun expresa el comunicado del Instituto Nacional de Carnes las felicitaciones al equipo de la Editorial que llega a esta meta luego de dos años de trabajo. Son buenas noticias para las carnes y la parrilla del Uruguay. Concurso Gourmand World Cookbook Awards
El libro que se refiere a nuestras costumbres en torno al asado y a sus rituales tiene la autoría del chef Sebastián Manito y la fotografía de Diego Velazco. Carlos Penadés representa al equipo editor. Culminó en el podio entre otras publicaciones originarias de Argentina, Austria, Brasil, Francia, Alemania, México, Sud Africa y Suecia.
El premio fue otorgado a los ganadores de una de las categorías más competitivas por el creador del concurso Edourad Cointreau.
Felicitaciones y celebramos también esta meta en el Día de la Carne, por su relevancia en nuestra identidad y la cultura del país.
Panamá/ TodoElCampo– El primer Foro Panamericano de Bioinsumos: perspectivas y oportunidades se realizó en Panamá con el objetivo de generar un espacio de discusión internacional donde diferentes actores se reunieron para fortalecer el multilateralismo y la cooperación regional integradora para debatir los desafíos y oportunidades que presenta esta alternativa tecnológica más sostenible y económica para los sistemas agroalimentarios. El encuentro fue organizado por FONTAGRO, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y el proyecto Sistemas Agroforestales Adaptados para el Corredor Seco Centroamericano (AGRO INNOVA, financiado por la Unión Europea).
El uso de bioinsumos en la agricultura ha cobrado gran importancia en los últimos años debido a su capacidad de mejorar la productividad y la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios En América Latina y el Caribe (ALC), la agricultura tiene un papel crucial en la economía de la Región y en el bienestar de la población. Sin embargo, los agricultores enfrentan desafíos que incluyen la degradación de los suelos, la disminución de la biodiversidad y la exposición a plagas y enfermedades. En este contexto del cambio climático se acentúan los problemas vinculados a condiciones ambientales extremas como las altas temperaturas y alteraciones en los patrones de las precipitaciones, que provocan situaciones de estrés a los cultivos y exacerban los problemas de plagas y enfermedades.
A pesar de lo amplios beneficios del uso de bioinsumos en la agricultura de ALC, su uso es limitado debido a varios factores, entre ellos, la falta de conocimiento y capacitación hacia los agricultores sobre la adecuada utilización de estos productos. Además, el acceso a los bioinsumos es limitado y su costo puede ser elevado. También, existe una falta de regulación y estándares de calidad para los bioinsumos en la región, lo que puede generar incertidumbre en los agricultores sobre eficacia de estos productos.
En la apertura del foro participaron Arnulfo Gutiérrez, Director General del Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá y presidente de FONTAGRO, Alexis Pineda, Viceministro de Desarrollo Agropecuario de Panamá; Manuel Otero, Director General el IICA; Adolfo Campos, Jefe de la Sección Política y de Prensa de la Embajada de la UE en Panamá; Germán Zappani, Jefe de Operación de la Oficina del BID en este país, Adoniram Sánchez, Coordinador Subregional de la FAO; y Gerardo Escudero, Representante del IICA en Panamá.
Los bioinsumos están en constante crecimiento y esto es una respuesta al elevado costo de los agroquímicos y su impacto en la salud pública, el medio ambiente, el clima y los requisitos de inocuidad que los países están estableciendo en el comercio, expresó el viceministro Pineda.
La conferencia magistral inaugural la impartió Mark Trimmer, cofundador y socio director de Dunham Trimmer, empresa especializada en el mercado de bioinsumos, quien explicó que estos productos son uno de los senderos de la bioeconomía con mayores crecimientos, en el que se espera que América Latina y el Caribe tenga un gran protagonismo internacional.
El uso de bioinsumos está creciendo a tasas anuales cercanas al 13% en biocontroladores, bioestimulantes y biofertilizantes, superando en mucho las tasas de crecimiento de la agricultura tradicional. En biocontrol, que representa casi el 60% del mercado total de insumos biológicos, la región representa hoy el 20% del mercado total, de USD 1 231 millones, siendo la tercera en importancia y la que presenta mayores tasas de crecimiento, afirmó Trimmer.
Agregó que para 2029 se espera que América Latina y el Caribe alcance el 29% del mercado total de biocontroladores y sea la región con mayor participación en el mercado mundial, por encima de Estados Unidos y Canadá.
Arnulfo Gutiérrez, Director General del Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá y presidente de FONTAGRO, acotó que consideran de enorme necesidad trabajar juntos en el desarrollo de nuevas tecnologías de bioinsumos como alternativa de sistemas agropecuarios más sostenibles y amigables con el ambiente. Desde las instituciones de ciencia, tecnología e innovación de la región se puede realizar un aporte realmente crucial en desarrollar tecnologías con base a la biodiversidad local; además las redes de Innovación cientifico-técnica de FONTAGRO son una herramienta única para lograr avanzar en ello.
En nuestra región, factores como el alto precio de los fertilizantes químicos, la interrupción de la cadena de suministros, los aranceles comerciales y la necesidad de contar con sistemas agroalimentarios de menor impacto ambiental han impulsado la demanda y el uso de bioinsumos. Además, el enfoque de una salud y la necesidad de equilibrar productividad y sostenibilidad ambiental colocan a los bioinsumos como una alternativa estratégica, expresó Manuel Otero, Director General del IICA.
Eugenia Saini, Secretaria Ejecutiva de FONTAGRO, agregó que desde FONTAGRO abogamos por el trabajo colaborativo y con diversidad institucional y organizacional, pues de esa forma compartimos fortalezas que permiten apoyar a América Latina y el Caribe en una agricultura más prospera y sostenible. Este foro es el resultado exitoso de la cooperación internacional para fomentar un nuevo segmento de tecnologías como los bioinsumos , que incrementen la productividad al mismo tiempo que disminuyan el impacto al ambiente.
Adolfo Campos, de la UE, advirtió que la producción de bioinsumos apoya la agricultura orgánica, la cual permite disminuir la dependencia de insumos externos, y contribuye a una agricultura más sostenible y ecológica.
Durante 2022, el sector vivió una escalada en los costos de los fertilizantes que afectó los precios de los alimentos, por esto la UE busca fortalecer capacidades en la formulación y producción de bioinsumos, como una alternativa para mejorar la condición fisiológica de cultivos y para tener una mejor respuesta a los ataques de plagas, agregó.
Los participantes en el encuentro coincidieron en que la guerra en Ucrania ha sido detonante para el aumento en los precios de los fertilizantes y su escasez en el mercado, por lo que este diálogo foro cobra gran relevancia en la búsqueda de alternativas para la producción de bioinsumos.
Como Grupo BID estamos presentes para participar como co-organizadores de este primer Foro Panamericano de Bioinsumos, ya que entendemos la creciente importancia de los bioinsumos en los países de América Latina y el Caribe, y el potencial que tienen de ofrecer respuestas a los grandes retos que el sector agropecuario enfrenta a nivel económico, ambiental y comercial. El apoyo al desarrollo de bioinsumos también contribuye a nuestros objetivos en materia de fomento a la seguridad alimentaria, uno de los desafíos más apremiantes que enfrenta la región, afirmó Germán Zappani, del BID.
Adoniram Sánchez, de FAO, destacó en el encuentro que «nuestro objetivo es aportar a la construcción de sistemas agroalimentarios que puedan satisfacer la creciente demanda de alimentos, sin comprometer la salud de nuestro planeta. Este foro es un paso importante en ese camino, proporcionando recomendaciones específicas basadas en un análisis detallado del uso y potencial de inversión de los bioinsumos en la región».
Los participantes del foro concluyeron que América Latina y el Caribe tiene ventajas para promover los bioinsumos como una tecnología estratégica para la transformación de la agricultura, pero el aprovechamiento de las oportunidades requiere de esfuerzos en la promoción de la ciencia, la tecnología y la innovación, en la generacion de políticas y normativas, y en la promoción del mercado de bioinsumos para atraer inversiones en la producción a largo plazo.
Sobre FONTAGRO
FONTAGRO se creó 1998 con el propósito de promover el incremento de la competitividad del sector agroalimentario, asegurando el manejo sostenible de los recursos naturales y la reducción de la pobreza en la región. El objetivo de FONTAGRO es establecerse como un mecanismo de financiamiento sostenible para el desarrollo de tecnología e innovaciones agropecuaria en América Latina y el Caribe y España, e instituir un foro para la discusión de temas prioritarios de innovación tecnológica. Los países miembros son: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. En los últimos 22 años se han cofinanciado 167 plataformas regionales de innovación agropecuaria por un monto de US$124 millones, que ha alcanzado a 452 instituciones y 33 países a nivel mundial.