La conectividad rural plena es estratégica para el desarrollo.

La conectividad rural plena es estratégica para el desarrollo.

IICA: “72 millones de personas que viven en zonas rurales de países latinoamericanos y caribeños carecen de conectividad con estándares mínimos de calidad”.

Garantizar el acceso a internet de calidad en las zonas rurales de América Latina y el Caribe es de importancia estratégica para el desarrollo social y económico en los territorios donde se define la seguridad alimentaria y nutricional de la región y buena parte del mundo, aseguraron ministros de Agricultura y expertos del sector público y privado.

Por Uruguay participó Verónica Durán, directora de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay.

A esa conclusión llegaron líderes de las políticas agropecuarias de la región, empresarios y expertos que participaron en un panel de alto nivel convocado para presentar el documento Conectividad rural en América Latina y el Caribe: estado de situación, retos y acciones para la digitalización y el desarrollo sostenible, elaborado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), junto con sus socios el Banco Mundial, Bayer, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Microsoft y Syngenta.

Este nuevo documento, que actualiza los datos publicados por el IICA en octubre de 2020 en el documento Conectividad Rural en América Latina y el Caribe – Un puente al desarrollo sostenible en tiempos de pandemia, revela que unos 72 millones de personas que viven en zonas rurales de países latinoamericanos y caribeños carecen de conectividad con estándares mínimos de calidad.

Los participantes coincidieron en que la transformación digital está impulsando en el mundo una revolución tecnológica sin precedentes, por lo que promover la conectividad y el desarrollo de habilidades digitales constituye una condición indispensable y prioritaria para el desarrollo de la vida productiva, social y comunitaria en el mundo rural.

Entre los participantes estuvieron Indar A. Weir, ministro de Agricultura y Seguridad Alimentaria Nutricional de Barbados; Laura Suazo, secretaria de Estado en los Despachos de Agricultura y Ganadería de Honduras; y Verónica Durán, directora de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay. En representación del sector privado expusieron Beatriz Eugenia Arrieta, gerente regional de Asociaciones de la Cadena de Valor Alimentaria de Bayer; Herbert Lewy, gerente general de Agricultura Inteligente y Bioeconomía para Latinoamérica de Microsoft; y María Virginia Passaniti, gerente de Soluciones Digitales de Syngenta Argentina.

Manuel Otero y Lloyd Day, director general y subdirector general de IICA, respectivamente, dieron las palabras de bienvenida mientras que los detalles del documento fueron presentados por sus autores: Sandra Ziegle, especialista de IICA en Conectividad Rural, y Joaquín Arias, coordinador del Observatorio de Políticas Públicas para los Sistemas Agroalimentarios (OPSAa).

DIGITALIZACIÓN PARA SALIR DE LA POBREZA.

La secretaria Suazo, quien es presidenta del Comité Ejecutivo del IICA, señaló que el tema de la conectividad rural es central para los países de América Latina y el Caribe.

“La sociedad necesita transformarse desde una condición de vida bien trágica que es la pobreza. En nuestros países la experimentamos en diferentes grados y estoy segura de que la digitalización puede ayudar al cambio positivo que esperamos promover”, señaló Suazo, primera mujer a cargo del área de Agricultura y Ganadería en Honduras.

Suazo sostuvo que, así como la tecnología digital ha posibilitado enormes avances en distintos campos, también es la llave para realizar en América Latina y el Caribe una agricultura inteligente que permita aumentar la productividad y la competitividad.

Su colega Indar Weir manifestó un fuerte respaldo a la decisión del IICA y sus aliados de hacer un esfuerzo para instalar este tema en la agenda pública de la región. “Después de la pandemia de Covid-19 tuvimos que hacer cambios en nuestras vidas. Algo que hemos aprendido es que, mientras el resto de la población tuvo que quedarse en sus hogares, los agricultores siguieron adelante para garantizar el suministro de alimentos”, afirmó.

Weir añadió que las herramientas digitales realzan su importancia en una producción de alimentos que lidia con el impacto del cambio climático, con el aumento de precios de los insumos por la guerra en Europa del Este y con la aparición de nuevas enfermedades.

Por su lado, Verónica Durán señaló que el tema es de una importancia central para Uruguay. “Hace más de 20 años -afirmó- que llevamos adelante una política de Estado que ha permitido establecer líneas de acción y podemos decir que la implementación de la agenda digital ha sido exitosa”.

Durán consideró que la transformación digital es una oportunidad no solo para aumentar la productividad en el agro, sino también para mejorar la gestión de los recursos naturales, optimizar el uso de agroquímicos y, en suma, reducir el impacto ambiental.

LA IMPORTANCIA DE UN ACUERDO POLÍTICO.

Manuel Otero explicó que en 2020, a raíz de la pandemia, el IICA apostó fuertemente, junto con otras instituciones y aliados, a la instalación de una agenda acerca de la conectividad rural y la situación de mujeres y jóvenes ante el avance de nuevas tecnologías y la necesidad de desarrollar habilidades digitales en la población.

El proceso de digitalización avanza a velocidades diferentes en el ámbito rural. Hemos recibido un invaluable apoyo del Banco Mundial, la CAF, Bayer, Microsoft y Syngenta para este estudio que actualiza datos, aporta información relevante y recopila experiencias que se están desarrollando en la región”, añadió.

Otero abogó por propiciar un acuerdo político para que el tema ingrese definitivamente en la agenda y recordó que en la última Cumbre del G20, en Bali, los líderes mundiales reconocieron la importancia de la transformación digital para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Lloyd Day señaló que el IICA, junto con países, productores y compañías del sector alimentario, está diciendo al mundo que la agricultura es parte de la solución a los desafíos globales, pero que para eso necesita herramientas tecnológicas.

“Hemos visto unos avances tremendos en conectividad durante la pandemia. Debemos dar continuidad a las políticas públicas y desarrollar planes para integrar la agricultura con la educación y las acciones para empoderar a mujeres y jóvenes. Hemos asumido estos compromisos a pedido de los países”, concluyó.

¿Por qué necesitamos robots agrícolas?

¿Por qué necesitamos robots agrícolas?

De las 10 frutas y verduras más populares en EE.UU., casi todas actualmente se cosechan a mano.

A medida que la escasez de mano de obra interrumpe la agricultura, los robots brindan claras ventajas para la operación de una granja: pueden servir como una fuerza laboral complementaria confiable para garantizar una producción estable y reducir los gastos.

La cosecha robótica es una extensión natural de las tendencias recientes en la agricultura. Mientras que los cultivos en hileras, como el maíz y el trigo, se cosechan mecánicamente, los cultivos especiales, como las frutas y verduras frescas, han experimentado menos avances y todavía se recolectan principalmente a mano.

Los trabajadores agrícolas deben manejar estos cultivos con cuidado y recogerlos rápidamente una vez que se considere que están maduros. Dicho esto, la tecnología está avanzando para utilizar la visión artificial y los brazos robóticos para seleccionar y recolectar suavemente las frutas. Además, los cambios en los diseños de las granjas están facilitando la cosecha robótica.

Por ejemplo, el formato de los huertos de manzanos ha pasado de una distribución de frutos difusos a lo largo de árboles anchos a “paredes de fructificación verticales”. Este nuevo formato aumenta la eficiencia de los trabajadores agrícolas y conduce a la automatización: los robots autónomos pueden atravesar las filas y la fruta es accesible para cámaras y brazos robóticos.

¿POR QUÉ NECESITAMOS ROBOTS AGRÍCOLAS?

La escasez de mano de obra ya está imponiendo un efecto nocivo en los consumidores de productos frescos a través de la falta de continuidad del suministro y el aumento de los precios. De las 10 frutas y verduras más populares en EE.UU., casi todas actualmente se cosechan a mano.

La dependencia de la selección manual tiene varias consecuencias. La incapacidad de los productores para dotar de personal a una fuerza laboral confiable conducirá inevitablemente a aumentos de precios para los consumidores que ya pagan sobreprecios por frutas y verduras de alta calidad.

La agricultura robótica puede ofrecer alivio a estos desafíos que se cruzan. Usando robots agrícolas para fortalecer la fuerza laboral humana, los productores pueden asegurarse de que sus campos se cosechen a fondo. Por lo tanto, los robots agrícolas garantizarán un suministro estable de frutas y verduras saludables para los consumidores.

Fuente Linkedin Mariano Larrazabal https://www.linkedin.com/posts/agromarketing_robaejtica-agricultura-agraedcolas-activity-6991460599301869568-lIK4?utm_source=share&utm_medium=member_desktop

El siguiente video es de una cosechadora de manzanas robóticas que recoge 30 manzanas por minuto.

Fuente: https://advanced.farm

Tendencia global. La automatización de la industria cárnica.

Tendencia global. La automatización de la industria cárnica.

Los procesadores de carne más grandes del mundo, que ya utilizan tecnología en áreas como el empaque, están invirtiendo para que su producción sea más automatizada.

A principios de este mes, un nuevo miembro del personal se unió a la planta de producción de Cargill en Big Lake, Minnesota (Estados Unidos). Pero los compañeros de trabajo que buscaban intercambiar pequeñas charlas sobre el clima, los deportes o el último programa exitoso de televisión se habrían decepcionado porque el nuevo trabajador era un cobot, o sea un robot colaborativo diseñado para trabajar junto a los humanos.

Cargill está usando el cobot para ayudar a recoger una caja de huevos de 40 libras y empacarla en una plataforma para su distribución. La compañía está lo suficientemente satisfecha con el rendimiento del cobot, y recientemente introdujo un segundo en la misma instalación.

El gigante agroalimentario estadounidense, uno de los mayores procesadores de carne del país, ya ha invertido US$ 300 millones en la introducción de la automatización en sus instalaciones, con planes de invertir US$ 400 millones adicionales en automatización, análisis predictivo e inteligencia artificial como parte de su iniciativa Factory of the Future, que se lanzó el año pasado. La compañía expuso por qué quiere hacer esta inversión en automatización: quiere que sus trabajadores estén seguros, que sus plantas sean más eficientes y que sus clientes tengan más éxito.

Cargill no es el único nombre importante en la industria cárnica que busca aumentar significativamente la inversión en automatización. Tyson Foods también se ha comprometido a invertir más de US$ 1.300 millones para agregar más automatización a sus fábricas en los próximos tres años.

Las empresas rivales de procesamiento de carne a gran escala en América del Norte y en todo el mundo han anunciado planes de inversión similares.

A nivel mundial, los procesadores de carne en Australia y Nueva Zelanda han estado a la vanguardia del juego cuando se trata del despliegue de la robótica y la automatización. Algunas compañías de procesamiento de carne en los dos mercados comenzaron a investigar formas en que la tecnología podría introducirse en las fábricas en los años noventa y lanzaron cosas como «robots de corte» a mediados de la década de 2010, con resultados dispares. Técnicos han observado estas máquinas en acción, y comentaron que “dejaron mucha carne en el hueso», pero “seguramente se han refinado”.

Entre jugadores más pequeños, la tecnología se ha utilizado principalmente hasta ahora en áreas como el embalaje, dicen los observadores de la industria.

“El envasado es a menudo un gran cuello de botella, si no el mayor cuello de botella en muchas operaciones”, dijo Nelson Gaydos, especialista en divulgación de la Asociación Americana de Procesadores de Carne (AAMP). «El tiempo y la atención práctica necesarios se pueden mejorar enormemente con la automatización. Invertir en equipos de embalaje mejorados puede marcar todas las casillas al aumentar la producción, disminuir el tiempo en este paso, disminuir la necesidad de mano de obra y permitir que los empleados se muevan a otras áreas vitales de la operación».

Nick Allen, CEO de la Asociación Británica de Procesadores de Carne, está de acuerdo y enfatizó cómo mucha gente se sorprendería al descubrir cuánta automatización ya se ha instalado en las plantas de procesamiento de carne para mejorar los procesos de envasado, incluso en los actores más pequeños de la industria: «Una gran cantidad de automatización se ha centrado en ese tipo de área de procesamiento final, corte y empaque porque es un poco más fácil de hacer».

Las empresas de procesamiento de carne más grandes como Tyson también han estado invirtiendo en áreas como el empaque de cajas y el empaque de carga durante algún tiempo. «Consideraría que estas áreas son tipos tradicionales de robótica y aplicaciones de manejo de materiales», dijo Marty Linn, director de ingeniería y desarrollo tecnológico de Tyson.

Linn opera el Tyson Manufacturing Automation Center, que tiene la tarea de ayudar a la compañía a desarrollar más automatización y robótica para sus plantas de producción de alimentos.

«Estamos persiguiendo agresivamente ese tipo de aplicaciones porque es de bajo riesgo y es una tecnología bien entendida. Ese es el tipo de cosas en las que vemos que el caso de negocio tiene sentido para nosotros y podemos automatizarlo de una manera que ayudará a los miembros de nuestro equipo. Hay otras aplicaciones en las que se avanza a través del proceso (de producción) que (también) estamos mirando muy atenta y activamente tratando de ayudar».

DESDE ANTES DE LA PANDEMIA.

No fue la pandemia, con su impacto devastador en las operaciones diarias de las plantas de procesamiento de carne, lo que hizo que Cargill acelerara el despliegue de la tecnología de automatización y robótica, sus planes ya estaban en marcha desde antes.

El programa Tyson Manufacturing Automation Center, está vigente desde antes de la pandemia, y fue creado como solución para un problema de larga data en el sector: la escasez de mano de obra.

Esa presión sobre la mano de obra se vio exacerbada por el Covid-19, y la pandemia alentó a algunas empresas a acelerar sus propios planes de inversión en tecnología. Cuando Tyson anunció su plan de inversión de más de US$ 1.000 millones en diciembre pasado, el desafío de encontrar mano de obra fue primordial en su toma de decisiones.

Perdue Farms es otro procesador importante en la industria cárnica de los Estados Unidos que ha tratado de invertir en automatización. «La pandemia mundial ha causado desafíos laborales en toda la industria en los últimos años, lo que aceleró el ritmo al que buscamos incorporar la automatización para permitirnos mantenernos al día con la demanda de los clientes sin sacrificar la seguridad de los asociados», dijo un portavoz de la compañía.

«Si bien muchas áreas de nuestras operaciones siempre requerirán habilidades manuales, como los estilistas de productos, algunas de las automatizaciones recientes que hemos implementado incluyen la automatización en el embalaje de cajas y otros procesos de empaquetado», añadió.

DESAFÍOS DE LA AUTOMATIZACIÓN.

Es un área que no está exenta de desafíos. Uno de ellos, lo difícil que resulta que el robot extraiga con eficiencia la carne del hueso en vacunos.

Otro tema son los costos, aunque se han reducido, las inversiones siguen siendo demasiado caras, en especial para las empresas más pequeñas.

También los ambientes fríos y húmedos en los que estas máquinas tienen que operar, además del hecho de que los robots ocupan mucho más espacio en una fábrica que un humano.

Sin embargo, si pueden superar estos obstáculos, los beneficios de implementar la automatización y la robótica en el sector de procesamiento de carne son múltiples.

Foto IP | En base a artículo de Simon Creasey en Just Food: Cómo la industria cárnica está adoptando la automatización – Just Food

La tecnología sin límites: empresa israelí crea producto vegetal similar a la carne con impresora 3D.

La tecnología sin límites: empresa israelí crea producto vegetal similar a la carne con impresora 3D.

¿Qué tiene de carne un producto a base de soja, arvejas, garbanzos, remolacha, levaduras nutricionales y grasa de coco, que se genera en una impresora 3D?

Hébert Dell’Onte | Las impresoras 3D hacen de todo, un reciente informe difundido por un canal de televisión de Montevideo dijo que en varios países de Europa se incrementa la incautación de armas fabricadas bajo esa modalidad.

La fábrica de armas con impresoras 3D no es nueva, pero ahora se están popularizando. Esta tecnología permite fabricar todas las piezas de un arma en menos de 40 horas, y el ensamblaje es de solo 15 minutos. Estamos hablando de pistolas, fusiles y rifles. Armas potentes.

Recientemente Islandia y España han detenido personas con este tipo de armas en su poder. Es realmente preocupante, porque si el control de armas convencionales parece ser dificultoso o imposible, mucho más lo será a partir de las impresoras 3D.

Los tres párrafos anteriores eran para referenciar que el avance de la tecnología no tiene límites, todos sabemos eso, pero es bueno recordarlo con ejemplos concretos.

Hay más ejemplos. Igual o más increíbles que el anterior, por ejemplo, las impresoras 3D también son capaces de reproducir un producto para consumo humano, similar a la carne.

Una empresa de origen israelí trabaja en eso y ya ha vendido cortes impresos. Parece increíble, pero es real.

¿Probarías un bife hecho en una impresora 3D?, se preguntó el sitio web Bichos de Campo en un artículo publicado el 17 de octubre a partir de un reporte de Reuters.

¿Es posible imprimir alimentos?, y ¿con qué propiedades, con qué sabores, con qué textura, con qué aroma? Las preguntas que surgen son muchas, todas válidas y solo el tiempo podrá responderlas.

“Quizás solo sea cuestión de comenzar a ver estos productos en las góndolas de nuestros supermercados de barrio, algo que los consumidores europeos ya están experimentando de la mano de una startup israelí”, explica dice el artículo de Bichos de Campo, y agrega que “se trata de Redefine Meat, una empresa que en 2021 comenzó a fabricar cortes enteros” de productos imitación carne “a base de plantas, producidos a partir de impresoras 3D”.

FALACIAS DE UN PRODUCTO VEGETAL GENERADO EN UNA IMPRESORA.

Citando a Reuters agrega: “La mezcla base de esta ‘carne’ está hecha a partir de proteína de soja y arvejas, además de garbanzos, remolacha, levaduras nutricionales y grasa de coco, que a través de las boquillas de la impresora forma la pieza en cuestión, imitando la apariencia de un bife tradicional”.

Como se ve, de carne no tiene nada, es bueno establecerlo categóricamente. Sin embargo, el cofundador y presidente ejecutivo de Redefini Meat, Eshchar Ben-Shitrit, dijo a Reuters que lo que ellos imprimen es carne: “Nuestro producto es carne, tiene los mismos atributos, solo que se fabrica de una manera diferente”.

En fin, habría que preguntarle a qué atributos refiere y dónde está el origen animal. No sabrá responder, aunque seguramente insistirá en el engaño.

Eshchar Ben-Shitrit argumentó: “El hecho de que nuestros productos ahora los venda Giraudi Meats, las mismas personas que venden carne de alta calidad, demuestra que no se trata de productos veganos de compromiso”.

La afirmación anterior carece de sustento y no resiste el menor análisis. No porque algo se venda donde hay carne, tiene que ser carne. La biología no encontrará rastro alguno que pueda dar a una mezcla de vegetales la condición, ni las propiedades de la carne, aunque la fabricación adquiera su aspecto y se venda en prestigiosas tiendas europeas.

EXPANSIÓN EUROPEA.

Redefine Meat y el importador cárnico Giraudi Meats llegaron a un convenio por el cual esos productos ya están en Alemania, Países Bajos y Gran Bretaña, con planes de llegar a Francia, Italia, Grecia y Suecia.

Está bien que expandan sus productos, pero es inmoral engañar al consumidor diciendo que venden algo que en realidad no es.

ROBOT HUMANOIDE.

No quiero dejar de mencionar, también como avance tecnológico y al pasar, que en Dubai se está exhibiendo un robot humanoide con cara y gestos humanos. No tengan duda de que, en poco tiempo, en algunos años quizá, a alguien se le ocurrirá humanizarlos y legislar en defensa de sus derechos, equiparándolos con las personas de carne y hueso.

Foto de Reuters.

Tecnología uruguaya exportada al mundo para mejor manejo de heladas.

Tecnología uruguaya exportada al mundo para mejor manejo de heladas.

Los ingenieros Gabriel Mastrángelo y Gabriel Usera fundaron The Climate Box que crece en alcance global.

The Climate Box es un proyecto de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) para determinar microclimas del frio extremo en fincas productivas, lo que permite diseñar medidas para el control de daños.

ANII divulgó un video breve en el que explica que en el mundo, el 20% de los cultivos sufren daños por las heladas generando pérdidas de más de US$ 500 millones. Con la finalidad de corregir esa pérdida, los ingenieros Gabriel Mastrángelo y Gabriel Usera fundaron The Climate Box.

Usera explicó que colocaron termógrafos a un metro de altura, además se cuenta con alguna estación meteorológica cercana con historia de 30 o 40 años, y lo tercero es la modelación numérica que permite extender los datos a todo el campo.

Mastrángelo en tanto dijo que se estudia determinada área para determinado cultivo, pudiéndose determinar si es beneficiosa o no la inversión que se pretende.

Si el productor está establecido en el predio se hacen ajustes y se toman medidas pasivas para mejorar las respuestas a eventos extremos, entre ellos las heladas. Si es necesario se recomiendan medidas activas de protección antiheladas.

CON IMPORTANTE AVANCE Y PROYECCIÓN DE CRECIMIENTO EN 2023.

En 2019 se iniciaron los primeros trabajos que fueron los que impulsaron a la internacionalización, con un buen recibimiento de productores y fondes internacionales que invierten en agro.

El primer año se realizaron dos pilotos en Uruguay, uno en California y otro en España.

En el segundo año las ventas se triplicaron, y solo dos años fueron suficientes para que The Climate Box se expandiera a España, Portugal, Estados Unidos y México.

En 2023 la meta es multiplicar por 8 las ventas obtenidas en 2020, consolidando los mercados actuales y llegando a Australia, Nueva Zelanda, Francia, Italia, Perú y Chile.

Como comentara el Ing. Jaurena (INIA) sobre el tema. Es “ingeniería made in Uruguay aplicada en el agro mundial”.

Por más información, ingresar a la web The Climate Box – Control de Heladas

¿Qué es la energía renovable?

¿Qué es la energía renovable?

Aunque se las usa como si fueran lo mismo, la energía renovable es diferente a la energía limpia.

Mencía Montoya Barreiros | La energía renovable es aquella que se genera mediante recursos inagotables o renovables y no contaminantes. Al reducir la dependencia de otras fuentes de energía y facilitar la transición energética, se han vuelto esenciales para combatir el cambio climático. Sin embargo, el uso de la energía renovable a gran escala también tiene dificultades. Esto ha llevado a plantear el papel de las energías “limpias”, que pese a su valor en la transición energética no siempre pueden homologarse con las alternativas verdes.

LA ENERGÍA RENOVABLE COMO FUENTE DE ALTERNATIVAS.

Las energías renovables incluyen la energía solar térmica y fotovoltaica, la eólica, hidráulica, marina, geotérmica y la biomasa, entre otras. Todas tienen en común que utilizan recursos naturales que pueden renovarse infinitamente, pero no todas las energías renovables son verdes. La clave está en cómo generan energía y su capacidad de tener impactos ambientales negativos. Por ejemplo, si las plantas de energía hidráulica superan cierta potencia, causan daños irreversibles en el entorno fluvial y en el ambiente.

Aun así, la energía renovable pretende ser el as bajo la manga en la transición energética frente a un mayor consumo y un mundo cada vez más afectado por las consecuencias del cambio climático. Al no emitir gases de efecto invernadero, estas fuentes de energía ayudan a frenar la degradación ambiental por la quema de combustibles fósiles, y su origen las hace más sostenibles frente a las que dependen de reservas finitas. También las acompaña el factor económico, ya que generan miles de nuevos empleos.

La Agencia Internacional de Energía señala que el 80% de las inversiones en el sector eléctrico en 2022 irán dirigidas a las fuentes renovables.

Un ambiente político favorable y la búsqueda de soluciones ante los dilemas de la dependencia energética facilitan esta tendencia. En esa línea, la firma del Acuerdo de París en 2015 y la puesta en marcha del Pacto Verde de la Unión Europea o el Green New Deal en Estados Unidos buscan darle peso a las energías renovables en el consumo internacional. Más aún, la actual crisis energética les ha demostrado a los países la volatilidad y el riesgo de depender de la importación de combustibles fósiles, lo que ha consolidado la necesidad de buscar alternativas.

EL RETO DE LA DEMANDA Y EL AUGE DE LAS ENERGÍAS “LIMPIAS”.

Pese a su valor en la transición energética, la energía renovable también tiene dificultades. Primero, no hay elementos necesarios suficientes, como el cobalto o el litio, para cumplir con los objetivos de generación de energía. Segundo, su alto costo de instalación hace improbable adoptar energías renovables a gran escala. Por ejemplo, pese a que en España existe una subvención para instalar paneles solares, la cuota inicial a pagar por cada casa ronda los 4.600 euros. Además, desde las comunidades ha habido oposición a que se construya esta infraestructura por sus impactos ambientales y paisajísticos. Incluso sin estas dificultades, las renovables no serían capaces de generar energía suficiente para satisfacer una demanda cada vez mayor.

Ante estas dificultades y la crisis energética actual, se ha planteado la opción de otras energías “limpias”. Estas son fuentes de energía que no contaminan, en concreto que no emiten gases de efecto invernadero, igual que la eólica y la solar. Pero no todas las renovables son limpias y viceversa, e incluso se discute qué tan limpias son algunas.

Está el caso de la energía nuclear, que se ha vuelto central para la transición energética europea y estadounidense. Sin embargo, no es renovable, ya que se genera a partir de un recurso limitado, el uranio, y además produce residuos radiactivos que no pueden reciclarse.

Otro ejemplo más controvertido es el gas natural, que sí genera gases de efecto invernadero. No obstante, la Unión Europea ha decidido respaldar el uso de ambas en la transición ecológica ante las necesidades energéticas.

Los artículos de M. Montoya Barreiros en El Orden Mundial se pueden seguir aquí: Mencía Montoya Barreiros en El Orden Mundial – EOM

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