En el mercado local de lanas hubo menor actividad y el interés de la demanda se concentra en lanas muy finas y certificadas.
José L Trifoglio | En el mercado local la operativa fue más reducida que en años anteriores a esta altura del año, como consecuencia de la inestabilidad internacional y el reflejo de esto en los pedidos que vienen desde el exterior.
Si bien el interés de la demanda continúa concentrado en lanas muy finas con alguna certificación, y se concretan algunos negocios puntuales, por los demás tipos de lana, la falta de negocios con el exterior, no permite que se concreten prácticamente operaciones.
José L Trifoglio es el responsable del Dpto. de Lanas de Zambrano & Cía.
El mercado lanero australiano registró diferente tendencia según la moneda en que se analice. En dólares americanos continuó bajando y el IME alcanza el valor más bajo de la zafra.
José L Trifoglio | El mercado lanero australiano mostró diferentes tendencias según la moneda en que se analice, debido principalmente a la evolución de la relación cambiaria de la moneda local y las demás divisas.
Mientras que en dólares australianos en general el mercado registró una leva mejora, en dólares americanos bajaron las cotizaciones de la mayoría de las categorías.
La oferta de lana fue mayor que las semanas previas, debido a que, en el centro de Melbourne, las restricciones por el Covid-19 durante los meses anteriores, habían limitado la cantidad de días de ventas a dos, para minimizar la cantidad de tiempo que los asistentes estaban presentes en las subastas de lana.
Estas restricciones se redujeron en los últimos días y eso generó que se realizaran remates durante tres jornadas.
El Indicador de Mercado del Este bajó 10 centavos de dólar americano (1% por debajo del cierre semanal anterior) y se ubicó en el nivel de U$S 9,62 por kilo base limpia, el más bajo de la actual zafra a la fecha.
VARIACIÓN RESPECTO AL CIERRE SEMANAL ANTERIOR.
Analizando el comportamiento de los precios con respecto al cierre semanal anterior, observamos que, en dólares americanos, los vellones de 19,5 y 20 micras fueron las únicas categorías que registraron un leve movimiento positivo, al subir en el entorno del 0,15%. El resto de las descripciones de lana para peinar bajaron sus cotizaciones. Los descensos se ubicaron entre 0,2% (21 micras) y 3,5% (30 micras).
La oferta semanal totalizó la cantidad de 41.500 fardos, (incluyendo una selección de lanas Merino producidas en Nueva Zelanda) y la demanda adquirió el 90,9%. En las salas de subastas, durante las tres jornadas de ventas, se observó que varios sectores de la demanda aprovecharon a adquirir lotes que tenían algún tipo de certificación, registrándose diferencias importantes de precios entre aquellos lotes que estaban certificados y los que no las tenían.
EL PRECIO MÁXIMO DE ESTA SEMANA.
El precio máximo correspondió a un fardo de lana de 13,1 micras, 79mm de largo de mecha, 0,9% de contenido vegetal, 34 N/Ktek de resistencia a la tracción y 75,5% de rinde al peinado, que se pagó US$ 46,59 por kilo base sucia. Se trataba de un fardo que tenía certificación de SustainaWOOL y Authentico.
ANÁLISIS DE LOS PRECIOS DE VARIOS MICRONAJES EN LOS ÚLTIMOS AÑOS.
Esta semana hemos querido analizar los precios de algunos micronajes en Australia, comparando en esta oportunidad los promedios de los últimos años, incluyendo el del año 2021 al 31 de octubre pasado. En ese sentido observamos que en lo que va del año 2021, los precios promedios de algunos micronajes, están mostrando un mejor nivel incluso al compararlo con precios promedios del año 2019 (es decir pre-pandemia), y ese es el caso de los vellones de 16,5 a 17,5 micras.
A partir de los precios de las lanas de 18 y hasta 22 micras inclusive, si bien los promedios en lo que va del año 2021 son mejores que los promedios de todo el año 2020, los mismos en general son los más bajos de los otros años que se incluyen en el análisis.
Hay un tercer sector, el de las lanas de 26 a 32 micras, en donde los promedios alcanzados durante los primeros 10 meses del año 2021, son los más bajos de los últimos 5 años, inclusive, más bajos que el promedio del año 2020, en plena pandemia.
PRÓXIMAS VENTAS.
Según Australian Wool Exchange, aunque ya se pueden realizar, como en esta semana 3 días de subastas en Melbourne, finalmente, los próximos remates se realizarán durante los días 23 y 24 de noviembre en las tres regiones. La cantidad de fardos inscriptos para esas dos jornadas, actualmente se ubica en los 41.300 aproximadamente.
La sumatoria de una serie de factores que influyen en el mercado lanero, lamentablemente se están alineando en forma negativa y el efecto “yo-yo” que veíamos en las semanas previas, parecería ser que entró en una etapa de baja sostenida, ya que desde las ventas del pasado 20 de octubre, al menos en dólares americanos, el mercado lanero, semana a semana registra una nueva corrección a la baja.
Entre esos factores, destacamos el impacto de la desaceleración de la economía China, consecuencia de las dificultades del sector inmobiliario tras la deuda de la empresa Evergrande; el aumento de los costos de los fletes internacionales; las restricciones energéticas, y como si esto fuera poco, la inflación, que ha aumentado, lo que amenaza con reducir los márgenes de ganancia y el poder adquisitivo de los consumidores chinos.
Por otra parte, algunos países de Europa con amenaza sanitaria, ante los bajos niveles de vacunación por el Covid-19, agregan una cuota de incertidumbre, al estar ingresando en el período invernal. Existen expectativas, de ver cómo esos factores pueden o no, generar en el futuro consecuencias negativas más importantes y ver su incidencia en los precios.
José L Trifoglio es el responsable del Dpto. de Lanas de Zambrano & Cía.
Esta semana el mercado de quesos se mantuvo incambiado respecto a las ferias anteriores: poca oferta, pocos compradores que digitan sus compras telefónicamente, y precios que no varían.
Las ventas fueron totales en la única feria de quesos que queda en el país, dijo Eduardo Mesa.
Los valores de la semana.
Queso Colonia de primera calidad entre los $ 160 y $ 180.
Queso Colonia de marca reconocida y estacionados, entre $ 190 y $ 230.
Queso Colonia de segunda calidad entre $ 150 a $ 160.
Quesos con fermento, marcas reconocidas con 60 y 70 días, entre $ 170 y $ 230.
Queso fermento nuevo, semanal, entre $ 150 y $ 170, dependiendo un poco de la calidad.
Queso con destino fundición entre $ 90 y $ 110.
Dambo y Quartirolo, entre $ 150 y $ 160.
Queso Sardo de $ 160 a $ 170.
Quesos para rallar de $ 150 a $ 160.
Magros con y sin sal de $ 160 a $ 170.
Huevos de campo, $ 35 a $ 40 la docena.
Mantecas caseras, de $ 140 a $ 160 el kilo, con poca oferta.
Muzzarella común de $ 150 a $ 160.
Muzzarella de marca impuesta en el mercado entre $ 180 y $ 200.
Roquefort nacional $ 350.
Quesitos Colonia de a kilo entre $ 160 y $ 185.
Quesitos Colonia con gusto incorporado de $ 180 a $ 190.
El nuevo informe Perspectivas Alimentarias de la FAO examina los impulsores del aumento de los precios de los productos alimenticios, el flete y los insumos agrícolas
El comercio mundial de alimentos se ha acelerado y está a punto de alcanzar un récord histórico tanto en términos de volumen como de valor, según un nuevo informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Si bien el comercio mundial de alimentos ha demostrado una “notable resiliencia a las interrupciones a lo largo de la pandemia de Covid-19”, el rápido aumento de los precios de los productos alimenticios y la energía plantea desafíos significativos para los países y consumidores más pobres, que gastan una gran parte de sus ingresos en estas necesidades básicas”, dice la FAO en su nuevo panorama alimentario.
El organismo internacional espera que la factura mundial de importación de alimentos alcance un máximo histórico en 2021 y supere los 1,75 billones de dólares, lo que marca un aumento del 14% con respecto al año anterior y un 12% más que el pronóstico anterior en junio de 2021. El aumento está impulsado por los mayores niveles de precios de los productos alimenticios comercializados internacionalmente y un aumento de tres veces en los costos de flete.
Las regiones en desarrollo representan el 40% del total y se espera que su factura agregada de importación de alimentos aumente en un 20% en comparación con 2020. Se espera un crecimiento aún más rápido para los países de bajos ingresos con déficit de alimentos, debido a los mayores costos más que a los mayores volúmenes de importación de alimentos.
Las regiones en desarrollo se enfrentan a fuertes aumentos en los precios de los productos básicos como los cereales, las grasas animales, los aceites vegetales y las semillas oleaginosas, mientras que los alimentos de alto valor, como las frutas y verduras, los productos pesqueros y las bebidas están impulsando la mayor parte de los aumentos para las regiones desarrolladas.
Perspectivas Alimentarias se publica dos veces al año y ofrece las revisiones de las tendencias de la oferta y la demanda del mercado para los principales productos alimenticios del mundo, incluidos los cereales, los aceites vegetales, el azúcar, la carne y los productos lácteos y el pescado. También analiza las tendencias en los mercados de futuros y los costos de envío de los productos alimenticios.
SOLIDEZ PARA LOS CEREALES.
Las perspectivas de producción mundial para los principales cereales siguen siendo sólidas, y se esperan cosechas récord en 2021 para el maíz y el arroz, aunque se prevé que la utilización de cereales para el consumo humano y la alimentación animal crezca más rápido.
SEMILLAS OLEAGINOSAS Y PRODUCTOS DERIVADOS.
Tras un estrecho equilibrio en 2020/21, las previsiones preliminares para la temporada 2021/22 apuntan a algunas mejoras en la situación general del suministro de semillas oleaginosas y productos derivados, pero sus respectivas existencias de final de temporada podrían permanecer por debajo de la media.
MAYOR PRODUCCIÓN DE CARNE.
Se pronostica que la producción mundial de carne en 2021 se expandirá, principalmente provocada por un rápido repunte de la producción en China, especialmente la carne de cerdo. Se esperan notables expansiones de la producción impulsadas por la demanda en todas las principales regiones productoras, excepto Oceanía.
Es probable que una desaceleración del crecimiento en el comercio mundial de carne se deba a las disminuciones anticipadas de las importaciones por parte de las principales regiones importadoras, especialmente Asia y Europa.
EXPANSIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE LECHE.
Se pronostica que la producción mundial de leche en 2021 se expandirá, con aumentos anticipados en todas las principales regiones productoras, lideradas por Asia y América del Norte.
También se pronostica que el comercio mundial de productos lácteos se expandirá, en medio de la recuperación económica en curso de las interrupciones del mercado de Covid-19.
Sin embargo, en los últimos meses, la tasa de crecimiento de las importaciones se ha desacelerado debido al aumento de la producción nacional y la lentitud de la demanda de los consumidores.
PRECIOS DE LOS INSUMOS AGRÍCOLAS.
Los expertos de la FAO elaboraron un Índice Mundial de Precios de los Insumos (GIPI) para ayudar a examinar los efectos del rápido aumento de los precios de los insumos, especialmente los de la energía derivada de los combustibles fósiles, en los precios de los alimentos, la evolución futura de los precios y sus probables consecuencias para la seguridad alimentaria mundial.
El ejercicio revela que el GIPI, que comprende los precios de la energía, los fertilizantes, los plaguicidas, los alimentos de animal y las semillas, y el Índice de Precios de los Alimentos de la FAO (FFPI),que rastrea los precios comercializados internacionalmente de los principales productos alimenticios agrícolas y alcanzó un máximo de 10 años en agosto de 2021, se han movido de manera sincrónica desde 2005, lo que indica que los mayores costos de los insumos se traducen fácilmente en precios más altos de los alimentos.
En el año hasta agosto de 2021, el FFPI aumentó en un 34% y el GIPI aumentó en general en un 25%, en comparación con el mismo período en 2020.
GRANDES DIFERENCIAS ENMASCARADAS.
Se señaló que las medidas mundiales agregadas enmascaran grandes diferencias regionales y sectoriales dentro de la agricultura. Los productores de soja, por ejemplo, enfrentan menores necesidades de fertilizantes nitrogenados actualmente caros, por lo que deberían beneficiarse de precios más altos de los productos.
Los productores de cerdos, por el contrario, enfrentan altos costos de alimentación y bajos precios de la carne, reduciendo los márgenes.
El análisis ofrece información sobre posibles cepas. El África Subsahariana, por ejemplo, depende de las importaciones de nitrógeno, cuyo precio es impulsado por los de los combustibles fósiles, para alrededor del 70% de la oferta.
También apunta a un número creciente de países, ahora 53, donde los hogares gastan más del 60% de sus ingresos en necesidades como alimentos, combustible, agua y vivienda.
La FAO advierte que el aumento de los precios de los alimentos y los combustibles puede tener un impacto altamente regresivo en los consumidores pobres e insta a una vigilancia particular a este respecto.
Ayer comenzó el remate 241 de Plaza Rural con Plaza Braford, en el cual se vendieron 9.574 vacunos (92% de la oferta) a muy buenos precios aunque todas las categorías ajustaron a la baja en comparación con el remate 240.
Por las condiciones del mercado, la caída de los valores no sorprende, por el contrario, era una situación esperada tanto por vendedores, escritorios y compradores.
Uruguay exportó, en los primeros diez meses del año, US$ 2.300 millones en el sector cárnico, 53% más que en igual período de 2020. Asimismo, entre octubre de 2020 y de 2021 se vendieron 530.000 toneladas, cifra que supera el récord alcanzado en 2006. El titular del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Conrado Ferber (foto), atribuyó estos logros a que el país mejoró su industria y la cantidad de terneros y aprovechó las circunstancias internacionales.
En entrevista con Comunicación Presidencial, Ferber precisó que Uruguay es el octavo exportador de carne en el mundo y que los factores que hicieron posibles los resultados exitosos fueron externos e internos. Manifestó que 2021 es récord en exportación cárnica, en precios, mercados y unidades faenadas, y que supera al 2006.
A su entender, el país se posicionó de forma adecuada para enfrentar la gran demanda del mercado de China, al disponer de mucho ganado en el rodeo, una industria fuerte y un sistema sanitario adecuado. Explicó que en el ámbito local se produjo un cambio en el sistema productivo agropecuario que permitió mantener menos ganado veterano, faenar novillos más jóvenes y lograr un stock de alrededor de 3 millones de terneros.
“El Gobierno dejó en claro que la válvula de la exportación en pie estará abierta durante este período, que no estamos pensando en poner impuestos y trabajamos con la tranquilidad de poder proyectar en el tiempo. Tenemos que demostrar que el sector agropecuario será la locomotora que va a sacar la economía adelante”
En el ámbito internacional, el jerarca detalló los inconvenientes entre Australia y China, los problemas de sequía y la enfermedad de la vaca loca que perjudicaron a Brasil y lo dejaron afuera del mercado chino, la autoexclusión de Argentina y el hecho de que la zona oeste de Estados Unidos también se viera afectada por sequías.
“Ese combo, frente a una gran demanda china de carne, llevó al país a tener un gran año. Era un buen momento para que esto ocurriera, el país lo precisaba”, enfatizó Ferber, quien sostuvo que se precisa que el productor siga apostando a la crianza de animales a pasto o corral.
“El Gobierno dejó en claro que la válvula de la exportación en pie estará abierta durante este período, que no estamos pensando en poner impuestos y trabajamos con la tranquilidad de poder proyectar en el tiempo. Tenemos que demostrar que el sector agropecuario será la locomotora que va a sacar la economía adelante”, ponderó. Para Ferber, se debe hacer el esfuerzo de aplicar alguna tecnología más en el sector productivo y lograr, por ejemplo, un destete precoz, a fin de generar una mayor cantidad de terneros.
En relación con el trabajo del Instituto Nacional de Carnes (INAC), se refirió a la promoción en el exterior a fin de aumentar los volúmenes y el valor. Para eso, se realizan campañas en mercados importantes, como China, Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea, dijo.
Reveló que los miembros del Consejo de Importadores de Carne de Estados Unidos (MICA) están de acuerdo en que se concrete un tratado de libre comercio (TLC) entre ambas naciones, a efectos de mejorar el acceso a la carne uruguaya en ese país. “Para el consumidor de Estados Unidos la carne uruguaya baja en grasa es muy importante”, agregó.
“Entendieron que vale la pena empezar a trabajar y tienen cifradas esperanzas en crear un sistema rápido y exportar a ese mercado que involucra a unos 650 millones de personas que compran el 6% de la carne que se exporta en el mundo. Hay mucho para crecer, están adoptando costumbres occidentales, y tenemos mucha esperanza en que el acuerdo cristalice”, expresó Ferber.
Con respecto a los aranceles que se pagan al concretar los negocios, advirtió que, para las exportaciones, representan un inconveniente en cuanto a la competitividad. “Tener un TLC con China asegura competitividad en el mercado”, definió.
EXPORTACIONES Y MERCADOS.
El gerente de Información del INAC, Jorge Acosta, informó que entre enero y octubre se exportaron más de US$ 2.300 millones en el sector cárnico, lo que representa un 53% de crecimiento en relación con similar período de 2020. Puntualizó que la venta total de los bienes y servicios uruguayos es de US$ 8.700 millones y que la carne significa más del 25% de esa suma.
Mejoró la participación de Japón en las ventas uruguayas, con altos valores comerciales, y también se incrementó la colocación de los productos cárnicos delanteros y desosados en Corea del Sur. Además, las ventas a la Unión Europea crecieron, gracias a que los cupos arancelarios estaban incluidos en los que administra el INAC.
Agregó que los principales destinos de estos productos son China, con 57%; el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), conglomerado conformado por Canadá, México y Estados Unidos (también conocido como Nafta), con 13%; la Unión Europea, con 12%; el Mercosur, con 5%; Israel, con 3%, y Japón, con 2%. La carne de vacuno representa el 81% del total exportado, con un valor promedio de 5.831 dólares por tonelada, seguido de menudencias y subproductos residuales, ambos con 5%.
El entrevistado detalló que se colocaron más de 530.000 toneladas entre octubre de 2020 y el mismo mes de 2021, cifra superior al récord de 2006, que fue de 480.000 toneladas. Valoró que en 2021 se haya recuperado la totalidad de los mercados y que hayan aparecido otros, tras un 2020 en el que se redujeron bastante los negocios con China. El país asiático es el primer socio comercial, con más del 60% de los ingresos y precios que han crecido de forma exponencial, agregó.
“La clave es que hay que faenar un animal y colocar todos los productos. China es un mercado que absorbe todos los productos del animal a muy buen valor y con arancel razonable”, precisó Acosta, y puntualizó que, en general, se exporta un 75% del producto y el 25% se comercializa en el mercado interno.
Asimismo, informó que mejoró la participación de Japón en las ventas uruguayas, con altos valores comerciales, y remarcó que también se incrementó la colocación de los productos cárnicos delanteros y desosados en Corea del Sur. Además, las ventas a la Unión Europea crecieron, gracias a que los cupos arancelarios estaban incluidos en los que administra el INAC.
FAENA.
Acosta señaló que en los primeros diez meses de 2021 se faenaron más de 2.200.000 animales, cifra anual promedio de los últimos 4 o 5 años. “Es una extracción del rodeo interesante, que se hizo posible por las condiciones excepcionales de mercado, que encontraron a Uruguay preparado, tanto en producción y alimentación de ganado a pasto y corral como con la industria que hace frente a esos mercados”, ratificó.