Montevideo | Todo El Campo | La pesca atravesó un año difícil en 2025 debido al extenso conflicto en el sector, entre las empresas y el Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma), pero aún así logró exportar 51.065 toneladas de pescados, moluscos y crustáceos, por un valor de 111,9 millones de dólares; y se prepara para lo que será «un año decisivo».
El impacto de los extensos paros y medidas de fuerza en el Puerto de Montevideo, que prácticamente paralizó la industria pesquera durante el año pasado —tras un 2024 también negativo ante la decisión de muchas empresas de no embarcar debido a la falta de rentabilidad del negocio por fuera de la zafra—, es innegable: entre mayo y agosto, las pérdidas se estiman en más 50 millones de dólares, según datos de la Cámara de la Industria Pesquera .
Sin embargo, el saldo total del año supuso ingresos por 111,9 millones de dólares gracias a las exportaciones de 51.065 toneladas de productos a 58 destinos del mundos, entre los cuales destacaron China (26%), Camerún (9%), Gabón (8%), Estados Unidos (7%) y Colombia (6%).
El impacto de los paros y el conflicto con el sindicato
El sabor, de todos modos, es agridulce: «Una pretemporada excepcional auguraba una temporada récord, pero esta fue destrozado por los temas sindical , aseguró el director ejecutivo de Novabarca e integrante de la CIPU, Carlos Olivera, al respecto. Para el empresario pesquero, en los meses de zafra, en los cuales se dio el grueso del conflicto sindical, se podría haber exportado, de mínimo, el doble.
«Para que se tenga idea del masivo daño que le causó el paro sindical a la familia de la pesca en 2025, solo veamos la evolución mensual de las exportaciones del 2023 (último año sin paro significativo) en azul y del 2025 (en naranja)», consideró en redes sociales, adjuntando un gráfico comparativo entre los resultados de ambos años. «Nótese cómo se venía trabajando en el primer cuatrimestre del 2025 y solo imaginemos cuánto más podríamos haber producido si de mayo en adelante el comportamiento de las barras naranjas hubiera sido el mismo que el de las azules», señaló.
Ante este análisis que, si bien no deja de ser contra fáctico, se apoya en una dinámica observable del negocio, el empresario pesquero sostuvo que «los 50 millones de dólares de pérdidas son realmente conservadores».
El 2026, un año clave para la pesca
Ante estos datos, Olivera insistió en que «cada día de pesca cuenta» y que, «tras haber perdido las dos últimas zafras a manos de los sindicatos, con empresas a la venta e inversiones paralizadas, el 2026 se presenta un año decisivo » para la industria pesquera uruguaya. «Será la batalla por la supervivencia entre los que destruyen y los que construyen. Será el año para retomar la senda de la inversión, el empleo y el crecimiento», insistió.
«No nos podemos dar estos lujos destructivos. El 2026 será el año en el que la pesca marque la diferencia en el Uruguay, el principio de una senda de prosperidad para miles de familias y el ejemplo para otros tantos sectores del país», cerró el empresario.
Montevideo | Todo Campo |Las perspectivas para la industria avícola mundial se mantienen sólidas para 2026, con otro año de sólido crecimiento de alrededor del 2,5%, tras tres años consecutivos de crecimiento aproximado del 3% a nivel mundial.
Las industrias avícolas en la mayoría de los países han experimentado condiciones de mercado sólidas, y muchos países de América Latina y el Sudeste Asiático aún presentan buenas perspectivas. El crecimiento optimista de la producción en Europa y el crecimiento a largo plazo en EE. UU., India y China demuestran la rapidez con la que las condiciones del mercado pueden cambiar cuando la industria decide expandir la producción en condiciones alcistas. En estos países, existe una creciente necesidad de reequilibrar los mercados mediante un crecimiento de la producción más lento.
El crecimiento del consumo de aves de corral se debe a factores como las menores restricciones culturales sobre el consumo de aves de corral en comparación con otras proteínas, las condiciones económicas más sólidas en mercados clave en crecimiento como Asia, África y Latinoamérica, los precios competitivos, especialmente en el período actual de baja oferta de carne de res y huevos, y las tendencias de consumo que priorizan la conveniencia, la variedad y la salud.
El reciente y rápido aumento en el uso de fármacos GLP-1 para la pérdida de peso también podría impulsar el consumo de pollo, ya que forma parte de las dietas recomendadas.
Rabobank reconoce que la volatilidad de los mercados seguirá siendo un riesgo pese a lo cual las perspectivas globales son positivas debido a precios estables en los piensos. Sin embargo, dado que aún nos encontramos en la fase inicial de la temporada de producción agrícola del hemisferio norte, las condiciones podrían cambiar. Los principales impulsores de la volatilidad seguirán siendo la geopolítica y la gripe aviar.
La actual situación de alta presión de la gripe aviar en el hemisferio norte debería servir como una llamada de atención para los productores, ya que podría afectar significativamente la producción y el comercio locales si el virus continúa propagándose durante el invierno.
La geopolítica es otro factor disruptivo importante a tener en cuenta, con posibles impactos en los mercados similares a los observados el año pasado, especialmente si se firman nuevos acuerdos comerciales o si se alcanza un posible acuerdo de paz en Ucrania que podría conducir a la reconstrucción de las industrias locales con un mejor acceso a los mercados internacionales.
Otros aspectos a monitorear incluyen la disponibilidad de mano de obra, la rápida adopción de tecnología inteligente (incluida la inteligencia artificial) y el aumento de las inversiones en la industria.
Se prevé un crecimiento del comercio mundial del 1,5% al 2%, inferior al crecimiento general del mercado avícola. Esto refleja una transición continua hacia políticas orientadas a la seguridad alimentaria, con los gobiernos centrándose más en la producción local y menos en el comercio.
Brasil y China están bien posicionados para aumentar su cuota de mercado, pero deben prever una volatilidad continua impulsada por la geopolítica y la gripe aviar. Entre los posibles factores disruptivos se incluyen los acuerdos comerciales con Estados Unidos y un acuerdo entre la UE y el Mercosur.
Montevideo | Todo El Campo | En lo últimos dias la Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas (CUPRA) expresa su preocupación por la evolución de los precios del pollo, al constatar que la fuerte baja registrada en el precio “en planchada” no se refleja en los valores que paga el consumidor final.
Esta dinámica contrasta con lo ocurrido a nivel productivo. Desde fines de noviembre y durante todo diciembre, el precio del pollo entero en planchada acumuló una baja estimada de entre 15% y 20%, ampliando la brecha entre los valores en origen y el precio final.
“Hoy el pollo vale hasta 20% menos para quien lo produce, pero esa baja no se ve en el bolsillo del consumidor” decía entre otras cosas Domingo Estevez presdiente de la gremial.
Sin embargo este planteo genero que los distribuidores salieran al cruce con una visión distinta sobre el tema.
“La Asociación Uruguaya de Distribuidores Avícolas (AUDA) desea expresar públicamente su profundo desacuerdo con el reciente comunicado emitido por CUPRA, en el cual se vierten afirmaciones que, a nuestro entender, no reflejan con precisión la realidad del sector ni el funcionamiento de la cadena avícola nacional”
Y agrega “Desde AUDA reafirmamos nuestro compromiso histórico con la transparencia, la competencia leal y el abastecimiento responsable, pilares que han guiado nuestra actividad y que han permitido consolidar un mercado estable, previsible y orientado al consumidor”.
Montevideo | Todo Campo | Se concretó este jueves la histórica donación al Estado uruguayo de tres islas de parte del multimillonario estadounidense Gilbert Butler, en un hecho calificado como histórico que marca hito para la conservación y el fortalecimiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP).
El presidente Yamandú Orsi encabezó en Río Negro el acto de incorporación de estas 514 hectáreas que corresponden a las islas Chala, Pingüino e Ingá, donde expresó: «Hace varias décadas que no se ve nada parecido a esto».
A su vez, el ministro Ortuño, anunció la ampliación del área protegida Esteros de Farrapos, que se incrementará a 21.565 hectáreas y 35 islas.
La donación de las tres islas, realizada por la Fundación Butler y se enmarca en el Proyecto Islas y Canales Verdes del Río Uruguay, una iniciativa binacional que involucra territorios de Uruguay y Argentina con un fuerte enfoque en conservación de la biodiversidad y ecoturismo sustentable.
«Es la primera vez que algo de estas características nos vincula con el lado argentino», sostuvo Orsi y se entusiasmó ante «la gran oportunidad para conformar un único parque binacional junto con Argentina».
A su vez, el intendente de Río Negro, Guillermo Levratto, consideró que “hablar de microrregión binacional es un enorme desafío que hoy asumimos” y valoró que posiciona al litoral en el ámbito nacional e internacional, mientras consideró que la naturaleza «deberá tratarse como un gran factor de desarrollo, con el ambiente y su cuidado» y se comprometió a desarrollar la cadena de valor turística mediante la capacitación y el estímulo al turismo náutico fluvial.
Las islas donadas
Las donaciones comprendieron las islas Chala, Ingá y Pingüino, que conforman 514 hectáreas. En dos de ellas hay infraestructura de ecoturismo lista para utilizar, incluidos muelles, refugios y baños.
El plan proyectado prevé impulsar economías restaurativas y fortalecer a las comunidades, bajo un modelo basado en la conservación y la conectividad ecológica.
En la isla Ingá, el ministro Ortuño recorrió las instalaciones de un refugio, que forma parte de la donación. Hay tres infraestructuras en las islas donadas a Uruguay.
Montevideo | Todo El Campo |La Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas (CUPRA) expresa su preocupación por la evolución de los precios del pollo, al constatar que la fuerte baja registrada en el precio “en planchada” no se refleja en los valores que paga el consumidor final.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en diciembre los precios al consumo de la carne aviar mostraron un comportamiento dispar: el pollo entero no registró variaciones, los cortes sin hueso presentaron una leve baja, mientras que los cortes con hueso aumentaron de forma significativa. Como resultado, el promedio de la carne aviar cerró el mes con una suba de 0,60%, pese al contexto general de estabilidad de precios, expresado en un IPC mensual del 0,09%.
Esta dinámica contrasta con lo ocurrido a nivel productivo. Desde fines de noviembre y durante todo diciembre, el precio del pollo entero en planchada acumuló una baja estimada de entre 15% y 20%, ampliando la brecha entre los valores en origen y el precio final.
“Hoy el pollo vale hasta 20% menos para quien lo produce, pero esa baja no se ve en el bolsillo del consumidor”, señaló Domingo Estévez, presidente de CUPRA, quien advirtió que esta situación genera preocupación en el sector. “Cada vez que hay una pequeña suba salen los intermediarios a denunciarlo, pero ahora que hay una baja importante nadie dice nada y la cadena comercial se queda con la diferencia, perjudicando a los consumidores”, resaltó el directivo de la gremial avícola, en referencia a que en agosto pasado se denunciaron fuertes subas, que no fueron tales, y que habría un importante desabastecimiento de pollo en los meses siguientes, cosa que tampoco sucedió. “La realidad es que nunca faltó pollo y la plaza estuvo siempre abastecida”, destacó Estévez.
Esta situación fue motivo de una consulta del MGAP que en su momento convocó a la gremial para conocer la situación a fondo, que fue clarificada con información y datos duros que respaldaron su posición y que actualmente vuelven a dejar en evidencia su postura.
Desde la gremial se indicó que el pollo es una de las principales proteínas consumidas por los hogares uruguayos y que resulta clave analizar cómo se están trasladando los precios a lo largo de la cadena comercial, en un contexto de presión sobre la rentabilidad de la producción.