El proyecto que se centra en la integración de la producción ovina a la vitícola. Para una integración exitosa, se deben realizar adaptaciones del sistema vitícola y del manejo de los ovinos.
Montevideo | Todo El Campo | En el marco de la Expo Melilla, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) ofreció una charla en la que se presentaron los avances de una línea de investigación innovadora que integra el pastoreo ovino en viñedos como estrategia que apunta a mejorar la sostenibilidad ambiental, económica y productiva de la vitivinicultura uruguaya.
Los investigadores Andrés Coniberti y Georgina García Inza son los encargados de este proyecto que se centra en la integración de la producción ovina a la vitícola. Para una integración exitosa, se deben realizar adaptaciones del sistema vitícola y del manejo de los ovinos. Esto permite maximizar los servicios ecosistémicos, productivos y económicos de la integración.
“El objetivo es maximizar el tiempo que los ovinos pueden permanecer en el viñedo y minimizar el tiempo de supervisión”, explicaron los técnicos durante la presentación.
El proyecto se lleva adelante en articulación con las facultades de Veterinaria y Agronomía de la Universidad de la República, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi), productores vitivinícolas y expertos internacionales, consolidando un enfoque interdisciplinario con fuerte proyección en el sector.
Durante la actividad, se destacaron los múltiples beneficios ambientales de esta estrategia, entre ellos el aporte y ciclado de nutrientes, la incorporación de carbono en el suelo, el aumento de la biodiversidad y la reducción en el uso de insumos como herbicidas, fertilizantes y fungicidas, así como de las emisiones de carbono.
En cuanto a los aportes al sistema productivo, los investigadores subrayaron la reducción de costos y de mano de obra, el control eficiente de malezas, la disminución del inóculo de enfermedades, la eliminación de rebrotes del tronco y el deshojado en la zona del racimo. Asimismo, se resaltó su contribución a mejorar la imagen y comercialización del producto final, en línea con las demandas actuales de los mercados.
La presentación evidenció el potencial de esta alternativa para avanzar hacia sistemas vitivinícolas más eficientes, sostenibles y alineados con los desafíos y oportunidades del agro uruguayo actual. (INIA).
“La iniciativa contempla, además, su proyección internacional a través de acciones de diplomacia cultural, con el apoyo de las embajadas y consulados uruguayos”.
Montevideo | Todo El Campo | En la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores tuvo lugar el lanzamiento de la iniciativa “Vitivinicultura como Cultura Viva del Uruguay”, impulsada conjuntamente por el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE), el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi).
El MRREE expresó en un comunicado, que “el objetivo de la propuesta es posicionar a la vitivinicultura uruguaya en la agenda pública nacional como una expresión de la cultura viva del país, destacando su vínculo con los saberes y oficios, la memoria, los paisajes, la arquitectura, los archivos y las comunidades, entre otras manifestaciones asociadas”.
En esta primera etapa, a partir del lanzamiento, “apunta a consolidar una línea de trabajo interinstitucional con proyección tanto nacional como internacional”.
En ese marco se firmó la Declaración de Palacio Santos por parte de las instituciones mencionadas, como forma de dejar asentado el “compromiso con la gobernanza y el desarrollo de esta agenda. La iniciativa contempla, además, su proyección internacional a través de acciones de diplomacia cultural, con el apoyo de las embajadas y consulados uruguayos”.
Reafirmando y reconociendo la relevancia del acto, el director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), John Barker, remitió un mensaje en video en el que destacó la importancia de promover acciones que integren vitivinicultura, patrimonio, comunidad y proyección internacional.
Amanda Barnes realizó una intervención “sobre los vinos uruguayos como expresión de memoria, territorio y proyección”, también hubo una presentación musical del grupo Bandoneonas; y una muestra de la artista uruguaya Gabriela Rieiro.
Sobre esta última, cabe precisar que su exposición instalada en la sala Figari del Palacio Santos, permanecerá abierta al público de lunes a viernes en el horario de 10.00 a 16.00, hasta el jueves 30 de abril.
En su comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores saludó la iniciativa, “que contribuye a proyectar al Uruguay en el mundo no solo por la calidad de su producción vitivinícola, sino también por el reconocimiento de la cultura como dimensión esencial de su identidad nacional”. Asimismo, reafirmó su compromiso de “acompañar las próximas etapas de implementación mediante acciones de diplomacia cultural”.
La actividad en el Palacio Santos contó con la participación del ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin; el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía; el presidente de Inavi, Diego Spinoglio; así como autoridades nacionales y representantes del cuerpo diplomático acreditado en Uruguay.
El sector vitícola dentro de la sectorial granjera fue la excepción, con el resultado económico más bajo de los últimos seis ejercicios.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Fueron presentados los resultados de gestión de las empresas CREA en los rubros ganaderos, agrícolas ganaderos, lecheros y granja.
En la jornada realizada el martes 9 de diciembre, el Ing. Agr. Martín Aguirrezabala, coordinador general de la institución, hizo una presentación general sobre los resultados y se compartió un documento elaborado por los coordinadores sectoriales, en el cual se detalla el comportamiento de cada sector en forma individual.
El siguiente artículo toma datos presentados por Aguirrezabala como del documento de 20 páginas con los resultados de gestión de cada sectorial.
Cabe precisar que los datos son presentados en moneda constante (al dólar de hoy igualado al poder adquisitivo de los años anteriores); y que cuando se hace mención al ingreso de capital (IK) éste estima resultados económicos simulando que la tierra y el capital son propios. Por tanto, es un indicador que no contempla el costo de la tierra, ni el costo del capital necesarios para producir.
Por otra parte, un establecimiento competitivo debería remunerar el costo de la tierra, el trabajo y el capital utilizados en el proceso productivo, aun cuando estos factores sean propios. Sólo remunerando la totalidad de los factores, las empresas podrán mantenerse, ser competitivas y crecer en el tiempo.
GANADEROS: EL SEXTO MEJOR RESULTADO EN LOS ÚLTIMOS 22 AÑOS.
En el ejercicio 24-25 el ingreso de capital de las empresas CREA ganaderas se ubicó en promedio, en US$ 141/ha, lo cual es el sexto mejor resultado de los últimos 22 años.
El ejercicio estuvo caracterizado por una producción de carne similar a la del ejercicio anterior, manteniendo la producción de carne por hectárea, por encima de los 150 kilos de carne por hectárea algo que se alcanzó por primera vez en el 24-25.
La mejora de los resultados a igual producción de carne se explica por una mejora de los precios del kilo producido, incluso absorbiendo un leve incremento de costos.
El ingreso de capital promedio de US$ 141/ha surge de la diferencia entre el producto bruto de US$ 355/ha y los US$ 214/ha dedicados a los insumos.
La rentabilidad fue del 2,76%.
En el ejercicio 24-25, el 48% de los establecimientos CREA tuvieron una mejora en el promedio respecto al 23-24.
Sobre el promedio de los últimos 10 años, los ganaderos estuvieron un 17% arriba.
Para el ejercicio en curso (25-26, de cual ya transcurrieron seis meses), los ganaderos CREA esperan “que los resultados sean mejores” a los del ejercicio 24-25. “Las proyecciones ubican el resultado potencial como el segundo mejor de los últimos 25 años, solo por detrás del ejercicio 21/22.
Esa expectativa de mejora se explica por los buenos precios del primer semestre y -aun estimando una baja del 15% de los precios del ganado para el segundo semestre-, se puede avizorar resultados económicos de las empresas superiores al ejercicio 24-25”.
“El clima, en la gran mayoría del país ganadero, viene siendo favorable. Hasta el momento, los pronósticos de menores lluvias a lo normal para la primavera y verano vienen impactando negativamente, solamente en el sureste del país. Queda aún por delante el verano y otoño, que según como venga climáticamente, determinará en mayor o menor medida el resultado de todo el ejercicio”, señala el reporte.
AGRÍCOLAS GANADEROS: A PRECIOS BAJOS, LOS RENDIMIENTOS SALVARON EL EJERCICIO.
El ejercicio 24-25 para los establecimientos agrícola ganaderos CREA, culminó con un resultado económico levemente superior al anterior, impulsado por rendimientos agrícolas excepcionalmente altos en cultivos de verano, a pesar de los precios bajos de los granos.
El ingreso de capital promedio se posicionó como el tercer mejor en los últimos 10 años.
El ingreso de capital en el ejercicio pasado fue de US$373/ha, que resulta de la diferencia del producto bruto de US$ 1.068/ha y los insumos US$ 695/ha.
La rentabilidad fue del 4%
El 44% de los agrícolas ganaderos CREA mejoraron el ingreso de capital respecto al ejercicio 23-24; y el 38% lo hizo sobre el promedio de los últimos 10 años.
La proyección sobre el ejercicio actual (25-26) para el cual aún faltan seis meses para el cierre, es de un período “desafiante en lo productivo” dado que “con los actuales precios futuros al cierre del ejercicio, se requerirá una mayor producción”.
Además “los precios de los granos se mantienen estables a bajos, aunque un reciente esbozo de aumento en el precio de la soja podría ser una alternativa de mejora de confirmarse”.
Las “recomendaciones” más importantes para el ejercicio actual son: “Mantener empresas productivas, diversificadas, con costos controlados y rotaciones ordenadas, es decir, empresas eficientes”.
“No desarmar el sistema productivo (respetar las rotaciones) y concretar opciones de precios cuando se presenten, sobre todo observando las primas en soja que podrían ser la variable de ajuste para concretar un precio en torno a los US$ 400/ton.”
“La ganadería es desafiante, y aunque en este sector aporta alrededor del 25% del producto bruto, se debe mantener la impronta y aprovechar las oportunidades, maximizando la productividad que aún está por debajo de lo esperable”.
LECHERÍA: UN EJERCICIO CON RELACIONES DE PRECIOS FAVORABLES.
En el sector lechero, el ejercicio 24-25 estuvo marcado por “relaciones de precio muy favorables” y condiciones climáticas “buenas en verano y otoño”, todo lo que determinó “un buen resultado económico”.
El ingreso de capital promedio fue de 594 US$/ha, que surge del producto bruto ubicado en US$ 2.959/ha, e insumos de US$ 2.365/ha.
La rentabilidad fue del 5,21%
El 38% de los productores lecheros CREA mejoraron respecto al ejercicio 23-24; y el 47% lo hizo respecto al promedio de los últimos 10 años.
En esas relaciones de precio favorables, los cereales tuvieron “valores históricamente bajos”, lo cual es bueno para el sector lechero dado que constituyen el principal componente energético de la dieta de las vacas. Sin embargo, eso “no se tradujo en diferencias importantes ni en los kilos de concentrado utilizado por vaca masa, ni en los costos de alimentación con respecto al ejercicio anterior”.
El precio de la leche, “se ubicó apenas por encima del promedio de los últimos 10 ejercicios, pero muy por encima del ejercicio anterior”.
El ejercicio es “una auspiciosa oportunidad de obtener muy buenos resultados. Hasta el momento se mantienen las relaciones de precio, aunque han surgido advertencias tanto en el precio internacional de la leche como en la situación de algunas industrias locales”, advierte el informe CREA.
“En términos climáticos, hemos tenido una de las mejores primaveras de los últimos años”, apunta el informe.
GRANJA: FRUTÍCOLAS CON LA MEJOR ZAFRA DE LOS ÚLTIMOS 4 AÑOS; PERO LOS VITICULTORES CON LOS RESULTADOS MÁS BAJOS DE LOS ÚLTIMOS 6 EJERCICIOS.
Los grupos granjeros CREA trabajan en los subsectores: viticultura y fruticultura.
VITICULTURA – La viticultura CREA explica cerca el 18% de la producción nacional de uvas con destino a vinificación.
El ejercicio 24-25 tuvo una “leve disminución en los niveles de producción; luego de una zafra anterior que estuvo pautada por una muy buen e inesperada recuperación de los niveles productivos, a pesar de la sequía 22-23”.
De todas formas, “las condiciones del año permitieron que un mayor porcentaje de la producción total fuera destinada a la elaboración de vinos de mayor calidad”, lo cual es “relevante para las empresas vitícolas CREA, ya que se trata de uvas por las cuales se reciben mejores precios de transferencia, afectando el resultado económico final”.
Se advierte que “los precios que se pagaron por las uvas sufrieron una nueva disminución” que “no solo fue en valores constantes, sino también en valores corrientes, respuesta del mercado a una sostenida disminución en los niveles de venta de vinos”, sobre todo los vinos de mesa.
El margen de contribución anual y el ingreso de capital en el último ejercicio “registran el peor resultado económico de las últimas 6 zafras”, y la caída del producto bruto, que fue de 13%, se debió a un 9,3% de baja de rendimiento y un 3,8% de baja de precio real. También se observa una importante variabilidad, entre las empresas, en su resultado económico; en respuesta a diferencias en la composición varietal de sus viñedos, y el destino final de su uva.
FRUTICULTURA – Las empresas que integran CREA Fruticultores explican cerca del 15% de la producción nacional de frutas de hoja caduca, ocupando el 9% del área de producción (320 ha aproximadamente), con fuerte incidencia de manzanas.
Los resultados de la última zafra cerrada (23-24) muestran “una leve mejora en los niveles productivos, sin llegar a los volúmenes registrados en zafras anteriores al 22-23. Junto con esto se registra una nueva mejora en los precios promedios de venta. Se considera que la coincidencia de niveles de producción no excesiva, con buenos niveles de consumo, explican esa mejora en los precios obtenidos”.
“Para el caso de las empresas frutícolas, la zafra 23-24 fue la mejor de los últimos 4 años, tendencia que no se espera revierta para la zafra 24-25”, de la cual aún no se poseen los datos definitivos.
CONCLUSIONES PARA EL SECTOR GRANJERO Y VITÍCOLA – En la conclusión sobre el sector granja, se señala que las empresas CREA “afirman una tendencia de buenos resultados” por “los niveles de producción, y una sensible mejoría en los precios de venta”.
El desafío para los frutícolas está en “sostener los niveles de productividad, cuidando la calidad del producto final”. Para lograrlo “es necesario mantener niveles de reinversión en nuevas plantaciones” e “incorporar tecnologías como riego y mecanización”.
La situación para la viticultura “es mucho más desafiante” con resultados económicos “más bajo de los últimos 6 ejercicios, dando señales que se alinean con la situación que vive la generalidad del sector vitivinícola uruguayo”.
La búsqueda de soluciones para el sector pasa por “un proceso de reconversión que apueste a una mejora en la calidad del producto final vino, la cual se vea reflejada en el valor de ese vino y permee a un mayor precio de compra de la materia prima uva”.
Para hacer que eso ocurra, “se deberá generar un plan de negocios y estrategia comercial que tenga como objetivo la búsqueda de nuevos mercados, y en especial, de aquellos en los cuales se logre un valor de venta acorde a la calidad de nuestros productos y aporten viabilidad a ese plan de reconversión”.
“No tener un mercado que ‘tire’ positivamente de un proceso de reconversión que apueste a la calidad por encima de la cantidad, pone en riesgo los resultados deseados”, concluye.
De confirmarse ese total significaría un incremento del 3% respecto a 2024, pero continuaría por debajo del promedio de los últimos años.
Montevideo | Todo El Campo | Esta semana, la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) publicó las primeras estimaciones sobre la producción anual mundial de vino para 2025.
La institución fundada hace más de 100 años (29 de noviembre de 1924), es referente mundial del sector vitivinícola, compuesta por 51 países productores y consumidores de uva y vino, representando el 90% de la superficie mundial de viñedo, el 88% de la producción mundial de vino y el 75% del consumo mundial.
Su creación fue a impulso de 8 países (España, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Luxemburgo, Portugal, Túnez); hoy ese número se ha extendido siendo Uruguay uno de sus miembros, también Argentina, Brasil y Chile.
Datos curiosos: Estados Unidos -el principal consumidor de vino en el mundo- dejó de ser parte del grupo por diferencias con el funcionamiento; en 2024 China -que está 10 lugares más abajo que Estados Unidos en el consumo- se convirtió en el Estado número 51. El único país de América del Norte que integra la OIV es México.
PRODUCCIÓN MUNDIAL 2025.
Inicialmente, la OIV estimó que en 2025 la producción mundial de vino será de entre 228 y 235 millones de hectolitros (1 hectolitro = 100 litros), y un promedio estimado de 232 millones de hectolitros.
Eso supone un incremento en la producción el 3% con respecto a la cosecha de 2024, que fue históricamente baja. Aunque positiva, esa mejora en la producción no deja al sector bien posicionado porque sigue estando un 7% por debajo de la media de los últimos cinco años, advirtió la OIV.
Este año, los mayores productores de vino son: Italia con 47,3 millones de hectolitros (Mhl), seguido por Francia (35,9 Mhl) y España (29,4 Mhl).
Estados Unidos ocupa el cuarto lugar como productor, en tanto que Australia se recupera de la mala cosecha de 2024 y se ubicó en el quinto escalón como productor mundial en 2025.
Sexto está Argentina, el mayor productor de Sudamérica.
La OIV dará a conocer los datos definitivos de la producción mundial de vino en 2025 en el segundo trimestre de 2026.
PRINCIPALES CONSUMIDORES.
Los países de mayor consumo de vino -datos de 2024- son Estados Unidos, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, que en conjunto son responsables de más del 50% de todo el vino a nivel mundial.
Donde la identidad vitivinícola se fusiona con lo tradicional.
Canelones | Todo El Campo | El Parque Artigas de Las Piedras fue el escenario de la 4ª edición de la Fiesta Capital de la Uva y el Vino, un evento de carácter gastronómico con elección de la representante de la vendimia, plaza de comidas, variedad de vinos, un paseo familiar que busca reivindicar el enoturismo y la actividad vitivinícola, danzas tradicionales y un gran espectáculo musical de Matías Valdez.
Hubo degustaciones de vinos de diversas bodegas, una feria con más de 60 emprendedores de todo el departamento de Canelones y un concurso gastronómico relacionado al vino.
Todo en un mismo predio. La Fiesta Capital de la Uva y el Vino se realizó el sábado 8.
Se realizó la tradicional elección de la representante departamental de la vendimia, en un certamen que consistió en preguntas y respuestas de las postulantes sobre cultura y conocimiento de rubro. La ganadora tendrá la misión de llevar la bandera de Canelones en la Fiesta Nacional de la Vendimia 2025.
Seguidamente, hubo tiempo para el concurso gastronómico, un certamen de destreza culinaria donde 10 postulantes debieron crear un plato siguiendo la consigna de que dentro de los ingredientes debía estar presente el vino, la uva o sus subproductos.
Dentro de los platos se pudo encontrar cocciones dulces y saladas. Cada plato contó una historia y encerró un propósito.
Los emprendimientos y la feria de emprendedores son un clásico de las festividades organizadas o apoyadas por el gobierno departamental. 60 emprendedores formaron una feria variopinta con ofertas muy variadas y para todas las edades. Las bodegas fueron la estrella de la jornada y recibieron la visita de los miles de espectadores que se hicieron presentes. Diez bodegas canarias llevaron sus productos a las calles pedrenses.
Los carros de comida también engalanaron la jornada entre aromas y sabores característicos que invitaban a consumir algunas de sus exquisiteces.
Al caer la noche, los vendedores de juguetes luminosos, algodón de azúcar, pop y manzana acaramelada mostraban también esa cosa de fiesta barrial, pueblerina que cual carnaval se llenaba de diversos colores.
UNA OPORTUNIDAD PARA IR EN FAMILIA.
Una de las asistentes a esta fiesta, Andrea Gómez, puntualizó que le encantan este tipo de eventos: “Soy fotógrafa, también soy emprendedora y poder trabajar de eso, de lo que a uno le gusta está muy bueno, así que que tengan estas oportunidades para mostrar su trabajo también está genial”.
Otro de los presentes, Johan Pintos, indicó que es una oportunidad “para venir y compartir en familia”.
El gran cierre estuvo a cargo del artista Matías Valdez, quien junto a su banda interpretó sus clásicos e hizo bailar a los presentes al ritmo del dos y uno.
🍇 La 4ta Edición de la Fiesta Capital de la Uva y el Vino contó con concurso gastronómico, elección de la representante de la vendimia, plaza de comidas, variedad de vinos, feria artesanal, danzas tradicionales y el cierre a todo ritmo con el cantante Matías Valdez. pic.twitter.com/wOj2b2oDCS
No hay pruebas concluyentes y sí limites metodológicos, señala desde España la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (Fivin).
Montevideo | Todo El Campo | Una nueva investigación brasileña ha encendido la polémica al vincular el consumo de alcohol con un mayor deterioro cognitivo y una supuesta reducción de la esperanza de vida. Sin embargo, desde la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (Fivin), a través de su proyecto La Ciencia del Vino, se alerta sobre la interpretación sesgada de estos resultados y se aboga por un análisis riguroso y sin alarmismos de la evidencia científica disponible.
Una reciente investigación publicada en la revista Neurology ha suscitado titulares alarmistas en varios medios de comunicación, al sugerir que “las personas que beben alcohol regularmente mueren 13 años antes que los no bebedores”. Sin embargo, Fivin, a través de su iniciativa La Ciencia del Vino, ha emitido una valoración crítica del estudio para poner en contexto sus hallazgos y evitar interpretaciones simplistas o erróneas.
El estudio en cuestión, realizado por investigadores de la Universidad de São Paulo (Brasil), analizó los cerebros de 1.781 personas fallecidas, cuyas autopsias fueron recolectadas en el Biobanco para Estudios del Envejecimiento de dicha universidad. Los datos sobre consumo de alcohol y funciones cognitivas se obtuvieron mediante entrevistas con familiares que habían acompañado a los fallecidos durante sus últimos seis meses de vida.
Los investigadores dividieron a los sujetos en cuatro grupos: no bebedores, bebedores moderados (hasta siete copas semanales), bebedores importantes y exbebedores importantes.
Según sus conclusiones, los bebedores -actuales o pasados- presentaban mayor grado de arteriolosclerosis hialina, una alteración que afecta a las pequeñas arterias del cerebro, y el grupo de ex bebedores importantes también mostraba menor masa cerebral y peor capacidad cognitiva.
No obstante, desde Fivin se advierte que los resultados deben interpretarse con cautela. El estudio presenta múltiples limitaciones metodológicas, como la ausencia de datos sobre la causa de muerte, el sesgo derivado de las entrevistas familiares, y el hecho de que sólo se analizó el consumo de alcohol en los últimos meses de vida.
Además, se trata de un estudio transversal, sin seguimiento longitudinal, por lo que no permite establecer relaciones causales.
Uno de los puntos más cuestionables, según la valoración médica de Fivin, es la afirmación de que el alcohol acorta la vida 13 años. Esta conclusión se basa en una diferencia de edad promedio entre grupos con características muy distintas: el grupo de no bebedores estaba formado mayoritariamente por mujeres (68%) y personas que nunca habían fumado (70%), lo que distorsiona la comparabilidad. De hecho, otros grupos presentaron también alteraciones neuropatológicas, como mayor presencia de enfermedad de Alzheimer o demencia por cuerpos de Lewy.
Y es que, según estas últimas declaraciones, la frase que afirma que el alcohol acorta la vida 13 años es totalmente arbitraria y no se sostiene con los datos del estudio. Desde la organización recuerdan que es fundamental distinguir entre consumo abusivo y consumo moderado, y basarse siempre en evidencia científica robusta y bien contextualizada.
Desde Fivin insisten en que la investigación sobre los efectos del alcohol -y en particular del vino- en la salud debe realizarse con rigor y evitar conclusiones sensacionalistas que pueden inducir a error a la opinión pública.