Fue la tercera mejor zafra en toneladas de caña de azúcar por hectárea, con un área total cosechada de 6.859 hectáreas y una productividad del azúcar de 6.895 kilos por hectárea.
Montevideo | Todo El Campo | El 10 de diciembre en el complejo agroindustrial de Bella Unión, ALUR difundió los resultados agrícolas e industriales de la zafra de caña de azúcar recientemente finalizada.
En el evento estuvieron presentes la presidenta de Ancap, Ing. Cecilia San Román, el presidente de ALUR, Ing. Marcelo Sadres, el gerente de Área Agrícola y Sostenibilidad, Ing. Camilo Botta, el Gerente de Operaciones Bella Unión, Ing. Federico Jamen, autoridades de gobierno departamental y local, de Ancap, ALUR y distintos actores del sector agroindustrial de Bella Unión.
En la apertura del evento, el presidente de ALUR comenzó agradeciendo a las autoridades de gobierno y en especial a la ministra de Industria, Energía y Minería, Dra. Fernanda Cardona, por su confianza al designarlo para presidir la empresa.
Sadres destacó que ALUR “debe ser una herramienta para el desarrollo nacional y la plataforma para el desarrollo de la bioeconomía”. En ese sentido, profundizó sobre la generación de conocimiento, aplicación de tecnología, innovación y generación de encadenamientos productivos virtuosos.
También informó que es necesario avanzar en una mejora significativa de las operaciones y la reducción de costos, sin comprometer la dimensión social que tiene el proyecto en el norte del país.
Subrayó que se deben generar mejores niveles de equidad en la distribución de los beneficios que tiene la cadena agroindustrial y anunció que se realizará un estudio sobre el impacto económico y social del proyecto ALUR en Bella Unión.
“El objetivo es evaluar qué hemos hecho bien en estas dos décadas y que tenemos que hacer mejor”, afirmó. También planteó el desafío de reconstruir el vínculo con la comunidad y la necesidad de “acercar ALUR a Bella Unión y Bella Unión a ALUR”.
En la divulgación de resultados, se informó que la actividad de la zafra de caña de azúcar 2025 comenzó el 12 de mayo y se extendió durante 166 días hasta la finalización de molienda el 24 de octubre y la culminación de la producción de etanol y detención de caldera el 26 de octubre.
BUENOS RESULTADOS.
En su presentación, el gerente de Área Agrícola y Sostenibilidad, Ing. Camilo Botta comenzó la oratoria con unas palabras de agradecimiento al Ing. Humberto Graña, que tras su fallecimiento será recordado por su fuerza, pasión, profesionalismo y dedicación para mejorar la cadena agroindustrial de la caña de azúcar.
El Ingeniero Botta informó que fue la tercera mejor zafra en toneladas de caña de azúcar por hectárea, con un área total cosechada de 6.859 hectáreas y una productividad del azúcar de 6.895 kilos por hectárea.
El gerente convocó a los productores presentes a mejorar su trabajo en los reimplantes de la caña de azúcar, ya que el envejecimiento de las cepas contribuye a bajar la productividad del cultivo.
Por último, destacó el trabajo realizado con el programa “Evoluciona” que trabaja sobre aspectos sociales, ambientales y productivos de la cadena agroindustrial. En ese marco detalló las actividades realizadas durante todo el año para contribuir a la sostenibilidad del sector.
SE CUMPLIERON LOS PLANES DE PRODUCCIÓN.
Posteriormente, el gerente de Operaciones Bella Unión, Ing. Federico Jamen informó que el complejo industrial procesó 471.981 toneladas de caña de azúcar y produjo 14.723 toneladas de azúcar blanco refinado.
La producción de etanol alcanzó los 26.371 metros cúbicos.
Jamen destacó que la biomasa generada permitió abastecer todo el proceso industrial con energía eléctrica y su excedente fue entregado a la red de UTE, con una venta de 13.304 megavatios-hora en el año.
También comunicó que se cumplieron los planes de producción de alcohol, azúcar y energía eléctrica, con el registro de un récord de molienda mensual en agosto, molienda efectiva y logro del mantenimiento de la potencia vendida a UTE.
AVANZAR EN EFICIENCIA.
El cierre del evento estuvo a cargo de la presidenta de ANCAP, Ing. Cecilia San Román, quien agradeció por el compromiso de todos los integrantes de la cadena productiva de Bella Unión.
Cecilia San Román señaló que todavía existen oportunidades para avanzar en eficiencia y abogó por mejorar colectivamente las condiciones de los pequeños productores, reafirmando el carácter social y productivo del proyecto en la localidad de Bella Unión.
El último informe de comercio exterior del Banco Central del Paraguay (BCP) confirmó que el sector agropecuario volvió a ser el principal motor del desempeño exportador del país al cierre de noviembre de 2025.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Con el total exportado creciendo 5,3% en volumen y 5,6% en valor, la estructura exportadora muestra señales mixtas: retrocesos en productos primarios clave, compensados por un fuerte avance de las manufacturas derivadas del agro.
Las exportaciones registradas totalizaron 10.868.200 (diez millones ochocientos sesenta y ocho mil doscientas) toneladas, lo que representa un crecimiento del 1,9% respecto al mismo periodo de 2024. En valor, estas alcanzaron US$ 10.370,6 millones, impulsadas principalmente por tres rubros: carne de vacuno, maíz y aceite de soja.
En el total exportado (incluyendo reexportaciones y otras exportaciones), Paraguay acumuló US$ 15.535 millones, reforzando el peso estratégico del comercio exterior en la economía local.
El grupo de productos primarios cayó 12,6% en valor, con una incidencia negativa de -4,8 puntos porcentuales. Este retroceso se ve reflejado también en los volúmenes de soja y trigo. La soja cayó 19%, perdiendo 1.502.200 toneladas, la mayor caída entre todos los rubros, en tanto que el trigo retrocedió 6,2%, con una baja de 32.700 toneladas.
A pesar de eso, dos productos lograron atenuar la caída del segmento, ellos son el maíz y semillas y frutos oleaginosos. El maíz creció 88,7%, sumando 1.532.500 toneladas, lo que lo convierte en el principal compensador de la menor oferta de soja y la caída sostenida de su cotización en el mercado internacional. El resto de semillas y frutos oleaginosos creció 6,4%.
El conjunto de productos primarios cerró el periodo con 10.868.200 toneladas, representando el 68% del total exportado y aportando una incidencia leve pero positiva de 1,3 puntos porcentuales al crecimiento de las exportaciones registradas.
MANUFACTURAS DE ORIGEN AGROPECUARIO EN ALZA.
El sector manufacturas de origen agropecuario (MOA) fue el de mejor desempeño creciendo 14,9% en volumen, con un aumento de 596.000 toneladas, aportando 3,9 puntos porcentuales a la expansión total.
Los rubros más destacados fueron: carne y menudencia vacuna con un crecimiento del 4,2% (14.700 toneladas adicionales); el aceite de soja, que creció 21,7%, con un incremento de 104.300 toneladas; harinas de soja que tuvo un salto positivo de 22,6%, sumando 371.300 toneladas; el arroz parbolizado aumentó 24,4%.
Este comportamiento confirma el proceso de mayor industrialización dentro de la cadena agropecuaria, donde Paraguay continúa ampliando su capacidad de procesamiento, agregando valor y diversificando mercados.
El único rubro con caída significativa dentro de las MOA fue el de bebidas y líquidos alcohólicos, que retrocedió 39,4%, restando 67.400 toneladas.
CONCLUSIÓN.
Con estos resultados, el panorama exportador de enero a noviembre de 2025 deja una señal clara: la agroindustria continúa siendo el pilar del crecimiento nacional. La caída del complejo sojero en grano fue absorbida por los excelentes resultados del maíz y por la expansión de las manufacturas derivadas de la soja y la carne. (Unión de Gremios de la Producción UGP).
El sector vitícola dentro de la sectorial granjera fue la excepción, con el resultado económico más bajo de los últimos seis ejercicios.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Fueron presentados los resultados de gestión de las empresas CREA en los rubros ganaderos, agrícolas ganaderos, lecheros y granja.
En la jornada realizada el martes 9 de diciembre, el Ing. Agr. Martín Aguirrezabala, coordinador general de la institución, hizo una presentación general sobre los resultados y se compartió un documento elaborado por los coordinadores sectoriales, en el cual se detalla el comportamiento de cada sector en forma individual.
El siguiente artículo toma datos presentados por Aguirrezabala como del documento de 20 páginas con los resultados de gestión de cada sectorial.
Cabe precisar que los datos son presentados en moneda constante (al dólar de hoy igualado al poder adquisitivo de los años anteriores); y que cuando se hace mención al ingreso de capital (IK) éste estima resultados económicos simulando que la tierra y el capital son propios. Por tanto, es un indicador que no contempla el costo de la tierra, ni el costo del capital necesarios para producir.
Por otra parte, un establecimiento competitivo debería remunerar el costo de la tierra, el trabajo y el capital utilizados en el proceso productivo, aun cuando estos factores sean propios. Sólo remunerando la totalidad de los factores, las empresas podrán mantenerse, ser competitivas y crecer en el tiempo.
GANADEROS: EL SEXTO MEJOR RESULTADO EN LOS ÚLTIMOS 22 AÑOS.
En el ejercicio 24-25 el ingreso de capital de las empresas CREA ganaderas se ubicó en promedio, en US$ 141/ha, lo cual es el sexto mejor resultado de los últimos 22 años.
El ejercicio estuvo caracterizado por una producción de carne similar a la del ejercicio anterior, manteniendo la producción de carne por hectárea, por encima de los 150 kilos de carne por hectárea algo que se alcanzó por primera vez en el 24-25.
La mejora de los resultados a igual producción de carne se explica por una mejora de los precios del kilo producido, incluso absorbiendo un leve incremento de costos.
El ingreso de capital promedio de US$ 141/ha surge de la diferencia entre el producto bruto de US$ 355/ha y los US$ 214/ha dedicados a los insumos.
La rentabilidad fue del 2,76%.
En el ejercicio 24-25, el 48% de los establecimientos CREA tuvieron una mejora en el promedio respecto al 23-24.
Sobre el promedio de los últimos 10 años, los ganaderos estuvieron un 17% arriba.
Para el ejercicio en curso (25-26, de cual ya transcurrieron seis meses), los ganaderos CREA esperan “que los resultados sean mejores” a los del ejercicio 24-25. “Las proyecciones ubican el resultado potencial como el segundo mejor de los últimos 25 años, solo por detrás del ejercicio 21/22.
Esa expectativa de mejora se explica por los buenos precios del primer semestre y -aun estimando una baja del 15% de los precios del ganado para el segundo semestre-, se puede avizorar resultados económicos de las empresas superiores al ejercicio 24-25”.
“El clima, en la gran mayoría del país ganadero, viene siendo favorable. Hasta el momento, los pronósticos de menores lluvias a lo normal para la primavera y verano vienen impactando negativamente, solamente en el sureste del país. Queda aún por delante el verano y otoño, que según como venga climáticamente, determinará en mayor o menor medida el resultado de todo el ejercicio”, señala el reporte.
AGRÍCOLAS GANADEROS: A PRECIOS BAJOS, LOS RENDIMIENTOS SALVARON EL EJERCICIO.
El ejercicio 24-25 para los establecimientos agrícola ganaderos CREA, culminó con un resultado económico levemente superior al anterior, impulsado por rendimientos agrícolas excepcionalmente altos en cultivos de verano, a pesar de los precios bajos de los granos.
El ingreso de capital promedio se posicionó como el tercer mejor en los últimos 10 años.
El ingreso de capital en el ejercicio pasado fue de US$373/ha, que resulta de la diferencia del producto bruto de US$ 1.068/ha y los insumos US$ 695/ha.
La rentabilidad fue del 4%
El 44% de los agrícolas ganaderos CREA mejoraron el ingreso de capital respecto al ejercicio 23-24; y el 38% lo hizo sobre el promedio de los últimos 10 años.
La proyección sobre el ejercicio actual (25-26) para el cual aún faltan seis meses para el cierre, es de un período “desafiante en lo productivo” dado que “con los actuales precios futuros al cierre del ejercicio, se requerirá una mayor producción”.
Además “los precios de los granos se mantienen estables a bajos, aunque un reciente esbozo de aumento en el precio de la soja podría ser una alternativa de mejora de confirmarse”.
Las “recomendaciones” más importantes para el ejercicio actual son: “Mantener empresas productivas, diversificadas, con costos controlados y rotaciones ordenadas, es decir, empresas eficientes”.
“No desarmar el sistema productivo (respetar las rotaciones) y concretar opciones de precios cuando se presenten, sobre todo observando las primas en soja que podrían ser la variable de ajuste para concretar un precio en torno a los US$ 400/ton.”
“La ganadería es desafiante, y aunque en este sector aporta alrededor del 25% del producto bruto, se debe mantener la impronta y aprovechar las oportunidades, maximizando la productividad que aún está por debajo de lo esperable”.
LECHERÍA: UN EJERCICIO CON RELACIONES DE PRECIOS FAVORABLES.
En el sector lechero, el ejercicio 24-25 estuvo marcado por “relaciones de precio muy favorables” y condiciones climáticas “buenas en verano y otoño”, todo lo que determinó “un buen resultado económico”.
El ingreso de capital promedio fue de 594 US$/ha, que surge del producto bruto ubicado en US$ 2.959/ha, e insumos de US$ 2.365/ha.
La rentabilidad fue del 5,21%
El 38% de los productores lecheros CREA mejoraron respecto al ejercicio 23-24; y el 47% lo hizo respecto al promedio de los últimos 10 años.
En esas relaciones de precio favorables, los cereales tuvieron “valores históricamente bajos”, lo cual es bueno para el sector lechero dado que constituyen el principal componente energético de la dieta de las vacas. Sin embargo, eso “no se tradujo en diferencias importantes ni en los kilos de concentrado utilizado por vaca masa, ni en los costos de alimentación con respecto al ejercicio anterior”.
El precio de la leche, “se ubicó apenas por encima del promedio de los últimos 10 ejercicios, pero muy por encima del ejercicio anterior”.
El ejercicio es “una auspiciosa oportunidad de obtener muy buenos resultados. Hasta el momento se mantienen las relaciones de precio, aunque han surgido advertencias tanto en el precio internacional de la leche como en la situación de algunas industrias locales”, advierte el informe CREA.
“En términos climáticos, hemos tenido una de las mejores primaveras de los últimos años”, apunta el informe.
GRANJA: FRUTÍCOLAS CON LA MEJOR ZAFRA DE LOS ÚLTIMOS 4 AÑOS; PERO LOS VITICULTORES CON LOS RESULTADOS MÁS BAJOS DE LOS ÚLTIMOS 6 EJERCICIOS.
Los grupos granjeros CREA trabajan en los subsectores: viticultura y fruticultura.
VITICULTURA – La viticultura CREA explica cerca el 18% de la producción nacional de uvas con destino a vinificación.
El ejercicio 24-25 tuvo una “leve disminución en los niveles de producción; luego de una zafra anterior que estuvo pautada por una muy buen e inesperada recuperación de los niveles productivos, a pesar de la sequía 22-23”.
De todas formas, “las condiciones del año permitieron que un mayor porcentaje de la producción total fuera destinada a la elaboración de vinos de mayor calidad”, lo cual es “relevante para las empresas vitícolas CREA, ya que se trata de uvas por las cuales se reciben mejores precios de transferencia, afectando el resultado económico final”.
Se advierte que “los precios que se pagaron por las uvas sufrieron una nueva disminución” que “no solo fue en valores constantes, sino también en valores corrientes, respuesta del mercado a una sostenida disminución en los niveles de venta de vinos”, sobre todo los vinos de mesa.
El margen de contribución anual y el ingreso de capital en el último ejercicio “registran el peor resultado económico de las últimas 6 zafras”, y la caída del producto bruto, que fue de 13%, se debió a un 9,3% de baja de rendimiento y un 3,8% de baja de precio real. También se observa una importante variabilidad, entre las empresas, en su resultado económico; en respuesta a diferencias en la composición varietal de sus viñedos, y el destino final de su uva.
FRUTICULTURA – Las empresas que integran CREA Fruticultores explican cerca del 15% de la producción nacional de frutas de hoja caduca, ocupando el 9% del área de producción (320 ha aproximadamente), con fuerte incidencia de manzanas.
Los resultados de la última zafra cerrada (23-24) muestran “una leve mejora en los niveles productivos, sin llegar a los volúmenes registrados en zafras anteriores al 22-23. Junto con esto se registra una nueva mejora en los precios promedios de venta. Se considera que la coincidencia de niveles de producción no excesiva, con buenos niveles de consumo, explican esa mejora en los precios obtenidos”.
“Para el caso de las empresas frutícolas, la zafra 23-24 fue la mejor de los últimos 4 años, tendencia que no se espera revierta para la zafra 24-25”, de la cual aún no se poseen los datos definitivos.
CONCLUSIONES PARA EL SECTOR GRANJERO Y VITÍCOLA – En la conclusión sobre el sector granja, se señala que las empresas CREA “afirman una tendencia de buenos resultados” por “los niveles de producción, y una sensible mejoría en los precios de venta”.
El desafío para los frutícolas está en “sostener los niveles de productividad, cuidando la calidad del producto final”. Para lograrlo “es necesario mantener niveles de reinversión en nuevas plantaciones” e “incorporar tecnologías como riego y mecanización”.
La situación para la viticultura “es mucho más desafiante” con resultados económicos “más bajo de los últimos 6 ejercicios, dando señales que se alinean con la situación que vive la generalidad del sector vitivinícola uruguayo”.
La búsqueda de soluciones para el sector pasa por “un proceso de reconversión que apueste a una mejora en la calidad del producto final vino, la cual se vea reflejada en el valor de ese vino y permee a un mayor precio de compra de la materia prima uva”.
Para hacer que eso ocurra, “se deberá generar un plan de negocios y estrategia comercial que tenga como objetivo la búsqueda de nuevos mercados, y en especial, de aquellos en los cuales se logre un valor de venta acorde a la calidad de nuestros productos y aporten viabilidad a ese plan de reconversión”.
“No tener un mercado que ‘tire’ positivamente de un proceso de reconversión que apueste a la calidad por encima de la cantidad, pone en riesgo los resultados deseados”, concluye.
Los agricultores se enfrentan a precios bajos, altos costes y pérdidas en exportaciones debido a disputas comerciales. Este año, los agricultores estadounidenses de los cultivos principales, podrían perder hasta US$ 44.000 millones.
Washington, EE.UU. | Todo El Campo | El lunes pasado el presidente Donald Trump anunció una ayuda económica para los agricultores estadounidenses, de US$ 12.000 millones, sin embargo los agricultores dijeron que es un monto importante pero insuficiente y que necesitarán más que eso si lo que se busca en corregir las pérdidas generadas en los bajos precios agrícolas y las exportaciones perdidas por la guerra comercial iniciada por el propio Trump.
La ayuda busca dar a los agricultores una herramienta para que puedan prepararse para la próxima temporada de siembra, pero el monto es una fracción de las pérdidas agrícolas y no salvará la economía agrícola en declive.
Mike Stranz, productor y vicepresidente de National Farmrs Unión, dijo a Reuters que el aporte del gobierno “será un salvavidas para quienes simplemente intenten llegar al próximo año. Pero es solo un salvavidas, no una solución a largo plazo”.
Los agricultores se han visto afectados por los bajos precios, costos en aumento incluyendo la mano de obra, los fertilizantes y las semillas; pero también por la caída de las exportaciones, como de soja y demás productos, debido a las disputas comerciales de Trump.
Las pérdidas agrícolas este año se estiman entre US$ 35.000 millones y US$ 44.000 millones para los nueve principales cultivos de productos básicos, entre ellos maíz, soja, trigo y cacahuetes, según Shawn Arita, director asociado del Centro de Política de Riesgos Agrícolas de la Universidad Estatal de Dakota del Norte.
Desde la administración Trump, algunos funcionarios reconocieron que la ayuda solo sirve como una solución provisional hasta que entren en vigor cambios favorables en los programas de apoyo agrícola del proyecto de ley fiscal y de gasto, lo que debería resultar en mayores pagos gubernamentales a las explotaciones agrícolas.
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, dijo que el objetivo final de la administración es que los agricultores tengan mercados fuertes “en lugar de trabajar para controles gubernamentales”.
Los prestamistas agrícolas esperan que menos de la mitad de los prestatarios agrícolas sean rentables en 2026, con la liquidez, los ingresos y la inflación como sus principales preocupaciones, según una encuesta de noviembre realizada en noviembre por la American Bankers Association y Farmer Mac, publicó Reuters.
Incluso antes de la nueva ayuda, la administración Trump estaba a punto de suministrar a los agricultores un total de casi récord de US$ 40.000 millones en pagos gubernamentales este año.
En base a artículo de Leah Douglas y P.J. Huffstutter enReuters | Foto de portada Pixabay.
Mientras unas tendrán un buen año, otros cultivos enfrentan dificultades, como el trigo y la cebada, pero no por eso van a dejar de trabajarse.
Montevideo | Todo El Campo | La colza llegó a su etapa final, y “si queda algo pendiente es por un tema logístico”, dijo el Ing. Agr. Agustín Uteda, gerente de Operaciones de Neufarm Uruguay, al analizar la situación de las chacras en el programa Diario Rural (CX4 Rural). También se refirió a la carinata y las brassiscas en general al señalar que “todo hace pensar que el año que viene será muy bueno”.
COLZA, EL DOBLE DEL ÁREA.
En colza “ya está todo cosechado” a pesar de que “ha sido una cosecha un poco salteada por varias lluvias en el medio, pero el año va a cerrar bien, con un área importante y buenos rendimientos”, agregó.
Sobre los rendimientos comentó que no hay números definidos pero “un pálpito” es que hay “una duplicación del área respecto al año pasado, y en ese escenario es muy difícil pensar en crecer en rendimiento promedio, por lo cual creo que vamos a estar en 1.750 o 1.800 kilos por hectárea país”. Sin embargo precisó que “se nota un salto” en los productores que le han agarrado la mano, cuentan con canola en los últimos 5 o 6 años, que además trabajan con productos Neufarm. Esos productores “tienen un rendimiento promedio cercano a 2.000 kilos”.
Con esos rendimientos, estamos en uno de los “mejores negocios del invierno”, subrayó. “Lamentablemente los cereales están un poquito achatados pero por suerte la canola está presente con bastante área”.
Esa canola cosechada “está vendida en gran medida” estimó, descartando la especulación, porque “los precios son muy buenos entre US$ 490 y US$ 500. El productor especula cuando los precios están magros, pero a precios buenos tiende a liquidar la cosecha para hacer frente a las cuentas”.
LA CARINATA SE MULTIPLICÓ POR CINCO.
La carinata “se multiplicó por 5, con 35.000 hectáreas y un avance de cosecha del 50% o 60%”. El rendimiento presenta “muy buen éxito, en los 1.900 kilos por hectárea, con mucha cantidad de chacra en los 2.200 o 2.400, y el piso en 1.500 o 1.600” kilos.
En el precio, la carinata está a unos US$ 60 más por tonelada, en consecuencia, “con el rendimiento de promedio y el precio, también va a ser de las mejores cosas del invierno”.
“Dada la relación de precio con los cereales, todo hace pensar que el año que viene será muy bueno para las brassicas, lo cual es muy bueno para los sistemas”.
En carinata “el objetivo es crecer, duplicar el área, y yo pienso que se puede, aunque hay mucho por ver, pero el futuro pareciera bueno.
TRIGO Y CEBADA.
El trigo y la cebada, “no por estar magros ahora van a dejar de hacerse, son parte estructural de nuestra área de invierno con rotaciones establecidas. Se van a seguir haciendo, los productores saben hacerlo, lo siembran y los rendimientos obtenidos defienden los sistemas en los períodos de bajos precios. No creo que haya grandes cambios”, apuntó.
Aunque cada especie tiene receptores distintos, la base de que ciertos colores interfieren en su visión abre un campo de estudio prometedor.
Montevideo | Todo El Campo | Los agricultores japonese encontraron la forma de proteger sus cultivos de las plagas disminuyendo el uso de químicos. El secreto está en la colocación de redes de colores brillantes.
La vista del aire puede ser espectacular, son mallas o redes rojas de colores múltiples, similar al arcoíris. Quien las ve puede pensar que se trata de un elemento decorativo, pero en realidad no es así, su implementación es menos artística y más científica; menos espiritual y más terrenal: con esos colores, las redes confunden a los insectos, dificultándoles localizar las plantas debajo, reduciendo la presencia y la actividad de plagas tipo pulgones, moscas blancas y escarabajos.
En principio es una estrategia que reduce el suso de pesticidas, combinando buenos resultados productivos y ambientales.
Estas redes ópticas ofrecen una alternativa segura, limpia y sin químicos. Además, funcionan como telas de sombra durante los veranos intensos, ayudan a regular la humedad, protegen contra lluvias repentinas y vientos fuertes, e incluso algunas están diseñadas para filtrar longitudes de onda específicas que estimulan el crecimiento de las plantas.
RESULTADOS OBSERVADOS.
Se reduce significativamente el daño y la necesidad de pesticidas.
Los agricultores reportan una menor dependencia de químicos, lo que contribuye a la salud del suelo y del medioambiente.
Es un método que se considera parte de la agricultura inteligente, que busca soluciones sostenibles y tecnológicamente simples para problemas complejos.
LA OPINIÓN INTERNACIONAL.
Los investigadores japoneses publicaron resultados en revistas científicas como Nature y en reportes difundidos por EurekAlert, confirmando que las redes de colores no deben verse como un accesorio más, sino como una tecnología agrícola con impacto real.
La comunidad científica internacional sigue de cerca esta línea de investigación, y hay universidades europeas y centros agrícolas en América Latina que evalúan si el mismo principio óptico puede aplicarse a plagas locales, como los mosquitos de la fruta o los pulgones.
Aunque cada especie tiene receptores distintos, la base de que ciertos colores interfieren en su visión abre un campo de estudio prometedor.
COSTOS NO DEFINIDOS AÚN.
De acuerdo a lo investigado por Todo El Campo, en Japón no hay datos oficiales de costos exactos pero hay consenso en considerar que es una solución de bajo impacto económico en comparación con el uso intensivo de pesticidas.
Los reportes destacan que su instalación requiere una inversión inicial en materiales y mano de obra, pero a mediano plazo resulta más económica.
Los costos están determinados por el material y la calidad de las redes, en su mayorá son mallas plásticas o textiles tratadas para resistir la intemperie y mantener los colores vivos.
El área a cubrir es otro punto relevante, como la instalación que requiere postes, tensores y mano de obra para colocar las redes sobre los cultivos.
La durabilidad a largo plazo amortiza la inversión inicial.
En Japón se presentan como una solución accesible y replicable para pequeños y medianos agricultores.