Sao Paulo/TodoElCampo-La cárnica brasileña BRF ha informado que Marfrig, empresa del mismo sector, ha comprado otros 84,9 millones de sus acciones el pasado jueves, lo que eleva su participación en la compañía hasta el 50,06% del total.
En concreto, Marfrig ha pasado a ostentar un total de 842.165.702 acciones de BRF, entre ordinarias y aquellas que se cotizan en el parqué bursátil estadounidense. Al cierre del mercado el pasado 28 de diciembre, los títulos de BRF en la Bolsa de Sao Paulo se vendían a 13,81 reales brasileños (2,57 euros) y en la Bolsa de Nueva York a 2,83 dólares (2,56 euros).
Desde Marfrig han reiterado que esta adquisición tiene por objetivo incrementar su participación accionarial en BRF y, en ningún caso, busca alterar la actual composición de control o la estructura administrativa de la compañía.
Igualmente, Marfrig ha señalado que todavía no se han celebrado acuerdos ni contratos que regulen el ejercicio de derecho a voto, así como tampoco de la compra o venta de valores de emisión de la compañía.
Marfrig lleva varios meses elevando su participación en el capital de BRF. El 18 de septiembre compró más de 601 millones de sus acciones, siendo la empresa controladora del 35,77% del total. Una semana después, el 25 de septiembre, se hizo con otro paquete adicional de 71 millones de títulos, lo que le permitió llegar al 40%.
A continuación, en octubre, tan solo una semana después de llegar al 40%, subió su participación al 45%, tras haber adquirido otros 83,3 millones de sus acciones, lo que llevaba la cifra total a 757,2 millones de títulos.
Marfrig no es la única compañía que se ha interesado por BRF en los últimos meses. El pasado mayo, la Compañía Saudita de Inversiones Agrícolas y Ganaderas (Salic, por sus siglas en inglés) presentó un compromiso de suscripción de hasta 250 millones de nuevas acciones.
Argentina/TodoElCampo-La faena ganadera argentina del 2024 podría resultar inferior a la de los últimos dos años, situándola preliminarmente en torno a los 13,2 millones de cabezas.
Así lo señaló un reciente reporte del Rosgan, que analiza las perspectivas para el sector en el 2024, donde proyectan 300 mil toneladas menos de faena respecto de las que se lograrían al culminar el año 2023.
“Por el lado de la oferta sabemos que estamos dejando atrás un año fuertemente afectado por la seca, evento que ha dejado como resultado una importante caída tanto en las pariciones como en los destetes logrados, una menor productividad de carne y una mayor extracción de hacienda, en especial de hembras. A su vez, apoyado en un cambio de escenario político y económico como así también climático, es esperable observar -tal como se viene anticipando- un mayor nivel de retención de hacienda por parte del criador”, remarca el Rosgan.
Sin embargo, aun dentro de un contexto esperable de mayor retención, para el Mercado Ganadero de Rosario “no es posible precisar el grado de retención que logre realizar el productor en un marco de costos crecientes y escasas reservas financieras provenientes de un año que para muchos significó una fuerte descapitalización”.
Por parte del engordador, el informe señala que ya con una mayor oferta forrajera en los campos, por un lado, y con un precio del maíz cotizando a un dólar mucho más competitivo para la exportación, la ecuación debería volver a inclinarse hacia el invernador pastoril, donde el costo por kilo de carne ganado resulta sustancialmente más barato.
“Este retorno a las invernadas pastoriles, alteraría a su vez la estacionalidad con la que ingresaría esta hacienda terminada, en especial viniendo de un año de fuerte protagonismo del feedlot, ante la grave situación que atravesaron los campos. En concreto, por el lado de la oferta podemos anticipar una menor disponibilidad de terneros para engorde, una zafra posiblemente más lenta en la medida que el criador logre retener mayor tiempo esos terneros y una salida de hacienda terminada que también podría ver ligeramente alterada su estacionalidad, producto de la diversidad de resultados que generan estos sistemas menos intensivos”, destaca.
A modo de resumen de fin de año, el Rosgan indicó que este 2023 estaría cerrando con una faena total en torno a los 14,5 millones de cabezas y una producción de carne cercana a los 3,3 millones de toneladas, limitada por una merma no menor en el peso medio logrado por res.
Finalmente, expresó que “para el próximo ciclo, considerando la menor cantidad de terneros que estaría ingresando a los sistemas de engorde, así como también una moderada retención de vientres, estimamos que el nivel de faena en 2024 podría resultar inferior a la de los últimos dos años, situándola preliminarmente en torno a los 13,2 millones de cabezas. Sobre esta base, y asumiendo una ligera recuperación de los pesos medios de faena producto de las mejores condiciones climáticas, proyectamos una producción anual de carne vacuna cercana a los 3 millones de toneladas, 300 mil toneladas menos respecto de las que se lograrían este año”, precisó en su reciente informe de fin de año.
En definitiva, por el lado de la oferta, en términos generales, se plantea así un escenario proyectado similar a las observadas en 2021, año caracterizado por una marcada restricción de oferta. Sin embargo, desde el punto de vista de la demanda el contexto es muy diferente.
Es que, en lo que respecta exportación, sin duda, tras la devaluación de la moneda el sector hoy goza de una mayor competitividad. Sin embargo, no está claro cuán rápido podría ir erosionándose esa mayor competitividad cambiaria en la medida que el resto de los costos internos sigan viajando a tasas de inflación mensuales de dos dígitos.
No obstante, se estima que la exportación presione para sostener los niveles de actividad conseguidos este año a fin de diluir los pesados costos de estructura que recaerán sobre la operación. “En esta puja, no descartamos un escenario en el cual la exportación siga ganando participación de mercado en detrimento del consumo local que, de momento, se perfila como el segmento más debilitado pudiendo incluso llegar a retroceder a niveles de consumo inferiores a los 45 kilos per capital”, indicaron desde el Rosgan.
Bs As/TodoElCampo -Hasta el momento, se registraron más de 1.187 casos en caballos, en 13 provincias, según el último Boletín Epidemiológico emitido por el Ministerio de Salud nacional. Cuáles son los síntomas y cómo se diagnostica, según expertos consultados por Infobae.
Ya son 12 los casos de confirmados de encefalomielitis equina del Oeste en personas, según se desprende del último Boletín Epidemiológico emitido por el Ministerio de Salud argentino. En ese sentido, destacaron que “todos los casos requirieron hospitalización, 7 de ellos se encuentran de alta, 4 permanecen internados y uno falleció”. Se trata de un hombre de 66 años, originario de la provincia de Santa Fe, con diabetes como comorbilidad.
“Hasta el 22 de diciembre de 2023, se han notificado un total de 1.187 brotes en equinos”, asegura el documento. Al tiempo que destaca que estos casos se registraron en las provincias de: Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Formosa, Santiago del Estero, Río Negro, La Pampa, San Luis, Catamarca y Salta.
La infección afecta principalmente a los equinos, pero -con menor frecuencia- puede ser adquirida por humanos. Se transmite por especies de mosquitos que son portadoras del virus. “Puede afectar a los humanos y ya hubo casos antes. No necesita ningún tipo de mutación, solo se requiere que se transmita por un mosquito que haya picado a un equino enfermo”, había asegurado a Infobae, Ricardo Teijeiro (MN 58065) infectólogo del Hospital Pirovano y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).
Las exportaciones uruguayas de bienes totalizaron US$ 11.518 millones en 2023, lo que determinó una caída de 13% frente a 2022, año récord de exportaciones. En 2023 ni el contexto externo ni el interno contribuyeron con las exportaciones uruguayas de bienes. El magro crecimiento de las economías desarrolladas, la menor demanda de China y la caída en el precio de los commodities configuraron un escenario externo complejo. Si a esto se suman los factores internos como la sequía sin precedentes que atravesó el país y que perjudicó la producción agropecuaria -que tiene un peso considerable en las exportaciones de bienes- se obtiene el descenso mencionado.
Los principales productos exportados en 2023 fueron carne bovina, celulosa, productos lácteos, concentrado de bebidas y arroz. Ganado en pie y celulosa fueron los rubros con mayor incidencia positiva, mientras que la soja y la carne bovina explicaron gran parte de la caída de las exportaciones.
El principal destino de las exportaciones uruguayas en 2023 fue China (con el 22% del total), seguido muy de cerca por Brasil, que tuvo una participación de 19% y, en tercer lugar, la Unión Europea con el 16% del total exportado. Estados Unidos y Argentina representaron el 8% y 5% respectivamente.
Las importaciones de bienes, excluyendo petróleo, derivados y energía, totalizaron US$ 10.614 millones en 2023, experimentando una disminución de 2% respecto a 2022. La principal reducción se observó en las importaciones de bienes intermedios.
En materia de inserción externa, en 2023 Uruguay continuó su proceso de apertura económica. Se firmó un Tratado de Libre Comercio entre Mercosur y Singapur, que consolidó a Asia como un socio clave para Uruguay. Se fortalecieron relaciones bilaterales con China y se accedió a nuevos mercados. Además, se priorizó el cierre de negociaciones con la Unión Europea, con expectativas de avanzar durante el primer semestre de 2024.
INAC/TodoElCampo-El sistema automatizado instalado en 25 plantas frigoríficas, recoge los datos de tipificación del ganado enviado a faena. Los productores tienen acceso a esta información propia a través del sitio del ganadero.
La gerenta de Calidad Natalia Barsanti, presentó en ronda de prensa de fin de año un resumen de las acciones llevadas a cabo para dejar operativo el sistema denominado SAT- Sistema Automatizado de Tipificación.
De las 25 plantas que cuentan con equipo SAT, hay 23 que tienen actividad regular. Durante enero quedarán en línea las dos plantas restantes. Ya se ha sobrepasado el share de faena de 94% que es tipificado de forma automática, explicó Barsanti.
Durante los últimos meses de 2023 INAC ha realizado instancias presenciales con todas las gremiales de productores que integran la Junta de INAC para explicar cómo funciona el equipo. Y en diciembre se realizó una presentación webinar para explicar estos conceptos, la cual sigue disponible en el sitio del ganadero. A su vez, también se ha desarrollado un manual en tipificación, el cual incluye los criterios técnicos de la escala ampliada, y cuenta con material gráfico para que se puedan visualizar los distintos grados de conformación y terminación con su correspondiente imagen.
Es importante destacar que la implementación de este sistema va en la línea de nuestro Plan Estratégico el cual en su Pilar 2, Generación de la Oferta Sustentable, tiene el objetivo de la eficiencia de toda la cadena, con énfasis en garantizar la buena competitividad, la capacidad productiva eficaz y mejora de los estándares de calidad de carnes, aseguró Barsanti. Durante estos años el equipo técnico de INAC, tanto de expertos en tipificación como de apoyo para la instalación y conectividad con el SEIIC, ha venido trabajando en conjunto con el proveedor para asegurar el correcto funcionamiento del sistema.
La tipificación automatizada permite aplicar un mismo criterio en todas las plantas y genera información transparente asociando imagen y datos que permitirá al sector cárnico ampliar la generación de información y a los productores, verificar con las fotografías de las carcasas las decisiones tomadas sobre su producto en relación al dressing provocado por abscesos o hematomas.
De acuerdo con un estudio de la Universidad de Kansas
EEUU/TodoElCampo-Desde la Universidad de Kansas se ha realizado recientemente una encuesta a consumidores en la que se les preguntaba por aquello que consideraban como más importante a la hora de tomar decisiones para comprar carne de vacuno en los supermercados y carnicerías.
«Los cuatro factores que los consumidores tienen más en cuenta están relacionados con que la carne se vea fresca, el precio de los cortes, su sabor y la seguridad alimentaria del producto, asegura el economista agrícola de K-State, Ted Schroeder, en un podcast reciente de Cattle Chat . «Los consumidores simplemente esperan que la carne que compran tenga estas cualidades».
«Desde el punto de vista de la producción de carne de vacuno, los consumidores dan mayor importancia al bienestar animal a la hora de tomar decisiones de compra, por encima de las preocupaciones por los gases de efecto invernadero», dijo Schroeder.
Añadió que es importante recordar que no todos los consumidores clasifican sus prioridades de la misma manera.
«Los consumidores son heterogéneos, lo que significa que hay nichos de mercado presentes incluso para atributos de productos de bajo rango», dijo Schroeder.
También dijo que los formuladores de políticas deben ser conscientes de los costos asociados con regulaciones adicionales relacionadas con la producción de ganado vacuno.
“Queremos producir carne de vacuno que sea rentable, respetuosa con el medio ambiente y socialmente aceptable, y todo eso es bueno. Pero tenemos que tener cuidado al imponer regulaciones a la industria para que cumpla con ciertos criterios porque eso agregará costos, y sabemos que el precio es uno de los factores más importantes que impulsa las compras de carne de vacuno por parte de los consumidores”, dijo Schroeder.
Tener una demanda constante de carne vacuna se alinea con el objetivo de sostenibilidad económica de la industria, dijo Phillip Lancaster, nutricionista de ganado vacuno de K-State y experto en sostenibilidad del Beef Cattle Institute de la universidad.
«Desde la perspectiva de la industria de la carne de vacuno, categorizamos la sostenibilidad en tres pilares: económico, social y ambiental», dijo Lancaster.
Definió la sostenibilidad económica como la rentabilidad a nivel del rancho, mientras que la sostenibilidad social se relaciona con la percepción del público sobre cómo los productores de carne cuidan a los animales. La sostenibilidad ambiental abarca la salud del suelo, la calidad del agua y las emisiones de gases de efecto invernadero.