La exportación paraguaya de carne de cerdo experimentó un crecimiento significativo en 2021, con un total de 4.968 toneladas negociadas a los mercados.
Ese volumen representa un incremento del 138,6% en comparación a las 2.079 toneladas embarcadas en 2020, de acuerdo al informe del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Lo enviado a los mercados significó ingresos al país por más de 9 millones de dólares.
Además se negociaron 2.989 toneladas de menudencias (+ 73,1%) y 1.146 toneladas de despojos (- 1,4%).
Un gran porcentaje del aumento responde a la apertura del mercado uruguayo, que tan solo con un año de vigencia se llevó 1.200 toneladas por US$ 2,5 millones. Se ubicó como el segundo mayor comprador de carne de cerdo de Paraguay. Georgia continúa siendo el mayor comprador con 2.339 toneladas, seguido por Uruguay (1.200 toneladas), Brasil (696), Proveduría Marítima (335), Mozambique (163), Azerbaijan (150), Angola (56) y Gabón
La recuperación global impulsó la demanda por carnes, liderada por China desde el tercer trimestre de 2020, dijo Alfonso Capurro, de CPA Ferrere, en la presentación que realizó en la Jornada organizada por la empresa BPU Meats, propiedad de la japonesa NH Foods.
Para ello colaboró la valorización de la moneda china, el yuan, que aumentó 10% en el último año y medio, mejorando la competitividad de los productos importados en el mercado chino. También colaboró la restricción de oferta de algunos competidores, caso de Australia y Argentina, y las tasas de interés en niveles de 0% en el mundo. “El análisis de estos fundamentos es lo que permitirá hacerse una idea de cómo seguirán los precios hacia adelante”, dijo el economista. Capurro consideró que con la respuesta fiscal de las economías desarrolladas se “salvó” una crisis que hubiera sido muy importante. En el corto plazo los números de crecimiento de la economía global son auspiciosos, aunque siempre hay algunos riesgos. Entre ellos, mencionó como uno de los más preocupantes la inflación global. Actualmente, la inflación en Estados Unidos está en un máximo de 30 años y dijo que “se consolida un diagnóstico de inflación generalizada y persistente, con impacto en las expectativas”. Aseguró que este “es el tema más caliente de los últimos seis meses”. El mercado supone que la tasa de interés de Estados Unidos comenzará a aumentar a mediados de 2022. Explicó que este aumento no implica de por sí que los precios bajarán, pero puede llegar a presionar en ese sentido. Por otra parte, Capurro dijo que otro riesgo es la desaceleración de China, lo cual dijo querer “desdramatizar”. China está pasando a ser un país de renta media alta, con PBI per cápita que, en los últimos 10 años, se duplicó y que, más allá de que se está desacelerando, lo volverá a duplicar en los próximos 10 años. “Todas las economías avanzadas dejan de crecer a tasas altas”, afirmó. En la medida que esto se mantenga, seguirá habiendo buenos fundamentos para los precios de los commodities. Por lo tanto, “hay un buen entorno para el crecimiento de la economía mundial”, expresó. Para finalizar dijo que hay buenos fundamentos para los precios, pero el problema de inflación no hay que subestimarlo. “Es un riesgo a monitorear”.
Audio de nota de Alvaro Aguiar con el Eco Alfonso Capurro
La nueva gripe aviar en Asia y la Unión Europea tiene mayor riesgo de transmitirse a los humanos, alertó la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), el máximo organismo mundial rector de la sanidad animal en el mundo, cuyas normas refrenta la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Quince países reportaron focos de la enfermedad entre octubre y diciembre de 2021, pero la Directora General de OIE, Monique Eloit, afirmó que “no hay necesidad de alarmarse”.
Varios países de Sudamérica, están libre de Gripe Aviar desde el año 2000.
La gripe aviar es altamente patogénica y desvela a los gobiernos del mundo, luego de los focos obligaron a sacrificar millones de aves y provocaron restricciones comerciales a varios países exportadores.
“Esta vez la situación es mucho más difícil y más arriesgada, porque vemos nuevas variantes de la enfermedad emergiendo, lo que resulta cada vez más difícil de acompañar”, afirmó Eloit en una entrevista a la agencia Reuters.
Los focos en Italia, que fue el país más afectado dentro de la Unión Europea con 285 casos obligó a sacrificar 4 millones de aves, según los datos de OIE. Los focos generalmente comienzan en otoño, cuando la enfermedad se propaga por la fauna silvestre.
La H5N1 es una de las cepas de gripe aviar que pasa a los humanos
Una sensación de historia ya vivida tienen los productores autoconvocados del vecino pais que en las últimas semanas comenzaron a presionar a la Mesa de Enlace para que empiece a tener una posición menos dialoguista y más crítica con el Gobierno. Creen que las restricciones a las exportaciones de carne, maíz y trigo establecidas por diferentes mecanismos son similares a las aplicadas en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, entre 2005 y 2015.
Pese a que el ministro de Agricultura argentino, Julián Domínguez, buscó acercar posiciones con el ruralismo desde que asumió en septiembre pasado, luego de la derrota del oficialismo en las PASO, los productores que las regulaciones que puso en marcha se transformarán en mecanismos que les quitarán ingresos. A eso se suma la brecha cambiaria, la presión impositiva, la inseguridad en las zonas rurales y las acusaciones por cuestiones ambientales, entre otros temas.
Al mismo tiempo, ven que si no hubiese sido por la liquidación de divisas récord que generaron las exportaciones del agro en 2021, por la suba de los precios internacionales de los granos (más de US$32.000 millones, según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina), la situación de la macroeconomía hubiera sido peor de lo que fue. En otras palabras, observan una distancia enorme entre lo que dan y lo que reciben. Hay un dato que refleja la magnitud de esa diferencia: de cada tres barcos que salen con soja desde los puertos del Gran Rosario, uno va para el Estado en concepto de derechos de exportación.
En lo formal, el Gobierno dice que el campo es importante, que es uno de los motores de la economía y que quiere alentar las exportaciones. De hecho, el Poder Ejecutivo respalda la propuesta del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), integrado por 61 cámaras del sector, menos tres entidad rurales, para establecer un régimen que otorgue estabilidad fiscal e incentivos específicos por diez años para que las exportaciones totales del país pasen de US$65.000 millones a US$100.000 millones y se creen 700.000 puestos de trabajo en la agroindustria.
Sin embargo, como parte de las medidas de control de precios, el Gobierno cree que debe intervenir en los mercados de granos y de carne para evitar subas de precios en los alimentos. El ala dura del kirchnerismo sostiene que eso debe hacerse vía prohibiciones a las exportaciones o aumentos de los derechos de exportación. Esto fue lo que ocurrió en mayo pasado cuando, de un día para el otro, el presidente Alberto Fernández anunció el cierre de las exportaciones de carne, con excepción de las cuotas arancelarias otorgadas al país. Ese cepo, decidido en el comienzo de la campaña electoral, se fue flexibilizando progresivamente hasta que Domínguez, que no quiere romper con el campo, fijó la prohibición de exportar siete cortes de tipo parrillero, que no se consumen en el país, hasta fin de 2023.
El nuevo mecanismo que está por salir a la luz es un fideicomiso para subsidiar los alimentos a sectores de menos recursos. Según los cálculos de Agricultura, debería servir para comprar 2,4 millones de toneladas de trigo (la mitad de lo que procesa la industria molinera) para la elaboración de harina 000 y fideos y 1,5 millones de toneladas de maíz para pollos. Tanto productores como exportadores le dijeron al ministro Domínguez que eso distorsionará el mercado de granos y ofrecieron, a cambio, explorar otras alternativas, como el uso de la tarjeta Alimentar o la baja de impuestos. En el Gobierno les respondieron que seguirán adelante con la idea. A este instrumento, Agricultura acaba de fijar un mecanismo de regulación sutil para las exportaciones de maíz y trigo, llamado volúmenes de equilibrio, que los productores lo interpretan como una transferencia de sus ingresos a los exportadores.
Como telón de fondo de esas desavenencias está el fenómeno La Niña, que en la región pampeana es sinónimo de sequía. En el próximo mes, el dato sobre la lluvia caída en la zona núcleo será clave para el futuro de la economía. Hay mucho en juego.
En estas horas los servicios meteorologías de la región reafirmaron la ola de calor para esta semana que comienza mañana con extremos de temperatura que pueden llegar a los 47 grados.
Por este motivo el Plan Agropecuario emitió una serie de recomendaciones para el manejo animal que trata de minimizar las perdidas y sobre todo tratar de evitar males mayores.
La cosecha de soja de Brasil en la campaña 2021/22 no sería récord, dijo el jueves la consultora de agronegocios AgRural, ya que el clima cálido y seco en los estados del sur redujo su pronóstico en 11 millones de toneladas.
AgRural ahora ve la cosecha de Brasil en 133,4 millones de toneladas, frente al pronóstico previo de 144,7 millones de toneladas. El último ciclo de cultivo de Brasil produjo un récord de 137,3 millones de toneladas de soja, dijo la firma.
La perspectiva se suma a los crecientes signos de que el fenómeno de La Niña podría dejar una gran franja de América del Sur demasiado seca para alcanzar su producción potencial de granos este año.
A principios de esta semana, la consultora StoneX también dijo que ya no espera que Brasil obtenga una cosecha récord de soja, recortando su producción estimada a 134 millones de toneladas.
«La sequía y las altas temperaturas observadas en el sur de Brasil y en el sur del estado de Mato Grosso do Sul desde principios de noviembre han afectado fuertemente la cosecha de soja 2021/22», dijo AgRural en un comunicado.
La consultora espera que el rendimiento promedio de soja de Brasil caiga a su nivel más bajo desde 2015/16 a 54,8 sacos por hectárea.
El estado sureño de Paraná, uno de los principales estados sojeros de Brasil, ha sido el más afectado, dijo AgRural, que agregó que también ha recortado sus proyecciones de producción para los estados de Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Mato Grosso do Sul.