Argentina/TodoElCampo-La Mesa de Enlace en Argentina alertó sobre la desaparición de más de 400 tambos ante la crítica situación que atraviesan los productores. La sequía, argumentaron, ha generado un alarmante escenario para el sector, por lo que pidieron una solución inmediata, al margen de la declaración de emergencia agropecuaria de las provincias.
Las entidades que integran la Mesa de Enlace son la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Limitada (Coninagro) y Federación Agraria Argentina (FAA). Venían advirtiendo sobre la crítica situación del sector, sostiene un informe de diario La Nación de Argentina.
“Desde hace más de un año venimos planteando los productores tamberos al gobierno nacional para que tome medidas urgentes que frenen la desaparición despiadada de productores y los remates de tambos a precios viles. De las tres partes de la cadena láctea, somos los productores tamberos los que estamos bancando la situación actual”, indicaron en un comunicado.
Según señalaron, de los eslabones de la cadena industrial láctea, el de los tamberos es el que a partir de su precio bajo amortigua todas las distorsiones de la macroeconomía. “Hay que remarcar que no hay ni hubo voluntad política de hacer las reformas estructurales intracadena”, afirmaron. “El tambero es el más vulnerable por el precio que recibe de su leche cruda. El resto de la cadena se financia con el quebranto del tambero. Los planteos hechos no parecen sensibilizar a los funcionarios del Ejecutivo Nacional, que no se hacen cargo de un drama insostenible. Al momento no tuvimos ninguna respuesta satisfactoria”, añadieron. Explicaron que ante el escenario crítico hoy no hay “más posibilidades de seguir produciendo”.
“Hace más de 15 meses que los productores tamberos están produciendo a quebranto. De hecho, según datos oficiales, ya han desaparecido más de 400 tambos hasta octubre de 2022. En estos días observamos con dolor el remate de tambos por todo el país”, remarcaron.
Liquidación de vaquillonas y tambos
“Lamentablemente, se empezaron a liquidar vaquillonas y terneros, situación que atraviesan todos los productores, pero en los últimos quince días se ve una importante venta de tambos, con vacas donde se evidencia que ha golpeado la falta de alimento. Ya no hay un lugar donde el sector esté más afectado, sino que el problema es generalizado, a todas las cuencas y los tamaños”, contaron.
Días atrás, los tamberos informaron que los mayores gastos de producción por el efecto de la sequía, combinado con medidas como el dólar soja hicieron que los costos aumenten un 13%. Además, a esto se le había sumado un aumento inflacionario en dólares del 20%. En la actividad habían argumentado que en octubre pasado la generación de valor fue negativa en $ 5001 millones.
“¿Qué hace que lleguemos a este punto? El productor que vende el tambo es porque ya no puede continuar por dos factores que hacen de la situación terminal: la sequía registrada desde hace dos años o más en algunos casos, y la imposibilidad de comprar alimentos externos como el maíz o pellets de soja, por el alto costo que hoy representa. Los alquileres tienen precios distorsionados. El precio que se le paga al productor por litro de leche no acompaña ese aumento en los precios de los insumos, por lo que se queda sin la posibilidad de adquirirlos e inevitablemente termina vendiendo los rodeos de producción”, resumieron.
Si bien se decretó la emergencia agropecuaria en algunas provincias, la Mesa de Enlace señaló que esto es insuficiente. “Esperamos un Estado que brinde herramientas, que compense el bajo precio que recibe el productor, quita de retenciones para que se recupere el precio al productor, financiamiento específico para el sector, fondos rotatorios, que ayuden al sistema productivo lácteo; esta producción es inviable en un país donde solo se propicia el monocultivo y la concentración”, aseveraron.
Montevideo/TodoElCampo-Los numeros de la ultima semana del año 2022 al 31 de diciembre, se faenaron en el país 30.007 cabezas de vacunos un 34% menos que la semana precedente, resultado de plantas que han detenido sus actividades por licencia al personal y otras que han cerrado por refacciones.
El 44% de la faena correspondió a novillos, el 39% a vacas y el 14% a vaquillonas, completándose con terneros y toros. En el acumulado del año 2022, la faena vacuna ascendió a 2.410.501 cabezas, lo que representa una caída del 8,6% respecto a 2021, pero al mismo tiempo un 20,1% sobre el año 2020.
Esta caída mayormente está impulsada por una menor faena de vacas.
El año pasado se faenaron 1.197.579 novillos, una caída del 6,1% respecto al 2021. Dentro de esta categoría, los novillos de 2 a 4 dientes suben un 2,7%. En vientres se faenaron 846.063 vacas, cayendo un 13,7% esta categoría, en tanto que las vaquillonas fueron 323.737 cabezas, lo que representa un descenso del 2,3%.
Si se distribuye la faena en trimestres, los dos primeros del año pasado fueron de un fuerte incremento de la actividad en la industria, reflejo de los valores que se visualizaron en el mercado y la demanda desde el exterior, ya en los dos segundos trimestres del año pasado, con un menor nivel de negocios con China, la faena disminuyó fuertemente respecto a 2021. La principal planta de faena en el país fue Las Piedras con 239.826 cabezas, representando el 9,9% del total procesado a nivel nacional. Le siguieron en importancia Frigorífico Tacuarembó del grupo Marfrig con el 8,6% y Frigorífico Pando (Ontilcor) con el 7.9%. Los dos principales grupos frigoríficos del país, Marfrig y Minerva (ambos de capitales brasileños) suman el 44,9% de la faena a nivel nacional durante el 2022. El grupo Marfrig con sus cuatro plantas (Tacuarembó, Colonia, Cledinor e Inaler) suma el 26,3% del total faenado en el país, en tanto que Minerva con sus tres plantas (Canelones, Pul y Carrasco) suman el 16,6% restante.
En el continente: un 75 por ciento por encima de Argentina y el doble que en Brasil.
Montevideo/TodoElCampo-La baja de precio de la nafta Súper 95, del pasado 1ro. de enero, no alcanzó para que Uruguay no siga siendo el país que vende la gasolina más cara del continente y se ubique entre los primeros 20 del mundo.
Actualmente el litro de este combustible ronda U$S 1.80, mientras que en todo el planeta promedia a los U$S 1.25 el litro.
Para tener una idea de lo que sucede en otros países latinoamericanos, en Perú -según el sitio www.globalprices.com- el litro cuesta U$S 1.32, Chile U$S 1.39 y Nicaragua U$S 1.34.
En efecto, la nafta en el país gobernado por Luis Lacalle Pou continúa siendo “la más alta de Latinoamérica”, según consignó por su parte el sitio especializado SEG Ingeniería. Así, quedó por encima de Costa Rica (1,39 dólares por litro) y República Dominicana (1,38 dólares por litro), entre otros.
Con respecto a nuestros vecinos, la situación es más distante. Para el caso de Argentina, este país ofrece la Nafta Súper 95 casi un 75 por ciento menos que en Uruguay, mientras que Brasil, la comercializa a un dólar, además de ofrecer descuentos de un 5 por ciento en los “Postos Ipiranga” los días miércoles.
EL IMESI; LA DIFERENCIA
Los impuestos que gravan a las gasolinas (IMESI, Impuesto al CO2, Tasas, etc.) en Uruguay, son la explicación de esta situación, en la medida de que el petróleo (la base) cuesta lo mismo para cualquier país o aún (para los que importan combustible) el galón de referencia es casi igual.
EEUU/TodoElCampo.El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) publicó un informe en el cual muestra que en 2022 las exportaciones agroindustriales estadounidenses destinadas a China alcanzaron un récord histórico de 36.400 millones de dólares.
Si bien el documento informa tal evento como un logro, lo cierto es que evidencia el enorme nivel de dependencia de China que tiene el agro de EE.UU., algo que, en la actual coyuntura geopolítica, puede representar un factor de riesgo mayúsculo para los “farmers”.
En 2022 la soja representó casi la mitad de las exportaciones agroindustriales de EE.UU. a China con un récord de 16.400 millones de dólares. Si la cuestión relativa a Taiwán –un territorio que el gobierno de Xi Jinping considera propio, pero que es apoyado por EE.UU.– estalla en algún momento del año, el primer objetivo chino con EE.UU., a modo de represalia, será seguramente la soja.
Y eso no es una hipótesis descabellada, porque ya sucedió en el pasado reciente. A comienzos de julio de 2018 –recordemos– China comenzó a aplicar un arancel adicional del 25% al poroto de soja estadounidense (entre otros muchos productos) como represalia por la imposición de aranceles equivalentes por parte de EE.UU. a un conjunto de productos industriales chinos. Debido a las características del mercado global de soja, eso implicó una suerte de “retención” o descuento del valor FOB de la soja estadounidense (Golfo de México), que llegó a registrar un récord histórico de 90 u$s/tonelada en septiembre de ese año respecto de la soja brasileña (Paranaguá).La soja es, por el volumen de negocios, la cuestión más crítica, pero el cultivo más comprometido es –por lejos– el sorgo, que en 2022 con ventas a China por 2200 millones de dólares representó casi el 90% de las compras totales del cereal realizadas por la nación asiática.
El heno de alfalfa también alcanzó un récord de $ 660 millones, un 28 por ciento más en comparación con el año anterior, mientras que los volúmenes fueron un 14 por ciento más altos.
Otro producto comprometido son los fardos de alfalfa, que en 2022, con ventas a China por 660 millones dólares, representaron más de la mitad de las exportaciones totales de EE.UU. (buena parte se emplean en megatambos chinos).
El año pasado las exportaciones de maíz de EE.UU. a China superaron los 4800 millones de dólares. En este caso, la nación asiática representa el 25% del negocio global, un cliente importante, pero no crítico.
En cualquier caso, un conflicto abierto entre China y EE.UU. derivado de la cuestión taiwanesa seguramente provocaría –tal como sucedió durante la gestión de Donald Trump– represalias comerciales chinas hacia los productos agroindustriales estadounidenses, lo que obligaría a la nación asiática a redirecionar la mayor parte de sus necesidades de commodities del agro hacia Sudamérica.
Maldonado/TodoElCampo-La producción de maíz dulce para consumo humano es muy intensiva y demanda manejos y gestión de insumos y recursos diferentes al cultivo de maíz con otros destinos.
Los hermanos Sierra, Nelson y Alberto productores del departamento de Maldonado desde hace más de 25 años, nos plantearon algunos desafíos en la nutrición del cultivo. Es por eso que en esta zafra los hemos acompañado en el uso de fertilizantes foliares y al suelo, complementarios a la fertilización basal.
Instalamos un ensayo para demostrar los beneficios del uso de este tipo de tecnologías, según la demanda del cultivo medida a través del análisis foliar, herramienta que creemos fundamental al momento de realizar recomendaciones.
Las soluciones recomendadas fueron, Fetrilon Combi 2, complejo de macronutrientes secundarios y micronutrientes (Mg, S, Zn, Fe, Mn, Cu, B, Mo) en una relación balanceada, de alta solubilidad y fácilmente asimilable.
Coron fertilizante nitrogenado con polimetilenureas que actúa como una fuente controlada de nitrógeno orgánico, de alta efectividad.
Nucleus K fertilizante potásico líquido de alta calidad de aplicación al suelo de rápida y eficiente absorción, fuente solubilizada y protegida para no ser neutralizada por las reacciones del suelo. Y por último el bioestimualnte Aminoterra Plus Zn, para mitigar cualquier estrés abiótico existente.
Junto con el Ingeniero Guillermo Aznarez, de la consultora ENTOAGRO, estaremos analizando los resultados del ensayo generados.
Foto: Recorrida del ensayo junto a Nelson y Alberto Sierra, los técnicos de CALIMA, Jose Silva y Javier Barrios, Fernando Carbone colega de Agroenfoque y Guillermo Aznarez de ENTOAGRO.
Por Gabriel Croce, Comercial de la empresa Agroenfoque.
Montevideo/TodoElCampo-En un mercado que sigue sintiendo la tranquilidad en la concreción de negocios debido a la época del año retomo la senda al alza y las entradas para aquellos que si están dispuestos a validad estos precios se acortan.
En el caso del novillo sube dos centavos, paso de U$S 3,31 a 3,33,en el caso de la U$S 3.04 a 3,13 y en el caso de la vaquillona de U$S 3,21 a 3 25.