Un estudio internacional liderado por la Universidad Estatal de Arizona comprobó que enriquecer los suelos con nitrógeno reduce drásticamente los daños de las langostas y duplica el rendimiento agrícola, ofreciendo una alternativa sostenible frente a una plaga que amenaza la seguridad alimentaria mundial.
Arizona, Estados Unidos | Todo El Campo | Arianne Cease, la directora de la Iniciativa Global de Langostas (*) de la Universidad Estatal de Arizona, dijo, refiriéndose a las langostas, que son muy destructivas cuando hay muchas, pero no una a una.
Cease siente una profunda admiración por estos insectos, incluso mientras estudia formas de gestionar los enjambres de langostas y prevenir la destrucción que causan.
Los enjambres de langostas, que pueden evocar imágenes de plagas bíblicas y hambrunas antiguas, siguen siendo un problema serio en todo el mundo. Pueden destruir cosechas en regiones enteras, arruinar los medios de vida de las personas y, en algunos lugares, afectar la educación de los niños y las oportunidades económicas futuras. Los enjambres pueden cubrir cientos de millas cuadradas, equivalente a una gran área metropolitana como Nueva York o Phoenix.
Así que cuando Arianne Cease y su equipo internacional de científicos encontraron un método sencillo basado en la tierra para evitar que las langostas comieran los cultivos, supieron que su trabajo podía cambiar la vida de las personas. Según el conocimiento del equipo, su es el primer estudio que prueba este nuevo método en condiciones agrícolas reales y confirma que funciona.
El estudio se publicó en Springer Nature (**). El profesor asociado Mamour Touré, de la Université Gaston Berger en Saint-Louis, Senegal, fue el autor principal del estudio, mientras que Cease fue el investigador principal de este proyecto, apoyado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.
“Los resultados son de gran importancia para la comunidad científica y también para los agricultores senegaleses”, afirma Touré. “El estudio les dio una mejor comprensión de los saltamontes y las langostas, así como una forma práctica de controlarlos a nivel local”.
TODO LO QUE NO QUIERES SABER SOBRE LAS LANGOSTAS
“Todas las langostas son saltamontes, pero no todos los saltamontes son langostas”, dice Cease, profesora asociada de la Escuela de Sostenibilidad de la ASU en el Rob Walton College of Global Futures.
Como un hombre lobo expuesto a la luz de la luna, una langosta es un saltamontes con potencial para transformarse completamente bajo las condiciones adecuadas. De unas 6.800 especies descritas de saltamontes de cuernos cortos, solo 19 se consideran langostas.
Una langosta en una fase “solitaria” es tímida. Actúa como un saltamontes normal: evita a otros de su especie, aparece de un verde camuflado y permanece en una zona. Una langosta en una fase “gregaria” es justo lo contrario: se reúne con otras langostas, viste colores vivos para destacar y migra grandes distancias en busca de alimento.
Para transformarse, las langostas necesitan lluvia y multitudes.
Las langostas suelen vivir en ambientes áridos de desierto que reciben lluvias intensas e impredecibles. Tras una lluvia así, las plantas del desierto prosperan, lo que permite que la población de langostas crezca.
Luego empiezan a chocarse. Este simple desencadenante cambia el cerebro y el comportamiento de las langostas. En cuestión de horas, estos introvertidos torpes se convierten en fiesteros entusiastas que adoran estar juntos. Al llegar a la adultez, las langostas desarrollan grandes alas que les permiten recorrer largas distancias en enjambre.
Durante más de 15 años estudiando langostas, Cease descubrió que las plantas que crecen en suelos pobres en nutrientes favorecen brotes de langostas. Estas plantas son ricas en carbohidratos y bajas en proteínas.
“Este sesgo hacia los carbohidratos, o la ‘dieta de donuts’, es óptima para poblaciones de langostas y saltamontes en enjambre”, dice Cease.
Al igual que los corredores que se cargan de carbohidratos antes de un maratón, las langostas necesitan más carbohidratos para alimentar su migración.
En suelos ricos en nitrógeno, las plantas tienen más proteínas y menos carbohidratos. Estas plantas son malas para que las langostas las coman: sus cuerpos no pueden soportar el exceso de proteína y no reciben suficiente energía.
LAS PLANTAS RICAS EN PROTEÍNAS PREVIENEN LAS PLAGAS.
Todo este trabajo nos llevó a una pregunta: ¿Podemos prevenir el daño de las langostas cambiando la proporción de proteínas respecto a carbohidratos de las plantas? Pequeños estudios de laboratorio y estudios de campo sugerían que la respuesta podría ser sí, pero nadie lo había probado en tierras agrícolas abiertas y en funcionamiento. Cease, ese era el siguiente paso lógico.
Los investigadores colaboraron con 100 agricultores de dos pueblos de Senegal que sufren brotes del saltamontes senegalés. Este saltamontes no forma enjambres extremos como la langosta del desierto, pero sus brotes constantes y enjambres más pequeños pueden hacerla más devastadora para los agricultores senegaleses. Estas comunidades, que trabajaron con Cease en estudios previos (**), defendieron este estudio más amplio.
Para el experimento, cada agricultor cultivó dos parcelas de mijo: una tratada con fertilizante nitrogenado y otra sin tratar.
Los científicos no estaban seguros del efecto que tendría esto. Las langostas pueden entrar por campos sin tratar y comer una combinación de cultivos y malas hierbas. O bien, el aumento de la proteína vegetal podría atraer diferentes plagas que dañarían los cultivos.
El equipo evaluó el número de langostas y los daños en las parcelas de los agricultores tres veces durante la temporada de cultivo. También registraban los rendimientos de mijo en cada parcela en la época de la cosecha.
En comparación con las parcelas no tratadas, las parcelas tratadas mostraron tres diferencias claras: menos langostas, menos daño a los cultivos y un rendimiento duplicado. El equipo tampoco encontró pruebas de que el fertilizante nitrogenado empeorara otros problemas de plagas.
Aunque el equipo de investigación proporcionó fertilizante nitrogenado para el estudio, no es práctico que las comunidades lo utilicen de forma regular. Para funcionar realmente a largo plazo, necesitan una forma de añadir nitrógeno al suelo que sea asequible y buena para las tierras de cultivo.
“El trabajo en curso liderado por el Dr. Touré se centra exclusivamente en el compost, y parece que estamos obteniendo los mismos resultados”, dice Cease.
La financiación del proyecto, proporcionada a través de USAID, fue cancelada a principios de 2025. Sin embargo, los agricultores sobre el terreno en Senegal están tan animados por los resultados que continúan el sistema de compostaje por su cuenta.
“Los agricultores afirmaron unánimemente que ya no queman los residuos de cultivo tras la desforestación, sino que practican el compostaje para fertilizar sus campos, ayudando así a reducir las infestaciones de saltamontes. Esta técnica se perfeccionó completamente gracias al proyecto”, dice Touré.
El equipo está solicitando financiación adicional para ayudar a expandir el proyecto a otras regiones afectadas por las langostas.
Es una iniciativa conjunta de legisladores del Partido Nacional, Frente Amplio y Partido Colorado. Entienden que hay “razones históricas, productivas, culturales y simbólicas que la distinguen en el desarrollo de la ganadería nacional”.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Los diputados Domingo Rielli y Magela Rinaldi, del Partido Nacional y Frente Amplio, respectivamente, con el apoyo del senador Pedro Bordaberry (Partido Colorado), presentaron en diciembre de 2025 un proyecto de ley por el cual se declara al departamento de Durazno como Capital Ganadera de Uruguay.
La relevancia de Durazno en la ganadería nacional es histórica y actual, con hitos relevantes como la exposición rural anual, la inseminación artificial en ovinos y la dinámica zafra de toros.
En la exposición de motivos que acompaña al proyecto de ley de artículo único, los legisladores argumentan que hay “razones históricas, productivas, culturales y simbólicas que la distinguen en el desarrollo de la ganadería nacional”.
El departamento de Durazno “ha sido un centro neurálgico de la producción ganadera uruguaya, con una profunda vinculación a las exposiciones rurales y al mejoramiento genético del rodeo nacional”, agregan.
Desde 1900 la Sociedad Rural de Durazno (SRD) realiza la exposición rural, convirtiéndose, en “una de las primeras en el país” que “marcó el rumbo de las ferias y remates ganaderos que posteriormente se consolidarían en todo el territorio” nacional. Además, la exposición es conocida popularmente como “la antesala del Prado”, en reconocimiento a “la calidad de sus animales y el nivel de sus criadores”, agregan Rielli y Rinaldi.
Fue en Durazno que, en 1937, “el ingeniero belga Thomasset realizó la primera inseminación artificial en ovinos de América del Sur, hecho que marcó un hito en la historia de la ciencia aplicada a la producción animal, y que refuerza la impronta de innovación y excelencia que caracteriza a la región”.
LIDERAZGO GENÉTICO Y PRODUCTIVO.
Sin embargo, no solo es historia. “El liderazgo de Durazno se mantiene vigente y comprobable”.
En la zafra de toros 2025 Durazno “fue, por lejos, el departamento donde se vendieron más toros del país, alcanzando 1.138 reproductores, equivalentes al 15% del total nacional”. Ese dato confirma “una tendencia sostenida de liderazgo en calidad genética y volumen comercial”.
Los remates de reproductores en Durazno “marcan la referencia en cuanto a la genética de los rodeos uruguayos, pero también a la comercialización que se realiza en el país”, enfatizan.
“Durazno se ha ido consolidando con el paso de los años como la cuna de la genética nacional, basado en las sangres que permanentemente incorporan las cabañas del departamento, siendo el lugar donde se ubican varias de las principales cabañas del país, cuyas sangres además son referencia técnica y comercial para toda la región, contribuyendo así al posicionamiento del Uruguay como exportador de genética bovina y ovina de alto valor agregado”.
Productivamente, Durazno no se queda atrás: “Representa claramente lo que es la ganadería nacional, con 4.599 tenedores de ganado según los últimos datos de Dicose” con más de un millón de hectáreas dedicadas a la ganadería, con 867.720 vacunos y 334.595 ovinos, entre otras especies de producción.
JUSTICIA HISTÓRICA Y APOYO INSTITUCIONAL.
Loa autores del proyecto subrayan que se busca realizar un “acto de justicia histórica”, y “una señal de apoyo institucional a la producción nacional, a la cultura rural y al esfuerzo de generaciones de criadores, cabañeros, técnicos y especialmente de los trabajadores del campo que con su trabajo diario han hecho de la ganadería uruguaya una de las más eficientes y prestigiosas del mundo”.
APOYO DE LOS PRINCIPALES PARTIDOS.
Los diputados Rielli y Rinaldi, junto con el senador Pedro Bordaberry, “más allá de las pertenencias partidarias, coincidimos en la importancia de rendir homenaje al trabajo, la tradición y la excelencia productiva de la región de Durazno”, expresa en el párrafo final de la exposición de motivos. Finalizan enfatizando: “Este reconocimiento simboliza también la identidad de todos los pagos del interior productivo, la tradición y la innovación que conviven en el corazón del país, donde ‘se respira y se vive la genética y la producción ganadera’”.
Las poblaciones de ganado han disminuido aproximadamente un 12% desde 1999 en regiones que albergaban casi la mitad de los animales domésticos de pastoreo del mundo.
Montevideo | Todo El Campo | Un reciente artículo (enero 2026) de la Universidad Estatal de Arizona (AU), Estados Unidos, al que accedió Todo El Campo, aborda un hallazgo inesperado: lejos de la narrativa dominante sobre el sobrepastoreo, la mitad de las zonas de pastoreo del mundo han experimentado una reducción significativa de ganado en los últimos 25 años. Ese declive fue documentado por un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), una de las revistas científicas multidisciplinarias más importantes y citadas del mundo, publicación oficial de la Academia Nacional de Ciencias (NAS) de Estados Unidos.
La investigación revela que la despoblación ganadera es un fenómeno global y con consecuencias profundas.
La disminución del ganado extensivo afecta tanto a la economía rural como a los ecosistemas. Por un lado, comunidades que dependen del pastoreo enfrentan pérdida de ingresos y migración, mientras que, por otro, la reducción de animales altera el ciclo de nutrientes, la fertilidad de los suelos y la biodiversidad. El estudio advierte que esos cambios pueden generar riesgos ecológicos, como la expansión de especies invasoras o la degradación de pastizales, pero también abre oportunidades para restaurar ecosistemas y repensar modelos de producción más sostenibles.
Los investigadores subrayan que la despoblación ganadera ha sido pasada por alto en las políticas ambientales y agrícolas, centradas casi exclusivamente en el exceso de pastoreo. Reconocer esta tendencia es clave para diseñar estrategias que equilibren la seguridad alimentaria, la conservación de la tierra y el bienestar de las comunidades rurales.
El siguiente es el artículo de la Universidad de Arizona titulado “El declive pasado por alto en el ganado de pastoreo conlleva riesgos y oportunidades”.
ARTÍCULO DE LA UNIVERSIDAD DE ARIZONA: EL DECLIVE PASADO POR ALTO EN EL GANADO DE PASTOREO CONLLEVA RIESGOS Y OPORTUNIDADES.
Durante décadas, los investigadores se han centrado en el problema del sobrepastoreo, en el que las manadas en expansión de ganado y otros animales degradan pastizales, estepas y llanuras desérticas. Pero un nuevo estudio global revela que en grandes regiones del mundo, el número de ganado está disminuyendo sustancialmente, no creciendo. Es un proceso que los autores llaman despoblación.
“A menudo asumimos que los pastizales se degradan porque los sobrepastoreamos, pero los datos muestran que no es toda la historia: casi la mitad de la producción ganadera ocurre en zonas que han sufrido despoblamiento en los últimos 25 años”, dijo Osvaldo Sala, coautor del estudio, ecólogo y profesor en la Universidad Estatal de Arizona.
Los hallazgos son importantes porque la despoblación no es solo lo contrario del sobrepastoreo; plantea nuevos desafíos ecológicos y de gestión de la tierra.
“Tenemos que gestionar ambos procesos”, dijo Sala. “No es que desabastecer sea automáticamente positivo y que debamos dejarlo así”.
Cuando el número de ganado disminuye, por ejemplo, el crecimiento descontrolado de las plantas puede aumentar el riesgo de incendios forestales. La biodiversidad puede recuperarse en algunas zonas pero disminuir en otras, dependiendo de cómo respondan los ecosistemas.
Como parte del estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (*), los investigadores analizan los cambios globales en el número de ganado desde 1999 hasta 2023 utilizando datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Entre sus hallazgos se destacan:
Las poblaciones ganaderas se han reducido aproximadamente un 12% en los últimos 25 años en regiones que albergaban el 42 % del ganado, búfalo, oveja y cabras del mundo en 1999.
La despoblación es especialmente común en Europa, Norteamérica, Australia y partes de África y Asia. Los descensos más pronunciados se dan en Europa del Este, donde la población ganadera cayó un 37 %.
En cambio, el número de ganado está creciendo rápidamente en África Central, Asia Central y Sudamérica. En estas regiones, el número total de cifras aumentó un 40 % desde 1999.
Para evaluar qué podría estar impulsando las tendencias divergentes, el equipo de investigación trabajó con José Anadón, otro coautor de la investigación, perteneciente al Instituto Pirenaico de Ecología. Concluyeron que los cambios en el comercio internacional no explicaron los cambios en las tasas de repoblación ni tampoco el clima más cálido de la Tierra, concluyeron los autores.
“El cambio climático existe, pero no explica estos patrones espaciales particulares de despoblación y aumento de las tasas de repoblación”, dijo Sala.
La riqueza de una región determina cómo se produce la carne. En países ricos, el ganado disminuye porque la producción se ha industrializado: se usa alimento animal, tecnología y sistemas intensivos. Eso permite que cada animal produzca más carne (72 % más) que en regiones pobres.
En las regiones de riqueza menor el sistema sigue siendo tradicional y de pastoreo, con baja productividad. Los animales se crían para subsistencia y no para maximizar rendimiento.
Los países pobres, además de tener sistemas menos productivos, la población crece más rápido. Eso significa que la demanda de carne aumenta, lo que impulsa la expansión de la ganadería de pastizales. Según los investigadores: las regiones más pobres son también las zonas con mayor crecimiento poblacional, lo que está impulsando la demanda de carne.
POR QUÉ ES IMPORTANTE.
El pastoreo de ganado se realiza en aproximadamente una cuarta parte de la superficie terrestre del planeta, lo que lo convierte en el uso del suelo más extenso de la humanidad. Las disminuciones a gran escala de la presencia de ganado en pastoreo tienen amplias consecuencias para la salud planetaria que han sido pasadas por alto por los científicos de la conservación y los gestores de tierras, según Sala y Anadón, quienes afirman que los problemas siguen sin estudiarse y se comprenden incompletamente. No está claro, por ejemplo, hasta qué punto la despoblación podría revertir la degradación causada por el sobrepastoreo.
La despoblación y la consiguiente disminución del pastoreo no solo pueden aumentar el riesgo de incendios forestales en algunos contextos, dijo Sala, sino que también pueden llevar a la eliminación de especies vegetales vulnerables al permitir que unas pocas especies dominen.
Al mismo tiempo, la reducción del ganado de pastoreo que favorece el crecimiento de las plantas podría permitir que los ecosistemas capturen más dióxido de carbono atmosférico, beneficiando al clima global.
“Esto no es solo pesimismo, es un panorama más realista y complejo que sugiere tanto riesgos como oportunidades”, dijo Sala.
El pastoreo también afecta a los caudales de los ríos; la pérdida de cobertura vegetal disminuye la transpiración de las plantas y aumenta la escorrentía.
“Dejar de pastorear no siempre significa más agua para los usuarios aguas abajo; los efectos son específicos de la ubicación y deben estudiarse”, dijo Sala. “El rewilding o la introducción de diferentes pastores (bisontes, cabras u otras especies) puede cumplir funciones funcionales que deja el ganado, pero necesitamos mejor ciencia para decidir qué funciona y dónde funciona”.
Al centrarse tan intensamente en el problema del sobrepastoreo, Sala afirmó que investigadores y responsables políticos han pasado por alto oportunidades para gestionar la despoblación y alcanzar los objetivos sociales de conservación, almacenamiento de carbono y mantenimiento de los medios de vida rurales.
“Estos son asuntos importantes para los gestores de tierras, los responsables políticos y el público”, afirmó. “Necesitamos mejores datos, más experimentos y políticas reflexivas que reconozcan las diferencias regionales”.
Durante esta semana se verificó un importante incremento en la oferta de frutas de hoja caduca, con el ingreso de partidas de reciente cosecha correspondientes a la nueva zafra como peras, manzanas, uvas, duraznos, pelones y ciruelas de estación.
Montevideo | Todo El Campo | El Observatorio Granjero actualizó el informe semanal sobre precios e ingresos a la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM), destacando el período de zafra para las frutas de hoja caduca: “A medida que progresa la cosecha, aumenta la disponibilidad” en el mercado.
Durante esta semana se verificó un importante incremento en la oferta de frutas de hoja caduca, con el ingreso de partidas de reciente cosecha correspondientes a la nueva zafra como peras, manzanas, uvas, duraznos, pelones y ciruelas de estación.
En pera, se incrementó la oferta de variedades Santa María y Favorita de Clapp, a las que se incorporan William´s precoz y William`s, aunque estas últimas presentan aún severos signos de inmadurez, lo que presiona sus precios a la baja.
En manzana, la oferta de Red Delicious desciende de manera significativa; sin embargo, el ingreso de manzanas de reciente cosecha del tipo Gala y Yvyrá permite sostener un escenario de precios estables.
En durazno, predominan variedades de estación, principalmente Dixiland y, en menor medida, Rey del Monte.
En ciruela y pelón, la oferta se mantiene estable, mientras que en damasco la disponibilidad ya es prácticamente nula.
En uva, los precios registraron descensos como consecuencia de la incorporación de variedades blancas y del tipo Moscatel, tanto del litoral norte como del sur del país, incrementando significativamente la oferta.
HORTALIZA DE FRUTO.
Durante la presente semana, la oferta de hortalizas de fruto se mantuvo relativamente estable en términos generales, aunque se observaron cambios significativos en las calidades, particularmente en tomate.
Las altas temperaturas registradas en semanas anteriores comenzaron a manifestarse a nivel productivo, generando problemas de cuajado, floración y crecimiento de nuevos frutos. Esta situación derivó, en los últimos días, en una merma de la oferta a nivel mayorista, principalmente por la reducción de partidas procedentes del litoral norte, lo que provocó subas significativas de precios hacia el fin de semana.
Para los morrones, en cambio, la oferta continúa siendo elevada, con presencia sostenida de partidas del norte del país, manteniendo la tendencia bajista de sus precios.
Pepino, berenjena y chauchas han tenido un escenario de oferta y precios que se mantuvo sin grandes modificaciones.
En zapallito y zucchini, la oferta se redujo durante la semana, generando incrementos de precios.
HORTALIZAS SECAS.
Se mantiene en aumento la oferta de varios productos, en un contexto de plena zafra de cosecha, tanto en el litoral norte como en el sur.
En particular, se observa una mayor disponibilidad de zapallos y boniatos, situación que, sumada a un menor consumo estacional -según comentarios de informantes calificados- presiona los precios a la baja.
Se destaca el incremento en la oferta de calabacines de la zona sur, lo que refuerza la tendencia bajista de los valores.
En ajo y cebolla, la oferta continúa siendo abundante; no obstante, al finalizar la disponibilidad del litoral norte, los precios comienzan a afirmarse para las calidades superiores, especialmente en cebolla colorada, que presenta una mayor demanda en esta época.
En papa y zanahoria, la oferta sigue siendo elevada. Sin embargo, de mantenerse condiciones de altas temperaturas y elevada humedad relativa, es esperable que se intensifiquen los problemas sanitarios y de conservación, lo que podría derivar en ajustes de precios al alza en las próximas semanas.
FRUTAS DE HURTA.
Durante la semana se incrementó la oferta de sandías y melones, generando presiones a la baja en sus precios.
En frutilla, en cambio, luego de las precipitaciones del fin de semana y con el posterior aumento de las temperaturas, la oferta se redujo de manera considerable. A esto se suman graves problemas de calidad, lo que provocó fuertes presiones alcistas en los precios.
HORTALIZAS DE HOJA, BROTE E INFLORESCENCIA.
En términos generales, este grupo mantiene un escenario de precios relativamente estable.
En apio, nabo, puerro y perejil, se observó una mejora en la calidad luego de las lluvias del fin de semana, lo que generó leves descensos de precios, situación similar a la registrada en remolacha, rúcula y cebolla de verdeo, que venían presentando problemas asociados a las altas temperaturas.
En brócoli, coliflor, espinaca, repollo, acelga y lechuga, es frecuente observar partidas con quemaduras solares, consecuencia de las altas temperaturas de los últimos días. No obstante, tras las lluvias registradas hacia el final de la semana, se verificó una leve mejora en la calidad y en los calibres remitidos al mercado mayorista. En ciboulette, albahaca y maíz dulce, la oferta continúa siendo elevada, manteniendo la tendencia bajista de los precios.
Montevideo | Todo El Campo | La aprobación inicial por parte de los embajadores de los pises europeos abre el camino a un mejor acceso al mercado del Viejo Continente. Con beneficios arancelarios acotados y efectos diferenciados entre los países del Mercosur, el impacto real dependerá de la implementación y del contexto comercial.
Embajadores de más de 15 países miembros de la UE, que representan a más del 65% de su población, aprobaron este viernes el acuerdo comercial con el Mercosur, lo que abre el camino para que la presidenta de la Comisión Europea lo firme con su contraparte antes de fines de este mes. Luego se requerirá la aprobación del Parlamento Europeo. El cambio de posición de Italia, facilitado por una desgravación en la importación de fertilizantes, permitió destrabar una resistencia clave.
Dada la importancia de este paso, es relevante repasar los alcances del acuerdo para la carne vacuna, tema ya analizado oportunamente por Valor Carne.
Pequeña cuota para un gran mercado
Uno de los puntos centrales del texto negociado es la creación de una cuota específica para carne vacuna con un arancel preferencial, que en los primeros análisis es modesta en volumen frente al mercado total europeo.
Se trata de 99 mil toneladas equivalente carcasa (unas 76 mil t producto, según el factor de conversión que usa Europa) que se verá cómo administra el Mercosur entre sus países y empresas.
Con un mercado europeo de unas 8 millones de toneladas anuales, esta nueva cuota es bien avara.
La eliminación del arancel de la Hilton
Adicionalmente, se contempla la exención del arancel del 20% que hoy grava la cuota Hilton, lo que representa un ahorro significativo para los exportadores del Mercosur una vez que el acuerdo esté vigente.
El impacto, sin embargo, no será homogéneo entre los países del Mercosur. Para la Argentina, la quita del arancel sobre la Hilton aparece como la principal ventaja, dado su fuerte posicionamiento histórico en ese contingente. La mejora en el ingreso neto podría traducirse en una mayor valorización del producto.
Uruguay, con un perfil exportador en el que la UE tiene relevancia y una alta participación de cortes de calidad, también se vería favorecido por la desgravación, aunque su capacidad de expandir embarques estará condicionada por la disponibilidad de hacienda y la competencia interna entre destinos.
En el caso de Brasil, el impacto sería más limitado, proporcionalmente. Si bien es el mayor exportador del bloque, su presencia en el mercado europeo es importante pero con menor cuota Hilton, con mayoría de cortes congelados y, consecuentemente, un precio medio inferior; y el acuerdo no modifica sustancialmente esa ecuación. La nueva cuota puede representar una oportunidad adicional, pero no un cambio estructural en su estrategia exportadora.
Para Paraguay, el acuerdo abre una puerta interesante, aunque más potencial que inmediata. Los países de la UE no han estado representando un destino relevante, hasta ahora.
La aplicación de salvaguardas
Uno de los puntos introducidos para destrabar la oposición de algunos países europeos fue una cláusula de salvaguarda -especialmente para la carne vacuna, aunque no es el único producto- que dispare algún freno en caso de crecimiento de las importaciones superiores al 10% interanual o de caída de precios internos en la misma magnitud.
La normativa sobre deforestación
Si bien se ha vuelto a postergar por otro año, si la UE insiste en aplicarla a partir de fines de este año, será un nuevo escollo para las ventas del Mercosur, especialmente para sus ganaderías tropicales.
Avance positivo, aunque de alcance limitado
Tras años de idas y vueltas, la firma del acuerdo puede marcar un punto de inflexión. Debe leerse como una mejora positiva, aunque lejos de generar un impacto disruptivo en el comercio de carne vacuna. La verdadera magnitud dependerá de la implementación, de cómo se administre la cuota entre países y empresas y del contexto de precios internacionales.
En síntesis, para la carne vacuna del Mercosur, no se trata de una revolución, pero sí de un paso adelante en acceso y previsibilidad, en un mercado exigente y que valora el nicho de cortes de alto precio, en el que el Mercosur tiene una prevalencia destacada. Aunque el desempeño del mercado de carnes lo muestra con una tendencia de largo plazo en retroceso.
Montevideo | Todo El Campo |Con más litros por tambo y una mejora sostenida de la productividad, la producción total argentina llegó a 11.618 millones de litros, un 5,2% más que en 2024; el crecimiento se apoyó en mejores precios y relaciones de costos, aunque el escenario comenzó a ajustarse en la segunda mitad del año
Con más litros por tambo y una mejora sostenida de la productividad, la producción lechera cerró 2025 en el nivel más alto de al menos los últimos diez años. Los datos oficiales indican un total de 11.618 millones de litros, con una suba interanual del 5,2%. Desde el sector explican que el crecimiento se dio en un contexto de mejores precios de la leche y relaciones de costos más favorables, aunque las condiciones comenzaron a ajustarse en la segunda mitad del año.
De acuerdo con la Dirección Nacional de Lechería, el incremento frente a 2024 —cuando la producción había sido de 10.590 millones de litros— fue de 1.028 millones de litros adicionales, lo que consolidó el mejor registro de la última década y el mayor volumen desde 2019.
Desde el sector productivo señalan que ese desempeño estuvo asociado a un período que permitió invertir en alimentación, manejo y tecnología en los tambos, lo que se tradujo en una mejora de la productividad y en más litros producidos por establecimiento. Sin embargo, advierten que hacia la segunda mitad del año el escenario comenzó a volverse más exigente, con costos creciendo por encima del precio de la leche, un consumo interno que no mostró cambios significativos y una rentabilidad más ajustada para los productores.
Según el informe de la Secretaría de Agricultura, en diciembre de 2025 la producción promedio por tambo a nivel nacional fue de 3.598 litros diarios, por encima del promedio de 2024, que había sido de 3.336 litros por día. En el mismo período, la producción diaria total acumuló una suba interanual del 5,1%, reflejando una mejora generalizada en los indicadores productivos.
Entre las principales cuencas, Buenos Aires lideró la producción por tambo, con un promedio de 4.825 litros diarios, seguida por Córdoba, con 4.249 litros, mientras que Santa Fe (2.808 litros) y Entre Ríos (2.436 litros) completaron el grupo de las cuatro provincias con mayor volumen productivo del país.
Guillermina Más, presidenta de Caprolecoba, destacó el crecimiento de la producción y lo vinculó a un contexto de precios y condiciones productivas favorables durante gran parte del período, con relaciones de costos más holgadas y una situación climática mayormente adecuada, más allá de episodios puntuales como las inundaciones en sectores de la cuenca oeste bonaerense. “Durante 2024 y buena parte de 2025 hubo muy buenos niveles de precio de la leche cruda y excelentes relaciones de precios”, señaló.
Ese escenario permitió atravesar un período prolongado de márgenes positivos para el tambo promedio, aunque la situación comenzó a deteriorarse desde el segundo semestre de 2024 y se profundizó durante la segunda mitad de 2025. “Fueron más de 20 meses consecutivos de rentabilidades positivas para un tambo promedio”, afirmó.
Según explicó, las relaciones de precios se encuentran hoy mucho más ajustadas, con 1,6 kilos de maíz y 0,94 kilo de soja necesarios por cada litro de leche, lo que llevó a que en octubre de 2025 la rentabilidad promedio modelizada volviera a terreno negativo. A eso se sumó la evolución de los precios relativos: el valor de la leche en diciembre de 2025 fue apenas un 8% superior al de un año atrás, en un contexto de inflación anual del 31,5% y una devaluación del 29%, mientras que en el mismo período la soja subió 72%, el maíz 48% y el gasoil 43%. En contraste, el precio promedio a salida de fábrica aumentó 24% en el año.
Desde su mirada, esa brecha constituye la principal señal que hoy reciben los productores a la hora de planificar. “El mensaje que llega desde el movimiento del precio es que no es necesario seguir creciendo e incluso habría que reducir la oferta, porque no hay negocios para esta cantidad de leche”, advirtió. Y concluyó: “Es cierto que fue la mayor producción de los últimos diez años, pero también es cierto que es prácticamente el mismo volumen que en 2022. La cadena sigue sin poder retener el valor que genera y esa pérdida quedó este año concentrada en la producción primaria”.
En la misma línea, Juan De Pian, dirigente de la cuenca lechera Mar y Sierras, coincidió en que los resultados de 2025 estuvieron estrechamente ligados al trabajo realizado en la producción primaria y a decisiones tomadas con anticipación. “La vaca expresa su potencial según cómo atravesó la lactancia anterior”, explicó.
Desde su perspectiva, la incorporación de tecnología, el manejo de la alimentación y un mayor grado de estabulación permitieron sostener niveles elevados de producción, incluso en un año con dificultades climáticas en algunas regiones. “Eso hace que la producción se estabilice en promedios altos y tenga menos fluctuaciones”, sostuvo.
De Pian señaló además que 2024 y 2025 permitieron recomponer reservas forrajeras, en un contexto de buenas relaciones entre costos y precios, lo que derivó en mayores inversiones en alimentación. “Cuando esa ventana está firme, el productor invierte, intensifica y le da más claridad al negocio”, afirmó.
En paralelo, explicó que la exportación traccionó parte del crecimiento de la producción, mientras que el consumo interno se mantuvo estable en volumen y con un perfil más básico. Hacia el cierre del año, el escenario volvió a ajustarse. “El mercado externo empezó a perder fuerza y el mercado interno no repunta”, señaló.
En ese contexto, advirtió que la participación del productor en el valor final se redujo. “Hoy estamos con uno de los precios más bajos de la región, en torno a los 32 centavos de dólar, cuando nuestros vecinos están en 42 o 44”, comparó.