Montevideo | Todo El Campo |Con más litros por tambo y una mejora sostenida de la productividad, la producción total argentina llegó a 11.618 millones de litros, un 5,2% más que en 2024; el crecimiento se apoyó en mejores precios y relaciones de costos, aunque el escenario comenzó a ajustarse en la segunda mitad del año
Con más litros por tambo y una mejora sostenida de la productividad, la producción lechera cerró 2025 en el nivel más alto de al menos los últimos diez años. Los datos oficiales indican un total de 11.618 millones de litros, con una suba interanual del 5,2%. Desde el sector explican que el crecimiento se dio en un contexto de mejores precios de la leche y relaciones de costos más favorables, aunque las condiciones comenzaron a ajustarse en la segunda mitad del año.
De acuerdo con la Dirección Nacional de Lechería, el incremento frente a 2024 —cuando la producción había sido de 10.590 millones de litros— fue de 1.028 millones de litros adicionales, lo que consolidó el mejor registro de la última década y el mayor volumen desde 2019.
Desde el sector productivo señalan que ese desempeño estuvo asociado a un período que permitió invertir en alimentación, manejo y tecnología en los tambos, lo que se tradujo en una mejora de la productividad y en más litros producidos por establecimiento. Sin embargo, advierten que hacia la segunda mitad del año el escenario comenzó a volverse más exigente, con costos creciendo por encima del precio de la leche, un consumo interno que no mostró cambios significativos y una rentabilidad más ajustada para los productores.
Según el informe de la Secretaría de Agricultura, en diciembre de 2025 la producción promedio por tambo a nivel nacional fue de 3.598 litros diarios, por encima del promedio de 2024, que había sido de 3.336 litros por día. En el mismo período, la producción diaria total acumuló una suba interanual del 5,1%, reflejando una mejora generalizada en los indicadores productivos.
Entre las principales cuencas, Buenos Aires lideró la producción por tambo, con un promedio de 4.825 litros diarios, seguida por Córdoba, con 4.249 litros, mientras que Santa Fe (2.808 litros) y Entre Ríos (2.436 litros) completaron el grupo de las cuatro provincias con mayor volumen productivo del país.
Guillermina Más, presidenta de Caprolecoba, destacó el crecimiento de la producción y lo vinculó a un contexto de precios y condiciones productivas favorables durante gran parte del período, con relaciones de costos más holgadas y una situación climática mayormente adecuada, más allá de episodios puntuales como las inundaciones en sectores de la cuenca oeste bonaerense. “Durante 2024 y buena parte de 2025 hubo muy buenos niveles de precio de la leche cruda y excelentes relaciones de precios”, señaló.
Ese escenario permitió atravesar un período prolongado de márgenes positivos para el tambo promedio, aunque la situación comenzó a deteriorarse desde el segundo semestre de 2024 y se profundizó durante la segunda mitad de 2025. “Fueron más de 20 meses consecutivos de rentabilidades positivas para un tambo promedio”, afirmó.
Según explicó, las relaciones de precios se encuentran hoy mucho más ajustadas, con 1,6 kilos de maíz y 0,94 kilo de soja necesarios por cada litro de leche, lo que llevó a que en octubre de 2025 la rentabilidad promedio modelizada volviera a terreno negativo. A eso se sumó la evolución de los precios relativos: el valor de la leche en diciembre de 2025 fue apenas un 8% superior al de un año atrás, en un contexto de inflación anual del 31,5% y una devaluación del 29%, mientras que en el mismo período la soja subió 72%, el maíz 48% y el gasoil 43%. En contraste, el precio promedio a salida de fábrica aumentó 24% en el año.
Desde su mirada, esa brecha constituye la principal señal que hoy reciben los productores a la hora de planificar. “El mensaje que llega desde el movimiento del precio es que no es necesario seguir creciendo e incluso habría que reducir la oferta, porque no hay negocios para esta cantidad de leche”, advirtió. Y concluyó: “Es cierto que fue la mayor producción de los últimos diez años, pero también es cierto que es prácticamente el mismo volumen que en 2022. La cadena sigue sin poder retener el valor que genera y esa pérdida quedó este año concentrada en la producción primaria”.
En la misma línea, Juan De Pian, dirigente de la cuenca lechera Mar y Sierras, coincidió en que los resultados de 2025 estuvieron estrechamente ligados al trabajo realizado en la producción primaria y a decisiones tomadas con anticipación. “La vaca expresa su potencial según cómo atravesó la lactancia anterior”, explicó.
Desde su perspectiva, la incorporación de tecnología, el manejo de la alimentación y un mayor grado de estabulación permitieron sostener niveles elevados de producción, incluso en un año con dificultades climáticas en algunas regiones. “Eso hace que la producción se estabilice en promedios altos y tenga menos fluctuaciones”, sostuvo.
De Pian señaló además que 2024 y 2025 permitieron recomponer reservas forrajeras, en un contexto de buenas relaciones entre costos y precios, lo que derivó en mayores inversiones en alimentación. “Cuando esa ventana está firme, el productor invierte, intensifica y le da más claridad al negocio”, afirmó.
En paralelo, explicó que la exportación traccionó parte del crecimiento de la producción, mientras que el consumo interno se mantuvo estable en volumen y con un perfil más básico. Hacia el cierre del año, el escenario volvió a ajustarse. “El mercado externo empezó a perder fuerza y el mercado interno no repunta”, señaló.
En ese contexto, advirtió que la participación del productor en el valor final se redujo. “Hoy estamos con uno de los precios más bajos de la región, en torno a los 32 centavos de dólar, cuando nuestros vecinos están en 42 o 44”, comparó.
Montevideo | Todo El Campo | Al momento se utilizó el 91% de las 52 mil toneladas disponibles dentro del cupo para todo 2026. La gran mayoría es acaparada por Brasil y recientemente se sumó Paraguay, países que no tienen cuotas propias. Una vez que se complete, la carne de ambos países deberá tributar un arancel del 26,4%.
En los primeros cinco días del año, de los que sólo dos fueron hábiles, se nacionalizaron 47.546 t de carne vacuna ingresada bajo el régimen de cuota desgravada de terceros países.
Esto representa el 91% de las 52.005 t disponibles para todo 2026.
Esta cuota, históricamente, era aprovechada por países de Centroamérica, especialmente Nicaragua y Costa Rica, y raramente se cumplía.
Pero desde que Brasil logró su habilitación sanitaria, hace pocos años, la absorbió casi completamente, y cada año la cumple en menos días.
Esto se hizo más complejo con la reciente habilitación de Paraguay, que también abreva en el mismo cupo.
Además, aquella cuota era de 65 mil t por año hasta el año pasado, cuando EE.UU. transfirió 13 mil t de las mismas para el Reino Unido, en el primer acuerdo comercial logrado por EE.UU. tras el nefasto Día de la Liberación.
Entre octubre, noviembre y diciembre, Brasil embarcó 46 mil t hacia EE.UU. y Paraguay sumó 23 mil t, totalizando 69 mil t entre ambos.
Buena parte de las 24 mil t embarcadas por Brasil y de las 7 mil embarcadas por Paraguay en diciembre, no han de haber estado disponibles en los puertos de Estados Unidos para su nacionalización en enero.
Con lo que supone que había más tonelaje en depósitos portuarios esperando la bandera verde.
No debe sorprender si en esta semana se completa la cuota, a partir de lo cual la carne brasileña y paraguaya comenzará a tributar el 26,4% de arancel para lo fuera de cuota.
En comparación lo exportado por los otros países beneficiarios (Australia, Nueva Zelandia, la Argentina, Uruguay y Gran Bretaña) no llega a completar el 1% de sus cuotas.
Montevideo | Todo El Campo |El Ministerio de Ambiente otorgó la Autorización Ambiental Previa (APP) al proyecto que busca construir una nueva terminal portuaria al sur de Soriano, con una inversión proyectada de 150 millones de dólares.
La Intendencia de Soriano fue notificada de la autorización del Poder Ejecutivo nacional para que la empresa Woil S.A. avance en la construcción de una nueva terminal portuaria sobre el río Uruguay, al sur del departamento, a diez kilómetros del puerto coloniense de Nueva Palmira y a 4,5 kilómetros de la playa de la Agraciada, según informó el medio local Agesor.
El objetivo del nuevo puerto será el almacenamiento y manejo de fardos de celulosa y de combustibles provenientes desde Paraguay, y como punto de trasbordo hacia los mercados internacionales; y está impulsado por el grupo empresarial paraguayo Zapag, interesado en la posibilidad de contar con una estación de transferencia de mercancías del modo fluvial al marítimo, previo almacenaje en instalaciones terrestres apropiadas.
Se prevé que la construcción de la terminal —cuya fecha de inicio debe ser comunicada todavía por escrito a la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea)— conlleve una inversión de 150 millones de dólares.
El puerto movilizará una carga de hasta 1,8 millones de toneladas de celulosa
Según el Informe Ambiental, «se estima que el movimiento de carga de celulosa será inicialmente de 1,3 millones de toneladas y podrá llegar a 1,8 millones de toneladas, que serán depositadas en la terminal con posterior destino a Estados Unidos, Europa y Asia». «En el caso de la carga de combustibles renovables, se estima un movimiento de 900.000 m3 por año que serán depositados en la terminal con posterior destino a Estados Unidos y Europa”, agregó el resumen.
La carga de celulosa será producida por Paracel en Concepción, Paraguay; y la carga de combustibles renovables será producida por Omega Green en Villeta, también en el país norteño. Ambas integran el grupo Zapag.
Montevideo | Todo El Campo | En el primer caso, el incremento fue por un movimiento cambiario en el contexto de una exportación que se mantiene en altos niveles. La hacienda oriental se valorizó en un mercado demandado. La Argentina subió un centavo y Paraguay se mantuvo sin cambios. Continúa la recuperación de las cotizaciones en los Estados Unidos.
Argentina: el novillo trazado y pesado se paga USD5,38, al tipo de cambio neto de la exportación, un centavo más que la semana pasada. Sin cambios en los ofrecimientos de los frigoríficos, la pequeña revaluación en el período marcó este aumento.
Brasil: el novillo gordo cotiza a USD3,98, seis centavos más en la semana. El precio interno se mantuvo, pero la valorización del real generó este incremento. El ritmo de exportaciones de los primeros días del año se mantuvo en los altos niveles del último cuatrimestre, apuntando a 313 mil t para el mes.
Uruguay: el novillo tipo exportación tiene un precio de USD5,16, seis centavos más, en un mercado demandado. La faena fue de 41 mil animales, 46% más que la semana de fin de año pero 10% por debajo del promedio de las diez semanas precedentes. No se publicaron datos de las exportaciones de lo que va de enero.
Paraguay: el novillo apto UE vale USD4,45, sin cambios. Las plantas están trabajando de manera muy parcial, en vista de la reducción de la oferta.
Precios extra Mercosur
Se indican las cotizaciones de novillos terminados en plazas seleccionadas, expresadas en USD por kilo carcasa.
Estados Unidos: 8,06 Unión Europea: s/i
En Estados Unidos siguió la recuperación de los valores, con doce centavos más, habiendo aumentado casi 80 centavos en el último mes y medio, sobre el mínimo reciente de principios de diciembre.
Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) lleva adelante algunas estrategias para mejorar el déficit hídrico en el país. El subsecretario de la cartera, Ing. Agr. Marías Carámbula, reconoció que la faltante de agua “no es una excepción”, sino “un problema asociado al cambio climático”.
De acuerdo al subsecretario, los eventos de déficit hídrico son cada vez más frecuentes y afectan de forma directa la estabilidad productiva, “Hay que pensarlo como una política de Estado”, remarcó, y aseguró que la respuesta no puede limitarse a medidas de emergencia, sino que debe traducirse en inversiones sostenidas, coordinación institucional y articulación con las gremiales del sector.
Estrategia Nacional de Riego
Uno de los pilares de esta línea de trabajo es la Estrategia Nacional de Riego, coordinada por el exministro Tabaré Aguerre. Según adelantó Carámbula, en marzo se presentarán los primeros avances, con un enfoque centrado en riego a gran escala, agricultura de secano y arroz, aunque también se evalúan proyectos vinculados a ganadería y lechería.
“Ya hay iniciativas en curso y esta estrategia apunta a pensar el riego como una herramienta estructural”, explicó. El objetivo es ampliar la capacidad de respuesta del sistema productivo frente a escenarios climáticos adversos, generando infraestructura que permita sostener rendimientos y reducir la vulnerabilidad de los productores. En paralelo, el MGAP trabaja para que estas inversiones se complementen con otros instrumentos. Dentro de la propuesta presupuestal del Ministerio se incorporaron beneficios del régimen Comap, orientados a inversiones en riego, buscando incentivar la participación del sector privado y acelerar la adopción de tecnologías vinculadas al manejo del agua.
Producción familiar
El subsecretario destacó especialmente el rol de la Dirección General de Desarrollo Rural, que en diciembre lanzó una primera convocatoria de agua para la producción familiar, dirigida a productores ganaderos y lecheros. El programa contempla un aporte estatal significativo para la generación de fuentes de agua, con el objetivo de fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos más vulnerables.
“Es una convocatoria que incorpora un componente grande de apoyo del Estado en términos económicos”, subrayó Carámbula. En esta primera etapa, el programa está previsto para 500 productores familiares, con la intención de escalarlo en la medida en que se consigan mayores recursos.
Las inversiones incluyen soluciones concretas como tajamares, represas, tanques australianos y sistemas de distribución. “A veces el problema no es solo la fuente, sino cómo se distribuye el agua”, explicó. El apoyo puede alcanzar hasta U$S 10.000 por productor, destinados específicamente a este tipo de obras.
Agenda granjera
La problemática del agua también atraviesa a la producción granjera. En ese sentido, Carámbula señaló que la Dirección General de la Granja culminó en 2025 un diagnóstico sobre las necesidades de riego en horticultura y fruticultura, que servirá como base para una primera convocatoria de agua en 2026 destinada a ese sector.
“La idea es amplificar estos programas y darles más escala”, afirmó, destacando que todas estas herramientas responden a una misma lógica: anticiparse a un contexto climático más exigente. Para el MGAP, el desafío no es eliminar el riesgo, sino amortiguar sus efectos mediante inversión, planificación y coordinación.
“Estas situaciones vinculadas al cambio climático son cada vez más frecuentes”, advirtió Carámbula, y concluyó que la respuesta debe ser colectiva, sostenida y estratégica, con el agua como eje central de la política agropecuaria del país.