El anuncio fue realizado el miércoles 17 de noviembre en la Torre Ejecutiva por los ministros Adrián Peña y Fernando Mattos, de Ambiente, y Ganadería, Agricultura y Pesca, respectivamente.
Los ministerios de Ambiente (MA) y de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) firmaron un convenio para el desarrollo agropecuario sostenible en la cuenca del río Santa Lucía, que implica mecanismos de cooperación conjunta. Entre las acciones que desarrollarán ambos ministerios se prevé destinar US$ 3 millones para el tratamiento de efluentes generados en tambos lecheros. Un segundo acuerdo implica la actualización del registro de productos químicos.
Los anuncios fueron realizados el miércoles 17 de noviembre en la Torre Ejecutiva por los ministros Adrián Peña y Fernando Mattos, de Ambiente, y Ganadería, Agricultura y Pesca, respectivamente.
Así se pautan compromisos y acciones concretas en la línea del cuidado ambiental y el desarrollo productivo sostenible. Además, integran la iniciativa Santa Lucía, Cuenca Sostenible.
El primero de ellos establece mecanismos de cooperación y coordinación interinstitucional para gestionar de forma adecuada con el cuidado del ambiente las actividades vinculadas al sector agropecuario en la cuenca del río Santa Lucía.
Es una hoja de ruta para cumplir con compromisos ambientales, ya que no existe una oposición entre producción y ambiente, sino que son temas convergentes, explicó Peña en una rueda de prensa. Asimismo, permite a Uruguay cumplir con las exigencias ambientales internacionales, añadió.
El segundo acuerdo establece una actualización del registro de productos fitosanitarios, tendiente a minimizar el impacto en el ambiente y la salud humana de los productos químicos utilizados para el control de plagas.
El ministro de Ganadería señaló que existe una mayor coordinación con el Ministerio de Ambiente y que se conformaron grupos de trabajo para afinar esos aspectos. Además, informó que unos 200 tambos lecheros de la cuenca del Santa Lucía accederán a créditos para reformular su sistema de tratamiento de efluentes. Para ello, Uruguay accederá a un crédito internacional por US$ 3 millones, precisó.
ℹ️ #AHORA en Torre Ejecutiva, los ministros de Ambiente, @adrianbatllista , y de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, firman acuerdo que pauta compromiso y acciones concretas en el Desarrollo Sostenible del Sector Agropecuario en la Cuenca del Río Santa Lucía. pic.twitter.com/gpWfWLxKgV
Uruguay exportó, en los primeros diez meses del año, US$ 2.300 millones en el sector cárnico, 53% más que en igual período de 2020. Asimismo, entre octubre de 2020 y de 2021 se vendieron 530.000 toneladas, cifra que supera el récord alcanzado en 2006. El titular del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Conrado Ferber (foto), atribuyó estos logros a que el país mejoró su industria y la cantidad de terneros y aprovechó las circunstancias internacionales.
En entrevista con Comunicación Presidencial, Ferber precisó que Uruguay es el octavo exportador de carne en el mundo y que los factores que hicieron posibles los resultados exitosos fueron externos e internos. Manifestó que 2021 es récord en exportación cárnica, en precios, mercados y unidades faenadas, y que supera al 2006.
A su entender, el país se posicionó de forma adecuada para enfrentar la gran demanda del mercado de China, al disponer de mucho ganado en el rodeo, una industria fuerte y un sistema sanitario adecuado. Explicó que en el ámbito local se produjo un cambio en el sistema productivo agropecuario que permitió mantener menos ganado veterano, faenar novillos más jóvenes y lograr un stock de alrededor de 3 millones de terneros.
“El Gobierno dejó en claro que la válvula de la exportación en pie estará abierta durante este período, que no estamos pensando en poner impuestos y trabajamos con la tranquilidad de poder proyectar en el tiempo. Tenemos que demostrar que el sector agropecuario será la locomotora que va a sacar la economía adelante”
En el ámbito internacional, el jerarca detalló los inconvenientes entre Australia y China, los problemas de sequía y la enfermedad de la vaca loca que perjudicaron a Brasil y lo dejaron afuera del mercado chino, la autoexclusión de Argentina y el hecho de que la zona oeste de Estados Unidos también se viera afectada por sequías.
“Ese combo, frente a una gran demanda china de carne, llevó al país a tener un gran año. Era un buen momento para que esto ocurriera, el país lo precisaba”, enfatizó Ferber, quien sostuvo que se precisa que el productor siga apostando a la crianza de animales a pasto o corral.
“El Gobierno dejó en claro que la válvula de la exportación en pie estará abierta durante este período, que no estamos pensando en poner impuestos y trabajamos con la tranquilidad de poder proyectar en el tiempo. Tenemos que demostrar que el sector agropecuario será la locomotora que va a sacar la economía adelante”, ponderó. Para Ferber, se debe hacer el esfuerzo de aplicar alguna tecnología más en el sector productivo y lograr, por ejemplo, un destete precoz, a fin de generar una mayor cantidad de terneros.
En relación con el trabajo del Instituto Nacional de Carnes (INAC), se refirió a la promoción en el exterior a fin de aumentar los volúmenes y el valor. Para eso, se realizan campañas en mercados importantes, como China, Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea, dijo.
Reveló que los miembros del Consejo de Importadores de Carne de Estados Unidos (MICA) están de acuerdo en que se concrete un tratado de libre comercio (TLC) entre ambas naciones, a efectos de mejorar el acceso a la carne uruguaya en ese país. “Para el consumidor de Estados Unidos la carne uruguaya baja en grasa es muy importante”, agregó.
“Entendieron que vale la pena empezar a trabajar y tienen cifradas esperanzas en crear un sistema rápido y exportar a ese mercado que involucra a unos 650 millones de personas que compran el 6% de la carne que se exporta en el mundo. Hay mucho para crecer, están adoptando costumbres occidentales, y tenemos mucha esperanza en que el acuerdo cristalice”, expresó Ferber.
Con respecto a los aranceles que se pagan al concretar los negocios, advirtió que, para las exportaciones, representan un inconveniente en cuanto a la competitividad. “Tener un TLC con China asegura competitividad en el mercado”, definió.
EXPORTACIONES Y MERCADOS.
El gerente de Información del INAC, Jorge Acosta, informó que entre enero y octubre se exportaron más de US$ 2.300 millones en el sector cárnico, lo que representa un 53% de crecimiento en relación con similar período de 2020. Puntualizó que la venta total de los bienes y servicios uruguayos es de US$ 8.700 millones y que la carne significa más del 25% de esa suma.
Mejoró la participación de Japón en las ventas uruguayas, con altos valores comerciales, y también se incrementó la colocación de los productos cárnicos delanteros y desosados en Corea del Sur. Además, las ventas a la Unión Europea crecieron, gracias a que los cupos arancelarios estaban incluidos en los que administra el INAC.
Agregó que los principales destinos de estos productos son China, con 57%; el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), conglomerado conformado por Canadá, México y Estados Unidos (también conocido como Nafta), con 13%; la Unión Europea, con 12%; el Mercosur, con 5%; Israel, con 3%, y Japón, con 2%. La carne de vacuno representa el 81% del total exportado, con un valor promedio de 5.831 dólares por tonelada, seguido de menudencias y subproductos residuales, ambos con 5%.
El entrevistado detalló que se colocaron más de 530.000 toneladas entre octubre de 2020 y el mismo mes de 2021, cifra superior al récord de 2006, que fue de 480.000 toneladas. Valoró que en 2021 se haya recuperado la totalidad de los mercados y que hayan aparecido otros, tras un 2020 en el que se redujeron bastante los negocios con China. El país asiático es el primer socio comercial, con más del 60% de los ingresos y precios que han crecido de forma exponencial, agregó.
“La clave es que hay que faenar un animal y colocar todos los productos. China es un mercado que absorbe todos los productos del animal a muy buen valor y con arancel razonable”, precisó Acosta, y puntualizó que, en general, se exporta un 75% del producto y el 25% se comercializa en el mercado interno.
Asimismo, informó que mejoró la participación de Japón en las ventas uruguayas, con altos valores comerciales, y remarcó que también se incrementó la colocación de los productos cárnicos delanteros y desosados en Corea del Sur. Además, las ventas a la Unión Europea crecieron, gracias a que los cupos arancelarios estaban incluidos en los que administra el INAC.
FAENA.
Acosta señaló que en los primeros diez meses de 2021 se faenaron más de 2.200.000 animales, cifra anual promedio de los últimos 4 o 5 años. “Es una extracción del rodeo interesante, que se hizo posible por las condiciones excepcionales de mercado, que encontraron a Uruguay preparado, tanto en producción y alimentación de ganado a pasto y corral como con la industria que hace frente a esos mercados”, ratificó.
El transporte de ganado vacuno al extranjero para su faena supone un costo adicional de 1.750 euros por cada camión de carne que entra y sale del país. Según la Asociación Británica de Procesadores de Carne (BMPA), el país registrará un aumento de los precios nunca visto por la falta de trabajadores.
Reino Unido está viviendo una de las situaciones más complicadas de su historia reciente por el Brexit. El desabastecimiento y los cuellos de botella en las cadenas de suministro a nivel mundial están afectando con más fuerza al país británico, ya que se le junta con la entrada en vigor con múltiples normativas nuevas que están complicando las exportaciones, las importaciones y generando una crisis de mano de obra cada vez mayor.
Así, después de tener que recurrir al ejército para surtir de gasolina y diésel a las estaciones de servicio del país debido a la falta de camioneros, ahora, otro sector se encuentra en una difícil situación: la industria cárnica.
Según la BMPA el país registrará un aumento de los precios nunca visto debido a la falta de trabajadores. Algo que está haciendo que los ganaderos tengan que llevar sus reses al extranjero para sacrificarlas allí y, después trasladar la carne de nuevo al Reino Unido. Como es lógico, este proceso supone un notable encarecimiento de este alimento.
Hasta ahora, los animales se están enviando a Irlanda, pero no se descarta que se realice el mismo proceso con destino los Países Bajos. Sin embargo, esto supone un costo adicional de 1.750 euros por cada camión de carne que entra y sale del país. Este costo se terminará traspasando al consumidor final en las carnicerías y en los supermercados del país británico.
El sector cárnico lleva semanas denunciando que más de 120.000 cerdos en perfecto estado de salud podrían acabar en la basura por la escasez de personal en los mataderos. Finalmente, el gobierno de Boris Johnson ha prometido 800 visados de corta duración para atraer carniceros. Sin embargo, estos visados temporales no han terminado de resolver la fuerte escasez de mano de obra en los mataderos si los ganaderos ingleses se están viendo en la obligación de recurrir a los centros de procesamiento extranjeros para evitar que las reses se acumulen o sean sacrificadas. La asociación porcina nacional estima que unos 6.000 animales han sido sacrificados directamente en las granjas por “problemas de espacio”.
Artículo de Patricia Malagón en Libre Mercado (Libertad Digital). Malagón es periodista y asesora financiera.
La OIE, Organización Mundial de la Salud Animal, presentó el Séptimo Plan Estratégico para el período 2021-2025 con el cual se busca “contribuir a alcanzar metas mundiales, mediante la mejora de la sostenibilidad de la producción animal,”, objetivo que “sigue siendo unas de las metas prioritarias” de esa institución.
Explica que en el mundo “han aparecido tendencias mundiales tales como sobre el cambio climático, la evolución de los patrones de consumo de alimentos, el bienestar animal o las expectativas de la sociedad por una producción animal más respetuosa del medio ambiente”, por lo cual es necesario considerar esas tendencias “a la luz de los progresos científicos y de las tecnologías de la información, así como de la creciente complejidad e interrelación de los sistemas”.
En la lista de prioridades, están esos temas que “la crisis del Covid-19 hizo aún más fuertes, más urgentes. Se trata principalmente de las cuestiones relacionadas con la vigilancia de los reservorios potenciales de agentes patógenos zoonóticos con un gran riesgo epidémico, en particular en la fauna silvestre”, señala en el prólogo del documento de 20 páginas.
Por tanto, “la OIE necesita alzar su voz en los debates mundiales sobre estos temas, en marcos como el de los Objetivos de Desarrollo Sostenible o el del enfoque Una sola salud, debido al impacto directo que tienen en el equilibrio socioeconómico de las familias rurales y la sostenibilidad de los sistemas de producción animal”.
Es un Plan “ambicioso” y se enmarca en los 100 años de la OIE. “Sin embargo, el éxito exige el mismo compromiso de los miembros y socios para poder alcanzar las metas”.
Además, “los servicios veterinarios deben estar mejor preparados” ante los “desafíos múltiples y complejos que requieren una gama de conocimientos y capacidades más amplia que la que se suele cubrir en las escuelas de veterinaria”.
“La OIE ayudará a promover los cambios necesarios para que los servicios veterinarios nacionales y, de manera más amplia, los servicios de salud animal estén mejor equipados para anticipar las transiciones y responder a nuevas expectativas”.
En el capítulo final, el documento expresa que el Plan guiará a la OIE durante los próximos cinco años en la ejecución eficaz de su misión, pero “no todas las medidas pueden implementarse desde el inicio”, sino que “será preciso establecer una prioridad en las actividades para garantizar un uso óptimo de los recursos” humanos y financieros.
Es un Plan “ambicioso” y se enmarca en los 100 años de la OIE. “Sin embargo, el éxito exige el mismo compromiso de los miembros y socios para poder alcanzar las metas”.
“La implementación efectiva de este Plan Estratégico requerirá inversiones tanto en las actividades, programas y estrategias de la OIE, como en el funcionamiento central de la Organización. Por lo tanto, la OIE seguirá contando con sus miembros y socios inversionistas para recibir el apoyo necesario”, concluye.
El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) realizó ayer, desde Las Brujas, el taller sobre el Uso de la aplicación SIGRAS que fue desarrollada por la Unidad GRAS.
La Lic Guadalupe Tiscornia y el Ing. Agr. Adrián Cal explicaron el uso y el funcionamiento de la aplicación, posteriormente hubo un espacio de preguntas.
Tiscornia apuntó a dar a conocer los productos de INIA GRAS, y la idea fue mostrar las potencialidades de uso de las diversas herramientas de SIGRAS y la información que allí se puede obtener.
SIGRAS.
En el siguiente video se puede ver la exposición de la Lic. Tiscornia explicando todos los aspectos de INIA GRAS, y del Ing. Cal que se refirió específicamente a la aplicación SIGRAS.
EN DICIEMBRE INIA REALIZARÁ LA JORNADA SOBRE TÉCNICAS DE ENMALLADO PERMANENTE EN PLANTACIONES CITRÍCOLAS.
Por otra parte INIA realizará la actividad de campo sobre técnicas de enmallad permanente en plantaciones citrícolas, una actividad dirigida a técnicos y productores del sector citrícola.
Se realizará el viernes 3 de diciembre desde las 08.00 horas en el predio de la empresa Noridel SA, en Zanja Honda, ruta 3 Km. 525, en el departamento de Salto.
El objetivo es presentar el avance de conocimientos generados durante los dos primeros años de evaluación.
Esta actividad se encuentra enmarcada en el proyecto sobre desarrollo de nuevas tecnologías para sistemas sustentables de alta eficiencia de producción para el sector citrícola, en asociación de empresa Noridel S.A (Naranjales Guarino) con INIA y Facultad de Agronomía (Departamento de Suelos), financiado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación e Innovagro.
España |Con el fin de reducir las emisiones, en Europa hay una dura batalla en el transporte de carga, unas marcas prefieren el hidrógeno y otras la electricidad. Daimler y Volvo prevén contar con sistemas de pilas de hidrógeno en 2025; Volkswagen prefiere las baterías eléctricas, tanto en vehículos de turismo como en camiones.
Con una penetración todavía reducida en el mercado los fabricantes se afanan en impulsar sus soluciones tecnológicas en los vehículos industriales de largo recorrido. Y las alternativas son bien distintas; por un lado, algunos fabricantes han preferido apostar por el combustible de hidrógeno; por otro, se han decantado por las baterías eléctricas. En la actualidad, ambas tecnologías tienen las mismas dificultades: las infraestructuras de recarga.
En el caso de la pila de combustible, todavía nos encontramos ante una tecnología que necesita desarrollarse y ser escalable, con el objetivo de alcanzar un precio competitivo en el mercado. De esta manera, Toyota e Hino Motors desarrollaron a finales del año pasado una alternativa de pila de combustible, los cuales empezarán a tener los ensayos reales en la primavera de 2022. Asimismo, los grupos Daimler y Volvo presentaron a finales del año pasado una joint venture para desarrollar, producir y comercializar sistemas de pila de combustible para su uso en los camiones pesados. De esta manera, el grupo sueco Volvo adquirió la mitad de las acciones de la sociedad Daimler Truck Fuel Cell por un monto de 600 millones de euros. La nueva empresa, denominada CellCentric, tiene como objetivo construir una de las producciones en serie más grandes de Europa de sistemas de pilas de combustible, cuyo funcionamiento está previsto que comience en 2025. Para ello, ambos consorcios pidieron la instalación de alrededor de 300 estaciones de repostaje de hidrógeno de alto rendimiento adecuadas para vehículos pesados para 2025 y de alrededor de 1.000 estaciones de repostaje de hidrógeno a más tardar 2030 en Europa.
Con una penetración todavía reducida en el mercado los fabricantes se afanan en impulsar sus soluciones tecnológicas en los vehículos industriales de largo recorrido. Y las alternativas son bien distintas; por un lado, algunos fabricantes han preferido apostar por el combustible de hidrógeno; por otro, se han decantado por las baterías eléctricas. En la actualidad, ambas tecnologías tienen las mismas dificultades: las infraestructuras de recarga
Pero no es la única apuesta que han hecho ambos conglomerados en materia de electrificación. En julio Daimler Trucks, el Grupo Volvo y Traton, consorcio formado por las marcas MAN, Scania y Navistar, y que forma parte del Grupo Volkswagen, firmaron un acuerdo para la creación de una empresa conjunta que planea empezar a operar en 2022. Las partes tienen la intención de invertir 500 millones de euros para instalar y operar al menos 1.700 puntos de recarga de energía verde de alto rendimiento cerca de las carreteras, así como en los puntos logísticos y de destino, dentro de los cinco años posteriores al establecimiento de la empresa conjunta.
No obstante, este tipo de vehículos y sus distintas tecnologías destinadas a reducir las emisiones contaminantes se quedaron fuera de la tercera edición del plan Moves, dotado con 400 millones de euros, ampliables hasta los 800 millones en caso de que la demanda así lo requiera.
APUESTA POR LAS BATERÍAS
No obstante, el uso de las baterías eléctricas representa una dificultad añadida si se compara su uso con el de los turismos. El aumento de peso y la reducción de la capacidad de carga son los grandes hándicaps de este tipo de tecnología en los vehículos industriales.
No parece ser este un problema para el Grupo Volkswagen, quien se ha decantado por el uso de las baterías eléctricas no solo en los turismos, sino también en los camiones. El propio consejero delegado del consorcio automovilístico alemán, Herbert Diess, ya se ha manifestado en contra del uso del hidrógeno y se ha decantado por el uso de las baterías eléctricas.
Por el contrario, los argumentos utilizados para defender la electrificación frente a la pila de combustible se basan en un mejor aprovechamiento de la energía, así como unos costes más bajos de adquisición y mantenimiento de los camiones.
En la misma situación se encuentra Tesla. La compañía norteamericana presentó hace cuatro años el Semi, un camión eléctrico, con aires futuristas, que pretende contar con una autonomía eléctrica de entre 480 y 800 kilómetros. No obstante, su llegada al mercado se retrasará hasta 2022 debido a la escasez mundial de semiconductores que afecta a toda la industria desde finales del año pasado.
El último grupo automovilístico en embarcarse en la electrificación de los vehículos industriales ha sido el chino Geely quien, a través de su marca de vehículos comerciales Farizon Auto, presentó el modelo Homtruck, cuyas primeras entregas prevén que estarán disponibles a principios de 2024. El consorcio asiático desarrollará este modelo con tres sistemas de propulsión distintos: metanol, eléctrico de autonomía extendida y completamente eléctrico.
Artículo de Ankor Tejero en El Economista. Imagen de El Economista.