Montevideo | Todo El Campo | La Federación Rural informó oficialmente cómo quedó compuesta la Mesa Directiva y el Consejo Directivo de esa institución para el período 2026‑2027.
“Con entusiasmo presentamos a quienes integrarán la Mesa Directiva y el Consejo Directivo de Federación Rural durante el ejercicio 2026‑2027”, dice el texto por el cual se informó a toda la población, especialmente en los medios agropecuario.
INTEGRACIÓN DE LA MESA DIRECTIVA.
Ing. Agr. Rafael Normey – presidente.
Ing. Agr. Jorge A. Rodríguez – 1° vicepresidente.
Ing. Agr. Mercedes Silva – 2° vicepresidente.
Dra. Isabel Etchandy – secretaria.
Ing. Agr. Fernando Lasaga – secretario.
Ing. Agr. Pablo Marqués – tesorero.
Lic. Lucía Briano – contadora.
CONSEJO DIRECTIVO.
El Consejo Directivo, ejercicio 2026-2027, lo integran:
Montevideo | Todo El Campo | La Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas (Cupra) respondió al expresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Conrado Ferber, sobre sus afirmaciones sobre la carne de pollo en nuestro país.
En un artículo de su autoría publicado en Átomo Rural (*), Ferber escribió: “En Uruguay, el pollo no es la proteína barata y accesible que caracteriza a buena parte del mundo. La suprema se paga casi lo mismo que un corte de carne vacuna. Una rareza que no responde a la capacidad de conversión del animal ni a la eficiencia productiva, sino a un entramado político y empresarial que ha blindado al sector avícola desde el fracaso de la corriente exportadora a Venezuela, con la excusa de darle tiempo para reconvertirse y exportar a mercados más exigentes”.
Agregó que el sector ha sabido construir un “lobby poderoso” en su beneficio.
Por otra parte, Ferber apuntó contra “el contrabando” de carne de pollo desde Brasil que “se ha vuelto imparable, y lo hace en condiciones sanitarias precarias”, sin cadena de frío adecuada, entre otras condiciones que son “riesgos para la salud pública”.
En el párrafo final agregó: “La pregunta de fondo es si el país seguirá sosteniendo un sistema que condena al consumidor a pagar caro por un pollo de dudosa calidad, o si se animará a abrir el juego, con reglas claras y estándares internacionales, para transformar de verdad la industria y posicionar a Uruguay como un actor relevante en el mercado global, consolidando así un rubro, del que depende mucha gente, pero que, mientras siga protegido, es muy difícil que se desarrolle, y los riesgos -económicos, políticos y sanitarios- seguirán ahí”.
LA RESPUESTA DE CUPRA: EL CONSUMIDOR NO PAGA CARO EL POLLO.
Cupra respondió señalando que “el consumidor no paga caro el pollo”, por el contrario, “es la proteína más barata del mercado”, y argumenta que el corte premium del pollo (la suprema) está entre 10 y 17 dólares por kg según tipo de punto de venta, en tanto que un corte premium de carne vacuna cuesta el triple de ese valor o incluso más: “Lo que dice Ferber es falso”.
Agrega que las plantas de faena venden el pollo entero en más del 80%. Los cortes se generan en la cadena comercial a demanda del consumidor, por lo que el precio de la suprema como de todos los cortes responden a “la preferencia del consumidor”, y esa es una información que INAC conoce.
Por otra parte, la avicultura trabaja “en base a inversiones y profesionalizando todos los aspectos de su gestión, y gracias a la votación unánime del Parlamento logró ocupar un espacio en INAC. “Eso más que lobby poderoso lo que muestra es al sistema político reconociendo el trabajo que se viene haciendo en el sector y el impacto social de la cadena productiva”.
“El lobby poderoso del que Ferber acusa al sector avícola es, en todo caso, un trabajo profesional con una estrategia de desarrollo de corto, mediano y largo plazo, que ha logrado continuidad en las últimas dos administraciones”, agrega.
Cupra entiende que “la avicultura debe seguir siendo apoyada por los gobiernos, en especial con la apertura de mercados, la promoción de la capacidad exportadora, y la mejora de los estándares de calidad, tal como se viene haciendo en un trabajo coordinado con los equipos técnicos del INAC, del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y de Cancillería”.
El único punto en que el sector avícola coincide con Ferber es “en la preocupación por el contrabando, en especial por las condiciones sanitarias de ese producto”.
El programa Conociéndonos es una iniciativa que incluyó cuatro viajes durante 2026, en los que más de 200 vecinos de pequeñas localidades del departamento visitaron sitios patrimoniales y espacios productivos.
Fray Bentos, Río Negro | Todo El Campo | La Intendencia de Río Negro y Montes del Plata desarrollaron una nueva edición del programa Conociéndonos, una iniciativa de turismo social dirigida a personas de pequeñas localidades del interior del departamento.
La propuesta tuvo como objetivo generar oportunidades de disfrute e integración, al tiempo que facilitó el acceso a experiencias turísticas y al conocimiento de sitios patrimoniales de relevancia nacional, como el Museo de la Revolución Industrial – Anglo, declarado Patrimonio de la Humanidad, y el saladero M’Bopicuá, Patrimonio Nacional.
“Conociéndonos” ya se había desarrollado entre 2016 y 2019, período en el que 1.000 personas de 35 pequeñas localidades de Paysandú, Soriano y Río Negro participaron de esta experiencia de turismo social.
En esta edición, las visitas incluyeron a más de 200 vecinos de Paso de los Mellizos, Morató, Puntas de Averías, Paso de la Cruz, Menafra, Grecco y Colonia Kennedy. En cada jornada, los participantes recorrieron la Terminal Logística M’Bopicuá, el vivero y el Bioparque M’Bopicuá de Montes del Plata, además de distintos puntos de interés de Fray Bentos, entre ellos el ex Frigorífico Anglo, el Teatro Young y otros atractivos de la ciudad. Durante el recorrido se brindó almuerzo y merienda. A través de este programa, Montes del Plata acompañó una propuesta que acercó nuevas experiencias a comunidades del interior y promovió el acceso a espacios de valor cultural, histórico y turístico del departamento. En esa línea, la iniciativa también contribuyó a fortalecer los vínculos entre localidades y a ampliar las oportunidades de participación en actividades recreativas y de conocimiento del territorio.
A 150 años del primer embarque de carne congelada rumbo a Europa, la ganadería sigue siendo el eje productivo que dio origen y sustento a la economía nacional.
Montevideo | Todo El Campo | El 29 de mayo se celebró el Día Nacional de la Carne, fecha que recuerda el primer viaje del buque Le Frigorifique, que en 1876 cruzó el Atlántico llevando carne congelada desde el Río de la Plata hacia Europa. Han pasado 150 años de aquel hecho que marcó un antes y un después, señaló el Ing. Esteban Montes en su columna de los martes en Diario Rural (CX4 Radio Rural).
Para comprender la magnitud de ese cambio conviene retroceder algunos siglos, cuando los españoles consideraban esta región como una “zona de tierras sin provecho”, carente de oro y plata. Mientras la atención estaba puesta en La Española -hoy República Dominicana, Pedro de Mendoza sufría hambre con su gente en estas tierras, según relató Raúl Iturria en uno de sus libros. El interés recién se despertó cuando los portugueses comenzaron a avanzar y España envió a Hernandarias -Hernando Arias de Saavedra (en foto monumento a Hernandarias en Montevideo)-, un hombre ligado a la ganadería que supo ver el potencial productivo, y en una carta a los reyes destacó la capacidad de estas tierras para la cría de ganado y el aprovechamiento de la madera.
La llegada de la ganadería transformó la región e inició un proceso que llevó varios años hasta el presente donde sigue siendo un elemento fundamental en la economía y la seguridad alimentaria de quienes vivimos en esta zona y para el mundo entero debido al potencial exportador.
Hubo un tiempo primero en el cual se buscaban las vacas por el cuero, pero pronto la carne también ganó protagonismo. Ya en el siglo XVII la Banda Oriental exportaba un millón de cueros, una fuente de ingresos clave para el desarrollo económico.
Con el tiempo surgió la estancia moderna, con alambrados y nuevas prácticas, hasta llegar al uso del frío para exportar carne a Europa. El hito del Le Frigorifique abrió paso a la época dorada de 1900, cuando la faena pasó de 700.000 a 1.400.000 cabezas y las exportaciones alcanzaban el 70% de la producción. En ese entonces, el 95% de las ventas externas de Uruguay eran agropecuarias, principalmente carne y lana.
Posteriormente, entre 1930 y 1980, se vivió un período de “estancamiento dinámico”. El Frigorífico Nacional controlaba el mercado y restringía exportaciones, lo que redujo la proporción de carne exportada al 30% de la producción. Era la lógica de carne barata para la población, similar a lo ocurrido en Argentina en tiempos recientes.
A partir de 1980 los mercados comenzaron a liberarse. Se mejoró el estatus sanitario, se habilitó la exportación de ganado en pie y se consolidó un nuevo escenario que llevó a la carne vacuna a convertirse en el principal producto de exportación del país. Hoy comparte protagonismo con la celulosa, los granos, la leche y la carne ovina, diversificando los ingresos nacionales.
En síntesis, como subrayó Montes, la ganadería no solo dio origen al país como actividad económica, sino que sigue siendo el motor de la economía uruguaya. Recordar ese camino es fundamental para entender de dónde venimos y hacia dónde vamos. Los desafíos actuales son muchos, pero la carne continúa siendo el eje de nuestra identidad productiva y económica.
AUDIO COMPLETO.
Producción periodística: Horacio Jaume (Diario Rural, CX4 Radio Rural).
Se compartirán las experiencias de trabajo en recuperación de alimentos, gestión de residuos e inclusión social. Uruguay desperdicia 1 millón de ton/año.
Montevideo | Todo El Campo | Este jueves 11 a las 11.00 horas, en la sala Espinillo de Antel Arena, se realizará la charla “Que la comida no se pierda: el aporte de la UAM”, un evento que tiene a la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) como protagonista y que se realizará en el marco de la Expo Uruguay Sostenible. Participarán autoridades de la UAM y de la Intendencia de Montevideo, quienes
La actividad abordará las acciones que la UAM desarrolla en materia derecuperación de alimentos, gestión de residuos e inclusión social, contribuyendo a la construcción de sistemas alimentarios más sostenibles y a la reducción de la pérdida y desperdicio de alimentos.
Durante la presentación se compartirán los resultados de distintas iniciativas impulsadas por la institución para recuperar alimentos aptos para el consumo, valorizar materiales provenientes de la operativa comercial y generar oportunidades de inserción laboral.
Participarán de la actividad el presidente de la UAM, José Saavedra; la directora de Desarrollo Social de la Intendencia de Montevideo, Graciela Villar; el director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia de Montevideo, Leonardo Herou; integrantes del equipo técnico de la UAM; y participantes del Plan de Empleo Protegido que la institución desarrolla en convenio con la Intendencia de Montevideo.
DESPERDICIO DE ALIMENTOS EN URUGUAY: 1 MILLÓN TON/AÑO.
En 2022, un estudio de la Universidad de la República, el Ministerio de Desarrollo Social y el Instituto Nacional de Alimentación, titulado “Estimación del desperdicio de alimentos en los hogares uruguayos” indicó que Uruguay desperdicia alimentos por 1 millones de toneladas cada año.
El documento de 17 páginas indicó que “las pérdidas y desperdicios de alimentos constituyen un grave problema a nivel mundial con consecuencias sociales, económicas y ambientales”.
Nuestro país “no es ajeno a esta problemática”, con estimaciones que “indican que aproximadamente un 10% de los alimentos disponibles para consumo humano se pierde o desperdicia cada año, representando aproximadamente 1 millón de toneladas anuales”.
La mayor parte del desperdicio se produce en la etapa de la producción y poscosecha, pero “hasta el momento el país no cuenta con datos confiables sobre el desperdicio de alimentos en los hogares”, por tal razón el trabajo citado tuvo como objetivo “realizar una estimación inicial el desperdicio de alimentos en los hogares uruguayos”.
“El desperdicio de alimentos por semana fue estimado en 1.701 gramos por hogar, en tanto el desperdicio per cápita por semana fue de 698 gramos”. Esos números permiten “estimar que el desperdicio per cápita anual es de 36,3 kg”.
Los productos que se desperdician mayoritariamente en los hogares son frutas y hortalizas frescas, arroz y otros granos, pan y otros panificados.
“Entre los principales motivos se encuentran la planificación inadecuada, la preparación de alimentos en cantidades excesivas, las porciones demasiado grandes, así como las preferencias hedónicas, en particular en hogares con niños”, dice el reporte.
DATOS DEL EVENTO.
Día: jueves 11 de junio.
Hora: 11.00 horas.
Lugar: sala Espinillo de Antel Arena.
Asunto: charla “Que la comida no se pierda: el aporte de la UAM”.