El informe del Plan Agropecuario muestra cómo evolucionó el respaldo estatal a la producción ganadera y agrícola, con diferencias marcadas entre categorías y regiones.
Montevideo | Todo El Campo | El Plan Agropecuario difundió a través de su página web y redes sociales una nueva edición del informe ProcríaRING, correspondiente al mes de setiembre de 2026. En una gráfica publicada más abajo se resume la información actualizada y relevada por los equipos técnicos en los predios que acompañan el programa.
El Instituto Plan Agropecuario, a través del sistema Procría RING, presentó los resultados del monitoreo mensual de setiembre 2026, que reflejan un escenario de menor disponibilidad de pasturas y ajustes en la condición corporal de las vacas de cría, con diferencias marcadas entre regiones.
PROMEDIO NACIONAL.
La disponibilidad de campo natural mostró una caída del 9% respecto a agosto, con una altura promedio de 4,5 cm. La condición corporal de las vacas de cría descendió 2%, ubicándose en 3,8 puntos. En contraste, la carga animal se mantuvo estable con un leve aumento de 1%, alcanzando 0,83 UG/ha.
POR REGIONES.
LITORAL NORTE (PAYSANDÚ, SALTO, ARTIGAS Y RÍO NEGRO) – La disponibilidad de pasto bajó 5% (5,4 cm), mientras que la condición corporal retrocedió 1% (3,8). El impacto de la garrapata se disparó 18%, llegando a 25,8%. La carga animal descendió 2% (0,81 UG/ha).
NORESTE (CERRO LARGO, RIVERA Y TACUAREMBÓ) – Fue la región más afectada en pasturas, con una caída del 20% (4,0 cm). La condición corporal bajó 4% (3,5). El impacto de la garrapata se redujo 7%, quedando en 33,8%. La carga animal retrocedió 4% (0,80 UG/ha).
LITORAL CENTRO (COLONIA, SORIANO, SAN JOSÉ, FLORIDA, FLORES, DURAZNO Y CANELONES) – El campo natural se redujo 8% (4,1 cm) y la condición corporal cayó 2% (3,8). La garrapata mostró un incremento significativo de 27%, aunque con baja incidencia absoluta (1,4%). La carga animal subió 4%, alcanzando 0,89 UG/ha.
ESTE (LAVALLEJA, ROCHA, MALDONADO Y TREINTA Y TRES) – La disponibilidad de pasto bajó 7% (4,3 cm) y la condición corporal retrocedió 2% (3,9). El impacto de la garrapata disminuyó 8%, situándose en 22,9%. La carga animal aumentó 3% (0,80 UG/ha).
Compartimos una nueva edición de ProcríaRING Informe mensual que sistematiza información relevada por los equipos técnicos del Programa Procría en los predios que acompañan.
El ingeniero Esteban Montes analiza el comportamiento histórico de las relaciones de precios entre la cría y la invernada.
Montevideo | Todo El Campo | En su columna de los martes en el programa Diario Rural de CX4 Radio Rural, el Ing. Agr. Esteban Montes analizó la situación de precios que se está dando en el mercado de ganados y si repercuten en la invernada. Solemos “guiamos por indicadores que en ciertas situaciones como la actual, con precios muy altos, no son un reflejo fiel de lo que de lo que en realidad está pasando”, expresó.
Montes comenzó señalando que si se analiza la pieza de cría “desde el 2010 hasta el año pasado, el 80% del tiempo de ese periodo se pagaba con una vaca gorda el conjunto vaca-ternero. Hoy el peso de la vaca gorda ha subido, como sabemos todos, en 2021 la primera balanza estaba en 4,65 y hoy está en 4,83 dólares. Sin embargo, el valor de la vaca preñada hoy está en un récord histórico, por encima de la vaca gorda de 480 kilos”, describió.
Esa situación, “es diferente a lo que era antes. Inclusive, cuando miramos la relación flaco-gordo -o sea, medida por lo que vale un ternero de 141 a 180 kg y un novillo gordo-, está en valores históricamente altos de 1,39, es casi igual al máximo desde 2011. El máximo era 1,42, hoy estamos en 1,39, con el promedio en 2011 en 1,19”.
“Un invernador con una relación flaco-gordo de ese estilo, generalmente se siente bastante incómodo. Inclusive, si lo vemos por la cantidad de terneros que se compra por novillo gordo hoy, está cercano al mínimo histórico: son 2,4 terneros cuando el mínimo era 2,38, con un máximo de 3,50”, apuntó.
Por tanto “la situación está bastante complicada”. No obstante, “cuando miramos el margen entre un novillo gordo y un ternero, como estamos manejándonos en valores muy elevados -hoy un 22% más que la media de los últimos años y muy cercano a lo que es el máximo desde 2021, que fue de 1.060 dólares- el valor del kilo agregado o el precio implícito como normalmente se llama, entre un novillo de 500 kilos y un ternero de 150 kilos está en 2,70, cuando el máximo era 3,04”.
“El margen entre la venta de un novillo gordo y la compra de un ternero está cercano al máximo, y ese valor del kilo agregado es muy elevado. Lo mismo pasa con un novillo cuota, el HQB con un ternero de 150 kilos y lo mismo sucede con una vaca de invernada”, añadió.
Actualmente, “el margen de la vaca de invernada está en 390 dólares, 34% más que la media y este cercano al máximo de 435 dólares, lo que indica que el valor del del kilo agregado en la vaca -esos 100 kilos que uno le puede agregar de 350 a 450 kilos- está en 390, cuando el máximo es 440”.
Montes señaló que solemos “guiamos por indicadores que en ciertas situaciones como la actual, con precios muy altos, no son un reflejo fiel de lo que de lo que en realidad está pasando. Un ejemplo es que la relación flaco-gordo está en valores muy elevados, el invernador está comprando la menor cantidad de terneros históricamente, pero el margen que deja la venta de un novillo gordo está en valores muy elevados. Lo mismo pasa con la vaca y esa es la realidad que se está viviendo en lo que tiene que ver con este los precios, es una situación muy favorable para la cría, pero tampoco es tan adversa para un invernador”.
AUDIO COMPLETO.
Producción periodística de Horacio Jaume, programa Diario Rural, CX4 Radio Rural.
En 25 años, Brasil pasó a subsidiar con fuerza a su producción agrícola, mientras Argentina profundizó la carga impositiva. La gráfica de la Bolsa de Comercio de Rosario expone el contraste.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) publicó una gráfica en la muestra el apoyo a la producción agropecuaria en los cuatro países del Mercosur, con Argentina y Brasil en situaciones opuestas, a pesar de que al final de la década de 1990 partieron de la misma posición. Paraguay y Uruguay, en cambio mantienen un apoyo estable y sin sobresaltos.
La reciente publicación de la BCR ofrece una radiografía sobre la evolución del apoyo estatal al agro en Argentina y Brasil. La gráfica compara el nivel de intervención neta -es decir, el balance entre subsidios y detracciones- en ambos países desde fines de los años noventa hasta 2024. El resultado es un contraste que sintetiza dos modelos de política agropecuaria dentro del Mercosur.
Diferente es lo que muestra respecto a Paraguay y Uruguay.
A finales de los noventa, Argentina y Brasil mostraban un apoyo neto cercano a cero. En ese momento, las políticas públicas no implicaban ni un estímulo significativo ni una carga impositiva relevante; pero el camino recorrido por esos países hasta el presente marcó recorridos diametralmente opuestos.
En 2024, Brasildestinó al sector agropecuario el equivalente al 9% de su producción. Este porcentaje refleja una estrategia de respaldo financiero y subsidios que buscan fortalecer la competitividad de sus productores en los mercados internacionales. El Estado brasileño ha entendido al agro como motor de desarrollo y ha invertido en infraestructura, crédito y programas de incentivo que se traducen en mayor productividad y capacidad exportadora.
Argentina, en cambio, se ubicó en el extremo opuesto. La gráfica muestra una detracción del 15% sobre la producción, lo que significa que el sector aporta más al fisco de lo que recibe en beneficios. Las retenciones a las exportaciones, sumadas a otros impuestos y costos regulatorios, han configurado un esquema de presión que limita el margen de los productores. En lugar de estímulo, la política argentina ha funcionado como un freno, restando competitividad frente a sus socios regionales.
El contraste no es menor, mientras Brasil refuerza su posición como potencia agroexportadora, Argentina enfrenta dificultades para sostener su participación en los mercados globales.
La gráfica de la BCR, en definitiva, no solo muestra números: expone un modelo de desarrollo. Brasil apostó por el agro como política de Estado; Argentina lo convirtió en fuente de recaudación. El resultado es un diferencial de competitividad que se amplía año tras año y que condiciona el futuro de ambos sectores.
URUGUAY Y PARAGUAY. DOS TRAYECTORIAS DISTINTAS.
La gráfica de la BCR también muestra cómo Paraguay y Uruguay siguieron trayectorias diferentes en el respaldo a la producción agropecuaria; diferentes pero muy cercanos y compartiendo estabilidad.
Un especialista advierte que la preparación y la documentación son claves para reducir daños y responsabilidades legales en el campo.
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | La problemática de los incendios rurales va más allá del fuego visible: implica gestión de riesgos, planificación y seguridad jurídica. Scot Consultoria publicó una entrevista al abogado agrario Pedro Puttini Mendes, quien subrayó que la prevención comienza mucho antes de la sequía y requiere abandonar la improvisación.
El proyecto “Granja más segura – Granja más verde”, del cual surgió el libro “Incendios Rurales, Prevención, Responsabilidad y Gestión de Riesgos”, propone un enfoque integral. Entre las medidas básicas figuran revisar cortafuegos, cartografiar áreas vulnerables, identificar vecinos y puntos de riesgo, organizar equipos y documentar cada acción. La documentación es central: tras un incendio, la responsabilidad legal depende de demostrar que se adoptaron medidas preventivas.
Puttini recomienda tres documentos iniciales: un mapa de riesgos, una lista anual de comprobación antes de la sequía y un historial de mantenimiento de cortafuegos y equipos. Además, destaca la importancia de definir roles claros para responder con rapidez.
El error más común, advierte, es reducir la prevención a los cortafuegos y organizarse recién después del desastre. En Brasil, la legislación, los seguros y el mercado exigen pruebas de preparación. “El hecho de que nunca haya ocurrido no significa que no sucederá”, resume el especialista, instando a los productores a gestionar la prevención con la misma seriedad que la producción.
¿QUÉ GRABAR DESPUÉS DE UN INCENDIO?
El abogado especializado en derecho agrario, Pedro Puttini, hizo hincapié en todas las medidas preventivas, pero también se refirió a las que se deben adoptar después del incendio, una de ellas grabar, algo muy fácil gracias a la disponibilidad de celulares con cámaras que permiten hacerlo.
Ante la pregunta concreta sobre qué grabar después de un incendio, contestó:
“Después del incendio, el productor debe registrar la fecha, hora aproximada, lugar de inicio percibido, dirección del viento, condiciones meteorológicas, zonas afectadas, fotos y vídeos con referencia al lugar, comunicación realizada a autoridades y vecinos, personas implicadas en los combates, máquinas utilizadas, daños verificados y medidas adoptadas. También debe llevar un informe policial, comunicación con la agencia medioambiental cuando sea apropiado, informes técnicos, imágenes por satélite, presupuestos, registros de recuperación y todo lo que ayude a reconstruir la dinámica del evento. Debe preservar la verdad de lo ocurrido. Cuando no hay registro, los terceros cuentan la historia”.
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Para acceder al libro de Pedro Puttini ingresar aquí.
Notificación a productores beneficiarios de Salto por la emergencia del 18 de julio.
Salto | Todo El Campo | Desde ayer martes 13 de octubre, la agencia de la Dirección General de la Granja (Digegra) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en Salto realizará las notificaciones a los productores beneficiarios de la Emergencia Granjera del 18 de julio.
Los productores afectados serán citados individualmente, siguiendo el orden establecido en la resolución correspondiente, y deberán concurrir a la Oficina Departamental del Ministerio en Salto.
DOCUMENTACIÓN
Deberán hacerlo con la siguiente documentación:
Copia de la cédula de identidad vigente.
Formulario de acreditación de cuenta bancaria en la que se efectuará la transferencia correspondiente, presentado en original, completo y debidamente firmado por el/la titular de la cédula de identidad.
A TENER EN CUENTA.
El titular de la cuenta bancaria deberá coincidir con el productor que realizó el registro de daños correspondiente; o especificar en el mismo formulario a que cuenta autoriza realizar el desembolso.
Para evitar errores en las transferencias, se recomienda presentar una constancia bancaria de titularidad de la cuenta o mostrar la información correspondiente desde la aplicación del banco.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca advirtió que no se responsabilizará por errores en las transferencias derivados de datos bancarios incorrectos proporcionados por los beneficiarios.