UPIC 2026: debate sobre feedlots y desafíos sanitarios.

UPIC 2026: debate sobre feedlots y desafíos sanitarios.

Pedro Simeone comparó el modelo estadounidense y planteó abrir el debate sobre promotores de crecimiento, mientras Martín Secco advirtió sobre costos, exigencias de China y la necesidad de cumplir la normativa para sostener el valor del novillo.

Paysandú | Todo El Campo | En el marco de la 27ª Jornada Anual de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC) que tuvo lugar esta semana (jueves 20), Pedro Simeone y Martín Secco realizaron comentarios del evento.

Simeone expuso sobre el modelo de engorde a corral en Estados Unidos y analiza sus diferencias e implicancias respecto a la ganadería uruguaya.

Secco por su lado destacó los altos estándares productivos, advirtió sobre la presión de los costos en dólares y el desfasaje de precios, también llamó a extremar los controles sanitarios ante las exigencias de mercados clave como China.

Este año UPIC se celebró bajo el lema “La hora del balance tecnológico”, enfocándose en el impacto real y económico de las investigaciones aplicadas a la cría y la invernada.

PEDRO SIMEONE: ABRIR EL DEBATE TÉCNICO SOBRE EL USO DE TECNOLOGÍAS COMO LOS PROMOTORES DE CRECIMIENTO.

Entrevistado luego de su disertación dijo que su disertación fue caracterizando la industria del feedlot en Estados Unidos, sus tendencias y tecnologías. Dijo que existen cerca de 92.000 corrales pequeños menos de 1.000 animales, pero los establecimientos de más de 5.000 cabezas representan el 77% de la producción total; además destacó la infraestructura avanzada, pisos sobre concreto, bienestar del personal y procesamiento de granos.

En materia de nutrición y procesamiento de granos, señaló el uso intensivo de grano húmedo de maíz -común en la región de Nebraska y el cinturón maicero- y el steam-flake -maíz rolado al vapor-, tecnología presente en el estado de Texas.

El uso de hormonas como promotores de crecimiento mejora significativamente la eficiencia de conversión, añadió, así como el rendimiento diario y el peso de la carcasa que en Estados Unidos es del entorno de 450 k, superior a Uruguay, siendo aquellos animales más grandes.

Eso se logra con genéticas de mayor tamaño y períodos de encierro promedio de 200 días, sostenidos por el pago de marmoleo y el uso de promotores que evitan la caída del margen en la etapa final.

Como mensaje para el sector uruguayo, Pedro Simeone dijo que el objetivo de su exposición era mostrar otra forma de producir y propuso abrir el debate técnico sobre el uso de tecnologías como los promotores de crecimiento, evaluando sus implicancias comerciales y productivas para la ganadería local.

ENTREVISTA COMPLETA.

Producción periodística Luis Silva de Paysandú.


MARTÍN SECCO: «HAY QUE CUMPLIR LA LEY A RAJATABLA PARA CUIDAR EL VALOR DEL NOVILLO»

Secco reconoció el valioso aporte de Álvaro Simeone a la cadena cárnica de Uruguay y resaltó que en este año también se daba su despedida.

En cuanto al estado del sector ganadero y la cadena cárnica nacional, resaltó su nivel productivo y de calidad de animales superior al de años anteriores, con precios históricamente altos. Sin embargo, advirtió un desfasaje entre el valor de exportación y el precio del novillo en el mercado interno, sumado al incremento de costos de producción en dólares.

Expresó también su preocupación por la inhabilitación de plantas para exportar a China y enfatizó la necesidad de ser rigurosos en el cumplimiento de las normativas de residuos en carne y aplicar sanciones a quienes infrinjan la ley.

Identificó la escasez de hacienda como un desafío estructural que requiere mejorar las tasas de destete en la cría.

Proyecta que la participación del encierro a corral en la faena de novillos podría crecer hasta un 50% si la relación de precios entre la carne y los granos se mantiene favorable.

ENTREVISTA COMPLETA.

Producción periodística Luis Silva de Paysandú.

Los corrales de engorde son imprescindibles para sostener los niveles de extracción actuales.

Los corrales de engorde son imprescindibles para sostener los niveles de extracción actuales.

Con foco en la intensificación ganadera se la necesidad de más corrales de engorde para sostener la extracción, mientras en argentina el feedlot tiene desafíos de gestión.

Paysandú | Todo El Campo | La 27ª Jornada Anual de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC) se realizó el jueves 20 de agosto en el salón Egeo de Paysandú. El evento conmemoró los 30 años de la institución bajo el lema “La hora del balance tecnológico”, enfocándose en el impacto real y económico de las investigaciones aplicadas a la cría y la invernada.

Alejandro González, director de frigorífico Las Piedras, analizó el momento actual del sector ganadero e industrial en Uruguay, y Juan Carlos Elizalde, consultor y asesor privado en Argentina, analizó la evolución y la situación actual del feedlot en su país.

ALEJANDRO GONZÁLEZ: “LA GANADERÍA NECESITA MÁS INTENSIFICACIÓN PARA SOSTENER LOS NIVELES DE EXTRACCIÓN”.

Alejandro Gozález se refirió a la situación de mercado definiendo la coyuntura actual como una “primavera” por los buenos valores de la carne y la reposición, respaldada por la falta de carne a nivel global.

Observó la competitividad y sustitución actual en la que hay necesidad de convencer al consumidor final de pagar más por la carne vacuna frente a proteínas alternativas, además de posicionar la carne uruguaya por encima de competidores regionales más baratos (Brasil, Paraguay, Argentina).

El valor agregado industrial es similar al de 2022, definió, con el indicador IMEx crecido a menor ritmo en comparación con la firmeza del precio del novillo gordo.

Reivindicó el rol de los corrales de engorde como imprescindibles para sostener los niveles de extracción actuales con 2 millones de cabezas entre exportación en pie y faena de novillos y vaquillonas. La mayoría de los corrales trabaja con precios pactados a futuro y cargas programadas, no en el mercado spot.

Asimismo, mantiene una perspectiva macro positiva, aunque señala la delicada situación tras la suspensión de dos plantas frigoríficas en China, un mercado clave cuya ausencia complica las operaciones de las empresas afectadas.

ENTREVISTA COMPLETA.

Producción periodística Luis Silva de Paysandú.


JUAN CARLOS ELIZALDE: “ENTRE EL 85% Y 90% DE LOS ENGORDES NO CUENTAN CON DATOS PRECISOS SOBRE LA GANANCIA DIARIA DE PESO NI LA EFICIENCIA DE CONVERSIÓN”.

Sobre la evolución tecnológica señaló que tras un crecimiento importante entre 2000 y 2010, el sector se dividió. Por un lado, establecimientos con mayor infraestructura (comederos, sombras, corrales) y, por otro, esquemas muy sencillos de para pequeños productores, sin generar información ni datos fidedignos.

También se refirió a la incertidumbre en la gestión porque entre el 85% y 90% de los engordes no cuentan con datos precisos sobre la ganancia diaria de peso ni la eficiencia de conversión.

La tendencia en la comercialización indica que los tradicionales lotes livianos (“bolita” de 280-300 kg) se están desplazando hacia los 340-360 kg. En pesados, el frigorífico no descuenta precio por carcasas más grandes, lo que incentiva sumar kilos. El peso de faena está subiendo pasando en un año de 230 a 244 kilos, algo que nunca habíamos visto en Argentina.

Ante eventuales cambios en los precios de los granos, la industria cuenta con subproductos como la burlanda de maíz (de la producción de etanol) o la molienda de trigo. Pese a posibles variaciones, sostiene que Argentina mantiene un maíz muy barato en comparación con la región y eso es por las retenciones a las exportaciones que aplica el gobierno.

ENTREVISTA COMPLETA.

Producción periodística Luis Silva de Paysandú.

Relevo generacional: una cuestión de futuro para el campo uruguayo.

Relevo generacional: una cuestión de futuro para el campo uruguayo.

La pregunta que debemos hacernos es simple, pero profunda: ¿por qué nuestros jóvenes no quieren quedarse en el campo?

Fernando Sanabia Viscoski | Canelones | Todo El Campo | En el marco del Primer Congreso Nacional de Gremiales Granjeras, realizado en INIA Las Brujas, tuve la oportunidad de participar junto a representantes de gremiales de distintos puntos del país en una instancia de intercambio sobre uno de los temas que considero centrales para el futuro del sector: el relevo generacional.

Fue interesante comprobar que, desde diferentes realidades productivas, existe una coincidencia: cada vez son menos los jóvenes que deciden continuar con la actividad de sus familias. Y la pregunta que debemos hacernos es simple, pero profunda: ¿por qué nuestros jóvenes no quieren quedarse en el campo?

Una de las respuestas aparece rápidamente: la rentabilidad.

Durante años, muchos productores granjeros han trabajado con enormes esfuerzos y, en determinadas etapas, con márgenes económicos muy reducidos. Esa realidad también es observada por sus hijos. Cuando un joven ve que sus padres han trabajado durante toda su vida y que muchas veces el resultado económico no acompaña ese esfuerzo, es lógico que busque otras alternativas.

Pero el problema no termina allí. Cuando un joven abandona el medio rural, también se pierde población, conocimiento, cultura productiva y capacidad de continuar una actividad que es fundamental para el país. Así comienza un proceso de despoblamiento y envejecimiento de nuestra población rural.

Por eso creo que el relevo generacional debe dejar de ser solamente un problema de las familias rurales y pasar a ser una verdadera política de Estado.

El gobierno que esté en cada momento debería trabajar con una mirada de largo plazo, generando condiciones que permitan que un joven pueda ver en la producción agropecuaria una oportunidad real. Acceso al financiamiento, capacitación, tecnología, infraestructura, mejores condiciones comerciales y políticas específicas para quienes quieran iniciar o continuar una empresa familiar pueden ser herramientas importantes.

También debemos mirar el problema desde la soberanía alimentaria. Muchas veces quienes vivimos en las ciudades conocemos el producto cuando llega a la góndola, pero desconocemos todo lo que existe detrás: quién lo produce, cuánto tiempo lleva producirlo, cuál es su ciclo biológico y cuánto esfuerzo implica llevarlo hasta el consumidor.

Un ejemplo muy claro es el de la papa. Hace algunos años Uruguay tenía alrededor de 12.500 hectáreas destinadas a este cultivo y actualmente se encuentra en el entorno de las 3.500 hectáreas. Parte de esa disminución se compensa mediante la importación de productos destinados al consumo. Esto debería llevarnos a reflexionar sobre qué modelo productivo queremos para nuestro país.

Lo mismo ocurre cuando analizamos el contrabando o determinadas importaciones de frutas y verduras. No se trata simplemente de discutir un producto que entra o sale del país: detrás de cada hectárea que deja de producir hay una familia que puede dejar de vivir de la producción, un joven que puede decidir no continuar y una comunidad rural que pierde actividad.

También considero importante que el sistema financiero comprenda mejor las particularidades de la producción agropecuaria. Un productor no fabrica un producto de un día para otro: trabaja con ciclos biológicos, tiempos productivos y riesgos climáticos que deben ser contemplados cuando se analiza una inversión o un financiamiento. Facilitar el acceso de los jóvenes al crédito, con herramientas adecuadas a esas características, podría ser otro elemento para favorecer el desarrollo de nuevos emprendimientos.

Porque el campo ofrece cosas que muchas veces no aparecen en una planilla económica: tranquilidad, contacto con la naturaleza, independencia, identidad y la posibilidad de construir un proyecto propio.

El relevo generacional no se va a solucionar de un día para otro. Requiere políticas sostenidas, compromiso de las organizaciones, productores, instituciones educativas, sistema financiero y gobiernos.

Pero, sobre todo, requiere que volvamos a convencer a nuestros jóvenes de que el campo también puede ser futuro.

Porque si no logramos que las nuevas generaciones encuentren motivos para quedarse, no estaremos perdiendo solamente productores. Estaremos poniendo en riesgo una parte fundamental de la identidad, la producción y la soberanía alimentaria del Uruguay.

Hablar de soberanía alimentaria también implica hablar del papel que cumple el agro en nuestro país. Tanto la producción granjera como la producción agropecuaria son mucho más que una actividad económica: son parte de la base productiva que sostiene al Uruguay y constituyen uno de los motores fundamentales de su desarrollo.

Por eso, cuando hablamos de relevo generacional, no estamos hablando solamente de que los jóvenes continúen trabajando en el campo. Estamos hablando de asegurar que el país pueda seguir produciendo sus propios alimentos, generando empleo, movimiento económico y desarrollo en nuestros territorios.

En este contexto, también deberíamos preguntarnos qué modelo de país queremos construir. ¿Es conveniente que, mientras cada vez más productores tienen dificultades para continuar y muchos jóvenes no encuentran las condiciones necesarias para quedarse en el medio rural, sigamos aumentando la dependencia de productos importados? Frutas, verduras y otros alimentos pueden llegar desde el exterior, pero detrás de cada producto que dejamos de producir dentro del país también existe una familia productora, un trabajador, una empresa y una comunidad que pierde actividad.

No se trata de plantear que las importaciones sean necesariamente negativas, sino de preguntarnos qué equilibrio queremos alcanzar. Porque si con el paso de los años las importaciones continúan creciendo mientras nuestra producción granjera y agropecuaria disminuye, estaremos debilitando nuestra propia capacidad de producir alimentos. Y ahí es donde el relevo generacional adquiere una dimensión todavía mayor. Si queremos soberanía alimentaria, necesitamos jóvenes que quieran y puedan quedarse en el campo, pero también necesitamos políticas que hagan posible que producir en Uruguay sea una actividad viable, digna y con futuro.

El agro no puede ser visto solamente como un sector más de la economía. Es parte del motor del país y, al mismo tiempo, una garantía de nuestra capacidad de producir lo que consumimos. Defender su continuidad, fortalecer a las familias productoras y generar oportunidades para las nuevas generaciones es también defender el futuro productivo del Uruguay.


EL AUTOR. Fernando Sanabia Viscoski es licenciado en Gestión Agropecuaria. Posgrado en agronegocios. Productor agropecuario.

Paraguay: auge agropecuario y boom inmobiliario.

Paraguay: auge agropecuario y boom inmobiliario.

Al dinamismo agropecuario y un crecimiento sostenido de la economía superior al 4%, se suma el mercado inmobiliario, impulsado por un déficit de 1,5 millones de viviendas y buenas rentabilidades.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Paraguay siempre ha sido mirado como posible destino de inversiones uruguayas, las razones son varias. El mes pasado el presidente Santiago Peña, al participar de la Expo ARP 2026 organizada por la Asociación Rural de Paraguay (ARP) dijo que el país está en “el mejor momento económico” y atribuyó ese desempeño al sector agropecuario.

“Nunca tuvimos un PIB tan grande, nunca tantas inversiones extranjeras y nacionales, y nunca antes la carne paraguaya tuvo tanto protagonismo en el escenario mundial”, enfatizó ante productores, representantes y actores de toda la cadena agropecuaria.

El Banco Central del Paraguay (BCP) ajustó el crecimiento estimado del país para 2026 en 4,5%; o sea que por cuarto año consecutivo el desarrollo será superior al 4%, además de que el desempleo rural está en un “mínimo histórico” de 2,2%.

EL SECTOR INMOBILIARIO ES OTRA OPORTUNIDAD DE INVERSIÓN.

Pero la agropecuaria y los agronegocios no son el único sector en crecimiento. El periodista y analista económico Santiago Zavattiero asegura que Paraguay ofrece otras opciones de inversión aprovechando un problema serio que puede transformarse en una oportunidad: el sector inmobiliario.

Paraguay tiene un déficit de viviendas importante, y supera a todos los países de la región de acuerdo con información de Hábitat para la Humanidad difundida por Bloomberg.

“El problema es de un millón y medio de viviendas. Pero para algunos inversores, ese problema puede convertirse en uno de los negocios inmobiliarios más grandes de la región”, expresó Zavattiero. Esa oportunidad no está en las zonas más caras del país, sino que se debe a que “cada vez más personas necesitan un lugar dónde vivir, y la oferta todavía no alcanza”.

Sobre valores, Zavattiero cita estos ejemplos: “En el eje premium de Santa Teresa y Las Lomas, el metro cuadrado puede costar entre 1.800 y 2.500 dólares. Pero la sobreoferta de lujo ya está comprimiendo la rentabilidad a entre 4 y 5,5%”.

“En Villa Morra y Recoleta, la lógica es diferente: la demanda viene de turistas regionales, viajeros de negocios y jóvenes profesionales. Un departamento de un dormitorio puede costar entre 90.000 y 120.000 dólares, y bien gestionado como alquiler temporario, puede alcanzar rentabilidades netas de entre 7 y 9%”.

De todas formas, “la oportunidad más interesante está fuera del segmento del lujo. En barrios como Barrio Jara, Las Mercedes y Félix Bogado, el metro cuadrado puede encontrarse entre 1.300 y 1.600 dólares, y la rentabilidad puede ubicarse entre 6 y 7,5% anual en dólares. Un precio de entrada más bajo y una demanda más amplia pueden significar menos riesgo de vacancia”.

Pero las opciones de inversión no se limitan a Asunción.

La ciudad de Luque (en departamento Central, a 10 km de Asunción), donde se encuentra la sede de Conmebol, ya no es una ciudad dormitorio y “se está convirtiendo en un polo corporativo y residencial” a impulso de la sede deportiva, su aeropuerto y los nuevos desarrollos.

San Lorenzo (también en departamento Central, a 10 km de Asunción) “tiene una demanda constante de estudiantes y puede ofrecer rentabilidades brutas superiores al 8%”.

Ciudad del Este (Alto Paraná) por su parte “está transformando su mercado inmobiliario, pasando de depender principalmente del turismo de compras a convertirse también en un centro educativo y residencial” con una importante “llegada de estudiantes brasileños que está creando una fuerte demanda de alquileres y, en determinados segmentos, los retornos pueden llegar a superar el 10% anual”.

¿CÓMO INVERTIR?

Zavattiero no se queda en la información de las ciudades y los barrios, sino que va más allá y se pregunta cómo se puede invertir. Responde con cuatro estrategias diferentes:

En primer lugar menciona “comprar en pozo (adquirir una propiedad cuando el proyecto aún está en fase de plano, diseño o en las etapas iniciales de excavación y cimentación) y capturar la valorización durante los 24 o 36 meses de construcción. En determinados ciclos, el retorno sobre el capital invertido puede superar el 20% o incluso el 30%”.

Segundo, “la renta residencial tradicional, con rendimientos netos de entre 5 y 7% anual en dólares”.

Tercero, “el alquiler temporario, donde una buena ubicación y una correcta gestión pueden llevar la rentabilidad hasta el 8% u 11% neto anual”.

Y cuarto, “el loteamiento, comprar tierra hoy en zonas que todavía no están completamente desarrolladas pero que pueden beneficiarse de nuevas rutas, puentes e infraestructura. Con la expansión urbana, un terreno comprado en el lugar correcto puede multiplicar su valor dos o tres veces en un horizonte de 5 a 10 años”.

PRECIOS MÁS BAJOS, PERO TAMBIÉN DÉFICIT HABITACIONAL.

En conclusión, lo que analista económico dice es que el atractivo del mercado inmobiliario paraguayo “no está solamente en que el país tenga precios más bajos que otros mercados de la región. Está en la combinación de un déficit habitacional de un millón y medio de viviendas, hogares cada vez más pequeños, jóvenes que buscan independizarse, ciudades que se están expandiendo y una demanda que todavía no está completamente atendida”.

El negocio no es necesariamente la venta del inmueble más caro al comprador que más dinero tiene, sino en “entender dónde van a vivir los próximos millones de personas que van a formar hogares en Paraguay”, concluye.

CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN PARAGUAYA.

En el crecimiento de la población está la clave, aunque la densidad es baja, 16 habitantes por km2 (la densidad de Uruguay es del 20%) y con solo 2,73% de inmigrantes, el total es de 6,3 millones de habitantes según datos de 2024.

Se estima que la tasa de crecimiento anual vaya bajando, sin embargo no ha dejado de crecer en forma sostenida y seguirá haciéndolo. En 2050 superará los 7,1 millones de habitantes.

VIDEO SANTIAGO ZAVATTIERO.

Rusia recorta exportaciones de trigo por crisis en el mar Negro

Rusia recorta exportaciones de trigo por crisis en el mar Negro

Mientras Rusia no tiene cómo consumir todo el trigo que produce, tampoco puede exportarlo por los daños en sus puertos del mar Negro como consecuencia de la guerra con Ucrania.

Montevideo | Todo El Campo | Según un nuevo informe de SovEcon -consultora rusa especializada en el mercado de granos y cereales en el mar Negro-, las exportaciones rusas de trigo están cayendo drásticamente en agosto, ya que las interrupciones en los principales puertos del mar Negro siguen restringiendo los envíos.

El recorte en la estimación es de 1,0 millones de toneladas métricas, hasta los 2,2 millones frente a los 4,5 millones de hace un año y un promedio de los últimos cinco años de 5,0 millones de toneladas.

La última vez que Rusia exportó menos trigo en el octavo mes del año fue en 2010, cuando los envíos totalizaron solo 1,6 millones de toneladas métricas. Ese año, el gobierno impuso una prohibición a la exportación de cereales a partir del 15 de agosto tras una grave sequía, indica el informe de SovEcon.

La estimación actual de la consultora parte de la base de que al menos algunas terminales del mar Negro reanudarán sus operaciones antes de finales de agosto. Si las interrupciones persisten, las exportaciones podrían caer por debajo de 2,2 millones de toneladas métricas, lo que podría provocar nuevas revisiones a la baja.

Debido a la guerra con Ucrania, todas las terminales de grano en Novorossiysk, el mayor puerto comercial de Rusia, permanecen cerradas para la carga de buques, al igual que la terminal de Taman. Varios buques graneleros han sido alcanzados por drones en los últimos días, y la disponibilidad de carga sigue estando muy limitada.

El cuello de botella en las exportaciones también está ejerciendo una presión creciente sobre el mercado interno ruso. Desde junio, los precios del trigo para consumo humano han caído alrededor del 18% en moneda rusa (rublos). La cosecha está generando grandes volúmenes de trigo de la nueva cosecha en el mercado, mientras que la demanda de exportación sigue estando muy limitada. Los compradores nacionales están retrasando sus compras ante la previsión de nuevas bajadas de precios. No prevemos ninguna medida eficaz que pueda impulsar significativamente la demanda interna.

Mientras tanto, la drástica reducción de la disponibilidad de trigo en Rusia está resultando cada vez más un factor que favorece los precios internacionales del trigo.

Lo que SovEcon describe es que mientras en Rusia el precio interno del trigo se desmorona por sobre stock, las continuas perturbaciones en el mar Negro impulsarían al alza el producto.

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