Sep 23, 2026 | Noticias, Ovinos
Australia investigará la genética de ovejas resilientes al clima para detectar características de resistencia al calor y a la sequía, junto con tácticas para mejorar pastos, arbustos y árboles tolerantes a la sequía.
Adelaida, Australia | Todo El Campo | Las universidades australianas de Adelaida y Murdoch lideran el proyecto Sistemas Ovinos Resilientes al Clima*, del cual participan investigadores, agricultores y socios industriales de todo el país. El objetivo de las partes es desarrollar soluciones prácticas para mejorar la resiliencia y sostenibilidad a largo plazo de las ovejas y sus sistemas de pastoreo en condiciones de sequía.
Financiado a través de las Subvenciones Federales para Ensayos a Largo Plazo de Prácticas Agrícolas Resilientes a la Sequía, el proyecto continuará hasta octubre de 2030, con ensayos establecidos en Australia del Sur, Australia Occidental y Nueva Gales del Sur.
William van Wettere, docente asociado y responsable del proyecto de la Universidad de Adelaida, afirmó que la producción ovina sigue siendo fundamental para los sistemas agrícolas y las comunidades regionales, especialmente en zonas de baja precipitaciones.
“Los establecimientos ovinos están cada vez más afectadas por la sequía y el calor extremo”. Esas condiciones, más escasas precipitaciones, “afectan al crecimiento de pastos y arbustos, la estabilidad del suelo y la consistencia general del alimento, lo que puede afectar al rendimiento de las ovejas, por lo que estamos explorando soluciones integradas y a largo plazo”, agregó.
El proyecto investigará la genética de ovejas resilientes al clima para detectar características de resistencia al calor y a la sequía, junto con tácticas para mejorar pastos, arbustos y árboles tolerantes a la sequía para mejorar la disponibilidad de alimento, paisajes de pastoreo y bienestar animal.
“Al integrar ovejas adaptadas con sistemas de alimentación más resistentes, nuestro objetivo es crear sistemas agrícolas más estables y productivos”, afirmó el profesor, lo que “incluye mejorar la consistencia del alimento, crear mejores microclimas para el ganado y apoyar la salud general del paisaje”.
Una característica del proyecto es su enfoque en la investigación liderada por agricultores, con al menos 26 sitios regionales de ensayos que se establecerán en granjas en funcionamiento, incluyendo ocho en Australia del Sur, 10 en Australia Occidental y ocho en Nueva Gales del Sur. Estos sitios se adaptarán a las condiciones locales en colaboración con productores locales y grupos de sistemas agrícolas.
“Trabajar estrechamente con agricultores y grupos de sistemas agrícolas garantiza que las soluciones que desarrollamos sean prácticas, relevantes y adaptadas a los entornos locales y las condiciones regionales”, observó Wettere.
Los centros de investigación incluirán ensayos en el campus Roseworthy de la Universidad de Adelaida y en el Instituto Muresk cerca de Northam en Australia Occidental, además de colaboración con criadores de carneros de todo el país. Los ensayos identificarán rasgos clave que están genéticamente relacionados con la tolerancia al calor y la adaptación a la sequía en ovejas. También habrá una comparación de diferentes sistemas de forraje en Roseworthy.
Los investigadores recopilarán datos detallados tanto sobre factores ambientales como ganaderos, como la salud del suelo, el rendimiento de la vegetación, el comportamiento animal, la tolerancia al calor y la sequía, y los resultados reproductivos.
“Este proyecto trata de comprender todo el sistema, desde suelos y plantas hasta el rendimiento animal y la genética”, agregó Andrew Thompson, líder del proyecto en la Universidad Murdoch.
“Reuniendo todos estos elementos, podemos identificar estrategias que los agricultores puedan adoptar para gestionar el cambio climático y lograr avances reales en resiliencia y productividad”, señaló y agregó que estos proyectos “son fundamentales para garantizar que los sistemas de ganado de baja precipitación de Australia sigan siendo productivos en el futuro”.
Foto de portada de Central West Farming Systems CWFS.
Informe de Universidad de Adelaida.
(*) El proyecto: Granjas ovinas y paisajes resistentes a sequías y al clima, adaptados a regiones agrícolas de baja precipitación — Sistemas Agrícolas del Centro-Oeste
Sep 23, 2026 | Forestal, Noticias
Miles de hectáreas cambian de uso, comunidades rurales se ven afectadas y crece el debate sobre el impacto social y ambiental de un modelo que privilegia la compensación de emisiones sobre la producción de alimentos.
Montevideo | Todo El Campo | En Nueva Zelanda, los créditos de carbono están vaciando las tierras agrícolas, según un reporte de la agencia Reuters. Créditos de carbono son una herramienta financiera y ambiental para compensar emisiones; funcionan como un mecanismo de compensación: empresas o gobiernos los compran para equilibrar las emisiones que no pueden reducir directamente.
El reporte de Reuters advierte que la fiebre de créditos de carbono en Nueva Zelanda está teniendo efectos no calculados:
1) Expansión de plantaciones de pinos: Miles de hectáreas de tierras ganaderas se están convirtiendo en bosques de pino para obtener créditos de carbono bajo el sistema de comercio de emisiones (ETS).
2) Impacto en la ganadería: Desde 2017 se han vendido unos 3.300 km² de tierras de ovejas y vacunos para silvicultura, equivalente al 9% del rebaño nacional.
3) Competencia por la tierra: Los inversores forestales, impulsados por ingresos de créditos de carbono, superan en ofertas a los productores ganaderos, elevando los precios de la tierra.
4) ETS y emisiones: El sistema excluye las emisiones agrícolas (metano y óxidos nitrosos) y se centra en dióxido de carbono (CO₂), lo que genera críticas por depender demasiado de compensaciones.
5) Consecuencias sociales: La conversión masiva de tierras provoca la salida de familias jóvenes, cierre de clubes deportivos y guarderías, y pérdida de empleos rurales.
6) Problemas ambientales locales: Aumento de plagas (cabras, cerdos, zarigüeyas), riesgos de incendios forestales y daños a infraestructuras por restos arrastrados en tormentas.
7) Inversores extranjeros: Empresas como Ingka Investments (IKEA) poseen grandes extensiones de bosques, justificando la inversión en madera a largo plazo además de créditos de carbono.
8) Datos económicos: La silvicultura genera unos US$ 3.700 millones en exportaciones anuales, frente a US$ 6.900 millones de la carne roja.
9) Debate político y climático: El gobierno defiende la silvicultura como parte de la estrategia climática, mientras críticos alertan que se evita reducir emisiones en sectores más contaminantes.
10) Efecto en comunidades rurales: Menos establecimientos productivos disponibles, menos trabajo para esquiladores y contratistas, y un sentimiento de pérdida del modo de vida tradicional.
FRAGMENTO DEL REPORTE DE REUTERS.
Fiona Ramsden posee un establecimiento cerca del pueblo neozelandés de Pongaroa, desde allí observa que la tierra buena para diversos cultivos y la ovinocultura está siendo rodeada, cada vez más, por un monte de pintos (también conocidos como pino radiata) plantados para obtener créditos de carbono bajo el sistema nacional de comercio de emisiones.
Durante casi 20 años, Nueva Zelanda ha sido pionera en uno de los programas de plantación de árboles más ambiciosos del mundo, aprobando casi 9.000 kilómetros cuadrados de bosque con créditos de carbono. Eso es aproximadamente 11 veces la superficie terrestre de la ciudad de Nueva York. El sistema de comercio de emisiones (ETS) ha convertido la silvicultura en una inversión potencialmente más lucrativa a largo plazo que la ganadería, el pilar tradicional de la economía rural.
Bajo el ETS, los propietarios de bosques establecidos después de 1989 pueden obtener créditos de carbono por los gases de efecto invernadero a medida que sus árboles crecen. Los propietarios de los bosques -empresas, organizaciones tribales indígenas y agricultores familiares con una pequeña parcela de tierra en árboles- pueden vender esos créditos de carbono a empresas que los necesitan para compensar las emisiones, creando así una fuente de ingresos mucho antes de que el bosque sea talado.
Sin embargo, el auge de la silvicultura de carbono -y los créditos de carbono comercializables- también ha impulsado la competencia por las tierras de ganadería ovina y vacuna. La rápida expansión de las tierras forestales en las zonas tradicionales de carne de vacuno y oveja está sobrecargando a las comunidades rurales y lleva a los asesores climáticos del gobierno a advertir que Nueva Zelanda está evitando recortes más severos en otras partes de la economía y corre el riesgo de no cumplir sus objetivos de emisiones.
El gobierno responde que la silvicultura sigue siendo solo una parte de su estrategia de reducción de emisiones.
Fiona Ramsden dijo que los bosques de pinos la rodean por todos lados, y ha detectado el efecto de las plagas: arbustos de tojoga amarillo brillante -una planta invasora en Nueva Zelanda- caen hacia las vallas; además, cabras ferales salen disparadas del bosque hacia los pastos destinados a sus 3.500 ovejas y 350 vacas; y los cerdos salvajes destrozan su tierra. Son problemas que han aumentado ya que los propietarios de bosques hacen poco por controlar la población.
Reporte completo de Reuters.
Sep 23, 2026 | Información, Noticias
Las restricciones derivan de nuevas normas de la UE sobre importación de animales y productos de origen animal ligadas al uso de antimicrobianos,. Brasil fue el único país citado por no aportar, dentro de plazo, la información que acreditara su cumplimiento, frente a otros 92 países o regiones ya habilitados.
Brasil | Todo El Campo | El presidente de la Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carnes (Abiec), Roberto Perosa, afirmó este jueves en São Paulo que no espera una solución este año para la suspensión de las exportaciones brasileñas de carne de vacuno a la Unión Europea (UE), aunque estimó que el comercio podría retomarse en el primer semestre de 2027, una vez Brasil recupere su habilitación como proveedor y se negocie una transición para las nuevas exigencias sobre antimicrobianos.
«Yo, personalmente, creo que esto va a tardar más. No vamos a poder resolverlo antes de que acabe el año», declaró Perosa. «Al mismo tiempo que soy pesimista respecto a este año, creo que es un asunto que se resolverá en el primer semestre del año que viene», añadió.
Las restricciones, en vigor desde el 3 de setiembre, derivan de nuevas normas de la UE sobre importación de animales y productos de origen animal ligadas al uso de antimicrobianos, recogidas en el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1189. Brasil fue el único país citado por no aportar, dentro de plazo, la información que acreditara su cumplimiento, frente a otros 92 países o regiones ya habilitados.
En el vacuno, la exigencia es mayor: la UE pide garantías sobre antimicrobianos durante todo el ciclo de vida del animal. La misión europea reciente en Brasil evaluó las cadenas avícola y de miel, no la de vacuno. En junio, el Gobierno brasileño propuso acreditar esa ausencia solo en los nueve meses finales de vida del animal, con certificación plena del rebaño hasta 2029; la UE la rechazó.
Según Perosa, industria, ganaderos y certificadoras desarrollaron un nuevo protocolo, trasladado al Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA); el sector propuso visitar explotaciones para verificar los procedimientos, sin que haya habido aún una misión europea concluyente sobre el sistema aplicado a la ganadería bovina.
Las empresas ya se han adherido al protocolo, mientras la Abiec y la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA) trabajan para sumar más productores. «Aún tenemos pocos ganaderos que se han adherido a este protocolo», afirmó Perosa.
La estrategia del sector tiene dos etapas: que Brasil regrese primero a la lista de países habilitados y que el Gobierno negocie después con la UE una transición que permita reanudar las ventas antes de completar un ciclo de producción bovina.
«Lo que queremos es que, cuando la autoridad europea diga ‘de acuerdo, confiamos en la verificación del Ministerio de Agricultura’, tengamos un periodo de transición y recuperemos el flujo comercial», señaló Perosa, quien cifró la adecuación en unos dos años por el ciclo de producción del vacuno.
La Abiec debate una nueva propuesta de transición, aunque Perosa evitó precisar si mantiene o cambia los términos de la rechazada en junio. La sugerencia se sigue tratando con el MAPA y no se ha presentado formalmente a las autoridades europeas. «Tenemos una sugerencia, pero no quiero anticiparla, porque si no, entorpece la negociación», concluyó.
(Eurocarne).
Sep 22, 2026 | Hacienda, Mercados
Hubo retrocesos en valores de vacas y vaquillonas, con novillos más estables, mientras los ovinos registraron subas moderadas en todas las categorías. El mercado refleja cautela en la industria vacuna y dinamismo en la faena ovina.
Montevideo | Todo El Campo | El mercado ganadero de la semana 38 (del 15 al 21 de setiembre) muestra ajustes a la baja en todas las categorías, según la información que surgió en la reunión de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG) de ayer.
En el comentario para los vacunos, Consignatarios señaló que hubo “reducción en la faena y diferente posicionamiento en la propuesta de valores, escasa concreción de negocios, frente a una oferta que se mantiene firme”.
Novillo gordo, de exportación especial: se mantuvo estable en pie (US$ 3,25/kg), pero retrocedió en carne de US$ 5,84 a US$ 5,79 (−0,05).
Novillo gordo, abasto especial: sin cambios en pie (US$ 3,17/kg), con leve baja en carne de US$ 5,82 a US$ 5,81 (−0,01).
Vaca gorda, razas de carne especiales: caída más marcada, de US$ 2,92 a US$ 2,81 en pie (−0,11) y de US$ 5,58 a US$ 5,41 en carne (−0,17).
Vaquillona gorda, especiales: retroceso de US$ 3,13 a US$ 3,10 en pie (−0,03) y de US$ 5,81 a US$ 5,74 en carne (−0,07).
Los promedios a la carne se comportaron de la siguiente forma: novillo gordo se ubicó en US$/kg 5,78 (−0,04); la vaca gorda US$/kg 5,39 (−0,09); y la vaquillona gorda US$/kg 5,73 (−0,05).
Los valores de vacunos mostraron una corrección a la baja, especialmente en vacas y vaquillonas, mientras los novillos se mantuvieron más firmes.
OVINOS: MERCADO FIRME.
El comentario para los ovinos indicó que “con aumento de actividad” hubo un “mercado firme”.
Cordero: suba de US$ 6,32 a US$ 6,37 en carne (+0,05).
Borrego: aumento de US$ 6,30 a US$ 6,35 (+0,05).
Capón: leve alza de US$ 5,36 a US$ 5,38 (+0,02).
Oveja: incremento de US$ 5,20 a US$ 5,23 (+0,03).
La tendencia confirma un mercado ovino sostenido, con precios que consolidan la firmeza de semanas anteriores.
LA REPOSICIÓN DEMANDADA.
Para la reposición, el comentario fue que “con leve aumento de oferta y una demanda que sigue traccionando, mercado firme”.
El ternero y la ternera subieron, en tanto que la vaca de invernaba bajó.
El ternero pasó de US$ 4,43 a US$ 4,58 (+0,15); la ternera de US$ 4,31 a US$ 4,33 (+0,02); y la vaca de invernada corrigió de US$ 2,51 a US$ 2,50 (-0,01).
En conclusión, la semana Nº 38 mostró un mercado vacuno con ajustes descendentes, especialmente en hembras, mientras los ovinos consolidan su firmeza con subas moderadas. La menor faena y la firmeza de la oferta condicionaron la dinámica de los negocios, en un escenario de precios que reflejan la cautela de la industria.
MENOS FAENA EN VACUNOS.
En vacunos, la faena semanal cayó de 33.059 cabezas en la semana anterior a 27.759, lo que implica una reducción de 5.300 animales. Los novillos fueron 12.979 (−3.433 vs. semana anterior); las vacas 10.478 (−579), las vaquillonas 3.830 (−1.220); las terneras 96 (+37) y los toros 376 (−105).
El ajuste más fuerte se dio en las categorías de novillos y vaquillonas.
En el acumulado anual, la faena de vacunos muestra una caída de −14,9% respecto al mismo período de 2025.
Los ovinos faenados fueron 10.947, un incremento de 2.660 cabezas. Los corderos faenados fueron 7.925 (+3.153); los borregos 1.015 (−453); los capones 381 (−158); las ovejas 1.540 (+80) y los carneros 86 (+38).
El repunte de la faena ovina estuvo liderado por los corderos, que explican más del 70% de la faena semanal. Sin embargo, el acumulado anual sigue mostrando una baja de 36,2% frente a 2025.
Sep 22, 2026 | Información, Noticias
El acuerdo no fue informado por Orsi ni por la página web de Presidencia; la información llegó a Uruguay por un posteo de Lula en X y medios internacionales.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El lunes 21 el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, publicó en sus redes sociales una fotografía (la que lucen en la portada de este artículo) en la que se lo ve acompañado -abrazando- al mandatario brasileño Luiz. I Lula da Silva.
Acompaña la foto un breve texto en el que Orsi expresó: “Con Lula, como siempre, agenda concreta. En Nueva York hablamos de comercio, infraestructura compartida, desarrollo productivo, integración y regulación de las apuestas deportivas”. Y más abajo agregó: “Gracias, querido amigo”.
Ambos se encontraron y mantuvieron una reunión bilateral en Nueva York, donde están para la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La expresión de amistad se da cuando faltan dos semanas para las elecciones en Brasil, lo que puede ser interpretado como el apoyo implícito del uruguayo para esa instancia electoral. El triunfo de la oposición, liderada por Flavio Bolsonaro, dejaría en soledad a Uruguay como el único país con un gobierno de izquierda en América del Sur. (En Venezuela la presidenta Delcy Rodríguez se define de izquierda y chavista, pero su acercamiento a Donald Trump pone en duda si aún mantiene esa postura).
Lo que el presidente uruguayo no informó en su publicación, y tampoco Presidencia en su página web, fue que entre los temas tratados entre ambos estuvo la autorización para que Brasil use el “excedente” de la cuota que Uruguay tiene para exportar carne a China.
Fue el propio presidente de Brasil quien lo informó al publicarlo, él sí, en su cuenta de X: “Agradecí la autorización concedida a Brasil para el uso del excedente de la cuota uruguaya de exportación de carne bovina a China”.
Con Orsi “conversamos sobre la integración latinoamericana y caribeña, así como sobre las amenazas del extremismo político y de la desinformación en la región y en el mundo”, escribió el brasileño.
“Tratamos temas de la agenda bilateral, en especial infraestructura y comercio agrícola. Agradecí la autorización concedida a Brasil para el uso del excedente de la cuota uruguaya de exportación de carne bovina a China”.
“También manifesté interés en conocer la experiencia uruguaya de regulación de las apuestas en línea (bets)”.
Concluyó expresando su voluntad de un nuevo encuentro: “El presidente Orsi y yo debemos encontrarnos nuevamente pronto, para avanzar en proyectos de integración transfronteriza, en especial la construcción del puente binacional sobre el río Jaguarão”.
“UN ERROR”.
Ignacio Bartesaghi consideró que otorgar a otro país una cuota que el importador da a Uruguay es una equivocación.
El doctor en Relaciones Internacionales y docente de la Universidad Católica señaló: “La cuota de China fue otorgada a Uruguay, por lo que darle a Brasil su uso (más allá del excedente) genera un antecedente negativo para la futura concesión de las cuotas con la potencia asiática”.
“De concretarse, se trata de un error”, señaló.
En un posteo posterior el académico explicó por considera que fue “un error” al escribir: “China por algo le puso esa cuota a Brasil y este gesto es político con Lula no con Brasil. Los momentos importan”.
China “le otorgó la cuota a Uruguay y con eso no se debería negociar, porque después no nos podemos quejar si la bajan”, advirtió.
¿POR QUÉ URUGUAY CEDERÍA PARTE DE SU CUOTA A BRASIL?
En otro orden, a partir de esa concesión, surgen algunas preguntas que deben ser analizadas y que esperan respuestas, algunas de ellas son:
¿A cambio de qué Uruguay tomó esa decisión, y qué se espera que Brasil otorgue a Uruguay?
¿En el mundo hay antecedentes de una autorización así?
¿China lo permitirá?
¿Cómo recibirá China el hecho de que una cuota que le corresponde a Uruguay -ganada por la seriedad productiva de nuestro país- permita el ingreso de productos de un tercer país al cual ya se le ha dado una cuota limitada y por alguna razón China no cree pertinente ampliar?
¿Cómo toman otros mercados la posibilidad de que Uruguay autorice el uso de su cuota a otros países con una realidad productiva diferente?