La firma de convenios para la formación de jóvenes del Inisa es correcta, pero se sigue sin entender por qué el Mides suspendió el acuerdo con la SCCU.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El miércoles 28 de enero el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) y la Fundación de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra) firmaron un convenio específico para desarrollar un programa piloto de prácticas educativo-laborales, orientado a fortalecer la inserción social y comunitaria de jóvenes mayores de 18 años vinculados al organismo estatal.
El acuerdo alcanzará a 20 jóvenes que además de formación recibirán el pago de salarios, cobertura de seguridad social y seguro por accidentes de trabajo; también se prevé la asignación de tareas según el perfil de cada joven, el acompañamiento durante el proceso y la emisión de certificados una vez finalizada la práctica.
A Inisa le corresponderá seleccionar y postular a los jóvenes, junto con el seguimiento institucional durante la duración del programa.
24 horas antes, también se firmó el acuerdo entre el Inisa y el Ministerio de Defensa para formar hasta 30 jóvenes en los cursos de las escuelas técnicas de esa cartera.
De igual forma se han anunciado convenios con Antel, la Liga Universitaria y el Ministerio de Vivienda, en este último caso se incluirían pasantías laborales, subsidios de alquiler y producción de insumos para la construcción.
Todos estos convenios forman parte de uno de los objetivos de las sociedades civilizadas y que todos los ciudadanos esperamos que se cumplan y den resultados positivos: la incorporación de personas en estado o situación vulnerable, procurando su formación y educación en buenos hábitos del trabajo para que en el futuro próximo puedan tener una vida digna, sustentada en el trabajo y el esfuerzo personal, y así contribuyan a sí mismos y la sociedad.
UN CONVENIO QUE SE RECHAZÓ.
En esa misma línea iba el convenio de la Sociedad de Criadores de Corriedale del Uruguay (SCCU) con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) que apuntaba al desarrollo de la producción ovina familiar. Sus beneficiarios tenían acceso a la formación y a ejemplares ovinos, mejorando la economía de sus familias con un rubro de gran potencial.
El convenio se había firmado durante el segundo gobierno del Dr. Tabaré Vázquez, cuando Marina Arismendi encabezaba ese ministerio.
Un artículo del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) publicado en el Anuario Corriedale 2018 recogía: “El esfuerzo mancomunado entre INIA, Mides y la SCCU, ha permitido que hoy en día productores con escasa vinculación al rubro, vean en éste una oportunidad para mejorar la estabilidad económica y de seguridad alimentaria en sus hogares. Instalados los lazos interinstitucionales, la continuidad del convenio nos permitirá repetir conceptos, plasmando los mismos en otro ciclo biológico y extender la experiencia con la SCCU en Artigas, a otras zonas de intervención como son Canelones, Lavalleja, Rocha, Rivera, Paysandú, Rio Negro y nuevas zonas donde exista la posibilidad de contribuir a través del rubro”.
A pesar de los buenos resultados obtenidos, todo esto debe ser dicho en pasado y no presente porque en la actual administración el Mides dejó sin efecto el acuerdo, destruyendo -seguramente a través de una decisión burocrática tomada en una oficina céntrica de Montevideo- una herramienta de crecimiento y revaloración de personas y familias vulnerables.
Los acuerdos firmados por Inisa en los últimos días marcan un rumbo correcto y está bien que se avance hacia allí, pero sin destruir convenios que llevaban años desarrollándose y que también servían de formación e integración, teniendo como protagonistas a personas y familias que necesitan de ese aprendizaje para crecer y valerse por sí mismos.
Desde la Sociedad de Criadores de Corriedale no se entiende la decisión porque en su visión funcionaba muy bien desde lo productivo como por el apoyo social y profesional que recibían los pequeños productores.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Durante el segundo mandato del Dr. Tabaré Vázaque, en 2018, durante la Expo Prado, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y la Sociedad de Criadores Corriedale del Uruguay (SCCU) firmaron un convenio con el objetivo principal de favorecer la producción ovina familiar facilitando el acceso a las ovejas y al conocimiento para que puedan mejorar su economía.
A su vez, el convenio era apropiado para impulsa una raza de gran potencial carnicera y lanera, hoy con avances importantes en el afinamiento de ésta última. Paralelamente con eso se apuntó a capacitar y dar asistencia técnica a los participantes y beneficiarios del convenio, y no menos importante, trabajar en la inclusión social apoyando hogares en situación de vulnerabilidad socioeconómica.
El convenio permitía la articulación de varias instituciones, además del Mides y la Sociedad de Criadores, también participaban el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). Sin embargo, el Mides decidió no continuar con la iniciativa.
Ruben Echeverría, cabañero Corriedale y uno de los responsables, junto a sus hermanos, de cabaña La Lucha, dijo a Todo El Campo que a pesar de lo positivo que resultaba el convenio, el Mides decidió interrumpirlo, y la Sociedad de Criadores desconoce las razones.
Involucraba “a productores chicos, a los que se le daban -sin regalar- 15 o 20 ovejas que eran atendidas con dedicación con el apoyo constante de los técnicos que les enseñaban el trabajo con los ovinos y hacían un seguimiento”, expresó Echeverría.
“No se les regalaban, insistió, porque las devolvían al año, valorando el apoyo. Ese sistema había generado un entusiasmo muy importante en todos los productores del país. Eran unos 50 productores que se sentían muy conformes, y por el apoyo del Mides”, comentó.
Sin embargo, “en la última asamblea de la SCCU nos enteramos que el Mides desistió de ese programa, lo que nos cayó como balde de agua fría, no solo como Sociedad de Criadores sino por lo social, porque impactaba muy fuerte en productores muy chicos del país”. Esos productores beneficiarios “estaban muy conformes y muy contentos”, añadió.
El convenio era importante “no porque vaya en beneficio de la Corriedale sino porque socialmente andaba muy bien” y con buenos resultados visibles.
Uno de esos resultados fue “la gira que la raza en Rocha con la presencia de productores familiares de 15 hectáreas y con mucho entusiasmo. No entendemos el por qué de la decisión, pero es un mensaje negativo para los productores rurales de predios pequeños”.
“Ocurrió de un día para el otro. La intención de la SCCU es tratar de entender las razones por las que se desestimó el convenio, algo de lo que nos enteramos hace unos pocos días. Ya se estaba trabajando para la próxima encarnerada con el INIA preparando los carneros de la Sociedad de Criadores, con datos de EPDs, animales afinadores. Fue un corte sin previo aviso”, lamentó.
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Foto interior captura de pantalla del Facebook de la SCCU.
Foto de portada, firma del convenio Mides SCCU en la Expo Prado 2018 | Foto INIA.
La propuesta incluye dos cursos de autoaprendizaje, que se dictarán entre el 15 de octubre y el 16 de noviembre de 2025, a través de la plataforma FAO Campus.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Alimentación (INDA) del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y la FAO en Uruguay presentaron el trayecto de formación Capacitación sobre derecho a la alimentación y mejor nutrición, que se dicta en la plataforma de aprendizaje en línea FAO Campus.
La actividad de apertura, realizada el 30 de setiembre en el anfiteatro Reinaldo Gargano del Ministerio de Relaciones Exteriores, reunió a autoridades nacionales, especialistas internacionales, personal del INDA e integrantes de organizaciones vinculadas a la seguridad alimentaria y nutrición en Uruguay.
La apertura institucional estuvo a cargo de Micaela Melgar, directora del INDA; Andrés Peláez, director general de Secretaría del MRREE; y Gonzalo Kmaid, oficial a cargo y representante asistente de Programa de la FAO en Uruguay.
“Para el INDA es fundamental fortalecer su rol rector, y para ello contamos con socios estratégicos clave, entre ellos la FAO. Con esta capacitación buscamos fortalecer las capacidades de las y los trabajadores del Instituto, así como de otros actores con quienes trabajamos a diario para garantizar el derecho humano a la alimentación”, destacó Melgar.
Por su parte, Kmaid subrayó: “La FAO trabaja para construir sistemas agroalimentarios sostenibles, inclusivos y resilientes. Para lograrlo se necesita el esfuerzo de diversos actores, con el Estado y sus políticas públicas en el centro. Para nosotros es una gran oportunidad poder aportar en conjunto con el INDA y con otras áreas y especialistas de la FAO”.
La jornada incluyó las presentaciones de Daniela Godoy, oficial superior de Políticas de Seguridad Alimentaria y Nutrición de la Oficina de la FAO para América Latina y el Caribe, sobre los fundamentos de la seguridad alimentaria y la nutrición; y de Magdalena Abarca, consultora y jurista internacional del Servicio de Derecho para el Desarrollo (LEGN) de la FAO, quien abordó los principios del derecho humano a la alimentación.
Además, Karina Crespo, coordinadora de FAO Campus, presentó la plataforma educativa y Elisa Bandeira, especialista en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la FAO en Uruguay, moderó la jornada.
SOBRE LA FORMACIÓN.
El trayecto tiene como objetivo fortalecer los conocimientos sobre el derecho humano a la alimentación y promover una mayor comprensión del rol institucional y de la política alimentaria en Uruguay.
La propuesta incluye dos cursos de autoaprendizaje, que se dictarán entre el 15 de octubre y el 16 de noviembre de 2025, a través de la plataforma FAO Campus.
Está dirigida al personal del INDA, así como a integrantes de organizaciones sociales y otras instituciones vinculadas a la asistencia alimentaria y nutricional que trabajan en coordinación con el Instituto.
Las inscripciones estarán abiertas hasta el 12 de octubre de 2025 en FAO Campus.
Esta formación se enmarca en el trabajo que la FAO impulsa en el país para fortalecer la seguridad alimentaria y la nutrición, en apoyo a los esfuerzos nacionales por garantizar el derecho humano a una alimentación adecuada.
Acciones del Instituto Nacional de la Alimentación sobre hierro y carnes en el marco de convenio Mides/INAC.
Montevideo | Todo El Campo | En el marco del convenio del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y el Instituto Nacional de Carnes (INAC) convenio se desarrolló durante el año una campaña de comunicación y educación alimentaria y nutricional para la promoción de un consumo responsable de carnes.
Bajo el lema “Las carnes como parte de una alimentación saludable, sostenible y disfrutable”, se realizaron diversas acciones destinadas a posicionar este alimento como un componente fundamental en la prevención de la anemia ferropénica en embarazadas y menores de 3 años.
Los principales temas abordados fueron prevalencia de anemia en nuestro país, incorporación de carne en la alimentación complementaria, prevención y tratamiento de la deficiencia de hierro, importancia del hierro presente en los alimentos particularmente en las carnes, calidad nutricional de las carnes y manejo higiénico del alimento para un consumo seguro.
El objetivo general de la campaña ha sido fomentar el adecuado consumo de carnes en mujeres embarazadas y niños de 0 a 3 años provenientes de contexto socioeconómico vulnerable para contribuir a la prevención de la anemia ferropénica.
Las actividades implementadas estuvieron dirigidas a personal y administradores de Centros Educativos de Educación Inicial, entre ellos 500 Centros CAIF, 36 CAPI, 300 Jardines Infantiles, 17 Centros Comunitarios de Educación Inicial, entre otros de menor cobertura.
El alcance estuvo dado a profesionales y técnicos que trabajan en estrategias socioeducativas vinculadas con mujeres embarazadas y niños de 0 a 3 años (Uruguay Crece Contigo-UCC) , equipos multidisciplinarios del primer nivel de atención vinculados a ASSE, Sistema Integrado de Salud, Programa de Alimentación Escolar, entre otros).
Este Programa se desarrolló en alianza con organizaciones del sector salud y la academia, como por ejemplo MSP, ASSE, INAU, UDELAR, Sociedad Uruguaya de Pediatría e INAC.
Las estrategias también se coordinaron con organismos y servicios que atiendan a niños y niñas en unos 900 centros a nivel nacional.
Para poder multiplicar el mensaje, se han diseñado materiales educativos lúdicos interactivos que promueven la identificación de alimentos fuente de hierro, otros sobre facilitadores e inhibidores de su absorción y mitos relacionados con la anemia ferropénica y la alimentación, así como recetarios.
En el marco de las últimas acciones del año, se desarrolló un seminario en dos instancias denominado “Nutrir para crecer” en dos regionales -Durazno y Treinta y Tres-.
En esos eventos participaron unas 160 personas y 17 instituciones de Durazno, Tacuarembó, Flores, Florida, Treinta y Tres, Cerro Largo, Rocha y Maldonado.
La actividad enfocada en la prevención de anemia y dirigida a equipos de cocina y educadores de centros de primera infancia incluyó conferencias y estaciones lúdicas interactivas y muestra alimentaria con degustación de preparaciones ricas en hierro.
Además del INDA, se contó con la presencia de expositores de diversas instituciones vinculadas con la temática: Dirección Departamental de Salud- MSP, centros de asistencia médicas locales, integrantes de Mides, Udelar y el equipo de las investigaciones del Centro Hospitalario Pereira Rossell.
Por INAC ha participado Pablo Formento de la Gerencia de Calidad, en el módulo de recomendaciones para prevención y el tratamiento de la deficiencia de hierro. (Reporte de INAC con adaptaciones para Todo El Campo).
Los ovinos agregan valor en los predios donde se los adopta como una opción productiva.
Montevideo | Todo El Campo | La Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) ejecutan las intervenciones territoriales específicas para el fomento del rubro ovino (ITE Ovinas), un programa que cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y de la Sociedad de Criadores de Corriedale del Uruguay (SCCU).
El MGAP difundió en su página web algunos testimonios de técnicos como beneficiarios del programa que pone el centro en el ovino como un rubro fundamental para pequeños productores familiares de todo el país.
PEQUEÑAS PRODUCTORAS.
Pablo Lescano, del equipo territorial de Rivera de la (DGDR) y referente técnico de las (ITE Ovinas) dijo que comenzó a trabajar en el proyecto en noviembre de 2023. Integran el mismo siete mujeres rurales vinculadas a la Sociedad de Fomento Rural de Curticeiras.
Son productoras de predios chicos y alguna se vincula al Instituto de Colonización. La mayoría trabaja rubro hortícola, y alguna también planta tabaco.
Las productoras que “tienen asignado un crédito en el marco de convenio DGDR con Fundasol, para la compra de vientres, en la mayoría de los casos, y hay productora que solicitó el crédito para infraestructura predial”, expresó.
“Empezamos el curso de producción ovina en el marco de otro convenio de DGDR con el SUL, un curso práctico que toca los aspectos generales del rubro”, agregó.
CURSO DE PRODUCCIÓN OVINA.
El miércoles 29 de mayo hubo una jornada en la que participó la técnica del SUL Gracialda Ferriera, que dictó el curso teórico práctico. También estuvieron presentes Alejandra Camargo, referente técnica en Rivera del Mides, y Lescano como referente de esas políticas en la zona de Rivera.
El curso de producción ovina consta de cinco jornadas con una segunda instancia de sanidad. Ambas son impartidas por técnicos del SUL; además, tienen jornadas de asistencia técnica predial en el marco de otro convenio de la DGDR con IICA, cuyo técnico contratado hace el seguimiento predial.
Helena Cal, la productora anfitriona de la actividad del miércoles, dijo que se recibieron US$ 3.000 en créditos a través del Ministerio por el convenio DGDR- Fundasol, para comprar ovejas y hacer mejoras de pasturas, praderas, alambres eléctricos.
Cal trabaja en 9 hectáreas, vive con su esposo e hijos. Una de sus hijas es sordomuda y estudiante de Magisterio, cursando segundo año; otra hija está cursando la Facultad de Energías Renovables, y el hijo de 12 años va al liceo.
Además planta frutillas en un vivero porque el otro que tenía se lo voló un tornado: “Ahora tengo un seguro y puedo trabajar más tranquila cuando viene viento”, señaló.
Respecto al plan de capacitaciones dijo: “Hicimos primero el manejo de las ovejas, ahora estamos con la veterinaria del SUL, que viene a mi predio a hacer todas las prácticas, y estamos aprendiendo el manejo de las ovejas”.
El curso es de utilidad para aprender sobre el cuidado de cría, la producción de mellizos, ajustar la época de encarnerar.
“Compré 15 ovejas Cara Mora pura tatuadas, además vino donado un carnero por intermedio del Mides y del SUL, de la cabaña Las Brujas de Canelones”, contó.
Agregó que el 20 de junio recibirá a técnicos del SUL para preparar la esquila post cría; el 27 concurren a un predio de otra participante para tratar temas de pietin, manejo y limpieza del campo.
El alambrado eléctrico es otro de los temas estudiados. Esa herramienta es de utilidad para mantener alejados a los depredadores como zorros y manopeladas.
Dentro del plan de capacitaciones tendrán un curso sobre lana, que dicta el SUL y financia la DGDR. “Será en Tacuarembó con mujeres de allá y siete u ocho de Rivera. Vamos a aprender a hacer tapetes, ponchos, ya la propia lana nuestra que tenemos, para hacer productos para la casa y si alguna quiere para vender, porque tenemos mucha lana. Nos enseñan a lavar la lana, y todo el proceso para llegar a hacer los productos terminados”, concluyó.