Montevideo/TodoElCampo-El índice general de commodities avanzó +5,3% en el último mes, con desempeños positivos generalizados. Destacó el sector de hidrocarburos, seguido por el de alimentos, mientras que los precios de los metales preciosos e industriales tuvieron comportamientos modestos.
La expectativa para la economía global en 2025 es que presente un crecimiento similar al año previo, que rondaría el +3,2% según el consenso de analistas, lo que refleja cierta resistencia en la demanda de materias primas y una relativa estabilidad de mediano plazo, en ausencia de cambios significativos en otros factores. En tanto, la oferta estará influenciada por las condiciones climáticas y el desarrollo de los eventos geopolíticos, impactando sobre los precios.
Los eventos geopolíticos son un foco de incertidumbre para los mercados. A su vez, los metales preciosos denominados “activos refugio” mantienen su atractivo.
En este contexto, donde es esperable que la Reserva Federal (Fed) continúe con el ciclo de bajas en la tasa de referencia, debería atenuarse la presión alcista sobre el dólar, beneficiando los precios de los commodities
Energía:
Las cotizaciones del crudo operaron al alza en el último mes, en un entorno donde prevalecen los riesgos geopolíticos y la incertidumbre sobre el crecimiento global. Las crecientes tensiones entre Irán e Israel por la importancia del Mar Rojo y entre Rusia y Ucrania, representan una amenaza para el suministro de energía, sumado a la extensión de recortes voluntarios de producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+).
El precio del Brent se ubica en USD 81,2 por barril, anotando +9,0% en el último mes, mientras que el WTI marcó +9,7% hasta USD 78,2 por barril, proyectándose que promedien en el 1° semestre de 2025 los USD 74 y USD 71 el barril en cada caso.
Metales:
Los metales preciosos mostraron comportamientos diferenciados en el último mes, en un entorno de incertidumbre en el frente geopolítico y económico, y una sostenida demanda de bancos centrales. El oro se ubica en USD 2.672 la onza, un alza de +0,9% en los últimos 30 días y acumulando una ganancia de +27,2% en 2024. Por su parte, la plata disminuyó -2,6% hasta USD 29,8 por onza en el último mes, acumulando un +21,5% en 2024.
En cuanto a los metales industriales, el índice de referencia retrocedió -1,9% en los últimos 30 días, con el cobre anotando +3,8% y el acero +4,3%, a contramano del aluminio que cedió -0,4%. La perspectiva de un crecimiento global modesto para este año impactaría sobre estos commodities.
Agrícolas: expectativas favorables
Las cotizaciones de los principales cultivos presentaron subas durante el último mes. El maíz anotó +10,3%, seguido por la soja con +3,4% y el trigo con +2,3%. Las condiciones climáticas variables y otros factores externos vienen impactando sobre las perspectivas de estos cultivos.
En este sentido, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA en inglés) mantuvo sus proyecciones agrícolas de enero para la campaña 2023/2024. Para la soja prevé un alza de +4% en la producción hasta 395 millones de toneladas (mt); en el caso del maíz, la expectativa de producción es de 1.230 mt, un avance de +6% anual; mientras que para el trigo se espera un leve incremento (+0,1%) en la producción hasta 791 mt.
Bs As/TodoelCampo-En el mundo se está llevando a cabo una revolución mansa y silenciosa que une al sector agrícola con los aviones. Es que la industria aeronáutica puede funcionar en su totalidad con combustibles de base de biomasa, generados en el campo, con aceites extraídos de los granos de colza, carinata y camelina.
Despojando esta cuestión concreta del marketing que le imprimen las empresas que promueven los cultivos, está abierta de par en par la puerta de entrar de lleno a este mercado, donde Argentina y los productores tienen casi todo por ganar.
En las últimas campañas se habló mucho de la camelina y de la carinata, impulsadas por grandes compañías multinacionales que ofrecen a los productores semillas y opciones de entrega del grano cosechado, con verdaderas bondades económicas, en medio de un escenario adverso desde ese sentido para los productores agrícolas de soja o trigo.
Es por esto que las empresas impulsan su siembra en Sudamérica, aprovechando un estimado de 12 millones de hectáreas que en invierno podrían ser ocupadas con estos cultivos “energéticos” como la camelina y la carinata, pero también la vieja y querida colza.
Esta última opción fue rescatada del olvido por sus parientas mencionadas (son todas de la familia de las brasicáceas) y volvió a estar entre las opciones a sembrar para los productores. La colza o canola tuvo un impulso de siembra muy alto allá por 2012, cuando los productores tuvieron que buscar una alternativa al trigo que tenía limitada su colocación al exterior por cuestiones políticas del gobierno de ese entonces que estableció cupos.
Con este escenario, la colza se unió a las otras dos primas de moda, y está siendo objeto de un nuevo impulso de desarrollo, esta vez con el objetivo de la elaboración de biocombustibles. El año pasado en la campaña invernal se registró un importante aumento del área sembrada con colza en Argentina y florecieron los pedidos a los especialistas en su manejo para apostar a esa diversificación siempre postergada.
Es por esto que la multinacional Bayer firmó un acuerdo de entendimiento con Neste, productor de combustible de aviación sostenible y diésel renovable, para promover la colza.
Según anunciaron, este memorando de entendimiento (MOU) se firmó para ampliar conjuntamente la producción de canola de invierno como materia prima a base de biomasa para productos renovables como los biocombustibles. En el marco de la colaboración, las empresas desarrollarán un ecosistema de colza de invierno en las Grandes Llanuras del Sur de los EE. UU., incluido el desarrollo de productos y colaboraciones adicionales para permitir que Bayer ingrese a este mercado.
Bayer, por su parte, pretende lanzar la canola híbrida de invierno TruFlex en 2027. Se tratará de un material que según indicaron, ofrece muchos beneficios a los agricultores, ya que incluye Roundup Ready y tecnología de resistencia al descascaramiento de las vainas.
Utilizada como un nuevo cultivo de rotación alternativo, la colza ayuda a secuestrar carbono en el suelo y puede mejorar la salud del suelo al aumentar su contenido de materia orgánica y su capacidad de retención de agua, lo que conduce a una mayor fertilidad y productividad del suelo.
Los combustibles renovables desempeñan un papel importante en la descarbonización del transporte y la energía, mientras que los objetivos globales siguen dando forma a los mercados de biocombustibles y acelerando la demanda de materias primas basadas en biomasa en el futuro”, afirmó Frank Terhorst, director de Estrategia y Sostenibilidad de la División Crop Science de Bayer. “Estamos comprometidos a respaldar la capacidad de los agricultores para ofrecer materias primas bajas en carbono según la demanda, a través de inversiones en nuevos cultivos como la canola de invierno y avances en sistemas de cultivo sostenibles”, afirmó.
“Estamos muy contentos de asociarnos con Neste para permitir nuevas opciones de cultivo rentables para los agricultores, al mismo tiempo que satisfacemos la demanda insatisfecha de combustible renovable”, dijo Jennifer Ozimkiewicz, directora de estrategia de cultivos de soja y biocombustibles en la división Crop Science de Bayer. “Creemos que nuestros productos TruFlex de próxima generación brindarán a los agricultores una nueva opción de cultivo rotativo rentable, al tiempo que ofrecen posibles beneficios de sostenibilidad, como mayor biodiversidad, salud del suelo y rotación agronómica para reducir la presión de plagas, enfermedades y malezas. Bayer se compromete a seguir liderando el camino con materias primas alternativas basadas en biomasa y soluciones agrícolas regenerativas” dijo.
“Esta colaboración con Bayer fortalece nuestra estrategia de desarrollar, junto con socios de la cadena de valor, conceptos de agricultura regenerativa que puedan ampliarse y desempeñar un papel importante en la diversificación y el crecimiento del conjunto de materias primas para todos nuestros productos renovables”, afirmó Artturi Mikkola, vicepresidente sénior de abastecimiento y comercialización de materias primas de Neste. “Creemos que la canola de invierno puede aportar beneficios ambientales a los sistemas de cultivo y dar como resultado materias primas con menor intensidad de carbono que ayuden a reemplazar los recursos fósiles con materias primas renovables”, sentenció.
La soja, el trigo y el maíz al alza, mientras que el petróleo se desploma con China como responsable.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Mientras el petróleo Brent se desmorona a valores por debajo de los US$ 74 el barril, llegando a los precios más bajos desde 2023, Chicago sigue en su proceso alcista, dos buenas noticias para Uruguay en su calidad de agroexportador y comprador de petróleo.
CHICAGO.
Las subas del martes 4 en Chicago son respecto a las operaciones del viernes 30 en virtud de que el lunes 2 no hubo operaciones por ser feriado por el Día del Trabajo.
El martes 3 de setiembre el valor de la soja en Chicago subió a US$ 371,85 en la posición de noviembre, y a US$ 378,28 en la de enero, registrando subas de US$ 4,41 y US$ 4,59, respectivamente.
El maíz también trepó: a US$ 161,11 en diciembre; y US$ 168,20 en marzo; lo que representa alzas de US$ 3,24 y US$ 3,25.
El trigo fue el que más subió: la posición de diciembre a US$ 208,22 (suba de US$ 5,60); y la posición de marzo a US$ 215,39 (US$ 5,12).
EL BARRIL BRENT.
Al cierre de la edición de Todo El Campo, el Brent se posicionó en US$ 73,30 el barril.
Los analistas explican es desplome del petróleo por las bajas compras de China, motivadas por la contracción manufacturera en el país asiático, que se suma a la crisis inmobiliaria.
Respecto a esta última, hay que recordar que la crisis estalló en 2021, dejando en evidencia los problemas de un sector clave para China: la construcción supone cerca de una cuarta parte de economía, informó la BBC.
Además implicó un fuerte impacto social, la empresa responsable de la crisis, Evergrande, dejó un millón y medio de viviendas sin terminar, y lo más grave que muchas familias perdieron sus ahorros y la casa en la que habían invertido con la esperanza de tener su hogar propio.
El Consejo Internacional de Cereales (IGC) recortó sus pronósticos de producción total de granos en 6 millones de toneladas con respecto al mes anterior, con la Unión Europea como responsable de gran parte de esa revisión a la baja.
Londres, Inglaterra | Todo El Campo | El último Informe sobre el Mercado de Cereales, publicado el 15 de agosto, el CIG señaló que, incluso con la rebaja intermensual, la producción mundial de cereales en la campaña comercial 2024-25 sigue proyectándose en un récord de 2.315 millones de toneladas, frente al récord del año pasado de 2.299 millones.
La producción proyectada para los cereales individuales cambió poco con respecto a julio, con el arroz manteniéndose estable en 528 millones de toneladas, lo que sería un récord; el maíz aumentando en 1 millón de toneladas a un récord de 1.226 millones de toneladas; y el trigo disminuyendo en 2 millones de toneladas, a 799 millones.
El consumo total de cereales también se redujo ligeramente con respecto al mes anterior a 2.321 millones de toneladas, lo que seguiría siendo un récord.
“Teniendo en cuenta los inventarios de apertura más pequeños, la estimación de las existencias remanentes (totales de granos) se ha reducido en 5 millones de toneladas, a 581 millones, incluyendo una perspectiva más restrictiva en los principales exportadores”, dijo el IGC.
De concretarse, las existencias remanentes mundiales caerían a su nivel más bajo en 10 años.
El CIG revisó al alza la producción de soja 2024-25 en 4 millones de toneladas, hasta los 419 millones, lo que supondría un récord y un aumento del 7% interanual.
«Se espera un resultado mundial récord en 2024-25, con probables cosechas considerables en todos los principales productores», dijo el CIG. «En medio de una gran disponibilidad, se prevé que el consumo alcance un máximo (406 millones de toneladas) a medida que la sólida demanda de productos de soja de los sectores de piensos, alimentos y biocombustibles impulse el procesamiento, con reservas que también aumentarán en 14 millones de toneladas».
Lastrado principalmente por la debilidad de los precios medios de exportación de la soja en el mundo, el índice de cereales y oleaginosas del IGC cayó un 4% con respecto al mes pasado. El índice ha bajado un 18% interanual.
“Una cosa es un retraso por mal tiempo, y otra cosa es no permitir que salga un barco hasta que no le salga de las narices al inspector (ruso) de turno”, se quejó el presidente de Almacenistas Portuarios de Granos.
Madrid, España | Todo El Campo | Por diferentes motivos España se convirtió en el principal comprador de cereales ucranianos: a) una producción insuficiente, b) la sequía que redujo aún más lo capacidad productiva del país, y c) la reducción de los aranceles a los cereales ucranianos. Esa combinación de factores desplazó a Brasil y Francia y colocó Ucrania en el primer lugar como proveedor de granos.
Otro dato importante es que en 2023, los depósitos de granos en puertos españoles tuvieron un incremento del 23,6% debido a las importaciones de cereales, con fuerte preponderancia de maíz y trigo.
Por otra parte, la guerra en Ucrania iniciada por la invasión rusa generó en España, como país comprador, problemas nuevos. No por la logística española, sino por las disposiciones de control que ejerce Rusia, dijo Alberto Gómez, presidente de la Asociación Española de Almacenistas Portuarios de Granos, Cereales y derivados (Unistock).
Gómez señaló que el salto en las importaciones demostró la capacidad y buen funcionamiento de la infraestructura portuaria y vial, y eso es orgullo para los españoles: “Una de las cosas de las que podemos estar muy orgullosos en España es de la red de infraestructura que tenemos, tanto portuaria como de carreteras”, lo que permitió movilizar mucho “tonelaje de importación y exportación, evidentemente con tensiones, incremento de costos, momentos puntuales complicados, pero se ha respondido y se ha resuelto”.
Entre esas tensiones, se encuentran las que tienen su origen en la guerra de Ucrania, pues Rusia lleva adelante “controles para asegurarse de que el maíz no contenga minas subterráneas incorporadas”; y además “analizan hasta el agua de los tanques de lastre” y eso “ha generado unos retrasos muy difíciles de prever”.
“Una cosa es un retraso por mal tiempo, que vas siguiendo día a día y puedes ir haciendo tus planificaciones, y otra cosa es un retraso que no permite que salga un barco hasta que no le salga de las narices al inspector de turno. Esto genera tensiones en el sentido de que tienes una planificación que no se cumple bajo ningún concepto y donde pensabas tener unos barcos escalados para poder descargarlos con agilidad, se juntan todos a la vez generando atascos” portuarios.
Desde el punto de vista comercial, dijo que la guerra hizo subir costos que son afrontados por el productor ucraniano. “No es lo mismo colocar maíz o girasol en tiempo de paz y con la infraestructura tan buena que tenían las terminales portuarias, que cuando tienes que pasar por seis trenes distintos para llegar a Constanza”, ciudad de Rumania con un importante puerto sobre el mar Negro.
El presidente de Unistock ve positivo que la Unión Europea haya bajado los aranceles a Ucrania. “Si los costos de comercialización pasan de veinte a ochenta y te quitan un arancel de seis, es lo menos que podemos hacer por aliviar la situación de un país injustamente castigado por la guerra”.