Altas y extremas temperaturas en Estados Unidos, Europa, China y Japón.

Altas y extremas temperaturas en Estados Unidos, Europa, China y Japón.

Mientras Uruguay parece iniciar el lento pero necesario camino de la recuperación de la sequía, en el mundo las olas de calor provocan alertas en varios países.

Montevideo | Todo El Campo | El mundo está que arde. Este fin de semana, diversos medios internacionales advirtieron sobre la ola de calor en el sur y este de Estados Unidos, en varios países de Europa, En China y en Japón.

ESTADOS UNIDOS.

El domingo 16, el sur de los Estados Unidos amaneció con advertencias oficiales y pronósticos de olas de calor excesivo, que ya azotan al país desde hace días, y que continuarán durante la semana.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) señaló que en California, Nevada y Arizona, las temperaturas superarían los 46°C: “Se esperan temperaturas altas récord generalizadas, así como mínimos diarios cálidos récord en partes del suroeste, a lo largo de la costa occidental del Golfo y en el sur de Florida”.

En California (oeste de Estados Unidos), los termómetros alcanzar máximos de 41°C a 43°C el sábado y se enfrentaron el domingo a un segundo día de temperaturas sofocantes.

El sábado 15 de tarde, el famoso Valle de la Muerte de California -uno de los lugares más calurosos de la Tierra-, alcanzó una temperatura potencialmente mortal de unos 51°C y se pronosticó que el domingo alcanzaría un pico de 54°C.

El NWS subrayó que el calor es la principal causa de muerte relacionada con el clima en Estados Unidos e instó a la población a tomar ese riesgo como algo serio.

Las autoridades han extendido sus advertencias durante días, aconsejando a las personas que eviten las actividades al aire libre durante el día y que permanezcan constantemente hidratadas para evitar fatalidades con tales temperaturas.

“Esta ola de calor no es el calor típico del desierto”, resaltó la oficina de Las Vegas del NWS en su cuenta de Twitter, especificando que “su larga duración, temperaturas diurnas extremas y noches cálidas” son inusuales.

CALOR EN EUROPA.

Mientas tanto, Europa espera otra ola de calor, y mientras espera, el calor no deja de golpear en varios países a la vez, algunos de características muy frías como Polonia, Alemania o República Checa.

En Italia, recorrer Roma “es una pesadilla”, dijo una guía turística a la BBC, y agregó: “Siempre hace calor en Roma, pero ha hecho demasiado calor durante mucho más tiempo de lo normal”.

En Grecia, las temperaturas estuvieron en los 40°C y más, afectando en el turismo. Por ejemplo, la Acrópolis de Atenas, una atracción turística muy popular, cerró sus puertas durante las horas más calurosas del viernes y sábado para proteger a sus visitantes.

“Fue increíble” visitar ese lugar, “pero en el camino vimos personas desmayadas recibiendo atención médica, sentadas en la parte trasera de las ambulancias e incluso vomitando por un golpe de calor”, dijo un turista.

Un temor adicional es por la ocurrencia de incendios forestales, especialmente en áreas ventosas.

Alemania y Polonia no escapan al calor y la oficina meteorológica de la República Checa emitió advertencias de temperaturas excepcionalmente altas para ese país. Además, en España, las temperaturas del sur poder ser de 47°C en algunas partes del sur.

La temperatura más alta en Europa se registró en agosto de 2021, en Sicilia (Italia), cuando la marca fue de 48,8°C.

CHINA Y JAPÓN.

En Asia ocurre lo mismo que en Europa y estados Unidos. Algunas regiones de China, incluyendo la capital, sufren desde hace semanas también rachas de calor intenso combinadas con fuertes lluvias.

En Japón, la agencia meteorológica instó a la población a tomar precauciones frente a los golpes de calor con temperaturas de 38 y 39°C ayer domingo y hoy lunes, y no se descartan nuevos récords.

Con datos de RFI, BBC, Página 12 e información propia.

Las cosas por su nombre. Desde setiembre, en Texas, se deberán etiquetar a los productos vegetales.

Las cosas por su nombre. Desde setiembre, en Texas, se deberán etiquetar a los productos vegetales.

La situación no está del todo resuelta. Como ha pasado en otros estados del país, se espera que las compañías vegetales e instituciones de defensa animal acudan a la justicia en busca de un fallo favorable, como ya ha ocurrido en otras partes del país.

Montevideo | Todo El Campo | A partir del 1° de setiembre, en Texas, ya no se podrá llamar carne, huevo o leche aquellos productos que simulan serlo pero no lo son por tener origen vegetal. Afiliándose a la tendencia global que busca dar al consumidor información veraz sobre lo que compra y consume, el gobernador de Texas, Greg Abbott, firmó la normativa que busca transparentar cada producto.

Para todos aquellos productos que simulen o se parezcan a otros deberán tener un etiquetado visible que explique que es un análogo o que se hizo a través del cultivo celular. Leyes similares están siendo tratadas otros estados del país, pero no es fácil avanzar. Por ejemplo en Arkansas se determinó que una ley de etiquetado era inconstitucional, informó Food Dive.

La ley dispone que los análogos a base de plantas o fermentados de carne, aves, mariscos y huevos tengan una etiqueta destacada y visible que explicite que se trata de productos sin carne, a base de plantas, hechos de plantas o con un lenguaje clarificador similar. Lo mismo para la carne cultivada, en cuyo caso la etiqueta debe especificar que es un producto cultivado en células, cultivado en laboratorio o similar.

Una encuesta realizada en 2020 mostró que de 1.200 consumidores de Texas, uno de cada cinco se sintió engañado por haber comprado productos a base de plantas creyendo que se trataba de carne real, o que la tenía en sus ingredientes.

Texas no es el primer estado en avanzar sobre esa legislación, otros estados de Estados Unidos han transitado el camino. Se apunta a no engañar al consumidor, es el caso de Mississippi, Louisiana, Arkansas, Missouri y Oklahoma.

LA BATALLA LEGAL.

Sin embargo, grupos activistas como Good Food Institute, el Fondo de Defensa Legal de los Animales y compañías de productos vegetales como Tofurky, han acudido a la justicia para derribar esas normas y en algunos casos lo han logrado. En Mississippi, Louisiana y Arkansas la justicia determinó que no es correcto advertir al consumidor sobre lo que compra, en tanto que en Missouri y Oklahoma están pendientes las resoluciones finales.

El abogado Drake Jamali, especialista legislativo del Good Food Institute, dijo que la ley de Texas tiene “requisitos que son innecesarios y podrían crear graves impactos económicos para las pequeñas empresas. En pocas palabras, los consumidores de Texas no están confundidos acerca de los alimentos que compran y esta ley no hará nada para proteger a los consumidores”.

Por otra parte, aunque la ley de Texas comenzará a regir en setiembre, ya hay empresas de productos vegetales que etiquetan sus envases. Las compañías de análogos de carne, lácteos y huevos ya incluyen etiquetas que dicen específicamente que sus productos están hechos de plantas u otra sustancia. Estas compañías han dicho que quieren que los consumidores sepan que sus productos no son carne, un atributo que es un punto de venta para algunos compradores.

En cuanto a la carne cultivada, es poco probable que se aplique alguna ley estatal de etiquetado. La ley federal de etiquetado reemplaza a la de los estados individuales. El Departamento de Agricultura (USDA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, que están regulando conjuntamente la carne cultivada, están trabajando para diseñar reglas de etiquetado para la nueva categoría. Si bien no existe un cronograma específico para que se realice ese trabajo regulatorio, es probable que estas reglas estén vigentes antes de que los productos cárnicos cultivados estén ampliamente disponibles para los consumidores.

En base a artículo de Megan Poinski en Food Dive.

Foto de hamburguesa vegetal de Beyond Meat Uruguay.

¿Se viene un “regalo” del norte? Advierten que no puede descartarse una sequía feroz en EE.UU. que catapulte el precio de los granos

¿Se viene un “regalo” del norte? Advierten que no puede descartarse una sequía feroz en EE.UU. que catapulte el precio de los granos

Cuando todo indicada que las principales variables presentes en el mercado global de productos agrícolas eran fundamentalmente bajistas, apareció un factor inesperado que puede llegar a torcer ese pronóstico.

Algunos analistas de mercados agrícolas comenzaron a advertir que no puede descartarse que este año ocurra en el Medio Oeste de EE.UU. un evento similar al registrado en 2012, cuando una sequía destruyó buena parte de las cosechas estadounidenses y catapultó los precios del maíz y a soja hacia la estratósfera.

Tal es el caso del veterano analista Jerry F. Welch, quien este domingo advirtió que las restricciones hídricas presentes en varios sectores del Medio Oeste son peores que las presentes en la misma fecha de 2012.

La mala noticia para los “farmers” es que siguen sin aparecer perspectivas de precipitaciones para los próximos siete días, lo que implica que el déficit hídrico seguirá agravándose día tras día en las zonas afectadas.

Por supuesto, si llegasen a aparecer lluvias abundantes en la segunda quincena del próximo mes de junio la situación podría restablecerse para retornar hacia condiciones cercanas a las normales. Pero hasta el momento no es factible saber si tal evento ocurrirá.

Vale recordar que en 2012 muy pocos advirtieron en EE.UU. la feroz sequía que venía en camino hasta que la tuvieron directamente en “frente de sus narices”, pues la mayor parte de los analistas, técnicos y productores se quedaron esperando la aparición de lluvias que finalmente jamás llegaron.

El dato clave es que las existencias de maíz y especialmente de soja correspondientes al presente ciclo comercial 2022/23 son muy limitadas y EE.UU. necesita, por lo tanto, lograr cosechas abultadas de ambos productos para recomponer stocks internos.

Por otra parte, el hecho de que los administradores de fondos de inversión agrícolas que operan en el CME Group (“Chicago”) hayan desarmado ya posiciones “compradas” en futuros de soja y maíz contribuirá a consolidar un eventual escenario alcista propiciado por el riesgo climático presente en EE.UU.

Fuente: Valor Soja

Ante exigencia de EE.UU., México queda sin fundamentos científicos para prohibir el maíz transgénico.

Ante exigencia de EE.UU., México queda sin fundamentos científicos para prohibir el maíz transgénico.

En las últimas horas el gobierno mexicano, encabezado por Manuel López Obrador, debió reconocer lo infundado de prohibir los alimentos transgénicos.

Hébert Dell’Onte | Montevideo | Todo El Campo | Los cultivos transgénicos suelen ser cuestionados sin fundamento científico. Por el contrario, la ciencia los avala. Es la publicidad intensa y repetitiva de grupos que se dicen “naturalistas”, “ambientalistas” y otros “istas” similares -y que cuentan con buena prensa- la que se ha impuesto en diferentes países del mundo.

Los grupos antitransgénicos han hecho un buen trabajo difundiendo su parecer, el problema es que con esa posición causan un daño enorme privando a parte de la población mundial, que generalmente pertenecen a países empobrecidos, con problemas climáticos o de tierra, de la tan mentada seguridad alimentaria.

En las últimas horas el gobierno mexicano, encabezado por Manuel López Obrador, debió reconocer lo infundado de prohibir los alimentos transgénicos.

El caso es que cada año, Estados Unidos envía a México 16 millones de toneladas de maíz transgénico por unos US$ 5.000 millones, sin embargo el país caribeño decidió cambiar su política y dejar de importarlo. La decisión parte de un decreto del presidente López Obrador firmado en el año 2020.

En respuesta a la medida asumida por López Obrador, la Representación Comercial de Estados Unidos cursó una nota con fecha 30 de enero a la secretaria de Economía mexicana, Raquel Buenrostro, pidiendo que ese país diera pruebas científicas de las prohibiciones, amparándose en un requisito de un acuerdo comercial entre ambos países.

“Queremos asegurarnos de que hagan ciencia, que muestren su trabajo y tomen decisiones basadas en evaluaciones de riesgo”, dijo a la prensa Doug McKalip, el negociador jefe de comercio agrícola de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR).

La Ec. Buentrostro tenía tiempo hasta el martes 14 para responder, pero en lugar de dar los fundamentos científicos para explicar las razones por las que su país no quiere comprar maíz transgénico, el lunes 13 aplazó la decisión de no comprar ese producto a su vecino del norte hasta 2024.

Los hechos se imponen una vez más: México -como ningún gobierno del mundo- tiene sustento científico y por tanto no pueden explicar por qué quieren evitar el uso de transgénicos.

Lo más triste es que con argumentos sensacionalistas y de apariencia naturalista muchos se oponen a los avances de la ciencia, por ejemplo respecto a los cultivos transgénicos que son de mucha utilidad productiva en tierras áridas o salinas, como en zonas donde falta el agua o hay dificultades sanitarias y un largo etcétera. No hay que oponerse a lo que redunda en beneficio de la humanidad.

Un documento del USDA revela la dependencia que tiene el agro de EE.UU. con China

Un documento del USDA revela la dependencia que tiene el agro de EE.UU. con China

EEUU/TodoElCampo.El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) publicó un informe en el cual muestra que en 2022 las exportaciones agroindustriales estadounidenses destinadas a China alcanzaron un récord histórico de 36.400 millones de dólares.

Si bien el documento informa tal evento como un logro, lo cierto es que evidencia el enorme nivel de dependencia de China que tiene el agro de EE.UU., algo que, en la actual coyuntura geopolítica, puede representar un factor de riesgo mayúsculo para los “farmers”.

En 2022 la soja representó casi la mitad de las exportaciones agroindustriales de EE.UU. a China con un récord de 16.400 millones de dólares. Si la cuestión relativa a Taiwán –un territorio que el gobierno de Xi Jinping considera propio, pero que es apoyado por EE.UU.– estalla en algún momento del año, el primer objetivo chino con EE.UU., a modo de represalia, será seguramente la soja.

Y eso no es una hipótesis descabellada, porque ya sucedió en el pasado reciente. A comienzos de julio de 2018 –recordemos– China comenzó a aplicar un arancel adicional del 25% al poroto de soja estadounidense (entre otros muchos productos) como represalia por la imposición de aranceles equivalentes por parte de EE.UU. a un conjunto de productos industriales chinos. Debido a las características del mercado global de soja, eso implicó una suerte de “retención” o descuento del valor FOB de la soja estadounidense (Golfo de México), que llegó a registrar un récord histórico de 90 u$s/tonelada en septiembre de ese año respecto de la soja brasileña (Paranaguá).La soja es, por el volumen de negocios, la cuestión más crítica, pero el cultivo más comprometido es –por lejos– el sorgo, que en 2022 con ventas a China por 2200 millones de dólares representó casi el 90% de las compras totales del cereal realizadas por la nación asiática.

El heno de alfalfa también alcanzó un récord de $ 660 millones, un 28 por ciento más en comparación con el año anterior, mientras que los volúmenes fueron un 14 por ciento más altos.

Otro producto comprometido son los fardos de alfalfa, que en 2022, con ventas a China por 660 millones dólares, representaron más de la mitad de las exportaciones totales de EE.UU. (buena parte se emplean en megatambos chinos).

El año pasado las exportaciones de maíz de EE.UU. a China superaron los 4800 millones de dólares. En este caso, la nación asiática representa el 25% del negocio global, un cliente importante, pero no crítico.

En cualquier caso, un conflicto abierto entre China y EE.UU. derivado de la cuestión taiwanesa seguramente provocaría –tal como sucedió durante la gestión de Donald Trump– represalias comerciales chinas hacia los productos agroindustriales estadounidenses, lo que obligaría a la nación asiática a redirecionar la mayor parte de sus necesidades de commodities del agro hacia Sudamérica.

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