Ventas totales en Ecilda

Ventas totales en Ecilda

Las lluvias llegaron en un numero moderado rondando los 110 milímetros para la zona, de toda forma no alcanza para llenar las aguadas.

En cuanto al mercado sigue sin sobresaltos donde buena parte de lo que se vende ya viene con una venta previa que es telefónica, aparece algún comprador nuevo que no tiene mucha incidencia.

De todas formas, el negocio del queso en sí, no tuvo variaciones, esperando ver si la  temporada turística tenga alguna vuelta positiva cosa que hasta el momento no sucedió,

De todas formas la oferta sigue siendo reducida comento Eduardo Mesa de Ecilda

LOS VALORES.

Queso Colonia de primera calidad entre los $ 160 y $ 180.

Queso Colonia de marca reconocida y estacionados, entre $ 190 y $ 230.

Queso Colonia de segunda calidad entre $ 150 a $ 160.

Quesos con fermento, marcas reconocidas con 50 y 60 días, entre $ 170 y $ 220.

Queso fermento nuevo, entre $ 150 y $ 160.

Queso con destino fundición entre $ 90 y $ 110.

Dambo y Quartirolo, entre $ 150 y $ 160.

Queso Sardo de $ 160 a $ 170.

Quesos para rallar de $ 150 a $ 160.

Magros con y sin sal de $ 160 a $ 170.

Huevos de campo, $ 45 a $ 50 la docena.

Mantecas caseras, de $ 140 a $ 160 el kilo, con poca oferta.

Muzzarella común de $ 150 a $ 160.

Muzzarella de marca impuesta en el mercado entre $ 180 y $ 200.

Roquefort nacional $ 350.

Quesitos Colonia de a kilo entre $ 160 y $ 185.

Quesitos Colonia con gusto incorporado de $ 180 a $ 190.

Quesos de cabra $ 440.

Provolone parrillero, $ 160 a $ 190.

Cuajadas de $ 90 a $ 100, con pocas ventas.

El ranking de las empresas agroexportadoras de Argentina en 2021

El ranking de las empresas agroexportadoras de Argentina en 2021

Diez empresas acapararon más del 90% de las exportaciones argentinas, con más de 105 millones de toneladas declaradas

Según un relevamiento que realizaron los analistas Federico Di Yenno, Patricia Bergero y Julio Calzada para la Bolsa de Comercio de Rosario, en 2021 las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) del conjunto de los productos (granos, harinas y aceites vegetales) del sector agroexportador, ascendieron a 117 millones de toneladas, casi el doble del año 2020 (60 Mtn).

De ese total colocado en el exterior, diez empresas acapararon más del 90% de las exportaciones argentinas, con más de 105,4 millones de toneladas vendidas en 2021.

Cargill terminó siendo el principal exportador de granos de Argentina en 2021, declarando 15,1 millones de toneladas de exportaciones de granos, legumbres harinas y aceites vegetales (12,9% del total).

En el segundo puesto del ranking se ubicó COFCO con 14,4 millones de toneladas (12,3% del total). El informe de la BCR destaca que este empresa es un holding estatal chino, orientado a la compra de granos para la elaboración de alimentos, y es un actor clave para el suministro y la seguridad alimentaria de China.

En el tercer puesto del ranking encontramos a Viterra, con su subsidiaria Viterra Argentina exportando 14,35 millones de toneladas (12,3% del total). “Se debe hacer la aclaración ya que, a fines de 2020, Glencore Agriculture pasó a llamarse Viterra y la compañía subsidiaria local, Oleaginosa Moreno Hermanos, pasó a llamarse Viterra Argentina”, aclaran los especialistas de la Bolsa.
El cuarto lugar lo ocupó Bunge con 12,7 millones de toneladas vendidas al exterior durante el año pasado, representando el 10,8% del total de las agroexportaciones.
La quinta empresa en el ranking exportador de 2021, con 11,6 millones de toneladas de granos y acaparando el 9,9% del total de las ventas de la Argentina, fue ADM.
Los productores argentinos vuelven a las rutas

Los productores argentinos vuelven a las rutas

Una sensación de historia ya vivida tienen los productores autoconvocados del vecino pais que en las últimas semanas comenzaron a presionar a la Mesa de Enlace para que empiece a tener una posición menos dialoguista y más crítica con el Gobierno. Creen que las restricciones a las exportaciones de carne, maíz y trigo establecidas por diferentes mecanismos son similares a las aplicadas en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, entre 2005 y 2015.

Pese a que el ministro de Agricultura argentino, Julián Domínguez, buscó acercar posiciones con el ruralismo desde que asumió en septiembre pasado, luego de la derrota del oficialismo en las PASO, los productores que las regulaciones que puso en marcha se transformarán en mecanismos que les quitarán ingresos. A eso se suma la brecha cambiaria, la presión impositiva, la inseguridad en las zonas rurales y las acusaciones por cuestiones ambientales, entre otros temas.

Al mismo tiempo, ven que si no hubiese sido por la liquidación de divisas récord que generaron las exportaciones del agro en 2021, por la suba de los precios internacionales de los granos (más de US$32.000 millones, según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina), la situación de la macroeconomía hubiera sido peor de lo que fue. En otras palabras, observan una distancia enorme entre lo que dan y lo que reciben. Hay un dato que refleja la magnitud de esa diferencia: de cada tres barcos que salen con soja desde los puertos del Gran Rosario, uno va para el Estado en concepto de derechos de exportación.

En lo formal, el Gobierno dice que el campo es importante, que es uno de los motores de la economía y que quiere alentar las exportaciones. De hecho, el Poder Ejecutivo respalda la propuesta del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), integrado por 61 cámaras del sector, menos tres entidad rurales, para establecer un régimen que otorgue estabilidad fiscal e incentivos específicos por diez años para que las exportaciones totales del país pasen de US$65.000 millones a US$100.000 millones y se creen 700.000 puestos de trabajo en la agroindustria.

Sin embargo, como parte de las medidas de control de precios, el Gobierno cree que debe intervenir en los mercados de granos y de carne para evitar subas de precios en los alimentos. El ala dura del kirchnerismo sostiene que eso debe hacerse vía prohibiciones a las exportaciones o aumentos de los derechos de exportación. Esto fue lo que ocurrió en mayo pasado cuando, de un día para el otro, el presidente Alberto Fernández anunció el cierre de las exportaciones de carne, con excepción de las cuotas arancelarias otorgadas al país. Ese cepo, decidido en el comienzo de la campaña electoral, se fue flexibilizando progresivamente hasta que Domínguez, que no quiere romper con el campo, fijó la prohibición de exportar siete cortes de tipo parrillero, que no se consumen en el país, hasta fin de 2023.

El nuevo mecanismo que está por salir a la luz es un fideicomiso para subsidiar los alimentos a sectores de menos recursos. Según los cálculos de Agricultura, debería servir para comprar 2,4 millones de toneladas de trigo (la mitad de lo que procesa la industria molinera) para la elaboración de harina 000 y fideos y 1,5 millones de toneladas de maíz para pollos. Tanto productores como exportadores le dijeron al ministro Domínguez que eso distorsionará el mercado de granos y ofrecieron, a cambio, explorar otras alternativas, como el uso de la tarjeta Alimentar o la baja de impuestos. En el Gobierno les respondieron que seguirán adelante con la idea. A este instrumento, Agricultura acaba de fijar un mecanismo de regulación sutil para las exportaciones de maíz y trigo, llamado volúmenes de equilibrio, que los productores lo interpretan como una transferencia de sus ingresos a los exportadores.

Como telón de fondo de esas desavenencias está el fenómeno La Niña, que en la región pampeana es sinónimo de sequía. En el próximo mes, el dato sobre la lluvia caída en la zona núcleo será clave para el futuro de la economía. Hay mucho en juego.

Fuente: La Nacion Campo

Por el cepo a la carne argentina dejo de ganar U$S 800 .

Por el cepo a la carne argentina dejo de ganar U$S 800 .

Rosgan analizó el saldo de las restricciones a la comercialización del año pasado. El resultado es contundente, luego de despejar cifras y efectos amortiguadores del negocio.

Un nuevo trabajo semanal publicado por el mercado “Rosario Ganadero” (Rosgan), analizado con mucho detalle por María Julia Aiassa, hace un balance sobre lo sucedido con el comercio externo de la carne, restricciones, cepo y consumo interno.

La analista indica que el 2021, en materia de exportaciones, “fue por momentos una especie de déjà vu”, es decir, un viaje retrospectivo a otros tiempos en los cuales, en mayo pasado, volvieron a aparecer decretos y resoluciones anunciando el cierre de exportaciones, aperturas parciales, cupos, cortes prohibidos y precios cuidados.

Cifras preliminares de la Bolsa de Comercio de Rosario indican que se espera un nuevo récord productivo para este ciclo en el país. El clima, el principal interrogante. El aporte de dólares volvería a batir un récord.

Las ventas al exterior de estos alimentos marcaron una suba del 16% en septiembre en relación a agosto de este año.

En rigor de los datos, como presenta Aiassa en el informe, según las cifras oficiales del INDEC, hasta el mes de noviembre, Argentina registró ventas al exterior por unas 428.500 toneladas peso producto de carne vacuna y otras 94.130 toneladas de huesos bovinos, generando en su conjunto ingresos por más de 2.500 millones de dólares, lo que significa una caída de apenas un 8%.

“A la luz de estos datos, las restricciones a la exportación impuestas desde el mes de mayo, en principio, parecieran no haber causado un efecto tan contundente sobre los volúmenes embarcados”, advierte.

Sin embargo, despejando las cifras aparecen una serie de “efectos amortiguadores“.

El primero de ellos es la cantidad de huesos bovinos que están siendo exportados que se duplicó entre 2020 y 2021, pasando de 48.000 a 94.000 toneladas de un año a otro, respectivamente. Esto aportó -a valores de noviembre- unos 2.200 dólares por toneladas contra los 6.700 dólares del resto de los cortes de carne.

Mirá también El fin de la media res: frigoríficos tendrán hasta un año para implementar el troceo

Por su parte, el incremento de precios capturado durante el último año, en relación a lo negociado en 2020, tampoco permite ver el impacto de las medidas implementadas.

Según el informe, el valor promedio de todo lo vendido en los primeros 11 meses del año -incluyendo huesos- asciende a 4.827 dólares por tonelada, casi un 10% superior a los valores registrados en igual período de 2020, variación que estaría más que compensando la caída registrada en volumen.

DATO: Según datos del IPCVA, en diciembre, el valor promedio de los distintos cortes
 consumidos por los argentinos se incrementó más de un 60% en el último año.

Lo que no se generó

El trabajo de ganadería y finanzas de la Bolsa profundiza. Lo que no reflejan las cifras analizadas es lo
que Argentina dejó de generar en materia de divisas desde el mes de mayo.

Entre el quinto mes y el décimo primero, Argentina exportó unas 325.000 toneladas totales, incluyendo huesos. Esto equivale a unas 78.000 toneladas menos que lo exportado en igual período de 2020.

Al valorizar ese tonelaje por el precio promedio registrado durante dicho período (5.232 dólares por tonelada), estamos hablando de una pérdida de ingresos para el país de unos 408 millones de dólares en tan solo siete meses.

En función de lo que había sucedido en los primeros cuatro meses de 2020, la Argentina permitía proyectar un volumen de ventas muy superior al registrado en 2020 para el resto del año. En ese cuatrimestre, se exportó un 19% más de carne, respecto a 2020 (Ver Gráfico).

Con un mercado global que demandó muy fuertemente y extrapolando las tendencias, se dejó de capturar unas 155.000 toneladas de carne (a razón de 5.232 dólares por tonelada), el ingreso de divisas que ha perdido el sector y el país, en su conjunto, es contundente: asciende a 800 millones de dólares.

El Malbec y los vinos fraccionados impulsaron el crecimiento de las exportaciones argentinas

El Malbec y los vinos fraccionados impulsaron el crecimiento de las exportaciones argentinas

Según el informe presentado por el Observatorio Vitivinícola Argentino, unidad ejecutora de la Corporación Vitivinícola Argentina -COVIAR- administrada por la Bolsa de Comercio de Mendoza, el precio promedio del litro de vino exportado creció con relación al 2020 y el Malbec sigue manteniendo su liderazgo. Estados Unidos y Brasil se destacan como los destinos de mayor alza.

Si bien 2021 fue un año que continuó acarreando los efectos de la pandemia por COVID-19, el balance es prometedor para las exportaciones y la vitivinicultura argentina. Así lo señala el informe presentado por el Observatorio Vitivinícola Argentino, Unidad Ejecutora de la Corporación Vitivinícola Argentina -COVIAR-, y administrada por la Bolsa de Comercio de Mendoza.

Es que a partir de la información emitida por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y relevada por el Observatorio Vitivinícola Argentino, hasta noviembre de 2021 Argentina exportó U$S 756 millones, es decir, U$S 105 millones más que los U$S 651 millones exportados durante los once meses del mismo período de 2020, representando un crecimiento del 16,1% de las exportaciones de vino fraccionado.

En este sentido, el incremento se debe, tanto a un mayor volumen exportado en el orden de los 16,2 millones de litros; como por un mayor valor promedio del litro exportado, que pasó de U$S 3,48 a U$S 3,72 en el período comprendido entre enero y noviembre de cada año.

Pero ¿cuáles fueron los mercados que más demostraron este incremento? Según la información detallada por mercados, entre enero y octubre de cada año se advierte que el incremento en valores absolutos fue de U$S 89 millones (+15,1%), destacándose que tanto Estados Unidos como Brasil fueron los dos destinos que mayor alza presentaron, con U$S 16,9 millones y U$S 15,6 millones, respectivamente. A ello le siguen China, con U$S 8,57 millones de incremento; Canadá, con U$S 5,73 millones de crecimiento; y México, con U$S 5,69 millones de aumento en la facturación

Incluso el resto de los destinos, cuya participación respecto de los ocho principales mercados de exportación del vino argentino puede resultar baja, han tenido un desempeño para destacar, aportando U$S 34,5 millones de incremento al valor de las exportaciones argentinas.

A su vez, el vino tinto exportado en botella, y particularmente el Malbec, explican gran parte de este aumento del valor de las exportaciones. Es que este varietal más elegido por los mercados alcanzó un valor de U$S 427 millones entre enero y octubre de este año, con un crecimiento del 16,5% y una participación en el total de exportaciones de vino fraccionado del 55%.

Tanto es así que, de los U$S 89 millones de incremento en las exportaciones totales de vino fraccionado entre enero y octubre de 2021 versus enero/octubre 2020, el Malbec aportó U$S 60,3 millones, es decir un 68% de ese aumento total de vino fraccionado, constituyéndose en el principal motor de este crecimiento, con el que alcanzó los 102 millones de litros exportados, del total de 183,2 millones de litros.

Las exportaciones de vino fraccionado blanco también experimentaron un crecimiento en el período analizado, aumentando su valor en U$S 8,2 millones y 2 millones de litros. Los principales destinos en los cuales se registraron estos incrementos son: Estados Unidos y Brasil con un valor de U$S 3,5 millones cada uno.

En otro orden, el informe también destaca que las exportaciones de vino en botella siguen representando el 98,8% del valor de las exportaciones y el 93% del volumen, manteniendo esta característica de nuestros despachos que explican el importante valor promedio del precio de exportación del vino fraccionado.

Por último, en cuanto a los competidores, se puede decir que el comercio mundial continuó con tendencia creciente y que los aumentos más significativos fueron de Francia, que incrementó sus exportaciones de vino fraccionado entre enero y octubre de 2021 respecto al mismo período de 2020 en U$S 1.659 millones (+32,7%) e Italia que lo hizo en U$S 1.606 millones (+39,6%).

Link al informe completo, aquí: https://observatoriova.com/2021/12/el-malbec-y-los-vinos-fraccionados-motorizaron-el-crecimiento-de-las-exportaciones-argentinas/

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