Fue inaugurada la nueva sede del Instituto Nacional de Vitivinicultura.

Fue inaugurada la nueva sede del Instituto Nacional de Vitivinicultura.

Mattos: “Todos los gobiernos hicieron algo por la vitivinicultura nacional,  lo que ha llevado a que toda producción pueda ser vendida y ofrecida por su calidad, diferenciándonos por la excelencia”.

El martes 21 de junio se inauguró la flamante sede del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI). El acto contó con la presencia del presidente Luis Lacalle y el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, entre otras autoridades del Gobierno nacional.

La nueva sede está en un predio de 8.240 metro cuadrados, con dos plantas de 3.000 metros cuadrados, e implicó una inversión de US$ 1.950.000 y está ubicada en Las Piedras, Canelones. El predio tiene instalaciones de capacitación, oficinas administrativas, depósitos, bodega experimental, laboratorio y un viñedo.

El corte de cinta estuvo a cargo del presidente Lacalle y el ministro Mattos. Éste último recordó que después de 34 años de haberse constituido el Instituto por ley,  finalmente “se cumple el sueño” de la sede propia.

La nueva infraestructura “va a ser una carta de presentación de lo que nosotros pretendemos, que la institucionalidad agropecuaria siga un camino de modernidad en cuanto a su reconversión y a su propio funcionamiento”, subrayó.

“Todos los gobiernos hicieron algo por la vitivinicultura nacional, lo que ha llevado a que toda producción nacional pueda ser vendida y ofrecida por su calidad, diferenciándonos por la excelencia”, valoró.

Pero no solo es una sede nueva, también se trata del rediseño de la vitivinicultura nacional para los próximos 30 años, a través de la aplicación del plan estratégico presentado por el Gobierno.

AUDIO.

Palabras del ministro Mattos y el presidente del Inavi, Ricardo Cabrera.

Más del 18% de la uva para vino cosechada en la vendimia 2022 recibió certificación de producción sostenible.

Más del 18% de la uva para vino cosechada en la vendimia 2022 recibió certificación de producción sostenible.

“La certificación se puso en marcha por primera vez en la vendimia 2022 y alcanzó a más del 18% de la producción nacional de uva para vino. Una cifra muy por encima de las expectativas que teníamos los actores involucrados, de acuerdo con el número de productores que inicialmente presentaron interés en el proyecto”, explicó el Ing. Agr. Andrés Coniberti INIA.

En la vendimia de 2022 más del 18% de la uva para vino fue certificada por la sostenibilidad de sus procesos de producción, superando las cifras esperadas. Este hito se dio a través del Programa de Viticultura Sostenible impulsado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi), la Federación Uruguaya de Centros Regionales de Experimentación Agropecuaria (Fucrea) y LSQA.

La propuesta surgió en el marco de un proyecto presentado por Fucrea, Inavi y la Cooperativa de productores Vicca, y financiado por el Fondo de Promoción de Tecnología Agropecuaria (FPTA) de INIA en 2019. El cometido era actualizar y aplicar una normativa de producción de uva para vino alineada con las nuevas exigencias de los mercados internacionales. De esta forma se buscaba contribuir al desarrollo de sistemas productivos vitivinícolas más sustentables.

Durante el proceso de ejecución del proyecto FPTA y en base a sus importantes avances, se visualizó la oportunidad de transformar este plan piloto en un programa nacional, para lo cual se definió un nuevo convenio en 2021 entre INIA, Inavi, Fucrea, y LSQA que permitió estructurar el actual Programa de Viticultura Sostenible.

“La certificación se puso en marcha por primera vez en la vendimia 2022 y alcanzó a más del 18% de la producción nacional de uva para vino. Una cifra muy por encima de las expectativas que teníamos los actores involucrados, de acuerdo con el número de productores que inicialmente presentaron interés en el proyecto”, explicó el Ing. Agr. Andrés Coniberti, investigador principal en vitivinicultura de INIA.

Otro aspecto para destacar es que el 50% de los productores que obtuvieron la certificación son pequeños. Esto confirma la viabilidad económica de la iniciativa, que se estructuró de forma tal que el costo de implementar la normativa y su auditoría no fuera una limitante. De esta manera, productores de cualquier escala pueden obtener el sello de sostenibilidad. 

“El costo del proceso de auditoria bajo un esquema de certificación individual es de cerca de 1000 dólares, lo cual es elevado para un productor pequeño. Este sello buscamos que fuera accesible y para eso se estableció un proceso de certificación grupal con auditoría interna llevado adelante por Inavi, que además brinda soporte técnico. LSQA audita ese proceso interno y a una muestra del 30% de los productores a certificar. Eso implica la reducción de aproximadamente el 70% de los costos, lo que viabiliza la inclusión de productores de escala reducida. Este es un aspecto clave para que el programa tenga alcance nacional”, dijo Coniberti.

Consultado por los precios de los vinos que llevarán el nuevo sello, el experto señaló que “es muy difícil proyectar si los productores e industriales van a tener un incremental de precios por el certificado en esta primera vendimia”. No obstante, aseguró que “muchos industriales seguramente visualizan una oportunidad de mercado ya que han manifestado a los productores a los que habitualmente les compran que su intención es adquirir uva certificada”.

Coniberti subrayó que “en Uruguay los viticultores en general son productores familiares y en su amplia mayoría producen de forma sostenible. Con la certificación están valorizando y garantizando esos métodos de producción y se están adelantando a las crecientes exigencias del mercado y de los consumidores, por ejemplo, en lo que hace a aspectos ambientales”.

Asimismo, el investigador señaló que “promover el nuevo sello será clave para que el consumidor valore y esté dispuesto a pagar más por un vino hecho con uva sustentable” y concluyó con una proyección optimista, ya que aseguró que “ya hay un montón de productores que están demandando la certificación para la próxima vendimia”.

Tendencia: El vino blanco conquista a un nuevo público y crece más que el tinto.

Tendencia: El vino blanco conquista a un nuevo público y crece más que el tinto.

En España, país donde el consumo de vino es de los más altos a nivel internacional, el vino tinto sigue siendo el gran dominador, pero crecen los vinos blancos.

Los vinos blancos, en especial los de denominación de origen protegida (DOP), evolucionan mejor que los tintos y rosados, tanto a nivel nacional como en exportaciones, un crecimiento que el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) explica por la conquista de un nuevo público.

“Hay un auge extraordinario del vino blanco que tiene mucho que ver con el hecho de que nos estamos acercando a nuevos tipos de clientes, como jóvenes y mujeres, y también a muchos hombres a los que nos gusta el vino blanco”, dijo Rafael del Rey, director general de OEMV a EfeAgro.

En España, país donde el consumo de vino es de los más altos a nivel internacional, el vino tinto sigue siendo el gran dominador, pero crecen los vinos blancos.

Es importante considerar lo que está sucediendo en España ya que se uno de los principales consumidores en el mundo. En cuanto al consumo global, ese país ocupa la sexta posición, solo superada por Reino Unido, Alemania, Italia, Francia y Estados Unidos, según los datos del reciente informe OIV correspondiente a abril 2022.

Otro dato: Las cinco comunidades autónomas que registran un mayor consumo per cápita son Baleares, Cataluña, Asturias, Galicia y País Vasco, según datos del Ministerio de Agricultura y Alimentación español. En el extremo contrario se sitúa Castilla-La Mancha, Aragón, Extremadura, Navarra y La Rioja.

Volviendo al informe de EfeAgro, en España el consumo de vinos blancos ha crecido pasado en los últimos 11 años de representar menos del 20% del total en valor a suponer casi el 30%, con 279,4 millones de euros, según un informe del OeMV.

En comparación, el tinto representa el 66% del mercado nacional en valor, con 621,1 millones de euros, y el rosado el 5%, con 46 millones de euros. En volumen, los blancos han evolucionado también muy positivamente, desde una cuarta parte del mercado en 2010 a más de un tercio del total en 2021 con 112 millones de litros.

El tinto sigue copando el mercado también en volumen, con el 58% de la cuota (186,9 millones de litros), en tanto que el rosado se queda en el 8% (25,8 millones de litros).

En los mercados internacionales, y desde 1995, los vinos blancos envasados españoles han crecido a un ritmo del 7,3% de media anual en valor y del 5,7% en volumen, frente a ritmos algo más lentos de tintos y rosados que, en el mismo periodo, aumentaron a un ritmo del 6,9% y del 4,9% anual, respectivamente.

Así, en 2021 se exportaron 231,8 millones de litros de vinos blancos envasados por valor de 382 millones de euros, a un precio medio de 1,65 euros el litro, lo que supone un 10% del volumen total y un 13% del valor.

En comparación, los vinos tintos y rosados, juntos, supusieron en ese mismo año el 48% de la facturación de las ventas al exterior, con 1.388,8 millones de euros, y el 22% del volumen de las exportaciones, con 508,1 millones de litros.

“VINOS FRESCOS Y FÁCILES DE BEBER”.

Del Rey ha indicado que, al igual que algunos rosados y espumosos, los vinos blancos pueden ser vinos “frescos, fáciles de beber y agradables”, lo que les permite llegar a más gente y crecer en consumo.

Además, ha indicado que en lo que respecta a la exportación “ya desde hace tiempo se venden muy bien”, por lo que entre el consumo interno y la venta internacional le ha augurado grandes posibilidades de crecimiento, “sin menoscabo de los vinos tintos”.

Asimismo, ha resaltado que se está dando en algunas zonas de España una “búsqueda de grandes vinos blancos de calidad”.

“Algunas revistas y premios prestigiosos del mundo del vino están dando puntuaciones extraordinarias a vinos blancos de calidad, donde a lo mejor lo importante no es el volumen, sino pequeñas cantidades de vinos blancos excelentes y hay una búsqueda de vinos blancos de alta calidad”, ha expresado.

DENOMINACIONES DE ORIGEN ESPECIALIZADAS.

De momento, entre las principales DOP especializadas en vinos blancos destacan dos: Rueda, sobre todo en el mercado nacional, y tanto Rueda como Rías Baixas en los mercados internacionales han mostrado y continúan mostrando un crecimiento extraordinario.

Así, el mercado de exportación representa casi el 35% para los vinos de las Rías Baixas, pero supone apenas un 18% para los Txakolis, un 13% para Rueda y un 3,3% para Valdeorras. Del Rey ha destacado, no obstante, que “sigue habiendo mucho mercado potencial para conquistar” y que si bien esas dos DOP dominan el auge de los vinos blancos, este se está viendo también reflejado en otras DOP más tradicionales de vinos tintos, como Rioja o Ribera de Duero.

En base a reporte de EfeAgro y datos propios.

Mercado mundial del vino luego de la pandemia.

Mercado mundial del vino luego de la pandemia.

El mercado del vino se mueve con casos de recuperación en algunos países, según el informe de instituciones dedicadas a analizar el comportamiento del producto y sus consumidores.

Luego de la pandemia que golpeó fuertemente a todo el mundo durante 2021, el mercado mundial del vino se recupera, publicó la OeMV España (Observatorio Español del Mercado del Vino).

En el caso de las exportaciones mundiales, se alcanzaron a finales del pasado año récords históricos tanto de facturación, con más de 34.000 millones de euros, como de ventas en volumen, superando los 109 millones de hectolitros, señala el informe.

Por otra parte OeMV informó sobre las importaciones de China, Japón y Reino Unido durante el primer trimestre de 2022.

IMPORTACIONES DE VINO EN CHINA.

China redujo más del 20% sus importaciones de vino en un primer trimestre de 2022 históricamente negativo, con apenas 83,8 millones de litros y 2.210,6 millones de yuanes, a un precio medio estable. Las compras volvieron a caer a caer en 2022 tras el atisbo de recuperación observado en 2021, después de 3 años nefastos que sucedieron a un 2017 de récord.

Todos los tipos de vino cayeron a doble dígito en volumen, aunque subió ligeramente el gasto en granel. El vino tranquilo envasado, único que no subió de precio, domina el mercado chino.

IMPORTACIONES DE VINO EN JAPÓN.

Japón aumentó sus importaciones de vino un 9,7% en volumen y un 22,3% en valor en el primer trimestre de 2022, hasta los 59 millones de litros y los 47.378 millones de yenes, a un precio medio que subió un 11,5% hasta superar los 800 yenes/litro.

Es cierto que comparamos con un primer trimestre de 2021 bastante negativo en volumen y que las compras siguen por debajo de las realizadas en los primeros trimestres de años atrás, pero el gasto ha sido especialmente elevado para este periodo del año.

IMPORTACIONES DE VINO EN REINO UNIDO.

Tras un 2021 irregular, Reino Unido aumentó sus importaciones de vino en el primer trimestre de 2022 un 13,2% en volumen, hasta rozar los 289 millones de litros, pesa a subir el precio medio un 25% (de 2,41 a 3,01 GBP/litro). Por tanto, el gasto se disparó un 41,4%, en libras, hasta alcanzar los 868,5 millones, récord histórico para un primer trimestre. Los nuevos impuestos a la importación de vino anunciados por el gobierno británico para 2023 pueden explicar este enorme aumento de las compras.

EXPORTACIONES ESPAÑOLAS.

En el caso de las exportaciones españolas, las subidas fueron importantes, pero no llegan a alcanzar récords históricos en términos de valor, aunque sí en volumen si consideramos no solo los vinos sino también los vermuts, mostos y vinagres. Y se acrecientan con claridad dos tendencias muy diversas: mejora el valor en los vinos envasados y, especialmente con denominación de origen protegida (DOP), por una parte, y mejora el volumen, pero a precios inferiores, de los vinos a granel, por otra.

Enóloga uruguaya presentó “Hablar de Vinos” en la Feria del Libro de Buenos Aires.

Enóloga uruguaya presentó “Hablar de Vinos” en la Feria del Libro de Buenos Aires.

La enóloga, Ing. Agr. Estela de Frutos, referente ineludible de la vitivinicultura uruguaya, llegó a la Feria del Libro de Buenos Aires de la mano de la editorial Grijalbo y del MEC. Inavi apoyó con una degustación de vinos de bodegas nacionales para el público presente.

Bodegas del Uruguay | La 46° Feria Internacional del Libro se llevó a cabo en Buenos Aires durante las tres semanas que fueron del 28 de abril al 16 de mayo. Esta enorme exhibición de la cultura, una de las mayores del mundo, ocupa nada menos que 45.500 m2 de superficie que se estima albergaron cerca de 1.250.000 visitantes. En ese imponente marco, el viernes 13 de mayo se celebró del Día de Uruguay en el stand correspondiente a nuestro país.

A partir de las 18.30 Uruguay fue el eje de atención, ya que se hicieron presentes el ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, el embajador de Uruguay en Argentina, Carlos Enciso, y la presidenta de la Cámara Uruguaya del Libro, Alicia Guglielmo, para dar la bienvenida a este día conmemorativo.

Una referencia obligada fue la de Cristina Peri Rossi, ganadora del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes que se le otorgara en 2021 y entregara el 22 de abril del año en curso.

A su término, en el Espacio China Zorrilla del stand de nuestro país, Estela de Frutos presentó brevemente “Hablar de Vinos”, el libro que firmó en colaboración con la periodista en gastronomía y sommelier Marcela Baruch, una introducción a la degustación de vinos del Uruguay, que Bodegas del Uruguay reseñara oportunamente.

“Este libro se propone ser un punto de encuentro entre la ciencia, la academia, la tradición, la historia, la prensa general y especializada y lo que dicen las etiquetas y contraetiquetas de los vinos. Porque es muy importante que lo que se dice sea entendido por todos por igual, y como tal es un libro de la cultura del vino”, afirmó la autora.

En sus palabras, también hizo referencia a la terminología global de la vitivinicultura, pero también a aquella ligada estrechamente a nuestro país: “Cuando los términos son de uso específico en Uruguay nos extendemos para alimentar también nuestra propia cultura del vino. Por ejemplo, en aquellos vinos uruguayos creados a fines del siglo XIX y cuyo consumo llega hasta nuestros días, a saber, Tannat desde 1887, Medio y Medio desde 1889 y Uvita de Fun Fun desde 1895”.

Y en lo que refiere puntualmente a su libro definió: “Descubre que el vino de Uruguay cumple con las dos premisas fundamentales de las vitiviniculturas de prestigio en el mundo que son la diversidad y la identidad. La diversidad del vino es tal que no hay dos iguales, por ello la única forma de reconocerlos es probarlo. En cuanto a la identidad, tener una cepa que identifique al país porque se la hace propia, es el máximo galardón para una vitivinicultura nacional y es bastante restringido. Pocos países lo alcanzan. Y Uruguay es reconocido en el contexto internacional por su vino prototípico Tannat desde 1994 y desde entonces se nos lama ‘Uruguay, País del Tannat’”.

Al cierre de su presentación dio comienzo la degustación de vinos de dos bodegas representativas de dos de las regiones con mayor crecimiento en este siglo: Maldonado (bodega Sierra Oriental) y Colonia (Piccolo Banfi), cuyos ejemplares blancos y tintos de diferentes variedades y cortes fueron apreciados por un nutrido número de espontáneos degustadores y visitantes. El responsable de este grato momento fue el Instituto Nacional de Vitivinicultura, representado por su referente de Comunicación, Lic. Karina Spremolla, y la sommelier Candela Gambelin. Para amenizar, un cuarteto de cuerdas de la Orquesta Juvenil del Sodre interpretó diversos temas, de Carlos Gardel y Alfredo Zitarrosa entre ellos, que fue el marco ideal para disfrutar de los vinos uruguayos.

Como muchas de las iniciativas que se despliegan a nivel internacional, la presencia de Uruguay contó con el apoyo del Ministerio de Turismo, además por el tipo de evento, del Ministerio de Educación y Cultura (Dirección Nacional de Cultura / Instituto Nacional de Letras / Departamento de Internacionalización de la Cultura Uruguaya), el Ministerio de Relaciones Exteriores (Dirección general para Asuntos Culturales / Embajada de Uruguay en Argentina), y la Cámara Uruguaya del Libro.

Fuente: Bodegas del Uruguay, portal informativo que busca posicionar al Uruguay en el mapa de países productores de vinos finos de alta calidad y difundir el quehacer de su industria vitivinícola.

2021 tuvo un máximo histórico en exportaciones de vino, dijo la OIV.

2021 tuvo un máximo histórico en exportaciones de vino, dijo la OIV.

El valor de las exportaciones mundiales de 2021 alcanza un récord de 34.300 millones de euros, 15,5% más que en 2020, compensando la caída de las exportaciones mundiales de vino sufrida en 2020 por causa del Covid-19.

En 2021 hubo una recuperación del consumo mundial de vinos tras la crisis sanitaria de 2020 y el auge del mercado del comercio internacional, que registró un récord más allá de lo esperado en volumen y en valor. Sin embargo, el escenario para 2022 se presenta incierto debido a las turbulencias que plantean la crisis de la cadena de suministro mundial, la guerra de Ucrania, las variantes de Covid-19 y el aumento de los precios de la energía, señaló la Organización internacional de la Vid y el Vino (OIV).

La superficie mundial de viñedo en 2021 se estima en 7,3 mha (millones de hectáreas) en 2021, lo que supone un muy ligero descenso respecto a 2020.

La producción mundial de vino, excluyendo el zumo y el mosto, en 2021 se estima en 260 mhl (millones de hectolitros), lo que supone un descenso de casi 3 mhl (-1%), en comparación con 2020.

El consumo mundial de vino en 2021 se estima en 236 millones de hectolitros, lo que supone un aumento de 2 millones de hectolitros (+0,7%) en comparación con el volumen de 2020.

Con un volumen de 111,6 mhl, el mayor volumen exportado jamás registrado en la historia, las exportaciones mundiales de vino en 2021 aumentaron un 4% respecto a 2020, y se impulsaron aún más en términos de valor, con 34.300 millones de euros, registrando un incremento anual del 16%.

PRIMERAS ESTIMACIONES: CAÍDA DE LA PRODUCCIÓN EN 2022.

Se prevé un descenso de la producción de vino para 2022 en el hemisferio sur. Esto no es necesariamente una mala noticia. El descenso se debe a los altísimos niveles de producción de vino registrados en 2021, y este año esperamos que las cosechas vuelvan a sus medias a largo plazo.

Con la excepción de Nueva Zelanda y Sudáfrica, se prevé que todos los demás países productores de vino del hemisferio sur vean disminuir sus niveles de producción en 2022.

2021: RECUPERACIÓN PARCIAL DE LA PANDEMIA DEL COVID-19 Y AUGE DE LAS VENTAS ONLINE.

En 2021, la pandemia no había terminado, pero el sector del vino en su conjunto ha demostrado ser más resistente que otros sectores.

Este éxito se debe en parte a la gran capacidad del sector para adoptar soluciones innovadoras y tecnológicas a las medidas de bloqueo, como el comercio electrónico.

2022: LAS INTERRUPCIONES DE LA CADENA DE SUMINISTRO MUNDIAL, LA INVASIÓN DE UCRANIA Y LA CRISIS ENERGÉTICA ANUNCIAN UN AÑO TURBULENTO.

La pandemia de Covid-19 ralentizó inicialmente la cadena de suministro mundial, ya que los fabricantes se vieron obligados a suspender sus operaciones hasta que se aplicaran medidas de seguridad. Las nuevas variantes del coronavirus y la falta de acceso a la vacuna, sobre todo en algunos países en vías de desarrollo, agravaron la recuperación de la producción mundial, incluso cuando las economías desarrolladas, como las de EE.UU. y la UE, conciliaron sus pautas de consumo.

La guerra en Ucrania ha provocado una serie de nuevos cuellos de botella en la cadena de suministro. Lo mismo ocurre con el resurgimiento de los casos de Covid en China, que ha provocado cierres temporales en algunas partes del país. Además, la guerra está ejerciendo una presión sin precedentes sobre el mercado mundial de la energía, que ya estaba experimentando una subida de precios en 2021. Además, las sanciones de la UE contra Rusia están ejerciendo más presión sobre el mercado.

Por lo tanto, una posible interrupción del comercio entre la UE y Rusia podría causar cierta preocupación, especialmente en Italia, Francia y España. A modo de recordatorio, Rusia es el décimo mayor importador de vino del mundo en 2021 (representando alrededor del 2% de las importaciones mundiales) y el octavo mayor mercado de vino en términos de valor de las ventas.

El nuevo reto en 2022 es ver cómo el sector se enfrentará a esta nueva situación, en la que probablemente habrá que reconsiderar los patrones de la cadena de suministro global y en la que los precios de la energía crearán una presión inflacionista sobre los consumidores.

OIV, 47 ESTADOS MIEMBROS, ENTRE ELLOS URUGUAY.

La OIV es un organismo intergubernamental de carácter científico y técnico de competencia reconocida en el ámbito de la viña, del vino, de las bebidas a base de vino, de las uvas de mesa, de las uvas pasas y de los demás productos derivados de la vid.

Está compuesta por 47 Estados miembros, entre ellos Uruguay.

Acceda al documento completo: “Actualidad de la coyuntura del sector vitivinícola mundial en 2021” elaborado con fecha de abril 2022: es-state-of-the-world-vine-and-wine-sector-abril-2022.pdf (oiv.int)

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