Australia cubre sus cultivos con lana de oveja y soluciona un gran problema de la agricultura

Australia cubre sus cultivos con lana de oveja y soluciona un gran problema de la agricultura

Montevideo | Todo El Campo |Australia ha puesto en marcha una solución científica innovadora para recuperar suelos agrícolas degradados mediante el uso de lana de oveja reciclada. La técnica, probada en varias regiones del país, demuestra que este residuo natural reduce la evaporación del agua y favorece la regeneración biológica del terreno.

La degradación del suelo se ha convertido en un problema estructural en amplias zonas de la nación y de muchos otros lugares del mundo, como España. Décadas de cultivo intensivo y sequías recurrentes provocaron la pérdida de materia orgánica, la compactación del terreno y la desaparición de microorganismos esenciales para mantener la fertilidad agrícola.

Un suelo que dejó de funcionar

El impacto de este deterioro es especialmente relevante si se tiene en cuenta la magnitud del sector agrario australiano. Con más de 427 millones de hectáreas agrícolas y una producción anual que supera los 90.000 millones de dólares, el estado del suelo condiciona directamente la seguridad alimentaria y la economía rural.

En regiones como Nueva Gales del Sur, el carbono orgánico del suelo se redujo más de un 3% entre 2006 y 2020, mientras que en Australia Occidental la erosión eólica arrastra hasta 1,8 toneladas de tierra por hectárea cada año, debilitando aún más la estructura del terreno.

Al mismo tiempo, la industria lanera acumulaba un problema paralelo. La caída de la demanda internacional transformó la lana en un residuo costoso, con cerca de 200.000 toneladas anuales sin salida comercial, pese a que Australia sigue siendo uno de los principales productores mundiales.

Lana de oveja como herramienta científica

La aplicación de lana procesada como cobertura del suelo se apoya en principios físicos y biológicos contrastados. La queratina que compone cada fibra permite retener hasta el doble de su peso en agua y genera microespacios de aire que mejoran la oxigenación en suelos compactados.

Los ensayos de campo evidencian hasta un 35% menos de evaporación y un incremento de entre el 30% y el 50% en la actividad microbiana. Además, el uso de gránulos y compuestos de lana favorece aumentos productivos de hasta el 18%, impulsando una recuperación progresiva del suelo y nuevas oportunidades económicas rurales.

Fuente: El Confidencial

El colapso de un gigante del agro en Argentina: Bioceres se presentó en convocatoria de acreedores por una deuda mega millonaria

El colapso de un gigante del agro en Argentina: Bioceres se presentó en convocatoria de acreedores por una deuda mega millonaria

Montevideo | Todo El Campo | Apartir de una fuerte crisis financiera y operativa que viene arrastrando desde ya un par de años, la emblemática empresa rosarina de biotecnología Bioceres SA acaba de pedir la protección de la justicia para poder salir del default.

Lo hizo mediante una solicitud para abrir un proceso de convocatoria de acreedores que le permita encarar un plan de reestructuración de una deuda de u$s36 millones, teniendo en cuenta que actualmente no dispone de recursos suficientes para hacer frente a ese compromiso como tampoco para implementar un plan de negocios.

Gigante de la biotecnología, en crisis

La decisión fue tomada en 16 de diciembre pasado por el Consejo de Administración de Bioceres SA, que ese día aprobó formalmente el inicio del procedimiento de concurso de acreedores voluntario e instruyó a la gerencia a buscar y designar un síndico para supervisar el proceso.

Mediante un documento que la empresa controlante del grupo (Moolec) envío como informe anual de su estado a la Security Exchange Commission (SEC), de los Estados Unidos, se conocieron los detalles de este plan para poder reperfilar el pasivo de la empresa.

Pero el inicio de este procedimiento implica que Moolec perderá el control sobre Bioceres SA y de otra de sus subsidiarias que opera bajo un nombre similar, Bioceres LLC, cuyo pasivo se acerca a los u$s60 millones.

La empresa llegó a este escenario luego de que, a mediados del año pasado, no pudo afrontar vencimientos de pagarés bursátiles tomados en el mercado argentino por u$s5 millones, lo cual terminó por exponer la fragilidad operativa de una empresa que siempre fue considerada como un ejemplo del sector de biotecnología local, pero que en realidad estaba compuesta por un grupo de empresas altamente endeudadas.

Bioceres S.A.: reputación en picada

De hecho, y tal como explica el medio Rosario3, se realizaron movimientos accionarios (algunos intra grupo) que habían convertido a Bioceres SA de ser base del Bioceres Group, a luego filial argentina del holding hasta quedar finalmente en la práctica como una suerte de empresa residual, habiendo dejado en cabeza de Moolec —una firma biotecnológica con sede en Luxemburgo que originalmente era una suerte subsidiaria del grupo— el control de Bioceres Crop Soluciones (BIOX), la firma del grupo que cotiza en Wall Street».

Todo este proceso de cambios societarios y deudas impagas nunca fue bien digerido entre los accionistas originales, básicamente empresas agropecuarias, y también cayó fuerte la reputación del grupo.

Como parte de este dudoso proceso, el 11 de noviembre de 2025, un grupo de fondos de inversión entre los que se encuentran Jasper Lake Ventures One LLC; Redwood Enhanced Income Corp.; Liminality Partners LP y Solel-Bioceres SPV, L.P. presentaron demandas contra la compañía y varias de sus controladas.

Lo hicieron en un tribunal de la ciudad norteamericana de Nueva York argumentando haber sido víctimas de incumplimientos del pago de pagarés emitidos por Bioceres y en circulación en virtud de un contrato de compraventa de este tipo de documentos convertibles que había sido firmado el 5 de agosto del 2022.

Como primera acción, la compañía impugnó los supuestos incumplimientos y los demandantes presentaron una moción que busca prohibir a Bioceres «disipar la garantía pignorada en relación con los pagarés».

Juicio en Estados Unidos

La empresa se opuso a la solicitud y presentó una contrademanda para ordenar la suspensión de la subasta de ejecución hipotecaria de la garantía prendaria.

El 18 de diciembre de 2025, el Tribunal denegó la contrademanda y concedió parcialmente la moción de los demandantes, ordenando que las empresas acusadas «no transferirán, enajenarán, pignorarán, gravarán ni disiparán de otro modo ninguna garantía o derecho de garantía», según se define en los contratos de prenda y garantía vigentes.

Tras la decisión, los demandantes propusieron aplazar la venta hipotecaria hasta el 19 de enero próximo para permitir un proceso de venta más ordenado y comercialmente razonable.

La compañía aceptó el aplazamiento solicitado y cooperó con el proceso de venta para maximizar el valor en el marco de un acuerdo que incluye proporcionar a los posibles compradores acceso a due diligence; poner a la gerencia a disposición para las conversaciones y facilitar el acceso a las instalaciones.

De todos modos, desde la empresa aclaran que este acuerdo de cooperación «no constituye una admisión de responsabilidad, una renuncia a cualquier defensa ante los presuntos incumplimientos ni una concesión respecto a las reclamaciones del demandado».

Conflicto antiguo

De hecho, Bioceres continúa impugnando los presuntos incumplimientos y se reserva el derecho a rechazar los procedimientos y cualquier proceso de venta que no cumpla con los requisitos legales aplicables.

De esta forma, el conflicto legal entre los fondos de inversión y Bioceres Crop Solutions Corp. escaló significativamente, situando a la compañía argentina en una posición financiera y judicial sumamente delicada.

El origen se remonta a agosto de 2022, cuando Bioceres emitió pagarés convertibles y no convertibles por un total de u$s79 millones para financiar la adquisición de Marrone Bio Innovations (hoy ProFarm).

Las condiciones originales establecieron una tasa de interés del 9% anual y vencimiento a cuatro años, y los pagarés estaban garantizados por activos clave de la compañía y sus subsidiarias.

Tras una renegociación de términos en junio de 2025 (que elevó las tasas de interés hasta el 15-19% debido a riesgos percibidos), la situación colapsó en noviembre pasado.

Más precisamente, el 10 de noviembre, cuando los fondos enviaron una «Notificación de Aceleración», alegando que Bioceres había incurrido en incumplimientos (defaults) que no fueron subsanados.

Esto implicó que la deuda total pasó a ser exigible de inmediato, por lo cual, el 11 de noviembre de 2025, los acreedores iniciaron formalmente una acción legal en la Corte Suprema del Estado de Nueva York.

Fecha clave

El 18 de diciembre del mismo año, el tribunal emitió un fallo preliminar que favoreció parcialmente a los demandantes, ya que le prohibió a Bioceres y sus subsidiarias (como ProFarm) disipar o mover los activos que sirven como garantía de los pagarés.

Los acreedores intentaron ejecutar una subasta de los activos prendados para el 22 de diciembre de 2025, pero la fecha fue luego pospuesta para el 19 de enero próximo.

La demanda ha puesto a Bioceres en una situación de «incertidumbre sustancial» y, de hecho, en sus presentaciones ante la SEC, la propia empresa admite dudas sobre su capacidad para continuar operando si no logra resolver este litigio o refinanciar la deuda de u$s222 millones que vence en el corto plazo.

Además, estos problemas legales en Estados Unidos coinciden con incumplimientos de pagarés bursátiles en el mercado local argentino por parte de su controlante, Bioceres S.A.

La compañía también enfrenta cuestionamientos por decisiones estratégicas previas. En 2022 emitió 25% de su capital para adquirir Marrone Bio Innovations, una firma estadounidense que acumulaba pérdidas anuales por u$s11 millones. Trucco defendió entonces la operación asegurando que aportaba competitividad futura, aunque la acción nunca reflejó esa expectativa.

Otro viraje fue el abandono del modelo «identity preserve» para las semillas HB4, que exigía controlar toda la cadena de valor. La empresa admitió que el esquema fue demasiado ambicioso y ahora apuesta a alianzas con jugadores del sector como Don Mario (GDM) y Colorado Wheat Growers para reducir costos y mejorar márgenes.

Rizobacter también

De hecho, a principios de este mes de enero se conoció que otra de sus controladas, como es Rizobacter, atraviesa un periodo de reestructuración y alta tensión crediticia que promete continuar durante este 2026.

Los problemas para esta compañía reflejan en parte el estrés financiero que atraviesa el sector de insumos en Argentina, condicionado por precios internacionales de granos bajos y un acceso restringido al crédito barato.

En este marco, durante la segunda mitad de año pasado, la agencia de calificación FIX (afiliada de Fitch Ratings) aplicó sucesivas rebajas a la nota de Rizobacter al punto que la calificación de emisor de largo plazo descendió desde A+(arg) hasta BBB(arg) con perspectiva negativa.

​Los fundamentos de este deterioro incluyen un apalancamiento elevado ya que, según la calificadora, a mediados de 2025, la compañía mostró un ratio de deuda neta sobre EBITDA de 7,5x, un nivel considerado crítico para los estándares de la industria.

Además, su margen EBITDA, que históricamente superaba el 20%, se comprimió hasta niveles cercanos al 10% debido al impacto residual de sequías previas y una estrategia comercial más agresiva para sostener cuota de mercado.

Del mismo modo, Fix tuvo en cuenta la caja disponible y las inversiones corrientes, que en ese momento cubrían apenas el 0,5x de los vencimientos de deuda de corto plazo.

También se analizó que su salud financiera está estrechamente ligada a su controlante, Bioceres que, en julio del año pasado sufrió un «default técnico» al enfrentar dificultades para cancelar pagarés bursátiles, lo que encendió alarmas en el mercado de capitales local y afectó la percepción de riesgo de Rizobacter.

Fuente: IProfesional

¿El cambio de la caza y la recolección a la agricultura tuvo efectos en la salud humana?

¿El cambio de la caza y la recolección a la agricultura tuvo efectos en la salud humana?

Científicos de la Universidad Estatal de Pensilvania trabajaron para responder esa pregunta de larga data y publicaron sus hallazgos en una reconocida revista de ciencia.

Pensilvania, EE.UU. | Todo El Campo | Un estudio combinado de la genética y los restos óseos muestra que el cambio de la caza, la recolección y la búsqueda de alimento a la agricultura hace unos 12.000 años en Europa puede haber tenido efectos negativos para la salud, como lo indican las alturas más bajas de lo esperado en los primeros agricultores, según un equipo internacional de investigadores.

“Estudios recientes intentaron caracterizar la contribución del ADN a la altura”, dijo Stephanie Marciniak, profesora asistente de investigación de Penn State. “Comenzamos a pensar en las preguntas de larga data sobre el cambio de la caza, la recolección y la búsqueda de alimento a la agricultura sedentaria y decidimos observar el efecto en la salud con la altura como un indicador”.

Trabajando con George H. Perry, profesor asociado de antropología y biología, Penn State, y más de 40 investigadores internacionales, Marciniak analizó las alturas de las personas que vivieron antes del Neolítico, y en el Neolítico, las edades del Cobre, del Bronce y del Hierro. Los investigadores midieron los huesos largos de los restos óseos que también estaban siendo muestreados o que ya habían sido muestreados para pruebas de ADN antiguo por otros investigadores.

Los investigadores crearon un modelo que utilizó la altura adulta, los indicadores de estrés observados en los huesos y el ADN antiguo. También analizaron las indicaciones genéticas de ascendencia. Los investigadores informaron sus resultados en una edición de Proceedings of the National Academy of Sciences*.

“Nuestro enfoque es único en el sentido de que utilizamos mediciones de altura y ADN antiguo tomado de los mismos individuos”, dijo Marciniak.

El cambio de un estilo de vida de caza, recolección y búsqueda de alimento a un estilo de vida agrícola sedentario no ocurrió en toda Europa simultáneamente, sino en diferentes lugares en diferentes momentos.

Los investigadores estudiaron a 167 individuos que vivieron hace entre 38.000 y 2.400 años. Esto incluyó individuos preagrícolas, los primeros agricultores y los agricultores posteriores. Encontraron que los individuos del Neolítico, teniendo en cuenta sus alturas potenciales genéticamente indicadas, eran un promedio de 1,5 pulgadas más bajos que los individuos anteriores y 0,87 pulgadas más cortos que los individuos posteriores. También encontraron que las alturas aumentaron constantemente a través del cobre: 0.77 pulgadas, el bronce: 1.06 pulgadas y el hierro: 1.29 pulgadas con respecto a las alturas neolíticas.

“En este momento, lo que sabemos es que el 80% de la altura proviene de la composición genética y el 20% es del medio ambiente”, dijo Marciniak. “Los investigadores aún no han identificado todas las variantes genéticas asociadas con la altura”.

El cambio de la caza, la recolección y la búsqueda de alimento a la agricultura no siempre resultó en una pérdida de altura, aunque sí en algunas partes de Europa, según Marciniak.

La docente y asistente de investigación de Penn State observó, junto al equipo de trabajo, la ascendencia genética.

“Había movimiento de personas, generalmente de este a oeste”, observó. Queríamos tener en cuenta esa migración que tal vez trajo diferentes proporciones de variantes genéticas asociadas a la altura”.

Cuando el equipo incorporó información ancestral, encontraron que para el Neolítico, la disminución de altura se reduce un poco para que no sea tan extrema.

“Esta investigación requiere más estudios con conjuntos de datos más grandes”, dijo. “Nuestro trabajo representa una instantánea de algo que es muy dinámico y muy matizado. Necesitamos hacer más para ver cuál es la causa de la disminución en la altura alcanzada en comparación con la altura genética prevista durante el cambio a la agricultura”.

Los investigadores dijeron que creen que su enfoque es adaptable a los estudios de salud humana pasada y podría aplicarse en otros contextos.

La Fundación Wenner-Gren, los Institutos Nacionales de Salud, la Fundación Checa para la Ciencia, el Fondo Croata para la Ciencia, el Ministerio de Cultura de la República Checa, una beca Marie Sklodowska-Curie y la Oficina Húngara de Investigación, Desarrollo e Innovación apoyaron este trabajo. El clúster de supercomputación del Instituto de Ciencias Computacionales y de Datos de Penn State realizó los cálculos para este proyecto.

Fuente: Universidad Estatal de Pensilvania

(*) Investigación original de Proceedings of the National Academy of Sciences: Un análisis esquelético y paleogenómico integrador de la variación de la estatura sugiere una salud relativamente reducida para los primeros agricultores europeos | PNAS

La energía atómica para proteger la agropecuaria y combatir el gusano barrenador.

La energía atómica para proteger la agropecuaria y combatir el gusano barrenador.

La Organización de Energía Atómica e IICA profundizan su trabajo conjunto en el uso de tecnología nuclear para mejorar la producción de alimentos y proteger la salud agropecuaria.

Montevideo | Todo El Campo | La Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) profundizaron su alianza para utilizar la ciencia y la innovación al servicio de la producción de alimentos y, particularmente, para proteger la salud agropecuaria en las Américas.

Luis Longoria, director de Cooperación Técnica para América Latina y el Caribe de la OIEA, visitó la sede central del IICA, en San José de Costa Rica, donde fue recibido por el director y el subdirector, Manuel Otero Lloyd Day, respectivamente.

El encuentro se dio en el marco del trabajo conjunto en proyectos que involucran el uso de la tecnología nuclear en la agricultura, con el objetivo de contribuir a la seguridad alimentaria y una mayor sostenibilidad de las prácticas productivas. Los organismos comparten su compromiso con el bienestar de las comunidades a través de las soluciones basadas en la ciencia, la innovación tecnológica y la cooperación internacional.

En enero pasado, ambos firmaron un acuerdo en el marco de Atoms4Food -Átomos para la Agricultura y la Alimentación, iniciativa de la OIEA para contribuir con la seguridad alimentaria-, por el que ampliaron su tarea de cooperación a seis áreas: 1) manejo de suelos y aguas; 2) mejoramiento genético; 3) sanidad animal; 4) control de plagas; 5) inocuidad alimentaria; y 6) nutrición en salud pública.

El acuerdo lo firmaron en Viena, el director de OIEA, Rafael Grossi, y Manuel Otero.

Durante la visita de Longoria a Costa Rica se realizó el acto simbólico de descubrimiento de la placa de la OIEA en el panel de amigos del IICA, que en la sede del organismo hemisférico reconoce a las instituciones del sector público y privado que comparten el compromiso a favor del desarrollo de la agricultura y el bienestar de las comunidades rurales de las Américas.

COMBATE AL GUSANO BARRENADOR DEL GANADO.

Longoria explico que “con la iniciativa Atoms4Food, impulsamos el uso pacífico de tecnologías nucleares en la agricultura, ya sea incrementar la producción de un cultivo o la erradicación de alguna plaga, incluso la conexión entre agricultura, agua y alimentación”.

“Hicimos una alianza con el IICA para trabajar conjuntamente estos temas”, añadió.

Agregó que se realizó “la erradicación, con irradiación, de plagas con insectos que afectan la producción animal”, para lo cual se debe “esterilizar a los insectos para que no se reproduzcan de una manera natural y no se emita ninguna radiación a las personas”.

Entre los temas que se han trabajado en conjunto está el proyecto de control del gusano barrenador del ganado, que ha permitido aplicar la técnica del insecto estéril como solución respetuosa con el medio ambiente, protegiendo así la producción de carne y leche en la región.

Y esa no es la única acción que ha tenido la herramienta nuclear de vanguardia.

Longoria y Otero discutieron en la sede del IICA la necesidad de profundizar el trabajo en todos los países de América para combatir al gusano barrenador del ganado.

“Sabemos que es una plaga a la que no se puede hacer frente a nivel nacional exclusivamente. Junto al IICA vamos a coincidir en una estrategia ya trazar una hoja de ruta para combatir un problema que está afectando a la economía de los países y el bienestar de los ganaderos”, anticipó Longoria.

“El IICA –añadió- juega un papel muy importante por su penetración en todos los países del continente y también, por la diversidad de sus áreas de trabajo. Tenemos proyectos conjuntos para apoyar, por ejemplo, a los laboratorios de análisis de productos agrícolas, para los pequeños agricultores que no tienen acceso a los grandes laboratorios. También podemos colaborar en materia de inocuidad de los alimentos”, continuó.

También enfatizó que “la tecnología nuclear tiene capacidad para reducir el contenido bacteriano de los alimentos, si es necesario para exportar o para el consumo interno de una manera más segura».

Otero por su lado, destacó el potencial del trabajo con la OIEA en el control de la salud agropecuaria y en los temas de inocuidad de los alimentos en el continente. “La amistad entre la OIEA y la OIEA –afirmó- es una decisión de juntos en beneficio de un desarrollo rural real y con paz. Sabemos de la fuerza que tiene la agricultura, que debe ser jerarquizada. Es necesario entender el valor de nuestros agricultores como proveedores de alimentos, pero también como guardianes de la biodiversidad y de los territorios”, concluyó Otero.

Dos multinacionales se unieron para potenciar la colza como cultivo para la elaboración de biocombustibles

Dos multinacionales se unieron para potenciar la colza como cultivo para la elaboración de biocombustibles

Bs As/TodoelCampo-En el mundo se está llevando a cabo una revolución mansa y silenciosa que une al sector agrícola con los aviones. Es que la industria aeronáutica puede funcionar en su totalidad con combustibles de base de biomasa, generados en el campo, con aceites extraídos de los granos de colza, carinata y camelina.

Despojando esta cuestión concreta del marketing que le imprimen las empresas que promueven los cultivos, está abierta de par en par la puerta de entrar de lleno a este mercado, donde Argentina y los productores tienen casi todo por ganar.

En las últimas campañas se habló mucho de la camelina y de la carinata, impulsadas por grandes compañías multinacionales que ofrecen a los productores semillas y opciones de entrega del grano cosechado, con verdaderas bondades económicas, en medio de un escenario adverso desde ese sentido para los productores agrícolas de soja o trigo.

Es por esto que las empresas impulsan su siembra en Sudamérica, aprovechando un estimado de 12 millones de hectáreas que en invierno podrían ser ocupadas con estos cultivos “energéticos” como la camelina y la carinata, pero también la vieja y querida colza.

Esta última opción fue rescatada del olvido por sus parientas mencionadas (son todas de la familia de las brasicáceas) y volvió a estar entre las opciones a sembrar para los productores. La colza o canola tuvo un impulso de siembra muy alto allá por 2012, cuando los productores tuvieron que buscar una alternativa al trigo que tenía limitada su colocación al exterior por cuestiones políticas del gobierno de ese entonces que estableció cupos.

Con este escenario, la colza se unió a las otras dos primas de moda, y está siendo objeto de un nuevo impulso de desarrollo, esta vez con el objetivo de la elaboración de biocombustibles. El año pasado en la campaña invernal se registró un importante aumento del área sembrada con colza en Argentina y florecieron los pedidos a los especialistas en su manejo para apostar a esa diversificación siempre postergada.

Es por esto que la multinacional Bayer firmó un acuerdo de entendimiento con Neste, productor de combustible de aviación sostenible y diésel renovable, para promover la colza.

Según anunciaron, este memorando de entendimiento (MOU) se firmó para ampliar conjuntamente la producción de canola de invierno como materia prima a base de biomasa para productos renovables como los biocombustibles. En el marco de la colaboración, las empresas desarrollarán un ecosistema de colza de invierno en las Grandes Llanuras del Sur de los EE. UU., incluido el desarrollo de productos y colaboraciones adicionales para permitir que Bayer ingrese a este mercado.

Bayer, por su parte, pretende lanzar la canola híbrida de invierno TruFlex en 2027. Se tratará de un material que según indicaron, ofrece muchos beneficios a los agricultores, ya que incluye Roundup Ready y tecnología de resistencia al descascaramiento de las vainas.

Utilizada como un nuevo cultivo de rotación alternativo, la colza ayuda a secuestrar carbono en el suelo y puede mejorar la salud del suelo al aumentar su contenido de materia orgánica y su capacidad de retención de agua, lo que conduce a una mayor fertilidad y productividad del suelo.

Los combustibles renovables desempeñan un papel importante en la descarbonización del transporte y la energía, mientras que los objetivos globales siguen dando forma a los mercados de biocombustibles y acelerando la demanda de materias primas basadas en biomasa en el futuro”, afirmó Frank Terhorst, director de Estrategia y Sostenibilidad de la División Crop Science de Bayer. “Estamos comprometidos a respaldar la capacidad de los agricultores para ofrecer materias primas bajas en carbono según la demanda, a través de inversiones en nuevos cultivos como la canola de invierno y avances en sistemas de cultivo sostenibles”, afirmó.

“Estamos muy contentos de asociarnos con Neste para permitir nuevas opciones de cultivo rentables para los agricultores, al mismo tiempo que satisfacemos la demanda insatisfecha de combustible renovable”, dijo Jennifer Ozimkiewicz, directora de estrategia de cultivos de soja y biocombustibles en la división Crop Science de Bayer. “Creemos que nuestros productos TruFlex de próxima generación brindarán a los agricultores una nueva opción de cultivo rotativo rentable, al tiempo que ofrecen posibles beneficios de sostenibilidad, como mayor biodiversidad, salud del suelo y rotación agronómica para reducir la presión de plagas, enfermedades y malezas. Bayer se compromete a seguir liderando el camino con materias primas alternativas basadas en biomasa y soluciones agrícolas regenerativas” dijo.

“Esta colaboración con Bayer fortalece nuestra estrategia de desarrollar, junto con socios de la cadena de valor, conceptos de agricultura regenerativa que puedan ampliarse y desempeñar un papel importante en la diversificación y el crecimiento del conjunto de materias primas para todos nuestros productos renovables”, afirmó Artturi Mikkola, vicepresidente sénior de abastecimiento y comercialización de materias primas de Neste. “Creemos que la canola de invierno puede aportar beneficios ambientales a los sistemas de cultivo y dar como resultado materias primas con menor intensidad de carbono que ayuden a reemplazar los recursos fósiles con materias primas renovables”, sentenció.

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