El martes 30 de noviembre se realizará en Kiyú y con la organización de la Sociedad de Criadores Hereford del Uruguay (SCHU) la jornada “Genética para una ganadería sustentable”.
El Ing. Agr. Nicolás Shaw Burci, directivo de esa institución explicó que la jornada abordará dos temas de actualidad e importantes para la ganadería y que para la Hereford han sido motivo de análisis y estudio: la eficiencia de conversión y las estimaciones de emisiones de metano.
La eficiencia de conversión tiene “larga data en Hereford con miles de animales evaluados”, dijo. La novedad es que “este año empezamos a medir las emisiones de gas metano”, con la infraestructura ya instalada con los aparatos de medición en los corrales.
La evidencia internacional dice que en la medida que mejoremos la eficiencia de conversión desde distintas aristas, más la mejora genética, así se contribuiría a disminuir las emisiones de metano.
En cuanto a la cosecha dijo que se está con colza, trigo y cebada, “y la carinata queda para atrás porque empezamos pero estaban difíciles de trillar y les dimos unos días más para que terminen”.
El Ing. Agr. Alexis Gonzales de Dalmas Agro se refirió al impacto de las últimas lluvias en la agricultura y cómo va la siembra que puede verse afectada por las precipitaciones. Respecto a las cosechas de trigo, colza y cebada dijo que avanzan bien pero la carinata se ha retrasado.
Las últimas precipitaciones fueron desparejas, con zonas con mayor y otras con menor volumen de agua. “Más que nada al sur en la zona de Colonia y Quintón (sur de Colonia) fueron unos 35 milímetros; en Tarariras (rutas 22 y 50) unos 25 milímetros. Al norte de Colonia 10 milímetros, en la zona de Cardona (sur de Soriano) 7 milímetros.
Las lluvias llegaron cuando se realizan trabajos de siembra y de cosecha en los campos. “Estamos con el 50% de la soja de segunda sembrada y mucho sembrado en seco, y vamos a precisar más agua” con la advertencia que donde llovió unos 8 mm “es un agua peligrosa porque puede hacer mover” la semilla.
COSECHAS.
En cuanto a la cosecha dijo que se está con colza, trigo y cebada, “y la carinata queda para atrás porque empezamos pero estaban difíciles de trillar y les dimos unos días más para que terminen”.
En cuanto a los rendimientos señaló que son inferiores al año pasado, “pero son buenos y con el 70% del área de trigo cosechada venimos cerca de los 5.000 kilos de promedio y en cebada un poquito abajo en los 4.800 kilos, faltando cosechar lo más tardío y lo que está resembrado”.
La colza lleva el 75% del área cosechada y unos 2.000 kilos de rendimiento.
“Uno de los mejores lugares para ser ser humano, para nacer, crecer, desarrollarse, vivir, pasar los últimos años de tu vida y morir es Uruguay”.
«Uruguay, la nación del futuro», así se llama este video que muestra el país que tenemos y que muchas veces no vemos porque claro, sucede en todos lados, uno suele ver el árbol malo del lugar en que vive y no el monte con tantos árboles sanos y frondosos.
No se trata de publicidad política en ningún sentido porque todo lo que ahí se dice es el resultado de gobiernos de todos los colores, logros y éxitos que llevan muchos años de construcción.
Son éxitos que se van acumulando y nos proyectan hacia adelante, es el resultado de la sociedad unificada y no dividida de un país construido por todos.
“Cruzar la frontera entre Uruguay y Argentina no sólo es un trasladarse físicamente sino también un viaje en el tiempo porque hay claros indicadores que estamos frente a una civilización del futuro. No se trata de algo aleatorio sino la consecuencia de una evolución humana que comienza a dar saltos en sus frutos” expresa el periodista, además de mostrar indicadores que resaltan la posición de nuestro país en el concierto global de naciones.
Comienza presentando el video institucional exhibido en Expo Dubai (en inglés) y luego dedica varios minutos a mostrar y comentar indicadores: primer país en el Índice de Democracia, en el cumplimiento de la Ley, país con menor nivel de corrupción, el país de mayor movilidad social en América Latina, entre otros.
El video corresponde a un programa de Estacionline, un medio de comunicación de Funes, Radio FM 91.5, un moderno portal de noticias.
Se estima que la depredación de los dingos (también conocidos como perros salvajes) cuesta a los productores ganaderos 90 millones de dólares australianos por año. Se inician estudios para analizar su comportamiento y determinar su afectación y costo en la producción.
Australia | Los perros salvajes o dingos son una especie depredadora australiana que tiene características de perro y de lobo. Los ganaderos de Australia Occidental deben convivir con esa especie autóctona, pero se están tomando medidas para poder establecer con precisión cuánto es el daño que causan.
Es que en Australia hay un conflicto entre productores y dingos, que se remontan a 1788 cuando se instalaron en el país los primeros productores ovejeros.
Ahora, investigadores planea usar la tecnología de rastreo GPS para estudiar en tiempo real los ataques de estos animales y las interacciones con el ganado.
Los perros salvajes, o dingo, son una raza australiana que algunos definen como mitad perro mitad lobo.
Tracey Kreplins, científica investigadora del Departamento de Industrias Primarias y Desarrollo Regional, identificará ganado vacuno y perros salvajes en cinco estaciones pastorales en las regiones estatales de Gascoyne, Murchison y Nullarbor.
Los datos que se recaben, en tiempo real, servirán para que los productores puedan poner una cifra sobre los costos que esos animales causan en la ganadería. Se estima que la depredación de estos perros salvajes cuesta a los productores ganaderos 90 millones (dólar australiano) anuales, y específicamente $ 26,7 millones a los productores de carne de vacuno, según el Centro de Soluciones de Especies Invasoras.
“Sabemos que hay muchas pérdidas” causadas por esos animales, debió a las mordeduras, a la depredación de terneros, pero en realidad no tenemos ningún dato sólido sobre el impacto que tienen en el ganado y lo que eso significa económicamente”, dijo Kreplins.
Si se logra colocar tecnología en los perros y el ganado, eso nos dará la posibilidad de observar cuánto tiempo pasaban los perros salvajes y el ganado muy cerca el uno del otro, si el ganado pastaba en las mejores áreas de alimento que se ofrecen o si pastaban en otro lugar para evitar a los perros.
A su vez, los equipos para hacer el rastreo cuentan con censores y acelerómetros que informarán sobre el tiempo que los animales dedican para dormir, correr, caminar y con qué frecuencia su actividad coexiste.
VALLA LIMITANTE.
Australia poseen una valla que no permiten ingresar a los dingos (dingo fence), algunas informaciones señalan que es la valla más extensa del mundo, construida entre 1800 y 1885 con el fin primario de mantener a los conejos fuera de las tierras más fértiles, pero luego en 1914 se adaptó a los perros salvajes. La valla protege a los ovinos de la zona.
En base a información de ABC News y del biólogo Alex Richter-Boix.
Cuando los europeos llegaron a Australia observaron perros en dos contextos diferentes. Unos junto a los aborígenes y otros como animales salvajes que depredaban sobre sus rebaños, considerando que formaban parte de la fauna australiana. Pero, ¿son los dingos una especie? pic.twitter.com/vJj8kT6FTY
El programa Suelos Vivos de las Américas que lanza el país norteño refiere a la iniciativa de restauración impulsada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el reconocido científico Rattan Lal. El programa busca ser puente entre la ciencia, las políticas públicas para el trabajo de restauración y protección de los suelos en las Américas, cuya degradación amenaza la posición de América Latina y el Caribe como garante de la seguridad alimentaria global.
Brasilia, Brasil | El programa “Suelos Vivos de las Américas” impulsado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el laureado científico y director del Centro de Manejo y Secuestro de Carbono (C-MASC) de la Universidad Estatal de Ohio, Rattan Lal, fue lanzado oficialmente en Brasil, en un acto que contó con la participación de la ministra de Agricultura de ese país, Tereza Cristina Correa da Costa Días.
La iniciativa tiene como objetivo contribuir a la salud de los suelos brasileños, promover buenas prácticas de manejo de la tierra e incentivos para transformar los sistemas agrícolas en ecosistemas que acumulen más carbono en los suelos, recuperando así la calidad de un recurso natural imprescindible para garantizar la producción sustentable de alimentos.
El lanzamiento de la iniciativa contó con la participación, además de la ministra brasileña de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (MAPA), del secretario de Innovación, Desarrollo Rural y Riego del MAPA, Fernando Camargo; del Premio Mundial de la Alimentación 2020 y Embajador de Buena Voluntad del IICA, Rattan Lal; y el director General del Instituto, Manuel Otero, entre otras personalidads referentes del sector.
“Suelos vivos de las Américas” es un programa que busca ser puente entre la ciencia, las políticas públicas para el trabajo de restauración y protección de los suelos en las Américas, cuya degradación amenaza la posición de América Latina y el Caribe (ALC) como garante de la seguridad alimentaria global.
La iniciativa está diseñada para mejorar el bienestar rural, la productividad y la seguridad alimentaria respetando los límites del medio ambiente y haciendo un uso racional de los recursos naturales.
“El objetivo es que los suelos se conviertan en un sumidero de carbono y debemos aprovecharlo para mitigar el cambio climático. Reducir emisiones y mejorar la productividad es la meta para poder manejar la agricultura. Las emisiones de GEI representan un 42% de las emisiones generales en la región y el uso general del sector de suelo es solamente de un 18%, incorporar el carbono de vuelta es importante”
“La agricultura de Brasil se basa en la ciencia y para esto nosotros tenemos que construir y promover asociaciones que nos permitan trabajar con el sector privado, la academia, organismos internacionales, la sociedad civil y otras entidades. Estas alianzas para la conservación de uno de los recursos más importantes que tenemos como el suelo, es clave para acelerar los esfuerzos para nuestra vida agrícola”, afirmó la ministra Tereza Cristina Correa da Costa.
La titular del MAPA ahondó en que Brasil ha sido un país pionero en el “desarrollo agrícola y pecuario con cero emisiones”.
En ese sentido, indicó, reseñando el Plan brasileño para una producción agropecuaria de bajas emisiones de carbono (ABC plus), puesto en marcha en 2010 y que se extenderá hasta el 2030, que incluye objetivos ambiciosos como la rehabilitación de 15 millones de hectáreas de pastizales degradados y el aumento del área bajo el régimen de labranza cero de 25 millones a 33 millones de hectáreas. También, pretende reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 160 millones de toneladas de CO2 equivalente al año.
“Hemos trabajado con diferentes centros de investigación demostrando que lo productores brasileños pueden desarrollar modelos de producción sin la contaminación de carbono, el ABC plus ha trabajado en 200 mil hectáreas esos sistemas integrados con las tecnologías que han ayudado a implementar la agricultura sostenible en Brasil, pero eso no es suficiente, podemos mejorar”, acotó.
“Queremos tener estos suelos saludables y aumentar la productividad de todos los agricultores que ya están consolidados y tratar de no dedicar más áreas para el sector productivo”, complementó la ministra, quien también hizo énfasis a un programa nacional que tiene Brasil para la conservación de las cuencas hídricas, el agua y los suelos, esfuerzos a los que la iniciativa de “Suelos Vivos de las Américas” se une y puede complementar.
RATTAN LAL: “EL OBJETIVO ES QUE LOS SUELOS SE CONVIERTAN EN UN SUMIDERO DE CARBONO Y DEBEMOS APROVECHARLO PARA MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO”.
En el evento de lanzamiento Rattan Lal dio una charla magistral sobre la situación de los suelos en ALC y los desafíos que tiene la región en esta materia como lo son, entre otros, la producción sensible a los alimentos y nutrientes, mejorar la calidad del agua y del aire, incorporar el concepto de Una Salud, que une salud animal, vegetal y humana; mejorar la salud de los suelos, impulsar la agricultura urbana e incrementar los beneficios a los agricultores con una monetización de sus esfuerzos en sustentabilidad.
El director General del IICA reafirmó el compromiso del organismo en promover la conservación de suelos en América Latina y el Caribe, en “donde aproximadamente en el 40% de los suelos hay cierto tipo de degradación”, para así transformar esa realidad y que esto se traduzca en el bienestar de los pobladores de las zonas rurales y mitigar el cambio climático.
“El objetivo es que los suelos se conviertan en un sumidero de carbono y debemos aprovecharlo para mitigar el cambio climático. Reducir emisiones y mejorar la productividad es la meta para poder manejar la agricultura. Las emisiones de GEI representan un 42% de las emisiones generales en la región y el uso general del sector de suelo es solamente de un 18%, incorporar el carbono de vuelta es importante”, explicó Lal.
La máxima autoridad global en ciencias del suelo añadió que las prácticas para la conservación del suelo vienen cambiando en la región, sin embargo, aún hay grandes diferencias entre países, por lo que es primordial emplear prácticas agronómicas que fueron resaltadas en la Cumbre sobre la transformación de los Sistemas Alimentarios, organizada por la ONU en el mes de setiembre.
“Manejar y restablecer los suelos, recarbonizar los suelos y la vegetación, mejorar la calidad del agua y su disponibilidad, adaptar prácticas para reducir las emisiones negativas, reducir el uso de químicos, utilizar enmiendas orgánicas en lo posible, fomentar la economía biocircular, apoyar el concepto de una sola salud, utilizar la innovación digital como la agricultura de precisión y premiar a los agricultores por sus trabajos en la agricultura mientras que a la vez se fomenta la educación a nivel de escuela primaria es fundamental”, indicó.
Lal resaltó además el programa ABC plus de Brasil a la que catalogó como una nación líder y exitosa en el manejo de este tema. “En ABC entre 2010 y 2020 restablecieron 15 millones de hectáreas, integraron agricultura y ganadería en 4 millones de hectáreas, incrementaron la fijación de nitrógeno, también en casi 5 millones de hectáreas redujeron la deforestación y utilizaron estiércol verde para fertilizar 4 millones de hectáreas, básicamente ha habido créditos para los agricultores en casi US$ 1000 millones y se han secuestrado 170 millones de kilos de carbono en esta sección”, dijo.
OTERO: EN LA REGIÓN, EL 40% DE LOS SUELOS SUFRE “CIERTO TIPO DE DEGRADACIÓN”.
Por su parte el director General del IICA reafirmó el compromiso del organismo en promover la conservación de suelos en ALC, en “donde aproximadamente en el 40% de los suelos hay cierto tipo de degradación”, para así transformar esa realidad y que esto se traduzca en el bienestar de los pobladores de las zonas rurales y mitigar el cambio climático.
“Este programa de Suelos Vivos ayudará a tener ese impacto y estamos para servir con la red y estructura del IICA, para poder poner en práctica los conocimientos y recuperar los suelos que representan un bien único, un activo único en donde nosotros plantamos nuestros cultivos”, afirmó Manuel Otero.
Se ha generado un interés creciente de empresas, industrias, productores y gobiernos que buscan establecer las métricas y clasificaciones de sostenibilidad.
Algunas voces medioambientales reclaman que las casas financieras no respalden proyectos empresariales o cualquier tipo de iniciativa que no sea amigable con el medio ambiente, y los las financieras reclaman parámetros y criterios para medir y determinar qué proyecto es y cuál no es amigable y sustentable. Los bancos no parecen ser el mejor instrumento para ese tipo de decisiones por lo que cada sector debería tomar su responsabilidad y asumirlas.
El sector alimentario mundial parece haberlo entendido, generándose un interés creciente de empresas, industrias, productores y gobiernos que buscan establecer las métricas y clasificaciones de sostenibilidad.
Esa es una tendencia que crece a impulso de la opinión de que los puntos de referencia y las clasificaciones de índices pueden crear conciencia sobre los factores de sostenibilidad, al tiempo que ayudan a guiar a los bancos, inversores y aquellos en la cadena de suministro a comprometerse con los sistemas alimentarios que no dañarán el planeta, afirma un artículo publicado en el Financial Times.
Gerbrand Haverkamp, director ejecutivo de la Alianza Mundial de Benchmarking (WBA, una organización sin fines de lucro que está construyendo métricas para ayudar a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU) dijo que esos puntos de referencia ayudarán a avanzar en las prácticas sostenibles.
“No hay magia en el punto de referencia”, explicó, y argumentó que mostrar qué organizaciones se están quedando atrás puede incitar a otros, como socios de la cadena de suministro, inversores y gobiernos, a actuar. También hay un elemento de presión de grupo que ayuda a promover el cambio, agregó en declaraciones publicadas por el citado medio británico.
En Reino Unido, el Sustainable Food Trust (SFT) está buscando elevar los niveles de sostenibilidad en los establecimientos agropecuarios utilizando su Global Farm Metric (Métrica Agrícola Global), basada en el principio de que “no se puede gestionar lo que no se puede medir”. Trabajando con una coalición de 35 organizaciones, incluidos minoristas líderes, bancos y ONG ambientales, la organización benéfica está construyendo una plataforma que mide la sostenibilidad en 11 categorías, como el uso del agua, la cría de animales y el capital humano.
Robert Craig, un productor lechero en Cumbria (norte de Inglaterra), ha estado trabajando estrechamente con el fideicomiso en el desarrollo de la Global Farm Metric, y expresa que en la era del comercio mundial de alimentos, los puntos de referencia también pueden permitir comparaciones transfronterizas informativas. “¿Cómo podemos medir la sostenibilidad y comparar la producción de leche en el Reino Unido y en Nueva Zelanda, Estados Unidos y América del Sur?”, se preguntó.
En otro orden, el artículo advierte que existe una creciente preocupación de que una proliferación de métricas sobre lo sustentable podría conducir a un cansancio que termine por evitar el cambio genuino que se pretende. “Se está volviendo muy desordenado por ahí”, dijo Craig, y agregó que los agricultores quieren un conjunto estandarizado de mediciones.
En base a artículo de Emiko Terazono | Financial Times.