Proyecto de investigación conjunto entre la Universidad ORT Uruguay y la empresa La Buena Estrella. El lanzamiento comercial podría ser en 2023.
La iniciativa comenzó en 2017 con el apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) a través de los proyectos “Alianza”, que buscan conectar la academia con empresas privadas.
En el programa SobreCiencia de TV Ciudad se entrevistó al Dr. Carlos Sanguinetti, coordinador académico del Departamento de Biotecnología de la Universidad ORT Uruguay, también del Centro Biotecnológico de Investigación e Innovación, y con Paola Bianchi, gerente general de La Buena Estrella, una empresa que se dedica hace tiempo a enfrentar la problemática de las garrapatas, que causa pérdidas de 32 a 45 millones de dólares anuales.
La vacuna, basada en el genoma de la garrapata uruguaya, se probó en 2021 en conejos y luego en vacas, y demostró una eficacia de 71%. Estos resultados fueron inéditos ya que anteriores vacunas de otros orígenes, no adaptadas a las garrapatas de Uruguay, nunca lograron superar el 50% de eficacia.
Los principales desafíos hoy son el escalado para la producción de un lote comercial y el registro de la vacuna ante la Dirección de Laboratorios Veterinarios (Dilave-MGAP) para su lanzamiento comercial en el segundo semestre de 2023.
"Vacuna basada en el genoma de garrapatas de Uruguay muestra 𝐠𝐫𝐚𝐧 𝐞𝐟𝐢𝐜𝐚𝐜𝐢𝐚"
Mirá el informe de @SobreCiencia junto al coordinador académico de Biotecnología @SanguinettiToto y a Paola Bianchi, de La Buena Estrella.
El proyecto lleva unos años y ha permitido formar metodología para poder estimar el balance de carbono a nivel predial.
En la ciudad de Osorno, sur de Chile, se realizó un seminario sobre el análisis de los sistemas agropecuarios del sur y el carbono, determinándose los avances que ese país ha logrado al respecto.
El seminario, denominado “Balance carbono en sistemas agropecuarios del sur de Chile, hacia la carbononeutralidad” se indicó que “existen predios en las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos con más capturas de gases de efecto invernadero que emisiones”.
Determinar el balance de carbono en predios agrícolas y ganaderos, identificando medidas de mitigación que fortalezcan la generación de sistemas de producción carbono neutrales, fue el objetivo del proyecto de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), ejecutado por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) junto al Instituto Forestal (Infor).
Los resultados se dieron a conocer en el citado seminario y se determinó que “a pesar de las diferencias entre los distintos rubros y explotaciones en la zona sur hay predio agrícolas y ganaderos que ya son carbono neutrales”.
Francine Brossard, directora ejecutiva de FIA, explicó las investigaciones “para revisar las emisiones de carbono en algunos rubros importantes como la leche, la carne, los cereales”.
Además de FIA, INIA de Chile e Infor, también participaron agremiaciones como Fedeleche, Fedecarne, Consorcio Lechero, Corpcarne, Sofo y Avellanos Patagonia.
Francisco Salazar, investigador de INIA, dijo que el proyecto lleva unos años y “ha permitido formar metodología para poder estimar el balance de carbono a nivel predial, es un tremendo avance nacional e internacional”, consideró.
Lo establecido por la investigación es que la agricultura representa el 10,5% de la emisión de gases invernadero del total país, de los cuales, aproximadamente, dentro del sector agrícola y ganadero, 40% proviene de la fermentación entérica, 38% de suelos agrícolas y 17% por gestión de estiércol.
Los éxitos en el avance en el control del parásito se lograron cuando se contó con el apoyo político, social y económico.
El Dr. Ulises Cuore y la Dra. María A. Solar escribieron el Manual práctico para el control de la garrapata común del ganado y enfermedades asociadas, un texto de 70 páginas que aporta vasta información sobre uno de los desafíos sanitarios de nuestro país y que, precisamente, estamos en la época del año en que se debe actuar de forma inteligente y estratégica.
La obra fue publicada por la Cámara de Especialidades Veterinarias (CEV), institución creada el 14 de setiembre de 1971 que hoy nuclea a más de setenta empresas nacionales y multinacionales de nuestro país.
Es como parte de la celebración por su 50º aniversario de su creación que la CEV realizó la publicación del manual “como un aporte a la generación y divulgación de conocimiento nacional sobre una temática de fuerte impacto en la producción animal de Uruguay”, dice en su presentación.
La Cámara reafirma su compromiso y de sus asociados, de desarrollar un trabajo constante y profesional, ofreciendo productos adecuados y difundiendo las mejores prácticas de uso y control de enfermedades, en pro de mantener el status sanitario de nuestro país
SANIDAD: BASE DE LA PRODUCCIÓN ANIMAL, CON RESPONSABILIDADES COMPARTIDAS.
En la introducción, los Dres. Cuore y Solar señalan que “la sanidad es una de las bases en que se apoya la producción animal, siendo una responsabilidad compartida mantener el estatus sanitario del país”.
“Las parasitosis y las enfermedades transmitidas pueden representar tanto una limitante en la producción debido a pérdidas en la ganancia de peso y muertes de animales, así como un riesgo en la inocuidad de los alimentos debido a los residuos de productos químicos utilizados para su control”, advierten.
En ese sentido, el combate de la garrapata tiene un marco legal sustentado por la legislación sanitaria “debido al fuerte impacto económico” que provoca en la producción.
“Los éxitos en el avance en el control del parásito se lograron cuando se contó con el apoyo político, social y económico, mientras que los retrocesos se produjeron cuando falló alguno de estos tres pilares”, puntualiza.
Es un tema que se debe abordar a través de grupos de productores por zonas, para que luego, a nivel individual cada uno, con su asesor veterinario, lleve adelante un plan de control.
Desde hace un tiempo el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MAGP) ha llevado adelante cambios en su estrategia de control de la garrapata, buscando volver a trabajar a nivel de establecimientos, porteras adentro e involucrando a todos los actores del sector. Marcelo Cortez, dinamizador de la campaña contra la garrapata en el MGAP destacó la importancia de estar todos alineados frente a un “poderoso enemigo común” y remarcó la importancia de comenzar con los tratamientos en esta época del año.
Cortez sostuvo que se debe abordar el tema a través de grupos de productores por zonas, para que luego, a nivel individual cada uno, con su asesor veterinario, lleve adelante un plan de control. “Ha sido uno de los cambios que hemos visto favorables, dado que se mejora la situación del predio y se comienza a trabajar en la zona, manteniendo en el tiempo las mejoras de la campaña”. A su vez, destacó el involucramiento de cada una de las partes, formando equipos de trabajo no solo a nivel de productores, sino con consignatarios, rematadores, intermediarios y a nivel de la Cámara de Especialidades Veterinarias, sumando a todos a la lucha a nivel de los predios. “Si nos juntamos todos los actores para enfrentar un enemigo común, el resultado va a ser otro”, sostuvo.
TEST DE SENSIBILIDAD O DE RESISTENCIA Y TRATAMIENTO SUPRESIVO.
El punto de partida en todos los casos debe ser realizar un estudio de situación, es decir, un test de sensibilidad o de resistencia. Si bien Cortez reconoció que a veces es difícil conseguir el número de garrapatas que se requiere, es decir 100, sostuvo que realizarlo es técnicamente lo correcto. A su vez destacó que resulta fundamental comenzar con el control de la garrapata en esta época del año cuando menos incidencia hay del parásito sobre el ganado, pero sí está latente en las pasturas. “Comenzar temprano el tratamiento es prácticamente la bala de plata para la garrapata”. Cortez sostuvo que en todos los casos es fundamental comenzar con un tratamiento supresivo al menos por un año, de manera coordinada con los predios linderos. Se maneja el plazo de un año, ya que solo un 5% de la garrapata está sobre el ganado mientras que el restante 95% se presenta en forma larval, básicamente a nivel de las pasturas. Recordó que las larvas pueden sobrevivir sin estar sobre el bovino más de un año. “Las garrapatas que suben al bovino se controlan con garrapaticida, y las que no suben, tendrían que morir por inanición, pero lo hacen cerca del año. Por eso la propuesta es de un año de control supresivo y no dejar caer hembras a depositar huevos nuevamente”. Con este tipo de tratamiento, Cortez aseguró que el predio que tenía poca garrapata pasaría a un sistema de erradicación y el que tenía mucha pasaría a tener control sobre ella.
En cuanto a los establecimientos que no tienen garrapata, los cuales rondan el 70%, su abordaje es importante. Cortez sostuvo que en estos casos es fundamental el trabajo de prevención. La garrapata puede ingresar al predio a través de tropas parasitadas o por la presencia del parásito en predios linderos. “Pero principalmente se da por el ingreso de tropas, por lo cual cuando llega un lote nuevo es fundamental revisar los animales, y a pesar de no encontrar garrapatas, como podrían ser portadores de larvas o ninfas, es recomendable mantener el lote en vigilancia por lo menos 14 días, para poder detectarla posteriormente. En caso de encontrar un parásito a los 14 o 21 días, se debe comenzar el tratamiento para evitar que ponga huevos y se instale”.
HEMOVACUNA.
Por otro lado, Cortez resaltó la importancia de la hemovacuna, la cual “es una herramienta formidable que previene la enfermedad y la muerte por Tristeza Parasitaria”. A su vez, destacó que está pasando a ser una herramienta iniciadora de la cadena de inocuidad, ya que cada vez más los mercados exteriores exigen normas sobre los residuos en carne. “Un producto que comenzaría a investigarse fuertemente es el Imidocarb, que es un piroplasmicida muy utilizado en el norte como tratamiento preventivo que tiene un período de tiempo de espera elevado, cercano a los 7 meses”. Por lo tanto en aquellos sistemas donde el animal termina en un frigorífico exportador, no se podrá utilizar. “La herramienta preventiva en un sistema de invernada con garrapata tendría que ser la inmunidad, y esa inmunidad la otorga la vacuna”. Cortez aseguró que ha habido un fuerte incremento en la demanda por hemovacuna, al tiempo que se está trabajando para poder incorporarla a la trazabilidad bovina. A su vez, señaló que los costos de su uso rondan apenas los de US$ 2, por lo cual está más que justificada su utilización.
Cortez recordó que la zona de mayor presencia de garrapata son los departamentos del norte del país, donde la gran mayoría de los predios tiene el parásito. Cada departamento tiene su estadística y la información sobre multiresistencia, por lo cual es importante a la hora de comprar un ganado, saber cuál es la situación en ese departamento para tomar las medidas necesarias.
El especialista señaló que hay zonas donde es posible erradicar la garrapata y recordó que hay departamentos que hace 30 o 40 años tienen un 80% de sus predios sin presencia del parásito. Si bien sostuvo que a nivel país es difícil poder hablar de erradicación, sí es posible hacerlo por zonas. De todas formas, señaló que “tenemos la esperanza de poder mejorar la situación en cuanto a la prevalencia del parásito y disminuir el uso de los garrapaticidas a nivel predial”. Por último aseguró que lo importante es que hoy todos los actores “estamos en la misma vereda y trabajando en conjunto para enfrentarnos a un poderosos enemigo que es la garrapata y la tristeza parasitaria”, sentenció.
Es de gran importancia comenzar los tratamientos en agosto, cuando la primera generación comienza a desarrollarse.
Dr. Pablo Parodi y Dr. Alejo Menchaca* | INIA | Nos encontramos en un momento del año apropiado para comenzar los primeros tratamientos contra la garrapata común del ganado bovino (Rhipicephalus microplus).
Es de amplio conocimiento el comportamiento epidemiológico de la garrapata en el Uruguay que se caracteriza por tener tres generaciones que ocurren a lo largo del año:La primera generación es de gran importancia porque es responsable de dar origen a las otras dos, comienza en agosto y finaliza en noviembre. La segunda generación ocurre entre diciembre y enero, finalizando con la tercera generación que ocurre entre los meses de febrero y mayo.
Este comportamiento generacional es acumulativo, es decir que las garrapatas que no se combaten en la primera generación dejaran descendencias para la segunda y estas para la tercera generación, incrementando cada vez más el número de larvas sobre la pastura y el número de garrapatas sobre el animal. Es por este motivo que el partido se juega ahora.
Es de gran importancia comenzar los tratamientos en agosto, cuando la primera generación comienza a desarrollarse. Es frecuente observar que los tratamientos se atrasan en el tiempo porque no se ven garrapatas sobre el animal, pero si usted está bajo un plan de control o erradicación, no atrase el inicio de los tratamientos.
En esta época del año los animales aún tienen pelaje largo haciendo difícil la visualización de las garrapatas sobre el animal, sumado al menor número de garrapatas que es esperado observar. El tratamiento efectivo desde la primera generación tiene un gran impacto sobre las generaciones siguientes, achatando las curvas de la segunda y tercera generación.
Luego de comprender que agosto es el mes para comenzar los tratamientos, lo siguiente es decidir ¿qué droga a utilizar? Desde INIA y MGAP promovemos el uso de una herramienta sumamente eficaz que es el test de resistencia. Esta herramienta nos permite realizar un diagnóstico sobre el perfil de resistencia de las garrapatas en su campo, información necesaria para realizar una correcta selección del acaricida. En caso de no poder realizar un test de resistencia, se recomendaría utilizar en la primera generación drogas con un periodo largo de poder residual como lactonas macrocíclicas (p. ej. ivermectina 3.15%) o fluazuron. Sobre esta última molécula en Uruguay aún no se ha reportado resistencia de las garrapatas, teniendo acción sobre larvas y futuros huevos que quedaron en las pasturas. Además, el fluazuron se elimina en leche pudiendo actuar sobre los terneros.
Desde INIA promovemos el tratamiento generacional con la rotación de garrapaticidas, basados en el test de resistencia. Con esto logramos colaborar en la eficacia del control y atrasar la aparición de garrapatas resistentes a estos acaricidas. Se deben utilizar acaricidas registrados ante el Departamento de Control de Productos Veterinarios del Dilave (MGAP). Dentro de estas drogas se encuentran las lactonas macrocíclicas (ivermectina 1% y 3,15%, doramectina 1%, 1,1% y 3,15%, moxidectin 0,5% y 1%, esprinomectin 0,5%), fipronil (1%), piretroides sintéticos (cipermetrina 15%; alfacipermetrina 5%, deltametrina 3%), organofosforados y sus combinaciones (ethion 40%/cipermetrina 10% -USO UNICAMENTE BAJO PLAN SANITARIO Y AUTORIZACIÓN DE SERVICIOS GANADEROS), y fluazuron (2,5%).
Para cada uno de estos principios lea las indicaciones en el envase, y respete el periodo de retirada o tiempo de espera para el consumo de carne y leche.
TIPS PARA EL ÉXITO.
Comience los tratamientos tempranos en el mes de agosto.
Para la selección del acaricida realice test de resistencia.
Realice rotación de acaricidas en cada generación de garrapatas.
Asegúrese de tratar el 100% de los animales.
Realice correcto cálculo de dosificación (preferentemente pesar y registrar los animales a tratar).
Calibre su jeringa multidosis.
Si utiliza baños de inmersión realizar correcto llenado y refuerzo del acaricida.
Asegure el buen estado de los alambrados perimetrales.
Al ingresar nuevos animales al predio, realizar tratamiento con acaricidas y mantenerlos en un potrero de cuarentena por 23 días manteniendo la vigilia por presencia de garrapatas en estos animales.
Tenga en cuenta el efecto residual del acaricida para volver a realizar un tratamiento.
Evite pérdidas económicas por muerte de animales debido a tristeza bovina. Inmunice sus animales (terneros/as) utilizando hemovacunas.
Sea riguroso, constante y responsable en la lucha contra la garrapata.
Produzca alimentos inocuos. Respete tiempos de retirada o tiempo de espera de acaricidas para el envío de animales a faena.
Planifique su plan de control o erradicación con su veterinario
(*) Autores: Dr. Pablo Parodi, Investigador en Enfermedades Parasitarias PSA y Dr. Alejo Menchaca, Coordinador PSA.
Contacto en INIA Tacuarembó: Plataforma de Salud Animal, Dr. Pablo Parodi
Los estudiantes de Producción Agrícola Ganadera de Paysandú, en el marco de sus prácticas educativas, concurrieron al establecimiento El Ceibo, en el departamento de Salto, un centro de preparación de animales para exposición.
Allí observaron el manejo de los animales y los estándares de la raza Aberdeen Angus.
El Lic. Burutarán brindó explicaciones detalladas sobre la temática y se dieron espacios de intercambio muy productivos, lo que constituyó un importante aporte para la formación de los estudiantes.
Los alumnos participantes cursan la Tecnicatura en Producción Agrícola Ganadera del Polo Educativo Tecnológico Paysandú y la jornada fue compartida con miembros de la Asociación Rural de Jóvenes del Uruguay.