El aumento de la producción de maíz es una de las razones de la caída de los costos para los agricultores
Una encuesta de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) muestra que es más barato producir pollo en Brasil.
El estatalcentro de estudios avícola y porcino mantiene un indicador para monitorear la variación de los costos de producción en el sector: el ICPFrango .
El índice Embrapa Avícola y Porcina de costos de producción de pollos pasó de 409 a 385 puntos de marzo a abril, o sea, una caída del 6%. Marcos Miele, economista que forma parte del equipo que calcula el indicador, explicó a Oeste que la producción de maíz en Brasil está entre las razones de la mejora.
«Los ingredientes de los piensos retrocedieron, maíz y salvado, no sólo por el aumento de la cosecha brasileña, sino también por el escenario mundial de reposición de existencias», dijo. Miele también citó la reducción en el valor de los cachorros de un día. “Sus precios también están muy influenciados por el costo de la alimentación animal”, comentó.
En abril, los costos de nutrición cayeron un 7,5% con respecto a marzo. En el acumulado de 12 meses, son prácticamente el 17% de caída. En el caso de los cachorros citado por el economista, tanto la caída mensual como la de 12 meses rondan el 3%.
Según Embrapa, estos dos elementos pesan más en el costo de criar pollos. El peso de la nutrición en los gastos de los criadores alcanza el 70%. La de los cachorros, en un 14%.
El lanzamiento de un proyecto binacional tuvo lugar durante la celebración de los 60 años de la cooperación entre Brasil y Uruguay en la Cuenca de la Laguna Merín.
El proyecto «Gestión binacional e integrada de los recursos hídricos en la cuenca de la laguna de Merín y lagunas costeras», más conocido como proyecto Laguna Merín, fue lanzado en un evento realizado en Pelotas (Río Grande del Sur, Brasil), en el marco del 60 aniversario de la Comisión Mixta Uruguayo-Brasileña para el Desarrollo de la Cuenca Laguna Merín.
En su intervención, el Subdirector General de la FAO y Representante Regional para América Latina y el Caribe, Mario Lubetkin, destacó que “trabajar por los recursos hídricos es una cuestión de derechos” y que la FAO prioriza el nexo entre el agua, los alimentos y el medio ambiente en su programa de cooperación técnica.
Además, destacó que el proyecto Laguna Merín es altamente estratégico para la gestión sostenible del agua. “La Laguna Merín, junto con la Laguna de los Patos y Mangueira, representa el mayor complejo de lagunas costeras del mundo, lo que hace que este proyecto sea aún más importante, no solo por las oportunidades que brindará para el desarrollo binacional de Brasil y Uruguay, sino porque es un proyecto que tiene todo para ser un referente en otras cuencas y recursos compartidos en toda la región”.
El Subsecretario de Ambiente de Uruguay, Gerardo Amarilla, recordó el fuerte compromiso “de los dos gobiernos” e incluso de las “dos sociedades” con el desarrollo sostenible de la Laguna Merín y su entorno, esenciales “para nuestra sociedad y para toda la vida”. Consideró que esta iniciativa “es un paso fundamental para entender, comprender, amar, cuidar y aprovechar este recurso preservándolo para las futuras generaciones” y felicitó a la FAO y al GEF por su apoyo al proyecto.
El Ministro de Integración y Desarrollo Regional de Brasil, Waldez Góes, destacó que su gobierno tiene un fuerte compromiso con la cooperación internacional, y que este proyecto es un gran ejemplo de asociación exitosa. “La protección y defensa de la seguridad hídrica, y el desarrollo regional y fronterizo están directamente relacionados en el proyecto Laguna Merín y es necesario invertir en una mejor gestión de nuestros recursos hídricos, ya que esto es fundamental para la humanidad”.
La cuenca hidrográfica de la Laguna Merín es compartida entre Brasil y Uruguay, siendo el segundo lago más grande de América del Sur, con 3.750 km de superficie. La abundancia de agua es el origen de la riqueza ambiental y económica de la cuenca, base de la agricultura, silvicultura, ganadería, pesca, acuicultura, turismo, abastecimiento de agua y diversos otros servicios en ambos países.
Financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) con 4,85 millones de dólares, el proyecto Laguna Merín tiene como objetivo fortalecer las capacidades de los sectores público y privado en Brasil y Uruguay para la gestión conjunta e integrada de los recursos hídricos, con énfasis en el uso sostenible y eficiente del agua, la preservación de los ecosistemas y la adaptación al cambio climático.
También estuvieron presentes en el lanzamiento, el embajador de Uruguay en Brasil, Guillermo Valles Galmes, la Directora Nacional de Aguas (Dinagua) del Ministerio de Ambiente de Uruguay, Viviana Pesce, el embajador del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, Luis Alberto Figueiredo Machado y el Presidente de la Delegación Uruguaya en la Comisión de la Laguna Merín, Gerardo Óscar Acosta, entre otras autoridades, así como miembros de la academia y la sociedad civil de ambos países.
Larga data
Hace 60 años, la Comisión Mixta para el Desarrollo de Laguna Merín surgió de un proyecto de cooperación entre Brasil y Uruguay, también apoyado por la FAO. Esto constituyó un paso importante en la consolidación de la integración fronteriza y las relaciones bilaterales entre Uruguay y Brasil, con base en el Tratado de la Laguna Merín de 1977.
Desde entonces, el trabajo entre ambos países muestra avances importantes en el desarrollo de acciones conjuntas, con resultados esenciales para el buen manejo de la laguna. Dicha Comisión impulsó un primer proyecto binacional con la asistencia de la FAO, entre 1963 y 1970, en el marco del cual se realizó una serie de estudios y se establecieron recomendaciones para la gestión de la Laguna, como la creación de un instituto de investigación. Esto dio origen a la Estación Experimental de INIA “Treinta y Tres”, hace más de 50 años.
La gestión transfronteriza de los recursos naturales de esta cuenca contribuye a un modelo de desarrollo e integración regional para un uso más participativo, inclusivo y sostenible del agua.
Ejemplos de extraordinarios sistemas de coexistencia humana y animal que han contribuido a preservar la biodiversidad y proporcionar seguridad alimentaria
Si alguien se propusiera elaborar una estrategia para preservar en el futuro algunos de nuestros sistemas agrícolas y alimentarios más vitales pero también más frágiles, lo más probable es que elaborase algo muy parecido al Programa Sistemas importantes del patrimonio agrícola mundial (SIPAM), creado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Estos lugares singulares preservan importantes tradiciones humanas de sostenibilidad y convivencia en armonía con los animales y la naturaleza.
La salud y el dinamismo de los ecosistemas, con inclusión de las plantas y los animales con los que convivimos, es fundamental para nuestra vida cotidiana y la satisfacción de nuestras necesidades de agua, alimentos, medicinas, refugio y energía. Los SIPAM designados por la FAO son lugares donde esta coexistencia ha perdurado y prosperado durante siglos o incluso milenios.
Veamos algunos de los SIPAM recientemente designados donde los seres humanos y los animales coexisten y prosperan juntos:
En esta región rica en biodiversidad, pero pobre y donde las oportunidades para producir cultivos alimentarios son escasas, el ganado constituye un elemento clave de los medios de subsistencia de las comunidades locales. Las razas autóctonas de vacas, cabras, ovejas y caballos que se crían en este territorio son únicas en el mundo. En los pueblos de los montes de León, las ferias ganaderas tradicionales son lugares de intercambio no solo de animales, sino también de conocimientos tradicionales.
La ganadería sostenible que se practica aquí contribuye a una interacción respetuosa con el medio ambiente y a una mayor calidad de los productos de la región. La tradición de la trashumancia, o movimiento estacional del ganado dentro de un extenso territorio, también desempeña un papel importante en la dispersión de semillas y la fertilización de los campos, lo que fomenta el patrimonio genético y la biodiversidad.
La biodiversidad de este territorio, con una estructura en mosaico en la que cada unidad familiar combina simultáneamente actividades forestales, ganaderas y agrícolas, da lugar a una mayor resiliencia y sostenibilidad ambiental, social y económica.
El búfalo se encuentra representado en el alfabeto tailandés y es elogiado en innumerables composiciones artísticas y ceremonias, tal es su importancia en las tradiciones rurales del país. No es de extrañar, pues, que este animal desempeñe un papel central en el primer SIPAM designado en Tailandia.
El pastoreo de búfalos es fundamental para el sustento de las comunidades que viven y trabajan en los extensos humedales del sur de Tailandia. A lo largo de los siglos, esta actividad ha contribuido a modelar los ecosistemas y a conservar la biodiversidad. El pisoteo de los búfalos cambia continuamente la topografía del paisaje local, creando cursos de agua, canales, senderos, revolcaderos y depresiones por todo el humedal, lo que proporciona hábitats protectores para que las aves puedan anidar y zonas de alimentación para los animales. Los cursos de agua creados por los búfalos también actúan como una eficaz barrera natural contra los incendios durante la estación seca, minimizando la cantidad de carbono emitida por los incendios en los pantanos de turba.
Los búfalos también proporcionan carne y productos lácteos a los humanos, mientras que su estiércol sirve de abono para el suelo e incluso de alimento para los peces, que a su vez proporcionan alimento a las aves.
Los habitantes de este oasis en la zona oriental de Marruecos practican dos tipos de ganadería: o bien crían sus animales dentro de sus casas y en los palmerales circundantes, o bien subcontratan a asociaciones nómadas cercanas para que cuiden del ganado junto con los animales de los propios pastores.
Los agricultores han aprovechado la biodiversidad natural y, sobre la base de una selección empírica de plantas y animales a lo largo de miles de años, han producido variedades de semillas o razas animales adaptadas a las distintas condiciones locales. La utilización de una raza autóctona de ovejas, la d’man, de pequeño tamaño y adaptada al entorno, permite a los pastores llevar un estilo de vida muy móvil, yendo allí donde hay comida para los animales del desierto.
Para los nómadas del oasis de Figuig, los productos de sus animales, como la carne, la lana, las pieles y los cuernos, constituyen el elemento central de su sustento. Sometidos a las duras condiciones climáticas del desierto, los agricultores almacenan estos productos en años de abundancia.
El sistema agroforestal tradicional de la región amazónica, también llamado sistema chakra, reúne las condiciones óptimas para la conservación de la biodiversidad. La chakra amazónica se caracteriza por la interdependencia del medio ambiente con las comunidades humanas, que viven en estrecha relación con toda la fauna nativa, incluidos reptiles, anfibios, aves, mamíferos e invertebrados.
La ganadería y la caza son parte integrante de la vida de las comunidades kichwa y kijus que pueblan la chakra. El sistema de creencias de estas poblaciones gira en torno a la íntima conexión entre los mundos de los humanos, los espíritus y los animales y el aire, el suelo y el agua. Los humanos conviven en estrecho contacto con los demás seres vivos.
En distintas épocas del año, las comunidades buscan los alimentos disponibles, ya sean peces del río, cultivos de la chakra, frutos silvestres o carne de caza, con lo que mantienen un equilibrio entre las fuentes de alimentos y reducen la presión sobre los ecosistemas.
Como puede observarse en todas estas comunidades, la interacción entre humanos y animales es clave para mantener la seguridad alimentaria y de los medios de vida. Esta interacción también desempeña un papel fundamental para la resiliencia de ecosistemas ricos en biodiversidad. El Programa SIPAM apoya los esfuerzos desplegados a escala mundial para preservar la biodiversidad de nuestro planeta y los extraordinarios sistemas agroalimentarios que promueven la sostenibilidad.
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Una nueva investigación encuentra que la carne cultivada es probablemente peor para el clima que la carne vacuna al por menor con los métodos de producción actuales.
La carne cultivada en laboratorio, que se cultiva a partir de células animales , a menudo se piensa que es más respetuosa con el medio ambiente que la carne de res porque se prevé que necesitará menos tierra, agua y gases de efecto invernadero que la cría de ganado.
Pero en un estudio previo a la publicación , aún no revisado por pares, los investigadores de la Universidad de California, Davis, descubrieron que el impacto ambiental de la carne cultivada en laboratorio probablemente sea «órdenes de magnitud» más alto que la carne de res minorista según los datos actuales. y métodos de producción a corto plazo.
Los investigadores realizaron una evaluación del ciclo de vida de la energía necesaria y los gases de efecto invernadero emitidos en todas las etapas de producción y lo compararon con la carne de res. Uno de los desafíos actuales con la carne cultivada en laboratorio es el uso de medios de cultivo altamente refinados o purificados, los ingredientes necesarios para ayudar a que las células animales se multipliquen. Actualmente, este método es similar a la biotecnología utilizada para fabricar productos farmacéuticos. Esto plantea una pregunta crítica para la producción de carne cultivada: ¿Es un producto farmacéutico o un producto alimenticio?
«Si las empresas tienen que purificar los medios de crecimiento a niveles farmacéuticos, utilizan más recursos, lo que aumenta el potencial de calentamiento global», dice el autor principal y doctorado Derrick Risner del departamento de ciencia y tecnología de los alimentos. «Si este producto se sigue produciendo con el enfoque ‘farmacéutico’, será peor para el medio ambiente y más caro que la producción de carne convencional».
Los científicos definieron el potencial de calentamiento global como los equivalentes de dióxido de carbono emitidos por cada kilogramo de carne producido. El estudio encontró que el potencial de calentamiento global de la carne de laboratorio que utiliza estos medios purificados es de cuatro a 25 veces mayor que el promedio de la carne de res al por menor.
Uno de los objetivos de la industria es eventualmente crear carne cultivada en laboratorio utilizando principalmente ingredientes o cultivos de grado alimenticio sin el uso de ingredientes y procesos de grado farmacéutico costosos y que consumen mucha energía.
Bajo ese escenario, los investigadores encontraron que la carne cultivada es mucho más competitiva ambientalmente, pero con una amplia gama. Calculan que el potencial de calentamiento global de la carne cultivada podría ser entre un 80 % inferior y un 26 % superior al de la producción convencional de carne vacuna. Si bien estos resultados son más prometedores, el salto de «farmacéutica a alimentos» todavía representa un desafío técnico significativo para la ampliación del sistema.
“Nuestros hallazgos sugieren que la carne cultivada no es intrínsecamente mejor para el medio ambiente que la carne vacuna convencional. No es una panacea”, dice el autor correspondiente Edward Spang, profesor asociado en el Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos. «Es posible que podamos reducir su impacto ambiental en el futuro, pero requerirá un avance técnico significativo para aumentar simultáneamente el rendimiento y reducir el costo de los medios de cultivo celular».
Incluso los sistemas de producción de carne de vacuno más eficientes revisados en el estudio superan a la carne cultivada en todos los escenarios (tanto alimentarios como farmacéuticos), lo que sugiere que las inversiones para promover una producción de carne de vacuno más respetuosa con el clima pueden generar mayores reducciones en las emisiones más rápidamente que las inversiones en carne cultivada.
Risner dice que incluso si la carne de laboratorio no da como resultado una hamburguesa más respetuosa con el medio ambiente , todavía hay ciencia valiosa que aprender del esfuerzo.
“Puede que no conduzca a una carne comercial respetuosa con el medio ambiente, pero podría conducir a productos farmacéuticos menos costosos, por ejemplo”, dice Risner. “Mi preocupación sería aumentar esto demasiado rápido y hacer algo dañino para el medio ambiente”.
Los coautores adicionales son de UC Davis y la División de Agricultura y Recursos Naturales de la Universidad de California.
El financiamiento para la investigación provino del Instituto de Innovación para Alimentos y Salud de UC Davis y la subvención de Investigación de Convergencia Creciente de la Fundación Nacional de Ciencias.
Abrió el mercado chileno para la exportación de huevos fértiles, aves de un día y limas Tahití. Además de ajonjolí para México; semen de búfala para Panamá; jengibre, algodón y semillas para Egipto
Mucha gente lo sabe : Brasil es el mayor exportador mundial de soja, azúcar, jugo de naranja, café, carne de res y pollo. Poca gente lo sabe : las exportaciones agrícolas no dependen sólo de las materias primas . Desde 2019, el país ha abierto mercados para más de 200 nuevos productos agrícolas en decenas de países. Y nadie tiene dudas : la competencia internacional es feroz y Brasil está jugando duro.
Se abrió el mercado chileno para la exportación de huevos fértiles, aves de un día y limas Tahití. La exportación de limones y limas, alrededor de US$ 125 millones/año, representa cerca del 10% del comercio internacional de frutas frescas de Brasil. También hubo un acuerdo con los chilenos sobre requisitos fitosanitarios para la exportación de papaya fresca. Hoy, los principales destinos de la papaya son Portugal, España, Holanda, Reino Unido, Argentina e Italia.
Brasil exporta manzanas a Colombia, Honduras, Nicaragua y otros países como India, el principal importador. El mango es la fruta más exportada , alrededor de US$ 248 millones/año y el 20% de las exportaciones totales de frutas. Le sigue el melón, con US$ 165 millones y una participación del 14%. Nueces y castañas ganan espacio en la diversificación de las exportaciones, con alrededor de US$ 150 millones/año.
Mangueira en Goiânia, Goiás | Foto: Marcia Cobar/Shutterstock
Esta diversificación de las exportaciones incluye nuevos mercados y productos como: ajonjolí para México; semen de búfala a Panamá; jengibre, algodón y semillas a Egipto. En 2022, la miel, un producto de bajo volumen exportado, con poco más de 8 mil toneladas , llegó a EE. UU., Alemania, Canadá, Australia, Bélgica, Reino Unido, Países Bajos, Panamá, China y Dinamarca.
En los mercados abiertos se destaca la proteína animal: gelatina bovina para Malasia; cerdo y res a México; carne de ave a la Polinesia Francesa; ganado vivo a Argelia y Türkiye; mucosa intestinal para Chile; carne de res y cerdo a Canadá ; cortes de cerdo a Corea del Sur; genética, embriones y ganado para Yemen, Senegal y Vietnam; huevos fértiles, aves de un día y embriones de bovinos y búfalos para Angola. Recientemente, se aprobaron los productos de 11 plantas empacadoras de carne para Indonesia y cuatro nuevas plantas para exportar carne vacuna a China. Y 183.000 cabezas de ganado vivo salieron al extranjero en 2022.
También se aprobó con China el protocolo para la exportación de proteínas procesadas de aves y cerdos (harina de carne, huesos, sangre, plumas, etc.), utilizadas en la fabricación de alimentos para animales . En abril pasado, 63 empresas de reciclaje de animales recibieron autorización para exportar a China proteínas procesadas no comestibles de aves y cerdos para su uso en alimentos para animales. En mayo se aprobó la exportación de subproductos de origen animal (harina proteica, sangre y grasa de aves, cerdos y bovinos) para alimentación animal en Sudáfrica, cuya negociación había comenzado en 2017.
Finca en Bastos, São Paulo | Foto: Celio Messias/Shutterstock
Argentina es el país con el mayor número de nuevos mercados abiertos recientemente para los productos brasileños: alrededor de 30. Además de embriones equinos congelados y aditivos para alimentación animal con componente lácteo, el país sudamericano comenzó a importar penes bovinos de Brasil . El látigo o pene bovino sirve como snack masticable deshidratado para perros y gatos. Tiene un bajo contenido en colesterol, es resistente y ayuda a la limpieza de dientes y encías en animales domésticos.
Estas oportunidades para los subproductos animales permiten a los productores brasileños diversificarse y aumentar las oportunidades. La mucosa intestinal de los cerdos, por ejemplo, se utiliza para obtener heparina, un anticoagulante utilizado en la profilaxis, prevención y tratamiento de la trombosis. Estas materias primas deben provenir de animales nacidos y criados en Brasil en áreas libres de Fiebre Aftosa, Peste Porcina Clásica, Peste Porcina Africana, Enfermedad Vesicular Porcina e Influenza Aviar Altamente Patógena, sacrificados en establecimientos oficialmente habilitados.
Granja porcina en Itabuna, Bahia | Foto: Joa Souza/Shutterstock
Cada nuevo mercado de esta naturaleza implica comercio bilateral. Definen parámetros zoosanitarios, certificados sanitarios, fitosanitarios y veterinarios e incluso ajustes en la producción en función de las costumbres sociales y religiosas de los países receptores.
Este es el caso de la carne halal exportada a países musulmanes . Halal significa permitido, lícito, autorizado por la Ley Islámica ( Shariah ). En Brasil, el certificado Halal es otorgado principalmente por la Cámara de Comercio Árabe-Brasileña y por organismos certificadores como Fambras Halal. Si el sistema de producción ha afectado la salud, el suelo, comprometido los recursos naturales o utilizado mano de obra infantil, no puede recibir el certificado Halal . Brasil es hoy el mayor exportador mundial de proteína halal y una referencia en este mercado. el mercado halalse estima en más de US$ 3 billones, principalmente en los 58 países de mayoría musulmana.
En África, el azúcar, la soja, el trigo, el maíz y las carnes representan el 87% de las importaciones de Brasil. También se importa arroz, frijol, harina de maíz y maní. De los 54 países de África, 38 importan productos brasileños , entre ellos genética animal, maquinaria y equipos agrícolas.
Desde enero de 2019, el gobierno brasileño ha abierto más de 200 nuevos mercados para productos agrícolas brasileños. En total, más de 50 países comenzaron a recibir alimentos
Brasil, con el 8% de la producción total mundial, es el segundo mayor exportador de granos del mundo (19%). A nivel mundial, China es el mayor socio comercial de la agroindustria: casi el 32% de las ventas al exterior del sector. Las principales compras son soja, carne (res, cerdo y pollo), celulosa, azúcar y algodón. Por otro lado, hay un número creciente de países que compran granos de Brasil. En soja, Irán, Vietnam, España, Japón, Tailandia y Turquía importan cantidades significativas. En trigo, el crecimiento de la producción nacional se reflejó en las exportaciones de cereales . Además de China, Arabia Saudita, Marruecos, Sudán y Egipto son destinos de exportación del trigo brasileño. En 2021, los países árabes importaron 240 mil toneladas de trigo. En 2022, el volumen superó el millón de toneladas.
Plantación de trigo en Paraná, Brasil | Foto: Alf Ribeiro/Shutterstock
Europa y Estados Unidos representaron el 16% y el 7% de las exportaciones de agronegocios brasileños en 2022 . Los 27 países de la Zona Euro compran productos forestales, café, frutas y jugo de naranja. Por otro lado, al igual que con los granos, los datos globales de ventas agrícolas externas apuntan a un 38% del total comprado por un grupo de más de 180 países con una pequeña participación individual. Juntos aumentaron su relevancia en 2022.
La agricultura nacional busca diversificar los destinos y las exportaciones brasileñas para reducir la concentración de las exportaciones en productos y países. Las aperturas de mercado son siempre el resultado de negociaciones bilaterales. Dan lugar a acuerdos sobre parámetros sanitarios y los correspondientes certificados sanitarios, fitosanitarios o veterinarios.
Desde enero de 2019, el gobierno brasileño ha abierto más de 200 nuevos mercados para productos agrícolas brasileños. En total, más de 50 países comenzaron a recibir alimentos y tecnología en un comercio agroindustrial cada vez más globalizado. Abrir el mercado no significa exportar inmediatamente . Sólo los trámites legales ya están resueltos. Hasta que lleguen los envíos, es necesario preparar a los productores y exportadores, atender las demandas de cada nuevo cliente, desarrollar la promoción comercial, etc.
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La ampliación de la canasta exportadora de productos agrícolas refuerza la participación brasileña en la seguridad alimentaria del planeta y mantiene superavitaria la balanza comercial brasileña con el resto del mundo. Sin agro, el balance sería negativo. Brasil gastaría más en importaciones y ganaría menos en exportaciones. Cuando esto sucede, el país se queda sin dólares, sin moneda. Tiene dificultades para importar bienes como vacunas, medicamentos, equipos e incluso alimentos. Es la crisis actual de Argentina.
Gracias al agronegocio, el saldo positivo de la balanza comercial brasileña sigue creciendo. En 2000, la agroindustria exportó US$ 20 mil millones. En 2022 presentó un máximo histórico de US$ 160 mil millones. El índice de precios de los productos exportados por la agroindustria creció 22,1%, con relación a 2021. Y el volumen embarcado, 8,1%. Las ventas de agronegocios al exterior representaron el 47,6% de las exportaciones totales de Brasil en 2022. Un aumento del 32% en comparación con 2021. Y un superávit comercial de alrededor de US$ 60 mil millones.
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La entrada neta de divisas o divisas permitió a Brasil aumentar las importaciones en otros sectores de la economía, sin presiones sobre el tipo de cambio. Incluso hubo una apreciación del real frente al dólar, del orden del 13%, a pesar de la disputa y las elecciones presidenciales en Brasil.
Las cooperativas son una de las vías para que los pequeños y medianos productores participen en la diversificación de las exportaciones. Ya representan casi el 10% de las agroexportaciones. Un convenio firmado en 2022 entre el Sistema OCB y la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones ( Apex-Brasil ) capacitará a 50 cooperativas con potencial exportador en las áreas de cafés especiales, frutas frescas, lácteos, miel y proteína animal.
Una paradoja para las exportaciones de agronegocios nacionales ocurrió, en marzo, durante un evento en Beijing, China. El nuevo presidente de la Apex, Jorge Viana, vinculó los problemas ambientales con la producción de granos y la ganadería en Brasil ( sic ). Viana afirmó: “Es necesario reconocer que Brasil tiene problemas ambientales”. Incluso buscó números para establecer una relación entre la agroindustria brasileña y la destrucción de la selva amazónica . Se opuso al optimismo del ministro de Agricultura, Carlos Fávaro, la víspera, cuya intervención había sido muy adecuada. La manifestación tuvo más repercusiones aquí que allá. Aspecto. Los productos brasileños exportados son la imagen del país en el exterior. Una vez más: es necesario buscar convergencias y paz en la tierra por parte de hombres de buena voluntad.
Colonia | Todo El Campo | El puerto de Nueva Palmira es el punto de salida del corredor fluvial que comienza en el puerto de Cáceres, en Brasil. Los ministerios de Transporte y Obras Públicas (MTOP) y de Relaciones Exteriores recibieron a delegaciones de Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay, en el marco de la LVIII Reunión de la Comisión del Acuerdo de la Hidrovía Paraguay-Paraná (Cáceres-Nueva Palmira), para analizar la situación actual.
La reunión se realizó del 17 y 19 de mayo, en Montevideo. De acuerdo a lo informado por la web de Presidencia, la comisión participa en el funcionamiento del acuerdo firmado en 1992, y el encuentro estuvo encabezado por el director del Área para Asuntos de Frontera, Limítrofes y Marítimos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Carlos Mata, y el director nacional de Transporte del MTOP, Pablo Labandera. También asistió a la jornada, desarrollada este viernes 19, el presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Juan Curbelo.
Entre los temas tratados está el del peaje impuesto por Argentina en el río Paraná. Las delegaciones analizaron la medida que afecta de forma particular a Paraguay y Bolivia ya que les genera a esos países un sobreprecio en la mercadería, así como las obras que realizan las autoridades argentinas para fundamentar el cobro.
Otra temática refiere a la longitud de las barcazas que atraviesan el corredor fluvial, informó Mata, y añadió que estos intercambios son permanentes.
Durante los dos días previos, distintos subgrupos de trabajo dialogaron acerca de temas específicos vinculados al presente y el futuro del acuerdo.
25 MILLONES DE TONELADAS EN 2022.
Labandera, en tanto, destacó que en 2022 se movilizaron más de 25 millones de toneladas de bienes, como minerales y granos, por la hidrovía, a la que calificó como uno de los procesos de integración más grandes de la región.
Sostuvo que el papel uruguayo en la inserción internacional es relevante, como punto de salida de los productos a través de la terminal de Nueva Palmira. En ese sentido, aseveró que se trata del principal puerto granelero del país y resaltó la experiencia de los actores públicos y privados en la logística.