El proyecto Semillas Agrodigitales ofrece la capacitación para adquirir el conocimiento preciso para el manejo de esas herramientas.
Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) lanzó una convocatoria dirigida a jóvenes rurales: Semillas Agrodigitales, que instrumenta la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) de esa secretaría de Estado, con el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Desarrollo Rural del MGAP entendió necesario impulsar acciones para reducir la brecha digital rural, fomentar el relevo generacional y fortalecer el rol de las juventudes rurales en la transformación tecnológica en la producción familiar. Para lograrlo se entiende necesario desarrollar trayectorias juveniles de desarrollo de capacidades, que permitan generar estas transformaciones desde los actores presentes en el territorio.
METAS DE LA CONVOCATORIA.
La presente convocatoria concursable, tiene como meta capacitar hasta 250 jóvenes, procurando presencia de todo el país y fomentando la participación de al menos 40% de mujeres.
Contribuir a la inclusión y transformación digital de la agricultura familiar del Uruguay, promoviendo trayectorias de formación que favorezcan la participación de jóvenes en la generación, adaptación y adopción de tecnologías aplicadas, fortaleciendo sus capacidades, la de sus organizaciones y generando oportunidades de desarrollo en el medio rural en contextos de cambio climático.
ACLARACIÓN.
La DGDR informó que el link de inscripción aún no está disponible, pero lo estará próximamente y en breve, por lo que se recomienda revisar las bases y los interesados preparar la información a ser presentada.
Algunas de las instituciones participantes fueron Embrapa de Brasil, Iniaf de Bolivia, INTA de Argentina y Agrosavia de Colombia.
Puerto Iguazú, Argentina | Todo El Campo | Puerto Iguazú fue sede de un encuentro de productores agrícolas, técnicos y representantes de instituciones de investigación de Argentina, Brasil, Bolivia y Colombia en el que participaron más de 200 personas. Se trató de un taller internacional sobre el proyecto Raíces, orientado a la conservación, el rescate y el mejoramiento genético participativo descentralizado de semillas criollas y nativas.
El encuentro formó parte de una iniciativa trinacional, enfocada hacia Argentina, Brasil y Bolivia, que promueve la integración entre investigación científica, prácticas agroecológicas y saberes populares y ha sido diseñada en alianza por distintos organismos internacionales. En esta oportunidad Colombia participó como país invitado.
El proyecto Raíces es financiado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), a partir de fondos suplementarios de la Unión Europea; su ejecución es responsabilidad del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
En Argentina beneficia a 1.200 familias de agricultores de las provincias de Misiones y Jujuy. Puerto Iguazú reunió experiencias territoriales diversas, con presencia de agricultores y técnicos de Misiones y Jujuy, junto a delegaciones del resto de los países mencionados.
En total, participaron más de 25 organizaciones de agricultores y pueblos originarios y otros productores guardianes de semilla que integran el proyecto, así como referentes de diez instituciones académicas de Misiones.
Algunas de las instituciones participantes fueron Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) de Bolivia, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina y la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Agrosavia), consolidando así un espacio de articulación entre ciencia, territorio y agricultores.
INTERCAMBIO REGIONAL CON FOCO EN LOS AGRICULTORES.
El taller sirvió para compartir y profundizar estrategias de conservación, producción, circulación y uso de variedades de semillas adaptadas a distintos contextos ambientales.
Se realizaron exposiciones técnicas y capacitaciones a cargo de especialistas regionales, entre ellos el investigador de Embrapa, Altair Machado, referente en mejoramiento genético participativo descentralizado, quien abordó metodologías para el desarrollo de variedades adaptadas a condiciones locales a partir de la agrobiodiversidad local.
También se generaron espacios de intercambio entre organizaciones de los distintos países, donde se compartieron experiencias vinculadas a la conservación de semillas, su distribución y su comercialización, así como los desafíos que plantea la normativa vigente para su registro y circulación.
La investigadora de INTA Cerro Azul y responsable del proyecto en Argentina, Silvina Fariza, destacó que “el enfoque es acompañar a los agricultores en sus chacras, usando sus semillas y respondiendo a sus necesidades, para que puedan mejorar, conservar y comercializar semillas criollas bajo la normativa vigente”.
Desde Colombia, la productora y guardiana de semillas María Belma Echavarría destacó el valor de resignificar el mejoramiento desde la práctica: “Para nosotros es nuevo hablar de mejoramiento, porque nos hicieron creer que eso se hace en laboratorio y por científicos. Sin embargo, vemos que lo que nuestros antepasados hicieron desde hace miles de años también es mejoramiento”. Durante la jornada, en el paraje Santa Cruz del Monte, se llevó adelante de manera colectiva la cosecha de espigas de maíz previamente seleccionadas, y se trabajó sobre una variedad criolla conocida como “100 días”, un material que presenta buen rendimiento, alta adaptación a condiciones climáticas variables, y una destacada resistencia a plagas y enfermedades. (Con datos de IICA).
La suba de los fertilizantes volvió a poner el tema en consideración, varios estudios revelan que la orina puede convertirse en un fertilizante sostenible.
Montevideo | Todo El Campo | Desde hace años científicos de diversos orígenes y de todas partes del mundo desarrollan diversas investigaciones buscando transformar la orina humana en fertilizantes.
En las últimas semanas, la guerra en Irán que disparó los precios de los fertilizantes, lo que ha vuelto poner en relieve esas investigaciones y medios de comunicación de todo el mundo se han hecho eco.
Una de las investigaciones es la que está llevando a cabo un grupo de investigadores de la Universidad de Surrey (de Inglaterra) que divulgó un trabajo sobre la orina humana que “podría ayudar a abordar los desafíos globales de fertilizantes y aguas residuales”, según un estudio
Es un producto que se elimina sin pensar en su potencial: podría ser clave para hacer que la agricultura y el tratamiento de aguas residuales sean más sostenibles y eficientes energéticamente.
La orina apenas representa el 1% de las aguas residuales, pero contiene la mayoría de los nutrientes esenciales para las plantas, incluyendo nitrógeno, fósforo y potasio.
En un estudio publicado en Journal of Environmental Chemical Engineering, los investigadores profundizaron en cómo estos nutrientes pueden recuperarse y reutilizarse concentrando la orina en un arroyo rico en fertilizantes.
Utilizando un proceso de baja energía conocido como ósmosis directa, el equipo pudo eliminar agua y retener altos niveles de nutrientes sin las demandas energéticas de las tecnologías convencionales de tratamiento de aguas residuales. El enfoque podría reducir la carga sobre las plantas de tratamiento al tiempo que apoya una producción más sostenible de fertilizantes.
El Dr. Siddharth Gadkari, profesor de Ingeniería de Procesos Químicos comentó: “Es extraño decirlo, pero tiene la ventaja añadida de ser cierto: nuestra orina es un recurso poco aprovechado. Aunque contiene los nutrientes clave que necesitamos para la agricultura, actualmente lo tratamos como un residuo. Nuestra investigación demuestra que, con el enfoque de tratamiento adecuado, podemos recuperar estos nutrientes de forma eficiente mientras reducimos la demanda energética del tratamiento de aguas residuales”.
La investigación no está libre de desafíos. Uno e importante es que cuando se usan filtros especiales (llamados membranas) para limpiar o aprovechar la orina, con el tiempo éstos van acumulando material biológico (como bacterias) y orgánico (como restos de la propia orina). Así el filtro se tapa y reduce su funcionamiento. El estudio analizó cómo mejorar ese proceso para que sea eficiente.
“El equipo de investigación descubrió que pasos simples de pretratamiento, como la filtración, pueden mejorar significativamente el rendimiento, mientras que la mayoría de las incrustaciones pueden revertirse mediante la limpieza, haciendo el sistema más viable para un uso prolongado”, se afirmó desde la Universidad, cuyo trabajo se realizó en conjunto con la Universidad de KwaZulu-Natal (de Sudáfrica), donde ya se están explorando a gran escala los sistemas de orina separados por fuente.
Los investigadores creen que su trabajo podría ayudar a reducir la dependencia de la producción intensiva en energía de fertilizantes, disminuir las emisiones de carbono y apoyar una gestión más sostenible del agua y los nutrientes a nivel mundial.
Ubicada en el Ártico, la bóveda es una copia de seguridad global de los cultivos esenciales para la alimentación. Almacena millones de muestras agrícolas de todo el mundo para proteger la biodiversidad frente a guerras o desastres naturales.
Cristóbal Baeza | BBVA | Todo El Campo | La puerta del Ártico parece un buen lugar para proteger la biodiversidad. El archipiélago noruego de Svalbard es el último trozo de tierra firme antes de llegar al Polo Norte. Un congelador natural asegurado por el permafrost (capa de suelo permanentemente congelado), de difícil acceso, neutral -aunque administrativamente pertenece a Noruega es considerado territorio internacional- y con una escasa población de 2.000 habitantes superada por el número de osos polares (algo más de 3.000). Condiciones óptimas para almacenar el mayor inventario de semillas del mundo.
La estructura visible del Banco aviva su misterio como botón de reinicio de la agricultura. Un juego de luces verdes, una puerta blindada y apenas unos metros de pasillo que no hacen pensar que en el interior de la montaña se extienden tres depósitos con capacidad para almacenar 4,5 millones de variedades de cultivos. El búnker interior donde se almacenan las semillas está a 150 metros de profundidad, construido a prueba de terremotos y volcanes, protegido de la radiación solar y a una temperatura constante de -18˚C.
“Actualmente custodiamos más de 1,3 millones de muestras de semillas. Como cada muestra contiene una media de 500 semillas, significa que aquí dentro albergamos cientos de millones de simientes de alrededor de mil cultivos diferentes y más de 6.500 especies botánicas distintas”, explica orgulloso el equipo de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard.
Åsmund Asdal (en la foto), el guardián, es una de las pocas personas que tiene las llaves del Banco Global, el código de entrada para ser más precisos. Trabaja en NordGen, el banco genético para los países nórdicos que además custodia el Banco Global. “Nuestro objetivo final es tener aquí una copia de cada semilla conservada en cualquiera de los bancos genéticos repartidos por todo el mundo. Esto supondría tener entre 2 y 3 millones de muestras únicas”, afirma a los pies del Banco Global horas antes de abrirlo para recibir nuevas semillas. Una tarea que repiten un par de veces al año para alimentar su enorme colección.
CÓMO FUNCIONA EL BANCO GLOBAL DE SEMILLAS DE SVALBARD.
El aspecto rudo de Åsmund contribuye a acrecentar la leyenda de este lugar. Él por su parte huye de halo de misterio que envuelve la bóveda y lo aleja de amenazas zombis o presagios apocalípticos. “Alrededor de todo el mundo existen cientos, quizás miles, de bancos genéticos que guardan importantes colecciones de semillas. Recursos genéticos necesarios para los cultivos, la agricultura y la investigación. Por razones de seguridad, estos bancos genéticos producen copias de sus semillas que envían para almacenarlas aquí en Svalbard”, aclara.
“Si tienes copias de seguridad en otros lugares tendrás la certeza de que no se van a perder”, asevera. Las muestras aquí almacenadas funcionan como un ‘back up’ para esos bancos genéticos, que pueden acudir a recuperarlas en caso de pérdida. Algo que puede ayudar a producir variedades y alimentos en peligro de extinción por razones climáticas o el factor humano.
Por su naturaleza, el banco solo abre sus puertas para recibir semillas. En muy pocas ocasiones, y siempre por malas noticias, las ha abierto en sentido contrario: en 2015 cuando la guerra en Siria destruyó el banco genético de Alepo o cuando ese mismo año Nepal reclamó sus depósitos para recuperar cultivos nativos perdidos durante un importante terremoto. Dos ejemplos que explican y justifican la existencia del Banco Global.
POR QUÉ CONSERVAR VARIEDADES DE SEMILLAS ES CLAVE PARA LA AGRICULTURA.
Variedades que llegan de todas las partes del mundo y de un total de más de 130 instituciones depositantes: “Tenemos depósitos de los 10 grandes centros internacionales, con varios cientos de miles de muestras de semillas, de bancos genéticos nacionales y regionales de todo el planeta”.
“Realmente no hay especies raras en el interior de la bóveda”, comenta Åsmund. “No tenemos semillas raras, tenemos genotipos raros”, y pone como ejemplo las 200.000 muestras de trigo que almacenan y cubren toda la diversidad existente de trigo en el mundo, algo crucial para la producción.
Actualmente, la agricultura moderna está basada en el cultivo de muy pocas variedades de semillas, pero muy productivas. La rentabilidad se ha impuesto a la conservación de la biodiversidad. Pero, como recuerda Åsmund, esto puede tener consecuencias muy peligrosas. “Lo sucedido en Irlanda es un gran ejemplo. Muestra cómo el cultivo de una o dos variedades de patata es algo muy vulnerable. Si aparece una nueva enfermedad, todas las patatas se verán afectadas. Si cultivas diversas variedades, diversos genotipos, algunas probablemente resistirán a esa enfermedad”, explica en referencia a la gran hambruna que sufrió el país en 1945 y que desencadenó una crisis económica, cerca de un millón de muertes y una importante ola migratoria.
POR QUÉ LA PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD AMENAZA LA ALIMENTACIÓN MUNDIAL.
“El Banco Global de Semillas de Svalbard es un tesoro, es algo totalmente único y que tenemos que cuidar”, revela Lise Lykke Steffensen. Y sabe de lo que habla. Lise participó activamente en el movimiento de la cocina nórdica y ahora, desde la dirección de NordGen, continúa su lucha para visibilizar las graves consecuencias derivadas de la pérdida de cultivos. “El cambio climático es una realidad, lo ves al asomarte a la ventana, lo sientes en la temperatura, vemos que hay sequías, olas de calor, lluvias… La pérdida de biodiversidad no es tan evidente, pero es así”, explica.
En el caso de biodiversidad no es tan palpable aunque “la biodiversidad es muy importante para nuestra vida diaria, solo hay que pensar en el oxígeno que nos proporcionan las plantas, los alimentos que obtenemos para poder comer o alimentar a los animales, los combustibles que nos proporciona para tener energía o también en las fibras para fabricar ropa. Cada nuevo informe que hemos recibido en los últimos 20 años así lo confirma: estamos perdiendo la biodiversidad y tenemos que hacer algo”.
Ese papel evangelizador es una de las principales funciones de NordGen, cuya prioridad es llenar los estantes del Banco Global con los más de 7,1 millones estimados de diferentes plantas y cultivos existentes. Una tarea fundamental pero no suficiente. “Podemos decir que el Banco Global es el lugar donde almacenamos biodiversidad pero tenemos que pensar en la biodiversidad en nuestras acciones diarias”, asevera. “Es muy importante que protejamos la biodiversidad. Y todos podemos contribuir eligiendo variedades, buscando diferentes opciones en nuestra compra diaria, preguntando por otras variedades, no basar nuestra alimentación en un tipo de variedad”, enumera. Solo hay que esperar que no sea demasiado tarde. Apostar por estas prácticas y por la concienciación es sin duda una prioridad. Y mientras esto sucede, el Banco Global de Semillas de Svalbard seguirá tejiendo su plan B y volverá a abrir sus puertas para recibir más muestras. Cada semilla que entre será una nueva especie a salvo.
LA BÓVEDA GLOBAL DE SEMILLAS DE SVALBARD, PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS 2026.
En mayo de 2026, la Bóveda Global de Semillas de Svalbard ha sido galardonada de forma unánime con el prestigioso Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional. El jurado ha querido reconocer la «cooperación silenciosa de esta infraestructura crítica y estratégica como legado para las generaciones futuras», ensalzándolo como un ejemplo extraordinario de multilateralismo eficaz. Este premio subraya que la protección de la seguridad alimentaria del mañana no depende de la acción aislada de un único gobierno, sino de una alianza viva y solidaria entre decenas de países, organizaciones internacionales y comunidades científicas decididas a blindar el conocimiento agrícola milenario de la humanidad.
El viernes pasado la detección había ocurrido a 50 km, ahora, cuatro días después, es de tan solo 40 km de la frontera con Estados Unidos. Rollins enfatizó que es la primera vez que se detecta tan próxima a la frontera.
Washington, Estados Unidos | Todo El Campo | El martes 2 de junio, Brooke Rollins (foto), secretaria de Agricultura de Estados Unidos (USDA) convocó a la prensa a efectos de actualizar de forma completa respecto a la situación de la plaga de la mosca responsable de la bichera.
La conferencia de prensa no fue presencial, se realizó a través de un video en tiempo real.
El insecto se está acercando a la frontera sur de Estados Unidos, en su límite con México. “Una amenaza que podría devastar potencialmente la agricultura, el ganado y la vida silvestre estadounidenses”, advirtió la jerarca en su cuenta de X.
Actualmente la enfermedad no se encuentra en Estados Unidos, no obstante, hay que considerar que el insecto se detectó a 40 km del límite fronterizo, y que se teme el ingreso del insecto al país porque podría causar daños económicos en millones de dólares.
El viernes pasado la detección había ocurrido a 50 km, ahora, cuatro días después, es de tan solo 40 km de la frontera con Estados Unidos. Rollins enfatizó que es la primera vez que se detecta tan próxima a la frontera.
Como “en la administración (estadounidense, liderada por Donald) Trump, la transparencia es innegociable”, el USDA desea mantener al público informado y “actualizado en tiempo real, desmintiendo rumores y exponiendo los hechos sobre exactamente lo que nosotros y nuestros socios estatales estamos haciendo para proteger la agricultura, el ganado y la vida silvestre estadounidenses”, agregó.
El gusano fue localizado en una cabra de cinco años en el estado mexicano de Coahuila, por lo que la amenaza a otras especies, entre ellas las proveedoras de carne, se incrementa.
Just held a virtual NWS briefing call with over 700 attendees from media to stakeholders to elected officials, to deliver a full update on the flesh-eating New World Screwworm pest as it nears our southern border — a threat that could potentially devastate American agriculture,… pic.twitter.com/EHJeWoTH7s
— Secretary Brooke Rollins (@SecRollins) June 2, 2026
La investigación científica aparece como uno de los pilares para respaldar atributos como calidad, trazabilidad y sostenibilidad, que hoy aportan valor y diferencian a la carne uruguaya en el mundo.
Montevideo | Todo El Campo | La carne uruguaya tiene la posibilidad de acceder hoy a más de 100 mercados internacionales. Ese posicionamiento refleja la vasta tradición ganadera del país, pero también el importante rol de la investigación que da soporte al rubro. Por eso, en el marco del Día Nacional de la Carne, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) compartió algunas líneas de trabajo que lleva adelante para aportar valor e información robusta a uno de los principales productos de exportación del Uruguay.
“La calidad de la carne es un concepto difícil de definir porque depende de las experiencias previas de los consumidores, de factores culturales y sociales, y hasta de las capacidades perceptivas de cada persona”, explicó el investigador del Sistema Ganadero Extensivo y del área de Agroalimentos de INIA, Santiago Luzardo.
Aunque las preferencias cambian según el destino y el consumidor, existen atributos que son importantes al momento de seleccionar la carne. El color de la carne y de la grasa son los primeros aspectos que observa el consumidor en la góndola del supermercado o en la carnicería. Luego, una vez que la cocina, entran en juego las características organolépticas, muchas de ellas afectadas por la alimentación del ganado, la genética, la edad del animal, la maduración y hasta el tipo de cocción.
Sobre esos aspectos, INIA genera información y tecnologías desde mediados de la década de 1990, buscando contribuir a la competitividad de la cadena cárnica y responder a las demandas de los consumidores.
El Instituto ha liderado proyectos sobre distintos tipos de maduración de la carne y su combinación con el congelado, especialmente vinculados a la vida útil del producto para exportación. También viene desarrollando líneas de trabajo sobre la deposición de grasa intramuscular o marbling, un atributo muy valorado en algunos mercados, explicó Luzardo. Para ello, se investiga desde las fases de cría, recría y engorde, combinando genética y diferentes estrategias nutricionales para producir carnes con mayores niveles de grasa intramuscular.
En el caso de la terneza, es una de las características estimada instrumentalmente (fuerza de corte) que se evalúa en la mayoría de los proyectos de investigación de INIA vinculados a calidad de carne. “A esto se suman estudios sobre las características intrínsecas de la carne desde el punto de vista nutricional y de sus atributos organolépticos, generando información científica que contribuye al posicionamiento de las carnes uruguayas en los mercados internacionales”, detalló Luzardo.
SIEMPRE HAY MARGEN DE MEJORA.
A la calidad sensorial se suman hoy nuevas exigencias vinculadas a sostenibilidad, bienestar animal, emisiones de gases de efecto invernadero, inocuidad y trazabilidad, que no solo provienen de los mercados, sino de la sociedad, volviendo fundamental la información que aporta la ciencia para dar sustento objetivo a la calidad de la producción cárnica nacional.
En esa línea, la directora del Sistema Ganadero Extensivo de INIA, Elly Navajas, detalló que el instituto impulsa proyectos sobre emisiones de gases de efecto invernadero, huella de carbono, servicios ecosistémicos e indicadores ambientales, buscando reducir emisiones sin afectar la producción. “Los trabajos incluyen enfoques específicos -como el uso de aditivos o el estudio del rol de especies forrajeras como Lotus- y abordajes integrados de sistemas de producción. Hay que cuantificar apropiadamente para poder diferenciar la producción por su sostenibilidad frente a los consumidores”, remarcó.
Además, INIA trabaja históricamente en los procesos de producción “de tranqueras hacia adentro”, investigando aspectos de manejo, genética, nutrición y sanidad animal. “La Plataforma de Salud Animal desarrolla líneas vinculadas a inocuidad y reducción del uso de químicos en tratamientos sanitarios, buscando beneficios tanto para el ambiente, como para la salud humana, bajo el enfoque de “Una Salud”, detalló Navajas.
La referente también mencionó que el instituto participa actualmente en validaciones experimentales para la denominada “Trazabilidad 2.0”, aportando capacidades técnicas y científicas para la actualización del sistema nacional.
“La carne uruguaya está muy bien posicionada a nivel mundial, aunque siempre existen áreas de mejora”, afirmó Luzardo. Para el investigador, el futuro exige profundizar en ciertas áreas de conocimiento para sostener el posicionamiento internacional de Uruguay. “Deberíamos avanzar en estudios sobre el desarrollo del flavor de la carne, estrategias para prolongar la vida útil de la carne enfriada, tecnologías para mejorar la terneza y estudios sobre preferencias de consumidores en los principales mercados de exportación”, afirmó. En un escenario internacional cada vez más exigente, donde los mercados y los consumidores buscan no solo alimentos de calidad, sino también información verificable sobre cómo fueron producidos, la investigación científica aparece como uno de los pilares para respaldar atributos como calidad, trazabilidad y sostenibilidad, que hoy aportan valor y diferencian a la carne uruguaya en el mundo.