En la reunión los empresarios pusieron el foco en la conflictividad laboral y el puerto; también pidieron un debate serio sobre la jornada laboral y reclamaron políticas de largo plazo en energía y logística.
Montevideo | Todo El Campo | La Confederación de Cámaras Empresariales (CCE) mantuvo este martes 18 de agosto una reunión con el presidente Yamandú Orsi, en la que planteó su visión sobre la conflictividad laboral, la discusión en torno a la reducción de la jornada de trabajo y los desafíos que enfrenta Uruguay en materia de competitividad.
Del encuentro se destacan, entre otros temas, la conflictividad laboral creciente: preocupación por el impacto en cadenas productivas y en la capacidad del país para producir y competir.
Situación del puerto de Montevideo que acumuló casi 33 días de paralización en 2026, el doble que en 2024 y cercano a los 36 de 2025, afectando logística, importaciones, exportaciones y transbordos.
Los costos y las pérdidas: las interrupciones generan costos directos y comerciales, con estimaciones de pérdidas en decenas de millones de dólares.
El daño por la mala imagen y pérdida de confiabilidad internacional en el país debido a las las demoras en contenedores afectan la reputación de Uruguay como socio confiable en comercio internacional.
La reducción de la jornada laboral que el gobierno no impulsa; la CCE pide análisis sectoriales y evitar soluciones uniformes. Se señaló también que las cámaras empresariales están evaluando impactos económicos y productivos de cambios en la organización del tiempo de trabajo.
En competitividad se valoró el proyecto de ley en estudio, pero en la CCE consideran que las medidas actuales son solo un primer paso y no mueven la aguja por sí solas.
Y las prioridades estructurales: energía y logística son los ejes críticos para mejorar productividad, atraer inversión y generar empleo.
CCE SE REUNIÓN CON EL PRESIDENTE ORSI POR LA CONFLICTIVIDAD LABORAL Y PUSO FOCO EN LA COMPETITIVIDAD.
Del encuentro entre la Confederación de Cámaras Empresariales (CCE) y el presidente Yamandú Orsi participaron el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone. La delegación de la CCE fue encabezada por su presidente, Leonardo Loureiro que fue acompañado por el presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Rafael Ferber; el presidente de la Cámara de Industrias, Leonardo García, y el presidente de la Intergremial de Transporte de Carga, Ignacio Asumendi.
A la salida de la reunión, Loureiro señaló que la creciente conflictividad laboral es uno de los temas que el sector empresarial observa con mayor preocupación, por sus efectos sobre distintas cadenas de actividad y sobre la capacidad del país para producir, comerciar y competir. “Es algo que estamos viendo con mucha preocupación”, afirmó.
EL IMPACTO DE LA CONFLICTIVIDAD.
Consultado particularmente sobre la situación del puerto de Montevideo, Loureiro puso el foco en las consecuencias que las interrupciones de actividad tienen mucho más allá del propio sector portuario.
Según señaló, en lo que va del año el puerto acumula casi 33 días de paralización, una cifra que, de acuerdo con los datos manejados por la CCE, duplica la registrada en 2024 y se acerca a los más de 36 días de 2025.
“Eso afecta a toda la cadena: desde el transporte y la logística hasta los operadores de carga, la importación, la exportación y el transbordo. Afecta a todos los sectores de la actividad económica”, sostuvo.
Loureiro agregó que estas situaciones implican costos directos para las empresas, pero también consecuencias comerciales y dificultades para preservar la imagen y confiabilidad del país.
Como ejemplo, explicó que la demora de un contenedor puede determinar la pérdida de una operación, modificaciones en las condiciones de venta, mayores tiempos de almacenamiento o cambios en el destino y las características de una mercadería.
Si bien aclaró que la CCE no cuenta aún con una cuantificación global de esas pérdidas, estimó a título personal que los costos acumulados podrían ubicarse en “decenas de millones de dólares”.
REDUCCIÓN DE LA JORNADA LABORAL.
Otro de los asuntos planteados fue la discusión sobre una eventual reducción de la jornada laboral.
Loureiro sostuvo que, de acuerdo con lo transmitido durante el encuentro, el Gobierno no está promoviendo actualmente una reducción generalizada de la jornada, sino el análisis y la discusión del tema.
“El gobierno no está promoviendo el tema de la reducción de la jornada laboral. Sí se está promoviendo el análisis y la discusión de un tema que hay que tratar”, explicó.
Desde la CCE se planteó que cualquier análisis debe contemplar las realidades particulares de cada actividad económica y evitar soluciones uniformes para sectores con estructuras productivas, necesidades de personal y niveles de capacitación diferentes.
“No es un tema que se pueda aplicar a todos los sectores de actividad económica”, señaló Loureiro.
En ese sentido, informó que distintas cámaras empresariales se encuentran realizando estudios especializados para analizar los posibles impactos económicos, productivos y laborales de eventuales cambios en la organización del tiempo de trabajo.
Sobre el acuerdo alcanzado en el sector de la construcción, Loureiro sostuvo que responde a antecedentes y características particulares de esa actividad y que no resulta posible trasladarlo automáticamente al resto de los sectores.
COMPETITIVIDAD: ENERGÍA Y LOGÍSTICA COMO PRIORIDADES.
La competitividad ocupó también una parte relevante del encuentro.
Loureiro valoró el proceso de diálogo y participación que derivó en el proyecto de ley de competitividad actualmente a estudio del Parlamento, pero sostuvo que las medidas incluidas hasta el momento representan solamente una primera parte de los cambios que Uruguay necesita.
La iniciativa, explicó, permite simplificar trámites, reducir algunos costos y acelerar procesos, pero por sí sola “no mueve la aguja” de la competitividad del país.
Para la CCE, los principales desafíos estructurales se encuentran en áreas como la energía y la logística.
En materia logística, Loureiro señaló que el funcionamiento del puerto constituye un componente central para la competitividad de numerosas actividades productivas.
En energía, la conversación incluyó los costos de la electricidad y los combustibles, así como el impacto que tienen los marcos regulatorios y los distintos mecanismos de subsidios sobre los precios que finalmente afrontan las empresas.
“Donde hay que trabajar muy fuerte es en energía y logística”, afirmó.
La CCE viene planteando la necesidad de abordar estos temas con una mirada transversal y de largo plazo, promoviendo condiciones que permitan aumentar la productividad, estimular la inversión y generar más oportunidades de crecimiento y empleo para el país.
La medida alcanza a 246 operarios con vigencia retroactiva desde marzo. La medida busca dar alivio a las familias afectadas y tiempo institucional para encontrar una solución de fondo.
Salto | Todo El Campo | El diputado Horacio de Brum (Partido Colorado) solicitó en nota dirigida al presidente de la Cámara, diputado Rodrigo Goñi, que se respalde a las familias afectadas por la situación laboral en la industria frigorífica en el departamento con una nueva extensión del subsidio por desempleo para 246 operarios pertenecientes a la empresa Somicar SA – FrigoSalto.
La propuesta del legislador plantea otorgar una prórroga por el término de seis meses, con vigencia retroactiva desde el 1° de marzo de 2026.
El amparo alcanzará a 246 trabajadores, entre los cuales 179 se encuentran bajo la modalidad de desempleo total y 67 en régimen parcial.
La prolongación de las dificultades en FrigoSalto siguen causando incertidumbre laboral y económica a las familias de los trabajadores.
El subsidio no debe interpretarse de forma aislada, sino como una pieza fundamental para la economía salteña, entendiendo que es una actividad que dinamiza a diversos sectores vinculados a la cadena productiva del norte del país.
Una nueva prórroga de seis meses dará el margen institucional necesario para buscar una solución de fondo a la problemática de la empresa afectada, expresó De Brum.
Los proyectos seleccionados, entre casi ochenta presentados, tendrán una duración de cinco años y podrán recibir hasta $ 9.300.000, cubriendo el 100% de su costo total.
Montevideo | Todo El Campo | Cinco proyectos de investigadores e investigadoras del Instituto Clemente Estable fueron seleccionados por el Fondo Ida Holz, una iniciativa de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) destinada a impulsar la investigación científica de excelencia y fortalecer las capacidades del sistema científico-tecnológico nacional.
El Fondo Ida Holz apoya proyectos que generen conocimiento original, contribuyan al fortalecimiento de la ciencia y la tecnología en Uruguay y potencien el desarrollo de capacidades en el país.
Los proyectos seleccionados, entre casi ochenta presentados, tendrán una duración de cinco años y podrán recibir hasta $ 9.300.000, cubriendo el 100% de su costo total.
Además del financiamiento de los proyectos, el fondo contempla el apoyo a la formación de nuevos investigadores mediante dos becas de doctorado nacional, de hasta 36 meses cada una, y una beca de posdoctorado nacional, de hasta 24 meses.
Las propuestas seleccionadas con participación de investigadores del Instituto Clemente Estable abarcan diferentes áreas de investigación: desde la calidad ambiental y la producción agropecuaria hasta la salud de los polinizadores, la reparación de lesiones de la médula espinal y el aprovechamiento sostenible de residuos.
PROYECTOS SELECCIONADOS.
Florece: Floraciones de Cianobacterias en la Era de la Contaminación Múltiple. Responsables: Claudia Piccini Ferrín y Carla Cecilia Kruk Gencarelli.
Estrategias de resistencia y manejo sustentable de enfermedades en papa y tomate: integración de recursos genéticos, genómica funcional, microbioma y bioinsumos. Responsables: Inés Ponce de León Tadeo y María Inés Siri Tomás.
Salud de los polinizadores en sistemas agrícolas: una mirada integral para comprender y mitigar el impacto de los plaguicidas. Responsables: Karina Antúnez Claustre y Ciro Invernizzi Castillo.
Rol de la Cx26 en la biología de un nicho de células madre latentes y su impacto en la autorreparación tras una lesión de la médula espinal. Responsables: Raúl Russo Blanc y Fernando Alvarez Valin.
Biorrefinerías territoriales: transformando residuos en valor para el desarrollo sostenible de Uruguay. Responsables: Angela Cabezas Da Rosa de la Universidad Tecnológica, Instituto Tecnológico Regional Centro-Sur, con participación de Claudia Etchebehere Arenas, investigadora del Instituto Clemente Estable.
La selección de estas propuestas constituye un reconocimiento a la trayectoria y capacidad de los equipos de investigación y destaca, a su vez, la participación de investigadores e investigadoras del instituto en proyectos que abordan algunos de los principales desafíos científicos y tecnológicos del país.
FONDO IDA HOLZ.
El Fondo Ida Holz es un instrumento de financiamiento público en Uruguay diseñado para impulsar la investigación científica de excelencia a largo plazo en todas las áreas del conocimiento. Fue creado en 2025.
Ida Holz Bard es una ingeniera, informática y profesora uruguaya conocida popularmente como “la madre de internet” debido a su rol fundamental en la conectividad del país y de América Latina.
Nacida en Montevideo en 1935, formó parte de las primeras generaciones universitarias dedicadas a la computación en la región.
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En la foto de portada, estudiantes de UTEC construyendo una celda de energía con sedimentos microbianos.
Análisis de Rosgan. Se observa un contexto potencialmente favorable para la inversión en producción.
Rosario, Santa Fe, Argentina | Todo El Campo | El último análisis de Rosgan indica que el endeudamiento de las empresas ganaderas argentinas alcanzó un récord histórico al superar los US$ 1.562 millones, con un crecimiento acelerado tanto en volumen como en la proporción de préstamos en dólares. La estabilidad cambiaria y el diferencial de tasas reales entre pesos y moneda extranjera impulsaron la toma de crédito, aunque el contexto electoral agrega incertidumbre sobre su sostenibilidad. En paralelo, la suba del valor del ternero -68% en el último año- mejora la ecuación de rentabilidad y refuerza el atractivo de apalancar inversiones productivas, siempre que los plazos de financiación se adapten a los ciclos largos de la actividad ganadera.
Los cinco puntos destacados del análisis Rosgan son:
1) La deuda ganadera alcanzó un récord histórico: US$ 1.562 millones, el nivel más alto en 20 años.
2) Creció la proporción de préstamos en dólares: hoy 43% frente al 22% en 2024.
3) Tasas en pesos: 53% anual con inflación al 33%, costo real positivo cercano al 15%.
4) Tasas en dólares: 6% anual con inflación del 7,5%, costo real negativo (-1,6%).
5) Rentabilidad: el ternero subió 68% en un año, superando el costo financiero y favoreciendo inversión productiva.
Informe Rosgan – Según se desprende de los datos publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), los saldos de deuda provenientes de préstamos contraídos por empresas ganaderas alcanzan -medidos en dólares- su nivel máximo de los últimos 20 años, superando incluso los registros alcanzados entre fines de 2017 y comienzos de 2018, cuando se registró otro de los momentos de mayor expansión del crédito bancario.
Esta situación surge al analizar la evolución de los pasivos contraídos por las empresas ganaderas con entidades financieras, a partir de los saldos pendientes por actividad económica publicados por el BCRA al cierre del segundo trimestre del año.
Como primer punto a destacar, desde comienzos de 2024 hasta la actualidad se observa un crecimiento prácticamente ininterrumpido de los saldos adeudados por las empresas del sector. Según la estadística publicada al 30 de junio de este año, los préstamos bancarios otorgados a empresas ganaderas -específicamente aquellas dedicadas a la cría de ganado vacuno, excepto cabañas- ascienden a un total de US$ 1.562 millones. Esto representa una expansión del 38% durante los primeros seis meses del año y del 47% respecto de los saldos registrados doce meses atrás.
A priori, los números absolutos muestran que, desde comienzos de 2024, los saldos de deuda contraídos por las empresas del sector se han más que triplicado, al pasar de menos de US$ 500 millones a los actuales US$ 1.562 millones. No obstante, es válido aclarar que, puesto que los saldos se expresan en dólares a efectos de homogeneizar la comparación, la variación de los montos mencionados puede reflejar tanto cambios en el volumen de crédito como movimientos en el tipo de cambio y en la composición monetaria de dichos préstamos.
A su vez, otro aspecto a destacar es el fuerte crecimiento observado en la proporción de préstamos nominados en moneda extranjera. Actualmente, el 43% de los saldos adeudados corresponde a este tipo de operaciones, frente al 30% registrado un año atrás, el 22% en junio de 2024 y menos del 10% durante los dos años previos.
Si bien la estabilidad cambiaria registrada durante el último año, junto con el menor costo nominal de las financiaciones en dólares, favorecieron las condiciones para la toma de este tipo de préstamos, también se observa una ventaja muy clara al comparar las tasas reales de las financiaciones nominadas en dólares y en pesos.
Según la estadística publicada por el BCRA correspondiente al segundo trimestre del año, la tasa promedio a la que accedía al crédito el sector ganadero rondaba el 53% anual para los préstamos en pesos. Si bien es cierto que la historia reciente nos remite a tasas de hasta tres dígitos, especialmente durante el último tramo de 2023, previo al cambio de gobierno, la realidad es que, por entonces, la inflación en pesos llegaba a duplicar ese costo, por lo que el costo real del dinero resultaba negativo.
Hoy, con una inflación promedio fluctuando en torno al 33% anual, la diferencia simple es efectivamente 20 puntos porcentuales. Un año atrás, aún con una tasa nominal más baja, del 47%, pero con una inflación que todavía fluctuaba en torno al 39% anual, arrojaba una diferencia de apenas 8 puntos porcentuales, brecha que prácticamente se duplicó durante el último año.
En términos reales, considerando la relación entre ambas tasas, el costo financiero se ubica en torno al 15% anual frente al 6% resultante, un año atrás.
Distinto es el caso de las tasas nominadas en moneda extranjera. Según la estadística publicada por el BCRA correspondiente al segundo trimestre del año, la tasa promedio a la que accedía al crédito el sector ganadero rondaba el 6% anual para los préstamos en dólares, apenas 2 puntos porcentuales por debajo de lo registrado un año atrás. Sin embargo, al considerar la variación del tipo de cambio, tenemos que la inflación en dólares durante este último periodo fue del 7,5% anual, lo que se traduce en una tasa real negativa, para préstamos contraídos en moneda extranjera.
En este contexto, mientras que dos años atrás la inflación en pesos licuaba gran parte del costo financiero de la deuda contraída en moneda nacional, hoy este costo real aumentó significativamente. En tanto, la mayor estabilidad del tipo de cambio frente a la variación del resto de los precios nominados en moneda nacional genera una inflación en dólares superior al costo de contraer financiación nominada en moneda extranjera. De este modo, la ecuación se invierte y la tasa real en dólares se torna ligeramente negativa, (-1,6% anual).
Claro está que, a medida que nos acerquemos al período electoral, estas alternativas de financiación vuelven a tornarse más riesgosas ante eventuales movimientos del tipo de cambio, en un contexto en el que la incertidumbre política tiende a crecer, más allá de la contención que genera la estabilidad de las variables macroeconómicas.
No obstante, más allá del costo real que naturalmente debe tener el dinero en un contexto en el que las tasas pagadas por tomar financiación vuelven a ser positivas para cualquier actividad productiva, lo que el productor ganadero no debería dejar de contrastar es qué rendimiento genera efectivamente esa financiación dentro de su actividad.
En este sentido, el valor del ternero —por tomar la categoría de hacienda más representativa de la cría— creció durante el último año un 68% en términos nominales, frente a un costo de tomar dinero que, en promedio, se ubicó en el 53% anual. Si bien esta comparación no implica por sí misma que toda inversión financiada resulte rentable, sí refleja una relación de precios que, en principio, mejora el atractivo de apalancar determinadas decisiones productivas.
Esta relación favorable, que se viene registrando de manera prácticamente ininterrumpida durante los últimos tres años, genera un contexto potencialmente favorable para la inversión en producción.
Sin embargo, todavía existe un amplio margen para seguir afianzando el financiamiento del sector. La ganadería tiene ciclos productivos largos y una fuerte inmovilización de capital en hacienda. Por eso, no alcanza con que exista crédito: el plazo debe ser compatible con el ciclo biológico y comercial de la actividad. Esto será determinante para transformar las actuales condiciones favorables de la actividad en mayor inversión, crecimiento y oferta ganadera.
La práctica musical en niños, adolescentes y jóvenes como instrumento de formación en valores.
Montevideo | Todo El Campo | Hasta el 28 de agosto en el Archivo de la Imagen y la Palabra (ANIP) del Sodre, jóvenes luthiers de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay participan del XI Taller Multinacional de Luthería del Cono Sur, una iniciativa del Programa Iberorquestas Juveniles que busca rescatar un oficio olvidado y asegurar que más de 5.000 niños que integran el Sistema de Orquestas y el programa “Un niño, un instrumento” puedan seguir haciendo música en óptimas condiciones.
El lanzamiento, y la apertura del Taller tuvo lugar el lunes 17 en el ANIP del Sodre, lugar donde se desarrollarán las distintas instancias de talleres. Allí se podrá visitar una exposición de maderas tradicionales para construir violines, violas y violonchelos y conocer el primer instrumento construido dentro del Programa Iberorquestas en el año 2023.
Los talleres de luthería surgieron en el año 2014 como una necesidad de reparar los instrumentos de los niños que participan del Sistema de Orquestas y del programa “Un niño, un instrumento”. A lo largo de los años los talleres se han consolidado como uno de los proyectos más importantes de Iberorquestas en la promoción del intercambio técnico y cultural entre quienes se dedican a la construcción y reparación de instrumentos de cuerda.
La coordinadora del área social del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles del Uruguay, Alejandra Medina comentó que “un instrumento que se repara es un niño que continúa haciendo música”.
En el mismo sentido, la vicepresidenta del Sodre, Alejandra Moreira, destacó el grado de compromiso de estos talleres que enriquece al programa “Un niño, un instrumento”, una propuesta de gran potencia cultural y social.
Valoró la importancia del instrumento “como extensión del cuerpo del músico” y lo que esto puede significar en la vida de los niños.
ACTIVIDAD ABIERTA AL PÚBLICO.
Las actividades se desarrollan en ANIP, Sarandí 450 esquina Misiones, de lunes a sábado entre las 09.00 y las 20.00 horas.
Jóvenes de Argentina, Brasil, Chile, Montevideo y Paysandú estarán trabajando junto al luthier Lionnel Genovart y un equipo de luthiers, reparando y construyendo instrumentos.
Hasta el momento se han fabricado más de 18 instrumentos, en un proceso que representa una innovación y un desafío, ya que se investiga y utiliza maderas autóctonas uruguayas, como el plátano, el curupay y el lapacho.