El sector generó un balance de 9.298 empleos en julio, pero el mercado de empleos cayó un 1,6% en un año.
São Paulo, Brasil, | Todo El Campo | En julio de 2026, la agricultura registró el saldo neto más alto de empleos formales entre los sectores de la economía de São Paulo, con la creación de 9.298 empleos. Según un informe del Departamento Económico de Faesp, elaborado a partir de datos de New Caged, el sector contabilizó 25.662 ingresos y 16.364 despidos en el mes. En comparación con julio de 2025, la contratación avanzó un 15,4%, mientras que los despidos cayeron un 3,2%.
A pesar del resultado positivo del mes, el stock de contratos formales de empleo en la agricultura de São Paulo disminuyó un 1,6% en la comparación interanual, sumando un total de 362.644 contratos.
Entre las actividades agrícolas, el cultivo de naranjas fue la que más contribuyó positivamente, con un balance de 3.402 empleos, seguido de servicios de preparación de tierras, cultivo y cosecha, con un balance de 2.240 empleos. En ambas actividades, el mayor volumen de admisiones se produjo en junio, reflejando la influencia de los ciclos estacionales en la demanda de mano de obra.
Entre las actividades con contribuciones negativas destacaron el cultivo de caña de azúcar, con una reducción de 500 empleos, el cultivo de café, con 349 empleos menos, y el cultivo de eucalipto, con una disminución de 137 empleos.
En el análisis del perfil de trabajadores, todos los grupos de edad mostraron un balance positivo en la agricultura de São Paulo. La mayor generación neta de empleos se concentró entre los trabajadores de entre 30 y 39 años, con 2.204 empleos. En cuanto a educación, el resultado más significativo se observó entre quienes tenían educación primaria incompleta, que tenían un saldo positivo de 5.020 empleos formales.
En Brasil, los datos de New Caged de julio de 2026 indicaron un total de 48,1 millones de trabajadores con contrato formal, un 1,9% más que el registrado en julio de 2025. En ese mes, se registraron 2,26 millones de admisiones y 2,20 millones de despidos, lo que supuso la generación neta de 58.568 empleos.
En la agricultura brasileña, se crearon 12.523 empleos en julio. Las admisiones sumaron 110.999, mientras que las bajas sumaron 98.476. En la comparación interanual, el inventario del sector cayó un 0,8%, cerrando el periodo con 1,87 millones de contratos formales.
Fuente: boletín informativo de Faesp/Senar-SP – Edición 191 – FAESP/SENAR-SP/CAESP
La competitividad exige tanto inversión privada como políticas públicas. Logística, energía y talento fueron señalados como pilares urgentes, mientras las pruebas PISA y la conflictividad portuaria expusieron las debilidades estructurales del país.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El viernes 11 se inauguró la Expo Prado 2026, y desde esa misma jornada se han presentado destacadas exposiciones sobre temas de actualidad que invitan a reflexionar y debatir sobre los grandes asuntos del país, como lo es de la competitividad.
En el galón de ventas se realizó la mesa redonda Competitividad para crecer en inversión, talento y productividad, organizada por la Confederación de las Cámaras Empresariales (CCE), evento que contó con la participación de la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry; el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) Rodrigo Arim; y el subsecretario de Industria y Energía, Daniel Olesker. Entre el público presente estuvieron el presidente Yamandú Orsi, cuya presencia es indicativo de la trascendencia de la temática, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, entre otras autoridades de gobierno y legisladores del oficialismo y la oposición.
La exposición también fue seguida por la directiva de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) encabezada por el presidente de la institución, Rafael Ferber.
El encargado de abrir el evento fue el presidente de la CCE, Ing. Leonardo Loureiro.
Antes de pasar a la crónica de lo que dijo, estas son algunas de sus expresiones, que resumen su exposición de algo más de 15 minutos fueron las siguientes: “Necesitamos al Estado”; “el proyecto de ley de competitividad y reducción del costo de vida es un primer paso pero por sí solo no mueve la aguja de la competitividad”; “tenemos que trabajar intensamente en logística y energía”; no existe competitividad sin talento”; las pruebas PISA nos colocan entre los mejores del barrio, pero “no alcanza, tenemos que prepararnos para competir en el mundo”; la inteligencia artificial va a cambiar trabajos, nuestro desafío es que también genera oportunidades”; y “cuando el puerto se detiene el problema no queda en el puerto, se traslada a todo el país”.
“NECESITAMOS AL ESTADO”.
Loureriro destacó la presencia del mandatario y del equipo de gobierno para el intercambio y participar de aquella instancia: “Aquí están el presidente de la República y buena parte de su gobierno, está el sistema educativo y todos los sectores de la actividad empresarial del país, y quizás por eso este sea un buen lugar para hacernos una pregunta: ¿quién es responsable de la competitividad en el Uruguay?”.
La respuesta del propio Loureiro fue que “de todos” incluyendo “el gobierno, los empresarios, los trabajadores, la academia, el sistema educativo. Pero que la responsabilidad sea de todos no puede significar que no sea de nadie”.
En materia de responsabilidades, “a los empresarios nos corresponde invertir, innovar, incorporar tecnología, capacitar a nuestra gente, profesionalizar nuestras empresas, buscar mercados y asumir riesgos”, pero “sobre todo “mejorar nuestra productividad”. El anhelo de ser más competitivos no se cumple solo mirando para el Estado, hay responsabilidad empresarial y “nosotros trabajamos para ser más competitivos”, aseguró.
Pero hay aspectos que “ninguna empresa puede resolver sola” porque “no puede construir un puerto, carreteras, no puede abrir nuevos mercados, no puede determinar el costo estructural de la energía ni simplificar un trámite público”. En eso “necesitamos al Estado”.
“La competitividad aparece cuando esas responsabilidades -del empresario y del Estado- se encuentran”, definió.
En reuniones que la CCE ha mantenido con el presidente Orsi “hemos valorado el proceso de la elaboración del proyecto de ley de competitividad y reducción del costo de vida (con media sanción parlamentaria en el Senado), en el cual se consultaron todos los actores para que hicieran sus aportes”. Así, simplificar trámites, reducir tiempo, eliminar costos innecesarios, facilitar el comercio y generar más competencia, son avances necesarios, pero también le dijimos y lo hemos dicho públicamente que con eso no alcanza. La ley es un primer paso pero por sí sola no mueve la aguja de la competitividad”.
COMPETITIVIDAD, PRODUCTIVIDAD Y SOSTENIBILIDAD.
En respuesta a esa situación, Loureiro dijo que se plantearon “dos temas sobre los que tenemos que trabajar intensamente -señaló-, logística y energía”, considerando que “la competitividad no cabe dentro de una ley, sino que es un sistema”.
En esa concepción es que la CCE valora participar en la construcción de la estrategia nacional de desarrollo. Junto con trabajadores, la academia, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y la Agenda Nacional de Desarrollo (ANDE) “se definieron tres grandes pilares: competitividad, productividad y sostenibilidad”.
“La competitividad vinculada a la transformación productiva e inserción internacional; la productividad basada en conocimiento, innovación y capacidades; y la sostenibilidad ambiental y social”, en lo que hay mucho para construir, “pero las estrategias a largo plazo deben producir también transformaciones en el corto y mediano plazo”.
“Pero en competitividad hay una pieza de la que hablamos menos, las personas. Podemos discutir el valor del dólar -aunque nunca nos escucharon decir que tiene que ser tal o cual-, las tarifas, la infraestructura, los impuestos y la regulación, pero en una economía cada vez más basada en el conocimiento y la tecnología no existe competitividad sin talento”, donde “tenemos un desafío enorme”.
PRUEBAS PISA. ESTAMOS LEJOS DE DONDE DEBERÍAMOS ESTAR.
Los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (pruebas PISA 2025) ponen a Uruguay como “líder de América Latina”: en Ciencias y Matemática “estamos primeros en la región”, en Lectura “estamos por detrás de Chile”. Sin embargo, “cuando dejamos de compararnos con nuestra región y miramos a los países con los que queremos competir y competimos, la realidad cambia: estamos muy lejos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y aún más lejos de los países que lideran a nivel global”, lamentó.
En la evaluación de “la resolución de problemas mediante herramientas computacionales” fue incorporado ahora en las pruebas PISA, y no es solo saber programar, sino que “evalúa si un joven puede enfrentar a un problema, experimentar, analizar información, construir una solución, equivocarse, aprender del feedbak, cambiar su estrategia y volver a intentarlo”. Ese es un “tema ultraimportante en esta nueva era de inteligencia artificial y Uruguay también calificó bien ahí” en el segundo puesto de la región, “pero muy por debajo del promedio de la OCDE y otra vez muy lejos de los primeros de la clase”. Ese dato “sintetiza bastante nuestro desafío: no alcanza con ser de los mejores del barrio, tenemos que prepararnos para competir en el mundo”.
Atendiendo ese desafío, la CCE en su Agenda para el Desarrollo 2025-2030, puso “mucho énfasis en la capacitación y en la formación, tenemos que acercar mucho más el mundo de la educación al mundo del trabajo. Que los jóvenes puedan aprender en el aula y dentro de las empresas, y los que ya trabajan tengas posibilidades permanentes de recapacitación” que es cada vez “más urgente” debido a la inteligencia artificial (IA).
“La IA va a cambiar trabajos, nuestro desafío es que también genera oportunidades”, aseguró.
LA CONFLICTIVIDAD EN EL PUERTO.
“Cuando el puerto se detiene el problema no queda en el puerto”, dijo en referencia a la conflictividad que ha caracterizado al puerto de Montevideo y que ha causado pérdidas millonarias para el país, “lo paga el transportista, el operador, quien exporta, quien importa, y se pierde tiempo, negocios, mercados y confiabilidad. Y finalmente lo termina pagando el país entero”.
Ya son 50 días afectados por paralizaciones en diferentes áreas del puerto. “Para un país pequeño y alejado de los grandes mercados, la logística no es un tema accesorio de la competitividad, es parte sustancial”.
ENERGÍA.
En cuanto a la energía Loureiro dijo que Uruguay hizo una transformación extraordinaria en su matriz eléctrica.
“Tenemos una matriz limpia y renovable, ahora tenemos que convertir esa fortaleza energética en una ventaja competitiva, porque cuando miramos las comparaciones regionales de tarifas realizadas por el Ministerio de Industria encontramos diferencias importantes para distintos tipos de consumidores empresariales frente a Argentina, Brasil y Chile” mientras que Paraguay “es un outlier, es decir que está fuera de los registros, y es muy bajo en cualquiera de los ámbitos que nos comparemos con ellos”.
COMBUSTIBLES.
En materia de combustibles, señaló que la “coyuntura internacional es extraordinariamente compleja”, en cuyo marco reconoció “la decisión del gobierno de amortiguar ese impacto”, dado que el precio de referencia de setiembre “hubiera llevado al gasoil de los actuales $ 58,68 a los $ 73,18 por litro”.
“El Poder Ejecutivo resolvió no trasladar ese aumento y es un esfuerzo significativo que corresponde valorar, pero una cosa es atender una coyuntura internacional excepcional y otra son nuestros problemas estructurales”.
En este punto “tengo que volver a plantear revisar el mecanismo por el cual el gasoil productivo financia el transporte colectivo de pasajeros. Hoy son $ 3 por cada litro de gasoil vendido destinado al Fideicomiso para la Movilidad Sostenible, que a valores representa un sobrecosto del 5%, pero si el petróleo baja ese porcentaje aumenta”.
El transporte debe ser accesible, “la discusión es cómo lo financiamos y si corresponde que ese costo recaiga sobre cada litro de gasoil utilizado para producir, transportar y exportar”.
REDUCCIÓN DE LA JORNADA LABORAL.
Ante las iniciativas de reducir la jornada laboral, algo que se está dando en varios países del mundo y también se plantea en Uruguay, el presidente de la CCE dijo que es un tema que “debe analizarse” porque “el mundo del trabajo, la tecnología, la forma de organización cambia, pero desde la Confederación hemos planteado algo muy sencillo: no es el momento ni existe una solución única para todos los sectores”.
“No es lo mismo una empresa se software que un tambo, no es lo mismo un comercio que una fábrica, no es lo mismo una ofician que una empresa que trabaja las 24 horas los 365 días de año”, continuó.
Por eso “debe analizarse de forma profesional revisando lo que se ha hecho en otros países, pero teniendo presente las diferencias estructurales”. “Las finanzas públicas y privadas no soportan un cambio de esta naturaleza. Alguien va a tener que pagar ese cambio y en este momento en el país no están dadas las condiciones”, finalizó.
El fortalecimiento del peso frente al dólar se ha transformado en un costo adicional para el sector productivo y en un subsidio implícito al consumo de bienes importados.
Montevideo | Todo El Campo | La Federación Rural apuntó, en un comunicado de reciente distribución, al atraso cambiario que define como “un desequilibrio permanente”.
El atraso cambiario no es solo el valor del dólar: es cuánto puede comprar ese dólar dentro de Uruguay. Hoy, cada US$ 1 generado por un exportador conserva apenas el 80,4% del poder de compra que tenía en 2022. Los buenos precios pueden amortiguar el problema, pero cuando esos precios desaparecen, la pérdida de competitividad se traduce en menor capacidad para enfrentar una mala zafra y mayor endeudamiento, sostiene la institución.
“El fortalecimiento del peso frente al dólar se ha transformado en un costo adicional para el sector productivo y en un subsidio implícito al consumo de bienes importados”, comienza el comunicado hecho público el domingo 13 en las redes sociales de la Federación Rural, aunque es un tema sobre el cual el sector productivo y las gremiales del campo se han manifestado reiteradas veces.
“El resultado es un abaratamiento relativo de los importados y un encarecimiento en dólares de producir en Uruguay, afectando a la industria nacional y a los sectores exportadores”, subraya, lo que se agrega “a una matriz productiva ya cargada de tarifas, sobrecostos y subsidios cruzados a servicios públicos que dan pérdida”.
Por tanto, el problema no se limita al nivel del dólar, sino que “es la acumulación de una distorsión de precios entre los ingresos del sector y los costos asociados a la producción de dichos bienes.
“En enero de 2022 el dólar estaba a $ 44,15 y la UI cerca de $ 5,19: cada dólar compraba unas 8,5 UI, hoy en día esa relación cayó a 6,06 UI por dólar. En menos de cinco años, el dólar perdió cerca del 30% del poder de compra.
Además, “los persistentes déficits fiscales implican necesidades de financiamiento que también inciden sobre los precios relativos. Según la Unidad de Gestión de Deuda del MEF, el financiamiento del déficit primario entre 2020 y 2026 asciende a aproximadamente US$ 7.777 millones”.
“Por otro lado, en julio el tipo de cambio real mejoró 4,16% interanual. Sin embargo, en los últimos doce meses el TCR regional alcanzó una mejora de +8,32%, mientras el extrarregional apenas mejoró 0,87%. La diferencia importa porque la Unión Europea, Estados Unidos y Turquía representaron en agosto 53% de nuestras exportaciones de bienes, frente a 16% de Brasil”, continúa la FR.
CARNE Y SOJA: EL MISMO DÓLAR, DOS RESULTADOS MUY DISTINTOS.
Los precios internaciones, cuando son buenos, “pueden ocultar temporalmente el problema cambiario”. En ganadería, el actual “precio excepcional del novillo compensa en gran medida la pérdida de poder de compra del dólar”. Pero “en la soja, donde se refleja una realidad oculta por precios excepcionales, lo que no cubren los precios lo cubre el endeudamiento de los productores”.
“A julio de 2026, el crédito bancario total de agricultura, ganadería, servicios agropecuarios y silvicultura asciende a US$ 4.231 millones, en un año, la deuda aumentó US$ 469 millones, +12,5%; y respecto de julio de 2022 aumentó US$1.636 millones, aproximadamente +63%”, precisa el texto.
Finaliza subrayando: “La lectura más importante para Uruguay es que cada US$ 1 de ingreso de exportación conserva hoy aproximadamente el 80,4% del poder de compra doméstico que tenía, en promedio, durante 2022; la pérdida acumulada es de 19,6%”.
En el arranque de la 121ª Expo Rural del Prado, la compañía vincula sanidad animal, productividad y el concepto de Una Salud, en un país que es referencia regional por su trazabilidad, su integración forestal-ganadera y su producción a pasto natural.
Montevideo | Todo El Campo | Hoy, cuando abre sus puertas la 121ª edición de la Expo Rural del Prado, Biogénesis Bagó recuerda que se cumplen 25 años desde que Uruguay retomó la vacunación obligatoria contra la fiebre aftosa, tras el brote de 2001 que marcó un punto de inflexión para la ganadería nacional. Proveedora de esa vacuna en el país desde entonces, la compañía aprovecha la apertura de la muestra para reafirmarse como socio del estatus sanitario uruguayo, base de la productividad del sector y de su acceso a los mercados más exigentes del mundo.
Aquel brote de 2001 le costó a Uruguay cerca del 1,9% de su PBI. El país no volvió a registrar un caso desde entonces, pero la aftosa sigue circulando en el mundo, y ese movimiento es el frente que Uruguay no puede dejar de monitorear. Sostener el estatus sanitario exige, a la vez, seguir avanzando en productividad, más destete, animales más pesados, mejor eficiencia, apoyada en los cuatro pilares de la producción: genética, nutrición, manejo y sanidad. Ese esfuerzo, además, solo vale si se traduce en acceso a mercados cada vez más exigentes.
A esa vigilancia se suma la trazabilidad individual del ganado, hoy una política de Estado consolidada, y una tradición de forestación y cría a campo natural que distingue a Uruguay en la región. Sanidad, trazabilidad, forestación y pasturas naturales son, juntas, lo que convierte al país en una referencia regional y en un proveedor de carne diferenciado en el mundo.
Para Biogénesis Bagó, estos ejes no son compartimentos separados sino la expresión de una misma idea, la sanidad animal, la inocuidad de los alimentos y el cuidado del ambiente forman parte de una sola salud. Vacunar, controlar residuos y producir sobre pasturas naturales y montes protegidos son, en ese sentido, tres maneras de cuidar lo mismo, la salud de los animales, de las personas y del ambiente que comparten.
«A 25 años de haber retomado la vacunación, en Biogénesis Bagó no bajamos la guardia. La sanidad sigue siendo la base sobre la que Uruguay construye productividad y acceso a mercados, y ese es el sentido más profundo de trabajar todos los días bajo el concepto de una sola salud, cerca del productor», señaló el Dr. Ignacio Arrospide, gerente comercial de Biogénesis Bagó Uruguay.
Durante los diez días de la Expo Prado, Biogénesis Bagó estará presente en el predio de la Asociación Rural del Uruguay para compartir con productores, veterinarios y técnicos su portafolio de biológicos, soluciones hormonales, micronutrientes inyectables y antiparasitarios, en la misma línea de cercanía que la compañía sostiene con el campo uruguayo desde hace más de 35 años.
ACERCA DE BIOGÉNESIS BAGÓ Biogénesis Bagó es una compañía de sanidad animal con más de 85 años de trayectoria global y más de 35 años de presencia en Uruguay. Opera en más de 60 países, emplea a más de 1.000 personas y desarrolla soluciones en biológicos, hormonales, micronutrientes inyectables y antiparasitarios. Es proveedora de la vacuna antiaftosa en Uruguay y en otros mercados de la región y del mundo.
En la Expo Prado, el presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales puso el tema en debate.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Conocido el resultado de Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (conocido como PISA) correspondiente a 2025, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y desde varios sectores de la educación y la política se presentó el resultado como positivo porque efectivamente lo es si lo comparamos con lo que está pasando en la región, pero eso no puede llevaros a engaño porque la realidad es que comparados con el mundo no nos fue bien y el indicador global (no regional) debería ser causa de preocupación para las autoridades.
El nivel educativo de la región es bajo, eso es lo primero que hay que entender y asumir; y si queremos tener un lugar de reconocimiento en el mundo, tenemos que avanzar varios casilleros hasta llegar a los estándares de los van en la punta.
Una nota publicada en la página web de ANEP informó sobre las pruebas PISA 2025 diciendo en el título que en Uruguay “evidencian mejora en Ciencias y estabilidad en Matemática”. El título es verdadero, pero si somos sinceros con nosotros mismos y si asumimos el problema que tenemos en educación, deberíamos reconocer que no debemos compararnos con la región ni con nosotros mismos, sino con el mundo, porque es ahí -en el mundo- donde se ven los resultados verdaderos.
El Ing. Leonardo Loureiro, presidente de la Confederación de las Cámaras Empresariales (CCE), planteó el tema en una exposición que realizó en la Expo Prado 2026 el viernes 11 de setiembre. Dijo que en la región Uruguay se destaca positivamente, pero que si nos comparamos con el mundo y con los países con los cuales competimos, estamos muy atrasados.
Partiendo de su observación bien podríamos decir que celebrar una posición de destaque en relación a los países del América Latina es un engaño de una realidad que no nos muestra el verdadero lugar en el que nos encontramos. Lo transparente es advertir que estamos mal y que venimos rezagados. Si no cambiamos, si no mejoramos, nuestros adolescentes y jóvenes no van a estar a la altura de las exigencias del mundo, y el resultado final no será nada halagüeño.
En lugar de contrastar con los países del continente y festejarnos porque estamos mejor posicionados, lo sabio sería cotejar cómo nos ven desde el exterior.
Un artículo de la BBC tituló: “Los preocupantes datos sobre el estado de la educación en América Latina que revela la última prueba PISA”, y no es el único medio que informó en ese sentido. El País de Madrid publicó: “Los países de Latinoamérica retroceden en el informe PISA 2025”.
Si se repasa medios australianos y neozelandeses, también estos ven a América Latina como una región en retroceso educativo estructural, aunque con Uruguay y Chile como excepciones relativas pero insuficientes frente a estándares globales.
Aquí no se trata de desconocer lo logrado, sino de asumir que ser los mejores de la región no nos llevará a ninguna parte; no alcanza con eso. La autocrítica dura debe primar, en un mundo tan competitivo de nada sirve ser el mejor entre resultados mediocres.
LOS RESULTADOS.
Las tres áreas evaluadas en las pruebas PISA 2025 fueron Ciencia, Lectura y Matemáticas.
En ellas tres China se posicionó como líder (en las jurisdicciones de Beijín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang) junto a Singapur. Le siguen Maco, Taiwán y Japón.
En Ciencias encabezan China (jurisdicciones de Beijín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang) con 597 puntos, seguida de Singapur (560 puntos), Macao (541 puntos) y Japón (538 puntos). Entre los diez primeros también están Estonia, Corea del Sur, Reino Unido, Canadá y Nueva Zelanda.
Uruguay obtuvo 445 puntos.
En Lectura, los líderes son Singapur (535), seguido de China (Beijín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang), Taiwán, Japón, Corea del Sur, Irlanda, Estonia, Nueva Zelanda, Australia y Canadá.
Uruguay obtuvo 423 puntos.
Matemáticas, es liderada por China (Beijín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang) con 612 puntos, seguida por Singapur (563 puntos), Macao (549 puntos), Taiwán (546 puntos) y Japón (525 puntos). Por detrás están Corea del Sur, Hong Kong, Estonia, Suiza y Polonia.