Con Montero & Fernández, las ventas fueron totales.
Carlos Sabatini | Minas, Lavalleja | Todo El Campo | El miércoles 22, escritorio Montero & Fernández Negocios Rurales realizo la subasta de casi 850 vacunos en todas las categorías entrando interesantes lotes de terneros, terneras, vaquillonas, vacas de invernada, novillos y piezas de cría, una muy interesante fila de ganado gordo, con animales completos y pesados; 400 ovinos, con muy buenas majadas paridas y para el campo, además de muy buen consumo; y 70 yeguarizos de andar y potros, entrando mansos recomendados.
Las ventas tuvieron lugar en el Parque Campanero de la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja.
La feria mostró un mercado dinámico, notándose alguna pequeña corrección en los valores para algunas categorías, fruto sin dudas del momento que atraviesa el ganado gordo que arrastra a la reposición.
Los terneros mantuvieron su interés y promedios, igual concepto para las vacas de invernada; terneras, vaquillonas y piezas de cría fueron las categorías donde se notó una pequeña pestañeada en sus cotizaciones; las novilladas estuvieron bien pagas; la fila de ganado carnudo y gordo acompañó el momento del mercado.
En ovinos, las majadas se fueron despachando con muchísima agilidad y precios interesantes.
Las interesantes filas de yeguarizos se fueron dispersando con valores ajustados al tipo de animal.
Las colocaciones fueron totales.
VALORES. OVINOS.
Corderos US$ 92.
Borregas US$ 70.
Borregos US$ 63.
Ovejas entre US$ 58 y US$ 80.
Piezas de cría entre US$ 48 y US$ 61.
Ovinos de consumo entre US$ 62 y US$ 120.
YEGUARIZOS.
Potrancos entre US$ 190 y US$ 300.
Caballos potros entre US$ 292 y US$ 940.
Caballos mansos de andar entre US$ 600 y US$ 1.015.
Piezas de cría entre US$ 300 y US$ 375.
VACUNOS.
Terneros entre US$ 365 y US$ 705.
Novillos de más de 2 años entre US$ 550 y US$ 650.
Novillos de más de 3 años entre 785 y US$ 952.
Novillos formados entre US$ 1.048 y US$ 1.190.
Terneras entre US$ 320 y US$ 488.
Vaquillonas entre US$ 498 y US$ 695.
Vaquillonas preñadas US$ 750.
Vacas de invernada entre US$ 650 y US$ 900.
Vacas entoradas US$ 745.
Vacas preñadas US$ 870.
Piezas de cría entre US$ 422 y US$ 652.
Ganado de manufactura y conserva entre US$ 380 y US$ 645.
Toros de industria entre US$ 600 y US$ 1.870.
GANADO GORDO.
Vaquillonas entre US$ 695 y US$ 900.
Vacas carnudas entre US$ 812 y US$ 870.
Vacas gordas entre US$ 905 y US$ 995.
Vacas gordas especiales entre US$ 1.015 y US$ 1.100.
Novillos US$ 1.182.
PRÓXIMA ACTIVIDAD.
El jueves 6 de noviembre la firma llevará adelante su primera actividad del mes en el local Campanero para la cual ya tiene anotados 200 vacunos, 150 ovinos y 20 yeguarizos.
Por más información dirigirse a Wilson Ferreira Aldunate 1045 o comunicarse por los teléfonos 4443.53.76 – 099.84.36.51 – 098.25.30.12.
Se establecen sanciones económicas y medidas complementarias.
Montevideo | Todo El Campo | La Dirección de General de Servicios Ganaderos resolvió, calificar como “falta grave la detención de residuos de medicamentos veterinarios ectoparasiticidas en ganado bovino para faena por encima del límite de tolerancia establecido a nivel nacional o para el mercado de destino”.
La sanción que se establece es de 14.400 unidades indexadas, con la aplicación de incrementos en caso de que el infractor reitere su accionar o tenga antecedentes.
También se establece como “falta grave” el uso de un producto veterinario registrado en Dilave pero que se incumple con las indicaciones de uso. En este caso la multa es la misma, 14.400 unidades indexadas, con posibilidad de un incremento en caso de que el sancionado tenga antecedentes de igual naturaleza.
La detección de residuos de medicamentos ectoparasiticidas en ganado para faena, de principios activos no autorizados, o la constatación de uso de productos no registrados por Dilave, será una “falta muy grave”.
SANCIONES COMPLEMENTARIAS.
Además de la sanción económica, los responsables podrán ser suspendidos preventivamente respecto al movimiento de ganado a faena por 90 o 180 días según el caso, establecido en la resolución que se publica al pie del presente artículo.
Con el ajuste mencionado, la DGSG apunta a corregir la detección de residuos de medicamentos veterinarios comunicada por China.
La resolución tiene fecha del viernes 24 de octubre y está firmada por el Dr. Marcelo Rodríguez.
Las conversaciones se realizan en el marco de elecciones decisivas para Milei, y también para Trump que ve en Argentina un aliado estratégico.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El mercado mundial de la carne, el de la región y por supuesto que también lo hace Uruguay, mira con atención cómo se mueven las agujas y los indicadores -si es que lo hacen- ante los anuncios de Estados Unidos sobre el incremento de la compra de carne argentina.
Como sabemos, el presidente estadounidense Donald Trump, ha puesto bajo su cuidado político a su colega argentino, Javier Milei, en una actitud que tiene su lógica por ser este el único país de esta parte del mundo totalmente aliado a sus políticas.
En ese sentido, con una visión económica y geopolítica a la vez, se entiende que en un caso que casi no tiene precedentes en el mundo, Estados Unidos esté comprando pesos argentinos para mantener estabilizada la economía y el valor del dólar. No es la primera vez que el tesoro estadounidense interviene de esa manera, ya lo hizo por los años ‘80/’90 en Japón, y posteriormente en la Unión Europea (2008). La normativa de Washington lo permite a través de Exchange Stabilization Fund (ESF), una herramienta creada en 1934 con el fin de proteger las finanzas globales.
Lo novedoso -han observado analistas- es que esta es la primera vez que se hace con un país emergente como Argentina. Emergente e inestable, podríamos añadir nosotros.
Trump también ha prometido ayudar financieramente a nuestros vecinos si en las elecciones del domingo 26 triunfa el oficialismo. No son elecciones presidenciales sino legislativas, por lo que cualquiera sea el resultado seguirá gobernando Milei. Lo que está en juego es el apoyo que tendrá o no en el Parlamento, lo que es clave para poder avanzar en su plan de gobierno y evitar un país trancado y en permanente conflicto.
Un resultado adverso para el Ejecutivo, además de trancarlo en el Parlamento podría desencadenar un juicio político con lo que eso significa para la institucionalidad, pero la oposición ha demostrado estar dispuesta a jugarse todas las cartas. Sabemos que en algunos sectores políticos argentinos la institucionalidad no es un tema de mayor cuidado.
En ese contexto es que Estados Unidos está dispuesto a aumentar las compras de carne argentina, llevándolas a 80.000 toneladas, lo que significa multiplicar por cuatro la cuota actual que está en 20.000 toneladas de carne deshuesada, fresca, enfriada o congelada, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
La medida es un apoyo directo a Argentina, pero también es en beneficio del propio Estados Unidos, donde la caída de la producción ha generado una importante suba en el precio al consumidor. Más carne significa menor precios en el mostrador.
Paralelamente, para no afectar la producción local ni la mano de obra rural en el agro estadounidense, Washington aplicará susidios y reducción de costos para la pequeña industria, entre otras medidas.
Trump lo dijo claramente: con esa compra bajará los precios locales y ayudará a Argentina. “Queremos ayudarlos a sobrevivir en un mundo libre”, expresó.
El cupo de 80.000 toneladas ingresaría con 0% de arancel, a partir de ese total regiría el arancel preferencial del 10%, inferior al actual. Para Argentina es ganar-ganar.
“LA SEÑORA ESTÁ MAL INFORMADA”.
Mientras ocurren las negociaciones, ha habido algunas desinteligencias.
Por ejemplo, que el almuerzo Trump-Milei en la Casa Blanca no contara con traductores, lo que fue juzgado como un “papelón” que empaño ese encuentro tan importante para Argentina. La responsabilidad cayó sobre el canciller argentino Gerardo Werthein quien apresuró su renuncia pocas horas antes de las elecciones del domingo.
El Dr. Ignacio Bartesaghi, director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica (INI-UCU) comentó: “Otro canciller en Argentina. Sin duda una señal muy negativa para un país que ya lleva años sin mostrar coherencia, claridad y visión en su política exterior, lo que para una economía de este tamaño y relevancia regional impacta negativamente en su proyección internacional”.
Otro ejemplo, cuando la titular del USDA, Brooke Rollins, dijo que Argentina “tiene problemas con la aftosa”, lo que fue respondido por el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino: “La señora está mal informada”, porque “hace más de 20 años que Argentina no tiene problemas con esa enfermedad. Trabajamos bien y de manera consciente, por eso mantenemos nuestro estatus sanitario internacional”.
En 2021 la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) declaró al país como libre de aftosa con vacunación, lo cual fue ratificado en junio de 2025.
Cabe aclarar que Argentina se divide en una zona libre de aftosa sin vacunación (desde el río Colorado al sur; y otra zona libre con vacunación que abarca el resto del territorio (centro y norte).
“Es una decisión con consecuencias biológicas y culturales profundas”. Quienes impulsan su no consumo, “lo hacen bajo el pretexto de la sostenibilidad, pero omiten los efectos reales sobre la salud y la propia identidad cultural de las naciones”.
Montevideo | Todo El Campo | La carne como alimento, es mucho más que eso. Dejar de comer carne lleva consigo consecuencias biológicas y culturales, con efectos directos en la salud humana, sobre todo porque se suplantan con productos ultraprocesados, señala una nota editorial de la agencia española La Iberia.
En breves párrafos expresa que abandonar la carne también se generan efectos negativos para el medio ambiente, algo que los impulsores de la dieta sin carne no dicen.
No lo hacen porque los principales críticos de la carne son los mismo que tienen intereses empresariales y económicos con los alternativos.
El siguiente es el artículo completo, titulado “La carne no debería ser un lujo”.
LA CARNE NO DEBERÍA SER UN LUJO.
Renunciar a la carne no es una moda inocua, sino una decisión con consecuencias biológicas y culturales profundas. Las mismas instituciones que entorpecen la cadena logística y propician la subida desmedida de su precio promueven su sustitución por productos sintéticos o cultivados en laboratorio. Lo hacen bajo el pretexto de la sostenibilidad, pero omiten los efectos reales sobre la salud y la propia identidad cultural de las naciones.
La carne ha sido durante siglos fuente esencial de nutrientes básicos de una dieta equilibrada y del propio desarrollo humano, además de centro de celebraciones y fechas señaladas. Sustituir su consumo de manera forzosa, por vía del precio o de la imposición de otros productos, conduce a déficits nutricionales y a una dependencia creciente de suplementos y ultraprocesados.
En nombre de los apenas existentes abusos de la ganadería industrial en Europa, unos burócratas que nadie ha elegido condenan nuestra gastronomía. Rechazar la carne real por la artificial supone desligar al hombre del campo, del ciclo vital y, en última instancia, de su propia naturaleza.
La lana no pudo mantenerse encima de los diez dólares de comienzo de octubre; la caída de esta semana es la tercera consecutiva.
Montevideo | Todo El Campo | Volvió a bajar el Indicador del Mercado del Este (IME) posicionándose el valor promedio en US$ 9,28, un 2,2% por debajo de la semana anterior.
Para tratar de entender a mayor cabalidad qué está pasando con los valores del mercado internacional de la lana, hay que recordar que en lo que va del año, desde enero hasta fines de julio el IME nunca superó los 8 dólares, hasta el 25 de julio en que se ubicó en los US$ 8,14 el kilo base limpia.
Ese mismo día comenzó el habitual receso de 3 semanas, retomándose la comercialización en la segunda mitad de agosto. A partir de entonces el IME comenzó a subir ingresando en setiembre, mes en el cual los resultados semanales fueron todos al alza pasando de US$ 8,42 a US$ 9,61, rompiendo el techo de los nueve dólares por primera vez en mucho tiempo.
Setiembre fue el único mes en el año en registrar subas en casa semana.
Octubre comenzó con un importante impulso al alza superando los diez dólares, pero rápidamente comenzó a despresurizarse con tres caídas llegando a la semana actual ubicándose, el valor promedio, en US$ 9,28.
La evolución del precio promedio alcanzado en cada semana después del receso a mitad de año fue la siguiente:
22 de agosto: US$ 8,04
29 de agosto: US$ 8,18 (+1,7%).
05 de setiembre: US$ 8,42 (+2,9%)
12 de setiembre: US$ 8,72 (+3,6%).
19 de setiembre: US$ 8,97 (+2,9%).
26 de setiembre: US$ 9,61 (+7,1%).
03 de octubre: US$ 10,32 (+7,4%). Máximo de la serie analizada.
10 de octubre: US$ 10,01 (-3%).
17 de octubre: US$ 9,49 (-5,2%).
24 de octubre: US$ 9,28 (-2,2%).
La baja de esta semana es la tercera consecutiva.
El informe del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) precisó que “el sector que sufrió las mayores bajas fue el de los diámetros más finos de la guía de precios, entre 16,5 y 19,0 micras, que cayeron en promedio entre un 3,5% y un 2,2%.
Las categorías de Merino mayores a 19,5 micras y las del sector Cruzas, mostraron ciertas bajas, pero con una estabilidad relativa.
Esta semana se ofertaron 33.727 fardos de los cuales se vendieron 29.404 (el 87,2%). Según el SUL, “las pérdidas más suaves de esta semana y un mejor ritmo de ventas muestran que tanto compradores como vendedores tienen más confianza en los precios actuales que en las semanas anteriores”.