Estados Unidos enfrenta una paradoja energética: posee millones de barriles en su reserva estratégica, pero la infraestructura obsoleta impide extraerlos con rapidez.
Madrid, España | Todo El Campo | En 1975 Estados Unidos creó una reserva de petróleo como respuesta a la crisis que por aquellos años sufrió el oro negro. El país norteamericano logró almacenar grandes cantidades del producto, con lo que asegura el suministro interno en tiempos de crisis, pero en estos días de tanta incertidumbre y volatilidad enfrenta un dilema: posee cientos de millones de barriles almacenados en cavernas de sal, pero su infraestructura envejecida y poco mantenida dificulta extraerlos.
Las reservas de petróleo crudo que posee Estados Unidos son las mayores del mundo con lo cual garantiza su seguridad energética. Medio siglo después, esa póliza de seguro enfrenta problemas que ahora preocupan dado el contexto de tensiones geopolíticas y volatilidad del mercado.
El periodista Alejandro Dabdoub escribió un artículo en El Economista, un diario español de información y análisis económico. El siguiente es el artículo completo que de manera oportuna da contexto a lo que está sucediendo en el mundo con guerras que tienen al petróleo y el mercado energético como uno de sus ejes.
TENER PETRÓLEO, PERO NO PODER EXTRAERLO.
Tras la crisis petrolera de los años setenta, Estados Unidos prometió no olvidar el peligro que puede generar una interrupción repentina del suministro de crudo. La respuesta fue la creación de una gigantesca reserva de emergencia, diseñada para garantizar el abastecimiento del país en caso de una nueva crisis. Casi medio siglo después, esa póliza de seguro se enfrenta a una paradoja: el país todavía tiene cientos de millones de barriles almacenados bajo tierra, pero sus instalaciones tienen cada vez más dificultades para extraerlos.
La Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés) nació en 1975, después de que el embargo petrolero árabe de 1973-1974 provocara fuertes consecuencias económicas en Estados Unidos. El presidente Gerald Ford firmó entonces una ley que autorizaba una reserva de hasta 1.000 millones de barriles.
Ante el problema de dónde guardar semejante cantidad de crudo, el gobierno optó por utilizar formaciones naturales de sal de la costa del Golfo de México. En lugar de construir enormes depósitos metálicos, los ingenieros aprovecharon cavernas de sal existentes y excavaron otras utilizando agua para disolver el mineral. La sal resulta especialmente adecuada para este propósito porque es prácticamente impermeable a líquidos y gases, no reacciona con el petróleo y puede deformarse lentamente para cerrar pequeñas fracturas.
La reserva llegó a alcanzar los 726,6 millones de barriles en diciembre de 2009, su máximo histórico. No obstante, su capacidad de diseño actual es de unos 714 millones de barriles distribuidos entre cuatro complejos subterráneos.
PROBLEMAS DE ALMACENAMIENTO.
La SPR fue concebida como un seguro para situaciones extraordinarias, no como una herramienta habitual para contener los precios del petróleo. La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno estadounidense (GAO) señaló en mayo pasado que la capacidad operativa de la reserva está en riesgo por el envejecimiento de sus instalaciones, el retraso de las inversiones y su creciente uso.
La reserva depende de pozos, bombas, tuberías, depósitos, sistemas eléctricos, equipos contra incendios y otros componentes necesarios para extraer y distribuir el crudo. Una parte importante de esta infraestructura alcanzó o superó su vida útil de diseño hace más de una década. En 2014, el Departamento de Energía (DOE) ya había determinado que una parte considerable necesitaba ser reemplazada.
Desde entonces, el gobierno ha desarrollado un programa de modernización de 1.400 millones de dólares para prolongar otros 25 años la vida de las cuatro instalaciones de la reserva. Sin embargo, la GAO señala que el proyecto ha sufrido retrasos, aumento de costos, reducción de su alcance y problemas de calidad en algunos trabajos.
Los problemas ya tienen consecuencias sobre la capacidad efectiva de la reserva. Aunque su capacidad autorizada es de 713,5 millones de barriles, el DOE calcula que realmente puede almacenar unos 680 millones. En diciembre de 2025 se dio a conocer que más de una cuarta parte del petróleo almacenado no estaba disponible para ser extraído debido a trabajos de construcción y a problemas en algunas cavernas.
La GAO advierte además de que el mantenimiento atrasado continúa acumulándose y que las inversiones actuales no están siguiendo el ritmo de las necesidades de una infraestructura que envejece. El organismo considera que, sin nuevas inversiones y una planificación a largo plazo, la capacidad de la SPR para responder de manera segura y fiable a futuras emergencias será cada vez más incierta.
El diseño de la reserva contempla una capacidad máxima de extracción de unos 4,4 millones de barriles diarios. Sin embargo, según datos de la GAO, en diciembre esa capacidad se había reducido a unos 2,7 millones de barriles diarios.
Las reservas han ido en caída libre desde 2022. La invasión rusa de Ucrania y el encarecimiento del petróleo llevaron a la Administración Biden a ordenar una liberación extraordinaria. Desde entonces, las extracciones se han sucedido a una frecuencia muy superior a la prevista originalmente.
Las administraciones de Biden y Trump han retirado conjuntamente unos 352 millones de barriles en los últimos cuatro años, casi la mitad de la capacidad de la reserva. La actual guerra con Irán y las restricciones sobre el tráfico petrolero en el estrecho de Ormuz han vuelto a convertir la SPR en una herramienta fundamental para intentar contener la presión sobre los mercados energéticos y se estima que actualmente cuenta con 270,5 millones de barriles de petróleo.
Todos los gobiernos quieren poner el tema en agenda pero no se termina de resolver porque no hay voluntad política para hacer lo que hay que hacer.
Montevideo | Todo El Campo | Los seguros agrícolas van ganando espacios en las conversaciones y consideraciones de los productores, sin embargo, lo que sabemos de esa herramienta parece poco o insuficiente. Para entender más sobre el tema el Ing. Gonzalo Gutiérrez fue entrevistado en el programa Diario Rural de CX4 Radio Rural, quien se refirió a los distintos tipos de seguro y cuáles son los problemas que dificultan su uso masivo.
Comenzó explicando que como toda actividad económica, los seguros tienen un fin de lucro por parte de las compañías de seguros, ese lucro surge de la diferencia entre lo que se le cobra al productor y se le paga ante un siniestro, esa ecuación en promedio tiene que dejar una diferencia a favor. O sea que hay que cobrar más de prima que lo que se paga.
En Uruguay, el sector que más prima genera dentro de la agropecuaria, es el agrícola, que enfrenta distintos riesgos -granizo, heladas, vientos, excesos de lluvias, sequías- y las compañías se plantean asegurar determinada área contra determinados riesgos, y pagar de determinada manera los daños.
Los seguros se dividen en dos tipos: los de daño directo, que se paga el daño causado por aquella eventualidad por la que se contrató y no por otra, y los de multirriesgo que cubren una totalidad de evento y lo único que se valora es el rendimiento final del cultivo.
El sector de seguros agrícolas es una cartera que tiene comprometida su rentabilidad por distintos motivos, pero esos seguros cada vez son más caros para las mismas coberturas, o sea que cubren menos por el mismo dinero.
Eso pasa porque los seguros agrícolas multirriesgo se piden cada vez más debido la demanda de financiamiento que tiene el sector agrícola, pero son seguros que en caso de siniestralidad ésta es muy alta lo que hace que las compañías de seguros no los tengan o los ofrecen en condiciones que puedan contener las pérdidas; y por otro lado el cambio climático genera tormentas cada vez más violentas que causan daños cada vez más significativos, lo que deteriora la cartera agro.
Por esas razones y a diferencia de Uruguay, en el mundo se subsidia mucho el seguro agrícola. No solo Uruguay no subsidia sino que además no contamos con información de base que permita calcular el costo de asegurar determinado establecimiento.
Asimismo, en Uruguay no se puede mover una vaca si antes no se atienden 40 documentos y papeles, pero en la agricultura sí se pueden mover camiones de grano y nadie pregunta su origen ni quien es el productor. Esa falta de datos genera que tengamos una carencia de información muy grande sobre cómo son los rendimientos de los distintos cultivos y ese dato es la base para una prima de riesgo correcta para el sector.
Por tanto, mientras posterguemos la decisión de armas una buena base de datos de rendimientos por zona y chacra, de aquí a 5 o 6 años para atrás “vamos a seguir patinando en los mismos lodos sin que podamos salir por más que todos los gobiernos quieren poner el tema en agenda pero no se termina de resolver porque no hay voluntad política para hacer lo que hay que hacer, sostuvo.
Gutiérrez se refirió también a las pérdidas y a la lógica de funcionamiento de los seguros, que terminan siendo un socio con el productor pero éste sólo lo valora ante eventos adversos.
Si el productor sólo contrata el seguro cuando hay advertencia de un evento adverso y no lo hace cuando esa adversidad no está, lo que está haciendo es trasladando las pérdidas al seguro. Las empresas aseguradoras necesitan que se las contrate todos los años y por la misma cantidad de hectáreas y no solo cuando se cree que va a haber algún problema o alguna amenaza.
El punto es que el agricultor no adopta el seguro todos los años porque la relación rentabilidad-precio le parece desfavorable al considerar que es un seguro muy caro, y eso hace que no haya una base consistente de cotizante.
Asimismo, cuando la rentabilidad es mala, el productor recorta gastos y en esa reducción una de las cosas que saca son los seguros.
Por otra parte, hay sectores como el de la granja en que los riesgos son mucho más concentrados porque la producción se ubica en zonas específicas, y cualquier tormenta que pasa concentra las pérdidas. Eso fue lo que pasó en el último temporal.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística de Horacio Jaume y Estela Apollonio – Programa Diario Rural -CX4 Radio Rural.
El remate comienza a las 09.00 y se extenderá pasadas las 19.30 horas. Transmite Todo El Campo.
Montevideo | Todo El Campo | Hoy jueves 13 de agosto, desde las 09.00 horas, Lote 21 rematará 6.000 vacunos. Es el remate 252 y se puede seguir desde la web de Todo El Campo.
Las ventas se llevarán a cabo desde Via Disegno en lo que será una jornada extensa, que comenzará temprano en la mañana y se extenderá hasta pasadas las 19.30 horas, consolidando la relevancia del consorcio en el mercado ganadero nacional.
6.000 vacunos en excelentes lotes, animales imperdibles que cuentan con sanidad de Microsules.
La financiación está a cargo de banco Santander.
Además de Todo El Campo, la subasta se puede seguir a través de Direct TV por Canal 184; por A+V, la página web de Lote 21 y la App también de Lote 21.
Desde la App se puede utilizar la herramienta Pique21, entre otros, como herramientas como cálculo de flete, pique en línea para no perderse ningún lote, y calculadora de lote para sus créditos en línea.
LA OFERTA.
La propuesta refleja la diversidad de categorías que caracterizan a los remates de Lote 21, con una fuerte presencia de terneras y vientres preñados, además de la tradicional oferta de novillos y vacas de invernada.
Dijo que algo sucede en medio, entre la expedición de la industria hasta que llega al mostrador, y pidió que las autoridades controlen el medio de la cadena para detectar donde se dan subas que escapan al mercado.
Canelones | Todo El Campo | Juan José Prando, presidente de la Asociación de Façoneros de Pollos Unidos (AFPU) se refirió a diversos puntos vinculados al sector avícola: el contrabando; la cama de pollo y la documentación que se está preparando para presentar en los ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca, y de Ambiente; y el desfasaje en los precios que en las grandes superficies supera ampliamente el de producción, entre otros.
CONTRABANDO.
Sobre el contrabando, Prando dijo que “se ha controlado un poco” aunque “siempre hay ingreso” de mercadería de forma ilegal. Es un tema en que “se ha trabajado con la Cámara Uruguay de Procesadores Avícolas (Cupra) y las gremiales agropecuarias”.
Además “tuvimos reuniones con el director de Aduanas y personal de diferentes áreas de Aduanas”. En esas instancias “ellos pedían al presidente que les diera una mano con el Ejército ya que cuando llegó este gobierno decidió sacar al Ejército de la de la frontera”, expresó.
CAMA DE POLLO.
También fue consultado sobre una encuesta que se está realizando por parte de la AFPU junto con Cupra respecto a la cama de pollo.
El gremialista dijo que “se está intentando demostrar a los ministerios de Ganadería y principalmente al de Ambiente sobre todo lo que se está trabajando, los procesos que implica llevarla a temperaturas para matar microorganismos y los productos se le aplican”.
“Eso es para que, cuando se retira, el abono no se vea como un problema de contaminación o de animales”, señaló.
“La encuesta es para conformar un documento que podamos presentar en el Ministerio de Ambiente y poder decirle que el abono cuando sale de la granja está en condiciones para poder explotarlo por ejemplo a nivel agropecuario, ya que no es algo que contamine ni perjudique al ambiente ni nada”, enfatizó.
Añadió que esa acción la realizan porque desde la Dirección de Ambiente “se estaba tratando de poner el tema como un desecho con lo que generaba un inconveniente” al sector productor.
PRECIOS AL PÚBLICO QUE NO REFLEJAN LA REALIDAD.
Respecto al ajuste de la tabla del façon que se debe actualizar a julio, el presidente de Cupra indicó que “ya se firmó el aumento a partir del 1° de julio y que fue del 2,2% para para el façon”. Fue un tema que “estuvo un poco discutido como siempre”.
El entrevistado expresó su preocupación por los altos precios en venta al público, que superan con amplitud el valor del pollo cuando sale de la industria. “Recorrí supermercados y saqué varias fotos de diferentes precios”, como de las “supremas que superan los 700 y pico pesos largos llegando casi a 800 pesos; muslos en 400 y pico pesos o 500 pesos”.
“Todos tendríamos que darnos cuenta que si hay un problema de bajo consumo, el problema no está en el façonero”, continuó.
Esos precios altos son observados por el gobierno y “creen que falta pollo” lo que los lleva a evaluar la importación, pero “tenemos que empezar a darnos cuenta que el problema no es el precio de producción sino de remarque”, aseveró.
Cupra dice que el pollo está más barato que el año pasado, bajó casi 15 pesos en plancha”, por tanto “no puede ser que si tiene en plancha un valor de 100 y algo de pesos, el destino final esté a 700 pesos”.
Lo que está pasando en el medio de la cadena debería ser controlado, para que no sea el productor el responsable de la suba, planteó.
GRANJA TRES ARROYOS.
Sobre Granja Tres Arroyos en Argentina que está pasando por un momento difícil, se consultó a Prando sobre cómo impacta en Tres Arroyos Uruguay, a lo que contestó: “Por las reuniones que hemos tenido el problema es específico de Argentina”.
En Uruguay se está “trabajando muy bien” y “en los pagos no ha habido ningún inconveniente”, por lo que “hoy no hay una preocupación” porque “no es algo que esté golpeando a nuestro país”.
Cupra destaca el descenso de los precios al consumidor en un mercado que registró niveles récord de faena y una importante sobreoferta de pollo nacional.
Montevideo | Todo El Campo | El precio de la carne aviar acumula una baja de 3,35% en lo que va de 2026, mientras que el IPC general aumentó 3,40% en el mismo período. En el último trimestre, la carne aviar también registró un descenso acumulado de 0,69%.
Esta evolución se da en un contexto de niveles récord de faena, que actualmente se ubica 4% por encima de la registrada a igual fecha de 2025. Durante dos meses en este año se superó, además, la cifra de 3.000.000 de pollos faenados en un solo mes, generando una importante oferta de pollo nacional que presionó los precios a la baja.
Esta situación llevó incluso a la industria a congelar parte de la producción ante las dificultades para colocar todo el volumen disponible en el mercado, en un escenario de fuerte excedente de producto.
En julio, el precio promedio de la carne aviar al consumidor volvió a bajar, un 0,37%, mientras que los cortes sin hueso registraron una caída de 1,84%, acumulando tres meses consecutivos de descenso. En lo que va del año, estos cortes acumulan una baja de 1,17%.
“Cupra (Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas) recuerda que las variaciones en el precio del pollo son parte de la dinámica habitual de este mercado. En este caso, los niveles extraordinariamente altos de faena generaron una sobreoferta que naturalmente presionó los precios a la baja. La industria debió absorber este excedente, incluso recurriendo al congelado de producto que resultaba difícil de colocar”, señaló Federico Stanham, director ejecutivo de Cupra.
A nivel de origen, el precio del pollo en planchada aumentó aproximadamente 10% en julio, luego de varios meses de descenso. El valor pasó de $92 por kilo en junio a $101,10 en julio. “Si se toman los precios ajustados por inflación, el promedio histórico de casi 10 años, desde que INAC lleva registros es de $109/kg, por lo que con este ajuste de julio aún estamos bastante por debajo de ese nivel.”
“La suba observada en los precios en planchada en julio no ha permitido recuperar aún niveles de precios considerados normales, lo que es materia de preocupación dado que los meses de precios más bajos transcurridos en 2026 significan que se trabajó en una situación muy ajustada o de pérdida durante muchas semanas”, explicó Stanham.
De hecho, el promedio del precio del pollo en planchada durante el primer semestre de 2026 se ubicó, en valores corrientes, 5% por debajo del promedio del primer semestre de 2025 y 15% por debajo del promedio del segundo semestre de 2025.
El informe de Cupra muestra además que la recuperación de julio en origen todavía mantiene al precio en planchada por debajo de la evolución del IPC, aunque comienza a revertir la brecha que se había ampliado desde octubre de 2025.
“Así como cuando los precios en origen suben, la cadena comercial reclama por su impacto en el consumidor, entendemos que también es importante destacar cuando se producen bajas sostenidas. En los últimos meses hubo una reducción significativa de los precios en origen que acompañó un escenario de sobreoferta. Una suba no puede analizarse únicamente a partir de los movimientos de un mes puntual y es necesario aceptar que esa es la dinámica de esta cadena productiva. Suele generalizarse la referencia del precio de la suprema en un local de supermercados de primera línea cuando lo que importa es el precio del pollo entero que es lo más consumido, el cual en las carnicerías de barrio siempre es el producto más barato y que actualmente se puede conseguir por 140 a 160 pesos por kilo”, concluyó Stanham.