Jul 23, 2026 | Opinión
La pregunta apunta al relevo generacional y el desafío que enfrenta la agropecuaria: cada vez más jóvenes buscan estabilidad y oportunidades fuera del medio rural.
Fernando Sanabia Viscoski | Canelones | Todo El Campo | Después de escribir sobre el envejecimiento de la población rural, surge una pregunta que considero aún más importante: ¿por qué los jóvenes ya no eligen quedarse en la producción agropecuaria?
No tengo una única respuesta. Tampoco creo que exista una explicación simple. Al contrario, es un tema que merece ser analizado entre productores, familias, instituciones, centros educativos y quienes diseñan las políticas públicas.
A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de trabajar como productor y, posteriormente, como técnico, recorriendo establecimientos frutihortícolas, apícolas, ganaderos, tamberos y avícolas. Hay una pregunta que casi siempre hago cuando llego a un predio: ¿hay relevo generacional?
La respuesta, lamentablemente, se repite una y otra vez.
“Mi hijo no quiere saber nada del campo”.
“Está estudiando otra cosa”.
“Consiguió trabajo en la ciudad”.
“Nunca le gustó este trabajo”.
Son respuestas que ya no sorprenden, pero sí deberían preocuparnos.
Muchas veces se escucha decir que los jóvenes no quieren trabajar. Personalmente, no comparto esa afirmación. Creo que los jóvenes sí quieren trabajar, pero buscan un proyecto de vida que les permita crecer, tener estabilidad, tiempo para su familia y una remuneración acorde al esfuerzo realizado.
Y aquí aparece una realidad que muchos productores conocen muy bien.
Durante años, numerosos hijos vieron a sus padres trabajar de sol a sol, sin horarios, sin fines de semana, sin licencia y con una enorme incertidumbre sobre el resultado económico de cada zafra. Vieron cómo una helada, una sequía, una tormenta o la caída de los precios podían borrar en pocos días el trabajo de todo un año.
Es comprensible que muchos se pregunten si quieren vivir esa misma realidad.
A esto se suma otro aspecto importante. Décadas atrás era común que el hijo continuara la actividad familiar casi por obligación. Hoy, afortunadamente, los jóvenes tienen mayor libertad para elegir su camino. Estudian, conocen otras oportunidades y comparan distintas formas de vida antes de decidir.
Y, cuando comparan, muchas veces encuentran fuera del campo aquello que dentro del establecimiento familiar no pueden obtener: un ingreso fijo, horarios definidos, vacaciones, seguridad laboral y posibilidades de crecimiento profesional.
Esto no significa que el campo no tenga futuro.
Por el contrario, estoy convencido de que ofrece enormes oportunidades. La producción de alimentos seguirá siendo una actividad estratégica para Uruguay y para el mundo. La incorporación de tecnología, la mecanización, el riego, la agricultura de precisión, la automatización y las nuevas formas de comercialización pueden hacer que el trabajo rural sea cada vez más eficiente y atractivo.
Sin embargo, la tecnología por sí sola no resolverá el problema.
Si un joven no puede visualizar un futuro económicamente sostenible, difícilmente decida quedarse, aunque disponga de la mejor maquinaria o de los sistemas más modernos de producción.
Quizás debamos empezar a preguntarnos qué condiciones necesita un joven para elegir quedarse en el campo. ¿Es suficiente con que exista una empresa familiar? ¿Puede esa empresa ofrecer un ingreso digno? ¿Hay acceso a vivienda, conectividad, capacitación y posibilidades reales de desarrollo? ¿Estamos formando jóvenes para ser empleados o también para convertirse en empresarios rurales?
Son preguntas que todavía no tienen una respuesta única.
También creo que este desafío no puede recaer únicamente sobre las familias productoras. Requiere una mirada de largo plazo en la que participen el Estado, las instituciones educativas, las organizaciones de productores y el sector privado. Si realmente queremos asegurar el relevo generacional, será necesario crear condiciones para que emprender en el medio rural vuelva a ser una opción atractiva y no un sacrificio que pocos estén dispuestos a asumir.
El despoblamiento rural no ocurre de un día para otro. Es un proceso lento, silencioso y muchas veces invisible. Pero cada joven que decide irse representa una oportunidad que el campo pierde y que el país difícilmente recupere.
No escribo estas líneas para cuestionar la decisión de quienes eligieron otro camino. Cada joven tiene derecho a construir el futuro que considere mejor para su vida.
Las escribo porque creo que Uruguay debe preguntarse por qué tantos jóvenes ya no ven en la producción agropecuaria un proyecto de vida posible. Y porque estoy convencido de que, si logramos responder esa pregunta con seriedad, todavía estamos a tiempo de construir un campo donde las nuevas generaciones quieran quedarse, innovar y seguir produciendo los alimentos que el país necesita.
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EL AUTOR. Fernando Sanabia Viscoski es licenciado en Gestión Agropecuaria, posgrado en Agronegocios, productor agropecuario. Imagen de portada generada por inteligencia artificial.
Jul 23, 2026 | Remates
El escritorio Manuel F. Porta condujo un mercado animado y con precios acordes.
Carlos Sabatini | Minas, Lavalleja | Todo El Campo | Se llevó a cabo el pasado martes 21 de julio la feria mensual que el escritorio Manuel F. Porta organizó en local La Querencia, ubicado en el km 41de la ruta 60, entre Minas y Pan de Azúcar en el departamento de Lavalleja.
La oferta fue acotada por temas climáticos con 200 vacunos, entrando lindos lotes de terneros, terneras, vacas de invernada y piezas de cría; completaron la oferta algo de ganado carnudo.
La conducción de las ventas estuvo a cargo del martillero Juan Antonio Vizoso, trabajando en pista Manuel Núñez Porta, Alvaro Tolosa y personal de la firma.
La feria vio reducida las anotaciones por problemas de inundaciones, pero mostró un mercado animado y con precios acordes al momento del año.
Los terneros se colocaron con buenos promedios, los vacajes de invernada estuvieron bien pagos, las piezas de cría lograron buenos números finales, la escasa fila de ganado gordo acompañó el momento del mercado.
Las colocaciones fueron totales.
LOS VALORES. VACUNOS.
Terneros entre US$ 368 y US$ 492.
Terneras US$ 492.
Vacas de invernada entre US$ 720 y US$ 892.
Vacas preñadas entre US$ 880 y US$ 1.050.
Piezas de cría entre US$ 500 y US$ 586.
Ganado de manufactura y conserva US$ 100.
Toros de industria entre US$ 725 y US$ 1.100.
GANADO GORDO.
Terneros entre US$ 768 y US$ 782.
Vacas gordas entre US$ 832 y US$ 885.
PRÓXIMA ACTIVIDAD.
La firma está anunciando que su próxima actividad en el local La Querencia será el día jueves 20 de agosto. Por informes e inscripciones 4440.96.71 – 4440.21.93.
Jul 23, 2026 | Remates
Los remates de julio serán los días 29 en Molles y el 30 en Ansina.
Tacuarembó | Todo El Campo | La firma José A Valdez & Cía. anunció sus siguientes remates que serán los días 29 y 30 de julio, y el 6 y 12 de agosto.
Cabe consignar que los vendedores cobran al contado.
DETALLE DE LOS PRÓXIMOS REMATES.
Miércoles 29 de julio, feria en Molles. La firma anuncia para esa oportunidad que al momento se han inscripto 80 terneros y terneras, 50 novillos de 1 a 2 y 2 a 3 años, 50 vacas de invernada y 20 vaquillonas; también más de 100 ovinos. Las inscripciones están abiertas.
El jeves 30 de julio será la feria Ansina parala cual la oferta inscripta hasta el momento es de 550 vacunos y 200 ovinos.
REMATES DE AGOSTO.
El día jueves 6 de agosto, el martillo de Valdez se trasladará a Don Tito
Los días miércoles 12 y jueves 13 de agosto, será el remate 252 de Lote 21
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Por más información: Inicio – José A. Valdez y Cía.
Por consultas, Sarandí 236, casa central en Tacuarembó. Teléfono 4632.55.55.
O contactarse con cualquiera de sus sucursales: Sucursales – José A. Valdez y Cía.
Jul 23, 2026 | Noticias, Ovinos
En Palermo se expuso sobre carne y la lana. Se advirtió que Brasil importa 7.000 ton de carne, el 70% es de Uruguay: “Es un mercado que podemos desarrollar”.
Buenos Aires | Argentina | Todo El Campo | ¿Puede el sector ovino recuperar el brillo que tuvo años atrás? Ese fue el interrogante que atravesó la jornada dedicada a la cadena ovina en la Exposición Rural, donde funcionarios, técnicos y referentes de la industria coincidieron en que la actividad atraviesa una etapa de lenta recuperación, aunque todavía enfrenta importantes desafíos sanitarios y comerciales.
El encargado de abrir el panorama fue Manuel Chiappe, subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, quien presentó los principales indicadores del sector.
“Tenemos poco menos de 12 millones de cabezas. Cerramos 2025 con un aumento del 7% en la faena y la producción, y en el primer semestre de 2026 también registramos un crecimiento cercano al 7% en producción y del 5% en toneladas res con hueso”, detalló.
“No son números para hacer una fiesta, pero vemos que el ovino crece lentamente, que volvió a ser un negocio y eso es un incentivo para desarrollar la cadena”, agregó.
TEMAS SANITARIOS: SCRAPIE Y SARNA OVINA.
La sanidad ocupó buena parte del encuentro. Representantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) repasaron la situación del scrapie y de la sarna ovina, dos de las principales preocupaciones del sector.
Mayra Román, del área de Vigilancia y Prevención de Enfermedades Transmisibles de los Animales, explicó las acciones implementadas desde la detección del primer caso de scrapie a comienzos de este año, con especial foco en la renovación de los certificados de exportación para garantizar la continuidad del comercio exterior.
A su turno, Guillermo Duarte, coordinador del Programa de Pequeños Rumiantes del Senasa, presentó un diagnóstico sobre el avance de la sarna ovina y advirtió sobre las dificultades para contener la enfermedad.
“La responsabilidad primaria del productor es informar y hoy nos encontramos con focos ya instalados porque esa alerta no llega. Corremos detrás de la sarna”, afirmó.
El veterinario también remarcó la necesidad de contar con tratamientos más eficaces durante todo el año. “Los inyectables tienen fallas y, en esta época, no podemos hacer los baños, por lo que hay focos que se mantienen”, sostuvo.
INDUSTRIA FRIGORÍFICA Y DEL SECTOR LANAS.
El análisis continuó con la mirada de la industria frigorífica y del sector lanero, dos eslabones fundamentales para agregar valor a la producción.
En representación de los frigoríficos patagónicos, Álvaro Sánchez Noya señaló que el consumo interno de carne ovina alcanza apenas los 250 gramos por habitante al año, muy por debajo de los 2,5 kilos que registra Uruguay.
En ese contexto, consideró que la exportación ofrece una oportunidad concreta de crecimiento.
“Brasil importa 7.000 toneladas de carne ovina, de las cuales el 70% proviene de Uruguay. Ese es un mercado que podemos desarrollar porque no exige estatus de libre de aftosa. En el caso de los mercados que sí lo requieren, como la Unión Europea, podemos abastecerlos desde la Patagonia”, explicó.
El desarrollo de esos mercados permitiría, además, afrontar uno de los principales problemas de la industria: la escasez de volumen para mantener las plantas frigoríficas activas durante todo el año. “Hoy trabajamos apenas tres o cuatro meses. La disminución del stock ovino es la principal desventaja. La producción total de Argentina ronda las 16.000 toneladas y la faena declarada es de un millón de cabezas. Hay mucha faena que no pasa por los canales oficiales y eso también afecta a la industria”, advirtió.
La visión del sector lanero estuvo a cargo de Mariano Guerra, representante de la Federación Lanera Argentina (FLA), quien aseguró que la estrategia no pasa por competir en volumen sino por diferenciarse a través de la calidad.
“Tenemos origen, industria local, trazabilidad, certificaciones y no exportamos solo lana sucia. El 60% de lo que exportamos son productos procesados y las exportaciones alcanzan los 193 millones de dólares anuales”, destacó.
Con un mercado interno prácticamente inexistente, el negocio depende casi exclusivamente de las ventas al exterior. “A nivel mundial, el 60% de las fibras corresponde al poliéster, el 20% al algodón y el 10% a otras fibras sintéticas. La lana ocupa un nicho y dentro de ese nicho nosotros apuntamos a posicionarnos como un speciality”, explicó.
Como cierre, Guerra adelantó que la cadena trabaja en un plan estratégico a diez años. La iniciativa contempla una primera etapa de estabilización del stock regional y una segunda orientada a consolidar la presencia en mercados premium. El objetivo, aclaró, no es recuperar el volumen histórico de animales que llegó a tener Argentina, sino hacer que el stock actual sea “más rentable y auditado”.
Fuente y foto Sociedad Rural Argentina SRA.
Jul 23, 2026 | Lechería, Noticias
Desde la mejora del confort y la provisión de sombra para las vacas hasta la inversión en tecnologías de refrigeración más resilientes: la industria tiene que responder de forma proactiva.
Tony McDougal | Reino Unido | Food & Agribusiness World* | Todo El Campo | Las olas de calor de mayo y junio proporcionaron una de las señales más claras de que las temperaturas extremas afectan la producción láctea en todo el Reino Unido.
Un nuevo análisis de la Unidad de Inteligencia Energética y Climática (ECIU) constató que las entregas de leche desde los tambos experimentaron descensos sin precedentes durante las olas de calor de mayo y junio de 2026, lo que pone de manifiesto el creciente desafío que el cambio climático supone para los ganaderos, procesadores y cadenas de suministro.
LAS OLAS DE CALOR REDUJERON LAS ENTREGAS DE LECHE.
Según el análisis, las entregas de leche el 26 de mayo cayeron casi un 4% por debajo de la media de la semana anterior, equivalente a 3,2 millones de pintas de leche. Durante la ola de calor de mayo, las entregas bajaron en 8,3 millones de pintas. (Nota de Redacción: la medida británica pint equivale a 0,568 litros aproximadamente. Una caída de 3,2 millones de pintas equivale a unos 1,8 millones de litros de leche).
Una segunda ola de calor en junio, que vio batir récords mensuales de temperatura en muchas partes del Reino Unido, produjo una caída aún mayor en un solo día del 4,3%, con un déficit acumulado de aproximadamente 16,5 millones de pintas durante los 9 días del evento.
Como resultado, las dos olas de calor provocaron un déficit estimado equivalente a 25 millones de pintas de leche (es decir, cerca de 14 millones de litros).
PICO DE PRODUCCIÓN INTERRUMPIDO.
El momento de la ola de calor de mayo fue especialmente significativo. Mayo suele ser un mes de pico de producción para Los tambos del Reino Unido, con una producción lechera típicamente entre un 2% y un 4% superior a la de abril. Sin embargo, mayo de 2026 registró un aumento de solo el 0,08%, lo que sugiere que temperaturas inusualmente altas interrumpieron las ganancias estacionales esperadas.
Tom Cantillon, analista senior de ECIU, considera que los resultados representan una señal de alerta para el sector: “Las olas de calor de mayo y junio parecen las señales más claras hasta la fecha de que el calor extremo está afectando a la industria láctea del Reino Unido”, observó, añadiendo que el cambio climático probablemente agravará el estrés térmico en las vacas lecheras y ejercerá una presión adicional sobre la infraestructura de refrigeración y las cadenas de suministro alimentario.
LOS AGRICULTORES INVIERTEN EN LA ADAPTACIÓN.
Ruth Grice, ganadera lechera de Leicestershire, experimentó esos impactos de primera mano. “Las vacas estaban calientes y molestas y obviamente priorizaban mantenerse frescas antes que producir leche”, explicó. También señaló que el calor afecta tanto a la fertilidad como a la producción, creando desafíos a largo plazo para la rentabilidad agrícola.
Muchos productores están explorando estrategias de adaptación para mejorar la resiliencia. Grice dijo que su tambo está aumentando la sombra mediante la plantación de árboles y el establecimiento de cercos en zonas frecuentemente utilizadas por el ganado durante la parte más calurosa del día. Estas medidas pueden ayudar a reducir el estrés térmico y, al mismo tiempo, aportar beneficios para la biodiversidad y la captura de carbono.
INFRAESTRUCTURA DE REFRIGERACIÓN BAJO PRESIÓN.
El desafío va más allá de la puerta del tambo. La calidad y seguridad de la leche dependen de sistemas de refrigeración fiables y una logística con control de temperatura.
Maddy Coupe, responsable de políticas en el Federación de la Cadena de Frío, advirtió que el aumento de las temperaturas está exigiendo más infraestructuras de refrigeración. Aunque las empresas cuentan con planes de contingencia sólidos, señaló que gran parte de la red de cadena de frío del Reino Unido no fue diseñada originalmente para las temperaturas extremas que se están experimentando actualmente.
PREPARÁNDOSE PARA UN FUTURO MÁS CALUROSO.
Para el sector lácteo, el mensaje es cada vez más claro: la adaptación será esencial. Desde la mejora del confort y la provisión de sombra para las vacas hasta la inversión en tecnologías de refrigeración más resilientes, la industria tendrá que responder de forma proactiva.
La experiencia de 2026 demuestra que las olas de calor ya no son un riesgo futuro, sino un desafío operativo presente. Dado que las proyecciones climáticas indican que los eventos de calor extremo probablemente serán más frecuentes e intensos, comprender y gestionar el estrés térmico será fundamental para salvaguardar la productividad, el bienestar animal y la fiabilidad de la cadena de suministro en los próximos años.
(*) Autor: Alimentación y Agronegocios