De concretarse el acuerdo impactaría doblemente: Por un lado, liberaría granos de Ucrania, y por otro fertilizantes de Bielorrusia. De esa forma, granos y fertilizantes se volcarían al mercado lo que impactaría en los precios.
Hébert Dell’Onte | ¿Es posible que haya un cambio en los precios internacionales de los granos y fertilizantes? De ocurrir, cambiará la forma en que las empresas proveedoras y los productores de todo el mundo manejen y prevean sus próximas campañas.
No hay que darlo por hecho, pero Estados Unidos y Bielorrusia negocian una posible apertura, serían 8 millones de toneladas las que se volcarían al mercado descomprimiendo los precios.
La brasileña Agrinvest Commodities publicó este de domingo 22 de mayo una nota de su analista en temas de fertilizantes, Jeferson Souza, en la cual hace referencia a un posible acuerdo entre Estados Unidos y Biolorrusia que cambiará, al menos temporal y parcialmente, el mercado de esos insumos.
Estados Unidos estaría considerando retirar por seis meses las sanciones sobre las industrias de potasio de Bielorrusia. A cambio Biolorrusia liberaría el flujo de granos de Ucrania hacia Lituania.
Bielorrusia -cuya capital es Minsk- limita con Lituania, Letonia, Rusia, Ucrania y Polonia, tal como se puede ver en el siguiente mapa. Su posición es estratégica para el traslado de mercancías desde Ucrania a Lituania y desde allí otros países.
Souza recuerda en su nota que hace un año la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá sancionaron al país por su política antidemocrática, esas sanciones abarcan la industria del potasio.
El país es responsable de producir casi 8 millones de toneladas de cloruro de potasio por año lo que lo hace responsable del 19% de las exportaciones de fertilizantes.
De avanzar las negociaciones y concretarse, el problema no se soluciona en absoluto, pero sería un pequeño alivio para el mundo agrícola.
LOS GRANOS DE UCRANIA.
La guerra con Rusia impuso a Ucrania un bloqueo que le impide exportar granos, lo que golpea fuertemente al país y al mundo con la disparada de precios, pero si occidente acuerda con Bielorrusia, Ucrania podría volcar su producción al mundo con la debida consecuencia sobre los valores internacionales.
Según reportes de prensa calificada, las Naciones Unidas y Estados Unidos están trabajando para que a través de Bielorrusia se pueda trasladar, vía ferrocarril y hasta el puerto Klaipeda (foto principal) en Lituania, el grano ucraniano.
Klaipeda es la ciudad portuaria más importante de Lituania, ubicada sobre el mar Báltico y a través de este la mercancía puede trasladarse a Alemania, Dinamarca, Polonia o Suecia.
LA OPOSICIÓN BIELORRUSA.
La estrategia de la ONU y de Estados Unidos parece acertada y con cierta lógica, pero la oposición interna en Bielorrusia no lo ve de esa forma y pide que se sigan presionando con aislamiento económico y político al gobierno de su país para hacer caer al régimen.
Svetlana Tijanóvskaya, líder opositora, dijo que las sanciones -que ahora se quieren levantar temporal y parcialmente- buscan que el presidente Alexander Lukashenko detenga la violencia contra la oposición y libere a los presos políticos. Sin embargo, todo indicaría que la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá avanzarían en sus intenciones porque las sanciones a Bielorrusia perjudican más a todo el mundo, en especial a los países más pobres, que el favor que le hacen a la interna de ese país.
Foto principal, toma aérea del puerto de Klaipeda, Lituania | Foto de Megaconstrucciones.net
Como pasa siempre, los pobres serán los primeros y más afectados, pero luego seguirán quienes estén en el escalón inmediato, y así podría seguir hasta que el mundo encuentre la estabilidad otra vez.
Hébert Dell’Onte | Que la invasión de Rusia a Ucrania disparó los precios de los insumos, afectó el mercado mundial de granos, generó una disparada en la inflación empobreciendo a todos los países del mundo y con ellos sus economías y las de todos los habitantes del planeta, es algo que ya sabemos, hemos oído hasta el cansancio y sufrimos como país productor e incluso como ciudadanos consumidores. Hasta ahora los gobiernos, sean poderosos o humiles, no han sabido cómo manejar la situación con sus múltiples afectaciones.
De lo que se habla poco -al menos no lo suficiente como para crear conciencia- es la inminente crisis alimentaria que aún no se ha manifestado en todo su potencial, pero lo hará pronto si las cosas siguen tal cual están ahora. Y nada indica que pudiera haber un cambio en el mediano plazo aunque en temas bélicos nunca se sabe qué conversaciones o negociaciones pueden estar desarrollándose en secreto por actores relevantes de la geopolítica global.
Lo que sí sabemos es que Qu Donguy, el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), advirtió que la guerra genera “perturbaciones de la cadena de suministro y la logística de la producción de cereales y semillas oleaginosas” de los países enfrentados sí, pero también de todo el mundo afectando la seguridad alimentaria global.
El último Informe global sobre crisis alimentarias de la FAO, reportó que el año pasado 193 millones de personas de 53 países y territorios sufrieron inseguridad alimentaria aguda, 40 millones de personas más que en 2020.
Es lógico pensar que la duración de la guerra agudizará la crisis restringiendo más el acceso a los alimentos, encareciéndolos y llegando en menor cantidad -o simplemente no llegando- a las personas más pobres de los países pobres.
Como pasa siempre, los pobres serán los primeros y más afectados, pero luego seguirán quienes estén en el escalón inmediato, y así podría seguir hasta que el mundo encuentre la estabilidad otra vez.
Máximo Torero, economista jefe de la FAO consideró que la crisis agroalimentaria mundial podría agravarse en 2023 y que hay mucha incertidumbre.
“LO PEOR ESTÁ POR LLEGAR”.
Martin Qaim, director del alemán Centro de Investigación para el Desarrollo dijo a Deutsche Welle que “lo peor está por llegar” porque son muchos los países que dependen de lo que producen Rusia y Ucrania.
Como se ha informado, en el mundo hay países que importan hasta el 90% de materia prima de Rusia y/o Ucrania. Líbano y Egipto, por ejemplo, compran a esos países casi el 80% y 85%, respectivamente, del trigo que consumen. Lo mismo puede decirse de países africanos como Nigeria o Túnez y ya sabemos lo vital que es el trigo en la dieta básica de las personas.
A su vez comienzan a aparecer resoluciones de países que prohíben las exportaciones de sus productos para asegurar el abastecimiento interno o evitar la disparada de precios, como recientemente hizo India que eliminó el trigo -del cual es importante productor mundial- de los productos exportables.
ACTOS PIRATAS.
En otro orden pero no del todo ajeno, Ucrania ha denunciado verdaderos actos de piratería por parte de los invasores.
Este mes se conocieron dos hechos significativos. El primero, CNN informó sobre un buque ruso cargado de grano robado en Ucrania, el Ministerio de Defensa ucraniano estimó el hurto en 400.000 toneladas.
A su vez el diario ucraniano The Odessa Journal publicó esta semana que Rusia destruyó el Banco Genético Nacional de Plantas (foto), uno de los más grandes del mundo. La publicación se sustenta en los anuncios realizados por Sergey Avramenko, de la Academia Ucraniana de Ciencias Agrarias.
Dicha Academia trabajaba en el programa Recursos Fitogenéticos el que estaba operativo desde la independencia de Ucrania en 1992. El objetivo del programa del que participan 28 instituciones de investigación, es conservar información genética y material relevante, llegando a poseer más de 160.000 variedades de semillas de plantas e híbridos de cultivos agrícolas de todo el mundo en condiciones adecuadas para que las generaciones futuras pudieran restaurarlas.
Las muestras destruidas incluían especies y tipos de genética ya no existente en Europa ni en el mundo. La guerra se focaliza en un punto del planeta, el este europeo, pero ya está impactando en todos los países y en todos los ciudadanos del mundo con mayor o menor intensidad. Nadie sabe hasta dónde llegará esa afectación, apenas somos conscientes que es el comienzo.
Ucrania es una de las zonas más fértiles del mundo por sus recursos naturales; se ha denunciado que Rusia ha robado miles de toneladas de cereales desde Rusia, incluso en las últimas horas se supo que robó un buque cargado de granos.
El experto agrícola Lajos Braunmüller dijo que la agricultura es, en el sector agroalimentario, el primer afectado por la guerra generada a partir de la invasión Rusia a Ucrania. Otros analistas han señalado que escasez, y aumento de precios son palabras que dominarán la agricultura y la industria alimentaria, publicó ayer Euronews.
Braunmüller explicó sus conceptos señalando que el encarecimiento de alimentos provocado por la invasión de Ucrania y las sanciones contra Rusia, empieza desde la tierra; y recordó que la agricultura ucraniana es especialmente importante para la seguridad alimentaria de Europa y afectará todo el mundo.
“Ucrania es una de las zonas más fértiles del mundo por sus recursos naturales. Tiene tierras de muy buena calidad aptas para la agricultura. Se trata del chernozem, un suelo de color negro con un contenido mineral muy alto y una buena estructura. Se puede cultivar en 42 millones de hectáreas, aproximadamente diez veces más que en Hungría”, dijo.
A eso se suma el aumento del precio del gas natural, lo que hace que el fertilizante sea a su vez más caro. De hecho, Rusia, Bielorrusia y Ucrania representan una cuarta parte de la producción mundial de fertilizantes. Y los dirigentes rusos han prohibido su exportación debido a las sanciones.
Dávid Csont, director General Adjunto de la única fábrica de fertilizantes de Hungría, contó: “Tras el estallido de la guerra, los precios del gas subieron a más de 250 euros por megavatio hora. Podemos producir, pero el fertilizante es invendible y ya no vale la pena que los agricultores lo compren a ese precio”.
Las opciones posibles son sólo dos. Una comprar fertilizantes cares y esperar cubrir costos con buenos rendimientos, o confiar en que la naturaleza los ayudará: El aumento del costo de los fertilizantes afecta a todos los agentes del sector agrícola. Los agricultores tienen ahora que apostar. O bien compran fertilizantes caros con la esperanza de obtener mejores rendimientos y luego vender la mercancía a un precio más alto, o bien, se abandonan a los caprichos de la naturaleza.
GUERRA ALIMENTICIA. UCRANIA DENUNCIA QUE RUSIA LE ROBA GRANOS.
Por otra parte, medios europeos informaron que Ucrania denunció a Rusia por el robo de 400.000 toneladas de trigo y otros granos. Taras Vysotsky, viceministro ucraniano de Agricultura dijo que las fuerzas rusas han incautado varios cientos de miles de toneladas del grano, de las zonas de Zaporiya, Jersón, Donetsk y Lugansk, al sureste del país.
Son reservas que en parte los ucranianos utilizarían como harina para la elaborar pan en un país donde la guerra a afectado la elaboración y disponibilidad de productos.
Además, considerando los altos precios internacionales de los commodities, se trata de cientos de millones de dólares.
El robo no solo afecta a Ucrania sino que esos granos al ser trasladados a Rusia se sacan del mercado internacional y por tanto no llega al mundo poniendo en peligro la seguridad alimentaria del mundo cuando las estimaciones de las Naciones Unidas indican que 1.700 millones de personas están en riesgo de sufrir hambre y pobreza. En las últimas horas CNN informó que un buque ruso cargado de grano robado a y en Ucrania fue rechazado en al menos un puerto del Mediterráneo y se encuentra en el puerto sirio de Latakia.
El gran problema es el grave déficit de materias primas que se está produciendo en todo el mundo y el consiguiente encarecimiento.
Cuando justo estaba empezando a dejar atrás los efectos en el consumo de dos años de pandemia por Covid, la avicultura 2022 empieza un segundo trimestre 2022 en un entorno de costos de producción disparados e incerteza mayor en los mercados.
En la UE, un gran importador de huevos y carne de ave de Ucrania, el conflicto bélico sin duda creará déficits de aprovisionamiento que terceros países ya están intentando aprovechar. Este es el caso por ejemplo de los EAU (Emiratos Árabes), importador muy importante de huevos de Ucrania, que está siendo aprovechado por India para intentar entrar en este importante mercado de oriente medio.
En todo caso independientemente de estos vaivenes entre importadores y exportadores, el gran problema de la invasión de Ucrania, aparte lógicamente del costo en miles de vidas, es el grave déficit en materias primas que se está produciendo en todo el mundo y el consiguiente encarecimiento.
El escenario al que se enfrenta la avicultura mundial parece el de una “tormenta perfecta”. Con una conjunción de factores cómo pocas veces en la historia. A su favor la avicultura moderna tiene su gran resiliencia y capacidad de adaptación a los cambios. Aquellas empresas avícolas que no se adapten quedarán “tocadas y quizás hundidas”. En un caso u otro este incremento de los costos se está trasladando ya a corto y medio plazo a los precios que paga el consumidor.
Como viene haciendo regularmente, la división agroalimentaria de Rabobank acaba de publicar su informe de perspectivas para el segundo trimestre de 2022. En el mismo detallan que en la mayoría de las regiones mundiales, la oferta es relativamente escasa y los precios son fuertes. La guerra en Ucrania ha provocado un aumento del 20% al 40% en los precios mundiales de los cereales, y la industria avícola se verá desafiada a trasladar todos estos costos más altos a los consumidores.
Es probable que esto sea posible en los mercados desarrollados con un alto poder adquisitivo, donde la oferta es relativamente limitada, como Europa, EE.UU. y Japón. Sin embargo, existen preocupaciones crecientes en los países en desarrollo, por ejemplo, algunos países de África, donde el gasto en alimentos puede representar un tercio de los ingresos del hogar y donde el impacto del costo podría ser mayor debido a la dependencia de las importaciones. Estos costos en fuerte aumento, junto con un poder adquisitivo más bajo debido a un crecimiento más débil y la inflación de costos, podrían provocar disminución en estos países en el consumo local de alimentos y aves y potencialmente conducir a situaciones de crisis regionales.
Se espera que el comercio mundial se mantenga fuerte en 2022, ya que todos los gobiernos implementan gradualmente estrategias de “vivir con Covid-19”, elevando la demanda de servicios de alimentos. Brasil, China y Turquía están bien posicionados para beneficiarse de esta situación y hacerse cargo de una parte de las exportaciones de la UE y Ucrania afectada por la guerra. Rusia se verá afectada por las sanciones, pero podría beneficiarse selectivamente de su posición muy competitiva. El comercio mundial se verá desafiado por la continua inflación de los costos de transporte, así como por las interrupciones en la logística.
Las industrias avícolas mundiales necesitan un fuerte enfoque en las operaciones para compensar los costos más altos y los desafíos de suministro: la adquisición óptima, la eficiencia del producto y la formulación de alimentos serán vitales. La influenza aviar (IA) seguirá siendo un desafío clave, pero la presión debería disminuir en verano 2022 en el hemisferio norte.
Desde una perspectiva global, los casos de IA en regiones como Europa interrumpirán el comercio de huevos para incubar, lo que podría afectar el suministro en los países importadores, como ocurrió en 2020 y 2021.
Aunque no es un país al que Uruguay exporte, la importancia de Ucrania está en lo que importamos, ya que es importante “proveedor de insumos agropecuarios, en particular de sustancias químicas para el agro”.
Hébert Dell’Onte | En el informe de Uruguay XXI sobre el peso de Ucrania en el comercio exterior de Uruguay, se afirma que ese país “es un destino mucho más remoto (que Rusia) para Uruguay” con exportaciones a ese destino que en 2021 fueron “por debajo de U$S 1millón, totalizando US$ 800.000”. De esa forma ese país europeo “se situó en el puesto 93° en el ranking de destinos” del año pasado.
En 2021, ese pequeño total exportado fue por productos farmacéuticos que generaron ingresos por US$ 322.000 (37%), cítricos por US$ 239.000 (27%), pescados por US$ 185.000 (21%). Otros productos fueron grasa de lana (6%), remolques y semirremolques (3%), artículos para adornos (3%), vino (2%) y aparatos eléctricos (1%).
“En cuanto al número de empresas exportadoras y el peso del mercado para éstas, también es marginal. En 2021, diez empresas exportaron a Ucrania y los valores exportados de éstas no superan en ningún caso los US$ 350.000”, señala Uruguay XXI.
PROVEEDOR DE INSUMOS AGROPECUARIOS.
La importancia de Ucrania para Uruguay es, fundamentalmente, como “proveedor de insumos agropecuarios, en particular de sustancias químicas para el agro. Las importaciones desde Ucrania alcanzaron los US$ 3,1 millones, siendo US$ 1,6 millones (51%) sustancias químicas para el agro.
La foto: En diciembre de 2021 la agencia Reuters divulgó la imagen de la bandera más grande de Ucrania y el monumento a la Patria en Kiev que por estas horas en todo un símbolo de la resistencia de ese país.