El documento al que accedió Todo El Campo menciona 8 medidas generales, instan a los gobiernos a tomar medidas respecto a la influenza aviar. La última de la lista es la más impactante.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Dada la propagación sin precedentes del virus de la influenza aviar A(H5N1) entre aves y mamíferos, y el riesgo potencial para la salud humana, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA) divulgaron una serie de medidas y llaman a todos los países a ponerlas en práctica.
Las instituciones mencionadas señalan 8 medidas, pero la última de la lista es la más impactante: 1) Prevenir la influenza aviar en su fuente; 2) detectar, informar y responder rápidamente a los brotes animales; 3) fortalecer la vigilancia en animales y humanos; 4) realizar investigaciones epidemiológicas y virológicas en torno a brotes en animales e infecciones humanas; 5) compartir datos de secuencia genética; 6) fomentar la colaboración entre sectores de la salud humana y animal; 7) comunicar el riesgo; y 8) asegurar la preparación a una pandemia.
El siguiente es el desarrollo que la FAO, la OMS y la OMSA: 1) Prevenir la influenza aviar en su fuente, principalmente a través de medidas de bioseguridad mejoradas en las granjas y en las cadenas de valor avícolas, y aplicar buenas prácticas de higiene.
Los miembros de OMSA, en consulta con el sector avícola, pueden considerar la vacunación de aves de corral como una herramienta complementaria de control de enfermedades basada en una vigilancia sólida y teniendo en cuenta factores locales como las cepas de virus circulantes, la evaluación de riesgos y las condiciones de implementación de la vacunación.
2) Detecte, informe y responda rápidamente a los brotes de animales como primera línea de defensa. Cuando se detecta una infección en animales, se alienta a los países a implementar estrategias de control como se describe en los estándares de la OMSA.
3) Fortalecer la vigilancia de influenza en animales y humanos para permitir una respuesta temprana, se debe mejorar la vigilancia basada en el riesgo en los animales antes y durante los períodos de alto riesgo.
Los casos de influenza aviar en animales deben informarse a la AMSA de manera oportuna.
La secuenciación genética debe realizarse periódicamente para detectar cualquier cambio en los virus ya presentes en el área o la introducción de nuevos virus.
En humanos, se debe priorizar lo siguiente: (i) vigilancia de infecciones respiratorias agudas graves y enfermedades similares a la influenza, (ii) revisión cuidadosa de cualquier patrón epidemiológico inusual, (iii) notificación de infecciones humanas bajo el Reglamento Sanitario Internacional, y (iv) intercambio de virus de influenza con los Centros Colaboradores de Referencia e Investigación sobre la Influenza del Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Influenza (GISRS) de la OMS.
4) Llevar a cabo investigaciones epidemiológicas y virológicas en torno a brotes en animales e infecciones humanas. Se debe mejorar la vigilancia para detectar e investigar rápidamente más casos sospechosos en animales y humanos.
5) Comparta los datos de secuencia genética de virus de humanos, animales o sus entornos en bases de datos de acceso público rápidamente, incluso antes de la publicación revisada por pares.
6) Fomentar la colaboración entre los sectores de salud humana y animal, especialmente en las áreas de intercambio de información, evaluación conjunta de riesgos y respuesta.
7) Comunicar el riesgo.Alertar y capacitar a los trabajadores de la salud y las personas expuestas ocupacionalmente sobre las formas de protegerse.
Se debe advertir al público en general, así como a los trabajadores con animales, que eviten el contacto con animales enfermos y muertos, y que informen de ello a las autoridades de sanidad animal.
También se les debe recomendar que busquen atención médica si no se encuentran bien y que informen a su proveedor de atención médica sobre cualquier exposición a animales.
8) Asegurar la preparación para una pandemia de influenza en todos los niveles.
Sobre el final, se agrega: “La propagación del virus a los cinco continentes habla de la necesidad de cooperación global y alerta para proteger a los animales, las personas y las economías”.
Especies de mamíferos infectados.
Por último, los editores del documento de la FAO, OMS y OMSA, mencionan las especies de mamíferos que hasta el momento “se sabe que están infectados con virus A(H5N1)”.
El detalle es el siguiente: “hurón, visón, nutria europea, nutria de río norteamericana, nutria marina, tejón europeo, zorrillo, zarigüeya de Virginia, leopardo de Amur, tigre de Amur, león de montaña, pescador, turón europeo, lince, gato montés, gato doméstico, zorro rojo, coyote, mapache, perro mapache, perro de monte sudamericano, oso negro americano, oso pardo, oso grizzly, oso kodiak, cerdo doméstico (solo serología), foca gris, foca común, lobo marino, león marino, marsopa, delfín mular, delfín común de hocico corto, delfín de lados blancos, perros, perros mapaches japoneses, marta haya, focas del caspio, oso negro asiático, delfín chileno, marsopa de burmeister.
Finalmente agregan: “Se necesitan más estudios para comprender los niveles de referencia de infección en mamíferos salvajes”.
FAO hizo un llamado a la población a consumir con total seguridad productos de origen avícola, correctamente cocinados.
FAO | Todo El Campo | La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) realizó entre el 4 y 6 de julio la segunda reunión técnica de América Latina y el Caribe para conocer la evolución que ha mostrado la influenza aviar en los países de la región y compartir metodologías, y con eso, poder ajustar las estrategias regionales.
Desde octubre de 2022 a la fecha, ya son 18 países en el continente americano que han confirmado brotes de virus de Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP). Una situación sin precedentes a nivel regional.
El apoyo entregado por FAO se enmarca en el llamado realizado por los países del continente para enfrentar esta crisis, disponiendo apoyo técnico, logístico y de recursos para intentar contener la propagación y el impacto del virus.
El encuentro, que convocó a los jefes y representantes de los servicios veterinarios de nueve países de América Latina y el Caribe, expertos internacionales, así como representantes de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), además profundizó sobre la discusión técnica sobre la decisión e implementación del uso de vacunas como apoyo a la estrategia de prevención y control para la influenza aviar altamente patógena (IAAP).
“Desde la FAO hemos sido claros que la única forma de afrontar esta emergencia es de manera regional y de forma coordinada. La influenza aviar no respeta fronteras, por lo que decisiones tan trascendentales como el uso de la vacunación como medida complementaria para el control, debe hacerse con la mayor cantidad y calidad de antecedentes científicos y técnicos” expresó Andrés González, oficial de Ganadería Sostenible, Sanidad Animal y Biodiversidad de la FAO para América Latina y el Caribe.
Los representantes desarrollaron un análisis exhaustivo de las ventajas y desventajas de la vacunación, la utilización de diferentes tipos a nivel mundial y las opciones disponibles en la región. Se consideraron varios aspectos clave para el desarrollo de un programa para ello, incluyendo la selección de vacunas de alta calidad, la identificación de la población objetivo, la duración prevista, la estrategia de salida y sus desafíos logísticos asociados, entre otros aspectos. Se presentaron ejemplos prácticos de varios países y se discutieron temas como el diagnóstico diferencial entre aves vacunadas y no vacunadas para el seguimiento eficiente de un programa específico para IAAP.
“Creemos que el resultado de la discusión ha sido tremendamente satisfactorio. Hemos logrado un acuerdo de carácter regional con directrices técnicas, así como un plan de trabajo acordado con temas relevantes como el seguimiento epidemiológico, el diagnóstico de laboratorio, los planes de vacunación de aves domésticas contra la influenza aviar altamente patógena, teniendo en cuenta las particularidades de cada uno de los países” agregó el oficial de la FAO.
Además, compartieron actualizaciones sobre la situación epidemiológica en cada uno de sus países, las medidas de control en vigor y el status de la vacunación en los países que ya incorporan esta medida. La FAO recomendó a todos los servicios veterinarios oficiales seguir extremando las medidas de bioseguridad y vigilancia en cada uno de los países, ante el escenario que representa la próxima temporada de migración de aves en el mes de septiembre del presente año.
Asimismo, la FAO hizo un llamado a la población a consumir con total seguridad productos de origen avícola, correctamente cocinados.
Los países de América Latina y el Caribe producen el 20,4% de la carne de ave y el 10% de los huevos que se consumen en el mundo, un sector de gran importancia para el sustento de millones de pequeños y medianos productores agrícolas. Se han reportado casos de influenza aviar en Argentina, Brasil, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
La primera reunión de emergencia de influenza aviar se realizó durante el mes de marzo pasado, en Santiago de Chile, y tuvo como objetivo definir un plan de acción de carácter regional para enfrentar la enfermedad en la región. Aquel encuentro, también convocado por la FAO, forma parte del trabajo para la prevención y protección que la Organización viene realizando desde 2022 a nivel continental.
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Foto: Jefes y representantes de los servicios veterinarios de nueve países de América Latina y el Caribe, expertos internacionales, así como representantes de la FAO, OMSA y OPS participaron en la Reunión técnica de respuesta a la emergencia de Influenza Aviar en Cali, Colombia. FAO | Andrés Bolaño.
La afirmación es de Patrick Buholzer, referente internacional de salud animal e investigador sobre enfermedades animales transmisibles y su relación con la seguridad alimentaria.
Brasilia, Brasil | Todo El Campo | Es urgente reconocer la misma jerarquía a los países cuya ganadería está libre de fiebre aftosa sin o con vacunación, también es necesario para apuntalar la seguridad alimentaria, dar más estabilidad a los productores agropecuarios y favorecer el bienestar animal. Hacerlo, en consecuencia, beneficiaría a toda la sociedad, dijo Patrick Buholzer, director ejecutivo del TAFS Forum, organización internacional con sede en Suiza, dedicada a la investigación de enfermedades animales transmisibles y su relación con la seguridad alimentaria.
“La distinción entre países libres de aftosa con o sin vacunación tenía sentido en el pasado. Es hora de reconocer que los dos status son equivalentes, ya que hoy las vacunas son de calidad y, junto con los métodos de diagnóstico muy avanzados y precisos que se han desarrollado en los últimos años, son una excelente herramienta para contener la enfermedad”, dijo Buholzer durante una entrevista con el programa AgroAmérica, que se emite por el canal de TV Agro Mais, de Brasil.
En la oportunidad se explayó sobre la necesidad de un nuevo abordaje de esta enfermedad viral. Durante la conversación, abogó por una comprensión global en común del problema.
En ese sentido consideró que desde el punto de vista de la seguridad y el acceso a mercados internacionales de carne, lo decisivo para los países es probar la ausencia de aftosa y el funcionamiento de un sistema de vigilancia consistente, pero es secundario si esto es con o sin vacunación.
“URUGUAY ES UN CASO MUY SIGNIFICATIVO”.
El experto subrayó que muchos países sudamericanos tienen un excelente desempeño en cuanto a la calidad y seguridad de su producción ganadera con el estatus de libres de aftosa con vacunación: “Un caso muy significativo es el de Uruguay, cuya producción accede a múltiples mercados internacionales y, lejos de ser considerada de riesgo, es reconocida por su seguridad”.
Buholzer dijo que la equivalencia entre estas dos situaciones es conveniente tanto desde el punto científico como comercial. “Aunque el comercio hoy no tiene restricciones para los países que vacunan, daría más seguridad igualar las situaciones. Incluso los productores ganaderos tendrían más estabilidad y previsibilidad”, puntualizó.
Buholzer explicó que, debido a la diferencia que se establece hoy, se crean incentivos incorrectos, que hacen que muchos países busquen pasar al status de libre de aftosa sin vacunación, a veces con apuro, lo que tiene riesgos potenciales: “La decisión de dar por terminada la vacunación debe ser basada en evaluaciones de riesgo, que consideren la situación epidemiológica local y en la región. Es riesgoso eliminar la vacunación sin un análisis cuidadoso, con la motivación de tener más oportunidades de acceder a nuevos mercados”.
También aseguró que este paso contribuiría a que no se sacrifiquen animales sanos, ya que habría menos brotes de aftosa. “Sacrificar animales sanos –advirtió- hoy ya no es aceptable para las sociedades y lo hemos comprobado en diferentes oportunidades”.
SEMINARIOS EN ASIA.
Buholzer dio detalles durante la entrevista de un trascendente seminario internacional en el que importantes actores discutieron recientemente este tema en Seúl, la capital de Corea del Sur. La actividad captó el interés de diferentes países asiáticos, donde el consumo de proteína animal ha venido creciendo. Asia es un comprador principal de carne sudamericana y las perspectivas es que las ventas seguirán creciendo en los próximos años.
“En Seúl tuvimos una muy buena discusión y encontramos un gran compromiso de los participantes. Asistieron representantes de organizaciones internacionales, del sector industrial y también de compañías de vacunas y otras vinculadas a la salud animal. Fue un debate muy abierto”, contó, indicando que TAFS planea dos nuevos y próximos seminarios, en Tailandia y en Taiwán.
Buholzer explicó que los países asiáticos presentaron su situación en cuanto a la fiebre aftosa, que es muy distinta a la de América: “En Asia todavía la aftosa está muy presente en distintos países. La propia Corea del Sur tuvo un brote hace muy poco tiempo, que felizmente pudo ser contenido rápidamente. En cambio, en Sudamérica, la mayoría de los países son libres de aftosa con vacunación desde hace muchos años. No hubo brotes en muchos años en la mayoría de los países sudamericanos”.
“La vacuna es como una póliza de seguro y reconocer de la misma manera el estatus con o sin vacunación dará beneficios a todos. Lo venimos repitiendo y estamos obteniendo una muy positiva repercusión. La gente entiende que este cambio es necesario desde un punto de vista científico y también para garantizar la seguridad alimentaria, en un momento en que la crisis climática crea condiciones muy desafiantes para la producción agroalimentaria”, concluyó.
Agro América es un programa emitido por el canal brasileño de TV Agro Mais, del Grupo Bandeirantes de comunicación, cuya producción es fruto de una alianza con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. (IICA).
Una nueva virosis, que daña cultivos de tomate y pimiento. Los servicios sanitarios buscan fortalecer las acciones para determinar la situación, contener y erradicar los focos que eventualmente se detecten.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) declaró una alerta fitosanitaria para todo el territorio con respecto al virus rugoso del tomate, también conocido como Tomato brown rugose fruit virus (ToBRFV, por sus siglas en inglés), una nueva virosis, que daña cultivos de tomate y pimiento.
La declaración de alerta estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2024 y tiene por objetivo, a través de un trabajo interinstitucional público-privado, de fortalecer las acciones a fin de determinar la situación del ToBRFV en el país, contener y erradicar los focos que eventualmente se detecten, evitando su establecimiento y dispersión, como así también poner en conocimiento de la situación a los productores y a la sociedad en general.
En ese sentido, la norma establece las medidas de prevención, detección, contención y erradicación en relación con este virus y su denuncia obligatoria de los síntomas sospechosos de la enfermedad.
Asimismo, se creó un Comité de Crisis por el virus rugoso del tomate que será coordinado por el Senasa y estará integrado por un equipo de trabajo interinstitucional conformado por la Dirección Nacional de Protección Vegetal del Organismo, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Semillas (Inase), por los centros oficiales de investigación, universidades, gobiernos provinciales, representantes del sector privado y público, y otras instituciones vinculadas a la problemática.
JORNADAS.
En el marco del trabajo interinstitucional, desde el Senasa, el INTA y el Inase, se realizará un ciclo de charlas técnicas para brindar información sobre el nuevo virus, y recomendaciones para productores, profesionales y técnicos del sector.
La primera jornada es este martes 11 de julio, de manera virtual, en tanto que el miércoles 12 se llevará a cabo un encuentro en la provincia de Salta.
Embrapa Bosques es la única institución en Brasil que tiene el conocimiento de la creación del nematodo utilizado en el control biológico (Nematec), incluyendo haber transferido esta tecnología a Argentina, Chile y Uruguay.
San Pablo, Brasil |Todo El Campo | En 2022, el programa de control de la avispa de la madera generó beneficios económicos, atribuidos a la participación de la Empresa Brasilera de Investigación Agropecuaria (Embrapa), por un monto superior a los 302,7 millones de reales.
Ese valor se refiere al precio de la madera en pie, que se obtiene en el lugar de plantación, que es la práctica más común de comercialización de la madera.
El Ing. Agr. Emiliano Santarosa, de Embrapa Florestal, uno de los responsables de realizar la evaluación de impacto explicó que el objetivo principal de la tecnología es mantener la población de la plaga por debajo del nivel económico de daño y asegurar la reducción del número de árboles atacados, la supervivencia, productividad y calidad de los pinos.
“El manejo integrado, que involucra el monitoreo de plagas, el control biológico y el manejo silvícola, reduce significativamente el daño y las pérdidas causadas por la avispa de la madera en el campo, lo que resulta en una mayor productividad de los sistemas de producción de pino y garantiza la producción y el suministro de madera en el sector. Actualmente varias empresas forestales, destacando las asociaciones APRE (Asociación de Empresas Forestales de Paraná), ACR (Asociación de Empresas Forestales de Santa Catarina), Ageflor (Asociación Gaucha de Empresas Forestales) y Sindimadeira (Asociación de Productores de Madera de la Región de Montaña), adoptan esta tecnología que ya forma parte del programa de manejo en plantaciones de pino, impactando positivamente en toda la cadena productiva”, dijo Santarosa.
De los 302,7 millones mencionados, el 50% refiere a los impactos económicos generados por la solución tecnológica de Embrapa Florestas; el otro 50% de los impactos respectivos se atribuyen al Fondo Nacional de Control de Plagas Forestales (Funcema) y a las empresas que lo mantienen.
“Es importante destacar que este valor se refiere a los beneficios económicos resultantes del uso de la tecnología, y los valores absolutos de la producción del bosque de pino (Valor Bruto de Producción) siguen siendo significativamente más altos y de gran expresión en Brasil, que de alguna manera también tiene una relación con esta tecnología debido a la garantía de la producción de madera de pino a nivel nacional”, agregó Santarosa.
El impacto se calcula con base en el método del superávit económico, que implica análisis de aumento de productividad, reducción de costos, valor agregado, entre otros indicadores. También se consideran factores como las estimaciones del área de adopción y la consulta con empresas y productores.
Los métodos utilizados para el análisis económico aún consideran: Índice de Costo-Beneficio (B/C); Valor Actual Neto (VPN) y Tasa Interna de Retorno (TIR), que también se calculó en simulaciones sobre sensibilidad a costos y beneficios.
IMPACTOS AMBIENTALES.
El programa de manejo integrado de la avispa de la madera recomienda el uso de tecnologías que sean ambientalmente apropiadas, ya que utiliza técnicas silvícolas de prevención y control biológico que no causen impactos negativos en el medio ambiente.
Se destacan los siguientes índices: cambio en el uso de la tierra, uso de insumos agrícolas y conservación de la biodiversidad.
El criterio de cambio en el uso directo de la tierra se ve impactado positivamente debido a la alta productividad de las plantaciones de pino y la garantía de producción posibilitada a través del adecuado control de la plaga, beneficiando a todo el sector productivo.
Los impactos en los indicadores «cambio en el uso indirecto de la tierra» se deben principalmente al control biológico de plagas y la menor presión sobre la apertura de nuevas áreas. Este último ítem tiene un impacto indirecto positivo en la conservación de la biodiversidad, ya que la madera de los bosques de pino con control de avispas de madera permite el suministro de materia prima y una mayor productividad por unidad de área, y al mismo tiempo reduce la presión sobre los bosques nativos, con el mantenimiento de bosques nativos y corredores de vida silvestre.
“Además, las plantaciones forestales son cultivos perennes, con cobertura permanente del suelo y generalmente se despliegan en áreas marginales para uso agrícola, lo que sirve para diversificar la producción y la cobertura forestal en diferentes regiones. Desde un punto de vista ambiental, el gran beneficio de esta tecnología radica en el control biológico de enemigos naturales, sin necesidad de utilizar insumos químicos u otros métodos para controlar la plaga”, destacó Santarosa.
Con respecto a las emisiones a la atmósfera, al adoptar la tecnología, se proporciona una mayor productividad -evitando pérdidas por daños por plagas- y, por lo tanto, el secuestro y fijación de mayores cantidades de CO². Por lo tanto, en el ámbito regional, tiene un efecto positivo en relación con el balance de carbono y las relaciones climáticas.
La tecnología reduce indirectamente el uso de agroquímicos (uso de insumos agrícolas), ya que todo el manejo para el control de plagas se lleva a cabo a través de enemigos naturales y método de control biológico, impactando indirectamente en la calidad del suelo y el agua.
IMPACTOS SOCIALES.
En cuanto a los impactos sociales, la tecnología afecta directamente aspectos de trabajo/empleo, ingresos, gestión y administración en propiedades y empresas.
En las pequeñas explotaciones, proporciona impactos positivos específicos en la calificación y la oferta de trabajo, influyendo en la calificación para las actividades de gestión forestal.
En grandes propiedades y empresas, el resultado de la evaluación es similar, matando varios empleos y sectores especializados en el monitoreo de la avispa de la madera y el manejo del Pinus, además de los beneficios sociales generales del sector forestal a lo largo de la cadena productiva.
En general, debido a la necesidad de capacitación para la detección, monitoreo y control de plagas, la adopción de la tecnología proporciona importantes impactos positivos en el indicador de «capacitación».
Embrapa Bosques es la única institución en Brasil que tiene el conocimiento de la creación del nematodo utilizado en el control biológico (Nematec), incluyendo haber transferido esta tecnología a Argentina, Chile y Uruguay.
Así, además de los impactos económicos, sociales y ambientales positivos, la tecnología también proporciona impactos en el conocimiento, la formación y las relaciones político-institucionales, que son altamente significativas y favorables para Embrapa y la sociedad.
Los resultados de la evaluación de impacto, en las tres dimensiones los efectos de la tecnología fueron positivos.