Especialistas de INTA Ángel Gallardo (en Santa Fe), lograron reducir la presencia de hongos que producen la pudrición blanca en hortalizas.
Santa Fe, Argentina | Todo El Campo | Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) evaluaron técnicas como el compostaje y su desinfección con solarización a altas temperaturas, logrando reducir la presencia de fitopatógenos que producen la pudrición blanca en hortalizas. Se trata de un hongo capaz de permanecer en el suelo por más de 20 años y dañar las producciones de lechuga, coliflor, repollo, cebolla o calabaza.
El compostaje es un proceso bioxidativo mediante el cual se degrada la materia orgánica. Para esto, se desencadenan diferentes fases regidas por la temperatura que garantizan la obtención de un sustrato de baja actividad microbiana, libre de patógenos, semillas de malezas y de sustancias fitotóxicas. Con este insumo, especialistas del INTA Ángel Gallardo -Santa Fe- lograron reducir la presencia de hongos que producen la pudrición blanca en hortalizas.
De acuerdo con Salomé Guerra, investigadora del INTA Ángel Gallardo, “la pudrición blanca en hortalizas es una enfermedad que representa un desafío, ya que su agente causal puede permanecer en el suelo por más de 20 años, con una viabilidad promedio del 90%, gracias a la formación de estructuras llamadas ‘esclerocios’, que funcionan como inóculo”.
“Estos esclerocios están en el suelo con posibilidades de dispersarse y multiplicarse mediante la labranza y el riego por surco”, detalló, al tiempo que explicó: “Para reducir su concentración, se optó por realizar el compostaje y posterior solarización de los residuos de biomasa vegetal afectados para, luego, volver al sistema productivo de forma segura”.
Es que, según explicó, “durante el compostaje ocurre la fase termofílica, en la que la temperatura de la biomasa asciende por arriba de los 60°C y actúa como agente de biocontrol sobre microorganismos fitopatógenos”. Además, al compost obtenido se lo trató con la técnica de solarización, como sanitizante.
La solarización es una estrategia sustentable que permite desinfectar suelos o sustratos sin insumos químicos y basados en la energía solar.
“Consiste en aprovechar las altas temperaturas del verano mediante un nylon transparente que al pasar la radiación solar se convierte en calor, actuando en capas menores a 30cm de profundidad de manera efectiva. Es una técnica empleada en producción hortícola bajo invernadero”, especificó Guerra.
“Al finalizar esta etapa no se identificó Sclerotinia sclerotiorum y S. minor. -hongo causante de la podredumbre blanca-, aunque sí otros hongos y bacterias esporuladas”, detalló.
A su vez, la especialista confirmó que se utilizaron los productos obtenidos -compost y compost solarizado- en mezcla con sustrato comercial y se comprobó la germinación de semillas de lechuga y optimo estado de los plantines. “Si bien solo se utilizó un 10% de compost y compost solarizado en las respectivas mezclas, y se observó por un periodo de 21 días, se logró un producto capaz de volver al sistema de forma segura”, explicó Guerra.
“Esta investigación indica que tanto el compostaje de biomasa afectada por hongos fitopatógenos y la solarización, son técnicas eficientes que ayudan en el control de la enfermedad de la podredumbre blanca, problemática que no solo afecta al cordón hortícola de Santa Fe sino también a otras regiones del país”, aseguró la técnica quien recordó que “el INTA Ángel Gallardo vienen investigando sobre diversas alternativas y prácticas que no requieren de la aplicación de productos de síntesis química”. INTA Informa.
Es el segundo caso en humanos contagiados por vacunos. El primero fue en Texas, el segundo en Míchigan, hay más de 2.000 kilómetros de distancia
Montevideo | Todo El Campo | El miércoles 22, autoridades de salud de Estados Unidos indicaron que detectaron el segundo caso humano de la gripe aviar en una persona que estuvo en contacto con vacas lecheras infectadas con el virus. La enfermedad está presente en varios tambos del país.
El caso fue identificado en Michigan, estado limítrofe con Canadá.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Michigan (MDHHS) informó que el trabajador es monitoreado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Los exámenes nasales realizados por laboratorios del MDHSS ante los primeros síntomas habían resultado negativos, pero una muestra ocular fue enviada a los CDC para su análisis, lo que finalmente confirmó el contagio, según reportes de agencias internacionales.
EFE indicó que en Estados Unidos es el segundo contagio de una persona que ha estado expuesta a ganado infectado con este virus. El primer caso tuvo lugar en abril en Texas (al otro extremo del país, limítrofe con México).
Entre Texas y Michigan hay más de 2.000 kilómetros de distancia, lo que permite concluir que hay circulación del virus en buena parte del país.
En marzo se informó que vacas lecheras en Texas y Kansas estaban infectadas de gripe aviar y, días después, funcionarios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informaron de contagios en un rodeo de vacas lecheras de Michigan que había recibido recientemente ejemplares de Texas.
También se han investigado contagios en vacunos de Nuevo México e Illinois.
Por tanto, en total son cinco los estados involucrados con casos confirmados o no.
Hasta ahora no hay señales de que este virus haya evolucionado de manera que pueda propagarse rápidamente entre las personas.
El caso reportado este miércoles 22 se convierte en el tercero de gripe aviar H5N1 en personas en Estados Unidos, el segundo contagiado a partir de una vaca enferma.
Las autoridades sanitarias aseguran que el riesgo para las personas es bajo, y que no ha evolucionado como para convertirse en un riesgo serio. El caso detectado en Michigan evolución favorablemente. De todas formas, se sigue de cerca la evolución o mutación que puede presentar el virus.
Técnicos de INIA elaboraron un documento en el aportan información sobre el achaparramiento del maíz, incluyendo medidas preventivas.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) La Estanzuela actualizó la información sobre el achaparramiento de maíz en nuestro país, un nuevo desafío que es causado “por cuatro patógenos transmitidos por la chicharrita Dalbulus maidis, comúnmente denominada la chicharrita del maíz”, que “está expandiéndose desde el norte hacia el sur” en una proporción “mucho mayor, favorecida por las condiciones climáticas”.
En las chacras afectadas de Argentina “se han reportado mermas en el rendimiento del 10% al 90%. Es esencial llevar a cabo un monitoreo constante y aplicar medidas preventivas y culturales para disminuir las poblaciones del vector y proteger los cultivos de maíz”, dice el documento de INIA La Estanzuela cuyos autores son Ximena Cibils y Silvina Stewart (ambas de protección vegetal), Nicolas Baraibar (técnico sectorial), Nicolás Maltese (ecofisiología) y Sebastián Mazzilli (director sistema Agrícola-Ganadero).
El siguiente es el texto completo de INIA.
ESTADO ACTUAL DEL ‘ACHAPARRAMIENTO DEL MAÍZ’ EN URUGUAY: ESTRATEGIAS DE ABORDAJE Y REPORTE DE SÍNTOMAS EN CHACRAS.
INIA | En la actual zafra de cultivos de verano, se han observado algunos casos con sintomatología compatible al achaparramiento del maíz en Uruguay, causada por cuatro patógenos transmitidos por la chicharrita Dalbulus maidis, comúnmente denominada la chicharrita del maíz. Conjuntamente, la chicharrita está expandiéndose desde el norte hacia el sur del país en mucho mayor proporción este año, favorecida por las condiciones climáticas.
La enfermedad causa síntomas como enanismo de las plantas (acortamiento de entrenudos), estrías cloróticas en base de las láminas, proliferación de espigas y macollos y enrojecimiento de márgenes de hojas adultas, lo que reduce los rendimientos de este cultivo en chacras afectadas. En Argentina se han reportado mermas en el rendimiento del 10 al 90%. Es esencial llevar a cabo un monitoreo constante y aplicar medidas preventivas y culturales para disminuir las poblaciones del vector y proteger los cultivos de maíz. Para el monitoreo, debemos tener en cuenta que este insecto se desplaza rápidamente y tiende a escapar ante el menor movimiento.
Por ser una problemática emergente en Uruguay, INIA sugiere algunas medidas preventivas basadas en experiencias internacionales y solicita que productores afectados o que sospechen afecciones por achaparramiento, reporten su situación a INIA con el objetivo de apoyar la generación de información nacional.
MEDIDAS PREVENTIVAS DE CONTROL.
La enfermedad no tiene tratamiento curativo, solo se puede prevenir. Se recomienda:
Evitar la secuencia maíz-maíz.
Mantener la chacra libre de maíces guachos y huéspedes secundarios/accidentales mediante el uso de herbicidas: Es esencial eliminar el maíz guacho, ya que actúa como reservorio no solo para las plagas, sino también para los patógenos. Si bien las malezas gramíneas (huéspedes accidentales), pueden mantener las poblaciones de D. maidis, éste vector se reproduce exclusivamente en el maíz.
Sembrar híbridos que hayan demostrado tolerancia a la enfermedad. Es importante tener en cuenta que la tolerancia no implica inmunidad. Si bien aún falta información, se ha reportado que los maíces tropicales presentarían mayor tolerancia a esta enfermedad comparado con materiales templados.
Evitar la siembra escalonada (concentrar fechas de siembra a nivel de establecimiento y entre productores vecinos) y optar por sembrar en fechas tempranas para reducir el riesgo. Sin embargo, ante una eventual zafra bajo pronóstico en fase «neutro/niña», con siembras tempranas se incrementa el riesgo de déficit hídrico durante el ciclo de cultivo, por lo cual, se sugiere la adopción de estrategias de manejo de tipo «defensivas» (reducción densidad de siembra + híbridos de alta plasticidad reproductiva). El maíz tardío es más susceptible a enfermarse debido a la dinámica poblacional de la plaga. Considerar el cultivo de sorgo como alternativa.
El momento de preferencia del cultivo por la plaga es desde emergencia a V4, por lo tanto, considerar el curasemilla como posible estrategia de protección durante los primeros estadios. En breve, el MGAP estará ampliando el registro de productos curasemillas para estos fines.
Monitoreo continuo: Se recomienda un muestreo semanal aleatorio de los cogollos de 10 plantas consecutivas en 10 zonas de la chacra, desde la emergencia de la plántula hasta el estado vegetativo V7-V8 (Hruska & Peralta, 1997). Además, se establece un umbral de acción para la aplicación de insecticidas foliares (no validado localmente) cuando la población de chicharritas alcance 2 o 3 individuos por cogollo por planta muestreada, especialmente durante los estadios tempranos del cultivo. Sin embargo, la presencia de la chicharrita por sí sola no indica necesariamente la presencia de la enfermedad, ya que la proporción de individuos infectados suele ser del 10% o menos.
Insecticidas foliares: Se ha observado una eficiencia de control de la plaga muy baja. Por lo tanto, es recomendable recurrir a prácticas culturales para evitar daños, como se detalla en los puntos 1 al 5. En breve, el MGAP estará ampliando el registro de productos foliares para estos fines.
Nota: Invierno frío con bajas temperaturas invernales y heladas recurrentes pueden tener un efecto beneficioso para reducir las poblaciones de chicharrita.
FORMULARIO para registrar la presencia de síntomas de «achaparramiento del maíz», disponible en el siguiente enlace: Reporte de enfermedades del ‘achaparramiento del maíz’ en Urugua. En caso de no poder ingresar al formulario puede comunicarse al correo electrónico xcibils@inia.org.uy
Es muy importante reportar si las chacras presentan síntomas de esta enfermedad, para determinar la prevalencia de emergente en la zafra actual en nuestro país.
ANTECEDENTES E INFORMACIÓN AMPLIATORIA
La enfermedad llamada «achaparramiento del maíz», endémica del norte de Argentina, es causada por cuatro patógenos transmitidos por la chicharrita Dalbulus maidis. Esta plaga es la principal amenaza del cultivo en algunos países de América Latina.
Distribución de la enfermedad. Inicialmente documentada en Estados Unidos por Alstatt en 1945 encontrándose principalmente en áreas tropicales o subtropicales del Continente Americano. Se ha reportado su presencia en países como México (Cervantes et al., 1958), Nicaragua, El Salvador, Venezuela, Colombia y Honduras (Smith & Niederhauser, 1958), Perú (Castillo & Nault, 1982), Bolivia y Brasil (Costa et al., 1971; Costa & Kitajima, 1973), Argentina (Lenardon et al., 1992; 1993; Laguna et al., 1996) y Paraguay (Lezcano Roman & Machado, 1997).
Achaparramiento del maíz: El achaparramiento del maíz es causado por un complejo patogénico que involucra cuatro tipos de agentes causales:
dos mollicutes o bacterias sin pared celular: Spiroplasma kunkelii y el Candidatus phytoplasma; y
dos virus, el virus rayado fino del maíz (MRFV) y el virus del mosaico estriado del maíz (MMSV).
Estos patógenos pueden encontrarse en infecciones simples o mixtas, y de ahí lo confuso de la sintomatología.
Síntomas del achaparrramiento del maíz (Fig. 1). Las plantas infectadas manifiestan distintos síntomas, entre ellos:
Clorosis foliar que comienza a desarrollarse desde la base de la hoja.
Enrojecimiento en el borde de las hojas.
Estrías cloróticas en la base de las hojas (pueden confundirse con deficiencias de Zn y Mg).
Acortamiento de entrenudos.
Espiga (inflorescencia femenina) estéril e inflorescencia masculina infecunda.
Plantas con multiespigas.
Aparición desproporcionada de vástagos adicionales (macollos).
Mazorcas deformadas, con falta de grano.
Estos síntomas pueden manifestarse a lo largo del ciclo del cultivo y la expresión depende de múltiples factores, tales como, la infección mixta de patógenos, temperatura, el híbrido utilizado, presión de inóculo y estado fenológico del cultivo al momento de la infección. Las plantas enfermas senescen anticipadamente, interrumpiéndose el llenado granos, lo que se traduce en pérdidas al momento de la cosecha.
Nombre científico del vector de la enfermedad: Cicadélidos (chicharritas) de la familia Cicadellidae, subfamilia Deltocephaline, incluyendo especies como: Dalbulus maidis, Dalbulus elimatus, Dalbulus tripsacoides, Dalbulus gelbus, Dalbulus guevarai, Dalbulus quinquenotatus, Baldulus tripsaci, Exitianus exitiosus, Stirellus bicolor y Graminella nigrifrons (Maramorosch et al., 1968; Ramírez et al., 1975; Maden & Nault, 1983). Siendo D. maidis el principal vector en las regiones productoras de maíz en América Latina (Nault, 1990).
Nombre común del vector: chicharrita del maíz
Importancia, ciclo, identificación y daño del vector (Fig. 2): El macho adulto de Dalbulus maidis mide entre 3,5 y 4 mm, mientras que la hembra tiene una longitud de 4 a 4,1 mm y se distingue por su ovipositor visible bajo el abdomen, ligeramente más oscuro que el resto del cuerpo. Ambos presentan un color amarillo paja con dos manchas negras redondas en la cabeza y alas traseras traslúcidas que se extienden más allá del abdomen. Las ninfas son de color amarillo traslúcido y carecen de estas manchas. En promedio, la hembra pone 132 huevos durante su vida, a menudo en hileras de 8. Depositan sus huevos debajo de la epidermis del tejido foliar (endofíticos), tanto a lo largo de la nervadura central como en la lámina. El huevo es muy pequeño y de forma ovalada, recién puesto es incoloro y se vuelve de color blanco una semana después.
Estos insectos se localizan rápidamente en las hojas de las plantas de maíz recién emergido, principalmente en el envés junto a la nervadura central. Los adultos son muy activos y al más mínimo movimiento se desplazan volando hacia otras plantas, aprovechando también las corrientes del viento para moverse a distancias mayores.
Los daños directos causados por D. maidis se originan principalmente por la succión de savia por parte de los insectos, e incluyen decoloración y deformación de las hojas, retraso en el crecimiento de las plantas y el desarrollo de fumagina debido a la melaza exudada por las chicharritas, especialmente si la población es alta. Esta última puede reducir significativamente la fotosíntesis.
Los daños indirectos causados por D. maidis incluyen la transmisión de enfermedades como el «achaparramiento del maíz». La transmisión de estos patógenos ocurre de manera persistente y propagativa, lo que puede resultar en altas tasas de infestación. Esto significa que el insecto puede mantener (persistente) y multiplicar (propagar) los patógenos dentro de su cuerpo a lo largo de su vida, transmitiéndolos de manera continua a nuevas plantas a lo largo del tiempo. Esta capacidad de transmisión eficiente representa una amenaza significativa para la producción de maíz, ya que puede resultar en daños severos y pérdidas económicas importantes.
Condiciones que afectan su proliferación. Inviernos cálidos, siembras escalonadas de maíz a lo largo de la estación de siembra y la presencia de plantas voluntarias de maíz (´maíces guachos´) fuera del periodo del favorecen su proliferación.
Conaprole pone a su disposición un equipo técnico especializado en esta área, al cual puede acceder a través del responsable zonal.
Montevideo | Todo El Campo | Atendiendo a la situación que se ha generada a la salida del verano e inicio de otoño por las inclemencias del tiempo y su incidencia en la salud de ubre del rodeo lechero, Conaprole difundió el informe “Salud de ubre y células somáticas” elaborado por la Dra. MV Florencia Ponce de León, encargada del programa de Calidad de Leche del Área Productores de Conaprole.
SALUD DE UBRE Y CÉLULAS SOMÁTICAS – PREVENCIÓN Y RECOMENDACIONES.
Luego de varios años con excelente calidad, nos enfrentamos a una situación que requiere de nuestra atención, para continuar cuidando la salud de ubre. Estamos atravesando el período de transición en gran parte de nuestro rodeo y ocurriendo algunos eventos de lluvias frecuentes y de volumen. Por lo tanto es importante atender los siguientes aspectos sanitarios que pueden comprometer o potenciar las lactancias futuras:
• Secado. Si bien la mayoría de los secados ya se realizaron, el uso del sello interno es una excelente herramienta para afrontar prepartos con alto riesgo sanitario como los actuales.
• Preparto. Es importante mantener las condiciones higiénicas del potrero preparto, proporcionando un ambiente seco y limpio. Es recomendable rotarlo con cierta frecuencia, evitando áreas de barro y concentración de bosta. Evitar la presencia de restos de fardos que generan un ambiente con alta cantidad de bacterias predisponiendo a mayor ocurrencia de mastitis.
• Descalostrado. Se requiere de varios ordeños antes de remitir la leche ya que los primeros días tendrá alto contenido de células somáticas.
• Vacas en tratamiento y desvío de leche. Revisar periódicamente las vacas de desvío para darlas de alta en cuanto sea posible y cuidar las condiciones del potrero hospital, no es un potrero de sacrifico.
• Accesos al tambo. Estos son puntos críticos que en épocas de lluvia y días cortos pueden ser un factor de riesgo para la mastitis. En caso de poder realizar alguna reparación, aunque sea de carácter transitorio, realizarlo antes de entrado el invierno.
• Higiene. Realice una evaluación periódica de la suciedad de las vacas que se están ordeñando. Ordeñar tetas limpias y secas es la clave para evitar la mastitis.
En caso de pezones sucios, hacer una excelente desinfección antes de realizar tratamientos intramamarios. En caso de no poder asegurar esa correcta higiene, evalúe la alternativa de tratamientos inyectables.
• Detección de mastitis clínica. Tener presente que hay muchos casos que no presentan grumos y son difíciles de detectar con un despunte al piso. Considere realizar el “fondo blanco” para evaluar posible cambio de coloración de la leche, comparando la leche de los 4 cuartos simultáneamente.
Conaprole pone a su disposición un equipo técnico especializado en esta área, al cual puede acceder a través del responsable zonal.
Nunca antes el riesgo sanitario global fue tan grande. Ni las pestes del pasado que diezmaron poblaciones enteras sirvieron para que la humanidad asumiera la salud como única en todos sus niveles y afectaciones.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Crece la preocupación por las diferentes formas que adquieren las enfermedades en las especies animales, que a través de mutaciones o variantes saltan de una especie a otro y no es raro pensar en la posibilidad de que el ser humano sea afectado.
En noviembre del año pasado Todo El Campo publicó un artículo sobre el tema, cuyo título y contenido resultó muy inquietante pero no por eso irreal.
El artículo se basaba en un informe de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) sobre la resistencia a los antimicrobianos. Imagina un mundo en que las infecciones y enfermedades no tengan cura era el título, y agregaba inmediatamente que “la resistencia a los antimicrobianos es una amenaza creciente para el bienestar animal y humano, afortunadamente tenemos las herramientas para superar el desafío”, pero ¿por cuánto tiempo?
Desde mucho antes y posterior al artículo de referencia, este portal ha valorado permanentemente la labor que despliegan los médicos veterinarios en el campo y consultorios, al igual que cientos de científicos que en el silencio de sus laboratorios investigan y trabajan cada día del año. No somos pioneros ni paladines en el asunto, apenas cumplimos con nuestra responsabilidad de informar.
Lo importante es que las diversas instituciones, vinculadas de una u otra manera a la sanidad humana y animal, juegan un papel fundamental y protagónico. Haciendo uso de ese protagonismo proponen y defienden el concepto de Una Sola Salud que en nuestro país tuvo un punto de avance importante a nivel social a partir de 2020 cuando el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) lo colocó como tema clave en su estand de la Expo Rural, porque “la sanidad de las personas, animales, plantas y medioambiente están interconectadas y se afectan mutuamente, por lo que se debe asegurar el bienestar del conjunto”, argumentó la institución en el artículo INIA lleva el concepto de UNA SOLA SALUD a la Expo Prado 2020 con un stand totalmente renovado.
Aunque para el común de la sociedad (común en el sentido de ajena a los temas científicos) ese concepto es nuevo, la realidad es que se remonta al médico griego Hipócrates (460-370 AC). Así lo contó en 2018 la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay (SMVU) en un artículo sobre el tema. A partir de él comienza a evolucionar de forma muy lenta y por etapas, hasta llegar a los años ’60 y ’70 cuando el científico estadounidense Calvin Schwabe (1927-2006) insistió sobre la trascendencia de una medicina y escribió el libro “Medicina Veterinaria y Salud Humana”.
Ahora es común ver a la OMSA, la Organización Mundial de la Salud (OMS) e instituciones similares poner énfasis en el tema. Recién ahora cuando aparecen amenazas que generan incertidumbre. Es que nunca antes el riesgo sanitario global fue tan grande. Al parecer, ni las pestes del pasado que diezmaron poblaciones enteras sirvieron para que la humanidad asumiera la salud como única en todos sus niveles y afectaciones.
En un año electoral es un tema para pensar e intercambiar, con atención a lo que dicen quienes saben del tema y preguntarnos cuánto propone cada candidato en su programa de salud para los próximos 5 años.