Los productores observaron comportamientos irregulares, en especial en la formación de precios y radicaron la denuncia.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | La Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) resolvió la apertura de un sumario de investigación por una presunta infracción a la ley de Defensa de la Competencia, que prohíben los acuerdos restrictivos y el abuso de posición dominante en el mercado contra siete establecimientos frigoríficos.
El diario económico 5Días informó que el Directorio del ente regulador hizo lugar al requerimiento presentado por la Dirección de Investigación, que solicitó la instrucción del sumario luego de un análisis preliminar del funcionamiento del mercado de compra de ganado vacuno para faena.
Los frigoríficos involucrados son Concepción S.A., Guaraní SACI., Victoria SAE, Frigomerc SA, y las cooperativas Chortitzer (Frigochorti), Fernheim (Frigochaco) y Neuland.
Todas estas empresas tienen una fuerte participación en la industrialización y comercialización de carne vacuna.
Fueron los productores ganaderos los que iniciaron las acciones y motivaron la investigación, ya que realizaron denuncias sobre la materia; también la prensa jugó un rol importante con sus publicaciones e información, además de análisis sectoriales. Todo apuntaba a posibles distorsiones en la formación del precio del ganado, continúa 5Días.
Una de las situaciones llamativas fue el aumento de la carne al consumidor que no se correspondía con la evolución del precio al productor.
El alto grado de concentración en el mercado frigorífico es otro punto que llamó la atención, particularmente en el eslabón de compra de ganado para faena: un número reducido de empresas concentraría una porción sustancial de la demanda, lo que podría limitar el poder de negociación de los ganaderos.
Si se comprueba la acción ilegal podría configurarse un abuso de posición dominante colectiva.
Por el momento se está en la etapa sumarial, lo que no constituye delito o falta alguna. El proceso tiene por finalidad recolectar pruebas, solicitar información, realizar análisis económicos y escuchar los descargos de las partes involucradas.
Solo en caso de que la investigación arroje elementos suficientes para sustentar una infracción, el organismo podrá avanzar hacia las instancias previstas en el artículo 56 de la Ley N.º 4956, que contempla sanciones administrativas y medidas correctivas.
Fuente: 5Días, con adaptaciones para Todo El Campo.
La diferencia entre los ingresos generados por la exportación de productos primarios y las manufacturas de origen agropecuario marca un punto relevante en la estructura exportadora con el fortalecimiento de los productos con valor agregado.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Durante 2025, las manufacturas paraguayas de origen agropecuario (MOA) tuvieron un mejor desempeño que los productos primarios: por los manufacturados ingresaron al país US$ 4.481 millones, contra US$ 3.549 millones por los productos primarios. La diferencia es decir de US$ 932 millones a favor de los manufacturados, informó el Banco Central del Paraguay (BCP).
Mientras los productos primarios registraron una caída interanual del 12% en valor, las manufacturas de origen agropecuario crecieron 12,7% respecto a 2024. La reducción de los primarios se explica, principalmente, por la menor facturación de la soja debido a los bajos precios, aunque parcialmente compensada por mayores envíos de maíz y otras semillas.
En contraste, el crecimiento de las MOA estuvo impulsado por los mayores envíos de carne y menudencia vacuna, que mostraron aumentos significativos tanto en valor como en precios y en menor medida por el aceite de soja. Además, este dinamismo no solo se reflejó en valores, sino también en cantidades, ya que el volumen exportado de manufacturas agropecuarias aumentó 17,4% interanual, consolidando su aporte real al ingreso de divisas.
ALTERNANCIA.
Entre 2020 y 2025 las exportaciones paraguayas exhibieron una alternancia en el liderazgo entre productos primarios y MOA.
Los primarios predominaron en 2020 y 2021, retrocedieron en 2022 (cuando las manufacturas tomaron la delantera en un contexto de sequía) y recuperaron una leve ventaja en 2023 y 2024. En conjunto, la tendencia muestra una brecha cada vez más estrecha entre ambos segmentos.
Este desempeño confirma que Paraguay avanza en la recomposición de su perfil exportador, con un mayor protagonismo de los productos agroindustriales, orientado a incrementar el valor agregado, fortalecer la generación de empleo y lograr una mayor solidez frente a la volatilidad de los mercados internacionales.
Desde el punto de vista institucional, Paraguay ha desarrollado un esquema sanitario basado en la coordinación público-privada, donde el rol del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal es central.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | La sanidad animal es uno de los factores estructurales más relevantes para la competitividad y sostenibilidad de la ganadería paraguaya. En un país donde la producción de carne vacuna es un eje central de la economía, asegurar altos estándares sanitarios no es solo una cuestión técnica, sino una estrategia productiva, comercial y geopolítica de largo plazo.
Paraguay se ha consolidado en las últimas décadas como un actor relevante en el comercio internacional de carne, con presencia en mercados exigentes de Asia, Medio Oriente y América Latina. Este posicionamiento descansa, en gran medida, en su estatus sanitario, particularmente en el control de enfermedades de alto impacto económico como la fiebre aftosa. Mantener y fortalecer ese estatus es clave para sostener el acceso a mercados y evitar interrupciones que pueden generar pérdidas millonarias en exportaciones.
La sanidad animal incide directamente en la eficiencia productiva. Rodeos sanos presentan mejores índices reproductivos, mayor ganancia de peso, menor mortandad y un uso más eficiente de los recursos forrajeros. En un contexto de márgenes ajustados y creciente competencia internacional, la prevención sanitaria resulta más rentable que la corrección de problemas una vez instalados. Vacunación sistemática, control de enfermedades parasitarias y vigilancia epidemiológica son inversiones con retorno claro y medible.
Desde el punto de vista institucional, Paraguay ha desarrollado un esquema sanitario basado en la coordinación público-privada, donde el rol del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) es central. Este modelo ha permitido implementar campañas sanitarias de alcance nacional, generar confianza en los mercados y responder con rapidez ante eventuales riesgos sanitarios. La previsibilidad y continuidad de estas políticas es un activo estratégico que no debería ponerse en riesgo por decisiones coyunturales.
LA CONFIANZA ES DETERMINANTE.
La sanidad animal también cumple un rol clave en la reputación internacional del país. En el comercio de carne, la confianza es determinante. Los compradores no solo evalúan precio y volumen, sino también trazabilidad, control sanitario y capacidad de respuesta ante emergencias. Cualquier debilitamiento del sistema sanitario puede traducirse en cierres de mercados, mayores exigencias técnicas o pérdida de competitividad frente a otros exportadores de la región.
Además, en un escenario global marcado por una mayor sensibilidad a temas de inocuidad alimentaria y bienestar animal, la sanidad se integra cada vez más a las demandas de los consumidores finales. Esto obliga a la ganadería paraguaya a pensar la sanidad no como un requisito mínimo, sino como parte de una estrategia integral de diferenciación y agregado de valor.
Por todo lo anterior, la sanidad animal no es un aspecto accesorio de la ganadería paraguaya, sino uno de sus pilares estratégicos. Proteger el estatus sanitario significa proteger la producción, el empleo rural, las exportaciones y la credibilidad del país como proveedor confiable de carne. En ese sentido, sostener políticas sanitarias sólidas, técnicas y de largo plazo es una condición indispensable para el futuro de la ganadería en Paraguay.
EL ROL INSUSTITUIBLE DEL SENACSA.
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal cumple una función estratégica insustituible. No se limita a ser un organismo técnico, sino que actúa como garante del estatus sanitario nacional, tanto hacia adentro como hacia afuera del país.
El Senacsa define los programas sanitarios, coordina campañas obligatorias -como la vacunación contra la fiebre aftosa-, gestiona la vigilancia epidemiológica y representa a Paraguay ante organismos internacionales y autoridades sanitarias de países importadores. Su credibilidad técnica es un activo clave para sostener el acceso a mercados y negociar habilitaciones sanitarias.
La coordinación público-privada también introduce un elemento central: corresponsabilidad. El sistema funciona en la medida en que productores, industria y Estado comparten objetivos y costos, y entienden que la sanidad es un bien público con beneficios colectivos. Cuando esa coordinación se debilita -por decisiones unilaterales, falta de consenso o señales contradictorias- el riesgo no es solo sanitario, sino económico y reputacional. Por eso, la fortaleza institucional del modelo paraguayo no reside únicamente en las normas, sino en la continuidad, la previsibilidad y el respaldo político a un esquema que ha demostrado ser clave para el desarrollo de la ganadería y la inserción internacional del país.
Montevideo | Todo El Campo | Con bases productivas sólidas, crecimiento sostenido en exportaciones y nuevas oportunidades de acceso a mercados internacionales a partir del acuerdo Mercosur–Unión Europea, el sector forestal paraguayo inicia el 2026 con expectativas altas y una visión de largo plazo que podría transformar la matriz económica del país.
Tras un 2025 marcado por récords de exportación y un creciente interés de inversores nacionales e internacionales, la actividad se consolida como una de las apuestas estratégicas del país, con potencial para generar empleo, divisas y desarrollo sostenible.
En ese contexto, Raúl Gauto, presidente de Forestal Sylvis, analizó el presente y el futuro de la actividad, destacando que Paraguay cuenta con condiciones naturales, humanas y económicas únicas para posicionarse como un actor relevante a nivel regional e internacional.
“Las expectativas son muy altas, primero porque tenemos fundamentos reales para ser un buen país forestal”, afirmó en contacto con Valor Agro.
El entrevistado explicó que el crecimiento de los árboles en Paraguay es incluso superior al de países vecinos, gracias a las condiciones climáticas favorables, la disponibilidad de tierras y una población joven interesada en trabajar en el campo. A esto se suma un entorno competitivo para la inversión, con energía eléctrica accesible y un sistema impositivo que facilita la instalación de nuevas empresas.
Uno de los factores clave que impulsa las perspectivas positivas es el desempeño reciente del comercio exterior. En los últimos meses, Paraguay logró romper sus propios récords de exportación de madera, consolidando su presencia en mercados internacionales.
“Paraguay viene creciendo en exportaciones forestales y eso demuestra que el sector ya es competitivo a nivel internacional”, señaló.
En ese escenario, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea aparece como una oportunidad estratégica. Según Gauto, la apertura del mercado europeo podría significar un salto cualitativo para el sector, especialmente para productos de mayor valor agregado.
“Creemos que este acuerdo va a abrir un mercado muy importante en Europa, no solo para productos primarios, sino también para la segunda y tercera transformación, como la fabricación de muebles en el país”, explicó.
Además del comercio, el especialista remarcó que el grado de inversión junto con el crecimiento del sector atraerá nuevos capitales al Paraguay, muchos de los cuales podrían destinarse tanto a plantaciones forestales como a industrias de transformación, fortaleciendo la cadena productiva.
Financiamiento. No obstante, Gauto advirtió que el desarrollo del sector enfrenta desafíos importantes. Entre ellos, destacó la necesidad de ampliar el acceso al financiamiento.
“Tenemos que fortalecer el capital a invertirse en el campo, no solo con créditos tradicionales, sino también con fideicomisos, fondos de inversión y créditos sindicados que ofrezcan tasas razonables”, indicó.
Logística. Otro punto crítico es la infraestructura vial. Al tratarse de una actividad intensiva en logística, el estado de los caminos impacta directamente en la competitividad.
“Mover la madera del bosque a la industria es una parte muy importante del costo. Si queremos ser competitivos a nivel internacional, necesitamos caminos asfaltados que funcionen incluso en días de lluvia”, subrayó.
Capacitación. La capacitación de recursos humanos también aparece como una prioridad. El sector demanda desde operarios especializados hasta mandos medios y gerentes capacitados para gestionar plantaciones e industrias modernas.
“Necesitamos formar gente para las plantaciones y para las industrias forestales. Sin capacitación, el crecimiento no es sostenible”, afirmó.
En el plano institucional, Gauto remarcó la importancia de fortalecer organismos clave como el Instituto Forestal Nacional (Infona) y otras dependencias del Estado.
“El gobierno tiene que acompañar el desarrollo del sector forestal fortaleciendo sus instituciones, porque Infona es clave para seguir impulsando el fortalecimiento del sector”, señaló.
Mirando al futuro. También comparó el camino de Paraguay con el recorrido por países vecinos como Uruguay, Chile y el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, donde la industria forestal se convirtió en uno de los principales motores económicos.
“En Uruguay, el sector forestal superó al turismo y a la ganadería. Paraguay va a seguir ese mismo camino”, aseguró.
Según sus estimaciones, alcanzar entre 1 y 1,2 millones de hectáreas forestadas podría generar ingresos por exportaciones superiores a los de sectores tradicionales como la ganadería o incluso la energía eléctrica.
Finalmente, Gauto puso énfasis en la necesidad de un desarrollo forestal inclusivo, que integre a las comunidades locales y cumpla con los estándares internacionales de sostenibilidad.
“No puede existir un sector empresarial exitoso rodeado de comunidades fracasadas. Si queremos acceder a mercados exigentes y al mercado de carbono, tenemos que trabajar con las comunidades y mejorar sus condiciones de vida”, concluyó.
Montevideo | Todo El Campo |La Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), expresó su preocupación ante la posibilidad de modificar el esquema sanitario nacional, en el marco del debate sobre dejar de vacunar contra la fiebre aftosa. El gremio alertó que avanzar sin consenso podría poner en riesgo décadas de trabajo del sector ganadero.
La APPEC sostuvo que un país que aspira a desarrollar seriamente su producción ganadera no puede tomar decisiones estratégicas sin escuchar a quienes producen. En ese sentido, cuestionó cualquier intento de imponer cambios en el estatus sanitario sin un diálogo amplio con los que trabajan diariamente en el campo.
“No se puede forzar un esquema sanitario sin escuchar a quienes sostienen la producción, poniendo en riesgo décadas de esfuerzo colectivo con la idea de dejar de inmunizar nuestro ganado contra la fiebre aftosa”, señalaron desde la asociación.
El gremio también se refirió al funcionamiento del mercado cárnico, advirtiendo sobre la necesidad de contar con un sistema de comercialización transparente y previsible. Según APPEC, no es sano sostener un esquema donde los precios no respondan a la oferta y la demanda, ya que eso debilita la confianza y la planificación del sector productivo.
“Ante este escenario instamos al sector productivo a mantenerse unido, atento y firme”, manifestaron desde la entidad, remarcando la importancia de la cohesión gremial frente a decisiones que podrían impactar en la competitividad del país.
La asociación destacó además el valor social y económico de la ganadería paraguaya, a la que definió como el resultado del esfuerzo familiar y del trabajo de generaciones. “Defenderla con responsabilidad y unidad no es una consigna, es un compromiso con el país”, afirmaron.
Finalmente, la APPEC subrayó que el desarrollo del sector requiere diálogo, previsibilidad y reglas claras, y que proteger lo construido hasta hoy es clave para garantizar el futuro productivo del Paraguay. “Cerramos el 2025 reafirmando nuestro compromiso con el campo, el trabajo y el futuro del país”, concluyó el pronunciamiento.