Peña en la cumbre Estocolmo+50 expuso sobe Uruguay y políticas de cuidado ambiental.

Peña en la cumbre Estocolmo+50 expuso sobe Uruguay y políticas de cuidado ambiental.

Peña: “El primer semestre del 2021 el Ministerio de Ambiente en conjunto con el Ministerio de Agricultura conformaron un equipo interinstitucional para estudiar la huella ambiental de la cadena de producción ganadera”.

Bajo el lema Estocolmo+50: un planeta sano para la prosperidad de todos, nuestra responsabilidad, nuestra oportunidad se está llevando a cabo en Suecia la cumbre internacional medioambiental que conmemora la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano de 1972 y celebra los 50 años de acción medioambiental mundial, de ahí su nombre “Estocolmo+50”. El evento comenzó el jueves 2 y finaliza este viernes 2 de junio.

Uruguay participa a través del Ministerio de Ambiente, donde el ministro Adrián Peña expuso sobre la medición de la Huella Ambiental en Uruguay destacándolo como un hito sin precedentes para el sistema productivo y la protección del ambiente.

Por primera vez en el ámbito internacional, una herramienta desarrollada en nuestro país para cuantificar el impacto ambiental de los sistemas productivos uruguayos, la cual significará un hito en la transformación productiva de nuestro país, fue presentado en ámbito de esa naturaleza.

El anuncio presentado por el ministro Peña como un logro y orgullo del compromiso como política de Estado en Uruguay del sector público y privado para mejorar los sistemas de producción alimenticia preservando el cuidado y la mejora de las condiciones ambientales.

Dicha herramienta fue elogiada por los actores internacionales participantes y valorada como modelo a seguir en sus respectivos países.

Peña presentó los detalles de su anuncio en el marco del “Side Event” llevado a cabo dentro del marco de la cumbre, focalizando su oratoria en la importancia de la Huella Ambiental de los Sistemas de Producción Ganadera en Uruguay, que es la que tiene un mayor avance, destacando además que esta herramienta será utilizada también para otro tipo de producciones en el corto plazo.

“ESTUDIAR LA HUELLA AMBIENTAL DE LA CADENA DE PRODUCCIÓN GANADERA”.

El secretario de Estado señaló que esto surge “con el objetivo de dar valor a toda esta robusta información acumulada” y que “en el primer semestre del 2021 el Ministerio de Ambiente en conjunto con el Ministerio de Agricultura conformaron un equipo interinstitucional para estudiar la huella ambiental de la cadena de producción ganadera”.

Se trata de un set de indicadores que miden los impactos de la ganadería en tres dimensiones (aire, agua y suelo) y biodiversidad.

El estudio se desarrolló a tres niveles: escala nacional, local/predial y asociado a los productos de la cadena (carne, lana y leche), a través de un equipo de trabajo constituido por más de 40 técnicos de los dos ministerios, de la Universidad de la República y de los institutos de Investigación Agropecuaria (INIA), de Carnes carne (INAC) y de la Leche (Inale).

Peña explicó que la finalidad de esto “es establecer los impactos ambientales de la ganadería y a partir de allí realizar propuestas y recomendaciones para asegurar y permitir el desarrollo sostenible de la actividad”.

Los datos nacionales se desagregaron a pequeña escala territorial, donde el promedio de cada unidad territorial es de 87.000 hectáreas. De esta manera se pueden observar los datos productivos y ambientales de la cadena.

“Esto permite contar con información para la toma de decisiones en las políticas públicas y poder establecer los marcos para fundamentar la continuidad en el largo plazo de Uruguay como un país productor sostenible de alimentos con bajo impacto en el ambiente”, sostuvo Peña.

A su vez, el ministro enfatizó en que “Uruguay ya está trabajando en promover y monitorear acciones que permitan cumplir con sus compromisos globales a futuro” y que el trabajo de estimaciones que se realiza a través de la determinación de la huella ambiental de la actividad ganadera, “permitirá alinear, aún más, la política pública para alcanzar una producción sostenible de alimentos. Así como también contribuir con la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad, y las acciones comprometidas para la adaptación y mitigación del cambio climático”.

VIDEO.

INIA alcanza resultados promisorios en el estudio sobre productividad y mitigación de emisiones de metano.

INIA alcanza resultados promisorios en el estudio sobre productividad y mitigación de emisiones de metano.

Contemplando los aspectos productivos y la sostenibilidad ambiental de nuestros sistemas, INIA alcanza resultados promisorios en el estudio combinado de la productividad animal y el efecto mitigador de las emisiones de CH4 entérico de una dieta forrajera de mayor calidad respecto a una de menor calidad en bovinos en fase de terminación.

Técnicos de INIA realizaron una investigación sobre producción y emisiones de metano. Una de las conclusiones a la que arribaron fue que “suministrar una dieta forrajera de alta calidad con bajos contenidos de fibra durante la fase de terminación no solo mostró importantes implicancias positivas en el aspecto productivo, sino también en la sostenibilidad ambiental del sistema”.

Una mayor ganancia media diaria (GMD) y peso vivo (PV) finales en novillos en etapa de terminación “fueron conseguidos por los animales alimentados con una dieta baja en fibra”.

El siguiente es el artículo completo publicado en la última revista de INIA, correspondiente a marzo de 2022.

EMISIONES DE METANO DE NOVILLOS EN FASE DE TERMINACIÓN ALIMENTADOS CON DIETAS CONTRASTANTES EN LOS NIVELES DE FIBRA.

El cambio climático, y el consecuente calentamiento global, es un fenómeno provocado por el incremento de la concentración natural de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera, los que provienen fundamentalmente de la actividad humana.

En nuestro país, el sector agropecuario es responsable de una importante proporción de las emisiones GEI nacionales, siendo el gas metano (CH4) el principal gas emitido.

Esto representa importantes desafíos dados los compromisos internacionales de mitigación asumidos por el país y la importancia del sector cárnico en la economía nacional.

El CH4 corresponde al producto final del proceso de fermentación entérica de los rumiantes. Su producción ocurre principalmente en el rumen (~90%), y en menor medida (~10%) en el intestino grueso (Vlaming, 2008), a través de las fermentaciones de carbohidratos realizadas por un grupo de microrganismos. La mayor o menor producción de este gas se debe a factores tales como: raza, crecimiento, nivel de producción, genética del animal, temperatura ambiental, siendo el factor más importante la cantidad y calidad del alimento ingerido por el animal (Clark et al., 2011).

En Uruguay, los sistemas de producción de terminación bovina se dan mayoritariamente bajo dietas forrajeras (>80 %, Bervejillo, 2021), con una gran variación en la calidad, en especial a lo referido a su contenido de fibra. Sin embargo, a nivel nacional se carece de valores de emisión de CH4 para esta fase del ciclo productivo que contemplen las diferencias en el valor nutritivo de la alimentación forrajera suministrada. Por este motivo, se planteó estudiar la productividad animal y el efecto mitigador de las emisiones de CH4 entérico en bovinos en fase de terminación, a través del manejo del contenido de fibra de la dieta forrajera suministrada.

METODOLOGÍA.

El experimento fue realizado en la Unidad del Lago de INIA La Estanzuela, Colonia durante 97 días entre los meses de abril y julio del año 2021. Este consistió en cuantificar las emisiones de CH4 en 36 novillos Aberdeen Angus, con un peso promedio inicial de 437 ±7 kg, bajo un sistema de encierro y alimentados con dos dietas forrajeras.

La alimentación se desarrolló en comederos automatizados de la empresa ®Intergado. Estos asocian la caravana del animal con una de sus puertas permitiendo controlar el acceso. El registro de acceso permitió evaluar el consumo diario de cada animal de forma periódica (Figura 1).

Las dietas fueron ofrecidas tres veces por día de modo ad libitum y consistieron en dos dietas en base a forrajes cosechados. Una de las dietas, considerada de alta calidad, presentaba un bajo contenido en fibra (BF) y consistió en 100% de henolaje de alfalfa + Dactylis glomerata (AA+D); la segunda dieta, considerada de baja calidad, presentaba mayor contenido en fibra (AF) y consistió en un 70% de henolaje de AA+D y un 30% de heno de rastrojo de cebada.

Para estimar las emisiones de metano se utilizó la técnica de gas trazador hexafluoruro de azufre (SF6) (Johnson et. al, 1994 adaptada por Gere y Gratton, 2010). Esta técnica consiste en suministrar, utilizando un lanza-bolo, una cápsula con gas SF6 de liberación conocida a cada animal. Luego de un período de acostumbramiento los animales son equipados con una mochila y un arnés en donde se colocan dos tubos de acero inoxidable de 0,5 L al vacío, para la recolección del gas exhalado y eructado, y dos mangueras conectadas a los tubos, con un regulador de entrada de aire en su extremo posicionado cerca de las narinas del animal (Figura 2). Las mediciones fueron realizadas durante cinco días seguidos y las muestras del gas colectado se analizaron por cromatografía de gases

RESULTADOS Y DISCUSIÓN.

En el Cuadro 1 se muestra el valor nutritivo de las dos dietas suministradas. Se puede observar cómo los valores de FDN, FDA y lignina son superiores para la dieta de baja calidad (AF). Si bien son valores esperados en dietas basadas en forraje, las diferencias de calidad entre estas tienen consecuencias productivas y ambientales.

En el Cuadro 2 se muestran los resultados de las distintas variables productivas analizadas. El primer aspecto para destacar es que los animales con dietas BF lograron más del doble de ganancias de peso que los animales AF. Estas diferencias se vieron reflejadas en el mayor peso vivo al final del período experimental.

Esto tendrá implicancias en términos de kg de peso de la canal caliente, como también, en términos de un retraso en el tiempo de terminación de ese animal. Los distintos consumos presentados por cada grupo están estrechamente relacionados con el contenido de FDN de la dieta suministrada (Mertens, 2010). A mayores contenidos de FDN, mayor tiempo de retención del alimento en rumen y por tanto un menor consumo de alimento.

A su vez, la cantidad de ingesta del alimento afecta los procesos de fermentación en el rumen, estando las emisiones de CH4 directamente relacionadas con el nivel de ingesta (Jonker et al., 2017). Es decir, cuanto mayor es la materia seca ingerida, mayor será la emisión neta de metano (g/d). Esto explica lo que se observa en los animales del grupo BF, los que presentaron mayores emisiones absolutas a consecuencia de los mayores consumos de MS presentados.

Sin embargo, las emisiones en términos de intensidad, es decir la emisión de CH4 expresada por unidad de MS consumida, mostraron que los animales de la dieta BF presentaron una menor intensidad de emisión.

En el mismo sentido, la intensidad de emisión de los animales BF expresada en relación a la ganancia de peso vivo, fue casi dos veces menor al compararse con los animales del grupo AF.

El Ym (methane yield, por sus siglas en inglés), unidad propuesta por el Panel Intergubernamental por el Cambio Climático (IPCC) como factor de emisión para desarrollar los inventarios de gases a nivel mundial, hace referencia a la eficiencia del uso del alimento por parte del animal expresando la emisión de CH4 por unidad de Energía Bruta (EB) ingerida. El valor de Ym obtenido para cada una de las dietas forrajeras evaluadas confirma que la calidad de la misma, definida según su contenido de FDN, puede generar importantes diferencias en cuanto a la eficiencia en el uso del alimento y por tanto a la emisión de CH4. En este experimento el grupo BF presentó un valor de Ym = 6,7 %, cifra muy cercana a la propuesta por el IPCC (6,5 %) para animales alimentados con dietas basadas en forrajes. A su vez, el valor de Ym obtenido en el grupo de animales con dieta de AF (7,5 %) se ajusta a lo que se propone para animales alimentados con dietas forrajeras de baja calidad.

CONSIDERACIONES FINALES.

Suministrar una dieta forrajera de alta calidad con bajos contenidos de fibra durante la fase de terminación no solo mostró importantes implicancias positivas en el aspecto productivo, sino también en la sostenibilidad ambiental del sistema. Mayores GMD y PV finales en novillos en etapa de terminación fueron conseguidos por los animales alimentados con una dieta baja en fibra.

Esta mejora en las variables productivas fue, además, acompañada por una menor intensidad en las emisiones de CH4 entérico expresadas por kg MS ingerido, por kg de PV ganado, así como por unidad de EB ingerida (Ym). Los resultados confirman que la utilización de una mejor calidad de dieta forrajera durante la fase de terminación es una alternativa viable de mitigación de emisiones de metano en la ganadería.

AGRADECIMIENTOS.

Los autores agradecen especialmente a la Unidad del Lago y al Laboratorio de Nutrición de INIA La Estanzuela. Además, agradecen especialmente a los estudiantes de La Carolina, Juan Vandelli y José Mesegues, por su valiosa colaboración.

REFERENCIAS.

Bervejillo J. 2021. Comportamiento del sector carne vacuna. In: Anuario OPYPA. Montevideo: MGAP. [en línea]. Disponible en: https://www.gub.uy/ministerio-ganaderia-agricultura-pesca/comunicacion/publicaciones/anuario-opypa-2021/analisissectorial-cadenas-productivas/comportamiento

Clark H, Kelliher F, Pinares-Patiño C. 2011. Reducing CH4 Emissions from Grazing Ruminants in New Zealand: Challenges and Opportunities. Asian-Australasian Journal Animal Science. 24: 295-302.

Gere, J. I., and Gratton, R. 2010. Simple, low-cost flow controllers for time averaged atmospheric sampling and other applications. Latin American applied research. 40(4): 377-381.

Johnson, K., Huyler, M., Westberg, H., Lamb, B., & Zimmerman, P. 1994. Measurement of methane emissions from ruminant livestock using a sulfur hexafluoride tracer technique. Environmental science & technology. 28(2): 359-362.

Jonker, A.; Molano, G.; Koolaard, J.; Muetzel, S. 2017. Methane emissions from lactating and non-lactating dairy cows and growing cattle fed fresh pasture. Animal Production Science. 57: 643–648.

Mertens, D. R. 2010. NDF and DMI-Has anything changed. In Proc. Cornell Nutr. Conf., Syracuse, NY. Pp: 160-174.

Vlaming, J. 2008. Quantifying variation in estimated methane emission from ruminants using the SF6 tracer technique. Thesis Doctoral. Palmerston North, New Zealand, Massey University. 186 p

AUTORES DEL ARTÍCULO DE INIA.

MV. Daniel Santander. Ing. Agr. MSc. Juan Clariget. DMV PhD Georgget Banchero. Lic. MSc. Claudia Simón. Bach. Julieta Mariotta. Ing. Agr. PhD Verónica Ciganda.

Artículo original en pdf: Emisiones de metano de novillos en fase de terminación alimentados con dietas y gestión de pasturas en lechería (inia.uy)

Conaprole busca causar el menor impacto ambiental posible.

Conaprole busca causar el menor impacto ambiental posible.

Conaprole, la Cooperativa de Productores de Leche, está comprometida de manera activa con el bienestar animal y el cuidado medioambiental.

Cerró el proyecto “Valorización de residuos post industriales como insumos para el bienestar animal en la cadena láctea” que contó con la participación las siguientes empresas e instituciones participantes: Conaprole, Uruplac Reciclados, CT Plas (Centro Tecnológico del Plástico), ANDE (Agencia Nacional de Desarrollo – Proyecto Apoyado), el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), Prolesa y la Facultad de Ingeniería.

El proyecto fue desarrollado en conjunto con otras instituciones y empresas del medio con el objetivo de reutilizar y revalorizar los residuos plásticos que surgen del proceso industrial en la construcción de placas y/o chapas de plástico reciclado, ayudando a mitigar el estrés térmico del ganado lechero en los tambos.

En esa línea se concibe este proyecto para sombra con placas símil aglomerado, con foco en instaurar la economía circular como parte de la cadena de valor y en mitigar los efectos del estrés térmico en el ganado con una solución económica, eficiente y sustentable, que al mismo tiempo permite reutilizar y revalorizar los residuos plásticos del proceso productivo de las plantas de Conaprole.

La participación desde el Área Productores y Tambo Sustentable de Conaprole estuvo orientada al diseño de la infraestructura, implementación de los pilotos, selección de predios, coordinación de suministros y el soporte en la construcción propiamente dicha.

En este plan piloto participaron dos productores de la Zonal Ruta 1 (RZ Ing. Agr. Omar Lista): José María Pesando (Colonia Italia) y Eduardo Veiga (Colonia Alonso Montaño).

El objetivo del proyecto es que estos residuos plásticos industriales puedan seguir reciclándose y que estas chapas plásticas estén disponibles comercialmente para los socios de Conaprole por medio de Prolesa.

Ing. Civil Nicolás González de Tambo Sustentable de Conaprole dijo que “las estructuras propuestas son simples en cuanto a la construcción y se tiene la expectativa de que tengan una prolongada vida útil, por tanto , brindar una solución definitiva y no temporal como lo son otro tipo de infraestructuras que se realizan actualmente”.

Alejandro Pérez Viazzi, vicepresidente de Conaprole, dijo que “desde hace muchos años la Cooperativa tiene un comité de sustentabilidad en el que intervienen todas las áreas porque la sustentabilidad la corta transversalmente, y uno de los puntos importantes es el tema de envases”.

La empresa trabaja para que los envases tengan “menor materia prima, que sean reutilizables, reciclables o compostables”. Agregó que con los envases “y lo que se genera en las plantas industriales se fabrican las placas que ahora se presentan en el proyecto y así se soluciona el problema”, además de lo que se aporta a través de la economía circular con “la sombra para el ganado en los tambos”.

Por tanto “haciendo una obra de altísima calidad con un beneficio que hace que el repago de lo invertido sea muy bueno”.

Son productos plásticos “que van a tener una nueva vida generando un beneficio para el tambo”.

Alejandro Pérez.

Viazzi comentó otras iniciativas de responsabilidad social empresarial como los ladrillos para la construcción de viviendas.

“Tener el menor impacto ambiental preocupa a Conaprole, y nuestros consumidores también están mirando la forma en que se produce”, de ahí la importancia de “la producción natural y a pasto. Tenemos que seguir por ahí, con un gran compromiso con el trabajo de un equipo técnico multidisciplinario que incluye varias instituciones”.

Alejandro Pérez.

DECLARACIONES DE LA ING. QUÍM. ANA BATALLA (CALIDAD Y MEDIO AMBIENTE CONAPROLE).

Ana Batalla.
Ana Batalla.
Ana Batalla.
El agro es el único sector que captura carbono.

El agro es el único sector que captura carbono.

Las afirmaciones del ministro Mattos fueron hechas el lunes 27 de diciembre al participar de la presentación de la Estrategia Climática de Uruguay, evento que contó con la presencia del presidente Luis Lacalle y otros jerarcas del Gobierno.

El ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, dijo que se cumplen en buen grado los compromisos adquiridos en París en relación al cuidado del ambiente y las metas que se deben imponer los países al respecto.

Agregó que se ratificaron algunos adicionales comprometidos en Dublín para producir en forma más sustentable, tanto a nivel de agricultura como ganadero.

El sector agropecuario además de las emisiones es el único sector que captura carbono de la atmósfera a través del sistema de pasturas naturales y bosques nativos, explicó el jerarca.

Las afirmaciones fueron hechas el lunes 27 de diciembre al participar de la presentación de la Estrategia Climática de Uruguay, evento que contó con la presencia del presidente Luis Lacalle, el ministro de Ambiente Adrián Peña, de Industria, Energía y Minería Omar Paganini, y de Economía y Finanzas Azucena Arbeleche.

EN 30 AÑOS URUGUAY DEBERÍA TENER EMISIONES CO2 NEUTRAS.

Peña dijo que para 2050 Uruguay aspira a ser neutral en emisiones de CO2, para lo cual el Gobierno impulsa la transición hacia vehículos eléctricos y se trabaja para no aumentar las emisiones de metano y óxido nitroso generadas por la producción agropecuaria.

El ministro Peña dijo que el documento implicó una labor de más de un año que fue liderada por la secretaría de Estado que dirige, pero en el marco del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático que integran los demás ministerios y otras organizaciones públicas y privadas.

Es una estrategia que se proyecta hacia 2050 y forma parte de la consolidación de una política de Estado en materia de ambiente y cambio climático, explicó.

Destacó la importancia, para Uruguay, de establecer una continuidad en las políticas, ya que en materia de cambio climático todo es a largo plazo. Reconoció que el aporte del país a esta problemática es marginal, pero valoró que establece acciones de compromiso en la materia.

ADAPTACIÓN Y MITIGACIÓN – Dos aspectos fundamentales del tema son la adaptación y mitigación.

La adaptación al cambio climático es una materia de primera línea a nivel político, debido a la vulnerabilidad a la que está expuesto Uruguay. Hacia finales de siglo, las proyecciones indican un aumento de la temperatura en el país de entre 1,5 y 3 grados Celsius, también un aumento del nivel medio del mar que compromete 12.000 hectáreas posiblemente inundables, 23.000 kilómetros cuadrados comprometidos por erosión. En el horizonte lejano, también un aumento de las precipitaciones medias anuales del 35%, olas de frío y calor, ciclones en el océano y probabilidad de más vientos en el territorio. Este es el escenario al cual debemos adaptarnos, dijo Peña.

La mitigación incluye el compromiso de reducir emisiones y tratar de equilibrarlas con las capturas o remisiones. Si bien Uruguay genera el 0,04% de las emisiones de gases de efecto invernadero y afectación al cambio climático, está comprometido con esta causa. En ese sentido, firmó un compromiso de contribuir, al año 2025, con la reducción del 24% de emisiones en relación al año base, que es 1990.

El documento también indica la profundización de planes ya existentes, como el Plan Nacional de Adaptación al Sector Agropecuario; el Plan Nacional de Adaptación a Costas; el Plan Nacional de Adaptación a Ciudades e Infraestructura; el Plan Nacional de Adaptación de Energías y el Plan Nacional de Adaptación a Salud.

En cuanto a emisiones, dijo que la aspiración de esta estrategia es la neutralización de las emisiones de CO2 al año 2050. Para ello, se debe realizar una transición a vehículos eléctricos para alcanzar en el 2050 la reducción del 50% de emisiones del sector.

Por otra parte, el 92% de las emisiones de CO2 se deben al sector energético, pero el sector industrial explica el 8% el restante está vinculado fundamentalmente a la producción de cemento pórtland.

Sobre el cambio de combustibles, Peña dijo que se piensa que sobre 2035 todos los vehículos de transporte aseguren cero emisiones, y que se incorporen a esta modalidad, al año 2040, todos los que transporten menos de 7.500 kilos y, al 2050, todos los de carga. Eso supone transformaciones como, por ejemplo, que al año 2035 se cierre la refinería de La Teja. La transición es hacia el uso eléctrico en vehículos de pequeño porte y hacia el nitrógeno en vehículos de carga y transporte.

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