Referente a la nota editorial publicada en Todo El Campo el jueves 18 de enero.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | En mi último editorial en el programa Diario Rural correspondiente al martes 17 de enero y que Todo El Campo difundió el miércoles 18, cometí un error al incluir al Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) el no organizar el trabajo de investigación sobre el Merino Dohne, lo cual no es correcto.
Mis disculpas al Ing. Agr. Fabio Montossi y a todo su equipo.
El SUL debe preguntarse en voz alta si fue suficientemente específico, cuando veía para dónde iba el mundo, en dar esas informaciones al productor para que éste pudiera determinar qué es lo que debía hacer.
Montevideo | Todo El Campo | El periodista agropecuario Horacio Jaume, cuestionó fuertemente a las instituciones que debieron advertir y dar mensajes claros sobre la tendencia del mercado internacional de la lana pero no lo hicieron, causando con ello que los productores laneros tomaran decisiones incorrectas que hoy implica que en país haya 30 millones de kilos de lana guardada en los galpones, sin posibilidad de salida, generando pérdidas enormes.
En una nota editorial (audio completo al pie del artículo) realizada el miércoles 18 de enero en el programa Diario Rural (radio Rural) el periodista dijo que “no es un tema cómodo”, pero no por eso se puede “ignorarlo y creer que no pasa nada. Porque pasa, pasó, nos equivocamos y nos metimos en un embrollo difícil de salir, y ahora hay que corregirlo”.
Comenzó diciendo que “la crítica por la crítica misma no sirve” y que ésta “es útil cuando va en busca de algo, como tratar de subsanar algún error cometido o evitar tropezar con la misma piedra”, y con ese objetivo de es que “vale la pena detenerse sobre el precio de la lana”.
Dijo que “aún está latente” en sus oídos las palabras de Simón Berkowitz, que siendo presidente de la Cámara Mercantil de Productos del País (CMPP), “al salir de un congreso lanero dijo que el futuro de la oveja era la lana fina y la carne”, afirmación que “a las pocas horas” otras voces señalaron que “las cosas no eran tan así” como las había dicho Berkowitz, y “que el mundo no era tan radical”.
Es correcto que “cada uno vele por sus propios intereses” y tome las decisiones que mejor le parezcan, “pero diferente es el rol que deben cumplir las instituciones” que deben “emitir las señales”, para que quienes “deben tomar resoluciones cuenten con la información necesaria y saber qué es lo que deben hacer”.
“En este punto particular el SUL (Secretariado Uruguayo de la Lana) debe preguntarse en voz alta si fue suficientemente específico, cuando veía para dónde iba el mundo, en dar esas informaciones al productor para que éste pudiera determinar qué es lo que debía hacer. Creo que las señales se hablaban, pero no con el énfasis necesario que había que tener” y el resultado es que “tenemos ejemplos de cabañas con determinado tipo de producción que han cerrado, y las otros han optado por tener mayor oferta incorporando otras razas a las que ya tenían”.
“En Uruguay hay 30 millones de kilos de lana en los galpones, son lanas medias y gruesas. ¿Ese volumen está por accidente o porque los productores dijeron ‘yo voy a seguir mi camino porque yo tenía toda la información necesaria y opté’; o fue porque ‘no me dijeron las cosas con la claridad que se debida?’”, se preguntó.
Son 30 millones de kilos de lana en los galpones, “me podrán decir que hay un acumulado y puede ser, pero a esos productores ¿se les dijo con claridad (la tendencia del mercado)?”, volvió a preguntar.
¿QUIÉN DEBERÁ TRAER RAZAS DE POCA LANA?
Destacó que “actualmente hay inquietudes de traer razas que tengan poca lana”, en ese caso la pregunta es “¿quién tendría que traerlas, los productores o el SUL para tener los análisis necesarios que determinen si posteriormente puede andar?”
Al Merino Dohne, “¿no lo tendría que haber traído el INIA o el SUL para hacer la investigación necesaria y ver cómo se comportaba en nuestro país y posteriormente darles a los productores la posibilidad de que ellos opten?
Esas señales, aunque necesarias, “no fueron tan claras”.
“Repito: que la gente defienda sus intereses me parece bárbaro, pero no las instituciones que son de todos los productores”, pero en el caso lanero “no fue así”, y ahora “lo que sucedió ya está, los resultados son los que vemos, pero en el futuro ¿se va a seguir por el mismo camino de muchas veces pensar más con la camiseta que en el bien general?”
Jaume entiende que se le podrá objetar que está opinando con el diario del lunes, “y puede ser, porque esto que sucedió no era seguro que finalmente ocurriera, pero todo indicaba que iba a terminar así, y que hoy haya 30 millones de kilos de lana en los galpones y que me digan que hay que prenderla fuego no creo que eso cause gracia a nadie, además de que no es bueno que suceda. Máxime cuando algunas responsabilidades hay”, incluso “alguna deshonestidad intelectual para llevar a cabo algún tipo de cosas”.
Ésta “no es una crítica por la crítica misma, (sino para plantear sí) de aquí para adelante vamos a seguir funcionando de la misma manera, porque si es así las instituciones no están para eso, sino para dar información que permitan a la gente operar de la forma correcta y se equivoque lo menos posible”.
Cuando el productor tiene la información y toma una decisión equivocada, esa será y es su responsabilidad, pero en el caso de la lana “eso no fue así y los datos lo demuestran. Nadie hace cosas para perder y eso es lo que está sucediendo”, aseguró.
SE RECORRIÓ EL CAMINO INCORRECTO.
Agregó que en un informe sobre la cotización de la lana que hace el SUL se dijo que había una suba en el precio, y que eso le llevó a preguntar qué finura de lana había tenido el alza, porque “no es que la lana sube” en forma general, “lo que subió fue la lana fina, la otra sigue igual o peor. Eso es lo que está pasando y estamos hablando de una zafra entera”.
Jaume aseguró que “el camino que se recorrió no fue el correcto, la gente que decía lo contrario tenía razón y no le dieron el crédito necesario y en este caso particular también digo que muchas veces es más fácil echarle la culpa a los industriales pero éstos no tiene nada que ver”.
Si esta reflexión “sirve para corregir, bienvenida sea. Si lo vamos a dejar como algo que sucedió y más vale ni hablar porque fue una mala experiencia, entonces no sirve de nada, porque acá hay mucha plata en juego y hay que buscarle alguna vuelta a esos 30 millones de kilos de lana”.
“No es un tema cómodo, pero peor es ignorarlo y creer que no pasa nada. Porque pasa, pasó, nos equivocamos y nos metimos en un embrollo difícil de salir, y ahora hay que corregirlo”, concluyó.
Audio editorial de Horacio Jaume en el programa Diario Rural.
Salto/TodoElCampo-Investigadores del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en conjunto con técnicos de la Universidad de la República y de institutos neozelandeses, elaboraron un estudio sobre las preferencias y motivaciones de los consumidores uruguayos sobre la carne, trabajo que fue publicado en la reconocida revista Meat Science.
El Ing. Fabio Montossi, uno de los investigadores que participó de dicho estudio, dijo que «el estudio brinda información que reafirma tendencias mundiales y en otros casos genera sorpresas», pero destacó que el país de la carne «lo importante es que estamos conociendo mejor a los consumidores de carne del Uruguay».
El trabajo marca que nuestro país se encuentra entre los 20 mayores consumidores de carnes en el mundo, pero reafirma que es el principal consumidor mundial de carne vacuna per cápita. El consumo aparente anual de carne para el 2021 es de 91,2 kilogramos por persona, la cual se distribuyen en el siguiente padrón: Bovina (46 kilos), Aviar (19,3 Kg), Porcina (19,3 Kg) y Ovina (2,2 Kg).
El lugar de residencia, la edad, el sexo, el nivel educativo y socioeconómico, no son factores que incidan en la frecuencia de consumo de carne bovina. Por su parte el menor nivel de ingresos económicos incide en un aumento del consumo de carne porcina y aviar, en tanto que el lugar de residencia es determinante para el consumo de carne ovina, que es más frecuentemente consumida en el interior del país.
Dietas
Los participantes de la encuesta realizada por los técnicos debieron responder sobre el tipo habitual de alimentación o dieta, en este sentido el 84% dijo no seguir una dieta especial, pero el 6,2% señaló ser vegano o vegetariano, el 2% seguir una dieta pescetariana y el 4,3% una dieta flexitariana. En este sentido, las mujeres, los jóvenes entre 18 y 20 años y personas con nivel de educación terciaria son más proclives a adoptar dietas veganas y vegetarianas. En tanto quienes han disminuido el consumo de carne en su dieta, han tomado la decisión en base a tres motivos, el cuidado del medioambiente, el bienestar animal y la salud humana.
Si bien en Uruguay aún no existe la presencia de análogos sintéticos a la carne, producidos en laboratorio, si existen sustitutos con proteínas de origen vegetal. En este caso el 33% de los encuestados se mostró proclive a sustituir la dieta, siendo mayoritariamente mujeres y personas con mayor nivel educativo. En el caso de la consumición de análogos sintéticos, únicamente l 17% se mostró predispuesto a probar estos productos, principalmente jóvenes y aquellos con alto nivel educativo.
Dispuestos a pagar más
En el mundo los consumidores, principalmente en la Unión Europea y Estados Unidos, están muy preocupados con el medioambiente y la producción de carne, por lo que existe una importante diversidad de certificaciones de los procesos productivos y de calidad de carne en particular. Estos sistemas de certificación tienen costos adicionales, por lo que en el mundo se paga más por este tipo de carnes, por lo que se consultó a los encuestados en Uruguay, si estaban dispuestos a pagar más por ello. En este sentido hubo una predisposición del consumidor uruguayo en pagar más por estas certificaciones, en particular aquellas que están asociados al proceso de producción, en el que se puede garantizar el bienestar animal, la producción a pasto, orgánica, sostenible, con marcas y trazable (que en nuestro país la trazabilidad individual es obligatoria). Estrategias diferenciales Los investigadores indican al final del estudio, que la información recabada en la encuesta realizada, «permite identificar públicos objetivos, para diseñar estrategias diferenciales de promoción del consumo de carne, destinadas especialmente a mujeres, jóvenes y personas con mayor nivel de educación e ingreso», así como también el aumento del consumo de carnes «en aquellas personas de menor ingreso». Recomiendan «informar a la población sobre los beneficios de la carne en la salud humana como parte de una dieta balanceada, los aspectos positivos de los sistemas de producción en Uruguay con relación al bienestar animal y el medio ambiente, así como su contribución a la sostenibilidad socioeconómica del sector productivo y del país».
“Uruguay tiene buenas lanas, que no solo es diámetro porque hay otros parámetros de calidad que también juegan”.
Tacuarembó | Todo El Campo | El martes 20 y el miércoles 21 de diciembre se realizará en Tacuarembó el Seminario Internacional de Lanas Finas: De la prenda al campo, con la organización del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu).
El Ing. Agr. Ignacio Abella del SUL dijo que el primer día de actividad será dedicado a presentaciones en 5 módulos de carácter internacional con expositores de Australia que hacen evaluaciones de animales, un técnico australiano pero que trabaja en Nueva Zelanda, productores de lanas finas de Nueva Zelanda y Australia, la producción de lana fina en los sistemas ganaderos para lo cual fueron invitados Gonzalo Ducos (Fucrea) y Carlos Molina (Plan Agropecuario), análisis de la producción de lanas finas y exposiciones de técnicos de INIA, y el SUL.
También habrá una mesa redonda con operadores laneros que son quienes compran y exportan estas lanas con diferentes grados de procesamiento, hay mucha lana que sale lavada y peinada, otra en estado natural para ser procesada en otros países.
En esa mesa redonda se aportarán la visión de los participantes sobre lo hecho y quizá también la perspectiva de futuro.
Además, Uruguay XXI contará la experiencia promocional en el Mundial de Fútbol.
El segundo día se visitará el establecimiento Bonanza sobre la ruta 26, fue un proyecto que participó de uno de los proyectos de transferencia de Crilu Merino, luego hay un traslado a INIA Glencoe donde habrá varias actividades, y se termina con la tradicional entrega de los borregos a los consorciados.
Consultado sobre su presentación, el Ing. Abella dijo que su participación en el seminario será el martes 20. Tendrá la exposición sobre sistemas de producción con Ignacio De Barbieri y Francisco Ramos, del INIA y el SUL, respectivamente.
Y una segunda participación con Antonella Riani sobre la situación actual y hace 20 años, tanto en Australia como en Uruguay, respecto a la demanda de consumidores, certificaciones, etc.
El seminario será de interés para todos los productores que trabajan con todo tipo de lanas, y se invita a todos los productores porque hay temas que abarcan todo tipo de lana, expresó Abella.
Hablar de lana fina es medio subjetivo, pero la Organización Mundial de Comercio se refiere a menos de 24 micras, lo que abarca muchos tipos de lana; y en Uruguay cuando comenzaron los proyectos de Merino fino siempre se habló de producir lanas por debajo de 20 micras que eran las que estaban demandadas y la producción local era poca.
Las razas “son una herramienta para cumplir con el cometido de afinamiento”, destacó.
URUGUAY TIENE BUENAS LANAS.
Abella señaló que entre las conclusiones que estima puede arribar el seminario es que “Uruguay tiene buenas lanas, que no solo es diámetro porque hay otros parámetros de calidad que también juegan”.
Además, Uruguay tiene “un buen marco de producción, porque nuestras condiciones productivas son buenas, a cielo abierto, con base en campó natural que es un recurso único en el mundo, con buen bienestar animal y todas las tecnologías que se aplican en nuestro país”.
El rubro ovino “es tradicional, pero ha incorporado mucha tecnología”, por ejemplo a nivel productivo “con todas las herramientas que hoy disponemos” como “la evaluación genética, las mediciones” entre otras. “Hoy quien se quiere involucrar en esto tiene herramientas para tomar decisiones”.
Ignacio Abella (SUL)
INSCRIPCIONES.
El seminario es totalmente gratuito, pero a los efectos de la organización se solicita inscripción previa por el formulario publicado en la web del SUL e INIA y que publicamos a continuación: Formulario de inscripción (google.com)
Los organizadores son INIA, Plan Agropecuario y Fucrea y el título de la jornada es “Luego de un año excepcional, ¿qué desafíos y oportunidades podemos esperar para 2023?”
Montevideo | Todo El Campo | Este jueves a las 17 horas se llevará a cabo la VII Jornada de Economía: Los números de la ganadería, la cual tendrá lugar en el Instituto de Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Treinta y Tres y se transmitirá por el canal de YouTube de INIA.
Los organizadores son INIA, Plan Agropecuario y Fucrea y el título de la jornada es “Luego de un año excepcional, ¿qué desafíos y oportunidades podemos esperar para 2023?”
Entrevistado en el programa Diario Rural (radio Rural) el Ing. Agr. Bruno Lanfranco de INIA dijo que uno de los expositores de la jornada son Carlos Molina del Instituto Plan Agropecuario, sobre el escenario ganadero y el resultado de las empresas.
Inmediatamente Gonzalo Ducos de Fucrea presentará resultados ganaderos de esa institución y las proyecciones del ejercicio en curso; le seguirá Esteban Montes de IPA que comentará precios, empresas y stock vacuno.
Seguirá una charla de Juan Soares de Lima de INIA que expondrá sobre la cría en sistemas ganaderos. El cierre estará a cargo de Enrique Fernández de INIA que se referirá a los escenarios del ejercicio 2022- 2023, planteando posibles escenarios de precios en este ejercicio del cual ya pasó una tercera parte.
MESA DE DEBATE.
Con lo que surja de las cinco presentaciones habrá un panel final con participación de los cinco presentadores ya mencionados, pero esa última instancia será un debate donde cada uno expondrá su visión.
Lanfranco reflexionó que “esta jornada tiene de bueno que junta las experiencias de la ganadería real en predios reales, más el trabajo que hacemos nosotros con la simulación de resultados, y eso permitirá dar una buena discusión”.
Agregó que el ejercicio del año pasado tuvo “los precios más altos de la historia”, y de una forma superior a lo que pasó en 2019, porque ese año lo que hubo fue “un pico de precios altos, ahora no fue un pico, sino que la suba fue más permanente, durante el segundo semestre del ejercicio que es el primero del año calendario”.
Con esa realidad “todos sabíamos que iba a bajar”, y fue lo que sucedió, no obstante, “lo que conversamos con los que participarán de las charlas de hoy, hay elementos que nos permiten pensar que los precios van a seguir siendo buenos”.
Lo que pasa es que si uno mira los precios de hace unos meses “todo te parece poco, pero en términos históricos da la sensación de que los precios van a seguir siendo importantes”, comentó.
UNA PREGUNTA DISPARADORA: EN QUÉ SE INVIRTIÓ EL MARGEN DADO POR LOS BUENOS PRECIOS.
“Una de las preguntas” de actualidad es “¿qué hicimos los productores con ese excedente” que no ero era esperado?, ese es “un punto importante”.
En ese momento con precios buenos “era un momento adecuado para hacer inversiones de lento retorno, por ejemplo, con el tema del agua, y varios productores se preocuparon en hacer esas inversiones que en otras circunstancias no harían porque normalmente el dinero no alcanza”.
Entonces uno de los planteamientos disparadores en el debate es qué se hizo con el dinero obtenido con precios excepcionales: “¿Nos preparamos con nuevas inversiones para dar un salto?, ¿mejoramos la infraestructura? Creo que la discusión va por ese lado y supongo que nos vamos a encontrar con panoramas disímiles”, señaló Lanfranco.
En otro orden y en el marco de la jornada, Bruno Lanfranco consideró que “uno de los mensajes es que una golondrina no hace verano y para que los productores puedan hacer sus inversiones y mejorar, tienen que tener la espalda suficiente. En los últimos 10 años hay unos 4 años en los que el productor pagó sus cuentas pero no le sobró como para hacer nuevas inversiones”.
Por eso cuando desde lo técnico o teórico se le indica al productor que tiene que mejorar determinados aspectos o incorporar determinadas tecnologías, “nosotros lo que decimos es ‘sí bárbaro, pero ¿con qué lo hace?’ Porque si te sobre un poco de plata un año, eso no quiere decir que te soluciona la vida, y lo que vemos es que en los últimos 10 años, casi la mitad han sido años difíciles”.
DATOS DE LA JORNADA DE HOY.
Jornada presencial en INIA Treinta y Tres, de 17.00 a 20.00 horas, con transmisión por YouTube de INIA.
AUDIO CON LA ENTREVISTA COMPLETA.
ARTÍCULO DE LA REVISTA DE INIA, JUNIO 2022.
Durante la entrevista, Lanfranco se refiere a un artículo publicado en la revista de INIA correspondiente a junio de 2022.
Se trata del artículo titulado Momento ideal para inversiones con fondos propios cuyos autores son el propio Bruno Lanfranco, el Cr. Bruno Ferraro y los ingenieros agrónomos Juan Manuel Soares de Lima y Agr. Enrique Fernández.
El artículo comienza señalando que “el próximo 30 de junio habrá culminado un ejercicio ganadero excepcional, impensado hasta para el más optimista. El sensible aumento en los precios del ganado viene presagiando un resultado económico y financiero muy positivo, a niveles que han sido esquivos por muchos años. Hoy, el productor se encuentra con un excedente que le permite, no solo mantener el capital ya invertido sino también encarar aquellas inversiones, tantas veces pospuestas, para apuntalar el crecimiento de la empresa”.