“No te pido que lo superes, iguálamelo”

“No te pido que lo superes, iguálamelo”

Montevideo | Todo El Campo | El sector ganadero estalla contra la «competencia desleal» del acuerdo con Mercosur

Carta abierta de Asoprovac tras el acuerdo con Mercosur

El sector ganadero se dirige a los responsables políticos con una petición tan clara como urgente: “No te pido que lo superes, iguálamelo”. Ante la inminente ratificación del acuerdo comercial con Mercosur, los productores denuncian la grave asimetría normativa que pone en jaque la supervivencia del modelo rural europeo y la seguridad alimentaria de los ciudadanos.

Un procedimiento que elude el control democrático
La denuncia comienza por las formas. El procedimiento utilizado por la Comisión Europea y los Estados Miembros se percibe como antidemocrático, al haber sido diseñado para cortocircuitar el control parlamentario y acelerar una firma que ignora las advertencias del sector primario.

La brecha de las «reglas del juego»
El sector no entiende por qué se prohíben en Europa prácticas productivas que, sin embargo, se aceptan en los productos importados desde el Cono Sur.

Los puntos de fricción son críticos:

  • Seguridad y Salud: Mientras en Europa existen restricciones estrictas sobre trazabilidad y el uso de antibióticos para frenar las resistencias antimicrobianas, en Mercosur se permiten promotores de crecimiento y técnicas como la irradiación de la carne, prohibidas en suelo europeo.
  • Bienestar Animal y Medio Ambiente: La carne que entrará en nuestros mercados no cumple con los crecientes estándares de bienestar animal ni con las exigencias medioambientales que sí se imponen, por ley, a nuestros ganaderos.
  • Competencia Desleal: Estas diferencias normativas permiten que Mercosur produzca con costes hasta un 30% inferiores a los europeos, haciendo imposible la competencia en igualdad de condiciones.

Un golpe al medio rural y a la prevención de incendios
La carga burocrática asociada al modelo de producción europeo está asfixiando a las explotaciones familiares, expulsando a los jóvenes del sector y acelerando la despoblación.

“Estamos perdiendo a los mejores gestores de nuestro territorio”, advierten desde Asoprovac. La desaparición de la ganadería extensiva no es solo un problema económico: sin ganado que limpie nuestros montes, el riesgo de incendios forestales se multiplicará, perdiendo una barrera natural indispensable contra el fuego.

“Con el comer no se juega”
En última instancia, está en juego la seguridad de abastecimiento. Depender de terceros países que producen bajo estándares inferiores pone en riesgo la soberanía alimentaria de Europa. El consumidor europeo tiene derecho a saber qué está comprando y merece que no se rebajen los estándares de lo que llega a su mesa.

Por todo ello, pedimos responsabilidad política a quien está llevando al sector de vacuno europeo a una situación dramática. No pedimos privilegios; pedimos que, al menos, igualen las condiciones. Porque con el comer, y con nuestro campo, no se juega.

Fuente: Euro Carne

En Europa debaten sobre los insectos como alimento humano.

En Europa debaten sobre los insectos como alimento humano.

Se argumenta que tienen muchas propiedades y seguramente así es, pero hay factores culturales, tradicionales y hasta de política alimentaria que impiden la aceptación.

Montevideo | Todo El Campo | ¿Qué hay de nuevo en el consumo de insectos y que veracidad tiene la afirmación de que a los europeos se los obliga a comerlos, incluso los que pueden ser peligrosos para la salud?

Euroverify -un servicio de EuroNews brindado por un equipo de periodistas especializados en investigar, y desmentir rumores y noticias falsas que afectan a Europa y la Unión Europea- se preguntó si es cierto que “se obliga a los europeos a comer insectos peligrosos”, como se afirma de forma “engañosa” en varios sitios de internet.

Al comenzar febrero la Unión Europea permitió la comercialización de un producto con gusanos de la harina amarillos tratados con rayos ultravioleta. Esa decisión generó la reacción de Florian Philippot, presidente del partido Les Patriotes quien afirmó que por la “locura ecológica” la autoridad alimentaria europea “corre el riesgo de envenenar a todo un continente para competir con la ganadería”. Las palabras del político fueron publicadas en X.

Euroverify califica las afirmaciones de Philippot de “engañosas” y prevenientes de un sector “euroescépticas” y “conspiracionista”, pero esas son afirmaciones de valor que también deberían ser demostradas.

LOS HECHOS.

Los hechos objetivos son que cada vez que los europeos compren pan, queso o pastas se exponen al consumo de gusanos ya que recientemente “la Comisión Europea aprobó el uso de hasta un 4% de gusano amarillo de la harina tratado con rayos UV en productos como el pan, el queso y la pasta. Este es el quinto tipo de alimento a base de insectos que Bruselas ha autorizado desde 2021” publicó EuroNews.

El error de los detractores está en afirmar que se pone en riesgo la salud del consumidor, eso también debería probado científicamente, es una acusación demasiado seria que no debería expresarse solamente en un video a través de las redes sociales.

Lo que la Comisión Europa busca con la introducción de gusanos en la dieta es reducir el impacto ambiental de la cadena de suministro de alimentos, y se entiende que -volviendo a Euroverify- los insectos son “una fuente de proteínas alternativa a la carne de granja, ya que la población mundial sigue aumentando”.

Para que un producto sea autorizado como alimento, debe contar con la evaluación y aprobación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), un organismo científico independiente que trabaja junto a la Comisión Europea.

El responsable científico de EFSA, Ermolaos Ververis, declaró a EuroNews: Consumir gusanos no genera “ningún problema de seguridad”; pueden “consumirse sin peligro porque hemos realizado una evaluación exhaustiva de su composición y nuestros expertos no han encontrado ningún problema. Cuando evaluamos la seguridad de los nuevos alimentos, incluidos los productos de la vida de los insectos, tenemos en cuenta los diferentes peligros microbiológicos y químicos que podrían estar relacionados con el nuevo alimento”.

RESISTENCIA A LOS INSECTOS.

De todas formas, en Europa hay resistencia a los insectos como alimento. Según la publicación citada, hay motivaciones políticas en esa oposición.

Ververis agregó otro factor, la “neofobia alimentaria”, o sea “el miedo a los alimentos nuevos” por el cual se puede “experimentar asco porque hemos asociado los insectos con algo desagradable”, explicó.

En conclusión, la oposición y la resistencia que generan los gusanos tiene motivaciones culturales, de fobia o incluso políticas, las que son legítimas y entendibles. En la oposición al consumo de gusanos también hay una defensa de las tradiciones, la cultura y la producción agropecuaria como base histórica de alimentación humana. El origen de la sociedad, tal como la conocemos, tuvo su inicio hace varios miles de años y la agricultura como la ganadería tuvieron un rol aglutinador fundamental, ahora hay quienes pretenden cambiar esa realidad, pero será el consumidor final el que decidirá cómo se alimenta.

Europa. Cuestionan el uso de insectos en la alimentación humana y animal.

Europa. Cuestionan el uso de insectos en la alimentación humana y animal.

La cría de insectos, promovida como una revolución para la sostenibilidad alimentaria, está ahora en el centro de un acalorado debate.

Roma, Italia | Todo El Campo | En Europa se debate sobre la pertinencia de usar insectos en la elaboración de alimentos para la ganadería. Resulta que los insectos -que se suponen llegaron para favorecer la sostenibilidad-, cuando son alimentados con cereales y no de residuos de alimentos, pueden tener mayores impactos ambientales que los ingredientes convencionales como la harina de soja.

Según el Eurogrupo para los Animales, desde 2017, gracias a la mayor permisividad de la normativa europea, nueve especies de insectos, entre ellos la mosca soldado negra y el gusano de la harina, han sido autorizadas para la producción de alimentos, para consumo humano y animal. Sin embargo, a pesar de que sus defensores presentan esta práctica como una solución a algunos problemas relacionados con el sector agrícola y ganadero, cada vez surgen más críticas.

Eurogrupo para los Animales es un grupo activista con sede en Bruselas que a fines de 2024 publicó un documento sobre el cultivo animal, en el que señala que un problema clave refiere al hecho de que la industria de los insectos no se centra principalmente en el consumo humano, sino más bien en el consumo animal, principalmente para su uso en las explotaciones ganaderas.

Ese enfoque no resuelve los problemas ambientales que se asocian a la agricultura convencional. Estudios recientes indican que las proteínas de los insectos, especialmente cuando se alimentan con cereales en lugar de residuos de alimentos, pueden tener mayores impactos ambientales que los ingredientes convencionales como la harina de soja.

Además, a pesar de las afirmaciones de que la cría de insectos contribuye a la economía circular al convertir los residuos de alimentos en proteínas, ese es un concepto difícil de poner en práctica. Debido a los desafíos logísticos y económicos, muchos productores de insectos terminan utilizando materias primas, como granos y subproductos agrícolas, que podrían usarse directamente para el consumo humano o animal.

UNA CUESTIÓN DE BIOSEGURIDAD.

Otra preocupación relevante son los riesgos de bioseguridad.

Los insectos cultivados, a menudo especies no nativas, podrían representar una amenaza para los ecosistemas locales si se liberan accidentalmente, según el informe.

Además, el uso cada vez mayor de técnicas de manipulación genética para aumentar su productividad añade nuevos riesgos, ya que las especies modificadas genéticamente podrían propagarse a la naturaleza, causando posibles daños ecológicos.

La cría de insectos se presenta a menudo como una solución para reducir la dependencia europea de las importaciones de alimento animal. Sin embargo, el documento señala que gran parte de la producción de insectos de Europa se está desplazando a regiones de bajo costo, como el sudeste asiático, lo que socava la autosuficiencia alimentaria de la Unión Europea.

Asimismo, la inocuidad de los subproductos de la cría de insectos, como el excremento utilizado como fertilizante, es objeto de debate. Investigaciones recientes han puesto de manifiesto los posibles riesgos para la salud de las plantas relacionados con el uso de estos subproductos.

En esencia, aunque la cría de insectos tiene beneficios potenciales, al menos para la industria del alimento animal, Eurogrupo para los Animales destaca los numerosos problemas críticos relacionados con la sostenibilidad medioambiental, la seguridad alimentaria y el bienestar animal.

Por lo tanto, antes de fomentar su expansión, se necesita una evaluación más profunda de los impactos reales de esta nueva práctica y un marco regulatorio más estricto.

En base a Carni Sostenibili con adaptaciones para Todo El Campo.

ACCEDA AL DOCUMENTO DE EUROGRUPO PARA LOS ANIMALES.

En la Introducción, el documento llama la atención que no se preste más atención al informe de la FAO de 2021 titulado “Mirando a los insectos comestibles desde la perspectiva de la inocuidad de los alimentos” el cual destaca que “aún no se ha prestado la debida atención a los aspectos de sostenibilidad y los impactos ambientales del aumento de la producción de insectos” y pide cautela en muchos aspectos, como la inocuidad de los alimentos, la manipulación genética y los riesgos de bioseguridad.

Continúa señalando que “en la última década, se han planteado una serie de preocupaciones con respecto a la cría de insectos, que exigen una evaluación más exhaustiva de sus credenciales de sostenibilidad y seguridad, y de su potencial real, antes de flexibilizar aún más las regulaciones para fomentar su expansión en la Unión Europea”.

El informe (en inglés) que se publica a continuación aborda las diferentes partes del problema y proporciona una revisión del potencial del sector de la cría de insectos como revolución alimentaria, sus credenciales de sostenibilidad y circularidad, y los riesgos inducidos por su desarrollo.

La estrategia de Bayer es “apoyar la seguridad alimentaria y la productividad”.

La estrategia de Bayer es “apoyar la seguridad alimentaria y la productividad”.

El desafío es que “tenemos el cambio climático” y con él “la necesidad de impulsar la productividad y la sostenibilidad, esa es la estrategia transversal”, dijo Jens Hartmann, director de Bayer Crop Science.

Montevideo | Todo El Campo | En los últimos días Bayer volvió a estar en el centro de atención por razones ajenas a función y objetivos específicos, sino debido a la caída de las acciones en un -6,7% como consecuencia de la decisión de un tribunal estadounidense de revisar un caso sobre los daños causados a tres profesores por la exposición a productos de Monsanto, hoy propiedad de la empresa alemana.

Sobre la decisión del tribunal, Jens Hartmann, director de Bayer Crop Science para Europa, dijo que el Tribunal Supremo de Washington ya había cerrado el caso y ahora “creemos que no hay base para un resultado diferente al de la instancia anterior”; además de que el producto en cuestión es PCB, el que Monsanto “dejó de producir hace casi 50 años”.

IMPULSAR LA AGRICULTURA SOSTENIBLES ATENDIENDO LAOS DESAFÍOS ACTUALES.

En entrevista concedida a El Economista, Hartmann dijo que la estrategia de Bayer Crop Science en Europa consiste en “impulsar la agricultura sostenible”.

Subrayó “la importancia de Europa” como continente productor de alimentos, que como tal contribuye “a la seguridad alimentaria mundial”. Pero “también conocemos los retos que tenemos”, por ejemplo con “el cambio climático” que es un factor “importante”, sobre cual “la sensación” es que “cada año es probablemente peor que el anterior”.

Para Europa “este año es muy húmedo en ciertas partes, lo que no es ideal para para los agricultores. Así que nuestra estrategia es, por un lado, ver cómo podemos apoyar la seguridad alimentaria y la productividad”, y evaluar “cómo podemos impulsar la agricultura sostenible” partiendo de la base de que “no se trata solo de producir más, o de mantener la productividad, sino de cómo podemos restaurar más la naturaleza”.

Cualquiera sea la región, mediterránea o no, cualquiera sea el país europeo, España, Inglaterra, Francia o Alemania, “los fundamentos son los mismos”, con la consideración de que “en España, o en el Mediterráneo (en general), sea un poco diferente debido a la cadena alimentaria, debido a la horticultura (…). Pero la estrategia es la misma”.

Sin embargo, hay que considerar que ahora tenemos un cambio climático que “tiende más a la sequía en el Mediterráneo. El cambio climático que hemos visto más hacia el norte de Europa es más una especie de patrón de lluvia. Si nos fijamos en Europa del Este, como Rumanía, Polonia y Ucrania, también van más hacia el calor y la sequía. Y eso determina tu estrategia”, explicó.

El desafío es que “tenemos el cambio climático” y con él “la necesidad de impulsar la productividad y la sostenibilidad, esa es la estrategia transversal”.

¿Cómo opera la tecnología en ese escenario?, bueno “en España se trata sobre todo de semillas, por ejemplo, de maíz. Pero también se aplica mucha protección de cultivos y cultivos biológicos. Los productos biológicos son una parte muy importante de la solución global al problema de los alimentos. Forman parte de la lucha contra plagas y enfermedades, y también de la gestión de todo ello al final de la temporada”.

En otro pasaje de la entrevista, Hartmann dijo que Bayer puede “contribuir” con sus “tecnologías, a la protección de cultivos, a los cultivos biológicos, a la semilla, y en la parte digital. Podemos ayudar con la excelencia agronómica” y poder “ver una granja como un ecosistema único durante un período de 12 meses, y no sólo para los tres meses de maíz”. Entrevista completa Aquí.

Europa reconoce tecnología de origen gallego para identificar leche de pastoreo.

Europa reconoce tecnología de origen gallego para identificar leche de pastoreo.

Investigadores gallegos presentan una tecnología con la que conocer el origen alimentario de las muestras de la leche. El trabajo acaba de ser premiado en el Congreso Europeo de Pastoreo.

Galicia, España | Todo El Campo | Disponer de herramientas con las que identificar el origen de la leche es uno de los retos que se encuentra el sector para garantizar la trazabilidad de la leche de pastoreo, en un momento en el que el consumidor está cada vez más interesado en conocer el modelo de producción que hay detrás de la leche que compra. Hasta el momento, en Galicia varias empresas comercializan leche de pastoreo, acreditando por parte de entidades privadas, que esas vacas pasaron un período mínimo de permanencia en el pasto. Sin embargo al margen de esa verificación, se precisaba un sistema para acreditar el origen de la leche que esté adaptado a las rutinas diarias del laboratorio.

Ahora, un trabajo conjunto del Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (CIAM) y el Laboratorio Interprofesional Gallego de Análisis de la Leche (Ligal) presenta una nueva tecnología que permite garantizar la trazabilidad del origen alimentario de muestras de leche de vaca en Galicia. Esta nueva metodología permite identificar la presencia o no de pasto en la dieta de las vacas y puede convertirse en una herramienta de apoyo al control de la marca de calidad Leche de Pastoreo de Galicia.

“El objetivo central del proyecto ha sido obtener una tecnología de discriminación del origen alimentario de muestras de leche en base al análisis del espectro óptico de las muestras”, explica la investigadora Sonia Pereira Crespo del CIAM, que desarrolló el trabajo.

CALIDADES QUE DIFERENCIAN LA LECHE DE PASTOREO.

Uno de los objetivos del proyecto se centró en examinar el efecto de la proporción de pasto fresco en la ración y del tiempo pasado por las vacas en el pasto sobre el perfil de ácidos grasos (AG) de la leche. Una vez obtenido esto, se debía definir un conjunto de marcadores con capacidad de asegurar una buena discriminación de las muestras de leche procedente de vacas que consumieron hierba en pastoreo, y para poder distinguir también entre leche ecológica y convencional.

“Los resultados obtenidos permiten evidenciar que diferentes sistemas de producción producen leche con diferentes características, en particular del perfil de ácido grasos, dependiendo de la proporción de hierba y de almidón en la ración”, concreta Pereira.

Así, la leche de las vacas que pastorean presenta valores más altos de ácidos grasos con características bioactivas (vaccénico, CLA y alfa-linolénico) y una relación Omega-6/Omega-3 más favorable en comparación con la leche de las vacas estabuladas alimentadas con ensilados y con niveles más altos de concentrados.

Además, el tiempo de permanencia en el pasto y el aumento de la proporción de pasto en la ración ejercen un claro efecto positivo sobre la mayor presencia de compuestos bioactivos y una relación Omega-6/Omega-3 más favorable. Teniendo en cuenta la variabilidad en la composición del perfil de ácidos grasos de la leche y dada su relación con la dieta consumida por las vacas, es posible utilizar determinados ácidos grasos para construir ecuaciones discriminantes del origen alimentario de la leche.

“Es posible adscribir, con una alta probabilidad de acierto (79-86% en validación cruzada y 85-90% en validación externa), las muestras de leche a los grupos con presencia o ausencia de hierba fresca en la ración de las vacas, utilizando ecuaciones discriminantes que utilizan ácidos grasos como preditores”, aclara la investigadora.

TECNOLOGÍA RÁPIDA, FIABLE Y A BAJO COSTO.

Al margen de identificar la leche de pastoreo, el proyecto buscaba desarrollar una nueva tecnología analítica rápida y de bajo costo que permita identificar este tipo de leche y que pueda ser de utilidad para el Ligal en su trabajo diario de análisis de la leche de las ganaderías.

A priori, las técnicas analíticas espectroscópicas (Espectroscopía MIR y NIR), junto con el uso de la quimiometría se presentaban como una buena alternativa a los métodos de referencia tradicionales, ya que se pueden realizar medidas directas de las muestras de manera rápida y sin el uso de reactivos, permitiendo relacionar el espectro de cada muestra de leche con su composición, el proceso de producción y la alimentación de los animales. “Estas metodologías son de particular interés por su carácter no destructivo, rápido, libre de reactivos y de bajo costo de operación”, indica la investigadora.

Sin embargo, tener que determinar por métodos de referencia (cromatografía) la composición del perfil graso de la leche resta utilidad práctica a este método, debido no solo al alto costo y lentitud de los métodos de referencia, sino a la variabilidad de resultados cuando los análisis de referencia se realizan en diferentes laboratorios, lo cual puede alterar la fiabilidad de los modelos discriminantes basados en ácidos grasos.

Otra de las opciones que se valoraron en el marco de este proyecto fue la tecnología NIRS. Este método permite identificar la presencia o ausencia de hierba fresca en la ración de las vacas con una alta probabilidad de acierto (95-99% en validación cruzada y 95-96% en validación externa). “Esta innovación constituye un método rápido, fiable, fuerte y a bajo costo que no utiliza reactivos, superando por tanto a los métodos discriminantes que requieren el análisis cromatográfico de las muestras de leche”, apunta la investigadora.

Con todo, la técnica NIRS tampoco resultó ser una alternativa idónea puesto que se precisa manipular las muestras y no es posible automatizar el proceso, dos inconvenientes para ser utilizada con grandes volúmenes de muestras como los que se gestionan en el Ligal.

También evaluaron el uso de tecnología FT-MIR que resultó ser la mejor opción. Este método permite identificar la presencia de hierba fresca en la ración de las vacas con una alta probabilidad de acierto (98-99% en validación cruzada y 95-97% en validación externa).

Además, esta tecnología se puede adaptar a las rutinas analíticas del Ligal y puede ser empleada como herramienta de control y certificación de la marca “Leche de Pastoreo de Galicia”.

“Los resultados del proyecto permitieron disponer por primera vez de una metodología a disposición del Ligal que permite verificar, con un elevado grado de certeza, si las muestras de leche proceden de animales que consumieron pastos frescos”, reivindica la investigadora.

Fuente: Campo Galego.

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