El evento fue organizado por la Universidad CEU Cardenal Herrera, de Valencia y contó con la participación de expertos, políticos y profesionales.
Valencia, España | Todo El Campo | El viernes 6 de febrero, la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) celebró en Valencia la primera jornada “Ciencia, salud y sabor: misión proteína animal”, un encuentro abierto y divulgativo que reunió a más de 500 asistentes, entre académicos y estudiantes, expertos en nutrición y salud, representantes institucionales, políticos y profesionales del sector ganadero–cárnico.
Organizado por la CEU UCH junto al portal Demócrata y en colaboración con la Generalitat Valenciana, así como con diversas organizaciones y empresas del sector cárnico, el evento ha permitido un espacio de análisis y debate sobre el sector ganadero y sus producciones, desde una perspectiva científica, política y divulgativa.
La jornada ha contado con el apoyo y participación del Ministerio de Agricultura y la Generalitat Valenciana, con las intervenciones de la secretaria general de Recursos Agrarios, Ana Rodríguez Castaño y el secretario autonómico de Agricultura, Agua y Ganadería, Vicente Tejedo Tormo.
Ana Rodríguez Castaño subrayó la relevancia del sector ganadero-cárnico como una verdadera potencia productiva; también defendido su labor apelando a la necesidad de combatir aquellos discursos que cuestionan el sistema productivo.
Recordó que España es una potencia productiva ganadera: “Es un sector sostenible que genera rentabilidad”. Destacó, asimismo, la importancia de la proteína animal en la dieta mediterránea y en una alimentación equilibrada y puso en valor el compromiso del sector con los consumidores.
Por su parte, Vicente Tejedo señaló que “la ganadería extensiva es un pilar del modelo agroalimentario valenciano” y ha remarcado su valor tanto en producción como en empleo, actividad en el interior, paisaje, biodiversidad y su función directa en prevención de incendios mediante el pastoreo y la reducción de biomasa.
Agregó que “lo único que quiere el sector es que les dejen trabajar”.
ESPACIO DE DIÁLOGO EN TORNO AL FUTURO DEL SECTOR.
La jornada “Ciencia, salud y sabor: misión proteína animal” se llevó a cabo en el paraninfo de la CEU UCH. Comenzó con la bienvenida institucional del vicerrector de Ordenación Académica, Digitalización y Calidad, Juan Manuel Corpa, que ha subrayado la importancia de promover espacios de reflexión y diálogo en torno al futuro del sector agroalimentario.
Desde una perspectiva científica, el catedrático de Zoología de la CEU UCH, Federico Guillén, reflexionó sobre el impacto de la proteína animal en la evolución humana y su relevancia en los modelos alimentarios contemporáneos. En un diálogo con Manuel Laínez, director de la Fundación Cajamar, abordó los beneficios del consumo de proteína animal.“¿Por qué vamos a renunciar a una serie de alimentos que tienen nutrientes necesarios como vitamina B12, hierro, entre otros?”, se preguntó Salazar.
El evento se realizó a sala llena.
Seguidamente se presentó el libro “A spasso con Lucy” de Pietro Paganini, cofundador del Think Tank Competere.eu, analista, divulgador socioeconómico y geopolítico. Un ensayo donde analiza la evolución humana y la importancia que ha tenido la ingesta de proteína animal. El libro analiza cronológicamente la evolución humana desde el primer Australopitechus y la importancia que ha tenido la ingesta de proteína animal. “La proteína cárnica ha permitido sobrevivir, evolucionar, expandir el cerebro y mejorar el rendimiento cognitivo del ser humano”, afirmó.
UNIÓN EUROPA Y MERCOSUR.
La mesa redonda “La autonomía estratégica de la ganadería en la política europea” reunió a varias eurodiputadas: Sandra Gómez (PSOE), Jessika Van Leeuwen (EPP-BBB), Mireia Borrás (Patriots – VOX) y Nora Junco (ECR – Independientes) junto a la diputada del PP Milagros Marcos.
En el debate se abordaron temas de especial importancia como el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, la autonomía estratégica en la producción cárnica de los 27 estados miembros; y aspectos regulatorios vinculados a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y el sector ganadero.
Las intervenciones coincidieron en señalar las dificultades que ha generado el Pacto Verde Europeo para el sector primario, aunque desde perspectivas diversas.
LA CARNE EN LA GASTRONOMÍA.
El evento concluyó con una edición especial, en formato presencial, del pódcast gastronómico La Picaeta, uno de los más escuchados en España. Bajo el título “Influencers a la mesa”, sus creadores Adrián Alcaide y Javier Cirujeda conversaron con Aleix Puig, presidente y cofundador de Vicio (cadena nacional de hamburguesas que en 2024 facturó unos 55 millones de euros); Pablo Ojeda, nutricionista y miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad; y el chef Jorge Lengua.
Estos profesionales de la gastronomía y de la nutrición destacaron el valor de la proteína cárnica en la tradición culinaria, la dieta mediterránea y las recetas de la gastronomía global. Una mesa redonda que profundizó en la relevancia de un sector productivo formado por familias que alimentan familias en todo el mundo.
MÁS DE DOS MILLONES DE PERSONAS LIGADAS A LA CARNE
El evento también puso en valor el peso económico del sector ganadero-cárnico en España. Más de dos millones de personas viven de la cadena de valor de la carne, tanto directa como indirectamente.
La fase ganadera reúne 337.000 granjas y aporta 21.203 millones de euros a la Producción Final Agraria, que suben a 28.700 millones sumando leche y huevos. Por su parte, la industria cárnica lidera la industria alimentaria española: 41.337 millones de euros de facturación y 11.332 millones en exportaciones.
Con información de CEU UCH, Revista Ganadería y Cárnica.
La pasividad ante la escalada de quienes demonizan la carne y niegan cuánto aporte ha hecho y hace a la humanidad, nunca dará buenos resultados.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La arremetida contra la carne es global y poderosa. A políticas de gobiernos que dificultan la producción ganadera se le suma una intensa propaganda anticonsumo con argumentos que desconocen lo que la ciencia verdaderamente dice sobre la proteína animal. Como si fuera poco, hay ciudades en que comienza a prohibirse la publicidad callejera, tal como informó Todo El Campo en un reciente artículo.
Europa es una especie de punta de lanza en la materia llevando a cabo políticas y tomando decisiones que en otras zonas del mundo no, quizá como sabia táctica de avance paulatino que las poderosas fundaciones y organizaciones desarrollan con diversos objetivos, uno de ellos reducir todo lo posible o eliminar el consumo de carne en beneficio de productos vegetales o alternativos. Lo hacen bajo argumentos supuestamente ambientales que ven en la ganadería un enemigo que en realidad no es.
En esta parte del mundo no se ha llegado a los extremos europeos, pero se llegará, no lo dudemos. Siempre hay que estar atentos a los que sucede en Europa porque de una forma u otra, indefectiblemente, acaba llegándonos, salvo que haya una respuesta contundente que impida la instalación de falsedades y la aceptación de conceptos y definiciones equivocadas.
Por eso es importante lo que la ciencia dice sobre la producción de carne y el consumo de la proteína animal. Esa información es trascendente por sí misma, pero lo es más si aquellos que la generan y todos los actores del sector son capaces de transmitirla con claridad y contundencia. Recordemos que vivimos en un mundo donde todo se relativiza y todo es cuestionando, aun lo que la ciencia dice y ha probado y validado tras años de investigación objetiva, incluso las cosas más evidentes.
Para algunas (cada vez más) cabecita, ya no es suficiente aquello de “ver para creer” que dijo el apóstol Santo Tomás hace 2.000 años, mucho menos suficiente lo que la investigación científica concluye. Dicho más claramente: el relativismo de algunos es tal que son capaces de negar lo obvio; y el fanatismo de otros tantos es tan ciego que retuercen lo obvio para acomodarlos a lo que mejor les conviene, como el siniestro personaje Procusto.
Pero no es solo ciencia.
También la sociología tiene mucho que decir positivamente de la carne, porque esta es responsable de estructurar algunas prácticas culturales y vínculos comunitarios. Compartir carne en rituales y banquetes reforzó jerarquías y generó cohesión grupal.
Además, la producción ganadera impulsó economías rurales y configuró identidades colectivas ligadas al territorio y al trabajo.
No hay dudas de que la carne es un elemento central en la alimentación, pero también de la organización social de los pueblos, articulando alimentación, poder y pertenencia geográfica, social y cultural.
Todo eso hay que decirlo y profundizarlo.
Corresponde a las organizaciones vinculadas a la carne y la ciencia hacerlo a través de diversas estrategias, para que el mensaje llegue a toda la sociedad, y que nadie quede desinformado.
Equiparar ganadería con combustibles fósiles no es ciencia, es propaganda, y como tal responde a intereses de algo o de alguien. Por el contrario, la ganadería bien gestionada regenera suelos, mantiene la biodiversidad y fijar población rural.
Montevideo | Todo El Campo | La carne, tan fiel como alimento humano, es cada vez más estigmatizada por gobiernos y políticos que responden a activistas supuestamente ambientalistas que en nombre del calentamiento climático centran sus críticas en la ganadería, cuando éste es el sector menos problemático.
Países Bajos acaban de dar un golpe difícil de entender a la carne como alimento fundamental para la humanidad. A partir del 1° de mayo, en la ciudad de Ámsterdam, no se podrá publicitar ningún alimento basado en carne.
Sectores europeos de la producción, industria o comercialización de la carne han reaccionado molestos por el daño que se hace un alimento noble.
En España, el director de Provacuno, Javier López, comentó que “la noticia hace más daño que la prohibición en sí, porque es hablar de manera negativa de un alimento”. Agregó que es “sorprendente” que en una ciudad que liberalizó el consumo de marihuana llegue a tomar ese tipo de medidas.
Cabe precisar que la medida fue tomada el 22 de enero de este año por el Ayuntamiento de Ámsterdam (el gobierno municipal de la ciudad), y en su resolución también incluyó la publicidad de combustibles fósiles, equiparando ambos sectores como responsables del calentamiento global.
La decisión es parte de una estrategia más amplia para limitar la publicidad de productos que tienen un alto impacto climático. La prohibición se aplicará en publicidad en la vía pública, pantallas digitales y a toda la red de transporte público de la ciudad.
La normativa también limita anuncios de combustibles fósiles, viajes en avión, cruceros y coches de gasolina, ya que se consideran productos que contribuyen de forma significativa a la crisis climática.
La medida no alcanza a los medios de comunicación tradicionales ni digitales, por lo que la publicidad de carne seguirá permitida en prensa escrita, radio, televisión y plataformas online.
Asimismo, la iniciativa de Ámsterdam podría sentar un precedente para otras ciudades del mundo con fuerte presencia de supuestos grupos defensores del medio ambiente, como podría ser el primer paso de una eventual escalada anticarne que acabe ampliando las limitaciones de publicidad, comercialización y consumo.
“LA CARNE NOS HIZO HUMANOS”.
El Dr. Juan Pascual, veterinario de profesión, escritor y divulgador de temas científicos vinculados a la carne, criticó la decisión y subrayó: “Comer carne nos hizo humanos. El debate serio no es carne sí o no, sino cómo producirla mejor y para quién”.
Pascual escribió en X (J.Pascual @juanPascual4) un hilo de 15 publicaciones en la que aborda el tema de la carne y cómo ésta ha sido positiva para el ser humano y la historia de la humanidad.
1. Ahora que el ayuntamiento de Amsterdam ha prohibido la publicidad de productos cárnicos, conviene recordar que fue precisamente comer carne lo que nos hizo humanos. Abro hilo: 👇👇👇 pic.twitter.com/9F9Q3ngot7
Comienza señalando que “el cerebro humano es energéticamente desproporcionado”, siendo responsable de entre “el 20–25% del gasto energético basal”, y “una dieta vegetal no puede sostener ese costo sin grandes volúmenes de ingesta”. Por esa razón “los gorilas pasan 16h/día comiendo”.
Además, “la proteína animal aporta nutrientes críticos de forma natural: proteína completa, grasa animal, hierro hemo, zinc biodisponible, vitamina B12, DHA y EPA, y vitamina A activa”. Todo eso, la carne “lo aporta con poco volumen”.
A diferencia de los gorilas, “comer carne aumentó la eficiencia: menos tiempo masticando y digiriendo, más tiempo para cooperación, aprendizaje y transmisión cultural”, lo que enriquece las sociedades.
Otra característica de la carne, es que “estructuró la sociedad humana. Es divisible, transportable y compartible. Cazar carne favoreció la cooperación, normas sociales y un lenguaje complejo”. No en vano, “todas las culturas humanas documentadas han consumido proteína animal. Cambian las proporciones, nunca la presencia”.
Mientras “el cuerpo humano necesita nutrientes animales, el veganismo requiere suplementación obligatoria (B12, DHA/EPA, hierro, retinol)”, aseguró el Dr. Pascual.
Por otra parte, sostener que se puede prescindir de la carne conlleva a “un privilegio moderno de sociedades ricas con acceso a suplementos y logística global”.
El ser humano debe entender que “el problema no es la carne, sino malas dietas y abuso de ultraprocesados. Confundir esencia con abuso es un error. Por cierto, la mayoría (de los ultraprocesados, son) hechos a partir de carbohidratos, o sea, vegetales”.
Lo del párrafo anterior, nadie lo dice, como tampoco que “equiparar ganadería con combustibles fósiles no es ciencia, es propaganda”, sostuvo Pascual, y como tal responde a intereses de algo o de alguien. Por el contrario, “la ganadería bien gestionada puede regenerar suelos, mantener biodiversidad y fijar población rural”.
Por otro lado, “quienes demonizan la carne la consideran imprescindible para perros y gatos. Lo cual es absolutamente cierto”, sin embargo “¿es antinatural solo para humanos?”.
BIBLIOGRAFÍA.
Pascual agrega una bibliografía básica: Aiello, L. & Wheeler, P. (1995). The Expensive Tissue Hypothesis. – Wrangham, R. (2009). Catching Fire: How Cooking Made Us Human. – Milton, K. (1999). Nutritional characteristics of wild primate foods. – Cordain et al. (2000). Plant–animal subsistence ratios. – Speth, J. (2010). The Paleoanthropology and Archaeology of Big-Game Hunting. – EFSA / NIH: biodisponibilidad de B12, hierro y DHA/EPA.
¿Cuál es la mejor dieta para desarrollar en la vejez? Investigación concluye que comer carne podría aumentar las probabilidades de llegar a los 100 años.
Montevideo | Todo El Campo | Un reciente estudio sugiere que las personas que consumen carne tendrían más probabilidades de alcanzar los 100 años en comparación con quienes no la incluyen en su dieta.
La investigación que fue publicada en Science Direct estudió a “individuos de edad avanzada (más de 80 años) en China”, donde encontraron que “quienes seguían una dieta vegetariana tenían menos probabilidades de convertirse en centenarios en comparación con los omnívoros, lo que subraya la importancia de una dieta equilibrada y de alta calidad con composición de alimentos de origen animal y vegetal para una longevidad excepcional, especialmente en los ancianos con bajo peso”
El trabajo de investigación involucró a más de 5.000 adultos chinos de 80 años o más que participaron en el Chinese Longitudinal Healthy Longevity Survey, un seguimiento nacional indicado en 1998.
Los autores observaron que quienes no consumían carne tenía menos probabilidades de llegar a los 100 años en comparación con los que sí consumían carne.
Asimismo, los investigadores aclaran en el estudio que esta asociación solo apareció en adultos mayores con bajo peso. Entre quienes mantenían un peso saludable, no se detectaron diferencias significativas en la longevidad entre vegetarianos y consumidores de carne.
Cabe aclarar que en la vejez las necesidades y objetivos nutricionales se modifican en las personas. Luego de los 80 años, el foco deja de estar en la prevención de enfermedades a largo plazo y pasa a ser mantener la masa muscular, evitar la desnutrición y prevenir la fragilidad.
Los autores señalaron que no hay una dieta única válida para todas las etapas de la vida. Las dietas basadas en plantas siguen mostrando beneficios en adultos jóvenes, en la vejez la prioridad es evitar la pérdida de peso y la desnutrición.
EL ESTUDIO.
En la “Introducción”, los investigadores escribieron que “la dieta vegetariana, un patrón de alimentación basada en plantas que restringe el consumo de alimentos de origen animal, ha atraído cada vez más atención por su respeto medioambiental y sus prometedores beneficios para la salud”.
Pero “la evidencia existente basada en la población sobre una dieta vegetariana y los resultados de salud se centró más en adultos generales. Aunque varios estudios informaron de asociaciones entre la dieta vegetariana y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares (ECV), diabetes y obesidad, otros estudios relacionaron la dieta vegetariana con un mayor riesgo de fracturas, desnutrición, trastornos mentales, y cálculos biliares”.
Montevideo | Todo El Campo | La aprobación inicial por parte de los embajadores de los pises europeos abre el camino a un mejor acceso al mercado del Viejo Continente. Con beneficios arancelarios acotados y efectos diferenciados entre los países del Mercosur, el impacto real dependerá de la implementación y del contexto comercial.
Embajadores de más de 15 países miembros de la UE, que representan a más del 65% de su población, aprobaron este viernes el acuerdo comercial con el Mercosur, lo que abre el camino para que la presidenta de la Comisión Europea lo firme con su contraparte antes de fines de este mes. Luego se requerirá la aprobación del Parlamento Europeo. El cambio de posición de Italia, facilitado por una desgravación en la importación de fertilizantes, permitió destrabar una resistencia clave.
Dada la importancia de este paso, es relevante repasar los alcances del acuerdo para la carne vacuna, tema ya analizado oportunamente por Valor Carne.
Pequeña cuota para un gran mercado
Uno de los puntos centrales del texto negociado es la creación de una cuota específica para carne vacuna con un arancel preferencial, que en los primeros análisis es modesta en volumen frente al mercado total europeo.
Se trata de 99 mil toneladas equivalente carcasa (unas 76 mil t producto, según el factor de conversión que usa Europa) que se verá cómo administra el Mercosur entre sus países y empresas.
Con un mercado europeo de unas 8 millones de toneladas anuales, esta nueva cuota es bien avara.
La eliminación del arancel de la Hilton
Adicionalmente, se contempla la exención del arancel del 20% que hoy grava la cuota Hilton, lo que representa un ahorro significativo para los exportadores del Mercosur una vez que el acuerdo esté vigente.
El impacto, sin embargo, no será homogéneo entre los países del Mercosur. Para la Argentina, la quita del arancel sobre la Hilton aparece como la principal ventaja, dado su fuerte posicionamiento histórico en ese contingente. La mejora en el ingreso neto podría traducirse en una mayor valorización del producto.
Uruguay, con un perfil exportador en el que la UE tiene relevancia y una alta participación de cortes de calidad, también se vería favorecido por la desgravación, aunque su capacidad de expandir embarques estará condicionada por la disponibilidad de hacienda y la competencia interna entre destinos.
En el caso de Brasil, el impacto sería más limitado, proporcionalmente. Si bien es el mayor exportador del bloque, su presencia en el mercado europeo es importante pero con menor cuota Hilton, con mayoría de cortes congelados y, consecuentemente, un precio medio inferior; y el acuerdo no modifica sustancialmente esa ecuación. La nueva cuota puede representar una oportunidad adicional, pero no un cambio estructural en su estrategia exportadora.
Para Paraguay, el acuerdo abre una puerta interesante, aunque más potencial que inmediata. Los países de la UE no han estado representando un destino relevante, hasta ahora.
La aplicación de salvaguardas
Uno de los puntos introducidos para destrabar la oposición de algunos países europeos fue una cláusula de salvaguarda -especialmente para la carne vacuna, aunque no es el único producto- que dispare algún freno en caso de crecimiento de las importaciones superiores al 10% interanual o de caída de precios internos en la misma magnitud.
La normativa sobre deforestación
Si bien se ha vuelto a postergar por otro año, si la UE insiste en aplicarla a partir de fines de este año, será un nuevo escollo para las ventas del Mercosur, especialmente para sus ganaderías tropicales.
Avance positivo, aunque de alcance limitado
Tras años de idas y vueltas, la firma del acuerdo puede marcar un punto de inflexión. Debe leerse como una mejora positiva, aunque lejos de generar un impacto disruptivo en el comercio de carne vacuna. La verdadera magnitud dependerá de la implementación, de cómo se administre la cuota entre países y empresas y del contexto de precios internacionales.
En síntesis, para la carne vacuna del Mercosur, no se trata de una revolución, pero sí de un paso adelante en acceso y previsibilidad, en un mercado exigente y que valora el nicho de cortes de alto precio, en el que el Mercosur tiene una prevalencia destacada. Aunque el desempeño del mercado de carnes lo muestra con una tendencia de largo plazo en retroceso.