Montevideo | Todo El Campo | El Consejo Australiano de la Industria de la Carne (AMIC) está extremadamente decepcionado por el anuncio realizado por el Ministerio de Comercio de China (MOFCOM) de implementar medidas de salvaguardia que limiten el comercio de todas las importaciones de carne vacuna china a partir del 1 de enero de 2026. El director ejecutivo de AMIC, Tim Ryan, dijo que estos nuevos acuerdos comerciales restrictivos impuestos a Australia no son justos, apropiados ni reflejan la relación comercial mutuamente beneficiosa que Australia tiene con China.
«Esta decisión parece recompensar a otros países que han aumentado el volumen de carne exportada al mercado chino en los últimos años«, dijo Ryan. “Esta decisión tendrá un impacto severo en los flujos comerciales hacia China durante el período de vigencia de las medidas, perturbará las relaciones fomentadas en el marco del Tratado de Libre Comercio entre China y Australia y restringirá la capacidad de los consumidores chinos de acceder a carne australiana segura y confiable”, dijo Ryan.
AMIC, junto con Meat & Livestock Australia (MLA), colaboró con el equipo de investigación de salvaguardias del MOFCOM durante todo el proceso de investigación, que duró un año. Esto incluyó la presentación de pruebas formales en audiencias presenciales en China y la recepción de investigadores chinos en Australia.
En estas declaraciones, AMIC y MLA insistieron en que Australia sigue siendo una fuente fiable, segura y estable de carne de vacuno para China, lo que contribuye a satisfacer la demanda del consumidor chino. Las importaciones de carne de res australiana no perjudican la industria nacional de carne de vacuno en China, afirmó el Sr. Ryan.
La carne de vacuno australiana representó solo el 8 por ciento de las importaciones de China en 2024. Casi el 80 % de la carne de res importada a China proviene de América del Sur. Sin embargo, estas nuevas restricciones tienen el potencial de reducir las exportaciones de carne vacuna australiana a China en aproximadamente un tercio en comparación con los últimos doce meses (un comercio por un valor de más de mil millones de dólares australianos).
AMIC considerará el anuncio de hoy y las medidas de salvaguardia con más detalle. «Haremos gestiones enérgicas en nombre de nuestros miembros ante los gobiernos de Australia y China respecto del grave e innecesario impacto de estas nuevas medidas», afirmó Ryan.
La industria de carne vacuna de Australia mantiene asociaciones de colaboración de largo recorrido en China, incluidos proyectos técnicos, de investigación y desarrollo personalizados, que ayudan a mejorar la sostenibilidad de la industria nacional de carne vacuna de China.
“El productor paraguayo ya ha demostrado en el pasado que puede crecer de manera significativa cuando se dan las condiciones adecuadas de rentabilidad y previsibilidad”.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Marco Panciotto, presidente de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec), dijo que Paraguay puede aspirar a un crecimiento importante del rodeo vacuno, hasta llegar a los 16 millones de animales en el mediano y largo plazo, pero se requieren reglas claras y señales económicas consistentes.
Entrevistado por el diario La Nación de Asunción, el gremialista consideró que en el corto plazo, la evolución de la producción dependerá en gran medida de la previsibilidad de precios y del funcionamiento del mercado, y enfatizó: “El productor paraguayo ya ha demostrado en el pasado que puede crecer de manera significativa cuando se dan las condiciones adecuadas de rentabilidad y previsibilidad”.
Asimismo, que el productor recupere la rentabilidad y previsibilidad es de los principales desafíos.
“Para que la ganadería paraguaya pueda desplegar todo su potencial, es fundamental que el mercado funcione con mayor competencia, previsibilidad y transparencia”, aseveró en entrevistado.
Sobre los precios de la carne, dijo que estos se encuentran en niveles históricamente altos, lo cual “representa una oportunidad concreta para aumentar la producción nacional”.
Si esos precios pueden trasladarse a lo largo de la cadena, Paraguay tiene margen para crecer significativamente, tanto en exportaciones como en el abastecimiento del mercado interno, aseguró.
Sin embargo, esas condiciones todavía no se dan plenamente en el país, lo que limita la capacidad del productor de planificar e invertir con una mirada de largo plazo.
2025 CERRARÁ CON RÉCORD DE EXPORTACIONES.
El titular de Appec afirmó que 2025 se cerrará con un récord para las exportaciones de carne paraguaya., y que “los precios de exportación crecieron de manera sostenida mes a mes y noviembre marcó un máximo histórico, con un promedio cercano a los US$ 7.120 por tonelada exportada”.
En el contexto exportador, Estados Unidos se consolidó como el mercado más dinámico del año, mientras que Chile, Taiwán e Israel mantuvieron un desempeño sostenido y relevante. Este excelente desempeño contrastó con la evolución del precio del ganado en el último trimestre, que mostró una tendencia descendente difícil de explicar a la luz del contexto internacional.
EL 2026 QUE SE VIENE.
Para el 2026, la expectativa del sector es que este contexto se traduzca en una mejora sostenida del precio recibido por el productor paraguayo, y no solo en mayores márgenes en los tramos finales de la cadena. Para eso, es clave que las fuerzas del libre mercado funcionen de manera transparente y competitiva, sin distorsiones.
La competitividad externa no depende solo de producir más, consideró, también es importante acceder a los mercados adecuados en condiciones comerciales razonables.
La problemática de la garrapata se ha vuelto cada vez más compleja en los últimos años, principalmente por la disminución de la eficacia de los garrapaticidas y la creciente presencia de poblaciones multirresistentes.
Paysandú | Todo El Campo | En el marco de una jornada técnica realizada en la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) brindaron información actualizada a productores y veterinarios sobre la situación de la garrapata y la tristeza parasitaria en vacunos, haciendo énfasis en la prevención, el uso racional de productos veterinarios y la adopción de herramientas tecnológicas disponibles en el país.
La charla estuvo a cargo del Dr. Pablo Parodi, investigador de INIA, quien explicó que la problemática de la garrapata se ha vuelto cada vez más compleja en los últimos años, principalmente por la disminución de la eficacia de los garrapaticidas y la creciente presencia de poblaciones multirresistentes, especialmente en el norte del país.
Según señaló, esta situación está estrechamente vinculada a la aparición de brotes de tristeza parasitaria bovina, un complejo de enfermedades transmitidas por la garrapata y otros vectores, entre las que se destacan la anaplasmosis y la babesiosis. No obstante, Parodi indicó que en la presente temporada la situación se ha mantenido relativamente controlada, atribuible tanto a un mayor cumplimiento de las estrategias de manejo por parte de los productores como a condiciones climáticas que limitaron el desarrollo temprano de la garrapata.
PREVENCIÓN, INMUNIZACIÓN Y PÉRDIDAS INDIRECTAS.
Durante su exposición, el investigador remarcó que, si bien la muerte de animales es el impacto más visible de la tristeza parasitaria, las principales pérdidas económicas suelen ser indirectas, asociadas a una menor producción de carne y leche, abortos y deterioro del desempeño reproductivo.
En ese sentido, destacó la importancia de la inmunización mediante el uso de la hemovacuna, una herramienta disponible en Uruguay y diseñada para su aplicación en terneros, con alta eficacia para la prevención de estas enfermedades.
“La inmunización permite descomprimir el sistema de tratamientos, reducir la mortalidad y manejar la garrapata de una forma más sostenible”, señaló.
RESISTENCIA, USO DE ACARICIDAS Y ROL DEL VETERINARIO.
Parodi subrayó que el control de la garrapata debe abordarse desde una estrategia integral, que combine manejo, diagnóstico y asesoramiento técnico. En particular, destacó la importancia de realizar test de resistencia a los garrapaticidas, que INIA ofrece de forma gratuita, para definir planes de control ajustados a la realidad de cada establecimiento.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos asociados al uso inadecuado de productos veterinarios, tanto por la generación de resistencia como por la presencia de residuos, un aspecto clave para la inocuidad de los alimentos y el acceso a los mercados internacionales. En este punto, resaltó el rol central del veterinario de libre ejercicio en la planificación de tratamientos y en el acompañamiento continuo al productor.
BIOSEGURIDAD Y ESTRATEGIAS SUSTENTABLES.
Finalmente, el investigador hizo hincapié en la necesidad de fortalecer las medidas de bioseguridad, especialmente en predios que reciben animales de otras zonas. La implementación de cuarentenas efectivas, el monitoreo sistemático de la carga parasitaria y el conocimiento de los distintos estadios de la garrapata fueron señalados como elementos fundamentales para un control más eficiente y sustentable.
“Con animales inmunizados y una carga parasitaria controlada, es posible reducir la frecuencia de tratamientos, usar menos químicos y mejorar la sostenibilidad del sistema productivo”, concluyó Parodi. (MGAP).
“Desde 2022 comenzamos a observar reacciones que no siempre se correlacionan con la presencia real de la enfermedad, lo que generó la necesidad de analizar toda la información disponible y elaborar un nuevo procedimiento”.
Paysandú | Todo El Campo | En el marco de una jornada técnica realizada en la Asociación Rural de Paysandú, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), a través de los Servicios Ganaderos, presentó una actualización sobre la situación de la brucelosis bovina en Uruguay y los ajustes recientes en los procedimientos sanitarios ante resultados positivos en las pruebas diagnósticas.
La actividad estuvo a cargo del Dr. Pablo Charbonnier, integrante del equipo de Programas Sanitarios de la Unidad de Epidemiología (UnepiI) de la Dirección General de Servicios Ganaderos, quien explicó que, si bien la campaña nacional contra la brucelosis mantiene sus lineamientos generales, en los últimos años se identificó un nuevo fenómeno vinculado a interferencias en las pruebas diagnósticas.
“Desde 2022 comenzamos a observar reacciones que no siempre se correlacionan con la presencia real de la enfermedad, lo que generó la necesidad de analizar toda la información disponible y elaborar un nuevo procedimiento que permitiera uniformizar criterios en todo el país”, señaló Charbonnier.
NUEVO PROTOCOLO ANTE INTERFERENCIAS DIAGNÓSTICAS
El técnico explicó que estas interferencias no se presentan de manera homogénea en el territorio nacional, sino que tienen una distribución espaciotemporal, concentrándose principalmente en rodeos de carne del centro-norte del país, mientras que en la cuenca lechera —donde existe una mayor vigilancia sanitaria— no se ha detectado este comportamiento.
A partir del análisis epidemiológico y de la evidencia acumulada, el MGAP aprobó un nuevo protocolo de actuación que habilita el resangrado de animales que resulten positivos en una primera instancia. Según detalló Charbonnier, si tras 30 días los animales se negativizan y no existen indicadores reproductivos ni antecedentes sanitarios compatibles con la enfermedad, la sospecha se descarta y se cierra la investigación.
En caso contrario, el procedimiento se extiende hasta 90 días. Si persisten resultados positivos, se dispone la faena sanitaria de los animales involucrados, definiéndose finalmente si se trata de un foco o de una sospecha descartada. Durante todo el período de investigación, los predios quedan interdictos y no pueden mover animales.
“La clave es actuar con rapidez. Cuanto antes se detecta y se sanea, menor es el impacto sanitario y económico para el productor y para el país”, subrayó.
VIGILANCIA, TRAZABILIDAD Y ROL DE LOS FRIGORÍFICOS.
Charbonnier destacó que muchos de los primeros positivos surgen en faena, ya que varios frigoríficos realizan muestreos serológicos a un alto porcentaje —e incluso al 100%— de los animales. Gracias al sistema de trazabilidad, es posible reconstruir el historial completo del animal y activar rápidamente la investigación epidemiológica en los predios de origen.
Asimismo, resaltó el rol de los frigoríficos en la campaña, señalando que no existen demoras en las faenas sanitarias, lo que contribuye a reducir la diseminación de la enfermedad.
“El mayor riesgo se da en el momento del parto o del aborto de un animal infectado, que es cuando se libera la mayor cantidad de brucelas al ambiente. Por eso, la faena sanitaria oportuna es clave para cortar la cadena de transmisión de la enfermedad”, explicó.
SITUACIÓN SANITARIA Y DATOS DE FAENA.
En cuanto al panorama nacional, el técnico afirmó que la prevalencia de la brucelosis bovina en Uruguay es muy baja y que la incidencia continúa descendiendo. Al cierre de 2025, el país registra 61 focos activos, en un contexto de vigilancia permanente y fortalecimiento de los controles.
Los datos de faena por brucelosis en los últimos años reflejan esta tendencia descendente. Mientras que en 2020 se registraron 4.644 animales faenados por esta causa, en 2024 la cifra se redujo a 860 y en lo que va de 2025 asciende a 880 animales. La mayor parte de estas faenas se realiza en planta, con una participación cada vez menor de faena en campo.
Finalmente, Charbonnier remarcó la importancia del compromiso conjunto entre productores, veterinarios, laboratorios y servicios oficiales para sostener los avances logrados. “Es una enfermedad dinámica, la biología cambia, y por eso necesitamos protocolos que se ajusten a la realidad, sin perder de vista el objetivo central: seguir bajando la prevalencia y proteger la sanidad animal y la salud pública”, concluyó. (MGAP).
Esta semana Rosgan analiza informes que marcan el fin de un prolongado período de crecimiento de la producción global.
Rosario, Santa Fe, Argentina | Rosgan | Todo El Campo | Días atrás se dieron a conocer las proyecciones de producción y comercio mundial elaboradas por Rabobank, entidad especializada en el sector agroalimentario y considerada un referente global en la materia.
En su informe trimestral Global Beef Quarterly – Q4 2025 (Informe trimestral mundial sobre la carne de vacuno del cuarto trimestre del año), el banco proyecta que la producción mundial de carne vacuna seguirá disminuyendo durante el próximo ciclo. Luego de estimar para este año una caída anual del 0,8% -la primera tras cinco años consecutivos de crecimiento-, Rabobank prevé que en 2026 la contracción se profundice, con una disminución interanual del 3% en la producción global.
Antes de conocerse las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), estos primeros datos generaron un fuerte impacto en el sector, no tanto por la baja prevista sino por su magnitud.
Sin embargo, de manera sorpresiva, al momento de publicarse este informe -y tras varias semanas de retraso en su difusión debido al cierre temporal de los servicios oficiales- el USDA finalmente dio a conocer sus proyecciones sobre producción y comercio mundial de carnes para el próximo ciclo, confirmando la caída anticipada. Este ajuste resulta particularmente relevante, ya que marca el fin de un prolongado período de crecimiento de la producción global registrado durante los últimos cinco años.
Aunque la tasa de caída estimada por el USDA es significativamente menor que la prevista por Rabobank (1% anual), sus proyecciones anticipan igualmente una reducción cercana a 1 millón de toneladas en la producción mundial, al ajustar su estimación a 61 millones de toneladas globales.
Al mismo tiempo, el organismo revisó al alza su proyección de producción para el ciclo actual, incrementándola en casi 400.000 toneladas respecto de la estimación previa y ubicándola en 61,95 millones de toneladas anuales, tras realizar importantes correcciones en Brasil y Australia.
Llamativamente, Argentina se encuentra entre el grupo de países que cerrarían 2025 con un incremento relativo en su producción en torno al 1,25%. No obstante, de acuerdo con nuestros datos oficiales, entre enero y noviembre Argentina faenó un total de 12,4 millones de cabezas, un 2% menos que en 2024, obteniendo 2.880.000 toneladas de carne, lo que representa una caída del 0,5% respecto del mismo período del año anterior.
Faltando solo un mes para completar el ciclo anual, es muy probable que Argentina cierre 2025 con una faena total cercana a 13,6 millones de cabezas y una producción estimada en torno a 3.150.000 toneladas, apenas un 1% menos que en 2024, gracias a una mejora significativa en los pesos medios de res. De este total, se estima que la exportación absorba entre 880.000 y 900.000 toneladas equivalentes, alrededor de un 5% menos que un año atrás, frente a la caída del 10% proyectada por el organismo norteamericano.
Para el próximo ciclo, es probable que el nivel de faena continúe restringido, pudiendo incluso registrar disminuciones superiores a las observadas este año si se consolida la tendencia a la retención de hacienda. Pero, aun manteniendo un nivel de faena similar, es factible que la producción total de carne aumente levemente debido a la faena de animales más pesados, una tendencia que ya comenzó a observarse durante este año.
Sin embargo, ante la sólida demanda externa, es probable que -con o sin crecimiento productivo- los volúmenes embarcados registren un aumento moderado en 2026, en detrimento del consumo interno. De hecho, el USDA proyecta un incremento del saldo exportable argentino del 6,5% anual, alcanzando las 810.000 toneladas equivalentes, que llevado a nuestros números implicarían una exportación cercana a las 960.000 toneladas.
Algo similar podría ocurrir en Brasil, principal productor mundial de carne vacuna y fuerte competidor de Argentina como proveedor regional. Sin embargo, a diferencia de Argentina, este año Brasil estaría alcanzando nuevos récords de exportación. Según cifras oficiales, hasta fines de noviembre el país exportó un total de 2,8 millones de toneladas de carne vacuna, un 19% más que en 2024.
Recientemente, la Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (Conab) anticipó para 2026 una caída significativa en la producción vacuna, proyectando alrededor de 10,89 millones de toneladas, lo que representa una disminución del 4,6% respecto del año anterior. Esta reducción se atribuye principalmente a la mayor retención de hembras destinada a la reconstrucción del stock.
No obstante, incluso con esta reducción, el informe de la Conab sostiene que las exportaciones de carne vacuna podrían mantenerse en niveles elevados, alcanzando volúmenes cercanos a 4,3 millones de toneladas, lo que representaría un nuevo récord histórico para el país.
Sin embargo, en este punto no existe plena coincidencia con los pronósticos recientemente publicados por el USDA. Si bien ambos organismos coinciden en proyectar una caída anual del 5% en la producción -ubicándola en 11,7 millones de toneladas, fundamentalmente debido a una menor faena de hembras-, sus estimaciones difieren en materia de exportaciones. Mientras la Conab anticipa un nuevo récord, el USDA prevé que los envíos externos disminuirán levemente, pasando de 4,25 a 4 millones de toneladas anuales como consecuencia de la menor oferta disponible.
No obstante, en este mismo informe cabe señalar que el organismo debió corregir su estimación de exportaciones para 2025 en nada menos que 500.000 toneladas, por lo que no resultaría extraño pensar en una posible subestimación de la capacidad de respuesta que mantiene este gigante del comercio mundial.
En definitiva, tanto Brasil como Argentina podrían estar ingresando en un ciclo de menor producción, aunque no necesariamente de menores exportaciones. En un contexto de sólida demanda internacional combinada con una oferta escasa, seguramente ambos países intentaran equilibrar la distribución entre la demanda interno y la exportación, con el fin de aprovechar el buen momento que atraviesa el mercado global de carnes y avanzar en la reconstrucción de sus respectivas ganaderías.
Foto de portada de cabaña Las Lilas, de Argentina.
Productores de la región reportan afectaciones constantes en su ganado, especialmente en animales dedicados a la producción de leche.
Montevideo | Todo El Campo | En el estado mexicano de Oaxaca (sur de México), la bichera es un grave problema para la producción ganadera, con un registro de 1.500 casos, lo que lo ubica con uno de los registros más altos del país, con contagios concentrados en el Istmo de Tehuantepec, Cuenca del Papaloapan y Costa.
Alex Betanzos, productor ganadero de la zona, dijo al canal Uno TV que una simple herida es suficiente para que la mosca de la plaga deposite sus larvas y provoque una infección en cuestión de horas.
Detalló que la semana pasada atendió un caso en la pata de una vaca y que aplicó medicamentos recomendados para controlar la plaga; también aseguró que revisa a diario a sus animales para evitar nuevas infecciones porque “con una herida nada más que haya, ya la mosca se presenta y pega sus larvas”.
AFECTACIONES ECONÓMICAS POR EL GUSANO BARRENADOR.
La confirmación de más contagios complica la producción de leche en la zona. Ante ello, Alex comentó que el tratamiento obliga a separar a las vacas, aplicar medicamentos y vigilarlas de forma continua. Por ello, existe una disminución en la producción y un incremento en los costos, pues “a veces cortan la leche de la vaca” y deben usar larvicidas para mantenerla estable.
Existe poco personal certificado para realizar el tratamiento contra el gusano barrenador que sea adecuado.
Productores señalan que también enfrentan la falta de personal certificado para emitir constancias de tratamiento contra el gusano barrenador. Ante esta situación, Betanzos contó tuvo que atender un caso por cuenta propia con apoyo de médicos conocidos, lo que elevó los gastos debido al precio de los medicamentos necesarios. Para contener la propagación, las autoridades mantienen un punto de inspección en la zona oriente del Istmo. Ahí revisan al ganado proveniente de Chiapas para asegurarse de que no presente heridas. Jesús Castellanos, encargado del punto, explica que el objetivo es revisar “todo el ganado, que no lleven heridas para moverse”.