Destacó la figura del Dr. Alberto Gallinal Heber (foto) como fundador de Mevir, una institución cuya acción es “una política de Estado evolucionada a política de país que la gente reconoce como suya”.
Hébert Dell’Onte | En el marco del cumpleaños 55 de Mevir el presidente de la institución, Arq. Juan Pablo Delgado, destacó su vigencia. En rueda prensa lo primero que expresó este jueves 5 de mayo fue su intención de realizar “un justo reconocimiento al Dr. Alberto Gallinal Heber” como fundador del Movimiento de Erradicación de la Vivienda Insalubre Rural.
Aquella iniciativa primera “se ha convertido en una política de Estado y ha evolucionado a una política de país que la gente la siente como propia”, señaló.
Mevir “brinda soluciones a la gente y sobre todo a la gente más vulnerable y vulnerable en el interior del país”.
“Estamos muy contentos con Mevir, con el funcionario, con las familias. Podríamos decir que estamos en una segunda juventud o segunda primavera” de la institución que festeja sus 55 años y está “muy vigente, porque no por tener esos años la herramienta queda antigua”, reflexionó.
Hay sí que ir actualizándola “a los tipos de construcción, a la forma de comunicación y construyendo mucho más que una vivienda, construyendo comunidad, porque para ayudar a la gente a que se quede en las pequeñas localidades del interior profundo no alcanza con la vivienda, necesitamos que haya infraestructura comunitaria, una red de saneamiento, agua, policlínica y destacamento policial”.
También necesita contar con “infraestructura productiva”, o sea “ayudar al productor rural a que tenga mejores condiciones de producción, el tambo, la quesería, el alambrado”.
“Eso es Mevir: Construir comunidad en conjunto con la sociedad”, sintetizó.
Raquel Chan, investigadora del Conicet y que la BBC destacó como una de las diez científicas más destacadas de América Latina. Además, opinó que oponerse a los transgénicos es como ser antivacunas.
Argentina | La Dra. Raquel Chan (foto) es argentina, bioquímica, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) especializada en biotecnología vegetal y directora del Centro Científico Tecnológico del Conicet Santa Fe. Recientemente su nombre, muy común en las publicaciones y artículos científicos, saltó a los medios de comunicación generalistas por ser la responsable de desarrollar la soja transgénica argentina aprobada por China.
En una conferencia que dictó en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Rafaela, donde se refirió respecto a los transgénicos y comparó a sus críticos con los antivacunas, agregó que lo que comemos no es natural.
“A mucha gente no les gusta los transgénicos porque no entiende, así como no quieren una vacuna”, afirmó, y agregó que hay una fantasía sobre los alimentos naturales. Son muchos “los que creen que lo que comemos es natural si no es transgénico, y eso no es verdad. Nada de lo que comemos es natural ni estaba así en la naturaleza. Nada”, enfatizó.
Argumentó que todo lo que comemos fue mejorado por la acción humana: “Dos plantas tienen una serie de hijas, algunas más lindas, otras más feas. El productor se queda con las lindas, las cruza con otras lindas y así, a lo largo de 500 años de agricultura, tenemos lo que compramos hoy en el súper”. Eso es lo que se llama selección.
Para que quede claro: “El maíz no existía en México, sino que es hijo de las mutaciones del teocintle (son los antecesores directos de los cuales se domesticó el maíz como cultivo). El brócoli no existía en la naturaleza, así como la coliflor, el kiwi y tantos otras frutas y verduras. Son producto del trabajo de mejoradores a lo largo de la historia”, subrayó.
LA FANTASÍA DEL ALIMENTO NATURAL: “NATURAL NO HAY NADA”
Es una fantasía creer que no comer transgénico es comer natural. “En realidad uno come bastante bien, pero hay que diferenciar entre orgánico y natural. Natural no hay nada, y orgánico quiere decir que no se usó herbicida en su producción. El problema con lo orgánico (salvo para algunos cultivos que se han logrado) es que como se muere todo, porque las plantas son atacadas por hongos, insectos y malezas, la producción es muy baja y el costo es muy alto”.
En Europa venden manzanas “preciosas y orgánicas, pero a 5 euros cada una.¿Quién puede pagarlas. El tema no es que esté en contra de la producción orgánica, sino que mientras tenga esos costos se nos va a morir de hambre más gente que hoy”.
LA FANTASÍA EUROPEA: “TODO ES NATURAL”.
Chan explicó la posición “naturalista” de Europa como el resultado de un conflicto estratégico con Estados Unidos.
Lo que sucedió fue que Estados Unidos le ganó a Europa la batalla de los transgénicos. Como respuesta los europeos “inventaron a los verdes” que se oponen a los transgénicos, pero “se les fue la mano” y ahora “no los pueden controlar”.
El resultado es que en Europa “no usan transgénicos salvo en lugares muy acotados”, sin embargó “sí usan glifosato, sí usan herbicida”.
Decir que Europa es natural “es una fantasía” porque se tienen que sacar de encima las malezas y lo hacen con glifosato, un producto sobre el cual “cada 5 años renuevan el permiso por otros 5 años”, y eso pasa “porque la ciencia no ha podido encontrar algo mejor” y difícilmente lo hagan en algún momento, “aleluya si se encuentra algo mejor”.
Hay que buscar soluciones estructurales, de lo contrario el país se expone a “un paro abrupto en la economía, con la consabida pérdida de empresas y empleos”.
El movimiento Un Solo Uruguay reclamó que “los motores de la economía” continúen movilizados y advirtió que se está atravesando una “combinación peligrosa” compuesta por la inflación productiva, el aumento del gasoil, el valor del dólar en baja, la inflación y el precio de la nafta.
“Competitividad, inflación y atraso cambiario: Todo el sector agropecuario ha tenido una gran inflación en dólares de sus costos de producción, vinculado al constante y acelerado aumento de precios de insumos que van desde 300% en fertilizantes”, expresó el movimiento.
La combinación de esos factores “causa que se acelere la pérdida de competitividad con nuestros países vecinos y con todos aquellos que producen y exportan lo mismo”.
Si las autoridades no atienden “lo estructural” se podrá causar “un paro abrupto en la economía, con la consabida pérdida de empresas y empleos”.
MESA NACIONAL DE UN SOLO URUGUAY.
El sábado 7 de mayo Un Solo Uruguay realizará una Mesa Nacional, tendrá lugar en la sede de la Cámara Empresarial de Maldonado, 25 de Mayo 857 (Maldonado).
El primer llamado será a las 09.00 horas, 09.30 el segundo llamado.
A partir de las 16.00 horas se abre el espacio USU con la gente, el cual es de libre acceso para todos los interesados en compartir sus ideas.
La información fue publicada en el Anuario 2021 de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano de Argentina.
La producción mundial de lana Merino en el mundo tuvo un descenso en el período 1992 – 2021. En 1992 el producto alcanzó valores estimados en 740 millones de kgs base limpia, y en 2021 fue de 300 millones de kgs base limpia (-60%).
La información fue publicada en el Anuario 2021 de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano de Argentina.
La disminución más marcada se produjo en el período entre 1992 y 2009, y las causas son diversas y variables entre países. No obstante ello, dada la importancia de Australia en la producción global, lo que suceda en ese país tiene consecuencia de gran magnitud a nivel global.
Uno de los sucesos más importantes que ocurrieron en dicho país está relacionado con la caída de sistema de precio piso australiano en el año 1991. Dicho sistema operado y respaldado por la Australian Wool Corporation (AWC) fijaba un precio piso para cada lote de lana rematado públicamente. Si el mercado no ofertaba valores por encima de dicho precio piso, el sistema operaba y el lote era comprado por la AWC.
Durante un largo período de años los precios piso fijados por AWC fueron muy altos y no fueron convalidados por el mercado, lo cual llevo a la creación de un stock en poder de AWC, el cual, en el momento de su colapso, llegó a 5 millones de fardos (equivalente a unos 900 millones de kgs).
Los precios reales del mercado fueron muy inferiores a los precios piso que fijaba AWC. Esto, sumado a la extraordinaria sobreoferta del stock, llevó a una pérdida muy marcada de interés en los productores australianos y de otros países, lo que llevó a una disminución importante del stock ovino y en consecuencia de la producción de lana, que nunca se llegó a recuperar.
El stock lanero fue manejado por otra organización australiana, denominada Wool International, encargada de la venta paulatina de dicho stock.
La venta del último fardo en stock se produjo en agosto del 2001, y a partir de ese momento el mercado comenzó a funcionar sobre otras bases más reales, pero con volúmenes claramente menores.
Lo siguen en importancia a Australia: Sudáfrica, Argentina, Nueva Zelanda y Uruguay con menores volúmenes, pero importantes desde el punto de vista de la oferta comercial.
China y Rusia, más los “otros” países significan un volumen medianamente importante, aunque poco significativo desde el punto del comercio mundial de lanas Merino (adicionalmente hay mucho menor disponibilidad de información al respecto).
URUGUAY
El análisis refiere a la producción de lana Merino en Uruguay, donde “ha seguido una evolución muy diferente al resto de la producción ovina en general, caracterizada fundamentalmente por un descenso del stock”.
A partir del año 2000 se produjo el comienzo de un proyecto a nivel nacional, con el apoyo técnico y operativo de varias instituciones técnicas, las industrias laneras nacionales, los productores ovinos y el gobierno nacional, cuyo objetivo era la producción de lana merino superfina (<18,5 micras), de calidad. Los resultados fueron sumamente positivos destacándose no solamente un aumento muy marcado del volumen de lana merino producida (2,5 veces en 20 años), sino además una marcada reducción en el diámetro.
A su vez, existió un marcado mejoramiento del color, largo y resistencia de dichas lanas, claramente reconocido por el comercio.
El trabajo fue realizado por Roberto Cardellino y José Luis Trifoglio de Delta Consultores y Raúl J. Richero de Richero y Asociados, sobre la producción mundial de lanas Merino,
Fuente: diario Cambio y Anuario 2021 de la Asociación Argentina de Criadores de Merino.
Con base en la auditoría y certificación de organización independente, la compañía emite un nuevo sello de CO² que da fe de la medición y la compensación de carbono a lo largo de la producción. El primer lote producido fue exportado el 2 de mayo.
Minerva Foods informó sobre su primer producto con la certificación carbono neutro, ya con el primer envío realizado el lunes 02 de mayo, en Uruguay.
Con la inclusión del sello CO² neutral otorgado por una organización independente sin fines de lucro, con 25 años de experiencia y sistemas de certificación en más de 100 países, Minerva Foods puede asegurar que llevó a cabo la medición de las emisiones correspondientes a los alcances 1 y 3 en todas las etapas de desarrollo del producto certificado, promoviendo la compensación con el uso de créditos de carbono. La Compañía ya es carbono neutro en el alcance 2 desde 2020.
Paralelamente, Minerva Foods implementa un plan de reducción de emisiones en sus unidades productivas y en los establecimientos proveedores socios para mitigar de manera continua las emisiones originadas en el proceso productivo, las cuales deben ser compensadas.
El nuevo sello podrá ser utilizado en todas las líneas producidas por la compañía, siempre que sigan la misma lógica de reducción y compensación de emisiones. “Este es un hito importante en el trabajo que estamos haciendo hacia el carbono neutro. Iniciamos la inclusión de este nuevo sello en las líneas producidas en Uruguay, como resultado de las mejores prácticas adoptadas por los ganaderos locales en el trabajo de reducción de emisiones de GEI. Uruguay es también un país estratégico para nuestra compañía, con entrada en los principales mercados mundiales. Además de demostrar otro avance en nuestras iniciativas de descarbonización, este lanzamiento ofrece al mercado global una opción de producto aún más sostenible”, destaca Fernando Queiroz CEO de Minerva Foods.
A través del programa Renove, creado para comprometer y colaborar con los ganaderos en la implementación de prácticas de baja emisión de carbono, Minerva Foods recopiló información de establecimientos proveedores en Uruguay, que en conjunto son responsables por un área de 4.500 hectáreas de pastos. Se recopiló información sobre ocupación del área, actividades y sistemas de producción, raza del rodeo, tasa de almacenamiento, sistema de manejo, mantenimiento de pastos, número promedio de animales por edad, sexo y sistema de producción, consumo de combustible y electricidad, uso de fertilizantes, entre otra información relevante para emisiones y eliminaciones de gases de efecto invernadero en la cadena productiva.
“Con el lanzamiento, damos un nuevo paso muy importante en nuestro trabajo enfocado a promover la ganadería con baja emisión de carbono, asegurando con transparencia un producto con etapas medidas, auditadas y certificadas, desde la finca hasta el destino. La iniciativa incluye una estrategia amplia, que tiene como objetivo incluir el 50% de nuestros proveedores de carne vacuna en el programa Renove para 2030. Entendemos que la carrera hacia emisiones netas cero debe ser un esfuerzo colectivo, por lo que estamos involucrados en alianzas estratégicas, con el objetivo de contribuir a la reducción del cambio climático e impulsar la sustentabilidad del sector en todos los países donde operamos”, refuerza Gracie Selva, gerente de Sustentabilidad de Minerva Foods.
Con los resultados obtenidos de la medición, Minerva Foods, a través de MyCarbon, su filial dedicada al desarrollo y comercialización de créditos de carbono, compró bonos de carbono de acuerdo al volumen necesario para compensar las emisiones generadas durante todo el proceso de producción del lote de carne, considerando la producción en el campo, el transporte y la industria.
HUELLA DE CARBONO Y ESTABLECIMIENTOS PARTICIPANTES.
Los cinco establecimientos responsables por la producción de los primeros lotes que dieron origen a los productos con la certificación de carbono neutro contaron con sus respectivas huellas de carbono certificadas con base en el sello “Medición de Carbono”, emitido por la misma organización independente.
El INC puso a la venta tierras improductivas situadas entre la franja costera de Kiyú y Rocha, para la compra de otras.
Julio Cardozo, presidente del Instituto Nacional de Colonización, dijo que en 2021 la recaudación fue por $ 448 millones, correspondiente al cobro del 87% de los arrendamientos, una cifra récord en la historia del organismo. Desde 2020 el instituto adjudicó 32.000 hectáreas de las 38.000 pendientes y que cada tres días se entregarán partes de campos.
El jerarca informó que el INC puso a la venta tierras improductivas situadas entre la franja costera de Kiyú y Rocha, para la compra de otras. Además, esta administración comenzó a brindar la posibilidad de compra a colonos arrendatarios que alcancen la capacidad económica necesaria y, con ese dinero, también se adquirirán terrenos para dar continuidad al sistema, dijo en declaraciones que publicó Presidencia.
Explicó que el organismo trabaja en planes con el Banco República, para otorgar garantías crediticias a productores que no dispongan del monto para la compra.
El INC cede tierras a personas mayores de edad con conocimientos y aptitudes para dedicarse a su explotación. Cuenta con más de 560.000 hectáreas en todo el país bajo distintas formas de tenencia y modalidades de adjudicación. Actualmente, más de 6.000 personas integran el sistema.
El predio de la colonia Reglamento de Tierras de 1815, adjudicado en el año 2010, incluye fracciones en las que 15 familias se dedican de manera destacada a la producción lechera. Según informó Cardozo, hay diez productores más con sus familias que serán beneficiarios de parte de los terrenos ubicados en el kilómetro 162 de la ruta 6, en el departamento de Florida.
Las declaraciones de Cardozo fueron realizadas el viernes 29 de abril al recorrer colonia Reglamento de Tierras de 1815, en Florida.