Ante brotes de Carbunco, Servicios Ganaderos comunica recomendaciones
En Uruguay, los brotes por Carbunco ocurren en los meses de verano, con un pico en febrero. Las esporas de carbunco son muy resistentes, pudiendo sobrevivir durante años o décadas en el suelo, por lo que la enfermedad tiende a localizarse en determinadas zonas de alto riesgo llamados “campos malditos”. A la fecha, los servicios oficiales han detectado brotes confirmados de carbunco en bovinos, equinos, y posiblemente en humanos, en el departamento de Rocha. Los registros históricos en nuestro país, del laboratorio DILAVE del MGAP, que es la casuística más completa y larga existente, muestran que las zonas de alto riesgo se localizan en los campos bajos inundables, a lo largo de los grandes ríos (principalmente, Arapey, Río Negro, Tacuarembó y Cebollatí), en los humedales y a lo largo de los canales de agua (ver mapa).
En situaciones de sequía y crisis de alimento como el presente año, el mayor contacto con el suelo puede hacer que la contaminación y la ingesta de esporas de esta enfermedad telúrica, ocurra en mayor grado y cause las epizootias. En algunos predios de Rocha, también se ha confirmado la presencia de muertes por Clostridiium hemolyticum que es causante de la Hemoglobinura bacilar, la cual es una enfermedad endémica y de ocurrencia anual en los humedales de Rocha y que cursa con un cuadro clínico indiferenciable del carbunco. La hemoglobinuria bacilar no es una zoonosis y puede también ser prevenida con vacunas.
Se debe consultar al veterinario y comunicar a los servicios regionales del MGAP la sospecha del carbunco, para confirmar o descartar los casos en el Laboratorio Dilave. Para prevenir la esporulación, no se deben abrir los animales muertos. Es importante no quemar los cadáveres (por el riesgo de incendio), no cuerear, ni mover los animales muertos y evitar que los perros y animales carroñeros tengan acceso a los cadáveres. Tampoco se deben arrojar los cadáveres en el agua de ríos o canales. También deben tomarse medidas para evitar la presencia de animales carroñeros y procurar una correcta eliminación de los animales muertos. Se recuerda extremar las medidas de protección personal y usar guantes.
Como parte de estas medidas, se recomienda incorporar planes de vacunación anuales adecuados para prevenir las enfermedades infecciosas más comunes. La principal recomendación es vacunar a los animales contra carbunco. Luego de vacunar el ganado recordar que pueden seguir ocurriendo muertes por algunos días más hasta que comience a hacer efecto, por lo que se recomienda no cambiar de potrero o mover los animales hasta que se detenga el brote. Es fundamental que a los animales jóvenes que se vacunan por primera vez se los revacune a los 15 a 20 días para lograr una correcta inmunidad.
Sobre la enfermedad
El carbunco bacteridiano (anthrax o carbunclo) es una enfermedad del ganado causada por la bacteria Bacillus anthracis. La enfermedad es hiperaguda y letal y afecta principalmente bovinos, suinos y caballos, pero puede ocurrir también en ovejas, cabras y especies silvestres. Los bovinos son generalmente encontrados muertos (muerte súbita), con corrimientos sanguinolentos por boca, nariz y ano. En cerdos y equinos, y ocasionalmente también en bovinos, puede observarse edema de garganta y cuello previo a la muerte. Es de recordar que esta enfermedad es una zoonosis, es decir una enfermedad que puede trasmitirse de los animales al hombre. El carbunco es una enfermedad ocupacional que el hombre se contagia por contacto con animales muertos, causando la forma cutánea conocida como “grano malo”, que es de buen pronóstico si es tratada a tiempo.
En el mapa se visualizan las zonas con su correspondiente riesgo a Carbunco para todo el país y para Rocha, de acuerdo a los datos históricos de la Unidad de Diagnóstico del MGAP / DILAVE.
El gobierno del país europeo presentó un plan de 25.000 millones de euros para subvencionar a productores que se reubiquen, dejen de producir vacunos de carne y leche o transformen su producción intensiva en más extensiva.
El gobierno holandés presentó un plan de 25.000 millones de euros para subvencionar a los productores de ganado y reducir radicalmente el stock de ganado en el país.
El objetivo es eliminar un tercio de los animales en los próximos 13 años -tanto ganado carnicero como lechero- y reducir los niveles de contaminación por nitrógeno. Pero el proyecto que el nuevo gobierno de coalición pretende llevar adelante se encuentra con la férrea oposición del sector agrícola.
Los sindicatos del campo anunciaron que no aceptarían ninguna medida no voluntaria que afecte a su actividad.
Holanda es el mayor exportador de carne del continente europeo, con la densidad de ganado más alta de Europa, cuatro veces la del Reino Unido o Francia.
La Justicia holandesa falló en 2019 contra el Estado, encontrándolo omiso en el compromiso legal de la Unión Europea de reducir el nitrógeno producido por las actividades agrícolas e industriales.
En el caso del ganado, la fuente de contaminación es el estiércol mezclado con orina.
El plan del gobierno tiene un horizonte hasta 2035 y propone pagar a ganaderos para que se reubiquen o dejen de producir ganado, y a otros les ofrece financiar su transición de métodos intensivos a otros con menos animales en áreas más grandes.
Los grupos agrícolas quieren tiempo para reducir las emisiones a través de innovaciones tecnológicas.
Holanda no es el único país de Europa que enfrenta una crisis por las emisiones del ganado, y los analistas del sector sugieren que Dinamarca, Bélgica y Alemania pronto tendrán que considerar acciones similares.
Un investigador de la Universidad de Sydney hizo una puesta a punto de las oportunidades para reducir la brecha de los sistemas locales, pastoriles y a corral. “Hay muchas herramientas nuevas con distintos objetivos, pero la caravana electrónica que se usa desde hace décadas es la columna vertebral que permite integrar todos los datos y sacarles jugo para mejorar la productividad”, afirmó Luciano González en el Congreso de AAPA.
Luciano González, argentino y profesor de la Universidad de Sydney, presentó las últimas tecnologías de la ganadería australiana que podrían adaptarse a los sistemas locales, durante el 44º Congreso Argentino de Producción Animal (AAPA). Darío Colombatto de la FAUBA- CONICET y Cristian Feldkamp de CREA moderaron la charla e hicieron preguntas estratégicas para afrontar el desafío de achicar las brechas y mejorar la productividad. Un panel con expositores de lujo que hoy reproducimos en Valor Carne.
“Australia tiene sistemas productivos parecidos a los de la region , pero se aplican muchas tecnologías digitales y un punto crucial en este aspecto es el manejo de datos en cadena para poder tomar decisiones, creo que ahí está la gran oportunidad para avanzar”, afirmó González, presentado los últimos adelantos del país donde reside desde hace 15 años.
Estas innovaciones tienen distintos objetivos, desde mejorar la productividad, rentabilidad y sostenibilidad, hasta el bienestar animal y la calidad de vida en el campo. “Hoy muchos productores cuentan con un dispositivo que mide el volumen disponible en una aguada y no tienen que ir hasta allá para chequear si hay agua o no, obtienen esa información en forma remota”, ejemplificó. Y enumeró que también disponen de estaciones de pesada automática, herramientas para monitorear el movimiento de los animales, el consumo de alimentos, el crecimiento de la vegetación e incluso el impacto ambiental, todo ello con sensores estáticos ubicados en el potrero y el feedlot, así como drones y satélites.
Para el especialista, sin embargo, la cuestión fundamental es tener una visión holística del sistema productivo. “La idea es integrar todos esos datos que vienen de distintas herramientas, para tomar medidas sensibles, aplicar una práctica de manejo y volver atrás para ver la respuesta, y así ir mejorando”, planteó.
La tecnología que reúne y sostiene toda esa información es la caravana electrónica, que en Australia se usa desde hace décadas. “Es la columna vertebral de todas las otras. De hecho, los ganaderos se la colocan al animal al nacimiento y aunque se venda a otro campo, termina yendo con todas sus mediciones al frigorífico, donde se cargan los últimos datos”, aseveró.
Esta información se integra horizontalmente a lo largo de la cadena y verticalmente con otros estamentos del sector. “Un criador puede intercambiar datos con un invernador, así como con el feedlot y la industria, referidos a genética, nutrición, salud y calidad de la res, lo que a su vez ha permitido generar bases de datos gigantescas”, subrayó. Este patrimonio, que cuenta con registros de 30-40 años, es llevado por una organización público-privada, Meat & Livestock Australia, para aplicar inteligencia artificial y extraer información por encima de lo que ya tiene valor de por sí para un establecimiento.
Sacarles jugo a los datos
El profesor mostró algunos ejemplos de cómo desde la investigación se agrega valor a los datos recolectados a campo.
Empezando por la cría, una cuestión clave que impacta en la productividad es el bajo índice de destete de los sistemas más extensivos del norte de Australia, donde las pérdidas de terneros pueden llegar al 30-40% en ambientes muy rústicos con pasturas tropicales.
¿Qué hicieron para mejorar la cría? “Colocamos sensores de parto a las vacas, conectados a satélites, eso nos daba en tiempo real la identificación, el día, la hora y el lugar donde parían, para poder ir a buscarlas y estudiar el problema”, señaló, agregando que también pusieron estaciones de pesada automática para ver cómo evolucionaban. “Obviamente, si estaban lactando perdían mucho peso, en este caso bajaron de 480 a 350 kg, aún en la estación húmeda, pero si les sacábamos el ternero ganaban hasta 100 kg. Entonces, vemos cómo estos datos tienen otras aplicaciones: permiten programar la reproducción y mejorar los índices de destete”, detalló.
Otro ejemplo es el agregado de valor ambiental al peso vivo de los novillos en pastoreo, obtenido mediante balanzas de auto-pesaje, que digitalizan su identificación y el kilaje de manera instantánea. “Usamos modelos de predicción basados en el peso y la ganancia diaria, así podemos estimar cuál es el consumo de alimento diario y en función de ello la emisión de metano”, adelantó.
En el grupo de novillos estudiado en la Universidad, el peso vivo se observa en la línea negra del gráfico: durante la estación húmeda ganaron 1 kg por día, empezaron con 325 kg y en julio alcanzaron a 430-440 kg. Ahí llegó el invierno, la época seca, y los animales comenzaron a perder peso hasta enero del año siguiente. “Lo saliente es la línea roja, que es la producción acumulada de metano. Vemos que desde el 1 de julio, el animal no produjo nada, pero el consumo de forraje (de baja calidad) aumentó 122% y la emisión de metano 105%”, alertó.
Esta información también permite tomar decisiones, en este caso referidas al cuidado del ambiente. “En el mercado australiano se comienzan a ver programas de crédito de carbono, y si el ganadero demuestra que puede disminuir esas mermas de peso y por consiguiente las emisiones, podrá tener un pago asociado a prácticas amigables”, anunció.
En tal sentido, una de las claves es la suplementación de precisión para aumentar la productividad y a la vez de disminuir la emisión de metano. “Siguiendo con el ejemplo anterior, aplicamos modelos de predicción y calculamos cuánto suplemento hay que darle al animal para evitar que pierda peso. Si partimos de 200 gr por día, pero vemos que luego hay que ir aumentando, podemos programar cuándo venderlo o sacarlo del sistema”, justificó, aludiendo a que otro valor agregado es contribuir a tomar decisiones de negocio. Además, gracias a los comederos individuales, los investigadores notaron que hay animales que efectivamente comen esos 200 gr por día y otros que ni lo tocan, y eso incide en la productividad general. “Entonces uno de los desafíos es manejar el sistema para que este consumo sea más parejo”, propuso.
¿Cómo logran una suplementación uniforme en pastoreo?, preguntó Colombatto. “Ahí la dominancia y la fobia a los nuevos alimentos juegan un rol clave. Entonces, además del uso de saborizantes para que sean más atractivos, diseñamos prácticas más precisas”, respondió. “Por un lado, con la misma cantidad de comederos, en lugar de ponerlos todos en línea, los separamos en tres o cuatro tandas. Y, si el rodeo es grande, creamos subgrupos poniendo aparte aquellos animales que sufren más esas problemáticas”, pormenorizó. Esto surgió de estudios donde vieron que algunos (por más que había espacio en el comedero) no se acercaban y si lo cambiaban de grupo sí lo hacían y empezaban a comer.
Otra aplicación de los datos recogidos a campo es el consumo de suplemento en pastoreo rotativo para optimizar el aprovechamiento de lotes.
En esta imagen tomada por un dron en una zona templada, los potreros que se ven en rojo tienen poco forraje, porque ya se pastorearon y los que están en verde aún no fueron comidos. “Al juntar esos datos con el consumo de suplemento, vimos que cuando los animales están mucho tiempo en el potrero, comen cada vez más bloques de melaza y cuando se los pone en un potrero nuevo, menos”, explicó González, detallando que también usan collares con GPS para monitorear el uso del potrero.
“Registramos los recorridos del animal y vimos que utiliza bien los potreros chicos, pero en los grandes no llega al fondo, por lo tanto, dejan mucho forraje sin comer”, advirtió. También, vieron que, en la época seca, se quedan en la zona del agua y el suplemento, y en la húmeda se distribuyen mejor. “Por lo tanto, en este caso, que repito es de pastoreo rotativo-extensivo, hicimos aguadas cada 2 km, y pudimos aumentar la carga animal y la producción por hectárea”, destacó.
Por último, el investigador presentó otro ejemplo, de un feedlot de escala, donde se analizó el impacto de los tratamientos sanitarios en los resultados económicos. “La enfermedad respiratoria era el principal problema y aquel animal que recibía tres tratamientos presentaba menores ganancias diarias y daba pérdidas al gancho, no convenía engordarlo. A su vez, en la industria se observó que había algunos en los que no se detectaron síntomas en el corral, pero de cualquier modo produjeron menos”, recordó González, pormenorizando que tras la faena se vio que esos animales tenían los pulmones dañados.
“Entonces, les pusimos bolos ruminales para monitorear la temperatura corporal durante todo el ciclo de engorde, 3-4 meses, y había animales sin signos de la enfermedad, pero que presentaban picos térmicos”, explicó, detallando que el estudio demostró cómo el análisis de datos permite refinar los tratamientos y protocolos veterinarios.
Los referentes locales
Una vez finalizada la presentación, Colombatto lanzó el primer interrogante haciéndose eco del pensamiento de los ganaderos argentinos.
“Usted cree que las tecnologías digitales bien aplicadas son útiles y fallan porque los productores no pueden transformar los datos en resultados que sean interpretados de manera rápida y sencilla?”, preguntó.
“Las adopción de tecnología siempre lleva su tiempo y en este caso en particular es difícil para un ganadero aprovecharlas. Pienso que vendrá una demanda de agrónomos y veterinarios formados en estos temas, para poder asesorarlos y tomar decisiones objetivas. Acá en Australia muchos técnicos se conectan a un feedlot con un software y saben qué está pasando en tiempo real, no necesita visitarlo para corregir algún tratamiento”, respondió.
“¿El grado de adopción?”, intervino Feldkamp. “Las caravanas electrónicas son obligatorias y tienen altísima aceptación ya que permiten contar con información para mejorar los sistemas. En los extensivos se utilizan con GPS y hay también estaciones de pesadas automáticas; y en los más intensivos del sur se aplica casi toda la batería de herramientas incluyendo drones. A la vez, todos los productores usan los datos del frigorífico para sus planes de genética, hacer cruzamientos y corregir temas de manejo”, indicó.
“¿Quién se hace cargo de los costos?”, consultó el referente de CREA. “El productor o la industria según corresponda. Luego, por supuesto, se trasladan a toda la cadena, terminan siendo compartidos, aunque en general no se traducen en un plus de precio, sino en el aumento de la productividad”, concluyó González.
Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne
Estamos transcurriendo en varias zonas del país una emergencia agropecuaria por falta de precipitaciones que genera perdidas productivas importantes en el sector ganadero. Muchas veces la debilidad de los animales repercute en mayores problemas parasitarios por eso es bueno evaluando dia tras dia.
Problemas Sanitarios más Frecuentes que Pueden Aparecer luego de una sequía
En relación a la ganadería es importante equilibrar la vigilancia entre el manejo forrajero, la suplementación y la sanidad. Bajo estas características ambientales se hace propicio el desarrollo de enfermedades parasitarias internas y externas, enfermedades infecciosas, enfermedades tóxicas, por lo que la planificación del Control de las Enfermedades a Nivel Predial es fundamental. En este sentido, se recomienda realizar coproparasitarios con cierta frecuencia, de manera de ir monitoreando las cargas parasitarias de los animales y contar así con un criterio objetivo para decidir la dosificación con antihelmínticos. Puntualmente, con la garrapata es clave continuar con los tratamientos durante esta segunda generación para llegar al otoño con una baja parasitosis.
Para el caso de las enfermedades parasitarias es importante conocer cuáles son los parásitos que están ocasionando problemas y si las drogas disponibles comercialmente a nivel nacional son efectivas en nuestro establecimiento. Debe sumarse a esto un buen manejo de las pasturas y de la ambientación de las categorías animales, particularmente las más jóvenes que son generalmente las más susceptibles.
El carbunco bacteridiano es producido por una bacteria y causa, la mayoría de las veces, una muerte súbita en bovinos. Sus esporas se encuentran en el suelo y viven mucho tiempo. En épocas de buenas pasturas no existe problema, pero cuando hay sequía y las pasturas bajan, existe un riesgo mayor de que el ganado tome contacto con esas esporas. Es de recordar que esta enfermedad es una zoonosis, es decir una enfermedad que ataca a los animales y al hombre. Siempre es conveniente mantener inmunizados los animales contra estas enfermedades, pero en estas situaciones de crisis de alimento, el mayor contacto con el suelo, puede hacer que la contaminación con esporas de estas enfermedades telúricas, ocurra en mayor grado. Como parte de la prevención se recomienda incorporar planes de vacunación adecuados para prevenir las enfermedades infecciosas más comunes; es fundamental en animales jóvenes que se vacunan por primera vez, revacunarlos a los 15 a 20 días para lograr una correcta inmunidad. Además, se recomienda aislar los animales enfermos. Para prevenir la esporulación, no se deben abrir los cadáveres. También deben tomarse medidas para evitar la presencia de animales carroñeros.
Por otra parte, la probabilidad de intoxicación aumenta tras el pastoreo de verdeos que sufrieron déficit hídrico y/o fueron fertilizados con nitrógeno o estiércol. Se debe estar alerta ante pasturas con altos contenidos de nitratos ya que la intoxicación produce pérdidas productivas, reproductivas e incluso la muerte de los animales. Esta intoxicación es de fácil prevención por lo que ante la menor sospecha de altos contenidos de nitratos realice análisis de laboratorio y consulte a su asesor técnico sobre la interpretación de resultados y medidas a tomar.
Las exportaciones totales de carne brasileña de vacuno en 2021 cerro con una caída del 7% en volumen y un aumento del 9% en ingresos
Las exportaciones totales de carne brasileña de vacuno en 2021 (incluyendo productos frescos y procesados) cayeron un 7% en volumen y crecieron un 9% en ingresos en comparación con 2020, según la Asociación Brasileña de Mataderos (ABRAFRIGO), que compiló los datos de la Secretaría de Comercio Exterior del Ministerio de Economía. . Según la organización, el país movió 1.867.594 toneladas en 2021 frente a 2.016.223 toneladas en 2020, un año de exportaciones récord. Sin embargo, gracias a la subida del precio del producto en los mercados internacionales, los ingresos aumentaron de 8.485 millones de dólares en 2020 a 9.236 millones de dólares en 2021.
ABRAFRIGO también dio a conocer las cifras de diciembre para las exportaciones totales. El movimiento en el último mes del año alcanzó las 151.593 toneladas frente a las 168.155 toneladas de 2020, un 10% menos. Los ingresos obtenidos fueron de US $ 726,6 millones, contra US $ 741,2 millones en 2020, una reducción del 2%.
A pesar de haber reducido sus importaciones de 1.182.673 toneladas en 2020 a 950.057 toneladas en 2021, China sigue siendo el mayor comprador de carne de vacuno brasileña, a través del movimiento realizado por la ciudad, estado de Hong Kong y compras realizadas por el continente. El año pasado, Estados Unidos se convirtió en el segundo mayor importador del producto, pasando de compras de 59.545 toneladas en 2020 a 148.177 toneladas en 2021, con un aumento del 148,9% en el manejo. Chile se mantuvo en la tercera posición, pasando de 90.403 toneladas importadas en 2020 a 110.626 toneladas en 2021 (+ 22,4%). Incluso disminuyendo sus compras en un 42,5%, de 127.953 toneladas a 73.612 toneladas, Egipto ocupó la cuarta posición. Los Emiratos Árabes Unidos expandieron sus importaciones en un 21,7%, de 40.861 toneladas en 2020 a 49.711 toneladas en 2021, ocupando el quinto lugar. En sexto lugar, Filipinas pasó de 39.673 toneladas en 2020 a 46.349 toneladas en 2021 (+ 16,8%), mientras que Arabia Saudita quedó en el séptimo lugar con una caída del 0,5% en el manejo, que pasó de 41.067 toneladas en 2020 a 40.870 toneladas en 2021 En el total del año, 104 países incrementaron sus importaciones mientras que otros 68 redujeron sus compras.
El bróker de carnes uruguayo Daniel Castiglioni hablo del mercado internacional de carne y que se puede esperar para este año 2022 que en cuanto a la demanda adelanto que hay negocios hechos hasta febrero.
En 15 días comienzan los festejos del año nuevo chino, eso va debería ser un golpe al stock que se tiene disponible, cosa que posteriormente genera mayor demanda. De todas formas, dice Castiglione estamos conforme con los negocios que se están concretando para posteriormente se deja demostrado que “falta carne” y que no quieren quedarse sin el producto.
En cuanto a los precios hoy estamos mas abajo que hace un mes y medio atrás por el reingreso de Brasil y porque el mercado de por si “se enfría” después del año nuevo chino, en precio la baja es de un 10%.
Mirando el 2022 en perspectiva Castiglione piensa que va a ser un año más tranquilo en valores, más estables, “más reales” porque el año pasado fueron después de septiembre de locura.
La demanda de China va a seguir sobre todo porque aumenta la población que es parte de la clase media, alta y busca acceder a productos de mejor calidad como lo es la carne vacuna. El gobierno chino si tiene que intervenir lo va hacer, paso en el último tiempo con la situación de Brasil que no se aguantaba porque los valor subían y subían.
Audio completo de Daniel Castiglioni en el Diario Rural